Capítulo 16. Confesiones
Emmett POV
El sábado por la mañana me levanté como a las once, salí de mi habitación, todos estaban dormidos, o al menos no se oía nada. Abrí un poco la puerta de la habitación de Rosalie y la vi profundamente dormida.
Era increíble la manera en la que me había ido enamorando de ella poco a poco, sin control, sin razón, con pasión, con locura. Conozco a Rosalie desde que era una niña, pero si el entrenador no nos hubiera amarrado, creo que jamás me hubiera dado la oportunidad de conocerla…y de enamorarme de ella.
Rosalie suspiró en sueños y se acurrucó aún más en las cobijas. Yo sonreí al verla, nadie era tan hermosa y sexy como Rose. Ella podía ser la reina de hielo frente a todos, pero por dentro podía ser una chica frágil y dulce. Cerré la puerta silenciosamente y entré nuevamente a mi habitación.
Encendí mi compu y me puse a trabajar, ya sabía que podría regalarle a Rosalie, sería una cosa sencilla, pero que expresaba lo que yo sentía por ella. Cuando terminé, guardé el regalo en un cajón y salí de mi habitación. Ya había oído a mi mamá bajar, por lo que estaría haciendo el desayuno.
- Buenos días mamá – entré a la cocina.
- Buenos días mi amor – besé su mejilla y me senté en la alacena a su lado – Emmett bájate de ahí.
- ¿Qué haces? – le pregunté mientras metía el dedo a la mezcla que preparaba.
- Hot Cakes y no metas tus dedotes – me pegó en el brazo y yo reí.
Me quedé con mi mamá mientras ella hacía el desayuno y a mí me puso a hacer el jugo de naranja.
- Hasta que te veo haciendo algo productivo – Rose entró a la cocina y yo sonreí al verla. – buenos días Esme
- Hola tesoro ¿dormiste bien?
- Sí, gracias Esme ¿necesitas que te ayude en algo?
- No tesoro, gracias – respondió mi madre.
Rosalie se fue a sentar en la mesita de la cocina, su pijama era un short negro y una playerita de tirantes roja con un osito en el centro.
- no sé como te ofreces si no puedes hacer nada sin que se te rompan las uñas – le dije riendo.
- Eso es lo que tú crees – me replicó y yo reí de nuevo. ¡Me encantaba su genio!
Cuando todos bajaron, desayunamos en el jardín, hacía mucho calor así que aprovechamos el buen clima. Mientras desayunábamos estábamos platicando de temas sin importancia.
Entonces el celular de Jasper sonó, él se levantó y se alejó un poco para contestar. Poco después volvió a sentarse con una expresión de disgusto.
- ¿Qué ocurrió tesoro? – preguntó mi madre.
- Era mi mamá – respondió Jasper mirando a su hermana – que lamentan no haber venido pero hubo un contratiempo
- Siempre los hay – replicó Rose con acritud y yo me tragué las ganas de abrazarla.
- Sin embargo, nuestros regalos están en la casa – terminó Jasper y por su tono de voz supe que los regalos no le importaban en lo más mínimo.
Nadie dijo nada, Rosalie miraba su desayuno y en sus ojos se adivinaba la tristeza. Jasper la miraba con preocupación y nosotros sólo nos mirábamos sin saber qué decir o qué hacer.
- Yo creo que deben de ir a ver de qué se trata – opinó mi padre – Aunque sus padres no estuvieron en su fiesta, pues se tomaron la molestia de mandarles un regalo.
- Sí, esa es la única molestia que se toman como padres – Rosalie se levantó y se llevó su plato.
Todos nos miramos, ya sabíamos que Rosalie tendría una reacción así. Jasper se levantó.
- Voy a hablar con ella – nos avisó – gracias por el desayuno.
- No tienes que agradecer nada tesoro – mi mamá lo besó en la mejilla y Jasper entró a la casa.
Rosalie POV
Entré a la casa, dejé mi plato en la cocina y me fui a "mi habitación". Al entrar me tiré a la cama y abracé la almohada fuertemente. Pronto oí los suaves pasos de mi hermano acercarse. Jasper se acostó a mi lado y me abrazó, yo recargué mi cabeza en su hombro y él besó mis cabellos.
- ¿No quieres ir a ver lo que nos dejaron? – me preguntó suavemente.
