Capítulo 37.
Jasper POV
- ¡¡¡¡EXPULSADOS!!!! ¡¿¡¿LOS DOS?!?! – Rose y yo bajamos la mirada, papá jamás se había enojado así con nosotros
- Querido, tranquilízate, no debes enojarte así
- ¡¡¡Es que no puede ser Stella!!! ¡¡¡Los expulsaron porque los dos estaban revolcándose con quien sabe quién en sus habitaciones!!! ¡¡¡LOS DOS!!! ¡¿ESO ES LO QUE LES ENSEÑAMOS?! – esta vez nos gritó a ambos, nosotros negamos con la cabeza
- Deberían estar avergonzados – nos reprendió mamá
- Y eso no es todo…empezamos contigo Rosalie, cigarros en tu recámara, reportes de conducta, la sacaron del salón seis veces, tu compañera asegura que ya había ido ese chico a verte y además una prueba de embarazo ¡¡UNA PRUEBA DE EMBARAZO!! LO QUE FALTABA, ¡¡¡ERES UNA CUALQUIERA IGUAL QUE TU MADRE!!!
Lo siguiente que supe, fue que mi padre había abofeteado a mi hermana y ésta estaba en el suelo, debido al fuerte golpe. Me agaché rápidamente y la ayudé a levantarla, los dos miramos a mamá en ese momento, los dos completamente sorprendidos. Pero ella no parecía alterada por el insulto de mi padre.
- ¡¡ROSALIE EXPLÍCAME POR QUÉ HABÍA UNA PRUEBA DE EMBARAZO EN TU HABITACIÓN!! ¡¿ES QUE ACASO NO TE ENSEÑAMOS A SER UNA SEÑORITA DECENTE?!
Mi padre estaba furioso ¿y qué hace mi hermana? Se ríe.
- Por favor, ¿qué nos han enseñado? ¿QUÉ NOS HAN ENSEÑADO? Yo les diré que nos han enseñado NADA, porque mientras crecíamos, lo único que a ustedes les importaba eran sus negocios, así que no me vengas con eso papá
- ERES UNA… - esta vez no iba a permitir que mi padre volviera a lastimar a mi hermana
- YA BASTA PAPÁ – me puse delante de Rosalie para que mi padre no pudiera golpearla de nuevo.
- Roger ya es suficiente – mi madre trató de detener a mi padre y él bajó el brazo
Mi padre fue a sentarse junto a mi madre, Rosalie salió de mis espaldas y tomó mi mano. Yo la apreté fuertemente, esta sería sin duda una de las peores peleas con nuestros padres.
Rose y yo nos quedamos parados donde estábamos. Después de que nos descubrieran – a ella con Emmett y a mí con Alice – nos habían obligado a recoger nuestras cosas y un auto de la escuela de Rose, nos había traído hasta la casa con una carta para mis padres.
- No entiendo para que se molestan, si sólo hemos sido un estorbo para ustedes – comentó Rosalie, furiosa
.- ¡¡¡ROSALIE!!! ¿QUIERES DEJAR TUS COMENTARIOS, CALLARTE Y ESCUCHAR? - mi madre gritó
- Es inútil hablar con este par – dijo mi padre con desprecio – de tal palo tal astilla
Rosalie ya iba a protestar así que le tapé la boca con una mano. No quería que por sus comentarios volvieran a golpearla.
- Rosalie, Jasper lo que tenemos que decirles es importante ¿de acuerdo? Nosotros estamos tan hartos de ustedes como ustedes de nosotros – el comentario de mi madre nos dejó atónitos a los dos
Destapé la boca de mi hermana y la abracé, ése había sido un duro golpe para ambos, pero a mi hermana le dolió más que a mí.
- Pero antes, quiero que se den cuenta de todo lo que hemos hecho por ustedes: les pagamos la escuela, les dimos todo cuanto nos pidieron, les regalamos sus coches, les pagamos todas sus fiestas, y aunque ustedes odien estar aquí, sepan que tuvimos que pagar muchísimo dinero para que los aceptaran en la escuela tan tarde, les pagamos sus viajes – eso me hizo sentir mal, era cierto que mis padres no nos prestaban atención, pero siempre habían procurado nuestro bienestar, no en todos los aspectos, pero sí lo hacían – y sobretodo…los reconocimos como nuestros hijos, cuando en realidad…no lo son.
