Capítulo 28.

Bella POV

- ¿Qué estás haciendo aquí Tanya? – le pregunté a la chica rubia que se hallaba parada frente a mí

- Esa es la pregunta que yo te hago a ti Bella, no sé que haces aquí si Edward no te ama y lo sabes – Tanya me dijo mientras entraba a la habitación.

- Mira Tanya, no quiero tener problemas contigo así que mejor lárgate de una buena vez, tú no tienes ningún derecho a venir aquí – le repliqué a la chica

- Claro que tengo, mi pobre Edward, seguro por tu culpa está así – Tanya se puso al otro lado de la cama y tomó la mano de MI Edward.

- Tanya eres una muy mala persona, pero ¿sabes qué? No importa lo que hagas, Edward me ama como yo lo amo y hagas lo que hagas no podrás separarnos Tanya, no creas que no sé lo que intentaste hacer. Intentaste separarnos a Edward y a mí, pero lo que no sabes es que hiciste justo lo contrario porque gracias a tu jueguito me hiciste darme cuenta de que nuestro amor es más fuerte de lo que tú crees y nada ni nadie va a separarnos

No había ningún sentido en decirle a Tanya que la única que había aprendido esa lección era yo y que Edward no quería saber de mí. Pero no iba a dejar que Tanya se enterara de ello. En cuanto despertara le rogaría – de rodillas si era necesario – para que me perdonara. Había sido una estúpida verdaderamente pero ahora más que nunca iba a hacer hasta lo imposible para volver a estar al lado de Edward.

Tanya me miró fijamente y yo le devolví la mirada. Justo en ese momento, Carlisle entró.

- Jovencita lo lamento pero la hora de las visitas ya terminó, le pido que se retire – Carlisle le dijo a Tanya y la chica salió – Bella ¿cómo te sientes?

- Bien, gracias Carlisle – le respondí mientras él revisaba a Edward – de hecho me preguntaba ¿tú crees que si ponemos música que a Edward le guste pueda despertar?

- No lo sé, pero es una gran idea Bella – Carlisle me dijo sonriendo – no lo había pensado, y se me hace una gran, gran idea. ¿Qué te parece si lo intentamos? Le voy a hablar a Esme, fue a la casa así que le pediré que traiga el Ipod y las bocinas de Edward. Tuviste una idea brillante Bella

- Gracias Carlisle – respondí sonrojada – sólo espero que funcione

Miré a Edward dormir y me quedé absorta acariciando sus cabellos cobrizos y su hermoso rostro. En esos momentos recordé muchas cosas; el día que nos besamos por primera vez, la primera vez que nos caímos estando juntos, la vez que nos quedamos solos en el salón de música, todos esos hermosos momentos que pasé a su lado.

La vez que Esme nos descubrió en su habitación, hasta cuando Emmett nos vio en el sillón. Ésos recuerdos que jamás olvidaría, cosas que habían quedado grabadas a fuego en mi corazón y haría lo que fuera necesario para que Edward y yo estuviéramos juntos por más tiempo.

- ¿Lo amas cierto? – me había olvidado por completo de que Carlisle seguía ahí

- Con todo mi corazón – respondí sinceramente entonces Carlisle se puso a mi lado y tomó mi mano.

- Él despertará Bella, debemos confiar en que así será

- Gracias Carlisle

- A ti Bella, por estar aquí

Carlisle salió de la habitación y yo me quedé junto a Edward. Tomé su mano e inconscientemente, comencé a cantarle.

y si tu me quisieras bajaría el cielo al suelo para ti
si tu me quisieras y me permitieras hacerte mas feliz
me estoy muriendo por tenerte aqui para mi para vivir la vida
para ti y llenar la mía, ven a mi.
y aunque tal vez tu pienses que es un poco arriesgado
quiero decirte que también yo estoy temblando
y tengo miedo que quizás todo sea en vano
al menos yo te pido que, hay que intentarlo
me estoy muriendo por tenerte aquí para mi
para vivir la vida para ti y llenar la mía, ven a mi


Una lágrima recorrió mi mejilla mientras recordaba esa vez que cantamos juntos.