- No ¿para qué? – le respondí – de que sirven todos sus malditos regalos
- Rose, no deberías de ser tan dura con ellos, son nuestros padres después de todo – Jasper me dijo acariciándome el cabello – no te quedes con todo ese resentimiento dentro de ti Rose, perdónalos y no hagas tantos corajes o, como dice Emmett, te vas a arrugar.
Los dos reímos y yo abracé aún más a mi hermano.
- No sé que haría sin ti – le susurré.
Y era verdad, no sabría que sería de mí en estos momentos si Jasper no hubiera estado conmigo. Probablemente me habría desmoronado hacía años.
- Vístete, vamos a ir a ver los regalos de papá y mamá – Jasper me ordenó y se paró de la cama – te amo Rose.
- Y yo a ti Jas – le respondí.
Me vestí y salí de mi habitación media hora después. Todos los demás ya estaban listos. Carlisle y Esme tenían que irse a trabajar por la mitad del día, así que ya se habían ido.
Edward y Bella se quedaron en la casa y Emmett tenía que empezar con sus comentarios vivaces.
- míralos, se quedan en casa sola – les dijo – Ay Bella, no me lo esperaba de ti.
- Emmett ya lárgate – le dijo Edward molesto.
- No olviden usar condón – previno Emmett y salió corriendo de la casa.
- Se portan bien – les dije sonriendo y cerrando la puerta.
Nos subimos al Jeep de Emmett, Jasper y él se fueron en los asientos de adelante y María, Alice y yo atrás.
- Que bueno que hayas venido María – le decía Alice a la chica amablemente.
- Gracias Alice
- me agradas ¿sabes?
Sí claro, Alice no podía ser más hipócrita, pero bueno, la verdad es que todo mundo le creía todo. Bastaba con ver esa carita "inocente" que tenía.
- Tú también a mí Alice – le respondió María cortésmente.
En ese momento llegamos a mi casa y yo miré el porche completamente atónita.
- no puede ser – murmuré mientras abría la puerta del Jeep.
Todos estaban igual de estupefactos que yo, nos acercamos a la casa y yo me tapé la boca con la mano, no lo podía creer. Ahí estacionados había dos autos, un M3 rojo convertible, y un Eclipse negro, los dos completamente nuevos.
Jasper y yo nos acercamos atónitos, el M3 tenía un moño rosa y el Eclipse uno azul.
- ¡¡Por Dios!! – exclamó Emmett
- No puedo creerlo – Jasper susurró.
Nos quedamos como idiotas contemplando los autos por unos instantes.
- ¿Qué están esperando? – nos preguntó Alice exasperada – son suyos, estrénenlos.
Jasper y yo nos miramos sorprendidos y sonreímos en el mismo instante. Abrimos los autos y entramos. Alice obviamente se subió en el asiento del copiloto, mientras que Emmett y María se subían con Jasper al suyo.
¡¡Cielos!! Mi auto era precioso, me encantaba. Por primera vez un regalo de mis padres me había gustado demasiado. Obviamente los llevamos de regreso a casa de los Cullen.
Edward y Bella salieron al verlos.
- ¡¡hay que celebrar!! – anunció Alice y entró presurosa a la casa.
Entramos todos y vimos a Alice hablando por teléfono y andando de un lado a otro. Media hora después, Mike y Jessica llegaron tomados de la mano, obviamente estaban saliendo.
Yo me sorprendí mucho, Jessica y Mike, Edward y Bella, las dos parejas se habían formado debido al castigo y era obvio que Alice iba tras Jasper por lo mismo.
Comenzamos la reunión y Jessica y yo nos quedamos platicando de cómo ella y Mike se habían hecho novios. Subí un momento a mi habitación para buscar mi celular y ya iba a salir cuando Emmett se apareció en el marco de la puerta.
- Osito, me asustaste
- Así tendrás la conciencia Barbie – me replicó sonriendo algo nervioso - ¿Rose tienes un minuto?
OK no estoy loca, me dijo Rose, está nervioso, y quiere hablar conmigo, esto no me gusta, ya me puedo imaginar a donde va el asunto.
- Claro
- Rosalie, yo…yo… - suspiró pesadamente – la verdad yo estoy enamorado de ti y…pues sé que es demasiado pronto pero...¿quieres ser mi novia?
Jamás había estado en una situación tan incómoda, no sabía que hacer ni qué decirle.
