Capítulo 23
Rosalie POV
A la mañana siguiente me desperté, me vestí y bajé a la cocina, Emmett estaba ya con Esme sentado en la alacena junto a la estufa mientras veía a su madre preparar el desayuno.
Al verlo pude notar un cambio muy radical en él, estaba ¿feliz?
- Buenos días – saludé
- Buenos días tesoro – Esme me besó en la mejilla - ¿dormiste bien cielo?
- Sí, gracias Esme –contesté – buenos días Emmett
- Buenos días Barbie
¿oí bien? ¿Me dijo Barbie? ¿No estoy loca? ¡¡Me dijo Barbie!! Eso era un gran progreso. Yo le sonreí tímidamente y me voltee rápidamente, aún no quería hacer ninguna conjetura, pero haría todo por, no sólo conseguir su perdón, sino también su corazón.
Todos nos fuimos al comedor a desayunar, hasta el ambiente se sentía menos tenso a excepción de Jasper y Alice ¿qué pasaba? Tenía que sacarle la sopa a mi hermano, algo ahí estaba muy raro.
- ¿Barbie me pasas el pan? – me pidió Emmett y todas las cabezas voltearon a verlo sin que él lo notara
- por eso estás tan gordo – le dije mientras le daba la canasta con el pan
- yo como lo que se me antoja por eso me tienes envidia – me respondió como si nada
Yo miré a Jasper y le alcé los hombros dándole a entender que yo tampoco sabía lo que sucedía con él. Al acabar de desayunar nos fuimos en el Jeep de Emmett y esta vez puso otra canción de las que tanto le gustaban y que no se entendía nada
Bueno, tenía que admitir que a esta canción sí le entendí a pesar de todo. Al terminar, ya habíamos llegado a la escuela. Caminamos juntos hasta nuestro salón y yo me llené de dudas ¿qué pasaría con Heidi? Pero al entrar no hubo dudas pues ella no estaba.
La campana sonó indicando el inicio de las clases y Heidi no apareció, tal vez había decidido largarse, mejor aún. En el receso, nos fuimos a sentar con los amigos de Emmett, al llegar vi que ni Jasper ni María estaban por ahí. Quizás, Jasper estaría terminando con ella.
Jasper POV
Cuando sonó la campana para salir al primer receso, fui a buscar a María. Era hora de que lo nuestro terminara y mejor que fuera por las buenas. Al verme me dio un beso en la mejilla, supongo que ella ya suponía que algo ocurría. Tomé su mano y nos fuimos caminando hasta las áreas verdes. Una vez ahí nos sentamos frente a frente.
- María tengo que hablar contigo – le dije con la mayor convicción que pude – tú sabes que durante el tiempo que fuimos novios te quise mucho de verdad que sí, pero odio decirlo y sé que es difícil, pero yo ya no siento lo mismo y no quiero lastimarte más de lo que ya lo hice
- Jamás me lastimaste, desde que regresé noté que estabas un poco distante, pero jamás hiciste nada que en verdad me lastimara y te agradezco los momentos que pasamos juntos y te agradezco que hayas sido honesto conmigo, no podría haber pedido nada más – Entonces María me abrazó y yo correspondí agradecido porque se lo tomara tan bien
- Gracias por todo María de verdad que lo nuestro fue muy lindo y significó mucho para mí
Le di un beso en la frente y me fui de ahí con un peso menos encima. Todavía quedaban como 7 minutos de receso así que aproveché para ir a la mesa donde estaban todos sentados.
Edward y Bella estaba abrazados y los dos me miraron sorprendidos, al igual que Mike, Jessica, Emmett, Rosalie y más Alice.
- Terminé con María – les dije a todos mientras me sentaba
Al principio nadie dijo nada, pero noté la felicidad que desbordaban los ojos de Alice y yo no quería darle falsas esperanzas como tampoco quería herir a María.
- Qué bueno – Emmett dijo comiéndose su torta y Rosalie le pegó en el brazo - ¿y eso por qué?
- Porque te haya gustado o no, María fue su novia y mi hermano sí la quiso – Rosalie le dijo – eres un insensible
- Ahora resulta que soy insensible
- ¿Y Heidi?
- No sé, creo que se fue porque no me contesta el celular – respondió Emmett
Entonces miré a Mike, él ya iba a decir algo de la apuesta pero yo negué con la cabeza dándole a entender que era una mala idea así que Mike se calló y volvió a su almuerzo. No iba a permitir que Rosalie se enterara de esa estúpida apuesta.
El resto del día pasó tranquilamente hasta que llegó el segundo receso, ahora tenía que ir a la biblioteca a encontrarme con Alice para que siguiéramos estudiando. Al llegar la miré, Alice estaba enfrascada en el libro que tenía entre las manos y no se percataba de nada más. A pesar de su concentración, se movía sin control sobre la silla y en sus labios se adivinaba una sonrisa.
