Sherlock © BBC/Mark Gatiss & Steven Moffat, based in books of Sherlock Holmes
Aclaraciones: Las personalidades de los personajes pudieron haber sido algo modificadas para fines de este fic.
Advertencias: Spoilers de la serie, Incluye OC
Sherlock x John/ Johnlock
Slash +18
—Diálogos—
[Notas de Autor]
(notas del texto)
De antemano gracias por los reviews.
Gladstone, Vivienne & le moustache
Blue. "Vivienne" fue la primera palabra que salió de esa hermosa prostituta cuando Sherlock la conoció en persona, ella estaba loca pero al mismo tiempo demostraba cierta elegancia, inteligencia, y en algunos momentos mostraba lucidez. La dulce dama no se acostaba con cualquiera, era selectiva con sus clientes, sólo podía trabajar cuando estaba bien. Gracias a los Irregulares de Baker Street, Sherlock Holmes descubrió la verdadera identidad de esa mujer, ella era la heredera del imperio Pendragon, desde hace años que alejó de su familia. En un principio, Sherlock pensó en regresarla a su hogar, supo por algunos sitios de internet y artículos en el periódico que su familia seguía esperando su regreso, al parecer Uther Pendragon cayó enfermo después de que su hija desapareció sin dejar rastro, la mujer tenía diagnosticado un trastorno mental; pero el embarazo de Vivienne cambió el rumbo de las cosas, el joven trigueño supo enseguida que ese bebé era de John Watson. Sherlock, bajo su disfraz de Basil estuvo al cuidado de la joven durante su embarazo, ella no decía nada, quedaba poco de su cordura, trataba de ser una buena chica cuidando a su bebé. Si el detective no estaba cerca, siempre enviaba a alguien a cuidarla o Tobby le hacía compañía, después de nueve meses, ni siquiera con todos sus esfuerzos pudo evitar que la chica cayera enferma y muriera dando a luz a la criatura más hermosa del mundo, Sherly.
La presencia de Arthur Pendragon era una amenaza, a Sherly le agradaba mucho porque era amigo cercano de su hermano menor, Merlín, sin embargo el detective no estaba tranquilo, él y su familia estaban ocupando un espacio en la vida de Sherly que no les pertenecen, pero entonces recordaba las palabras de Vivienne en sus momentos de lucidez solía mencionar que sólo personas que considera especiales pueden llamarla por su nombre favorito, Morgana, ella recordaba su infancia, recordaba la calidez de su madre, Ygraine, la mujer con los ojos tristes, sólo cuando Morgana fue mayor entendió la tristeza en los ojos de aquella dama. El recuerdo más hermoso era Arthur, según la joven, él era su hermano menor, su madre murió después de dar a luz a Arthur, ella cuido de su hermano lo mejor que siempre pudo. El peor recuerdo eran las pesadillas, pero también lo era las memorias de su padre, Uther Pendragon, ella solía describirlo cómo un hombre con el corazón de piedra.
La pequeña Sherly cayó sobre el regazo de Sherlock, detrás de ella estaba Tobby seguido del cachorro Gladstone. El joven detective llevaba horas encerrado en su palacio mental, sólo tenía reservado un pequeño espacio para el asunto de Vivienne Morgana Pendragon, pero ahora su mente estaba estancada en ese hecho. Sherlock sonrió para la niña, ella lucía emocionada, abrazó con fuerza a su Basil. Sherlock tenía miedo de perder algo importante en su vida, a Sherly no le importo ser abrazada con tanta fuerza, ella era feliz.
—Basil, Basil, Gladstone y Tobby son amigos—exclamó la niña alegre sonriendo para su querido amigo, su segundo padre. —Y papá dice que le dirá adiós a Harold—agregó entre risas, en eso apareció John indignado, al parecer el pequeño amigo del doctor no fue bien recibido dentro de los miembros de su familia.
El futuro incierto, el pasado no podía ser cambiado, y el presente era realmente acogedor.
Gray. "Buena suerte en el trabajo, papá. Hasta luego, Harold", fue la despedida de Sherly esa mañana, en realidad era igual desde que decidió dejarse el bigote. John adoraba a su bigote, lo hacía sentir varonil, fuerte, distinguido, pero el resto de su familia no compartía su familia, Sherlock hizo un horrible comentario, el doctor no le prestó atención pero las cosas empeoraron cuando su pequeña le puso nombre a su bigote, oficialmente era Harold. John podía enfadarse con facilidad pero era débil ante su hija, cómo podía enojarse con esos ojos que recuerdan un cielo despejado mientras sostiene a una mini bestia de raza Beagle.
La última vez que John utilizó un bigote fue cuando conoció a Morgana, esa época de su vida realmente está borrosa en su memoria, era difícil describir aquellos días, quizá la primera vez que "Harold" vino al mundo fue un descuido por parte del joven doctor. Morgana era una joven interesante, ella lo invitó a acercarse de una forma particular, con su dedo índice rasco debajo de su nariz y dijo: —Tú amigo, Bob también puede venir—, siempre con esa sonrisa altanera, era inteligente y dulce, tal vez en otra vida, en un mundo perfecto estarían juntos.
"Harold" no era el único problema de John, también estaba el hecho que hace siete días era el cuidador de una bestia peluda, Gladstone. El perro fue un regalo de una reciente relación fallida, Harry no quería cuidar de él por lo que dio esa responsabilidad a su hermano, además era una forma peculiar de mostrar cariño por su sobrina. El cachorro beagle y la niña Watson tuvieron una conexión inmediata. Sherlock agravó la situación cuando trajo a casa a Tobby.
—Algo te preocupa—afirmó Sherlock mirando a John, quién estaba posicionado sobre su regazo en la cama que comparten juntos.
