Capítulo 13.
Rosalie POV
Afortunadamente para Emmett y para mí, Jasper sí había traído la práctica. Expusimos nuestros resultados y luego el resto de la clase nos la pasamos sin hacer nada, entonces me llegó un mensaje
¿Te cae bien la novia de tu hermano?
Alice
Miré a Alice, ella se hacía la desentendida y yo comprendí que lo que quería era que ni mi hermano ni el suyo se enteraran de esta conversación.
No, es tan molesta…Y se viste horrible ¿xq lo preguntas?
Le mandé el mensaje. Ella sacó su celular.
- ¿Verdad que sí? – dijo en voz alta y mi hermano la miró confundido – nada, hablo conmigo misma.
Ella escribió su contestación y me la mandó
Mira Rose, la verdad es que me gusta tu hermano, muchísimo y pues tengo un plan para deshacerme de su novia. Pero necesito tu ayuda.
Medité el asunto, Alice me caía mejor, mucho mejor que María. Tal vez fuera más infantil y berrinchuda, pero sabía que mi hermano necesitaba a una chica que le enseñara a reír más y a ver la vida de un modo diferente. Alice sin duda lo lograría.
Además me comenzaba a caer mejor, le gustaba ir de compras, al igual que a mí. Seguro sería la mejor chica para Jasper, y sabía que sería una cuñada genial.
Cuenta conmigo.
Ella revisó su celular y me dirigió una sonrisa agradecida, yo le guiñé el ojo y ella escribió algo más.
Hoy por la noche te espero en mi habitación para contarte lo que haremos.
Yo lo leí y asentí con la cabeza para que Alice entendiera que estaría ahí. La clase terminó y por fin era el primer receso de quince minutos. Nos fuimos a la cafetería y me senté con los amigos de mi hermano…otra vez.
Jessica y yo platicábamos de la fiesta, ella opinaba que había estado increíble y que la música había estado muy buena. Me alegraba que por lo menos mis invitados la hubieran pasado bien, ese era algo muy importante.
En ese momento mi celular volvió a sonar.
Lamento haberme ido temprano de tu fiesta preciosa
Me gustaría recompensarte de algún modo.
¿Sería mucho pedir que fuera tu pareja en el baile?
Dem.
Sonreí complacida, y sin dudarlo ni un momento le respondí que lo vería en el gimnasio de la escuela a las nueve. Entonces miré a Emmett, ¿qué haría él en el baile?
Y justo estaba a punto de preguntarle cuando llegó María.
- ¡¡Hola bebé!! – María se sentó junto a mi hermano y lo besó - ¿Cómo te ha ido?
- Bien, gracias – respondió mi hermano y yo mordí mi pera para no reírme.
- Ay Jaspy ¿no es genial que estemos juntos? – preguntó María recargándose en su hombro.
- Sí, es genial María
Quizá si no fuera tan encimosa con mi hermano me caería mejor…un poco…tal vez. Pero era como un chicle en la suela del zapato, o al menos lo era con mi hermano.
Se quedó con nosotros en el receso y antes de que tocaran, el celular de Emmett sonó. Obviamente no iba a escuchar con tanto ruido así que nos fuimos al pasillo para que pudiera contestar.
- ¿bueno?...hola preciosa…¿bien y tú? – genial la estúpida de Heidi – no creo…pero te propongo algo, sé mi pareja en el baile de mañana…claro…bueno entonces te veo en la escuela…claro que sí…tú también…sólo por ti preciosa.
Colgó y yo evité su mirada. No podía creer que la hubiera invitado a nuestro baile. Entonces me recordé que yo había invitado a Demetri, además ¿a mí que me importaba con quién se metía?
- ¿Así que vas a ir al baile con Heidi?
- Sí
- Bueno
Y él no me dijo nada más. De plano, yo no entendía nuestra relación, primero no paraba de decirme barbie y le encantaba hacerme enojar, el día de mi cumpleaños me besó en la mañana y como si no fuera importante, después se enojó conmigo en mi fiesta, luego me consoló como nadie jamás lo había hecho y me trató con dulzura y ahora, se mostraba indiferente.
Ni quien entendiera al hombre. En fin, regresamos a la cafetería y nos sentamos en nuestros lugares. Alice miraba con molestia como María abrazaba a Jasper y la chica ni en cuenta.
El día pasó así, sin nada interesante que contar, Emmett no me habló en ningún momento del día. Y yo no podía comprender por qué me afectaba tanto. ¿Acaso prefería que me molestara y me dijera barbie? La respuesta era más que obvia, sí, sí prefería eso.
