Capítulo 31.
Bella POV
- Edward Cullen ya dime a donde me llevas – le pedí a mi novio mientras él me guiaba a no sé donde porque tuvo a bien taparme mis ojos con una venda – Edward voy a matarme con esa venda en mis ojos
- Yo jamás voy a dejar que nada, ni nadie te haga daño mi amor – me susurró en mi oído y yo me estremecí.
Me llevó por no sé donde, no sé ni siquiera donde estamos. Desde que salimos de mi casa, me tapó los ojos de manera que desde que entré al coche perdí toda mi orientación.
- Dime por favor que no vas a llevarme de compras – le pedí, ese mes ya había ido a todas las tiendas de la ciudad (Alice tiene la culpa)
- Mi amor, cumplimos un mes, no te llevaría a una tortura como ésa – Edward siguió guiándome – a decir verdad, creo que esta sorpresa te gustará mucho
- Edward más te vale que no hayas gastado mucho dinero
- No te preocupes, sólo pagué la limosina, las flores y el restaurante elegante – me paré completamente
- Edward no hiciste eso – oí su melodiosa risa
- Por supuesto que no tonta, sabía que no aceptarías eso así que no lo hice
Volví a caminar con él guiándome.
- Aunque cuando cumplamos un año…
Su voz se perdió y a mí me gustó la perspectiva que tenía, un año juntos, dos, tres…toda la vida tal vez.
Finalmente dejamos de caminar, y oí como habría una puerta, me ayudaba a entrar, y luego la cerraba de nuevo. No podía adivinar donde estaba, el lugar no me era familiar. Esto resultaba muy frustrante, Edward sabía que odiaba las sorpresas y aquí me tiene.
- ¿Lista? – su voz susurró en mi oído
- Sí – le respondí
Entonces Edward me quitó la venda mientras besaba mi nuca. Al principio, creí que esto era un sueño por lo que abrí y cerré mis ojos un par de veces antes de caer en la cuenta de que esto era real.
- Edward…¿Cómo lo hiciste?
Estábamos en una librería, una librería enorme y justo en el centro había una mesa con comida…para dos. Había colgado un enorme cartel:
"TE AMO BELLA, CON TODO MI CORAZÓN Y MI ALMA. EDWARD"
Pronto los brazos de Edward me abrazaron y comenzó a besarme el cuello, yo seguía atónita.
- El dueño es amigo de papá así que no me costó nada, el cartel lo hice yo y la comida la hizo mamá, así que como verás, no gasté ni un centavo
- Edward esto es…no puedo creerlo.
- Pues créelo, además – Edward sacó dos cupones y me los dio – el dueño me dio esto así que puedes escoger dos libros que desees, completamente gratis
- Oh Edward, esto es simplemente hermoso – voltee a verlo y le rodee el cuello con mis brazos – gracias por todo mi amor
- Te amo
- Y yo a ti.
Nos besamos por un largo y delicioso momento, luego nos fuimos a comer mientras platicábamos un poco de todo. Después, los dos nos separamos para ver los libros. Yo, como siempre, estaba absorta. Leí las contraportadas de todos los libros que me llamaron la atención.
Mi concentración se vio mermada cuando unos fuertes brazos me abrazaron por detrás y unos labios recorrieron mi cuello con suavidad y dulzura.
- Creo que nunca te voy a volver a traer a una librería, te olvidas de mí, prefieres leer que estar conmigo – me dijo fingidamente
- ¿Eso crees? – le pregunté dándome la vuelta para mirarlo
Él asintió y yo rodee su cuello con mis brazos mientras sus manos se posaban en mi cintura. Entonces atraje su boca a la mía y lo besé profundamente. Sus manos se movieron por toda mi espalda, acariciándome tiernamente. Cuando nos quedamos sin resuello, yo lo abracé.
- ¿Tú crees que haría eso con un libro?
- No lo sé, pero el libro no podría corresponderte como yo – Edward me dijo mirándome pícaramente
- Eres un bobo ¡¡Te Amo!! ¡¡Te Amo!! ¡¡Te Amo!! – le dije acariciando sus mejillas – te amo más que a mi libro de "Cumbres borrascosas"
- Vaya, que gran halago – me dijo bromeando y volvió a besarme – yo también te amo, mi dulce Bella, más que a mi piano.
