Disclaimer: Esta historia es una traducción de the-shiny-girl, A Dark Tale. Los personajes de universo Harry Potter son de J.K. Rowling. Nada me pertenece, me limito a traducir.

CAPÍTULO 4:

Siempre hacía eso. Me esquivaba todo el día después de cumplir nuestras tareas como marido y mujer. Y una parte de mi lo agradecía. No estoy tan cómoda como intento aparentar. Estar íntimamente con él de entre todo el mundo es… asqueroso. Repugnante. Debería serlo. Otras personas pensarían que estoy enferma.

Compartía su opinión al principio, pero ahora no tanto. Es solo otro sacrificio y es… soportable. Completamos la tarea y luego pretendemos que nada ha ocurrido. Es el modo más sencillo.

Me siento sola en la mesa, disfrutando del silencio y la tranquilidad.

Mis ojos buscan en el Diario del Profeta ansiosa, intentando encontrar una noticia nueva sobre la Ley de Matrimonio. Pero no hay nada. Todavía la gente esta furiosa con ella, pero no parecer haber cambios en el horizonte. De todos modos no importa. No para mi.

Si lo pienso bien, estaría destrozada si la Ley se abole antes de que muera. Eso significaría que todas las cosas han sido inútiles, cada sacrificio, cada humillación, las malas miradas y los rumores. No puedo imaginar lo horriblemente mal que me sentiría.


"Ahora no, solo llevamos unos meses ", Harry sacudió la cabeza, "Sé que amo a Ginny, pero no estamos entusiasmados con la idea del matrimonio. Somos demasiado jóvenes para eso".

Asiento, "Te entiendo, pero no tenéis elección. Ninguno la tenemos".

"No puedo creerlo. Todo es culpa de Voldemort. Incluso después de muerto está arruinando nuestras vidas", sus palabras muestran enfado.

Empiezo a acelerar el paso, no quiero llegar tarde a nuestra próxima clase, "Harry, eres afortunado. Tienes a una persona que quiere pasar la vida junto a ti. Imagina tener que casarte con alguien sólo porque una ley lo dice".

"¿Cómo tu?"

Me tenso y paro de caminar.

"Lo siento, sé que no quieres hablar…", comienza a decir Harry.

"Está bien. No quiero hablar de eso".

Abre la boca para contestar, pero finalmente asiente y sonríe con entendimiento. Fuerzo una sonrisa también y continuamos andando.


Me duele el estómago. Lo tengo hinchado o algo así.

Doy un gemido y rápidamente me pongo el pijama, quiero irme a la cama temprano. Cuando me acerco a la cama escucho algo.

Llaman a la puerta.

No puede ser.

¿Quién llamaría…?

De nuevo, lo escucho. Más alto esta vez.

¿Es Snape?

Tiene que ser él.

Rápidamente voy a la puerta, agarro el mando y la abro.

Realmente es él.

Nos quedamos quietos un momento. Espero a que hable, explicar que está haciendo aquí, pero no dice nada. Solo me está mirando.

Y entonces comienza el pánico. ¿Tengo algo en la cara de nuevo? ¿Un moratón?

"¿Puedo entrar?", dice finalmente en voz baja.

"Um, si", doy un paso atrás y entra.

Algo está mal. Nunca ha venido a mi habitación antes. Me giro a mirarle rápidamente, dándome cuenta que sus ojos examinan mi habitación. No intenta esconderlo. Su mirada va de mi cama a la mesa del tocador, al escritorio y al encuentro de mis ojos de nuevo.

"¿Algo va mal?", pregunto.

Se toma su tiempo para contestar y el pánico sólo crece.

Finalmente alza sus cejas, "Tu me dirás".

Cruzo mis brazo sobre el pecho, "¿Qué quieres decir?"

"Acabo de volver de la oficina de Minerva".

Me tenso de nuevo. Incapaz de encontrar mi voz espero a que continúe.

"¿Quieres saber qué estaba haciendo allí?", pregunta.

Sacudo la cabeza.

"No eres tan sabe-lo-todo, por lo que veo", hace una pausa durante un segundo, "Me vi obligado a sentarme y escuchar como despotricaba sobre mi porque no te trato como debería".

Oh dios. ¿Le ha contado algo?