Una de las muchas cosas que me gustaban de Alice es que ella siempre tenía una sonrisa en su rostro, pasara lo que pasara.
- ¿Qué nos toca estudiar hoy? – me senté a su lado y ella me miró sonriente
- ¿literatura?
- Literatura será
Nos pasamos los veinte minutos estudiando as características de las corrientes de vanguardia, los autores y las obras más importantes. Durante esos 20 minutos, sus ojos no dejaban de brillar y yo no deseaba darle ilusiones, sabía que yo le gustaba y ella a mí me volvía loco, pero aún estaba lleno de dudas.
- Jasper de verdad no sé cómo agradecerte que me hayas ayudado – ahora me daba la ocasión perfecta para aclarar las cosas
- Alice, eres como una hermana para mí, no tienes que agradecer nada – le dije y su semblante cambió repentinamente
- ¿Cómo una hermana para ti? – me preguntó dolida
- Sí, eres la hermana de mis mejores amigos, así que te considero mi hermana
Alice se levantó sin decirme nada más y se fue rápidamente de ahí, yo ahogué un suspiro, definitivamente Alice no podía ser mi hermana, era…era la chica con la que yo anhelaba estar.
Entonces, sin poder reaccionar, Alice regresó y me dio un beso que no me dejó opción más que corresponder. Sus labios eran suaves, tiernos y besables, mientras que sus besos eran dulces, largos y deliciosos. Sus labios se separaron de los míos y yo me incliné inconscientemente para tener otro beso más.
- Créeme Jasper, eso es algo que tu hermana jamás haría – dicho esto, se fue.
Yo me quedé unos minutos más ahí sentado, claro que eso jamás lo haría un hermano y ella me había besado para demostrarme que no me consideraba un hermano. Dieron el primer toque y yo salí para encaminarme a los vestidores pues ahora teníamos educación física.
Edward y Emmett ya habían terminado de cambiarse y Mike estaba terminando de ponerse su uniforme. Los hermanos salieron y yo me quedé con Mike en los vestidores.
- Qué carita traes – me dijo Mike sentándose a mi lado - ¿qué tienes ahora?
- Tengo un serio problema –lo miré – estoy enamorado de Alice
- Eso no es un gran problema hermano
- ¿no? Emmett y Edward son mis mejores amigos, ustedes tres son como mis hermanos ¿Cómo crees que se tomarían la noticia de que quiero andar con su hermana?
Mike miró el piso mientras pensaba unos momentos su respuesta.
- Si fuera mi hermana, creo que sería muy feliz de saber que ella sería tu novia – Mike me dijo – Edward y Emmett te conocen Jasper, saben que tú cuidarías y querrías mucho a Alice, yo creo que ellos también estarían satisfechos de que tú fueras el novio de Alice, ahora si te preocupa tanto, creo que deberías hablarlo con ellos – Mike se levantó – tú piénsalo, pero yo no creo que sea un gran problema
- ¿Pero no crees que ellos me odiarían si yo lastimara a Alice?
- Tú jamás la lastimarías, ésa también sería una razón por la que confiarían en ti para ser novio de Alice
Mike se fue y me dejó solo en el vestidor, me puse mi uniforme y salí de ahí. LA práctica inició y Emmett nos daba las órdenes mientras jugábamos entre nosotros en dos equipos, uno liderado por Emmett y el otro por Edward. Yo estaba en el de Edward. En un momento que tuvimos para ir a tomar agua, me armé de valor para preguntarle lo que tantas ganas tenía de preguntarle.
- Edward ¿puedo hacerte una pregunta?
- Claro – Edward le dio un trago a su agua y miró al otro lado del campo
- Edward ¿qué pensarías si te dijera que estoy enamorado de Alice y que quiero andar con ella?
Edward volteó a verme serio como siempre. Y yo esperé ansioso su respuesta.
- Siendo 100% honesto te diría…que no habría nadie mejor para mi hermana que tú – Cuando Edward dijo esto suspiré aliviado - ¿Por qué no me habías dicho antes?
- Porque creía que tú te enojarías y que nuestra amistad no sería la misma si yo terminara con ella
- Bueno primeramente, ni siquiera andas con ella así que no puedes decir que vayas a terminarla y después te diría que eres un idiota, sabes que eres como un hermano para mí, eso no va a cambiar nunca
Jamás me había sentido tan aliviado…tan relajado por algo como ahora. Edward me había confirmado lo que Mike me había dicho en los vestidores hacía un buen rato. Me alegraba que Edward lo tomara tan bien.
- Claro que sólo hablo por mí mismo, aún tienes un hermano mayor que convencer – me dijo Edward bromeando mientras Emmett se acercaba hasta nosotros
- ¿Qué hay chicos?
