Capítulo 30.
Rosalie POV
Acabó el partido y gracias a mi hermano y a Emm el equipo ganó. La gente los rodeó y los felicitó, yo quería ir a abrazar a Emmett, quería besarlo con todas mis ganas, quería sentir sus protectores brazos a mi alrededor…pero mi querida cuñada no me lo permitió.
- Rosalie vete – Alice casi, casi me empuja al auto de mi hermano
- Pero…
- Pero nada, tienes que estar ahí cuando él llegue, ya lo besarás después.
Subí al auto de mi hermano y me dirigí a la casa de los Cullen, entré y subí a la habitación de Emmett, ya casi todo estaba listo – en parte gracias a Alice – sólo faltaba yo. La habitación la habíamos decorado con globos en forma de corazón que decían te amo y en la cama había una muñeca de trapo (N/A: pueden verla en mi perfil) que había comprado en Suiza. Bajé a la cocina por un cartel que había hecho con diamantina de colores. Cuando vi que ya estaba seca, la subí a la habitación de Emmett y coloqué el cartel junto a la muñeca.
También había dejado un CD entre las piernas de la muñeca, una canción que quería que Emmett escuchara. Yo tenía planeado todo, en cuanto llegara, me escondería tras la puerta y esperaría a que me viera.
Me senté en la cama esperando, Alice se encargaría de que todos tardaran en llegar a la casa. Miré mi reloj, ya habían pasado diez minutos desde que llegué a la casa ¿dónde demonios estaba Emmett?
Después de veinte minutos, todos los Cullen llegaron, vi el coche de Carlisle, el Volvo de Edward y ni rastro del Jeep. ¿Y Emmett? Bajé corriendo la escalera y Alice me miró sorprendida.
- ¿Por qué no estás arriba?
- Porque Emmett no ha llegado – le respondí - ¿Dónde está?
- Yo le presté las llaves de la casa – Jasper me dijo mientras abrazaba a Alice
No escuché más, tomé las llaves de mi auto (por fin lo iba a estrenar) y me fui directo a mi casa. Cuando iba a medio camino, comenzó a llover y tuve que subir la capota del auto. Llegué a mi casa y la lluvia se había convertido en tormenta pero a mí ya no me importaba mojarme, entré corriendo a la casa.
- ¡¡EMMETT!! – subí las escaleras corriendo y no obtuve respuesta.
Entré a mi habitación y me quedé en el rellano de la puerta completamente atónita, toda mi habitación estaba llena de globos que decían te amo, ramos de rosas blancas y rojas por todos lados, en mi cama había un enorme oso de peluche (N/A: también en mi perfil) y también había un corazón que decía "te amo Rose" hecho con puros pétalos de rosas rojas.
Mis ojos se llenaron de lágrimas, jamás había visto algo tan bello. Me acerqué a la cama y vi que el osito tenía una nota:
"Barbie: Por si algún día no puedo estar a tu lado lo veas y recuerdes que siempre estaré contigo.
Tu osito""
También había un disco junto al oso. Al abrirlo vi que tenía una leyenda: "te amo Rose" y tenía la fecha del sábado pasado, el día que me había pedido que fuera su novia y yo lo rechacé. Puse el disco en mi reproductor y escuché con una sonrisa la canción que Emmett me había dedicado: "Whispers in the Dark"
Esto era más de lo que yo merecía. Ahora, ¿Dónde demonios se había metido mi osito? Seguro estaba en su casa, salí de mi habitación y me fui a mi auto, qué importaba si se mojaba, yo quería encontrar a Emmett.
Emmett POV
Terminé de decorar la habitación de Rose y me fui rápidamente a mi casa, seguro ahí estaría ella y cuando la viera, la llevaría a su casa para que viera lo que le había preparado. Cuando llegué a la casa, llovía a cántaros, entré y vi a todos en la sala, a todos menos a Rose.