- Emmett, yo…yo no creo que sea lo más prudente – le respondí lentamente – eres un chico muy lindo de verdad, pero apenas nos conocemos y yo…pues yo ahora no estoy lista para una relación
- Pero ¿por qué? Mira a Mike y Jessica y a Edward y Bella, hasta ahora ellos van bien
- Lo sé, pero yo, yo no soy así Emmett, de verdad creo que no…no es conveniente, ni para ti ni para mí
Emmett se levantó de la cama y se fue de mi habitación sin decirme nada. Yo me sentí un poco mal por él, pero no, yo no quería tener una relación con él, o al menos no de ese tipo.
Emmett POV
Salí de la habitación de Rosalie abatido y triste. Pero lo pensé por unos instantes, Rosalie decía que no me conocía y que no quería tener una relación, tal vez podría conocerla mejor y quizá con el tiempo ella aceptaría tener una relación conmigo.
Entré a mi habitación y guardé el disco que había preparado esta mañana para ella, se lo daría cuando hubiéramos convivido más y cuando ya nos conociéramos mejor.
Ya iba a salir de mi habitación cuando oí que Jessica entraba a la habitación de Rosalie.
- ¿Qué carita tienes? ¿Qué te pasó? – oí la voz de Jessica.
- Emmett…me acaba de pedir que sea su novia – contestó Rosalie.
- ¿En serio? ¿y qué le dijiste? – preguntó Jessica emocionada
- Que no – respondió Rosalie sin ninguna inflexión en su voz.
- ¿Qué? ¡¿Estás loca?! ¿Cómo pudiste decirle que no? – yo apoyaba a Jessica en ello – si es guapo, el capitán del equipo de fútbol, tiene dinero… ¿qué más podías pedir?
- No me conviene tanto como Demetri – respondió Rosalie y a mí se me partió el corazón en mil pedazos – sí, sé lo que tiene Emmett, pero Demetri es un actor, es modelo y tiene un mejor estatus social que Emmett.
Eso tal vez podía ser cierto, pero yo la querría como jamás lo haría Demetri, pero ya no me importaba. Había juzgado muy mal a Rosalie, yo creí que no era tan frívola como fingía ser…ahora me daba cuenta de que era peor.
- Pero ¿estás segura de que Demetri…? – Jessica dejó inconclusa su pregunta.
- Claro, le dije a Emmett que no porque no nos conocíamos bien y yo no estaba lista para una relación, pero la verdad es que le dije que no porque prefiero a Demetri
Yo ya no quería escuchar más, esto era suficiente para mí. Entré a mi habitación, saqué el disco de donde lo había guardado y lo aventé por ahí. Ya no importaba nada. Rosalie prefería el estatus social que el ser novia de Demetri le ofrecía. Y yo no pude odiar más a nadie en ese momento que no fuera a Rosalie.
Pero la culpa la tenía yo, por haber creído que era una chica linda, dulce y tierna, pero cuán equivocado estaba, Rosalie era más frívola que cualquier persona en este mundo y yo ya no quería saber nada de ella.
Tomé una chamarra de mi clóset y bajé las escaleras rápidamente, mis amigos estaban abajo, platicando y pasándola bien en la sala, al verme todos se callaron, pero yo no iba a decir nada, salí de la casa y entré a mi Jeep, lo único que quería era sacarme a Rosalie de la cabeza y de mi corazón.
Mientras manejaba, marqué un número de mi celular.
- Hola guapo – oí la sensual voz al otro lado del teléfono.
- ¿Tienes algo que hacer?
- Ya lo tengo, te veo en diez en mi departamento
- Ahí estaré.
Colgué y me dirigí al lugar al que jamás me imaginé que iría.
¡¡Hola a todos!! Y antes de otra cosa ¡¡¡por favor no me maten!!! Les juro que las cosas tenían que pasar así. Se aceptan comentarios de todo tipo, de verdad... aunque les agradecería que me dejaran viva por lo menos hasta que acabe el fic jejejeje.
Mil gracias a todos por sus reviews!!!!! A propósito no creo poder actualizar mañana, me espera un largo y tedioso trabajo de literatura y no sé si tenga tiempo de pasarme por aquí. Sí, sé que yo tengo la culpa por dejar las cosas al final pero bueno... Espero tener un ratito para actualizar.
Besos
Dayan Hale