Edward POV
Bella y yo nos quedamos en el salón de música toda la clase libre que tuvimos, no nos dijimos nada, todo lo que teníamos que decirnos lo dijimos en el momento en que nos besamos. O al menos yo lo había hecho, la verdad era que no podía callarme eso que estaba creciendo tan rápido dentro de mí.
Quería preguntarle a Bella lo que ella sentía, saber si ella sentía algo parecido por mí. Pero el momento era tan perfecto que no iba a permitir que se arruinara, por lo menos un momento, quería creer que lo nuestro podría funcionar.
Nos sentamos en el piso y nos quedamos abrazados sin decir nada, yo me senté pegado a la pared y Bella se sentó entre mis piernas. Yo la abracé y ella recostó su cabeza en mi pecho y yo me hubiera podido quedar así para siempre. Entonces ella tomó mi mano y entrelazó sus dedos con los míos.
Definitivamente había algo entre nosotros y la próxima vez que tuviéramos un momento a solas, le pediría que me dijera si sentía algo por mí y lo más importante, si ella me decía que sí, le pediría que fuera mi novia sin más tardanza.
- ¿Serás mi pareja en el baile? – le pregunté cuando tocaron.
- ¿no es la chica quién elige? – me replicó a su vez.
- Pues…sí – le dije sonrojándome y ella rió.
- ¿Edward quieres ser mi pareja en el baile? – me pidió ella sonriendo, con esa hermosa sonrisa suya.
- Claro
Nos levantamos del suelo y nos fuimos al salón tomados de la mano.
Al llegar a casa por la tarde, mamá y papá estaban platicando en la sala. Nos reunimos con ellos por unos momentos y después entre todos comenzamos a hacer la comida. Hoy todo el ambiente estaba distinto, Rosalie y Emmett no discutían, ni siquiera se hablaban. Y Jasper y Alice estaban…no sé…no estaban como siempre.
Comimos silenciosamente, como se notaba en el aire que las cosas no estaban nada bien y a mí me preocupaba esa tensión tan palpable. Rosalie y Emmett habían estado así todo el día y Alice se había puesto así desde…desde que llegó María.
Entonces podía deducir que mi queridísima hermana estaba celosa porque Jasper tenía novia y a ella ya le estaba gustando mi amigo. En cuanto a Emmett y Rosalie, sólo Dios sabrá por qué se pusieron así.
- Chicos su papá y yo vamos a ir al cine – nos informó mamá - ¿podemos contar con que no destruirán la casa si los dejamos solos toda la tarde?
- No te preocupes mamá – le dijo Emmett – todo estará en orden.
- Eso esperamos – papá dijo.
Acabando de comer y de lavar los platos, mamá y papá se fueron. Entonces los seis nos quedamos en el comedor, sentados sin decir ni una sola palabra. Esto se estaba volviendo muy incómodo.
- Bella vamos a hacer la tarea de matemáticas – le dije a la chica y los dos nos levantamos de la mesa.
- Claro – Bella se levantó gustosa y me siguió escaleras arriba.
Una vez en mi habitación, los dos nos miramos fijamente y ninguno de los dos pudo reprimir el deseo de besarnos. Cada beso me sorprendía, cuando la besé por primera vez, creí jamás poder besarla de la misma manera, pero iba descubriendo que cada beso era mejor que el anterior.
Y Bella ya estaba adquiriendo práctica en el arte de besar. Cuando terminamos con el beso ella me miró fijamente.
- Dime por favor que no estás jugando conmigo – me pidió un tanto asustada.
- No, jamás jugaría contigo Bella, yo te quiero, te quiero como jamás había querido a nadie – ella iba a protestar pero yo tapé su boca con dos dedos – sé que es muy pronto, que apenas nos conocemos pero quiero que sepas que lo que siento por ti es más verdadero que nada.
Cuando le dije esto quité la mano de su boca.
- Yo lo que te iba a decir era que con decirme que me querías y que no estabas jugando conmigo era suficiente – me dijo acariciando mis mejillas – no hacía falta que me dijeras nada más.
- ¿Bella, quieres ser mi novia?
- Sí, Edward, sí quiero
Y cuando la besé esta vez me di cuenta de que sus besos sabían mejor ahora que era mi novia.
Emmett POV
Cuando Bella y Edward subieron, Jasper y Alice se levantaron y se fueron escaleras arriba. Me quedé a solas con Rosalie, todo el día no le había hablado y la verdad había sido una tortura. Hablar con ella, verla enojarse conmigo, oírla gritar se había vuelto vital para mí.