- Eso sí que fue romántico – le dije y él me besó profundamente - ¡¡uy!!
- ¡¡Exactamente!! Vamos a que escojas tus libros, chica-que–me–ama–más–que–a-su–libro–de–cumbres–borrascosas – me dijo Edward y yo reí mientras lo abrazaba
- Genial chico-que–me–ama–más–que–a–su–piano
Escogí mis dos libros y después de recoger todo y cerrar la librería, nos fuimos a su casa a ver películas. Al entrar, vimos a Esme y a Carlisle besándose en el sillón. Yo me sonrojé y aparté la mirada mientras que Edward carraspeaba.
- Hijo…este…¿Cómo les fue?
- Bien, bien gracias ¿Y Emmett y Alice?
- Fueron a comer a casa de los Hale, así que no creo que lleguen… - la puerta se abrió y Alice y Emmett entraron…¿enojados? – pronto ¿Chicos qué pasó?
Alice negó con la cabeza y Emmett se negaba a mirar a nadie, yo me preocupé.
- ¿Mis amores qué pasó?
Ninguno de los dos dijo nada, pero yo podía ver la barbilla de Alice temblar, entonces se echó a llorar y abrazó a Emmett, quien también se veía devastado. Nosotros nos miramos sin saber qué hacer. Yo estaba asustada por la situación ¿qué había pasado en casa de los Hale?
- ¿Alice, Emmett, qué pasó? – preguntó Carlisle
- Se van – respondieron los dos a unísono.
¿Se van? ¿Cómo que se van?
Rosalie POV
Después de un mes, soy la mujer más feliz de este mundo. Tengo al novio más maravilloso, tierno, apasionado, fuerte, cariñoso, no podía ser mejor. Luego, tengo a tres amigas maravillosas, Alice, Bella y María me encantaba estar con ellas, nos divertíamos mucho hablando de todo. Tenía a mi hermano, aunque a él siempre lo había tenido, ahora lo valoraba más y me encantaba ver que era feliz con Alice. Y finalmente, tenía una familia, una hermosa familia, Los Cullen.
Hoy, sin embargo, debo pasar la comida con mis…con las personas que me trajeron a este mundo. Lamentablemente, los dos querían conocer a nuestras respectivas parejas así que Alice y Emmett tendrían que sufrir el tormento con nosotros. No habíamos comido con mis papás desde…ok mi memoria no llega tan lejos. Así que antes de que llegáramos a casa, le advertí a Emmett.
- Amor, sé lo que intentas decirme, no te preocupes por mí – Emmett pasó una mano por mi nuca, me atrajo hacia sus labios y me besó
- Gracias por estar aquí – le dije una vez que no bajamos del Jeep y él tomó mi mano.
- Siempre a tu lado, barbie
Sonreí, sólo Emmett podría decirme barbie sin lamentarlo, y yo sabía que gozaba con los mismos derechos con lo de osito. Entramos a la casa y Jasper y Alice ya estaban ahí jugando videojuegos.
- ¡¡Gané!! – exclamó Alice – me debes un día de compras
- Yo que tú me asustaría Jasper – Emmett le dijo a mi hermano riendo
- No me asusto fácilmente – Jasper respondió y Alice lo abrazó y lo besó. Se veían tan bien juntos
- Oigan ya basta, que les haya dado permiso de estar juntos…
- No quiere decir que no lo pueda retirar – terminó Jasper poniéndose tras su novia y abrazándola – lo mismo te digo Emmett, lo mismo te digo
- Ustedes son unos hermanos muy celosos – dije riendo
Mis padres no llegaban aún – que sorpresa – Emmett y yo nos sentamos con Alice y Jasper en la sala y estábamos jugando cuando mamá y papá llegaron. Nosotros ni nos molestamos en irlos a saludar, esperamos a que ellos llegaran a la sala.
- Hola chicos – nos saludó mi madre.
