n0o0o0o0o0o0o0o0 10 años después 0o0o0o0o0o0o
Bella POV
- ¡¡¡Anthony!!! ¡¡Date prisa que llegaremos tarde!!
- Ia voy mami – oí su vocecita mientras lo veía bajando la escalera de la mano de su papá
Edward me sonrió cálidamente y yo miré orgullosa a nuestro pequeño, Anthony tenía dos años y medio apenas, había nacido un año después de nuestra boda. Nos casamos después de que Edward se convirtiera en un famoso pianista. Ahora daba conciertos en grandes teatros y siempre era bien recibido por todos sus admiradores. ¿La canción que lo llevó a la fama? Mi nana.
Yo estudié literatura y empecé dando clases en una secundaria, cosa que Edward odió porque mis alumnos hombres me buscaban mucho. Ahora estoy en casa cuidando de mis pequeños y escribiendo mi primer libro.
- Mami hoy viene Santa ¿vedad? – mi pequeño hijito me preguntó con sus ojitos verdes como los de su padre, brillando
- Sí, mi amor – le respondí acariciando sus cabellos castaños
- Pedo ¿Cómo va a sabed que quiede Nessie? – me preguntó llenó de temor
- No te preocupes, Anthony, tu hermanita va a recibir sus regalos al igual que tú – mi esposo tranquilizó a nuestro hijo mientras lo cargaba
Yo sonreí, Edward y Anthony se parecían mucho, excepto por el hecho de que mi pequeño tenía mi cabello castaño, pero sus facciones y sus ojos eran los de Edward. Nessie se removió en mis brazos, inquieta, la miré y vi un puchero en su carita. Renesmee tiene apenas tres meses, Edward tuvo que cancelar una gira debido a que nuestra pequeñita se adelantó una semana en su nacimiento. Nessie tiene mis ojos achocolatados y es la niña más hermosa que jamás he visto.
Nessie comenzó a llorar y yo me apresuré arrullarla, mi hija era muy tranquila, pero había veces en que lloraba poco, a Anthony siempre le preocupaba su hermanita.
- ¿Mami poque lloda Nessie?
- Tiene hambre, mi amor – le contesté mientras Edward entraba a la cocina e iba por un biberón para su niña y Anthony y yo nos sentábamos en la sala
- No llodes hemanita – Anthony acarició la carita de su hermanita y ella abrió los ojitos y lo miró fijamente – mami, papi y yo te quedemos muto
Me encantaba que Anthony quisiera tanto a su hermanita. Edward volvió con el biberón y me quitó a Nessie de los brazos, era un padre completamente dedicado a su familia. Mientras lo miraba cargar a Nessie, tarareando la nana que le había compuesto, rememoré lo hermoso que había sido nuestro amor. Nos casamos cuando teníamos 24, y durante nuestros años de Universidad, nos tuvimos que distanciar un poco, pero eso jamás acabó con nuestro amor.
Edward le sonreía a su pequeña con adoración y ella lo miraba fijamente, yo me senté a Anthony en las piernas y besé su rizada cabecita. Y él me besó en la mejilla. Cuando Nessie volvió a dormirse en los brazos de su papá, Anthony se puso su chamarra y Edward me ayudó a ponerme un abrigo para que saliéramos al coche. La cena de Navidad la pasaríamos en casa de Lily, y estaríamos todos: Lily, Will, Rosalie, Emmett, Alice, Jasper, mis padres y los de Edward, agregando claro, a los miembros más recientes de nuestras familias.
- Perdona que no te haya dicho lo hermosa que estás esta noche, mi amor – Edward me dijo entrando al auto
- Tú te ves guapísimo – Edward me besó dulcemente y yo sonreí – te amo
- Te amo, gracias por otra Navidad a tu lado – Edward arrancó el auto y nos fuimos a casa de Lily.
Al llegar, Lily y Will estaban recibiendo a todos en la puerta. Ellos se habían convertido en parte importante de la vida de todos. Will había ayudado a Edward y a Jasper a entrar en el mundo de la música, mientras que a Alice la ayudó a entrar al mundo de la moda, ahora, mi mejor amiga tenía su propia línea de ropa.
Dejamos el auto estacionado y nos bajamos rápidamente.
- ¡¡Tía Lily!! – Anthony se lanzó a los brazos de ella y ella lo cargó
- Hola mi amor, ¿cómo estás?
- Ben, tío Will – mi hijo era muy cariñoso y abrazó a William
- Hola Anthony, ¿ahora sí me trajiste tu cochecito?
