Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo la trama es mía


Capítulo 38.

Emmett POV

Llegamos a Phoenix, dos días después de que Alice y yo fuéramos a ver a Rose y a Jasper, no sabíamos que les habían hecho después de que nos hubieran encontrado juntos. Yo sólo me puse mi camisa y tuve que salir a toda prisa de ahí, así que no pude ni siquiera despedirme de ella. Al salir, vi que Alice también salía del otro colegio apresuradamente, nos reunimos y al parecer a ella y a Jasper los habían encontrado besándose en su habitación. Yo al menos agradezco que nos hayan descubierto cuando estábamos en el sillón, dos horas antes y eso sí hubiera sido desastroso.

Mis padres no nos dijeron nada y como ellos no preguntaron, nosotros no dijimos nada. Ése era nuestro último día en Suiza, mi hermanita Bella ya se sentía mejor y papá dijo que podría viajar en el avión y no le pasaría nada. Al llegar al aeropuerto, dejamos nuestras maletas y subimos al avión. Papá y mamá iban sentados juntos en los asientos de adelante, Edward y Bella venían abrazados en los de al lado y Alice y yo veníamos en los otros dos asientos, ella había querido la ventana así que yo la dejé, ya me había tocado a mí en el viaje de ida.

- ¿Tú crees que Jasper y Rosalie…? – mi hermana dejó su pregunta inconclusa mientras se recargaba en mi pecho

- Esperemos que estén bien – respondí yo abrazándola – me preocupa lo que les vayan a decir sus padres, tú y yo sabemos que no son los mejores padres del mundo

- Sí, no lo pensé, jamás debí… - mi hermana susurró arrepentida

- No te preocupes ya por eso, ya pasó y pasará lo que tenga que pasar – intenté reconfortarla un poco.

Mi hermana se quedó dormida en mi pecho, pero yo no podía conciliar el sueño, miré a mi lado, Edward y Bella estaban abrazados y dormían profundamente, ella recargada en el pecho de mi hermano y él recargando su cabeza en la de ella, Bella tenía una mano alrededor de la cintura de mi hermano y Edward la tenía abrazada, los dos estaban cubiertos por una cobija, al verlos sonreí, eran una hermosa pareja y ellos no tenían obstáculos entre ellos.

Luego miré a mi mamá y a mi papá, ellos también dormían tranquilamente, yo por alguna razón, no podía cerrar los ojos, una excitación enorme recorría mi cuerpo, estaba ansioso y no lograba descifrar el porqué. Pero finalmente, en algún momento de la noche, por fin me quedé dormido.

- Emy…Emy ya despiértate, ya vamos a aterrizar – mi hermana me zarandeó un poco y yo me desperté – Buenos días dormilón

- Buenos días enana

- Ya casi llegamos – replicó mi hermana emocionada

- ¿Por qué tan emocionada?

- No lo sé, es un presentimiento de que algo bueno va a pasar – me respondió – y no sé por qué es

Bueno, entonces yo no estaba tan loco como pensaba, yo también tenía un presentimiento bueno y mientras más nos acercábamos a Phoenix, más crecía mi excitación.

Cuando llegamos al aeropuerto, Alice y yo fuimos los primeros en bajar del avión. Detrás de nosotros venían Edward y Bella, al parecer mi otra hermanita ya no tenía gripa, se oía perfectamente bien. Entonces, mi hermano estornudó.

- ¡¡Bella contagiaste a mi hermano!! – le dije riendo y ella obviamente se sonrojó

- Él tiene la culpa, yo le dije que no se me acercara tanto – se defendió la novia de mi hermano – ay Edward, te dije que no te bañaras antes de venirnos al aeropuerto, el aire acondicionado no te hizo nada bien, mi amor

- Bueno, ahora tendrás que cuidarlo tú Bella – Alice le dijo a su amiga

- Por supuesto que lo haré – Bella abrazó a mi hermano y le dio un beso en la mejilla.

Fuimos a recoger nuestras maletas, afortunadamente estaban todas y salieron rápidamente. Nos encaminamos a la salida, mi corazón latía fuertemente como si supiera que algo iba a pasar, pero yo no podía descubrir qué era. Entonces lo vi, en la sala había dos personas, dos personas rubias, dos personas que tenían unos letreros hermosos:

Que bueno que estés de vuelta Osito Mío. ¡¡Te amo!!

Bienvenida a casa Monstruito…¡¡¡Te amo!!!

