Capítulo 10. Sorpresas

Bella POV

No, esto simplemente no podía estar pasándome, odiaba ser el centro de atención, era lo peor que me podía pasar. Y aparte, tendría que cantar y yo no sé cantar. Además de aquí al escenario había un gran trecho y con los zapatos que Alice me había puesto era seguro que me caería.

Edward me miró como disculpándose y los dos nos levantamos. Él me tomó de la mano y se acercó para susurrarme algo al oído.

- No te preocupes, jamás dejaré que te caigas – me prometió y yo desee poder creerle.

- Tal vez no me dejes caer, pero haré un gran oso subiendo ahí y cantando – respondí mientras bajábamos la escalera – no sé cantar, canto horrible.

- Yo lo dudo, tienes una voz muy dulce – Edward me dijo y subimos al escenario.

Edward y yo nos pusimos frente a los micrófonos y esperamos a que la canción comenzara. Las partes en azul eran de él y las mías eran en rosa. Y yo no podía creer que fuera una canción romántica que hablaba de una pareja que no hablaba de sus sentimientos con el otro.

Acabó la canción y yo me sonrojé completamente. Edward tenía una voz hermosa, melodiosa y durante toda la canción no dejó de mirarme. Todos nos aplaudieron y los dos bajamos del escenario y comenzamos a subir la escalera. Edward volvió a tomarme de la mano y yo me estremecí de pies a cabeza.

- Bella, tienes una maravillosa voz – me elogió Edward y yo me sonrojé – de verdad que no te ves a ti misma con claridad.

- Tal vez no, pero puedes apostar a que será la última vez que me oigas cantar – le prometí y él me miró con esa sonrisa torcida suya que a mí me hacía desfallecer.

- Ya lo veremos Bella Swan, ya lo veremos.

Regresamos a la mesa y nos sentamos en nuestros lugares. Emmett nos miraba divertido mientras que los demás estaban sumidos en sus pláticas.

- Bella cantas muy bien

- Gracias Emmett – le dije apenada y él rió.

- Ay pero que románticos son, cantándose mirándose a los ojos – se burló Emmett y Edward lo golpeó.

- No le hagas caso Bella, como has podido comprobar mi hermano es un imbécil – Edward me dijo y yo sonreí tímidamente.

- ¿Bella crees en verdad que soy un imbécil? – me preguntó Emmett mirándome con ojos de perrito triste.

Tal vez fuera hora de que alguien le devolviera las bromas a Emmett.

- La verdad sí – respondí y todos en la mesa rieron.

- Claro que lo eres osito – le dijo Rosalie mirándolo burlona.

- Lo que pasa es que mueres por mí Barbie y no lo quieres admitir – le replicó Emmett.

Todos volvieron a sus pláticas. Jasper y Alice estaban cuchicheándose quién sabe qué al oído el uno al otro y se reían. Mike y Jessica estaban coqueteándose tan notoriamente el uno al otro; Lauren y Tanya estaban hablando de los vestidos de las chicas, Demetri hablaba con Rosalie mientras le sonreía seductoramente, Emmett los miraba molesto y yo estaba ahí sentada junto a Edward rogando porque la fiesta terminara.

Pero apenas eran las seis y media, faltaban aún tres horas y media para que pudiéramos irnos, porque Edward estaría en la fiesta de Jasper hasta que se acabara. Y yo estaría ahí donde Edward estuviera, y ahora comenzaba a darme cuenta de que después de que acabara el castigo el viernes, yo ya no querría separarme de él.

Emmett POV

Estaba muy aburrido, todos en la mesa estaban platicando y yo como estúpido ahí sentado junto a la barbie que hablaba con el "modelito" ése. No podía evitar oír lo que hablaban.

- Te ves hermosa Rose, ya extrañaba estar cerca de ti – Demetri le decía mientras se acercaba a ella insinuantemente.

- Yo también te he extrañado Dem, desde que te fuiste a Miami – Rose le contestó.

- Y no ha habido día en el que no piense en ti preciosa, me dolió mucho haberme marchado pero era necesario y cuando se presentó la oportunidad de regresar lo hice – Demetri besó su mano – y más al saber que había una invitación para mí a tu fiesta.

¿No podía ser más obvio que el tipo éste la estaba pretendiendo? Ugh, me daba asco pensar en ello.

- Ven, vamos a bailar – Demetri se levantó de la silla y le tendió la mano a Rosalie.

- Claro – Rosalie se paró y me volteó a ver – Emmett mueve tu trasero hacia la pista de baile.

- ¿Disculpa?

¿Quién se creía la muñequita para hablarme así? Está bien que era su cumpleaños y que era su fiesta, pero no me iba a hablar como si fuera su sirviente.

- Emmett, por favor

- Mejor.