- No tío, se me ovidó – respondió mi hijo – pedo luego te lo enseño
- Bueno, pásate
Anthony se fue corriendo adentro mientras nosotros saludábamos a Will y a Lily. Al llegar a la sala, vimos que mis padres ya estaban ahí, hablando con Carlisle y Esme. Los saludamos y nos sentamos a platicar, Renée y Esme quisieron cargar a su nieta y entre las dos la cuidaron mientras esperábamos a que llegaran las tres familias que faltaban.
Jasper POV
Apagué la televisión y fui a ver cómo estaban mis mujercitas. Alice estaba en el baño terminando su maquillaje. Yo me puse tras ella y besé su cuello mientras mis manos acariciaban su vientre. Nuestro segundo hijo ya no tardaba en hacer su entrada al mundo y jamás pensé ver a Alice tan entusiasmada con el embarazo, pero la hacía ver aún más radiante.
- Hoy vas a ser la mujer más hermosa de este mundo – le dije
- ¿Sólo hoy? – me miró "indignada"
- Bueno, hoy estás más hermosa que de costumbre, mi amor – corregí mientras se volteaba y me abrazaba
- Y tú estás muy, muy guapo, eres el hombre más guapo de este mundo – me dijo mientras me besaba dulcemente – sólo que no lo diré frente a los demás, ya sabes como se ponen los Cullen cuando digo eso
- Sí, lo sé, y hablando de Cullen, ya nos tenemos que ir o llegaremos tarde a la cena – besé sus hombros – te amo Alice
- Yo también te amo, ve por Aline, yo ya casi estoy lista.
Salí del baño y fui a la habitación de enfrente. Mi princesita estaba sentadita en su cama muy quietecita, no quería que se le arrugara su vestido. ¿Les suena conocido? Me senté a su lado y me puse a ver "La Bella Durmiente" con ella. Su cabello era rizado y completamente dorado mientras sus ojos eran azules, como dos zafiros. Me recordaba tanto a Rose cuando era niña…
Aline era una niña muy tranquila, gracias a mí. Sin embargo compartía con su madre todo su sentido de la moda. Mi niña apenas tenía tres años y estaba ansiosa porque su hermanito naciera. Cuando el príncipe Felipe besó a la princesa Aurora y ella despertó, mi hija suspiró y yo reí. ¡¡Cuántas veces no había visto la película y seguía suspirando!!
- Ya estoy lista – Alice entró a la habitación sonriendo
Caminé hacia ella y la abracé, ella se acercó a mis labios y me besó suavemente. Oímos las risitas de nuestra hija y yo la cargué.
- ¡¡Cómo las amo mis mujercitas!! – abracé a ambas y Aline me besó en la mejilla
- Mami y yo tamén te amamos papi
Aline nos tomó de la mano a los dos y nos fuimos al auto. Alice nos obligó a irnos en el Turbo amarillo y a nuestra hija le encantaba la idea. Mientras manejaba hasta la casa de mamá, Alice tomó mi mano y yo miré por el retrovisor y vi a mi hijita mirando por la ventana con expresión soñadora.
- ¿Por qué tan pensativa peque? – le pregunté
- Es que ¿y si Santa no sabe que vamos a domid en casa de la abue y no me lleva mis degalos?
Alice y yo nos miramos sonrientes.
- No te preocupes por eso princesita, Santa sabe que vas a dormir en casa de la abuelita y te va a llevar tus regalos allá como a todos tus primos – mi esposa le respondió a nuestra hija
- ¿Seguda mami?
- Completamente, mi amor
Llegamos a casa de mi mamá y estacionamos el auto junto al Volvo de Edward. Aline corrió a abrazar a sus abuelos y luego entró a buscar a su primo Anthony. Nosotros saludamos a mi mamá y a William, que había sido un padre para mí en todos los sentidos estos años. Fuimos a la sala y vimos que mis suegros, los papás de Bella y Bella y Edward ya estaban ahí.
Nos sentamos al lado de Edward y Bella y nos unimos a la conversación, que ahora giraba ante la nueva gira de Edward. Él era un gran pianista, nosotros habíamos ido a verlo muchas veces. Yo también me dedicaba a la música, pero de diferente manera, yo era compositor, pero ambos coincidíamos en algo, toda nuestra inspiración venía de nuestras familias. No puedo imaginar mi mundo sin Alice, jamás hubiera podido componer nada de no ser porque ella siempre ha estado a mi lado.