- Buenas tardes – saludaron Emmett y Alice
Jasper y yo ni nos molestamos en saludarlos, ellos no se habían tomado esa cortesía cuando vinieron por mí para llevarme a Suiza así que…sin mencionar que eso le había dolido muchísimo a mi hermano. Pero de todos modos, Emmett y Alice se notaban nerviosos así que los cuatro apagamos la televisión y nos levantamos. Jasper abrazó por la cintura a Alice y yo tomé la mano de Emmett.
- Ella es mi novia, Alice – Jasper dijo secamente – Alice ellos son…mis padres
- Es un placer conocerlos – Alice saludó con una sonrisa cordial
- Igualmente, Jasper ciertamente tiene buenos gustos – mi mamá dijo algo recelosa
- Y ya conocen a Emmett – les dije yo sin importarme nada su opinión
- Es un gusto volver a verlos – mi novio saludó a mis padres
- Igualmente Emmett
- Bueno, pasemos al comedor – dijo mi mamá
Emmett me abrazó por detrás, metiendo sus manos a los bolsillos delanteros de mis pantalones y me besó en la mejilla. Alice abrazó a mi hermano y él besó sus cabellos con una sonrisa en su rostro.
La comida pasó en silencio, nadie quería decir nada, no había que decir nada. Al fin y al cabo, a mis padres se les olvidaría lo que dijéramos así que de nada servía decir algo. Cuando terminamos de comer, los sirvientes recogieron los platos.
- Y ¿Cuánto llevan juntos? – preguntó mi madre como para iniciar una conversación
- Casi un mes – respondió Alice
- Ah, no llevan mucho – mi padre dijo como restándole importancia y yo respiré hondamente.
Una de las chicas del servicio llevó un pastel de chocolate, los platos, el cuchillo y las cucharas para servirlo. Después trajo café y lo necesario para prepararlo.
- ¿Rosalie, tesoro, por qué no sirves el postre? – sugirió mi madre y yo me levanté para poder partir el pastel con más facilidad. - ¿Entonces sólo llevan un mes?
- Así es, pero ha sido un mes muy hermoso – respondió mi hermano tomando la mano de Alice y sonriéndole.
- Seguramente ¿Rose cariño, podrías ponerle dos cucharadas de azúcar a mi café? – me pidió mi padre y yo obedecí
- ¿Y ustedes cuanto tiempo llevan, Emmett?
- Casi un mes, igual. Rose y yo nos hicimos novios cinco días después de Alice y Jasper – contestó Emmett tranquilamente.
No sé a donde quieren ir a parar mis padres con esta conversación, pero no es nada bueno. Jasper y yo nos dirigimos una mirada significativa, él también estaba conciente de ello. Seguí sirviendo el postre mientras mis padres evaluaban a Alice y a Emmett con la mirada. Serví un pedazo de pastel y se lo di a Emmett.
- Gracias, mi amor – me sonrió como solo él sabe hacerlo y ganó una sonrisa de mi parte.
- ¿Así que ustedes son los hijos del doctor Cullen? Es un excelente cirujano he oído decir – mi padre bebió un sorbo de café - ¿Su madre a qué se dedica?
- Es restauradora – respondí rápidamente - ¿Quieres pastel…mamá?
- No, tesoro, gracias
Que diferente era que mi madre me dijera tesoro a que Esme lo hiciera, cuando Esme me lo decía, lo decía con cariño, como si yo también fuera su hija. En cambio mi madre parecía usarlo como si fuera una obligación hacerlo.
- Supongo que por el trabajo de su padre, ustedes deben mudarse continuamente – mi padre volvió a su interrogatorio.
- Pues…más o menos, cuando éramos niños, sí – respondió Emmett – papá solía ser transferido muchas veces, pero la última vez que nos mudamos fue hace años. De hecho creo que en el último lugar donde estuvimos fue ¿Filadelfia?
- No, nos mudamos a Chicago hace seis años – respondió Alice – y hace cuatro que vivimos aquí en Phoenix, de hecho papá cree que aquí nos estableceremos permanentemente, o al menos hasta que termine su maestría.