- ¿Recuerdas esa vez que te dije que sería la última vez que me oirías cantar? – hablé con él como si en realidad me estuviera escuchando – Heme aquí cantando la misma canción que cantamos juntos en la fiesta de Rose y Jasper, has cambiado muchas cosas Edward, has hecho que mi vida sea especial y no quiero perderte – acaricié sus cabellos suavemente - ¿sabes? Jamás te lo he dicho pero me encanta tu cabello, me encantan tus hermosos ojos verdes y tus dulces labios. Me encanta como tocas el piano, como sonríes de una manera que me hace desfallecer, me encanta poder entrelazar mis dedos con los tuyos – tomé su mano e hice lo que decía – y me encanta estar a tu lado Edward y aquí me quedaré hasta que despiertes mi amor, y cuando despiertes te rogaré todo lo que sea necesario para que me perdones, pero por favor, despierta pronto, todos deseamos que lo hagas.

Cuando Esme llegó, traía consigo las cosas que Carlisle le había encargado. Yo conecté las bocinas y puse Claro de Luna.

- Su favorita – me dijo Esme al escucharla

- Sí, lo sé, por eso la puse – le respondí

- Ay Bella ¿no crees que deberías de darte un respiro? Llevas mucho tiempo aquí creo que deberías darte un largo y refrescante baño y deberías irte a dormir

- No, no quiero dejarlo, quiero estar aquí cuando despierte

Ese era uno de mis defectos, era demasiado necia, y no me iba a alejar del lado de Edward, no hasta que despertara. Esme no me insistió y yo se lo agradecí.

Edward POV

Lo primero que escuché cuando salí de mi sopor fue la voz de mi ángel.

- Mira Tanya, no quiero tener problemas contigo así que mejor lárgate de una buena vez, tú no tienes ningún derecho a venir aquí - ¿Tanya? ¿Qué hacía Tanya aquí?

- Claro que tengo, mi pobre Edward, seguro por tu culpa está así – una mano, que no era la de Bella, tomó la mía, ¡ugh! Tanya

- Tanya eres una muy mala persona, pero ¿sabes qué? No importa lo que hagas, Edward me ama como yo lo amo y hagas lo que hagas no podrás separarnos Tanya, no creas que no sé lo que intentaste hacer. Intentaste separarnos a Edward y a mí, pero lo que no sabes es que hiciste justo lo contrario porque gracias a tu jueguito me hiciste darme cuenta de que nuestro amor es más fuerte de lo que tú crees y nada ni nadie va a separarnos

Por más que intentaba abrir los ojos, moverme, o hablar siquiera, no lo conseguía, lo único que podía hacer era quedarme ahí, escuchando lo que sucedía a mi alrededor. Era obvio que estaba en el hospital, podía escuchar mi propio corazón por el electrocardiógrafo.

Me sentía extraño, más…"liviano", la inconciencia era menos dolorosa, más llevadera. No había nada que pudiera molestarme, todo era relajante y no había nada que me estresara. Pero las palabras que le había dicho Bella a Tanya me hacían reflexionar ¿Sería que en realidad ella pensaba eso? ¿o era simplemente para alejar a Tanya?

- Jovencita lo lamento pero la hora de las visitas ya terminó, le pido que se retire –ése era mi papá, quise sonreír al oír su voz tan calmada y pausada, pero no podía moverme – Bella ¿cómo te sientes?

- Bien, gracias Carlisle – a pesar de estar inconsciente, podía sentir que mi padre me examinaba– de hecho me preguntaba ¿tú crees que si ponemos música que a Edward le guste pueda despertar?