- ¿Y tú cómo vas Jasper? – me preguntó Esme
- Bien, ahora estoy trabajando en el disco de una nueva cantante – respondí y vi la cara de enfado de mi mujer – claro que todas mis canciones son inspiradas en Alice y en Aline – rodee los hombros de mi mujer con un brazo
- Sería genial que tú y Edward hicieran un dueto – sugirió Renée cargando a Nessie – según me han dicho tú tocas la guitarra, sería estupendo oírlos juntos
Edward y yo nos miramos, la idea sonaba bastante bien y Alice ya estaba pensando en cómo organizaría el evento. Lo sabía por el cejo fruncido que tenía ahora. Era una excelente idea la de Renée, pero hoy, sólo queríamos disfrutar de la familia.
Emmett POV
- ¡¡Mami!! ¡¡Mami!! – Vivian entró corriendo a nuestra habitación y Rosalie salió del baño para cargar a nuestra pequeña
- ¿Qué pasó princesita? – preguntó Rosalie besando la cabecita rubia de nuestra hijita de dos años
- Emmie ya se despetó – nos informó
- ¿Ya se despertó? Bueno entonces vamos a verlo ¿sale?
- Sí, mami – Rose bajó a Vivian al suelo – ve con tu hermanito mi amor, ahora te alcanzo
Vivian salió corriendo de la habitación. Yo miré a mi esposa, la abracé y ella me besó dulcemente. No podía creer lo afortunado que era al tenerla aún a mi lado después de 10 años, 10 años de ser el hombre más dichoso y afortunado de este mundo.
- Te amo, preciosa
- Yo también te amo, osito – Rosalie me sonrió y yo reí, jamás dejó de decirme osito
- Luces increíblemente sexy, mi amor – le dije besando su cuello
- Lo sé, ahora debo irme, hay un hombre que me espera en otra habitación – me miró coqueta y salió de la habitación
Yo terminé de arreglarme para la cena y fui a la habitación continua. Rosalie sacó a Emmie de su cuna y yo me quedé en el marco de la puerta, mirando.
- Pero ¿por qué llora este niño tan guapo? – Rosalie sonrió con dulzura mientras Emmie la miraba con sus profundos ojos azules – no tienes porque llorar mi amor
- Mami ¿Cuándo yo eda bebé tamén lloraba muto? – Vivian le preguntó a Rose
- No, fuiste muy tranquila mi amor, pero también llorabas algunas veces – respondió Rosalie sentándose en el sillón y Vivian se sentó junto a ella
- ¿Y Amy?
- También cielo, las dos fueron bebés muy tranquilas y su hermanito también – Rose besó a Emmett junior y él sonrió mientras acariciaba la cara de su mamá
Un tirón a mis pantalones me hizo voltear. Ahí encontré a mi otra princesita, Amanda, de cuatro años. Sus ojos eran igualitos a los míos y ella al igual que su hermana, tenía el cabello rubio, como su madre. Mis princesitas eran mi debilidad y todo mundo lo sabía, ése par me hacía como quería. Vivian era igualita a su madre, con el mismo cabello y los mismos ojos azules, pero había heredado mis hoyuelos.
Emmett junior era un clon mío (según mamá) y es que su cabello era ensortijado y negro como el mío y sus ojos eran grises y vivaces, como los míos.
- ¿Qué haces aquí papi? – me preguntó Amanda mientras alzaba los brazos para que la cargara
- Viendo como tu mami está con tus hermanitos – respondí y ambos volvimos a ver dentro de la habitación. Rose seguía arrullando a Emmett y Vivian ahora se sentaba en su regazo – tú eres la más grande y los vas a tener que cuidar mucho
- Sí, papi te lo pometo – Amanda me besó en la mejilla y me abrazó
Me quedé abrazando a mi hija mayor y en ese instante Rosalie me miró. No faltó que me dijera nada, todo lo transmitió en una mirada, el amor que sentíamos el uno por el otro, el amor que sentíamos por nuestra familia, y lo maravilloso que era la sensación de formar nuestra propia familia, una hermosa y unida familia.
Sabía que Rosalie era feliz, su sueño, su mayor sueño, hoy era una realidad: nuestra familia. Su trabajo en la agencia de modelaje era excelente, le pagaban bien, su horario era flexible, contaba con todas las ventajas de una socia, pero nada la hacía tan dichosa como nuestros hijos.
Yo tampoco podía quejarme, entrenaba a un equipo de fútbol y por las tardes ayudaba a Will con sus negocios, no me iba nada mal. Pero yo no podría estar tan feliz si no estuviera esa mujer sentada en el sillón, ni a nuestros tres hijos, que habían pasado nueve meses acunados bajo el corazón de su madre.