- ¡¿¡¿QUÉ?!?! - gritamos los dos, Rosalie tomó mi mano fuertemente temiendo lo mismo que yo
- Lo que oyeron, no son nuestros hijos – dijo mi pad… Roger – mi hermana se embarazó cuando tenía diecisiete años y mis padres la desheredaron y la corrieron de la casa, en esos momentos Stella y yo acabábamos de casarnos así que aceptamos cuidar del bebé cuando naciera, como el idiota que embarazó a mi hermana era un tipo cualquiera pues… obviamente no lo reconoció.
- Pero…pero…¿Jazz y yo…?
- Sí, son mellizos – mi hermana me abrazó aliviada y yo respondí igual, soltando un suspiro – y por lo visto se asemejan demasiado a sus padres, ella una cualquiera y él un pervertido
- Roger…
- ¿Sabes que no puedo creer Stella? Que sean unos malditos desagradecidos, digo, todavía que los salvamos de la calle, de que vivieran igual que sus padres y míralos, comportándose como callejeros, ésta acostándose con alguien que ni conoce bien y éste bebiendo, fumando y viendo revistas pornográficas
Me sentí terriblemente mal, pues mis tíos tenían toda la razón al pensar eso. El plan de Alice era infalible, sí, pero jamás contamos con las consecuencias que nos traería con…con ellos. Rosalie también parecía algo arrepentida, pero ninguno de los dos sabía que decir.
- Bueno, para acabar con el cuento porque no quiero verlos más, su madre les dio a luz y nos dejó a nosotros como sus padres, ella no podía mantenerlos así que se fue…hace unas semanas nos habló y al parecer se casó con un millonario…y los quiere de vuelta y nosotros ya no los aguantamos así que suban a preparar sus cosas, se van con su madre
- ¿A dónde? – preguntó Rosalie débilmente
- A Phoenix
Eso debió alegrarnos, pero no lo hizo. Todo esto, era demasiado abrumador. Enterarnos que los señores que nos criaron no son nuestros padres, es demasiado difícil de digerir. Menos mal nos teníamos el uno al otro.
- Súbanse a recoger sus cosas, ahora nos encargamos que se vayan en el primer avión que salga de aquí.
Ninguno de los dos dijo nada, subimos las escaleras a nuestras habitaciones, Rosalie se encerró en la suya y yo fui a la mía. Guardé todo lo que pude en las maletas que ya estaban ahí. Así que mis padres…tíos ya estaban listos para echarnos
Terminé de guardar mis cosas, dejé las maletas en el suelo y fui a la habitación de Rosalie. La vi sentada en la cama, llorando sin control. Me acerqué a ella y la abracé consoladoramente.
- Me siento fatal – me dijo entre lágrimas
- Lo sé, yo también – la abracé por unos momentos más y luego besé su frente – vámonos ya.
- Espera, hay algo que quiero hacer.
Rosalie fue a su escritorio, sacó unas hojas, un bolígrafo y se puso a escribir algo. Acabando, dobló el papel y salió de ahí. Yo la seguí a la habitación de nuestros pad…tíos y vi como colocaba la carta sobre las almohadas.
Bajamos las escaleras, mis tíos seguían sentados en la sala, al darse cuenta de que bajamos ni siquiera se movieron.
- Su avión sale en dos horas, tienen que llegar al aeropuerto lo más pronto posible – mi tío nos dijo sin mirarnos
- Que tengan buen viaje – nos deseó mi tía.
- ¿Cómo…cómo vamos a saber quién…quién es…nuestra madre?
- En cuanto la vean, lo sabrán – mi tío le respondió a mi hermana – váyanse ya
Rose y yo tomamos nuestras cosas y nos dirigimos a la puerta. Ya íbamos a salir cuando mi hermana se detuvo.
- ¿Por qué…por qué nunca nos quisieron? – preguntó con voz quebrada
- ¿Por qué habríamos de hacerlo? – respondió mi tío y mi hermana se contrajo como si la hubiera golpeado de nuevo
- ¿Si no nos querían, por qué nos adoptaron? ¿Para vender su imagen de familia exitosa y feliz? Que asco me dan – Rosalie les respondió caminando de nuevo hacia la puerta - estoy segura que nuestra madre nos dará el amor que siempre nos negaron... y el que nunca recibirán si tienen hijos... aunque no le deseo tanta desgracia a nadie
En ese momento mi tío se levantó furioso.
- SI LOS ADOPTAMOS FUE PARA QUE VIVIERAN BIEN Y PORQUE SU TÍA NO PUDO TENER HIJOS Y QUERÍA TENER LA DICHA DE CUIDARLOS, POR ESO LOS ACEPTÉ
Mi tía bajó la mirada triste y todo se quedó en silencio. Rosalie se acercó y se hincó frente a ella. Mi tía la miró con los ojos llenos de lágrimas.
