Disclaimer: Esta historia es una traducción de the-shiny-girl, A Dark Tale. Los personajes de universo Harry Potter son de J.K. Rowling. Nada me pertenece, me limito a traducir.

CAPÍTULO 3:

Suspiro, paso una mano a través de mi pelo e intento pensar una respuesta. La profesora McGonagall esta mirándome y pronto se dará cuenta de lo que mi silencio significa.

"¿Él no ha cambiado su comportamiento hacia ti?"

Sacudo la cabeza.

Ella deja escapar un gruñido enfadado, "Hablaré con él. No tiene derecho a tratarla así, Señorita. Granger".

"No!", mis ojos se ensanchan de pánico, "No puede. Está… bien. Él no me gusta. Está enfadado y es comprensible".

"Pero si él supiese sobre tu… bueno… tu condición, él podría…".

"No merece la pena. Si es agradable conmigo sólo porque yo me estoy… muriendo, me sentiría patética. No quiero eso".

McGonagall me mira con pena en los ojos.

Esa es exactamente la mirada que no quiero ver en los ojos de los demás.

Aclaro mi garganta y continuo, "Nosotros le forzamos a esto. Él no sabe el porqué y eso es lo mejor".

"Perdóname, pero todavía no entiendo porqué lo elegiste".

Me tenso, bajo la vista a mis manos, "No había otro".

"¿Qué hay sobre el Sr. Weasley?"

"Ronald es…", paro, "Lo lastimaría demasiado cuando yo… cuando yo… cuando…".

Sonaba demasiado patética. Todavía no puedo decirlo.

Finalmente me armo de valor, "Se sentiría demasiado desgraciado si nos casamos. Yo necesitaba a alguien a quien… no afectase "

"Severus puede ser un bastardo a veces, pero no carece completamente de sentimientos, Señorita Granger".

"Él no está…", enrojezco, "Él no está enamorado de mi. Le será fácil. Yo quiero que Ronald continúe con su vida. No quiero que quede demasiado unido a mi. Es bueno que no haya vuelto a finalizar su séptimo año".

McGonagall toma un profundo suspiro antes de preguntarme lentamente, "Finalmente ¿Ha aceptado tu matrimonio?"

Fuerzo una ligera sonrisa, "No. No he tenido noticias de él desde hace dos meses, pero Harry me dijo que aún está enfadado".

Silencio.

"Esto es demasiado para ti, mi niña".

De nuevo, fuerzo una sonrisa, "Estoy bien".

Estoy cansada de utilizar esa frase.


Siempre es incómodo cuando tengo Pociones. Los estudiantes me lanzan miradas de odio. Probablemente pensando que consigo un tratamiento especia y unos mejores resultado porque estoy casada con el Profesor.

Agacho la cabeza e intento concentrarme en la poción que estoy elaborando.

"Hermione", Harry susurra cerca de mi, "He hecho todo bien, pero mi poción se está volviendo verde".

Me acerco a él, "¿Has añadido…?"

"Granger, no te atrevas a ayudarle".

Un estudiante susurra detrás de nosotros, "Deja que el-chico-que-nos-salvó haga cambiar su propia poción".

"Calla", contesta Harry.

Después de la Guerra todavía había rivalidad de casa. Especialmente entre Slytherins y Grifindors.

"¿Qué pasa, Potter? Incapaz de mezclar una simple poción?"

Ruedo mis ojos y vuelvo a mi propia poción mientras ellos continúan insultándose. No tengo tiempo para juegos de niños.

Realmente no lo tengo.

Cuando escucho las palabras que me dicen, un escalofrío sube por mi espalda.

"… siempre pidiendo ayuda a la puta de la sangresucia… "

Lo ignoro. Siempre lo ignoraba.

Me habían llamado muchas cosas en mi vida. Puta era sólo otra más. ¿Qué esperaba que ocurriese después de casarme con mi profesor?

"Mr. Larson", Snape habla de repente, "¿Te gustaría compartir eso con el resto de la clase?"

"N-No, Señor", contesta el chico.

"Una gran elección", replica Snape, "Le veré en la detención. Siete en punto".

¿Qué había pasado? ¿Ahora Snape iba a defenderme?

Cuando vuelve su atención hacia Harry, "Señor Potter, si desea terminar este año, mezclará pociones por si mismo. Sin ayuda. ¿Me está entendiendo?"

Harry asiente rápidamente, "Si, Señor".

El silencio continua.

Tomo un profundo suspiro y entonces me doy cuenta que ha sido una mala decisión. Hay demasiados olores desagradables en el aula, me estoy sintiendo enferma.

"Esta clase es realmente difícil", susurra Harry, "no sé porqué Snape tiene que enseñar Pociones. Pensaba que quería el puesto de DCAO".