- Papi, ya nos podemos id a casa de la abue – me pidió Vivian
- Claro, pero no veo que estas hermosas princesitas ya tengan sus cosas listas y sus chamarras puestas – bajé a Amanda al suelo y Vivian se paró del regazo de Rose
- Vamos Vivian – Amanda tomó a su hermana de la mano y salieron corriendo a su habitación
Cuando ambas estuvieron listas (se veían divinas con sus chamarras, sus guantes, sus bufandas y sus gorritos) entramos a la camioneta y nos fuimos a casa de mis suegros.
Edward POV
Cuando llegaron Rosalie y Emmett, ya sólo faltaba una pareja más para que pudiéramos comenzar con la cena. Rosalie y Bella estaban arriba cambiando a los bebés, mientras que nosotros abajo platicábamos de todo y nada. Mamá nos estaba contando de cómo iba su trabajo en el museo y Renée nos contó como iba todo con su nueva obsesión…Bella ya me había contado muchas extravagancias de mi suegra.
Rosalie y Bella bajaron poco después, todos podíamos escuchar a los niños jugando en la sala de a lado. Cargué a Nessie para que Bella pudiera descansar un rato. Yo miré a mi hija y ella tomó mi dedo con su manita, era simplemente divina, al igual que su madre.
Finalmente, tocaron el timbre, por fin habían llegado. Lily fue a abrir y poco después entró a la sala seguida de tan esperados invitados.
- ¡¡Hola a todos!! – entró María seguida de un Ethan completamente sonriente
- ¡¡María, Ethan!! ¿Cómo están?
- Muy bien gracias, perdón por el retraso pero tuvimos que ir a ver a los papás de Ethan – María se excusó
- No se preocupen, bienvenidos
Ethan y María se habían tardado más que nosotros a la hora de casarse, pues ellos apenas llevaban dos años de casados. Desde que se conocieron se volvieron inseparables, y eso que ellos habían tenido que ver con los gemelos Hale. Pero ahora eran una de las parejas más estables que conocía, sin incluir las de mis hermanos. Nuestro grupo siempre fue muy unido, desde que Ethan y María fueron incluidos hacíamos todo juntos, íbamos al cine, comíamos juntos, incluso recuerdo una noche que las chicas hicieron pijamada en casa de Bella y los cuatro les llevamos serenata…nos llevamos una empapada porque las muy condenadas nos bañaron después de que terminamos…pero valió la pena, porque nuestras novias se encargaron de que no nos fuéramos a resfriar.
Pasamos al comedor y la cena fue de lo más divertida, pues todos estábamos al pendientes de que los pequeños no se ensuciaran y vaya que era trabajo pesado. Bella tenía a Nessie cargando y le daba su biberón, yo tenía a Anthony en el regazo y le daba de comer evitando que se manchara. Alice y Jasper le daban de comer juntos a Aline (mi sobrina era algo quisquillosa y había que ser persuasivos), pero lo más divertido era ver a Emmett y a Rosalie. Amanda, mi sobrina mayor, intentaba comer como niña grande, pero la mitad de su cena acabó en el mantel. Emmett tenía a Vivian sentada en sus piernas y Rosalie también le daba su papilla a mi único sobrino.
Acabada la cena, los niños corrieron al árbol, era la hora de los regalos. Fue algo hermoso, todos ellos tenían sus ojitos brillando de excitación por cada regalo que abrían. Cuando comenzaron a bostezar, decidimos que era tiempo de que se fueran a dormir. Bella y Rosalie fueron a acostar a los bebés a nuestras habitaciones y bajaron con ellas los monitores. A nosotros nos fue más difícil acostar a las chicas, y a Anthony, pero finalmente lo logramos. Volvimos a bajar, dispuestos a gozar lo que quedaba de la noche ahora que los peques estaban dormidos.
Nos repartimos nuestros regalos, todos ellos llenos de cariño. Pero hubo un regalo que nos alegró a todos. Aunque no fuera para todos.
- Bueno, Ethan yo te tengo un regalo – María se levantó y le dio a su esposo una cajita, a juzgar por las sonrisas en los rostros de Alice, Rosalie y Bella, deduje que ellas ya sabían qué era
- Mi amor, no tenías por qué – Ethan besó a su mujer y abrió el regalo.