Ese rumbo de conversación me gustaba aún menos que el anterior. Sólo que esta vez, Jasper y yo no podríamos ir a la cocina a platicar, no podríamos dejar a Alice y a Emmett con mis padres solos ni por un segundo.
- ¿A qué vienen esas preguntas papá? – preguntó Jasper de una buena vez y yo lo miré sorprendida
- Pues verás hijo…
Y antes de que siguieran hablando, tocaron el timbre. Yo fui a la puerta a abrir, ya estaba cansada de esta situación y quería despejarme aunque sólo fuera por unos momentos. Al abrir la puerta me llevé una sorpresa.
- ¡¿Ethan?!
- Hola Rose – el chico traía unas rosas consigo – acabo de regresar de Europa y vine a traerte esto
- Oh, muchas gracias – dije mientras las tomaba – me da gusto verte aunque lamento decirte que no es buen momento para…
- ¿Sucede algo, princesa? – Emmett me abrazó y besó mi cuello
- No, Emmett, él es Ethan un amigo que conocí en Suiza, Ethan, él es Emmett, mi novio – los presenté
- Mucho gusto Emmett
- Igual, Ethan
- Bueno, dices que es mal momento Rose, espero que podamos salir alguna vez – Ethan me pidió y se me ocurrió una gran idea
- Claro, me encantaría presentarte a los demás, a mis amigos quiero decir
- Será todo un placer – Ethan me dio un beso en la mejilla y estrechó la mano de Emmett, que no desaprovechó para darle un fuerte apretón – un gusto conocerte Emmett
- Sí, igual – dijo mi novio entre dientes y cerró la puerta
Yo quería distraerme un momento así que miré a Emmett con una sonrisa burlona y me pegué a la puerta sensualmente mientras acariciaba las rosas.
- ¿Celos, osito?
- Sí, amo demasiado a mi barbie y no pienso compartirla con nadie – Emmett me besó apasionadamente y yo tiré las flores al piso (sin quererlo, obviamente) – te amo hermosa
- Te amo, guapo
Volvimos al comedor y todo estaba otra vez en silencio, un silencio muy incómodo.
- ¿Quién era, tesoro?
- Un amigo – respondí secamente - ¿Alguien quiere más pastel?
- No, gracias, cielo – respondió mi padre – de hecho íbamos a darles una importante noticia.
- ¿A dónde se van ahora? ¿Noruega? ¿Perú? ¿Alemania? – pregunté sarcástica y Jasper me miró con cautela
- No, es a dónde van, tesoro, es a donde vamos – me corrigió mi madre.
No.
- ¿Vamos? – preguntó Jasper cauteloso
- Uno de nuestros socios nos propuso un traslado a Suiza
…
- Claro que no les dijimos antes porque no estábamos seguros, pero hoy nos confirmó que los papeles están por salir y que nos podremos mudar a Suiza la próxima semana
…
- Durante nuestra estancia en Suiza vimos varias casas hermosas y de hecho vimos varios internados para ustedes, tienen un gran prestigio
…
- ¿Internados? – preguntó mi hermano, yo, simplemente no podía decir ni pensar nada
- Sí, tienen la mejor educación y a ustedes les vendría bien – mi madre le contestó – el colegio de señoritas de…
- ¿Señoritas? – interrumpí yo sin poder contenerlo más
- Sí, tú y Jasper irán a escuelas diferentes.
Ok, esto era más de lo que yo podía soportar.
- ¿Saben qué? Ustedes y su colegio de señoritas se pueden ir muy al demonio – solté
- Rose… - mi hermano intentó calmarme, pero ya había llegado al límite de mi paciencia.
- No, Jasper ya estoy cansada de esto, ellos – señalé a mis padres – se la viven fuera de casa, ni les importa si vivimos o no, y creen que tienen el derecho de mandarnos como ellos quieren.
- Da la casualidad, Rosalie de que "ellos" somos tus padres y nos debes respeto señorita – me dijo mi padre.