Me levanté y la seguí a la pista de baile…un momento ¿y qué iba a hacer yo? ¿Estar amarrado a ella y ver como bailaba con el idiota de Demetri? ¿o acaso la Barbie iba a bailar con los dos?

Justo cuando llegábamos a la pista de baile comenzó la canción de Pose de Daddy Yankee y Demetri y Rosalie comenzaron a bailar muy "sensualmente" pegados el uno al otro y en ese momento una chica impresionantemente hermosa llegó bailando hacia mí.

Su cabello era color caoba y estaba medio rizado y sus ojos, sus ojos eran tan azules que parecían violetas. Su figura sólo podría compararse con la de Rosalie, llevaba un short blanco muy corto y su playera era naranja que resaltaba sus curvas.

- ¿Bailas conmigo? – me preguntó al oído mientras pegaba su cuerpo al mío.

- Claro – respondí y comenzamos a bailar siguiendo el ritmo de la canción.

- Soy Heidi, a propósito – se presentó ella a media canción.

- Emmett.

Bailé con Heidi cinco o seis canciones más, la chica era de lo más atrevida y me gustaba. Al estar con ella olvidé por completo que Rosalie estaba amarrada a mí. Cambiaron de ritmo y pusieron Rock This Party de Bob Sinclair y yo seguía bailando con Heidi, esta chica tenía una energía inagotable.

- Emmett quiero ir arriba – Rosalie me jaló y me hizo voltear a verla – tengo sed y estoy cansada.

- Que inoportuna eres Barbie – le reclamé, justo cuando empezaban las canciones que más me gustaban y que estaba con una chica que me había encantado.

- Lo lamento rompecorazones pero quiero ir arriba – me dijo enojada y yo suspiré y me acerqué a Heidi.

- Ahora regreso – le dije.

- Te estaré esperando Emmett – me dijo ella sensualmente al oído.

Subí con Rosalie a la mesa donde sólo estaban Edward y Bella platicando muy a gusto. Rosalie y yo nos sentamos y ella tomó varios tragos de su refresco.

- ¿Y tu modelito? – le pregunté.

- ¿Te importa?

- ¿Te botó?

- ¿Así que te ligaste a Heidi?

Los dos nos miramos retadoramente, ella no iba a responder mis preguntas, ni yo a las suyas así que me callé y voltee mi mirada. Rosalie hizo lo mismo y no hablamos más.

Nos quedamos así unos minutos más y ella se levantó.

- Vamos abajo, para que veas a tu adorada Heidi – me dijo con saña y yo me levanté.

- Por lo menos ella no es una Barbie – le respondí enojado.

- No, ella es todo lo que no es una Barbie – me replicó ella fríamente y bajamos.

Apenas llegué abajo y Heidi ya estaba ahí, comenzamos a bailar nuevamente y vi que Rosalie ya no estaba con Demetri, estaba bailando con Jasper. Mientras bailaba con Heidi me dijo que tenía 18 años y que era actriz. Conocía a Jasper y a Rosalie por sus padres y por eso la invitaron.

Heidi era de las chicas que me gustaban, aventadas, divertidas y hermosas. Con ella había olvidado por completo mi enojo con Rosalie, la niña Barbie ya me tenía harto, era una berrinchuda y caprichosa. Y con Heidi me sentía mejor, no tenía que hacer lo que ella quería, sino que hacía lo que yo quería.

En un momento sin pensarlo, la besé. Heidi no se apartó, al contrario me rodeó el cuello con sus brazos y se acercó más a mí. Heidi besaba con todo, apasionada y fervientemente y a mí me gustó mucho como lo hacía. Cuando nos separamos, ella me sonrió coqueta mientras chupaba sus labios. Yo sonreí complacido y al voltear, vi a Rosalie mirándome fríamente. Y jamás me había sentido peor.

Edward POV

Bella y yo éramos los único que seguíamos en la mesa. La verdad no era que me gustara mucho bailar, pero pues sí se me antojaba bailar un rato. Por otro lado, no quería obligar a Bella a bailar, ya podía hacerme una idea de lo que le gustaba y lo que no. Y estaba seguro de que bailar entraba en la segunda categoría.

Aunque fuera extraño, yo no quería pedirle nada que a ella no le gustara hacer. No quería que se sintiera incómoda por nada del mundo. Era increíble lo mucho que me preocupaba por ella.

- Edward ¿seguro que no quieres bailar? – me preguntó Bella sonrojada – no quiero que estés aquí sentado toda la noche por mi culpa.

- Estoy bien – le respondí sonriendo.

- Es que me siento mal Edward de verdad, sé que quieres bailar y no…no quiero que te quedes con las ganas – Bella me dijo.

- ¿Cómo sabes que quiero bailar? – le pregunté con una ceja levantada.

- Bueno, soy muy observadora y he notado como ves la pista fijamente – me respondió ella.

- No quiero obligarte si no quieres – le dije acariciando su mano y sonriendo.

