Disclaimer: Esta historia es una traducción de the-shiny-girl, A Dark Tale. Los personajes de universo Harry Potter son de J.K. Rowling. Nada me pertenece, me limito a traducir.

CAPÍTULO 5:

Las cosas tienen que cambiar.

He decidido hablar con Snape e intentar hacer las cosas mejor. No podemos discutir cada día. No puedo soportarlo.

Sólo tengo que recordar porque me casé con él. Sentí pena, estaba agradecida por todas las cosas que había hecho para la Orden. Y lo que después conocí sobre su triste vida, sentí que debía darle algo a cambio. Así decidí darle el regalo de la vida. La tranquila y pacífica vida que merece. Eso es exactamente lo que conseguirá. Cuando me haya ido, por supuesto.

Nunca imaginé que estar casada con él sería tan difícil.

Nunca imaginé que él sería tan difícil.


Fuera hace una hermosa mañana.

Pero no me siento muy bien.

Aún me duele el estómago.

Me tumbo en la cama, me acurruco y me cubro con las mantas. Creo que no voy a ir a clase hoy.

Esperemos que McGonagall piense alguna cosa que justifique mi ausencia. No tengo ganas de ver a nadie. No es que alguien fuese a venir a visitarme, no se encuentran demasiado cómodos en las habitaciones de Snape. Ginny es la única que ha venido a visitarme aquí desde la boda. Ni siquiera Harry se ha atrevido a venir.

Divertido.

Todos están demasiado asustados de Snape.

No puedo culparlos.


Alguien llama a la puerta.

No.

No quiero verle ahora.

Permanezco en silencio, esperando simplemente que se vaya. No escucho nada en un par de segundos y me relajo, pero entonces lo oigo de nuevo.

No se va a ir.

"¿Qué pasa?", digo en voz alta, forzando mi voz a sonar fuerte.

Nada.

¿A qué está jugando?

De repente, las puertas se abren y entra con confianza.

Me incorporo hasta quedar sentada, "¿Qué estás haciendo?"

"Estoy visitando que mi esposa", contesta caminando hacia mi.

"¡No te he dado permiso para entrar!"

Cruza sus brazos sobre el pecho, "Simplemente estaba preocupado por mi esposa. ¿No me está permitido hacer eso?"

"No respetas mi privacidad", le acuso.

"¿Por qué no estabas en clase hoy?", pregunta, ignorando mi anterior comentario.

"Yo-yo… no es asunto tuyo".

"Ve, Señorita Granger, es mi asunto. Es mi mujer, después de todo".

"Es gracioso, Profesor. Sigue recordándome que soy su esposa, pero me llama Señorita Granger".

Se tensa.

"Sólo vete", me tumbo, cubriéndome con las mantas hasta el cuello.

"¿Qué es lo que le pasa?", pregunta.

Parece preocupado. ¿Me lo estoy imaginando?

"¿No me está permitido sentirme mal de vez en cuando?"

Sabe que estoy mintiendo. Incluso puedo sentir el nerviosismo en mi tono. No puede haberlo pasado por alto.

Lentamente habla de nuevo, "¿Me estás mintiendo?"

Silencio.

"¿Lo haces?", pregunta de nuevo.

"¿Mintiendo sobre qué?"

Su tono es más bajo ahora, "¿Te has estado tomando la poción anticonceptiva?"

Ruedo mis ojos, "Por el amor de Dios, ¡No estoy embarazada!"

Su rostro se endurece, "Me gustaría tomarte una muestra de sangre para asegurarnos. La poción pudo haber fallado. Y un niño es la última cosa que necesitamos en estos momentos".

El pánico me atraviesa, "No. Muestra de sangre no".

"¿Por qué no?"

"Por-porque… no estoy embarazada. Sé que no estoy embarazada y no hay necesidad de un análisis de sangre".

Me mira con desconfianza, "¿Más secretos, Granger?"

"No hay secretos. Solo me estoy sintiendo un poco… estresada últimamente y no he estado comiendo bien".

La mirada oscura de sus ojos me dice que no me cree.

"Me gustaría poder dormir un poco ahora", me doy la vuelta y le doy la espalda, esperando que se vaya.

Y lo hace.


Ha llegado el sábado.

Y me siento mejor, por lo que he decidido pasar el día fuera.

Entro a la cocina, viendo a Snape sentado en la mesa leyendo el Profeta.

"Buenos días", murmullo mientras me sirvo un vaso de zumo de calabaza.

Lentamente dobla el periódico y me mira, "¿Vas a salir?"

"Si, Ginny y yo vamos a ir al Callejón Diagon ha hacer algunas compras".

"¿Compras?", pregunta, ¿Qué necesitas?"

"No necesito nada, es sólo… por diversión".

Me mira extrañado.

"Es que nosotras, las chicas, lo hacemos por diversión", intento explicar.

"Ir al Callejón Diagon, con todo ese ruido, forzando el camino a través de las tiendas atestadas de gente ¿es tu idea de diversión?"

"¿Si?" me sale como una pregunta.

Me está mirando como si me hubiese crecido otra cabeza.

"Me tengo que ir", rápidamente me bebo el zumo y me giro para irme.

