Sherlock © BBC/Mark Gatiss & Steven Moffat, based in books of Sherlock Holmes

The Hobbit©JRR Tolkien (book), Peter Jackson & others (movie)

Aclaraciones: Las personalidades de los personajes pudieron haber sido algo modificadas para fines de este fic.

Advertencias: Spoilers de la serie, Incluye OC

Sherlock x John/ Johnlock.

Diálogos—

[Notas de Autor]

(notas del texto)

De antemano gracias por los reviews.

Violet

Frodo era un pequeño valiente, vestido de un traje verde oscuro, estaba de pie frente al terreno dónde justo estaban enterrando a sus padres, ahora estaba solo pero no derramo ni una sola lágrima. El único familiar vivo de Frodo es su tío Bilbo Took, quién era el primo segundo del padre del pequeño; desde lo lejos, el adulto mira la espalda del niño, esa silueta sin lágrimas pero llena de dolor firmó su propia sentencia. Los primeros días de convivencia fueron difíciles para tío y sobrino, aunque Bilbo estimaba a Frodo, no estaba listo para convertirse en padre, ni siquiera para sustituir la figura paterna de su primo ante el niño. Las cosas para Bilbo fueron más sencillas gracias al apoyo de uno de sus mejores amigos, Thorin Oakshield.

Thorin era dueño de una hermosa tienda de joyas, el joven sentía un profundo amor al mundo de las joyas, era un experto. Bilbo estaba enamorado en secreto de Thorin, sólo uno de sus amigos supo reconocer los ojos llenos de amor por parte de Bilbo cada vez que su mirada se posa sobre la imponente figura del joyero. Thorin no sabe nada sobre los verdaderos sentimientos de Bilbo, por su parte el joven aprecia a Bilbo como un buen amigo pero nada más profundo a ese tipo de sentimientos.

Una noche de luna creciente, Frodo estaba sentado en la sala viendo televisión, aquella noche estaba trasmitiendo un maratón de Lord of the rings, la saga basada en la trilogía de libros que son la razón de su nombre, pero el pequeño no estaba prestando mucha atención, en la cocina se encontraba su tío preparado algo de comer a Thorin quién llegó de visita con otros cinco hombres, uno de ellos, el más joven, poso su mirada por un momento a Bilbo, entonces notó el brillo en su rostro,.. lágrimas. Frodo estaba llorando sin ni siquiera parpadear, los escenarios frente a sus ojos hicieron crecer un sentimiento de melancolía en el pequeño, el recuerdo de sus padres. Bilbo rodeó a su sobrino entre sus brazos, susurró palabras de consuelo pero nada funcionó, entonces fue cuando sucedió… Bilbo llevó al niño a su habitación, entre sus cosas, en un pequeño baúl había una caja, en ella existía un anillo dorado, una preciosa argolla. La pieza dorada fue uno de los primeros trabajos de Thorin, aunque era una pieza de venta, pudo notar que Bilbo se enamoró de ella, y decidió obsequiarla a su amigo pero, se lo entregó al pequeño.

«Este anillo es mi tesoro, ahora es tuyo… debes protegerlo». Las palabras de Bilbo dieron a Frodo esperanza y una responsabilidad. El anillo fue colocado en una cadena, cortesía de Thorin, y desde aquel día, cuelga del cuello del pequeño Baggins.

Frodo Baggins asiste a una escuela en su vecindario, estaba asignado a la clase de Violet Hunter, una de las mejores institutrices del barrio, es querido por todos, y tiene muchos amigos, pero existe alguien que no habla con él, una niña con cabello negro cual noche sin luna, ella es la única que se queda en un rincón, mirando las páginas de libros, haciendo pinturas sobre su vida cotidiana, o bien, durmiendo. Sherly Watson era la única niña del salón que había notado la cadena dorada con el anillo en el cuello de Frodo, no era algo de su incumbencia pero llamó su atención.

Miss Hunter era una maestra dedicada, buena mujer, amante de las novelas de misterio, una detective aficionada, no era sorpresa que secretamente fuera fan de Sherlock Holmes. Su pequeña alumna, Sherly Watson, no estaba relacionada de sangre con el detective consultor sin embargo, al parecer estaba relacionado con la familia, Mr. Holmes, en ocasiones recogía a la pequeña niña Watson. Sherly no era una niña solitaria en la escuela pero prefería no tener compañía, una vez mencionó en voz alta: "No quiero estar con ellos, son estúpidos", afortunadamente sólo su padre la escuchó y pudo corregir ese vocabulario, pero Sherly no dejó de pensar que los otros niños de su edad eran... tontos.