- ¿Por qué? ¿Por qué si querías tener hijos no nos trataste como si lo fuéramos? – Rosalie le preguntó también llorando
- Porque no quería ilusionarme, porque no quería amarlos para que luego su madre regresara por ustedes, no hubiera soportado esa decepción
- Si nos hubieras amado, nada de esto hubiera pasado, si nos hubieran querido como a sus hijos, los dos nos habríamos quedado con ustedes, hubiéramos podido ser la familia feliz que deseamos ser y que ustedes destruyeron – Rosalie se levantó, se secó las lágrimas y salió de la casa
- Lo lamento mucho, lo lamento porque ahora son ustedes los que se quedan solos – les dije y cerré la puerta tras de mí.
Rosalie POV
Estaba triste, deshecha, las lágrimas corrían por mis mejillas sin control, mi hermano me tenía abrazada mientras ambos veíamos las nubes por la ventanilla del avión. Habíamos viajado juntos muchas veces, pero nunca así.
- ¿Cómo crees que sea mamá? – le pregunté inocentemente a mi hermano
- No lo sé, quizá sea igual de hermosa que tú – Jasper me respondió y yo sonreí, él siempre hallaría la manera de hacerme sonreír.
- ¿Y si ella no nos quiere? – pregunté llena de miedo, no soportaría que nos tratara con la misma indiferencia que mis tíos
- Si no nos quisiera, jamás les hubiera pedido a mis tíos que regresáramos – Jasper acarició mi cabello – no te preocupes de más Rose.
- Lo siento – me recargué en su pecho nuevamente y comencé a reír
- ¿Ahora te ríes? Tengo una hermana bipolar
- No, me río de la ironía del asunto, ahora nosotros vamos a estar en Phoenix y Emmett y Alice en Suiza – le comenté
El pensar en Emmett me dio entereza, en cuanto regresara de sus vacaciones lo vería y ahora sí estaríamos juntos sin importar lo que pasara.
Y la sola mención de Alice, hizo que los ojos de mi hermano se iluminaran.
- No pudimos conocer a dos personas mejores que ellos – le dije mientras envolvía su cintura con mis brazos
- Qué difícil fue ver lo que teníamos enfrente ¿no lo crees?
- Sí, fue difícil, pero vaya que valió la pena – le respondí
Todo había valido la pena. Me dormí en los brazos de mi hermano y cuando desperté, estábamos a punto de llegar a Phoenix. Estaba muy nerviosa, tenía muchas dudas en la cabeza y no podía quitarme de encima la sensación de que mi madre no nos querría y nos trataría igual o peor que mis tíos.
Finalmente, llegamos al aeropuerto. Jasper y yo bajamos del avión tomados de la mano, aunque mi hermano no mostrara su temor, sabía que su corazón tenía miedo, igual que el mío. Llegamos a la sala donde mi madre estaría y yo contuve la respiración, buscando con la mirada algo. Mi tío nos había dicho que la reconoceríamos a simple vista. Pero mi mirada recorrió toda la sala y no vi a nadie conocido en ningún lugar. Buscaba a una mujer que no conocía.
- Rose, por allá – mi hermano señaló una esquina y yo me quedé inmóvil
- Es…es…Lily – me tapé la boca con una mano
Lily había sido nuestra nana desde que éramos bebés y cuando cumplimos doce, mis papás la corrieron de la casa. ¿podría ser que ella fuera nuestra madre? Pero cuando nos vio y vi su expresión supe que sí lo era, sólo una madre podría ver a sus hijos.
Caminamos hasta ella, ¿cómo no lo habíamos notado? Lily era rubia como nosotros, tenía nuestros mismos ojos azules y su piel era tan blanca como la nuestra. Cuando nos paramos frente a ella, sus ojos se llenaron de lágrimas.
- Mis niños…cómo lo siento, lo siento mucho.
Jasper y yo la abrazamos y yo me solté a llorar, al sentir su mano acariciando mi cabello dulcemente, apoyé mi cabeza en su pecho llorando. Pude sentir las lágrimas de ella cayendo en mis mejillas. Al voltear, vi que mi hermano también lloraba. Nos quedamos abrazados a ella por lo que pudo haber sido una eternidad. Ella se separó de nosotros y nos miró fijamente y con una sonrisa dibujada en sus labios.