"Aparentemente soy un marido horrible. Un hombre malvado. Un bastardo"

"Nunca he dicho eso", me defendí.

"¿Me pregunto de dónde ha sacado esa idea entonces?"

Esquivo su miranda, espero que hable de nuevo. Quiero saber cuando sabe.

"¿Luego me enteré de algo muy interesante?", su voz es profunda y casi juguetona, "¿Quieres saber qué?"

Le miro, sintiendo como mi corazón late desbocado.

"Mi esposa es una mentirosa".

Oh dios.

Mi garganta se cierra.

Busco una salida de algún modo, "¿Qué significa eso?"

Se acerca unos pasos, "Tus padres".

¿Qué?

"¿Por qué los has obliviado? Intenta explicar por qué decidiste borrar la memoria de tus padres y hacerles olvidar que alguna vez exististe".

Se escapó un pequeño suspiro de alivio. ¿Era todo lo que sabía?

Alza las cejas, "¿Bien, Srita. Granger?"

"Yo…eso…eso no es asunto tuyo".

Le he sorprendido. Puedo verlo.

Antes que tenga oportunidad de responder, continuo, "Me odias. No quieres tener nada que ver conmigo. ¿Por qué debería explicártelo?"

Se queda en silencio.

Sus ojos oscuros me miran, es difícil mantenerle la mirada, dura y decidida.

"Me está escondiendo alguna cosa", susurra, "No soy un idiota, Srita. Granger"

Camino por delante de él, "Me gustaría mucho irme a la cama ahora".

"Este matrimonio. Tus padres. Todo está conectado", susurrá, "Descubriré que conexión hay. Créeme".

Me giro dándole la espalda y escucho sus pasos saliendo de la habitación, cerrando la puerta tras él.

Cada día está más cerca de la verdad.

¿Qué voy a hacer si lo averigua?

Me siento en el borde de la cama, sujetándome el estómago.

Me duele.

Las pastillas antes me aliviaban el dolor, pero ya no.

Qué irónico.

Estoy casada con un Maestro de Pociones.

Él podría hacer algo para aliviar el dolor. Estoy segura que podría. Pero no puedo preguntarselo.

No puedo apoyarme en nadie.

Ni siquiera en mis padres.

Recuerdo lo destrozados que estaban cuando descubrieron que estoy enferma. No podía soportarlo. La pena en sus ojos era peor que la noticia de que me estaba muriendo.

Así decidía ayudarles. Hacer lo mejor.

Ahora viven una vida normal, felices y sin preocupaciones.

Sin una hija enferma.

Creo que he tomado una buena decisión.


"Desearía tener mejores noticias", el doctor da una profunda respiración.

Mi madre toma mi mano entre las suyas mientras esperamos que continúe.

"¿Qué significa eso?", pregunta mi padre, inclinándose un poco hacia delante.

"Los resultados de la sangre…"

"¿Qué hay de malo en ella?", lo interrumpo, forzando una cara de valentía.

"Tiene una gran cantidad de glóbulos blancos anormales y está empezando a…"

Lo interrumpí de nuevo, "¿Leucemia?"

Mi madre da un grito ahogado y comienza a templar.

El doctor asiente lentamente, "Leucemia aguda…"

No hay más palabras después de eso.

"…no sabemos que causa la leucemia… se conocen algunas cosas que aumentan el riesgo de leucemia en niños… ha estado expuesta a grandes cantidades de radiación… fuma… síntomas… fiebre… sudores nocturnos… infecciones…"

Siento como si hubiese abandonado mi cuerpo.

Sé donde estoy.

En la consulta del doctor, sosteniendo la mano de mi madre, intentando escuchar al doctor, pero no estoy realmente aquí.

No siento.

No puedo creer lo que estoy oyendo. Debo estar soñando.

"Quiero asegurarme que lo hay entendido bien", dijo el doctor consiguiendo mi atención de nuevo.

Lentamente asiento, "Lo entiendo"

Él continua, "El objetivo del tratamiento de la leucemia es destruir las células afectadas y permitir que las células normales se formen en la médula ósea… quimioterapia… radioterapia…"

No parece real.


Trabajo en silencio, con la cabeza agachada y espero que la lección de Pociones de hoy pase sin conflictos.

Los estudiantes parecen estar preocupándose de sus propios asuntos.