- Y yo no quiero que te quedes aquí por mi culpa – para sorpresa mía Bella se levantó – vamos a bailar.

Yo me sorprendí ¿Bella iba a bailar por mí? Esta niña era todo menos egoísta, al contrario, siempre se preocupaba porque la gente que la rodeaba fuera feliz, sin importar que ella no lo fuera.

Por eso era la muñequita preferida de Alice, porque por más que Bella odiaba salir de compras con mi hermana acababa acompañándola y comprándose la ropa que mi hermana le daba.

- Bella de verdad no, no quiero que bailes si no quieres – intenté detenerla.

- Pues sí es así, quiero bailar así que vamos – me tomó de la mano y me jaló hasta la pista de baile – eso sí, te advierto que puedo pisarte.

Yo reí y la seguí.

- No te preocupes por mí – le dije y al llegar a la pista, comenzaron las canciones románticas.

Genial, canté con ella una canción romántica y ahora estaba bailando con ella otra canción romántica My Love de Westlife. Al llegar a la pista de baile rodee la cintura de Bella con mis dos brazos y ella pasó los suyos por mi cuello tímidamente. Nos movimos al compás de la canción y en ningún momento Bella me pisó.

Ella tenía su cabeza apoyada en mi hombro y yo aspiraba el dulce olor de su cabello mientras dábamos vueltas por la pista de baile. Me perdí por completo de lo que pasaba en el mundo, ya no quedaba nada que no fuera Bella entre mis brazos. No decíamos nada, no nos mirábamos, pero el simple hecho de tenerla entre mis brazos, se convertía en uno de los mejores momentos de mi vida.

Cuando por fin fui consciente de lo que nos rodeaba, ya no se oía la canción del principio, ahora sonaba I knew I loved you de Savage Garden. Me separé un poco de Bella y la miré a los ojos. Ella me miró se sonrojó y sonrió.

- ¿Sabes? No fue tan malo – me dijo con una hermosa sonrisa.

- No, fue un momento simplemente perfecto – estuve de acuerdo – gracias por bailar conmigo Bella, no creo tener una compañera de baile mejor que tú.

- Yo creo que sí, todas serían mejores parejas de baile que yo – respondió ella rehuyendo mi mirada yo le alcé la barbilla con un dedo.

- Claro que no porque con ninguna siento lo que siento cuando estás entre mis brazos – le dije sinceramente.

Bella me miró como si fuera de otro planeta y como yo no quería que nada rompiera ese hermoso momento, la abracé de nuevo y volvimos a bailar. Cuando la canción terminó Victoria y James subieron al escenario.

- Bueno chicos, esta increíble fiesta está a punto de terminar – James anunció y yo miré mi reloj, eran las 9 y media

- Pero esto no sería una fiesta de cumpleaños, si no hay un pastel de cumpleaños – continuó Victoria.

- ¡oh por Dios! – susurré.

En ese momento recordé lo que habían dicho los padres de Jasper y Rosalie, que llegarían con el pastel.

- Y bueno Jasper y Rosalie por favor vayan al centro de la pista – James dijo.

Rosalie y Jasper lo hicieron con Emmett y Alice. Las caras de Emmett y Jasper decían todo, ambos sabían que algo podría pasar en ese momento. La cara de Rosalie no tenía cabida para la tristeza, sus ojos brillaban de emoción y estaba tan entusiasmada que no paraba de temblar.

- Pero no pueden estar ellos solos aquí así que les pedimos a Jessica, Lauren y Tanya que se reúnan con su amiga – Victoria leyó de un papelito los nombres de las mejores amigas de Rosalie – y Mike y Edward con Jasper.

El único que faltaba ahí era yo, Mike ya había llegado con Jessica. Nosotros nos quedamos del lado de Jasper y él nos miró con preocupación, Alice lo tomó de la mano y le brindó su apoyo.

Miré a mi hermano que se mostraba tranquilo al lado de Rosalie. Él era el que estaría junto a Rosalie en el momento en el que entrara el pastel. Y Emmett tendría que saber reaccionar correctamente. Mi hermano nos miró y asintió como si supiera exactamente lo que todos pensábamos.

- Bueno ya que Rosalie y Jasper están con sus amigos más queridos ahora sí, que traigan el pastel – dijo James.

Todos miramos hacia las puertas. Nosotros con un nudo de tensión y los demás con emoción por ver el pastel. Miré a Rosalie, casi no podía contenerse de la alegría y yo recé porque sus padres de verdad fueran a verla.

En ese momento ya no pude pensar en nada más, la puerta se abrió.


¡¡hoLA A TODOS!! chicos vuelvo a decirles lo del capítulo pasado. Sólo les dejo esta notita, imaginen que Edward y BElla cantaron la canción de "Si tú me quisieras" del grupo mexicano Lu

BEsos

Dayan HAle