No podía ser, no lo podía creer. Rosalie corrió hacia donde yo estaba y yo la cargué mientras le daba dos vueltas.

- ¿Qué estás haciendo aquí? – le pregunte cubriendo su rostro de besos mientras sus manos me acariciaban

- Vine a recoger a mi novio del aeropuerto – respondió ella con su deslumbrante sonrisa

- No me refería a eso… - le respondí acariciando sus dorados cabellos y comiéndome su rostro con la mirada

- Es una larga historia, ahora osito, quiero que me beses – mi novia me ordenó con una sonrisa en sus labios

- Lo hubiera hecho sin que me lo pidieras – le respondí mientras la besaba apasionadamente.

Alice POV

Bienvenida a casa Monstruito…¡¡¡Te amo!!!

Con razón mi corazón latía desbocadamente, sin pensar en nada, me lancé a los brazos de mi Jasper y rodee su cintura con mis piernas mientras que él me abrazaba fuertemente.

- ¡No sabes lo mucho que te extrañado, peque! – me dijo mirándome a los ojos fijamente

- ¡Y yo a ti! – le respondí y lo besé fervientemente enredando mis dedos en sus cabellos color miel – aún tienes que contarme que haces aquí

- Lo sé, pero ahora sólo quiero besarte – y de verdad que era eso lo que quería hacer

Después de un beso lo suficientemente largo, Jasper me bajó al suelo sin dejar de mirarme, yo acaricié su rostro y él besó mis dedos cuando pasaron sobre sus labios. Luego nos dimos la vuelta y nos fuimos con los demás. Rosalie nos abrazó a mí y a Bella y Jasper fue a reunirse con mis hermanos.

- ¡¡Rose qué bueno verte!! – dijo Bella - ¿pero qué haces aquí?

- Ya les contaremos todo, es una larga historia que no queremos repetir veinte veces – nos respondió Rosalie con una sonrisa impactante y en su mirada no había cabida para toda su alegría.

Fuimos a que Jasper y Rosalie saludaran a mis padres, que estaban también sorprendidos por su presencia, pero igual los saludaron con alegría. Nos fuimos al estacionamiento, Jasper y Rose traían sus autos así que Bella, Edward y yo nos fuimos con Jazz y mis papás y Emmett, con Rose.

Al llegar a la casa, dejamos las maletas en la entrada, lo que todos queríamos saber era qué hacían Jasper y Rosalie en Phoenix así que pasamos todos a la sala. Mamá y papá se sentaron en el sillón doble, Edward se sentó en otro sillón y Bella fue a la cocina a hacer quién sabe qué. Emmett se sentó en el sillón individual y Rosalie se sentó en sus piernas, mi hermano no dejaba de acariciar los cabellos de su novia, mientras que Rosalie estaba acurrucada en el pecho de él y no soltaba su cuello. En cuanto a Jasper y a mí, los dos nos sentamos en el piso, yo me senté entre sus piernas y sus brazos me envolvieron dulce y protectoramente mientras yo descansaba mi cabeza en su pecho.

Bella regresó de la cocina con una taza de té que le dio a mi hermano. Mi amiga siempre tan al pendiente de la salud de su novio, Edward no quiso besarla, pero la atrajo a su pecho y Bella lo abrazó y le dio un beso en el cuello, ahora sí, todos estábamos dispuestos a escuchar la historia de Rosalie y Jasper.

Comenzó él, nos contó como después de que los expulsaron (y eso que sólo nos besamos…por que sé que hay por ahí unos malpensados que creen que Jasper y yo nos acostamos, pues fíjense que no, Jasper es todo un caballero en ese sentido) los llevaron a casa de sus padres, Jasper siguió con el relato de lo que les dijeron sus tíos y pude ver como Rosalie escondía la cara en el cuello de mi hermano y derramaba algunas lágrimas mientras mi hermano la abrazaba más protectoramente. Cuando Jasper decía algo que le dolía, podía sentir como su mano apretaba la mía con mayor fuerza y yo besaba su cuello demostrándole todo mi apoyo.

Finalmente, Rosalie nos contó la parte más alegre, como su madre los había ido a recoger al aeropuerto, cómo había diseñado sus habitaciones y cómo la noche en que llegaron, se habían ido con ella y ella les había enseñado fotografías que tenía de ellos de chiquitos, pude ver la sonrisa de complicidad que se dirigían y como me miraba a mí y a Emmett de manera sospechosa, al parecer, el esposo de su madre había llegado ayer del viaje en el que estaba y los había recibido bastante bien. Como era lógico, los dos estaban aún recelosos y era obvio que necesitarían tiempo para poder llevarse bien con su padrastro.