Entonces una voz fría corta el silencio, "Ah, Señorita Granger," se burla Snape, "castigo hoy después de cenar".

"¿Q-Qué?", mis ojos se ensancharon de sorpresa.

"¿No pensó que dejaría pasar su salida de tono de hace dos días sin castigo?" pregunta, alzando una ceja.

Me muerdo la lengua con rabia, "No, Señor. No lo hice".

Asiente y camina hacia un estudiante, observando su poción.

Siento a otros mirándome de nuevo.

No tenía que hacerme esto.


La tarde llega más rápido de los que imaginaba.

Entro en su clase con las manos en mis caderas, "Aquí estoy. ¿Qué quieres que haga?"

No siquiera me mira. Está sentado en su escritorio, pasando unos papeles.

"¿Señor?", alzo mi voz.

"Siéntate un momento".

No. No quiero sentarme.

"Esto es una detención", digo, "¿Dónde está mi castigo?"

Finalmente me mira, está un poco asombrado, puedo verlo en sus ojos. Se reclina, respirando profundamente, "Déjame pensar".

Silencio.

"¿Por qué?", pregunto en voz baja.

"Hable alto, Señorita Granger".

"¿Por qué?", repito, "¿No puedes simplemente… dejarme en paz? No te molesto. ¿Por qué tienes que hacer cada día de mi vida miserable?"

Su cara se ensombreció, "¿Hago tu vida miserable?"

"Señor… "

"Bien, imagino que incluso te arrepientes de casarte conmigo"

Una pequeña sonrisa se me escapó, "¿Asique por eso es? Me has castigado porque quieres interrogarme".

Se queda parado, con una expresión fría, "No. Te asigne un castigo porque me faltaste al respeto en clase".

De acuerdo. Puedo jugar a su juego, "Entonces dime que tengo que hacer. Limpiar algo o…"

"¿Qué estás escondiendo?"

Sacudo la cabeza, "¡Lo sabía! ¡Por eso me torturas! Piensas que te contaré mi gran secreto a ti, si eres insoportable conmigo y me torturas lo suficiente…"

Está tranquilo, "Simplemente quiero saber la razón. Tengo derecho a saber porque fui amenazado de ser despedido sino me casaba contigo"

"Estoy… haciéndote un favor. Vamos a dejarlo"

Se acerca a mi, "¿Un favor? ¿Interrumpiendo mi paz, viviendo en mis habitaciones?"

"Estás exagerando"

"Follarme una estudiante nunca ha sido una fantasía para mi".

"Bien, esa tampoco es mi idea de diversión", chasqueo la lengua, "Ni siquiera estás intentando hacerme esto fácil"

"¿Hacerte fácil qué?"

"Incluso con la poción anticonceptiva. ¿La has probado alguna vez? Si me estás obligando a beberla, al menos podrías hacer su sabor tolerable".

Sus labios formaron una fina línea, pero no habló.

Es demasiado. No quiero discutir con él más.

"¿Por qué yo?", pregunta con voz baja, "He estado preguntándote esto durante meses."

Cuando no contesto, sus labios forman una mueca, "Quizá estoy haciéndote un favor. Quizá nadie quería casarse contigo. Serías expulsado de este mundo y yo era tu única opción".

"Sabes que no es verdad"

Agarra mi brazo, "¿Entonces qué es?"

Grito de dolor y me suelta inmediatamente.

Da un paso atrás, "Lo… lo siento"

Silencio.

"¿Puedo irme a mi habitación?", pregunto, "Estoy cansada. Estoy muy cansada".

"¿Me lo estás preguntando como mi alumna o como mi esposa?"

"Por favor"

Respira profundamente. Ninguna palabra sale de su boca pero puedo verlo en sus ojos. Me está permitiendo irme. Está cansado también, es obvio.

Me giro y lentamente abandono la clase.

Algo ha cambiado. No puedo gastar lo que queda de mi vida con odio.

Muchas gracias chicas por la paciencia, esta semana he andado liada y no me ha dado tiempo a subir nada. Gracias por los reviews a TequilaNervous, Mama Shmi, Paladium, Alexza Snape, patybenededmalfoy, SheySnape, Voramar y dulceysnape.

Tequila: esperemos lo del final... no sé, no sé...

Un besazo para todas, sois mi apoyo!