Secó las lágrimas de las mejillas de mi hermano y de las mías para luego hacerlas con las suyas. Todo hizo clic, éste era nuestro hogar.
- Pero como han crecido, mi Rossie, mi hermosísima Rossie, estás echa toda una mujercita, preciosa – me dijo mirándome orgullosa y acariciando mi mejilla y luego volteó con mi hermano – y tú, mi Jazz que guapo estás y qué fuerte, seguramente tienes muchas chicas muertas detrás de ti ¿verdad?
Los tres reímos y ella volvió a abrazarnos.
- Ay hijos, no sé como poder recompensarlos por haberlos abandonado, pero lo hice por su bien, no quería que se vieran privados de nada – mi madre volvió a disculparse
- Ya lo hiciste…mamá, gracias por aceptarnos de vuelta
- Ay mis niños, nunca, nunca voy a dejarlos solos de nuevo – nos prometió y sabía que si había alguien en este mundo que pudiera cumplir eso, era ella.
Fuimos por nuestras maletas, mamá no quería separarse ni un solo minuto de nosotros. Vaya sorpresa fue salir del aeropuerto y ver que nos esperaba una limosina. Mi hermano y yo nos miramos sorprendidos y nos subimos con nuestra madre.
En el camino a su casa, mamá nos contó todo lo que había pasado esos seis años que pasamos sin verla. De algún modo, Jasper y yo la consideramos siempre una madre cuando fingía ser nuestra nana, así que verla como nuestra madre, no se nos hacía difícil.
- Durante estos seis años busqué todas las maneras posibles de poder volver a su lado, pero mi hermano no lo permitió.
.- ¿Por qué?
- Porque ustedes dos me querían tanto que ellos temieron que ustedes les perdieran el respeto si yo permanecía ahí – nos respondió mamá
Cuando llegamos a nuestra casa, simplemente estábamos anonadados, era enorme, tenía unos bellísimos jardines, una fuente, alberca…era una casa preciosa. Nos llevaron a nuestras habitaciones. ¡¡Teníamos mayordomo, ama de llaves y sirvientes!! Mi habitación estaba junto a la de Jasper. Vaya sorpresa al ver que toda estaba decorada perfectamente, como si yo misma la hubiera diseñado.
- ¿Te gusta? – preguntó mi madre desde la entrada
- Me encanta, es hermosa mamá
- Supuse que te gustaría, yo la diseñé – me dijo acariciándome la mejilla – no puedo creer que seas tan hermosa Rose, tú también debes tener cientos de corazones rotos tras de ti
- Sólo uno que me importe mamá, sólo uno – suspiré mirando el enorme oso que acababa de poner sobre mi cama
- Déjame adivinar, ese niño que te molestaba cuando eras pequeña…¡¡Emmett Cullen!!
- ¿Cómo lo sabes? – pregunté al voltearla a ver sorprendida
- Simplemente lo intuía, cuando llegabas gritando que era un tonto porque te jalaba el cabello y te aventaba bolitas de papel supe que acabarían juntos – respondió ella poniéndome un mechón de cabello tras mi oreja – tus ojitos brillaban, tú creías que te furia, pero no era así, el instinto de una madre nunca falla…espero que lo traigas pronto
- En cuanto regrese de sus vacaciones en Suiza – le prometí
- Sí, sé que estaba allá con su familia "adelantando las Pascuas"
Las dos reímos y mamá volvió a abrazarme, ésa era la sensación que quería sentir, sus brazos me llenaban de dicha y tranquilidad. Podía sentir el amor con el que me abrazaba y acariciaba mi cabello.
- ¿Puedo? – mamá y yo nos separamos para ver a Jasper en la puerta
- Adelante hijo, ¿qué tal tu habitación? – mi madre abrazó a mi hermano con el otro brazo
- Hermosa, gracias mamá
- Bueno, hice lo que pude, no es lo mismo la habitación de un chico que una chica y menos de su edad, pero hice todo para que puedan sentirse a gusto.
No me di cuenta de la hora hasta que vi el reloj que había en mi pared, la una de la madrugada. Jasper y yo habíamos cenado en el avión y mamá nos había dicho que cenó antes de irse al aeropuerto. Ella quería dejarnos para que durmiéramos y descansáramos, pero ni Jasper ni yo queríamos eso así que – aprovechando que su esposo estaba de viaje de negocios – nos fuimos a dormir con ella.
Estábamos los tres acostados en la cama, mamá estaba acostada en medio, y nos estaba enseñando fotos que tenía de nosotros. Sí que habíamos cambiado. Luego nos enseñó una foto muy especial.