- ¿Dónde te habías metido Emmett? – Me preguntó Alice algo enojada
- Ahorita te digo, espérame tantito
Subí hasta mi habitación y al abrir la puerta no pude creer lo que veía. Había globos flotando por todos lados, todos ellos en forma de corazón y que decían "Te amo" y sobre mi cama, había una hermosa muñeca con un gran cartel hecho con diamantina que decía:
¿sabes lo que hacen las barbies cuando no están con su osito? les regalan una muñeca para que siempre recuerden que su barbie siempre estará en su corazón
Sonreí nostálgicamente y luego vi un disco al lado del osito. Tenía una nota de Rose pegada.
Escúchala osito, te la dedico con todo mi corazón.
Rose
Puse el disco en mi reproductor y la música comenzó a sonar. LA canción hablaba de una chica arrepentida que quería enamorar al chico que la había pretendido anteriormente, y ella deseaba conquistarlo.
Necesitaba encontrar a Rosalie, la necesitaba ya. Bajé las escaleras y entré a la sala.
- ¿Dónde está Rosalie? – les pregunté
- Yo le dije que habías ido a la casa y ella se fue para allá – Jasper me respondió con mi hermana recargada en su pecho.
Bajé al garaje dispuesto a ir a buscar a Rosalie, no importaba nada más que encontrarla.
Rosalie POV
Llegué a la casa de los Cullen ahora sí completamente empapada, pero no me importaba, sólo quería encontrar a Emmett. Entré a la casa y todos estaban en la sala, al mirarme, todos se quedaron callados.
- ¿Dónde está Emmett? – les pregunté sin rodeos, estar sin verlo me estaba volviendo loca
- Acaba de ir a buscarte a tu casa, cielo – me respondió Esme apenada y yo casi grito
- No puede ser – dije al borde de las lágrimas
- A decir verdad no lo es – oí la voz de Emmett tras de mí – iba a ir a buscarte, pero mi Jeep no arranca.
Voltee completamente sorprendida y al ver a Emmett las lágrimas que tenía en mis ojos, se derramaron, afortunadamente nadie notó que eran lágrimas, que bueno que estaba tan mojada. Miré a Emmett, él estaba igual de mojado que yo, nos quedamos ahí, mirándonos el uno al otro sin poder movernos del lugar donde estábamos.
- Creo que nosotros…vamos arriba…a…ver…una película.
Todos subieron y Emmett y yo lo único que hacíamos era mirarnos como estúpidos. Entonces, en un mismo momento, los dos nos arrojamos a los brazos del otro. Nos abrazamos fuertemente y al estar entre sus brazos, por fin, estaba completa.
Apoyé mi cabeza en su pecho y pronto los sollozos invadieron mi cuerpo, Emmett acarició mi cabello y me besó en la sien mientras su cabeza se apoyaba en mi hombro. La tormenta que azotaba afuera era una fina lluvia de verano comparada con la que ambos teníamos dentro.
- Emmett…por favor perdóname…fui una estúpida – empecé a balbucear
- No, Rose tú no tienes porque disculparte, soy yo el que debería de hacerlo – Emmett me dijo
- No, yo…te hice mucho daño Emmett…por ser tan frívola y egoísta…lamento mucho haberte herido así
- Pero yo…con lo de Heidi te lastimé mucho y yo lo hice a propósito
- Con toda la razón, lo merecía y yo…yo no sabía lo que Demetri iba a hacerme y tú…tú me defendiste.
- ¿y tú? Rose…te arriesgaste a que te atraparan con las drogas y…
- ¡¡YA DEJEN DE DISCUTIR Y BÉSENSE DE UNA BUENA VEZ!! – Alice gritó desde arriba y ambos reímos.
- Creo que Alice tiene razón – le dije a Emmett mientras él acercaba su rostro al mío.