- No lo sé, pero es una gran idea Bella –sí, mi música– no lo había pensado, y se me hace una gran, gran idea. ¿Qué te parece si lo intentamos? Le voy a hablar a Esme, fue a la casa así que le pediré que traiga el Ipod y las bocinas de Edward. Tuviste una idea brillante Bella

- Gracias Carlisle –a pesar de no poder verla, sabía que Bella estaba sonrojada – sólo espero que funcione

En ese momento sentí una mano pasar por mis cabellos, al sentir esa suave mano, supe que Bella era la que me acariciaba, pasó sus dedos por mis cabellos y por mi rostro, como quería verla y hacer lo mismo con ella. Me imaginaba sus hermosos ojos cafés, sus cabellos con olor a fresas, sus mejillas sonrojadas.

- ¿Lo amas cierto? –al parecer mi padre seguía ahí

- Con todo mi corazón –Bella respondió y mi propio corazón se enterneció

Yo también te amo Bella, mi Bella

- Él despertará Bella, debemos confiar en que así será

- Gracias Carlisle

- A ti Bella, por estar aquí

Sí, gracias mi amor, por seguir a mi lado.

Mi papá se fue y Bella seguía a mi lado, aún podía percibir el aroma de sus cabellos. Su mano tomó la mía y yo desee encontrar la fuerza para poder hacer lo mismo, pero al oírla cantar no hice nada, me quedé escuchando su hermosa voz cantando la canción que cantamos juntos en la fiesta de Rosalie y Jasper. Cuando terminó de cantar, yo seguía relajado, en paz.

- ¿Recuerdas esa vez que te dije que sería la última vez que me oirías cantar? –ella empezó a hablarme y yo adivinaba las lágrimas en sus ojos– Heme aquí cantando la misma canción que cantamos juntos en la fiesta de Rose y Jasper, has cambiado muchas cosas Edward, has hecho que mi vida sea especial y no quiero perderte –sus dedos volvieron a acariciarme el cabello - ¿sabes? Jamás te lo he dicho pero me encanta tu cabello, me encantan tus hermosos ojos verdes y tus dulces labios. Me encanta como tocas el piano, como sonríes de una manera que me hace desfallecer, me encanta poder entrelazar mis dedos con los tuyos –su mano entrelazó sus dedos con los míos y yo deseaba poder corresponder al gesto– y me encanta estar a tu lado Edward y aquí me quedaré hasta que despiertes mi amor, y cuando despiertes te rogaré todo lo que sea necesario para que me perdones, pero por favor, despierta pronto, todos deseamos que lo hagas.

¿Rogarme? ¡¿¡Rogarme!?! Yo le rogaría que me perdonara, jamás le había gritado a una chica y el haberle gritado a ella me hizo sentirme muy mal. A pesar de que en la inconciencia nada podía dañarme, hice todo lo que estuvo a mi mano para intentar levantarme en ese momento.

Quería atraer a Bella a mis brazos, quería besarla, quería decirle cuanto la amaba. Pronto entró mi madre y Claro de Luna comenzó a inundar el ambiente.

- Su favorita – mamá comentó

- Sí, lo sé, por eso la puse

- Ay Bella ¿no crees que deberías de darte un respiro? Llevas mucho tiempo aquí creo que deberías darte un largo y refrescante baño y deberías irte a dormir

No me gustó saber que mi novia no había descansado y no se había ido de aquí, no quería que se agotara cuando yo ni siquiera podía verla.

- No, no quiero dejarlo, quiero estar aquí cuando despierte

Mi amor, siempre tan necia.

Bella se quedó junto a mí, su mano seguía acariciándome la cara y yo no podía pedir nada más en esos momentos. A partir de aquí, haría todo lo que estuviera a mi alcance para poder despertar. Sí, la vida era dolorosa, pero…era vida al fin y al cabo y sin ella, yo no tendría a mi Bella a mi lado.

Oí a mi madre decir que iría por un café y pronto sentí la tibieza de unos labios sobre los míos, mi hermosa Bella…

- Te amo Edward

Yo también te amo corazón mío

Las manos de Bella siguieron acariciándome y no podía ser más feliz en esos momentos.

