Disclaimer: Esta historia es una traducción de the-shiny-girl, A Dark Tale. Los personajes de universo Harry Potter son de J.K. Rowling. Nada me pertenece, me limito a traducir.

CAPÍTULO 7

Me duele la cabeza.

Apena puedo abrir los ojos para mirar alrededor. Entonces me doy cuenta de que estoy en mi habitación, me relajo, en ese momento me vienen de golpe todos los recuerdos.

¿En qué demonios estaba pensando?

Emborracharme estuvo completamente fuera de lugar según mi modo de ser.

Pero… fue divertido mientras duró. Aún puedo recordar lo divertido que todo parecía ser y no preocuparme por nada. No sentí bochorno, ni vergüenza, nada me podía detener. Incluso podía hablar con Snape sin estar…

Oh Dios.

Snape.

Escondo la cabeza entre las mantas cuando consigo recordar lo que le dije.

Durante un momento me estaba riendo de él y al siguiente él me estaba llevando a mi habitación, poniéndome en la cama.

Eso fue un buen gesto por su parte.

Aunque probablemente lo hizo porque no quería que vomitase por toda su sala de estar.

Cierro los ojos, decido descansar un poco más.

Entonces oigo una suave llamada a la puerta.

¿Es él?

"E-Entre", digo en voz alta, obligándome a sentarme y parecer sobria.

Pero no es.

Es su elfo doméstico, trae un plato.

Me mira con escepticismo, "Buenos días, Señora"

"Buenos días", contesto, "¿Qué hora es?"

"Las once pasadas, Señora"

Mis ojos se abren con sorpresa, "¡Llego tarde a las clases!", salto de la cama, pero me doy cuenta que es una mala idea, ya que la habitación comienza a girar. Al igual que ayer, pero esta vez es menos divertido.

Me vuelvo a sentar en la cama, cerrando los ojos durante un segundo, "¿Por qué nadie me despertó?"

"El Señor lo ordenó", contestó el elfo y coloca una gran taza de café en la mesita de noche, "También me pidió que le trajese esto a la Señora cuando se despertase"

"¿En serio?"

El elfo asintió con la cabeza, me miraba con nerviosismo.

"Te…te puedes ir. Gracias", le dije e inmediatamente se fue.

Me pasé la mano por el pelo, no puedo creer lo estúpida que he sido.

¿Cómo voy a explicar todo a mis amigos? No puedo decirles que me emborraché. Querrían saber por qué y no… no puedo decírselo.

¿Por qué?

Creo que sólo estaba harta y cansada de todo y necesitaba desesperadamente relajarme un poco y… no sentir nada.

Olvidarlo todo.

Y el alcohol ayudó.

Por desgracia sólo duró un par de horas.


Me tapo la boca, esperando que las arcadas se me pasen. He ido al baño tres veces y sólo en medio día. Si vomito una vez más, no quedará nada dentro de mi.

"Creo que voy a empezar a esconder mis botellas de Whiskey de Fuego", de repente una voz cortó el silencio.

Un grito corto se me escapa y me giro a ver quién es.

Es él. ¿Quién podría ser? ¿Quién más entraría en mi habitación sin llamar?

"En serio, necesita aprender buenos modales", le grito, "esta es mi habitación y …", paro de hablar cuando otra arcada me sacude, cierro los ojos esperando a que se pase.

Cuando me siento lo suficientemente fuerte para hablar de nuevo, el echo una mirad fría, "Si no aprende a llamar antes den entrar, empezaré a bloquear las puertas"

Sólo levanta una ceja, mirándome divertido.

Me subo las mantas hasta el cuello y espero.

¿Qué es lo que quiere?

Poco a poco se aproxima a mi cama mirándome, "¿Cómo se encuentra?"

"¿Qué cree?"

"¿Es capaz de mantener una conversación? Hay algunas cosas que quiero discutir con usted"

Asiento, "¿Sobre qué?"

"¿Qué es lo que se traen entre manos usted y Minerva?"

"¿Q-Qué?"

"Ustedes dos me están ocultado algo"

"¿Qué le hace pensar eso?"

Estrecha los ojos, "Cuando hoy faltaste a clase, irrumpió en mi clase exigiendo una explicación y casi me tira al suelo al llegar a mis… nuestras habitaciones privadas"

Me tenso, "Ella siempre ha sido como una madre para mi"

Una sonrisa gélida se dibujó en sus labios, "Creo que hay mucho más que eso. Estaba actuando como si hubieses muerto"

Me muerdo el labio inferior intentando mantener la calma y no parecer afectada por sus palabras.