Todos nos inclinamos para ver qué era. Cuando vimos que era un sobre todos nos sorprendimos. Ethan lo abrió y lo que sacó de él fue algo que jamás me imaginé, eran los resultados de un ultrasonido.
- ¡¡Felicidades Papá!! – María abrazó a su marido y él correspondió lleno de alegría
- ¡¡Qué regalo más hermoso!! ¡¡Voy a ser papá!! – Ethan le dio un par de vueltas a María y la besó.
Después de eso, nos quedamos todos platicando en la sala. A las tres de la mañana, sonó el timbre y todos nos asustamos, ¿quién sería a esa hora? Will se levantó y fue a la puerta. Todos nosotros (los hombres) lo acompañamos.
- Buenas noches señores, lamento venir a esta hora – un hombre que vestía un traje negro y gafas nos dijo – pero me pidieron que viniera cuanto antes, necesito hablar con Rosalie y Jasper Hale
Todos volteamos a ver a nuestro amigo, que se veía confundido, al parecer no conocía a ese hombre. Rosalie apareció rato después y Emmett la abrazó protectoramente, atrayéndola hacia su pecho.
- ¿Sucede algo? – preguntó
- Sí, éste hombre desea hablar contigo y con Jasper – respondió William – disculpe pero no me ha dado su nombre
- Lo lamento, me llamo Sergio Robinson y vengo porque debo darles algo a Rosalie y Jasper Hale ¿me permitirían unos minutos?
- Claro, adelante, pueden hablar en la sala que está aquí junto – William hizo pasar al señor y Rosalie y Jasper lo siguieron algo contrariados.
Los demás volvimos con las chicas, que estaban algo angustiadas. Bella se acurrucó entre mis brazos y yo besé su cabello, intentando tranquilizarla. En ese momento un llanto inundó la sala por uno de los monitores.
- Es Nessie – Bella se levantó y yo la seguí
Fuimos a nuestra habitación y vimos que nuestra pequeña estaba llorando desconsoladamente. Rápidamente la saqué de la cuna y sus ojos cafés me miraron algo más tranquila.
- no mi amor, no llores – besé su cabecita y sentí como Bella se ponía tras de mí
- Papi y yo estamos contigo, princesita – Bella besó la cabecita castaña de nuestra hija.
Comencé a tararear la nana que había compuesto especialmente para mi niña y mientras la arrullaba se quedó profundamente dormida. Bella y yo la dejamos en la cuna y nos quedamos viéndola unos instantes. Yo abracé a Bella por detrás por la cintura y besé su cuello mientras ella apoyaba su cabeza en mi pecho.
- Es hermosa – me murmuró
- Al igual que su mamá – respondí dándole la vuelta entre mis brazos – la belleza sólo crea belleza
- Te amo, gracias por darme esta hermosa familia – Bella rodeó mi cuello con sus brazos y yo me incliné para besar sus labios
- Te amo – cerramos la puerta silenciosamente y nos fuimos al pasillo caminando abrazados - ¿sabes? Ya sé que regalo quiero para mi cumpleaños – le comenté y ella me miró – otro hijo
- Bueno, no veo por qué no podamos adelantar ese regalo tuyo – Bella me miró coqueta y yo la besé apasionadamente.
Bajamos nuevamente y esperamos con todos a que Rosalie y Jasper salieran. Emmett estaba caminando de un lado al otro y Alice sólo acariciaba su vientre visiblemente preocupada. Unos minutos después, Rosalie y Jasper salieron de la habitación, Rosalie estaba llorando y en el rostro de Jasper se adivinaba la tristeza. Emmett corrió a abrazar a su mujer y Jasper fue a sentarse junto a Alice, quien lo abrazó protectoramente.
- Rose, Jazz ¿qué pasó mis amores? – preguntó Lily al ver a sus hijos tan tristes.
¡¡¡Hola!!! antes de que me quieran matar por dejarlo ahí, les pido una disculpa, sé que prometí que ayer actualizaría pero me quedé sin internet y ni como hacerle, lo lamento mucho. ahora sí ¿alguna teoría? jajaja no se preocupen, subiré pronto.
Con respecto a mi otro fic, lo dejaré como a las cinco (hora de México) y también actualizaré Corazón Pirata por la noche, justo ahorita estoy trabajando en el capítulo.
Y antes de irme a terminar el capítulo, quiero agradecerles a todos por su apoyo ¡¡¡¡Los amo!!!! y bueno este capi va dedicado a Brenda Cullen Night, con todo mi corazón y obvio a todos ustedes también.
Besos
Dayan Hale
Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo la trama es mía