- Te amo Rosalie Hale – Emmett me dijo con sus labios casi sobre los míos
- Te amo Emmett Cullen
No hacía falta que dijéramos más, nuestros labios se unieron en un beso apasionado, ferviente, dulce y lleno de amor. Jamás me habían besado así, nunca nadie me había hecho sentir tan frágil y fuerte a la vez. Con Emmett experimentaba las cosas más hermosas de este mundo. Sólo él sabía como besarme apasionadamente y aún así yo podía sentir la ternura dentro de ese beso.
Emmett me recargó contra la puerta mientras profundizaba más con el beso. Yo rodeé su cintura con mis piernas en un intento de estar lo más cercana posible a su cuerpo. Todo se nos olvidó en esos momentos, todo. Sólo estábamos él y yo.
La verdad era que estábamos cada vez más…apasionados y si seguíamos con eso…no quiero ni platicarles lo que hubiera pasado. En ese momento, tiramos uno de los jarrones de Esme (afortunadamente no se rompió)
- NO QUIERO SABER LO QUE ESTÁN HACIENDO ALLÁ ABAJO PERO ROMPEN ALGO Y VAN A VER. – oímos la amenaza de Esme y eso fue lo único que nos logró separar.
- Creo que mejor nos subimos a cambiar – Emmett sugirió mientras yo bajaba mis piernas – no quiero que te enfermes
- Yo tampoco quiero que te enfermes
Subimos las escaleras tomados de la mano. Al llegar a mi habitación, Emmett me besó suave y dulcemente. Un beso que sólo deseaba demostrarme cuanto me amaba.
Me sonrió y se acercó a la puerta de su habitación, yo ya iba a entrar a la mía cuando él me detuvo.
- ¿Rose?
- Dime
- ¿Quieres ser mi novia?
- Sí, osito
Nos sonreímos, una íntima sonrisa que sólo compartíamos él y yo. Entré a mi habitación y a pesar de estar toda mojada, me sentía la mujer más feliz del mundo. Y nada podría terminar con esa felicidad.
Me di un baño caliente y cuando salí, mi osito me esperaba recargado en la puerta de su habitación. Me sonrió y se acercó a mí para besarme. Subimos a la sala de TV y vimos que todos estaban ahí viendo una película. Tomé la mano de mi osito y entramos.
Todos estaban acomodados por parejas y yo me alegré de por fin poder decir que era la novia de Emmett. Jasper y Alice estaban sentados en el suelo. Edward estaba acostado en el sillón con la cabeza recargada en el regazo de Bella. Esme y Carlisle estaban sentados en el otro sillón abrazados. Emmett y yo nos sentamos en el sillón individual, yo estaba sentada en sus piernas y él me abrazaba por la cintura.
Definitivamente las cosas iban perfectamente. Alice y Jasper estaban juntos, Edward había despertado y yo volvía a ese lugar donde me sentía…en familia.
- ¿Qué vamos a cenar? Muero de hambre – Emmett dijo mientras todos bajábamos al comedor
- De hecho tenemos una cena especial – Esme dijo entrando a la cocina – tenemos muchas razones para festejar, el día de hoy – Esme salió con tres cajas de pizza – Edward despertó, Jasper y Emmett ganaron y Rosalie regresó.
¿Cómo fue que acabamos con las tres pizzas familiares? No pregunten. Y todavía que cenamos pizza, a Alice se le ocurrió traer brownies y M&M´s. Emmett tomó un brownie y unas lunetas y se puso a hacer quién sabe qué. Yo me voltee para hablar con Bella. Se veía bastante feliz ahora que Edward había despertado y él parecía no tener ojos para algo que no fuera ella.
Mire a Jasper y a Alice, estaban mirándose con ojos de borrego a medio morir y se daban las lunetas el uno al otro mientras se besaban de vez en cuando. Sonreí, definitivamente Alice era la mujer que necesitaba mi hermano.
Y luego, miré a Emmett, ese chico que había odiado en un principio, que había rechazado, que me había salvado de Demetri, que había sido mi mayor apoyo cuando yo más lo necesitaba, que tenía mi corazón en sus manos irremediablemente, el chico que más amaba en todo el mundo. Estaba pensando en eso cuando bajé mi mirada y vi un brownie frente a mí. Tenía un corazón encima hecho con M&M´s y dentro decía "Te amo".