- Pero si les tengo el respeto que merecen – les repliqué – así como ustedes me respetaron al obligarme a ir a Suiza con ustedes, sepan una cosa, yo no pienso irme
Quería llorar, quería sentarme y llorar hasta quedarme sin lágrimas, pero no lo haría., esto simplemente pintaba muy mal.
Jasper POV
- Pero si les tengo el respeto que merecen – dijo Rosalie – así como ustedes me respetaron al obligarme a ir a Suiza con ustedes, sepan una cosa, yo no pienso irme.
- Rosalie, no te estamos preguntando, te estamos diciendo que nos vamos a Suiza, te guste o no, le guste a Jasper o no, nos vamos – mi madre estaba molesta por las contestaciones de mi hermana
- Esto es injusto – mi hermana se paró y vi el brillo de las lágrimas en sus ojos.
Emmett y Alice estaban demasiado sorprendidos para decir nada.
- Esta no es la suprema corte de justicia Rosalie así que no importa – mi padre le dijo con acritud.
- ¿Saben? Por primera vez en mi vida había sido realmente feliz – Rosalie dijo con voz entrecortada – por primera vez estoy enamorada, por primera vez me siento en una familia, por primera vez, tengo amigas que me quieren de verdad y ahora ustedes llegan y me arrebatan todo – las lágrimas se derramaron por las mejillas de mi hermana – todo en mi vida han sido desilusiones y promesas rotas, siempre he vivido sola porque ustedes no se preocupan por nosotros, toda mi vida he rogado por un poco de atención de su parte, porque ustedes eran lo más importante para mí – las palabras de mi hermana estaban haciéndome mella – y ahora que por fin tengo todo para ser feliz, ustedes quieren arrebatármelo
Rose se quedó callada unos momentos.
- ¿Quieren que nos vayamos a Suiza? Perfecto, vámonos a Suiza, a ustedes que les importa si Jasper y yo sacrificamos lo más valioso para nosotros y nos vamos con ustedes, al fin y al cabo ustedes sólo viven por su trabajo y ustedes no extrañarán nada. ¿quieren mandarme a un Colegio de señoritas? Mándenme a un colegio de señoritas, quizá ahí aprenda como debe de cuidar una madre a sus hijos. Pero sepan una cosa, los odio, los odio con toda mi alma.
Rosalie subió a su habitación y oí la puerta cerrarse con un azotón. Nadie dijo más nada.
- Alice creo que nosotros mejor nos vamos – Emmett dijo levantándose – con permiso
- Fue un placer – murmuró Alice levantándose, me dio un beso en la mejilla y se fue.
Oí la puerta de la casa cerrarse tras ellos y mi corazón se rompió en mil pedazos.
- Sube a preparar tus cosas Jasper – me ordenó mi padre y yo me levanté.
- Si algún día tengo la dicha de ser padre, juro que jamás seré como ustedes – les dije y subí a mi habitación.
Me senté en la cama y vi la foto que tenía junto a mi cómoda. Era una foto única, donde estábamos todos juntos, Bella y Edward abrazados, Emmett y Rosalie acostados en el piso y yo, cargando a Alice. Todos teníamos una sonrisa en los labios, porque habíamos jurado siempre estar juntos.
Miré la foto y una lágrima cayó sobre el cristal.
¡¡Hola!! ¡¡Sí!! ¡¡Sí!! Sé que soy muy mala hasta yo lloré escribiendo el capítulo y me dije a mí misma: "mí misma, eres mala" Lo sé chicos y sé que Emmett y Rose ya sufrieron demasiado, pero ¿A poco creían que los papás de Rose y Jazz pasaron tanto tiempo en Suiza sólo por que sí? ¿O qué fuera coincidencia que quisieran que Rosalie fuera? En fin, tengo dos posibles desenlaces para este fic y pues saben que su opinión cuenta muchísimo.
¿Se van o se quedan?
Estoy abierta a cualquier tipo de sugerencia y/o idea, pero por favor que no incluyan el asesinato de la pobre escritora.
Bueno, yo los dejo porque Emmie...digo mi cama me llama jajaja.
BEsos a todos y 1000 gracias por sus 1147 reviews!!! casi no lo creo
Dayan Hale