- Mamá nos pidió que les dijéramos que los espera a comer mañana – Rosalie nos dijo y al decir mamá, sus ojos brillaban como nunca

- Pues no podemos decepcionarla – mamá respondió con una sonrisa, se notaba que ella estaba feliz por los chicos – Alice y Emmett tienen que conocer a su suegra.

- Claro que tú también estás invitada Bella – Jasper le dijo a mi amiga y ella sonrió

- Muchas gracias, ahí estaré – Bella nos dijo y Edward besó su frente.

Edward POV

Las noticias que nos habían dado Rose y Jasper, eran sin duda sorprendentes. Seguramente habían tenido unos días horribles, pero mientras comíamos pizzas en la sala, podíamos notar que ambos se veían más felices. Antes de se fueran a Suiza, podía ver que los mellizos eran felices al lado de mi hermano y de mi hermana respectivamente, pero ahora eran aún más felices. Por fin tenían a la familia que tanto se merecían.

Yo, yo me sentía un poco mal, la verdad sea dicha, pero me alegraba ver a mis hermanos felices, ahora los veía tan felices como siempre habían sido esos dos. Y yo no podía más que sentirme igual de dichoso, porque mi familia me amaba como yo a ella y porque tenía a la novia más maravillosa del mundo y que, nuevamente, fungía como mi enfermera personal.

Cuando terminamos de comer, Bella fue con mi padre al clóset donde guardábamos las medicinas para que le diera lo que debía tomarme, Bella regresó con mis pastillas y un vaso con agua.

- Ten, mi amor – me dio las pastillas y el vaso – te las tienes que tomar cada ocho horas por tres días

- Así lo haré, mi amor, te lo prometo – me tomé las pastillas y le di un trago al agua.

Nosotros no podíamos dejar de hablar, después de la comida, regresamos a la sala y decidimos jugar Caras y Gestos. Para ello nos dividimos en dos equipos. Bella, Papá, Mamá y yo estábamos en uno y Emmett, Rosalie, Alice y Jasper en otro. Nos la estábamos pasando muy bien, pero las pastillas estaban haciendo efecto en mí así que me sentía un poco adormilado. Y mi hermosa y maravillosa novia, lo notó

- Vamos arriba, estás muy cansado y tienes que dormir – me dijo y yo sentí que me lo decía mi mamá

- Pero en serio lo tienes que dejar dormir Bella – Emmett comentó en tono malicioso y Bella le sacó la lengua como niña chiquita y yo reí.

Subimos a mi habitación y Bella me hizo acostarme en la cama, yo la obedecí y ella me tapó con una cobija, me dejó un vaso de agua al lado de mi cama y me dejó la caja de las pastillas ahí junto. Me dio un beso en la frente y me sonrió cálidamente.

- Descansa mi amor

- Tú también, Bella, gracias por cuidarme siempre

- Te amo

- Yo también te amo

- Bueno, supongo que es hora de irme, mis papás seguro quieren saber cómo me fue – Bella se acercó a la puerta – que te mejores mi amor, en ocho horas te hablo para que no se te olvide tomarte tus medicinas

- Gracias, mi amor

Bella me mandó un beso, cerró la puerta y bajó a la sala, oí que Jasper y Rosalie también ya se iban así que ella se ofreció a acompañar a Bella a casa. Unos diez minutos después, me llegó un mensaje a mi celular.

Sé que no debes estar durmiendo.

Eres un novio que se preocupa demasiado.

Ya llegué a mi casa, ya puedes dormir tranquilo.

No olvides tus medicinas.

Te amo. Bella

Sonreí, efectivamente, no estaba tranquilo porque necesitaba saber que mi novia se encontraba a salvo, ahora que lo sabía, me sumí en un profundo sueño, tranquilo y sin molestias. Me levanté como a las dos de la mañana, todo estaba silencioso y mi celular tenía la pantalla encendida.

Hora de tus medicinas, siento despertarte

Te amo, Bella

Me encantaba, seguramente Bella había puesto la alarma del celular para poder avisarme a qué hora me tocaban mis medicinas. Me levanté de la cama y fui al baño, al regresar, me puse una pijama, me tomé las medicinas y volví a dormirme. No sin antes responderle el mensaje a mi ángel.