- Ésta, es la única foto que tengo embarazada de ustedes – nos enseñó una foto de ella, estaba de costado y se veía bastante embarazada
Luego nos siguió enseñando fotos y comenzamos a platicar de cuando ella estaba con nosotros.
- ¿Recuerdan su cumpleaños número cinco? – Jazz y yo nos vimos y negamos con la cabeza, mamá rió – esa fiesta fue divertidísima, recuerdo que tú llevabas un vestido de princesita, te veías divina y Jasper llevaba un disfraz de caballero – mamá rió y los dos la secundamos – y recuerdo que había una niñita, una niña de apenas cuatro años que persiguió a Jasper por toda la casa porque le quería dar un besito y Jasper no se dejaba
Los tres reímos y Jasper se sonrojó
- No me acuerdo
- Sí, era…¿quién era?...¡ah sí! era la hermanita de tus amigos…Alice Cullen – Jasper y yo reímos aún más – la pobrecita lloraba porque no querías darle un besito
- Suena a algo que Alice haría – coincidí yo
- Ella es mi novia mamá
- ¿En serio? ¿Quién lo diría? – mamá rió buscando las fotos de ese cumpleaños – y luego, recuerdo que les hicieron un pastel a cada uno, el de Rose era rosa y cuando le soplaste a tus velitas y mordiste el pastel, el niño que te molestaba, Emmett, te empujó y te llenaste toda de pastel
- Eso suena a algo que Emmett haría –dije y Jasper rió
- Sí, y luego tu hermana corrió tras él y lo llenó todo de lodo, entre los dos hicieron un desastre
- Con razón se odiaban tanto – mi hermano dijo
Entonces mamá encontró las fotos de esa vez. Alice estaba abrazando a Jasper, dándole un besito en la mejilla y él estaba haciendo pucheros. Mientras que había otra donde yo estaba cubierta de pastel y Emmett estaba tras de mí todo lleno de lodo.
- Se las voy a enseñar cuando los conozca – mamá dijo guardando las fotos – ahora debemos de dormir que mañana nos espera un largo día, tenemos que platicarnos muchas cosas.
Y esa noche, Jazz y yo dormimos con mamá y por primera vez en mucho tiempo, sentí que verdaderamente tenía una mamá, una mamá que me amaba. Suspiré una vez más antes de sumirme en un sueño agradable y como si pudiera ver el pasado, soñé con esa fiesta de cumpleaños.
0o0o0o0o0 En Suiza 0o0o0o0o0
Los señores Hale fueron a acostarse después de la escenita que habían tenido con sus sobrinos. Al entrar a su habitación, Stella fue la primera en ver la carta. La tomó temerosamente y la abrió.
Queridos tíos:
Sabemos que deben de estar muy enojados con nosotros, ciertamente nos comportamos bastante mal con ustedes de un tiempo acá. Les pedimos una sincera disculpa, jamás nos habíamos puesto a pensar en que todo lo que hicieron, fue para que nosotros no sufriéramos.
Lamentamos mucho todos los berrinches, las malas contestaciones, en sí de todos los malos comportamientos. Pero también les pedimos que nos entiendan, hubiéramos dado todo por poder contar con un poco de su amor, un poco de afecto, no creo que hubiera sido mucho pedir.
En fin, sabemos que nos merecemos los regaños y queremos que sepan que les agradecemos todo lo que hicieron por nosotros. Gracias por habernos dado una buena vida. Ojalá algún día podamos volver a verlos y que, como sus sobrinos, nos quisieran un poco…porque nosotros sí lo hacemos, los queremos por lo que hicieron por nosotros. Les deseamos todo lo mejor del mundo.
Con cariño
Jasper y Rosalie.
Una lágrima corrió por la mejilla de Stella y fue acompañada por una ola tremenda de arrepentimiento, pudo haber tenido dos hijos, los pudo haber amado y pudo ser amada por ellos como una madre, y desperdició la única oportunidad que tuvo…por dieciocho años.
Sean felices…mis hijos
¡¡¡Hola!!! lo siento sé que tardé mucho, pero deben admitirlo, el capi valió la pena ¿verdad que sí?
Espero que les haya gustado, muchos de ustedes ya se imaginaban que eran adoptados. ¿no les gustó lo de emmett y alice de chiquitos? a mí me encantó la idea, espero que ustedes la hayan disfrutado.
nos leemos pronto
Besos a todos y misl gracias por sus reviews!!!!
Dayan