Miré los ojos de Emmett y le sonreí mientras él se inclinaba para besarme suavemente.
- Yo también te amo Osito – le dije recargando mi cabeza en su pecho mientras sus brazos me rodeaban.
Cuando acabamos de cenar, Esme y Carlisle subieron a su habitación y nos desearon buenas noches. Nosotros nos fuimos a la sala y estábamos jugando con las M&M´s nos las lanzábamos los unos a los otros. Jamás me había sentido tan bien, estaba con mi hermano, mis mejores amigos y mi novio.
- ¡¡Maldita lluvia!! – se quejó Alice, no había parado de llover desde la tarde y ya eran pasadas las once – odio la lluvia – Jasper rió y la abrazó fuertemente.
- Yo sé de dos personas que aman la lluvia – dijo Edward mirándonos a Emmett y a mí pícaramente.
- Nos encanta – Emmett y yo dijimos al unísono mientras él me rodeaba la cintura con sus brazos y besaba mi mejilla.
- ¡¡Rose, Rose!! ¡¡Tienes que contarnos de la moda en Suiza!! – me pidió Alice emocionadísima.
- Que bueno que me acuerdas Alice porque les traje algunas cosas – me acordé de todas las bolsas que llevaba para ellos – sólo que están en el auto de mi hermano así que tendremos que esperar hasta mañana.
Alice hizo un mohín y Jasper la abrazó y la besó mientras la acunaba en su regazo y los demás reíamos. Después de platicar hasta las dos, decidimos que era hora de que nos fuéramos a dormir.
Nos despedimos de todos y Emmett y yo nos encaminamos a nuestras habitaciones. Al llegar, Emmett me recargó contra la puerta de la mía y me besó profundamente.
- Descansa mi amor
- Te amo osito
Emmett ya iba a entrar a su habitación.
- ¿Emm?
- Dime
- Estuviste fantástico en el juego de hoy – nos sonreímos y yo entré a mi habitación.
Habían pasado dos horas y yo no podía dormir, los truenos y la lluvia tan fuerte no me dejaban descansar, estaba dando vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño y comenzaba a desesperarme.
- ¿Qué tienes muñeca?
Brinqué al oír la voz de Emmett. Él rió y pronto lo sentí acostarse a mi lado.
- No puedo dormir – le dije haciendo berrinche.
Él volvió a reírse y luego me hizo darme la vuelta y me besó apasionadamente. Bueno, ciertamente dormir había bajado en mi lista de prioridades. Poco a poco Emmett fue colocándose sobre mí mientras yo le quitaba su camiseta y acariciaba los músculos que delineaban su hermoso cuerpo.
Sus labios pronto fueron besando mi cuello y mis hombros. Después él se acostó a mi lado abrazándome y yo besé su cuello mientras apoyaba mi cabeza en su pecho.
- Duerme tranquila mi amor, yo me quedaré contigo – Emmett besó y acarició mis cabellos.
- Te amo osito
- Y yo a ti, mi barbie favorita – me dijo riendo y yo reí con él y luego lo golpee en el pecho
- ¿Cómo que tu barbie favorita? – le reclamé celosa – sólo yo soy tu barbie.
- Mi amor, jamás, jamás habrá otra barbie en mi vida, te lo prometo.
- Más te vale osito, mi osito – me acurruqué más entre sus brazos.
Escuchando el latido de su corazón, sintiendo sus suaves caricias en mi espalda, aspirando su olor tan masculino y sexy, me quedé profundamente dormida.
¡¡¡Hola a todos!!! Pues sí, a este capi también le tuve que quitar la canción que Rose le dedica a Emmett pero si quieren saber cual es, es Si Pruebas una Vez de Ha-Ash.
BEsos
Dayan Hale