Gracias por avisarme mi amor.

Descansa y sueña conmigo.

Te amo, Edward.

A las nueve de la mañana, me desperté con muchísima hambre así que decidí bajar a la cocina, hoy me sentía muchísimo mejor que ayer. Al entrar a la cocina, vi a mi hermano haciendo jugo de naranja. A juzgar por su ropa, se notaba que había estado un rato en el gimnasio porque traía unos shorts y una playera sin mangas.

- Buenos días, Bello Durmiente – me saludó burlón - ¿Cómo te sientes?

- Mejor, gracias – le respondí abriendo el refrigerador - ¿te importaría hacer jugo para dos?

- Para nada – Emmett sacó otras naranjas – si tú no tienes inconveniente en preparar un desayuno para dos

- En lo absoluto.

Como tenía mucha hambre y quería que fuera algo rápido, decidí hacer quesadillas, hice doce y Emmett preparó una jarra completa de jugo de naranja. No creo que haga falta decir que nos terminamos todo. Yo subí a mi habitación nuevamente y Emmett fue a darse un baño. Yo decidí entrar a la computadora un rato, aunque era muy temprano, sólo deseaba revisar mi correo y ya.

A las diez, mi novia me habló al celular.

- Hola mi amor – la saludé

- ¿cómo te sientes?

- Muchísimo mejor, en parte gracias a ti – le respondí - ¿tú cómo estás?

- Bien, estoy preparando un postre para llevar a casa de Rose y Jasper

- Mmm… ya quiero probarlo, seguro te está quedando delicioso

- Pues, eso intento – podía adivinar el sonrojo en sus mejillas - ¿ya te tomaste tus medicinas?

- No, ahora mismo voy y me las tomo – le respondí mientras iba a mi buró y sacaba dos pastillas y me las tomaba – listo, ya me las tomé

- Me alegro, oye amor ya me tengo que ir, aún tengo que ayudarle a mi mamá a hacer algunas cosas

- Ok ¿Paso por ti?

- Sí, perfecto, te veo al rato mi amor, Te amo

- Yo también te amo, linda

Cuando colgué, decidí que yo también debía de darme una ducha así que entré a mi baño y me metí a la regadera, definitivamente el baño me ayudaba a sentirme mejor, el agua caliente relajaba mis músculos. Al salir, me vestí y fui a la cocina a ver si mis padres ya se habían levantado. Efectivamente, mamá estaba preparándole el desayuno a papá y Emmett estaba sentado en la alacena cosa que mi mamá odiaba que hiciera.

- Buenos días – saludé

- Buenos días mi amor – mamá me dio un beso en la mejilla - ¿Cómo amaneciste?

- Mejor ma, gracias, buenos días pa

- Hola hijo

- ¡¡Emmett bájate de ahí!! – mi mamá regañó a mi hermano

- ¡¡Ay mamá!!

- Nada de Ay mamá, Edward ¿puedes ir a despertar a tu hermana? – me pidió mamá y yo asentí

- ¡¡¡Yo la despierto!!! – Emmett salió corriendo de la habitación.

Mamá suspiró y volvió al sartén, yo me senté al lado de papá y él miró el reloj, yo me limité a contar en mi cabeza.

Tres, dos, uno…

- ¡¡¡MAMÁ!!! – oí a mi hermana gritar y las risas de Emmett

Mamá no se molestó en decir nada, oí como Emmett y Alice corrían por las escaleras, esto era cosa de todos los días así que ya ninguno decía nada.

- ¡¡¡OUCH ESO DOLIÓ!!! – se quejó Emmett

- No me interesa ¡¡¡MAMÁ!!!

- Dios mío, dame paciencia – imploró mi mamá y yo reí – ¡¡¡EMMETT DEJA A TU HERMANA EN PAZ!!!

Alice y Emmett bajaron las escaleras, mi pobre hermanita venía de malas, me abrió los brazos y me puso su carita tierna, yo reí y me moví para que pudiera sentarse en mi regazo. Me rodeó el cuello con los brazos y bostezó contra mi cuello mientras se acurrucaba en mi pecho. Emmett bajó todo empapado y yo reí al verlo.

- ¡¡Mamá Alice me mojó!! – se quejó Emmett y entró a la cocina

- Tú para qué la vas a levantar si sabes que se pone de malas – oí la voz de mi mamá

Emmett salió con un vaso con agua y vi todas sus negras intenciones.