Sacudo mi cabeza, "Pensaba eso también".

"Bueno", insiste, "¿Tu sabes por qué el…?"

"No lo sé, Harry. McGonagall es la Directora, puedes preguntárselo", en el momento en el que las palabras salieron de mi boca, me arrepentí.

Constantemente estaba reprendiendo a la gente a la que no podía ayudar. Las pequeñas cosas me molestaban.

"Lo siento", susurro.

Harry asiente, "Está… bien. No debería haber esperado que supieses todas las cosas sólo porque estés… casada con él. Necesito tomarme esta clase en serio si quiero ser un Auror…"

Harry continúa hablando, pero no puedo concentrarme en sus palabras. Él va a acabar la escuela, convertirse en Auror. Se hará viejo.

¿Y qué hay sobre mi?

Sólo me quedan un par de meses.

Mi garganta se cierra al pensar en eso.

Es entonces cuando una arcada me golpea de nuevo. Mi mano va a cubrir mi boca y cierro mis ojos unos segundos, tratando de recomponerme.

"Mione, ¿estás bien?"

Asiento, no soy capaz de hablar.

¿Por qué esto me tiene que ocurrir a mi?

No puedo mostrarme enferma delante de todo el mundo. Ellos pensaran que estoy embarazada y, de alguna manera, eso es aún peor que ellos descubran que me estoy muriendo.

"¿Hermione?" pregunta Harry de nuevo.

Le miro antes de iniciar mi camino al escritorio de Snape. Sé que todo el mundo me está mirando, puedo sentirlo.

Snape está corrigiendo algunos papeles, pero cuando se da cuenta alza la mirada, está confuso.

"Señor ¿Puedo retirarme?", pregunto tranquilamente.

"¿Por qué exactamente, Señorita Granger?"

"Yo… no me encuentro bien".

Alza una ceja, "¿Eso que significa?"

"Y-Yo… yo iré a ver a Madam Pomfrey".

"¿Por qué exactamente?" él repite la pregunta.

¿Tiene que hacer esto?

Sé que todo el mundo está escuchando nuestra conversación. Nada tiene que ver con el silencio que había antes.

"Entonces, Granger? Puede revelar la razón por la que desea abandonar la clase o volver a su asiento".

A veces le odio.

Voy a vomitar sobre su escritorio. ¿Esa sería una razón suficientemente buena para él?

Alza ambas cejas y me mira fijamente.

No puedo lidiar con él ahora mismo.

Simplemente me doy media vuelta y me dirijo hacia mi asiento. Todo el mundo se relaja y Snape continúa corrigiendo sus papeles.

Pero entonces recojo mis cosas y camino casualmente hacia las puertas, abandonando la clase.


Estoy sobre el baño, sosteniendo mi pelo oscuro.

La estúpida medicina no me está ayudando del todo.

Después de unos minutos me incorporo, mirando mi reflejo en el espejo.

No parezco diferente.

Yo aún estoy ¿bien?


Es la hora de cenar.

Y no está aquí. Puedo imaginarlo, todavía está enfadado conmigo por lo que ha ocurrido hoy en clase. Pero había sido su culpa. Habría permitido a cualquier otro alumno irse. Sólo se negó porque era yo y siente que tiene que ser especialmente estricto conmigo. Eso no ayuda. A los otros estudiantes no les gusto y piensan cosas horribles sobre mi.

Por otro lado, es bueno que no esté aquí. De ese modo no tengo que forzarme a comer aún cuando la visión de la comida me pone enferma.


¿Dónde está?

Son casi las diez en punto y nosotros tenemos que cumplir lo escrito.

Salgo de mi cuarto, bostezando mientras me dirijo a su habitación.

No está aquí.

Es lo primero que noto cuando entro encendiendo las luces.

Suspirando, me siento en su cama y espero.

Él sabe lo que tenemos que hacer.

Pronto estará aquí.


"Granger"

Mis ojos se abren de golpe al escuchar una voz fría.

¿Dónde estoy?

Miro alrededor, dándome cuenta que no es mi habitación. Entonces recuerdo.

¿Cómo me he podido quedar dormida en su habitación?

Me levanto, aclarando mi garganta torpemente, "Te he estado esperando".

"Eso es más que obvio"

"¿Dónde estaba? ¿Qué hora es?"

"Aún tenemos una hora", replica y mira la cama que hay detrás de mi.

Asiento sentándome en ella.

Siempre estoy nerviosa.

"Hoy me avergonzó en clase", dice.

Sabía que no iba a dejarlo a un lado.

"Me encontraba mal y no me dejaba irme".

"Me faltó al respeto delante de los estudiantes".