La hora del receso era en el patio de juegos, todos los niños sin excepción debían salir para jugar, Sherly no era muy participativa en ese aspecto pero siempre estaba el viejo roble que servía de cobijo para su inquieta imaginación. Una tarde de receso, con el sol en lo alto, al volver al aula se suscito la tragedia de Frodo Baggins. En algunas ocasiones el pequeño niño se retira su collar para salir a jugar al patio, lo guarda debajo de su pupitre, ese día al regresar del receso, el collar con el anillo había desaparecido. Frodo comenzó a llorar por la pérdida de su tesoro, Miss Hunter intentó consolar a su alumno.

—Tranquilo, Mr. Baggins, seguro que tu collar está tirado por el aula…—dijo Miss Hunter, pero por más que trataron de buscar en los rincones del aula, el anillo no apareció. Sherly fue la única en no hacer ningún movimiento, sólo se dedico a pensar, algo que aprendió de su amigo Basil.

Miss Hunter siempre deja el aula cerrada cuando los niños salen a jugar, el día de la "tragedia" no fue la excepción, nadie entró al salón, no al menos de los compañeros de Sherly, ella observó que todos se encontraban en el patio haciendo diferentes actividades, cuando la campana, la misma Miss Hunter abrió la puerta, cuando Frodo se acercó su lugar se percató de la desaparición… las evidencias apuntan, que una mejor teoría, sería robo, pero entonces, ¿quién perpetuo el crimen? Los niños tienen coartada, Miss Hunter también tiene coartada en el asunto, ella estaba sentada en la banca vigilando a los niños, nadie se acercó a ella, y tuvo la llave todo el tiempo. La ventana… sería una opción, sin embargo, el aula se encuentra en el tercer piso del edificio, nadie tan hábil podría trepar por las paredes… entonces… ¿qué hay diferente? Los pequeños detalles son importantes.

Miss Hunter estaba preocupada, Frodo había dejado de llorar pero no estaba tranquilo, la idea de un anillo de oro perdido no era algo bueno, perdida en sus pensamientos de pronto notó a la pequeña Sherly, tenía un gesto curioso, de pie con los ojos cerrados, sus pequeñas manos estaban unidas por la punta de sus dedos, entonces de un momento a otro, la niña abrió los ojos, y su boca exclamó "¡Oh!", la niña salió corriendo del salón, Miss Hunter la siguió con la mirada. Sherly se encontró en el patio, pronto la joven institutriz vio a la niña treparse sobre el roble, inmediatamente reaccionó porque las ramas estaban inestables.

—Miss Watson… ¡Sherly! ¡Por favor, baja de ahí! Es peligroso…—exclamo la profesora desde la ventana, una de las ramas dónde piso Sherly casi se parte lo que hizo reaccionar a la dama a salir corriendo al patio, ella fue perseguida por algunos niños.

Sherly llegó alto en el viejo roble, se encontró con un nido y lo que buscaba, con una sonrisa de satisfacción observó el colgante frente a sus ojos, el anillo dorado. La respuesta era simple. Regocijándose en su triunfo no notó la rama que se rompió debajo de su pie, en un momento la pequeña estaba cayendo al suelo, a lo lejos escuchó un grito, pero a pesar de la altura, no se hizo daño, al contrario, ella fue atrapada por Frodo, quién amortiguo la caída de la niña.

—Ah… Gracias—exclamo la niña acomodando su cabello. Frodo se quedó en silencio.

—¡Miss Watson! Eso fue peligroso, ¿por qué actuó así, señorita?—cuestionó Miss Hunter con el entrecejo fruncido.

—Sólo intentaba recuperar el colgante robado—dijo Sherly mirando a su profesora.

—¿Robado? Sherly, eso es una fuerte acusación… no sabemos si fue robado—dijo la institutriz algo sorprendida.