- Emmett ni se te ocurra pensarlo – lo amenacé mientras abrazaba a mi hermana

- No es justo, eres una cobarde Alice, ahí vas a esconderte con Edward – Emmett protestó y Alice le sacó la lengua y volvió a abrazarme

- Pues claro, mi hermanito sí me protege – Alice le respondió

- Pero tenían que ser mellizos, ¿por qué yo no pude tener un gemelo?

- Porque contigo es suficiente – respondió papá y los cinco reímos – imagínate tener dos Emmetts (N/A: yo sí y yo quiero uno)

Yo me estremecí al pensarlo, porque cuando Alice está de buenas o quiere hacer bromas, yo soy el objetivo de ése par, si fueran tres…no quiero ni imaginármelo.

A las dos y media, todos ya estábamos listos para irnos a casa de Rose y Jazz, mamá y papá se fueron en el Mercedes, Alice y Emmett en el Jeep y yo me fui en mi Volvo por Bella. Se veía hermosa, traía una falda blanca y una playera azul cielo y su cabello le caía suelto en sus hombros, se veía divina.

- ¿Cómo sigues mi amor? – me preguntó mientras me daba un beso en la mejilla

- Mejor, te ves hermosísima Bella

- Gracias, mi amor ¿trajiste tus medicinas verdad? Te tocan a las seis

- Sí, mi amor, aquí las traigo – le enseñé la caja de mi medicina

- A bueno, eso está muy bien

- Sí, mientras más rápido me cure, más pronto podré besarte – le dije intentando sonar seductor

- Créeme que yo no tengo ningún problema si decides no esperar – respondió Bella coqueta

Ambos reímos y seguimos el auto de papá, cuando llegamos a la casa no podía creerlo, era enorme. Estacionamos los autos a la entrada y subimos algunos escalones para tocar la puerta. Un mayordomo nos hizo pasar, todos estábamos sorprendidísimos. Pasamos y observamos lo enorme que era la casa, en la escalera apareció Rose con un vestido rojo algo corto.

- ¡¡¡MI AMOR!!! – Rosalie bajó corriendo y se arrojó a los brazos de mi hermano que ya la esperaba abajo, se besaron profundamente y luego Rose se separó de él

- Te ves divina, mi amor – Emmett le dijo y ella sonrió complacida

- Gracias osito, tú te ves igual de guapo que siempre – ella le dio un beso en la mejilla – hola a todos

Rosalie nos saludó y después vi como Jasper salía de una de las habitaciones de abajo, mi hermana no lo vio así que él se acercó por atrás y le tapó los ojos.

- ¿Quién será? – preguntó ella sonriendo

- No lo sé, tú dime – Jasper susurró y todos sonreímos

- Pues el chico más guapo de este mundo – Alice respondió y se volteó

- ¡¡Oye!! – exclamamos los tres Cullen ahí presentes mientras Alice besaba a su novio

- Al chico más guapo del mundo, junto con los tres Cullen – rectificó mi hermana

- Eso está mejor

Después, nos pasaron a la sala y unos segundos después llegó la mamá de Jazz y Rose junto con su esposo. Ella era una mujer hermosa, ahora sabía de donde había salido la hermosura de Rosalie, además de que tenía los mismos ojos que sus dos hijos y su cabello rubio era del mismo tono. Su esposo tenía un porte distinguido, era alto, elegante, de cabello oscuro y ojos grises, sin embargo su sonrisa era sincera, al igual que la de Lily, la mamá de mis amigos.

Rose y Jasper nos presentaron primero, a Bella, a mis padres y a mí, aunque todos sabíamos que Emmett y Alice eran los importantes en esa presentación. Jasper se paró de su lugar y tomó la mano de Alice.

- Mamá, William, ella es mi novia, Alice, la chica más maravillosa de este mundo – Jasper le sonrió a mi hermana y ella sonrió

- Mucho gusto, es un placer conocerlos – respondió ella y Lily abrazó a mi hermana

- Eres muy hermosa Alice, mi hijo tiene muy buenos gustos – Lily le sonrió a mi hermana y ella se sonrojó un poco

- Es un placer conocerte Alice – William estrechó la mano de mi hermana y ella volvió a sonreír.

Después, ambos se sentaron y Rosalie y Emmett se levantaron, en muy pocas ocasiones, mi hermano estaba serio, pero esta situación era una de ellas. Yo me acerqué a Bella y le murmuré algo al oído.