- Nada, Jasper tiene una…interesante pregunta que hacerte – Edward le dio unas palmadas a Emmett en la espalda y se fue.
Maldito Edward, ya me las pagarás
Y bueno ¿cuál es esa pregunta tan interesante que quieres hacerme?
Podía ser que Emmett fuera mi mejor amigo, pero el ver los músculos de sus brazos flexionarse mientras bebía agua. Yo tragué saliva, aunque fuera más alto que él, él seguía siendo más musculoso y más fuerte. Pero yo tenía también un argumento para defenderme si se daba el caso.
- Emmett ¿qué pensarías si te dijera que estoy enamorado de Alice y que quiero andar con ella?
Emmett me miró penetrantemente y yo me preparé para unos posibles golpes.
Rosalie POV
Acabando el entrenamiento, salí del vestidor de chicas y Emmett ya estaba fuera esperándome. Aunque fuera sólo por el castigo, me dio gusto ése pequeño gesto. Amarró su tobillo al mío y nos fuimos a la siguiente clase, en el pasillo una de las titulares nos interceptó.
- Rosalie, la directora desea que vayas a la oficina un momento – me dijo
- Gracias profesora – miré a Emmett - ¿me acompañas?
- Ya qué – me respondió haciéndose el sufrido
Llegamos a la oficina y la recepcionista nos dijo que la esperáramos unos momentos. Emmett y yo nos sentamos en el sillón mientras esperábamos a que la directora saliera. Cuando lo hizo, no lo hizo sola, lo hizo con mis padres. Estaba atónita y me tensé completamente. Emmett tomó mi mano e intentó calmarme.
- ¡¡hija!! – mamá se me acercó y Emmett y yo nos paramos
- mamá, papá ¿Qué hacen aquí? – pregunté mientras ambos me besaban en la mejilla
- Tenemos que hablar de ello, podemos pasar a mi oficina para que tratemos el asunto – dijo la directora que en seguida vio a Emmett - ¿se le ofrece algo señor Cullen?
- No, vine a acompañar a Rosalie
Entonces mis papás y la directora notaron que seguíamos amarrados. De todos modos yo no quería que Emmett se fuera. La presencia de mis padres en la escuela no era nada bueno y menos después de la decepción que me había llevado la semana pasada.
- Pues señor Cullen vaya a clases – le ordenó la directora.
- Pero, si nos ven separados nos van a reprobar – objeté yo – además a mis padres no les molesta ¿verdad que no?
- Claro que no tesoro, como quieras – mi padre me dijo sonriendo y la directora ya no dijo nada más.
Entramos a la oficina y antes de que Emmett cerrara la puerta me susurró al oído.
- Eres una chica fuerte Rosalie, yo estoy aquí contigo y no voy a dejar que te caigas nunca
Sus palabras me hicieron sentir mucho mejor, aunque fue algo extraño porque hasta donde yo sabía él seguía enojado conmigo. Me senté en una silla junto a mi madre y Emmett se quedó parado detrás de mí con sus manos sobre mis hombros.
- Hija, nos enteramos de lo de la droga y alguien nos informó que Heidi fue la que trajo las pastillas a la escuela así que hablamos con la directora y ya la dieron de baja en la escuela – me contó mi madre tomándome de la mano
- ¿Quién les dijo que fue Heidi? – pregunté, según yo eso sólo lo sabíamos Emmett y yo
- Tu hermano – me respondió mi padre – nos habló ayer por la noche así que decidimos venir a ver lo que ocurría.
Las manos de Emmett me sobaban los hombros y yo sabía que si él seguía ahí conmigo yo podría con cualquier cosa.
- Como también nos preocupa la firma, hemos cancelado el contrato de Heidi – me dijo mi madre
- ¿En serio?
- Sí, mi amor, no íbamos a permitirle la entrada a la droga a la firma
Pobre Heidi, por ayudar a Demetri en una venganza estúpida había perdido su trabajo.
- Lo malo es que ahora nos quedamos sin modelo y estamos vueltos locos porque necesitamos una urgentemente – mi padre comentó.
- Por lo que decidimos que serás tú la modelo para las fotos que necesitamos – mi madre me dijo – ya hablamos con la directora así que te vas con nosotros desde ahorita para que volemos a Suiza y podamos tomar esas fotografías lo más pronto posible.
Las lágrimas casi se me salen de los ojos, ellos sólo vinieron por sus estúpidas fotografías, ni me dijeron felicidades atrasadas, no me preguntaron como estaba, ni siquiera les importó que tuviera a un chico amarrado a mí, lo único que importaban eran esas malditas fotografías.
¡¡¡Hola!!! Bueno sólo les digo rápido, la canción que Emmett pone es "Whispers in the Dark" de "skillet" y se las recomiendo muchísimo es de mis favoritas.
Besos
Dayan Hale