Continúa, "Y cuando le explico la razón real de tu ausencia, empieza a comportarse de un modo… extraño"

Me obligo a sonreír, "Eso es lago que deberías preguntarle a ella"

"¿Qué me estáis escondiendo?", se está enfadando, "¿Por qué estás tomando una medicina?"

Mi corazón se para, "¿Medicina? ¿Has estado… has estado rebuscando entre mis cosas?"

Vuelve los ojos, "No carezco completamente de modales, Señorita Granger"

"¿Entonces cómo…?"

"Usted lo dijo. La última noche, cuando le ofrecí una poción que se negó a tomar, alegando que reaccionaría mal con su medicina"

No tengo palabras.

¿Qué puedo decir?

¿Cómo puedo salir de esta?

"Estaba… estaba borracha", las palabras se abrieron paso en mi boca.

"Esa es una excusa pobre ¿Qué quiso decir con 'medicina'?"

Otra arcada me sacude y no puedo estarle más agradecida. Santo fuera de la cama y me abro paso la baño, cerrando la puerta de un golpe y gritándole "Vete!" antes de caer de rodillas sobre el inodoro.


Flashback

Esto es humillante.

Todo el mundo me mira.

Susurrando cosas. Señalándome. Haciendo muecas. Sacudiendo la cabeza.

Pero es comprensible.

Hace dos días que me casé con el Profesor de Pociones.

Mis amigos fingen que entienden. Fingen que no me juzgan, pero puedo verlo en sus ojos. Se preguntan que demonios me pasa.

Atravieso el pasillo, tomo rumbo al Gran Comedor, tratando parecer fuerte y confiada.

"Hermione!"

Esa voz.

Me giro, veo como Ron se encuentra a unos metros de distancia.

No lo puedo creer.

Ha estado fuera durante un mes. Desde que se hizo público que me casaría con Severus Snape.

Inmediatamente corro hacia él, queriendo abrazarlo, preguntarle cómo está, dónde ha estado, por qué regresó. Tantas preguntas.

Pero me quedo congelada al fijarme en la expresión de su rostro.

Ira.

Odio.

"Ron"

"Así que realmente lo hiciste", dijo fríamente, "Te casaste con ese… bastardo"

"Vamos a mi habitación", intento calmarlo.

"¿Tu habitación? ¿Te refieres a sus aposentos?"

"Ron…"

"¿Qué demonios te pasa, Hermione?", levanta la voz, "¿Tienes algo… mental? Te tiene bajo algún hechizo, tiene que ser eso!"

Todo el mundo nos está mirando.

"Ron, para, no estoy bajo ningún hechizo. No sabes de lo que estás hablando"

"Entonces explícamelo! No puedes, ¿verdad?"

Apretó la mandíbula, "Vamos a algún lugar privado"

"No puedo hacer eso, Hermione. Eres una mujer casada, ¿Qué parecería si fueses a algún sitio con tu exnovio?"

La gente está susurrando.

Les encantan las escenas como estas.

¿Cómo puede hacerme esto Ron?

Respiro profundamente, "No voy a discutir esto aquí"

Cuando estoy a punto de darme la vuelta, se ríe, "Entiendo. No puedes discutir tu vida amorosa en público!"

"Ronald, cierra la boca!" le grito, mi cuerpo tiembla.

"Cerraré la boca, cuando te expliques!"

"La Señorita Granger no tiene nada que explicarle Señor Weasley"

Snape.

Aparece de la nada y se pone a mi lado.

"Hijo de Puta", susurra Ron, "Sabía que no eras un héroe ¡Calentándote con niñas a las que les doblas la edad! Eres repugnante"

"Ron, ¡Para!" Intento de nuevo.

Snape vuelve su atención a los estudiantes que nos rodean, "Voy a contar hasta tres y aquellos que permanezcan aquí cuando alcance el tres estarán castigados cada día el resto del curso. Uno"

En dos segundos todos se habían ido.

Me acerco a Ron, "Lo siento. No puedo explicarlo, pero algún día lo entenderás. Te lo prometo, esto es lo mejor"

Me agarra el brazo, "¡Remplazarme por él! ¡Él de entre todo el mundo!"

¿Qué puedo hacer para mejorarlo?

Snape no se mueve, pero su fría voz corta el silencio, "Quítele las manos de encima, Weasley, si no quiere que le ampute un miembro"

Ron me suelta y sacude la cabeza, mirándome fijamente, "¿Quién eres tú?"

Antes de que tenga oportunidad de contestarle, se da la vuelta y se va.

Me quedo ahí, sintiéndome cómo si alguien me hubiese arrancado las entrañas.

Snape se acerca a mi, "Me encargaré que no se le permita entrar en los terrenos de la escuela nunca más"

Entonces él también se aleja.