—Es la teoría más probable, pensé en quién pudo haber sido el culpable pero nadie lo hizo, ni los niños, ni Miss Hunter… —, al escuchar su nombre, la profesora se ofendió, parecía aún más molesta. —Pero la teoría era correcta, el anillo fue robado… entonces pensé, pensé, pensé… y obtuve una solución… ¿qué había hoy de diferente? ¿por qué hoy fue robado y no antes, cuándo en otras ocasiones había sido expuesto? Entonces, en el aire encontré la respuesta… el aroma… ¡Violetas!—exclamó Sherly está última palabra alzando sus brazos al aire para crear énfasis, pero nadie comprendió su pista. —¿Violetas?...—insistió pero nadie parecía comprender el mensaje, la pequeña soltó un suspiro, en casa, sus padres sabría el significado. —Miss Hunter, hoy en la mañana trajo un ramo de violetas al salón, las colocó en una maceta, además de su acostumbrada taza de té de violeta, cuando salimos al descanso, Frodo no dejó el anillo en su asiento, lo hizo en el escritorio, junto a las violetas, algunos pétalos estaban regados sobre el mueble… la brisa que entró por la ventana abierta, el aroma de las flores, me hizo recordar que en el viejo roble viven unos pájaros, seguramente uno de ellos fue atraído por el fuerte aroma de las violetas y quiso llevarse un poco de ese alimento… en el acto, se llevó el anillo con el colgante—en ese momento reveló el anillo frente a los ojos de Frodo, todos quedaron sorprendidos y comenzaron a aplaudir el genio de la niña, Miss Hunter quedó igual de fascinada. El rostro de Frodo se enrojeció, sus ojos brillaron, a pesar de su corta edad o experiencia con la vida, un dulce y cálido sentimiento creció en su interior, algo que llenó su corazón de felicidad, entonces hizo algo que impensable.

—Es tuyo—dijo Frodo con voz suave, se sentía avergonzado, con sus pequeñas manos hizo que el anillo quedará envuelto entre las manos de las pequeñas.

—¿Eh? Pero es algo importante para ti… tiene mucho significado—exclamo Sherly, sin embargo Frodo no se retracto de sus acciones, entonces la niña sonrió cómo nunca antes lo había hecho. —Gracias Frodo—añadió abrazando al niño de improviso.

Miss Hunter estaba contenta, aquel día había sido emocionante, los niños son criaturas increíbles, algunos son tiernos, sinceros, otros misteriosos y solitarios pero al final, son personas inocentes llenas de sorpresa, la joven no pudo evitar sonreír al racimo de violetas pensando en lo sucedido hacía unos minutos, todos los niños se habían ido a casa, incluso el tío de Frodo llegó a tiempo por él, pero… cómo en pasadas ocasiones, Sherly estaba sentada en la acera esperando, Miss Hunter le hizo compañía, después de unos minutos cuando el sol comenzaba a caer, en el horizonte apareció él… el único detective consultor, Sherlock Holmes. Miss Hunter sonrió un poco más para sí misma, cuando recordó la figura de Holmes, tan desarreglado, incluso su bufanda estaba mal acomodada, pero lo más lindo eran las acciones de Sherly, ella nunca se molestaba por los retrasos de Sherlock, al contrario, sonreía feliz al verle y corría hacia sus brazos gritando "¡Basil!", esa tarde en particular, Miss Hunter pudo notar el colgante de anillo que se mecía con los pasos de la niña al correr hacia una persona importante para ella. Miss Hunter dio un sorbo a su té, y escuchó el sonido de las aves.

Epilogo.

Arthur estaba sentado en el "sofá especial", no era un cliente… en realidad, hace años que no se recibían clientes en 221 B Baker Street, pero el joven estaba siendo tratado como uno, siendo examinado por los dos hombres frente a él, el castaño estaba comenzando a empapar de su sudor su frente. La razón de sufrir tan cruel trato era por su novia, ella era la hija del doctor Watson, y la protegida de Sherlock Holmes, la joven estaba terminando de arreglarse para salir de noche.

Sherly estaba buscando entre sus cosas sus aretes favoritos, unos bellas piezas azules que fueron un regalo de uno de sus "tíos", Quinn Holmes, pero en su lugar se encontró con un viejo tesoro, un anillo dorado, la joven sonrió ante el recuerdo de su preciado objeto, en su corazón y para el resto de su vida, el hombre sentado abajo, de sonrisa nerviosa, frente sudorosa, con notas escritas en su manga, ese muchacho, era el hombre de su vida, la persona que decidió amar, sin embargo, en la esquina de su corazón, uno simplemente no puede olvidar el primer amor, y aquel niño, en esa tarde de verano, Frodo Baggins se convirtió en su primer amor.

Sherly guardó de nuevo el anillo, encontró sus aretes, se los colocó con suavidad, y con aires de "héroe" fue a rescatar a Arthur de su sufrimiento, un beso de las mejillas para sus padres, y salió acompañada de un maravilloso hombre con un cielo cubierto de estrellas.

FIN