"No quería", levanto la vista hacia él, "Me forzaste".

"Si, puedo imaginar que sabes mucho sobre forzar a alguien ha hacer cosas que no desean ", dijo cruelmente.

Me muerdo el labio con fuerza, solo deseando terminar esto y poder volver a mi habitación.

Me tumbo y él apaga la luz. Cuando la oscuridad llena la habitación, me quito rápidamente los pantalones del pijama y la ropa interior.

Siempre es lo mismo.

Tan indiferente. Y frío.

Se que suele tomar una poción antes de que comencemos. No sé si todavía lo hace.

Me tenso cuando lo escucho acercarse. Separa mis piernas, de forma más ruda que habitualmente. Todavía está enfadado y lo muestra.

Todavía está vestido, puedo sentirlo.

No necesito quitarme más ropa que la absolutamente necesaria. Eso es lo que había dicho la primera noche.

A medida que el tiempo pasa intento relajarme y pensar en otras cosas, pero es imposible.

Y entonces le siento moverse.

Siempre es incómodo, pero esta vez es casi doloroso.

Muerde fuerte mis labios, ignora las lágrimas que se están formando en mis ojos.

No hace ningún ruido cuando está encima de mi, con cuidado de no tocarme más de lo necesario.

Un pequeño grito se escapa de mi y para un momento antes de continuar, más rápido que antes. Quiere acabar tan rápido como sea posible.

Tras unos minutos, contiene el aliento y se queda congelado, temblando un poco.

Yo sólo estoy tumbada allí, esperando a que se aparte.

Cuando lo hace rápidamente me pongo los pantalones.

Así es.

Siempre es lo mismo.

Enciende la luz y lo miro. Jadea un poco, pero aparte de eso no hay otra evidencia de que él… que nosotros…

"La poción", dice, apuntando a su mesita de noche.

Correcto. La poción que previene el embarazo. Ese tipo de actuación es ilegal y el Ministerio castiga a quienes usen anticonceptivos. Pero según Snape no serán capaces de detectar esta poción. ¿Quizá él la creó? No lo sé, nunca lo pregunté.

Agarro la poción y me pongo de pie, rápidamente salgo de su habitación antes de que tenga la oportunidad de echarme.


FLASHBACK:

"Es ridículo", señala él.

"Bien, este es el único modo para conseguir que me escuches", explico.

"Minerva me encierra en una oficina contigo, obligándome a que hablemos. ¿No te parece un poco extremo? ¿Qué razón hay detrás?"

Tomo un profundo respiro, "Tu lo sabes".

Él rueda sus ojos, "Granger, si se trata de esa alocada idea suya…".

"No es alocada, Señor. Ambos debemos casarnos con alguien y… podríamos ayudarnos el uno al otro".

"¿Cómo podría ayudarme el casarme con una estudiante? No estoy interesado en dañar más mi reputación".

Abro la boca para hablar, pero espero un momento antes que mis palabras salgan, "Bueno… no sería un matrimonio real. Así podrías hacer las cosas que quisieses y yo también".

"Un matrimonio de conveniencia".

"Exacto".

Él puso una sonrisa de superioridad, "¿Ha leído la ley, Señorita Granger?"

"Por supuesto"

"¿Le es familiar la parte sobre tener niños en dos años y otras obligaciones maritales?"

Enrojezco un poco, "Eso es… un inconveniente, pero pienso en otras cosas. Podríamos vivir nuestra propia vida, igual que hacemos ahora".

"¿Por qué hace esto, Granger? ¿Por qué yo?"

Porqué me siento culpable por no confiártelo. Me siento horriblemente mal sabiendo lo que has pasado y aún la gente te odia. Porque mereces tranquilidad en tu vida y eso es exactamente lo que vas conseguir cuando me haya ido.

Permanezco en silencio.

Levanta un ceja, "Nunca te has enamorado de mi. Me habría dado cuenta. ¿Por qué yo? ¿Por qué no el chico Weasley?"

"No estamos… juntos de ese modo"

Simplemente sacude su cabeza, "No me importa. Esta conversación ha acabado".

Con un golpe de varita la puerta se abre y se va.

¿Podía abrir la puerta? entonces ¿ por qué se quedó tanto tiempo y me escuchó ?

Cuando decidí ser noble y ayudarle no pensé que sería tan difícil. Moriría antes de convencerle de que se casase conmigo.


Hola a todos,

Aquí el siguiente capítulo, muchas gracias a Voramar, Paladium, Alexza Snape, Tequila Nervous, Emily Hale Smith, nagini27, Adrel Black, patybenededmalfoy y SheySnape por lo ánimos, y a todos aquelos que lo seguis o lo pusisteis en favoritos.

Un beso