"Sabes que no es seguro " dice de repente.

Me vuelvo hacia él.

Continúa, "No todos los mortífagos han sido capturados. Y estoy seguro que muchos de ellos no pueden esperar para poner sus manos en algún miembro del Trío de Oro"

"Estaré bien. Nadie me atacaría en público", respondo, "Además, puedo manejarlo".

Sólo alza sus cejas, no dice nada más.

"Bien", asiento, "volveré en un par de horas".

Justo cuando estoy a punto de salir, habla de nuevo, "¿Necesitas… algunos Galeones?"

"No, estoy bien, tengo dinero"

"Oh, perdóname", responde, "olvidé que tienes padres. Dime ¿cogiste su dinero antes o después de Obliviarlos?"

Abro la boca para discutir con él, pero algo me para. No vale la pena. Estoy de buen humor esta mañana y no va cambiar eso.

Sin más palabras, me voy de la cocina.


Flashback:

"Entonces…", comienzo, "probablemente deberíamos comenzar".

Está de pie en la esquina de la habitación, de espaldas a mí.

Miro mi vestido de novia, recordando la ceremonia. Era tan patético. Duró un par de minutos y nos fuimos. Había diez o quince invitados. Nadie excepto McGonagall entendió porqué nos casábamos. El ambiente era incómodo, oscuro.

Parecía que estábamos en un funeral.

Suspiro, pasando una mano por mi pelo.

La primera parte está hecha.

Ahora tenemos que terminar con la segunda parte y estaremos legalmente casados.

"No puedo hacer esto", susurra.

"¿Qué?", me levanto de la cama, "ahora no puede echarse atrás"

Se enfrenta a mi, "¿Está mentalmente estable?"

Estoy un poco sorprendida por la pregunta, pero asiento "Si, lo estoy".

"¿Está segura?"

"Si"

"¿Quizá está enamorada de mi? ¿Este es el momento en el que admite que ha estado enamorada de mi desde hace muchos años?"

Me sonrojo un poco, "N-no"

"Eso pensaba", comenta mientras su rostro se ensombrece, "O quizá no eres tan inocente como todo el mundo piensa".

"¿Qué estás diciendo?"

"¿Quizá tengas un lado oscuro?", se acerca a mi, "Quizá disfrutes con el dolor y el sufrimiento y la oscuridad y el mal. Quizá por eso es por lo que me elegiste. Sabes que puedo darte todo eso".

Ahora me estaba asustando.

"No, e-eso no es verdad", me defiendo.

"¿Fue por el sexo? Me has obligado a casarme contigo para conseguir meterme en tu cama. Hay maneras más fáciles".

"¡Basta!", alzo la voz, "¿Por qué está actuando así?"

Da un paso más cerca de mi, puedo oler el Whisky de fuego, "Simplemente estoy intentando conocerla, Señorita Granger".

"Está perdiendo el tiempo", suelto, "No hay secreto. Le he explicado todo. Ambos ganamos mucho de este matrimonio".

"Ah si, libertad"

"Exacto. Este matrimonio es falso y ambos podemos vivir como vivíamos antes. Solo que… juntos".

Tras un momento asiente, "Sabe que es lo próximo que tenemos que hacer ¿no?"

"S-si, lo sé", bajo la mirada a mis manos.

"No se haga la tímida ahora. Esto fue idea suya", su voz es cruel.

Asiento poniendo buena cara. Cuanto antes lo hagamos, mejor. Desabrocho mi vestido y entonces, su voz me para, "¿Qué hace?"

"¿Quitarme el vestido?"

"No es necesario"

"¿No?"

"No"

Asiento intentando entender lo que dice.

"Sólo túmbese en la cama", ordena.

Él aparta la mirada de nuevo, "Soy un hombre casado", susurra entonces suelta una carcajada.

Creo que está un poco borracho.

"Casado con una estudiante", ríe de nuevo.

Su comportamiento me preocupa. Estoy nervioso y él borracho. No creo que vaya a acabar bien.

Todavía está hablando consigo mismo, murmurando palabras que no puedo entender.

Aclaro mi garganta, "Nunca he hecho esto antes"

Eso llama su atención.

Se vuelve a mirarme, "¿Cómo dice?"

"Nunca he hecho esto antes", repito tensándome.

Silencio.

Me mira fijamente, sin expresión en su rostro.

"Solo… pensé que deberías saberlo", digo sentándome en la cama.

¿Por qué me está mirando de esa manera?

Junto cuando abro mi boca para hablar, él de repente se gira y entra en el baño, cerrando la puerta de golpe.


"Si, amo a Harry, pero no estoy segura de querer pasar el resto de mi vida con él", admite Ginny mientras caminamos a una nueva tienda.

"Bueno, no tienes mucho tiempo para encontrar a otra persona", respondo.

"Lo sé", suspira, "y no estoy intentando encontrar a otra persona, es solo que… la idea de casarme… es aterradora".

"No es tan horrible"

Ginny me mira, "¿Hablas en serio?"

Asiento con la cabeza.

"¿Así que me estás diciendo que estar casada con Snape no es tan horrible?"