Si no le había hablado era para comprobarme a mí mismo que me gustaba más de lo que quisiera admitir. No importaba que fuera una barbie, que fuera una berrinchuda, que fuera caprichosa, que fuera orgullosa. Nada de eso importaba porque estaba seguro que yo era la única persona – aparte de Jasper – que conocía a la tierna, a la frágil, a la gentil Rosalie que existía debajo de ese maquillaje.
Ni Heidi, que me había gustado tanto por ser independiente y atrevida, me hacía sentir como lo hacía cuando estaba cerca de Rosalie. Ver su cejo fruncido, como rodaba los ojos. Todos esos pequeños detalles que a mí me volvían loco.
- Que seria barbie, así no vas a atraer ni una mosca – le dije riendo y ella me miró un tanto sorprendida, un tanto divertida y un tanto enojada.
- Y si tú sigues dejando la boca abierta cada vez que piensas se te van a meter muchas moscas – me dijo casi riendo – o se te va a salir el cerebro.
Reí, eso era justo lo que quería. Sus comentarios mordaces que me dejaban sin respuesta alguna. Rosalie era la mujer más inteligente – después de mi madre – que había conocido.
Todos esos chistes de rubias no aplicaban con ella, porque ella era la rubia más inteligente del mundo.
- ¿Te crees muy graciosa no barbie?
- No, no me creo, lo soy, osito
Eso, aunque osito no era una palabra para describirme, me encantaba que me dijera así, sólo a ella le pasaría el hecho de que me dijera osito, aunque creo que también lo soportaría si mi mami me lo dijera.
- Sí, eres tan simpática que podrías ser un buen payaso
Ella se enojó y me echó su vaso con agua en la cara. Después del estupor del momento la miré y ella estaba riendo.
- Vas a pagarla barbie – los dos nos levantamos y ella intentó correr, pero obviamente no podría ir muy lejos
- ¡¡No!! Osito perdón ¡¡perdón!! – ella se tiró al sillón riendo.
- ¿Sabes que hacen los ositos cuando las barbies los mojan? – le pregunté colocándome sobre ella.
- ¿les dan las gracias porque los bañaron? – preguntó Rosalie intentando sonar tierna.
- No, se las comen
Entonces comencé a morder su cuello suavemente mientras ella reía e intentaba quitarme de encima, aunque sus esfuerzos eran en vano.
- Emmett ya ¡¡por favor!! ¡¡Ya!! – ahora no sólo mordía su cuello sino que le estaba haciendo cosquillas - ¡¡Emmett ya!!
- Pídeme disculpas – le ordené.
- No
- ¿A no? – la miré con una ceja alzada y volví a morder su cuello y ella rió de nuevo.
- De acuerdo, de acuerdo, me rindo ¿me disculpas osito?
- Sí, te disculpo
Entonces ella sonrió y me tiró al piso.
- Me llenaste el cuello de baba, osito – me reclamó.
- ¿Y qué vas a hacerme por eso? – le pregunté retadoramente.
- Mmm…¿sabes lo que le hacen las barbies a los ositos cuando ellos les babean el cuello? – me preguntó.
- No ¿qué les hacen?
- Les hacen cosquillas – entonces Rosalie me hizo cosquillas y yo no podía parar de reír.
Por más fuerte que fuera no podía quitármela de encima y ella estaba disfrutando haciéndome cosquillas.
Tuvo que pasar un buen rato para que ella se cansara y yo le pidiera disculpas así que una vez que nos paramos nos fuimos a mi habitación. Coloqué mi Ipod en el estéreo y con el control le subí al volumen.
- ¿Tú, oyendo canciones pop? – me preguntó Rosalie irónica.
- Sí, a diferencia de ti barbie, me gustan distintos tipos de música – le repliqué con "acritud"
Claro, seguro también oyes, tango, jazz y cha-cha-cha – me dijo ella burlona y yo reí.
La levanté de la cama y desaté su tobillo del mío por un momento. Puse Tango y le di unas cuantas vueltas y la sostuve a 20 centímetros del suelo.
- Mamá nos obligó a Edward y a mi a ir a clases de tango – le murmuré al oído.
- Wow – fue la respuesta de ella
La paré correctamente y amarré nuestros tobillos nuevamente. Y ahora agradecía a mamá esas clases de tango.
¡¡¡Wa!!! Debo confesar que sólo actualicé porque varios de ustedes me pidieron...y porque sus reviews son hermosisisisisisisisismos mil gracias chicos de verdad me hacen muy feliz con ellos. Jeje espero que les haya gustado el cap, a mi me encantó, jeje y esperen que vienen cosas muy buenas en el próximo. Como ya notaron, Emmett ya admitió lo que siente por Rosalie, pero ella es aún un misterio.
Besos a todos
Dayan Hale