- Ay Edward, te extraño tanto y no sólo yo. Alice también te extraña mucho y a que no adivinas, ella y Jasper ya son novios – pero que Jasper no había perdido el tiempo para andar con mi hermana – se ven muy bien juntos, y muy felices. Jasper tiene la tranquilidad que Alice necesita – oí la hermosa risa de mi ángel y yo desee poder reírme con ella

Y Alice tiene la vivacidad que a Jasper le falta.

- Emmett también te extraña, ha venido diario a verte, él pobre está muy preocupado últimamente, tú aquí, Rose en Suiza y el partido de fútbol del sábado lo está volviendo loco – ¡¡Ay Emmett!! Cómo te extraño hermano – aún no sabemos cuando regresará Rose, y yo espero que lo haga pronto, es extraño como gracias a ti conseguí tan buenos amigos – su mano se deslizó por mi mejilla – y lo más importante fue haberte encontrado a ti, mi amor

Gracias al cielo nos encontramos el uno al otro, y pronto volveremos a estar juntos mi amor, te lo prometo.

Rosalie POV

¡¡Se acabó!! ¡¡no más fotografías!! Es viernes por la mañana y mis padres me dijeron que las fotografías han terminado ¡¡Regreso a Phoenix por la noche!! Estaba tan emocionada, vería a Emmett el sábado por la tarde, abrazaría a mi hermano y podría ir a ver a Edward.

Estaba haciendo mi maleta cuando tocaron la puerta de mi habitación. Fui a abrir y vi a Ethan ahí parado con un ramo de rosas y su linda sonrisa en sus labios.

- Oí que te vas en un rato – me dijo – y vine a traerte esto y a desearte un buen viaje

- Muchas gracias Ethan – tomé las flores – pasa

Entré a la habitación y fui a ponerle agua a mis flores, ¡¡Cómo me gustaban!! Luego vi a Ethan mirando por la ventana con las manos dentro de sus bolsillos. Al verme sonrió, yo le devolví la sonrisa y seguí empacando.

- ¿Ethan dónde vives tú?

- En Phoenix

- ¿En serio?

- Sí ¿por qué?

- Yo también vivo ahí – la sonrisa de Ethan se hizo aún más grande

- Eso es genial, podríamos vernos de vez en cuando

- Claro que sí, podrías conocer a mis amigos, y a mi hermano – y a Emmett agregué para mis adentros.

- Sería todo un placer para mí

Nos quedamos platicando un buen rato, incluso comimos juntos, pero ya se acercaba la hora de irme y yo ya no podía con mis ganas de ver a mi osito. Ethan me ayudó a bajar mis maletas hasta la camioneta de mis padres. Nos despedimos con un abrazo y él prometió avisarme cuando regresara a Phoenix para poder salir.

Fui a despedirme de mis padres a su oficina, pero estaban en junta así que sólo les dejé una nota.

Como siempre, están muy ocupados para despedirse de mí, pero no importa, me voy lejos de ustedes. Seguro eso es lo que más les gusta, estar sin nosotros. Y Jasper y yo estamos mejor sin ustedes.

Con Cariño

Rose

Mientras veía las nubes desde el avión, no podía contener a mi corazón, que parecía querer salirse de mi pecho ante la expectación de ver a Emmett. Cerré mis ojos y me recliné en mi asiento, mientras me imaginaba entre los fuertes y protectores brazos de Emmett.


¡¡Hola a Todos!! ¿No les gustó el capi? jajaja muy romático io lo sé pero qué quieren si soy toda una romántica.

Chicos mmil gracias por esos 951 reviews!!! Jamás pensé llegar a tantos y créanme que cada uno es muy especial para mí.

los quiere

Dayan Hale

P.D. a los lectores de los reyes otra vez pido paciencia, pero últimamente la inspiración sólo me ha dejado escribir Amarrados, pero prometo actualizar cuando pueda...y mi condenada musa se digne a ayudarme