"Es… soportable"

Ginny sonríe, "Eso que significa, Hermione".

Entramos en la tienda y estoy sorprendida de lo que hay en el interior.

"Ginny, es una tienda de ropa interior"

Sonríe, "Si, lo es"

"Pero no necesito ninguna cosa de aquí"

"Yo sí", me guiña un ojo, "Me gusta sorprender a Harry".

Hago una mueca, "Demasiada información"

Ginny sonríe, "¿Quizá podrías sorprender a tu amado esposo?"

"No creo que le gustase mucho la sorpresa"

"¿En serio? ¿Asique los rumores son ciertos entonces?"

Estrecho mis ojos, "¿Qué rumores?"

"Esos de que él… ya sabes… ¿es asexual?"

¿Él? No sé. Quizá sea. Nunca ha mostrado interés por mi. O simplemente podría ser que no le gusto.

"Bueno, ¿lo es?", insiste Ginny.

"Estás hablando con la persona equivocada"

"Eres su esposa"

Suspiro, "¿podemos dejar de hablar de Snape, por favor?"

Ginny asiente entendiendo, "Por supuesto"

"Gracias"

"Hermione, estoy aquí si quieres hablar, ya lo sabes, ¿verdad?"

Miro a mi amiga y de repente, siento la necesidad de contarle todo. Confesar lo que realmente tengo en la cabeza, explicar porque me casé con Snape, contarle que estoy enferma. Sería bueno apoyarme en alguien, hablar.

Hablar sobre ello ayuda. Eso he oído.

Pero sería ridículo.

No puedo decirle que me estoy muriendo mientras estamos en una tienda de lencería.

De repente, una dependienta se acerca a nosotras, "Hola, ¿puedo ayudarlas?"

Ginny comienza a hablar con la dependienta mientras me pierdo en mis pensamientos.

¿Por qué no puedo confiar en nadie? Estoy traicionando a mis amigos por ocultarse cosas. Me van a odiar cuando se enteren.

¿Por qué no puedo contárselo?

Y entonces, me doy cuenta por qué.

Sería demasiado real.

Aún no lo he aceptado realmente y contándose a cada uno, tendría que… admitírmelo a mi misma. Y eso es demasiado.

Me gustaría ignorarlo tanto tiempo como pueda.

Hoy me siento bien. Puedo fingir que soy una chica normal con toda la vida por delante.


Dejo mi bosa de las compras en el suelo y me siento en el sofá, dejando escapar un profundo suspiro.

Fuera es casi de noche.

Realmente Ginny no sabe cuando es el momento de volver a casa.

Está en silencio.

Miro alrededor, me doy cuenta que todo está exactamente como estaba cuando me fui.

Poco a poco me pongo de pie y voy a la habitación de Snape, llamo a la puerta con suavidad.

No contesta.

Llamo de nuevo.

Nada.

Abro la puerta y echo un vistazo dentro.

No está aquí.

Vuelvo al salón, no puedo evitar preguntarme donde está.


Es media noche y aún no ha vuelto a casa.

Me estoy empezando a preocupar.

Todavía hay mortífagos sueltos, tal como él dijo.

¿Qué pasa si…?

De repente, escucho un ruido.

Luego pasos.

Ni siquiera pasa un segundo cuando él aparece, caminando hacia el salón. Se congela cuando me ve, pero rápidamente se recupera.

"¿Por qué no está durmiendo?", pregunta.

"¿Dónde estaba?", me pongo de pie, "Estaba preocupada".

"¿Preocupada?"

"Si. Es más de media noche"

Se aclara la garganta, "Como puedes ver, estoy bien. Vete a tu habitación".

"¿Dónde estabas?", pregunto.

"No es asunto tuyo".

Estoy un poco dolida por todo.

"Yo sólo…"

Me interrumpe, "Me escondes secretos ¿No me permites hacer lo mismo?"

Lentamente me doy cuenta de algo, "¿Estabas con otra mujer?"

No contesta.

¿Por qué no dice nada?

Lo miro sorprendida, "¿Tienes… un aventura?"

Es imposible. Ni siquiera puedo imaginar a Snape con una mujer. Eso no es algo que él haría.

Está callado.

"Respóndeme", le exijo.

"¿Y qué si tengo una aventura? Usted misma dijo que este matrimonio es falso"

Doy un paso atrás, "Eres…"

"No he admitido nada, Granger. No saque conclusiones"

"Entonces contéstame".

Simplemente niega con la cabeza, "En serio, debería irse a la cama".

Y con esas palabras se va, dejándome sola.

Me quedo ahí durante un par de largos minutos.

¿Esto está ocurriendo realmente?

Y si es eso ¿Por qué me duele tanto? ¿Por qué me siento traicionada? Nuestro matrimonio es falso, ya lo sé.

Respiro profundamente para calmarme.

No importa.

Es su vida.

Y yo tengo mi vida.


Bueno chicas, aquí va el siguiente capítulo. Muchas gracias a todas por comentar, aunque sea una traducción y yo no pueda hacer nada, es bonito ver lo que opinan del fic, ya que no podemos tomarnos un café juntas y comentarlo.

Un besazo