—Sherlock….—dijo John a modo de advertencia, no estaba de humor para una plática profunda.
—Si no me lo dices, lo haré yo—respondió Sherlock que en pocos segundos había leído en John el origen de su preocupación.
—No te atrevas—amenazó John sin poder controlar la mente de Sherlock.
—Oh, John, me conoces—respondió Sherlock con una sonrisa altanera, esa expresión que John tanto "odiaba". No hubo respuesta por parte de John, no era necesario. —Ella no la necesita—afirmó Sherlock con el mismo tono de voz que uso en un principio, cuando suele decir estamentos obvios para él pero no para el resto del mundo. El rubio lucía sorprendido, entonces soltó un suspiro.
—Ni siquiera voy a preguntar cómo lo supiste—dijo John resignado.
—Así no es divertido—molesto Sherlock, por primera vez no quería lucirse frente a John.
—Ese será tu castigo… —dijo el rubio con una sonrisa, se acercó a Sherlock un poco más para besarlo.
—Harold es suficiente castigo—dijo Sherlock escondiendo una risilla, realmente el bigote de John hacía cosquillas en su rostro.
—OK. Ustedes ganan, "Harold" se irá… mañana—dijo John cruzado de brazos, sobre el cuerpo de Sherlock.
—Me aseguraré de ello—señalo Sherlock atrayendo a John hacia él, de nuevo, había que hacer un sacrificio, si quería besar a John debía superar el obstáculo de "Harold".
Era imposible para Sherlock explicarle a John cómo leyó sus pensamientos, la visita de Harry, las llamadas perdidas de su madre, los suspiros mientras miraba a su hija, y Harold, el bigote, era sencillo adivinar que estaba preocupado por el hecho que su única niña no conoce a su madre, pero para el doctor es un secreto que Sherlock conoce la identidad de la madre de Sherly Watson.
La mañana siguiente era fresca, había una fuerte neblina cubriendo la ciudad, Sherly estaba en la sala jugando con los perros mientras Sherlock la observaba, Mrs. Hudson preparó el desayuno, y John se despedía en el baño del abundante y varonil Harold. Ese mismo día por la tarde, Sherlock le regaló a su niña un collar con la forma de un bigote y el estampado de la bandera británica, la niña también lo nombró "Harold".
White. "Tobby es una criatura fea, de largo pelo, con orejas colgantes, mitad spaniel y sabueso, de colores castaño y blanco y de andares patosos" dijo John mirando a su hija abrazar a esa bestia. Tobby era un viejo amigo de Sherlock, el mejor perro rastreador de Londres, nunca perdía ni un aroma, Sherly conoció al animal en uno de sus encuentros con Basil. La primera vez que Sherly conoció al perro estaba nerviosa , su tamaño era imponente, pero el perro la adoro de inmediato, se hicieron amigos de inmediato. Sherly no conoce nada sobre su familia inmediata, no conoce el rostro o el nombre de su madre, algo que en realidad nunca le ha preocupado, tampoco conoce el rostro de su abuela pero si su sazón, a veces envía comida con "Harry", esa persona es la hermana de su padre pero no la llama "tía" aunque le gusta su cabello. Harry había traído a la casa a Gladstone, Sherly se emociono mucho aunque su padre le advirtió que no se encariñará porque iba a buscar un hogar para el cachorro. Tobby era totalmente diferente a Gladstone, dónde el primero era grande y con un pelaje extraño, el segundo era una bolita de amor, a los dos los quería por igual.
—Ven, Tobby—llamó la pequeña desde la sala, el animal se levanto con pereza y camino hacia ella, junto a él estaba recostado el cachorro. —Ven aquí, Gladstone—ordeno la pequeña con voz más firme, el cachorro levanto el rostro y comenzó a correr torpemente hacia la niña, Sherly lo recibió con los brazos abiertos.
—Creo que te quiere mucho—dijo Merlín detrás de ella. Merlín estaba de visita para cuidar a Sherly, desde que se conocieron, Quinn y su hermano toman turnos para cuidar a la niña mientras Sherlock o John no están en casa. El menor de los Holmes no estaba sólo, estaba acompañado de Arthur, siempre juntos.
—Papá dice que no debo quedármelo, sólo espero que encuentre una casa dónde lo quieran mucho… —dijo Sherly acariciando a Tobby, con Gladstone en brazos.
—Seguro que sí—dijo Arthur acariciando a la criatura, sus ojos se encontraron con los de Merlín, casi podía leer la mente del joven "por favor, llévatelo contigo", el joven rubio soltó un suspiro. —Si tu padre está de acuerdo puedo cuidar de él… —dijo Arthur un poco inseguro, temía por la reacción de su padre pero la sonrisa feliz de Merlín y su sobrina valían la pena.
—¡Claro! Yo le digo, cuídalo mucho Arthur—exclamo Sherly muy feliz, entonces volvió a sus juegos con los dos perros.
Arthur se quedó mirando a la niña jugar un buen rato, el joven rubio era observado por Merlín con una sonrisa triste, el más joven de los Holmes compartía el sufrimiento de Arthur, esa ansiedad del muchacho por poder gritar a "los cuatro vientos" que ella era su sobrina, pero era algo imposible. Quizá algún día, cuando ella fuera mayor se sabría la verdad completamente, por el momento estaba satisfecho de estar cerca de su sobrina.
Arthur no pudo adoptar a Gladstone, pero una amiga cercana de ambos jóvenes lo adoptó, su nombre era Gwen. Tobby a veces se da vuelta por el vecindario, es un perro sin hogar pero cuando tiene ganas se queda a dormir en las escaleras del 221 B. Harold se fue por mucho tiempo, John prefería evitar que su familia lo molestará no dejando crecer su bigote. Sherly suele visitar a Gladstone en el departamento de Merlín.
FIN