- Aún recuerdo la mirada que me dirigió tu padre cuando me presentaste como tu novio

- Lo sé, que bueno que tú y yo ya pasamos por ello – ella me respondió y me besó el cuello – no que tus pobres hermanos han tenido que enfrentarlo dos veces.

Eso era muy cierto, los pobres ya habían sido presentados ante los "padres" de Rosalie y Jasper una vez.

- Mamá, Will, él es mi novio Emmett – la voz de Rosalie se llenó de orgullo al decir eso y Emmett le sonrió

- Encantado de conocerlos – mi hermano sonrió – ahora veo por qué Rosalie es tan hermosa

- Ay Emmett, eres encantador – Lily dijo riendo complacida – y muy guapo por cierto

- Muchas gracias – Emmett estrechó la mano de William – es un gusto conocerlo

- Igualmente Emmett

Pasamos al comedor y mientras comíamos, pude percatarme de varias cosas. Primero, que William y Lily eran unas personas muy amables y muy sencillas, a pesar de que era obvio que tenían mucho dinero. Él era un hombre muy agradable y ella era encantadora, mis papás disfrutaron mucho con su plática.

Nosotros estábamos platicando amenamente y al final, acabamos platicando todos. Acabando la comida, trajeron el postre que Bella había preparado.

- Déjame decirte que tu postre quedó delicioso, Bella – William felicitó a mi novia y ella se sonrojó completamente

- Muchas gracias, me alegra que les haya gustado

El postre de Bella fue todo un éxito, y mi hermosa novia no paraba de sonrojarse, cosa que no pasó por alto Emmett y se la pasó molestándola y haciéndola sonrojar aún más.

- Me da mucho gusto tenerlos aquí – Lily nos dijo sonriendo – y me encantaría enseñarles algo a Alice y a Emmett.

Todos volteamos a verlos y yo noté las sonrisas que tenían Rosalie y Jasper.

Emmett POV

La mamá de Rose se levantó y fue por algo a la mesita que estaba afuerita, seguro que ya tenía todo pensado. Yo miré a mi novia y ella me sonrió y me besó.

- ¿Qué nos va a enseñar? – le pregunté

- Ya lo verás, osito, ya lo verás – respondió ella

Lily regresó al comedor con dos fotografías pero las tenía volteadas de manera que no podíamos verlas.

- Ya se las enseñé a Rose y a Jazz, y creo que ustedes también deberían de verlas – Lily le dio una foto a mi hermana y otra a mí.

Cuando bajé mi mirada a la foto me quedé atónito, era yo de niño y la niña a mi lado era Rosalie. No pude evitarlo, me reí ella estaba llena de pastel y yo cubierto de lodo, ya me imaginaba por qué estaríamos así. Voltee a ver a mi novia que me miraba con fingido reproche.

- ¿Lo ves? Tus costumbres no han cambiado nada – me dijo y yo recordé que en su cumpleaños había hecho lo mismo

- No, pero puedo decir que te amo y eso no va a cambiar tampoco – le respondí y la besé.

Entonces oí la risa de Jasper y voltee a ver a mi hermana, estaba aún más roja que Bella en sus peores momentos. Jasper la atrajo a sus brazos y besó su frente. ¿qué tenía su foto?

- Alice, mi amor, no te pongas así – Jasper le dijo y ella lo volteó a ver y luego se echó a reír

- Seguro que te asusté ¿a qué sí?

- Siendo sincero, no me acuerdo, pero me alegra que ahora estemos juntos – Jasper besó a mi hermana y yo le quité la foto a Alice

Así que mi hermanita era una acosadora de niños, me reí mucho al ver la foto. Todo mundo vio ambas fotos y yo abracé a mi novia y besé sus rubios cabellos. Después de un rato, los adultos ya estaban enfrascados en una plática de política. Rose me tomó de la mano y me susurró sensualmente al oído.

- Ven, quiero mostrarte algo

Tomó mi mano y yo dejé que me condujera a donde quisiera.


¡¡¡Hola a todos!!! Espero que les haya gustado el capi...T.T lamentablemente, ya casi se termina este fic, de hecho sólo falta un capítulo y el epílogo, espero que todos lo hayan disfrutado al igual que yo.

Mil gracias a todos ustedes por leer y aún más gracias a todos esos reviews. También les quiero decir que mi próxima locura ya está rondando por mi cabeza y prometo subirla recién acabe Amarrados.

Besos a Todos

Dayan Hale