Ya es casi de noche.

Aún me siento mal, pero necesito hacer esto.

Los extraño mucho.

Hace frio, estoy comenzando a temblar escondida detrás de un arbusto en la calle de mi casa.

Mi antigua casa.

La casa en la que crecí y la que he tenido que abandonar para siempre.

Me tenso cuando un coche aparca delante de mi.

Pasa un segundo.

Luego otro.

Y entonces ella abre la puerta.

Mama.

Una sonrisa se forma en mis labios al verla. Parece estar bien. Está sana y feliz. La vida es mucho mejor para ella desde que no tiene una hija enferma que cuidar.

La observo en silencio mientras ella recoge una gran bolsa de comestibles y la lleva a la casa. Una naranja cae al suelo y siento la fuerte necesidad de ir allí a ayudarla. Abrirle la puerta de casa, recoger la naranja y decir 'Hola mama ¿qué tal fue el día?'

Pero no puedo hacer ninguna de esas cosas.

Me escondo y miro como ella vuelve por la naranja, cierra las puertas del coche y desaparece en el interior de la casa.

Me quedo ahí un par de minutos, lágrimas silenciosas se deslizan por mi cara.

Para después aparecerme en el mundo mágico.


"A veces me pregunto para qué volví aquí", admite Harry, sacando los libros de su mochila y colocándolos en el escritorio.

"Porque", le recuerdo, "quieres ser Auror"

"Quizá haya otra manera…"

"Harry, para"

Niega con la cabeza, "Dos horas de Transformaciones! ¿No crees que deberíamos tener algún tipo de… tratamiento especial por ser héroes de guerra?"

Le sonrió, "Eres un vago, Harry"

La Profesora McGonagall entra en la clase y todos nos sentamos, volviendo la atención hacia ella.

"Buenos días estudiantes", comienza.

Abro el libro, voy a la página cincuenta y cinco y comienzo a sentirlo.

Náuseas.

Parpadeo varias veces, respirando profundamente.

Se pasará.

Lo ignoro, miro a la Profesora McGonagall y me doy cuenta que no puedo oírla. Siento presión en la cabeza y me inclino sobre el escritorio, rezando y esperando que se pase.

Pero no lo hace.

Entonces comienzo a ver muchas manchas negras y eso me asusta.

"Harry", consigo susurrar antes de que mi visión se vuelva negra.

"Hermione"

"¿Qué te pasa?"

"Respira"

Puedo oir las voces pero no puedo ver nada.

La oscuridad se apodera de mi completamente.


Gimo, abriendo los ojos lentamente.

Esta no es mi habitación.

¿Por qué estoy en la cama de otra persona?

El Profesor Snape.

Está sentado en una silla al lado de mi cama.

Y me está mirando.

"¿Por qué está aquí?", le pregunto, con voz ronca.

"Como soy su marido soy la primera persona de contacto en caso de emergencia"

"¿Emergencia?", estoy un poco sorprendida, miro alrededor, 'la enfermería'.

"Estoy sorprendido de su capacidad de observación"

Ignoro su comentario, le exijo, "¿Cómo llegué hasta aquí?"

"Se desmayó"

Oh.

Ahora recuerdo.

No la parte del desmayo, pero recuerdo sentirme algo extraña y esperar a que se pasase.

"Bueno, yo… ahora estoy bien", digo sentándome.

"¿Dónde piensa que va Señorita Granger?"

"Fuera de aquí. Estoy bien, fue sólo… un accidente"

Su expresión me detiene.

Está serio.

"No va a ir a ninguna parte", dice con calma y no puedo desobedecerle.

"Estoy bien", insisto.

"No está bien. Ha estado inconsciente durante un par de horas"

Mis ojos se ensanchan por el shock, "¿Qué?"

"Eso mismo", asiente, "asique te vas a quedar en la cama hasta que traigan los resultados de los análisis de sangre"

Mi garganta se cierra, "Mu-muy bien. Pero se puede ir. Estoy bien y no hay necesidad de que se quede aquí. Ya ha perdido el suficiente tiempo aquí"

Sus ojos oscuros me atraviesan y por un segundo creo que lo sabe todo.

Pero es imposible, ¿no?

"No voy a ir a ninguna parte", responde, "Por mucho que me duela aceptarlo, ahora eres mi responsabilidad"

"No lo soy"

"Lo eres", repite, "Y nunca doy la espalda a mis responsabilidades. Sólo cuando vea la prueba de que está todo bien la dejaré sola y me volverá a molestar su presencia de nuevo. Pero hasta entonces voy a estar aquí sentado y tú te vas a quedar en la cama. Preferiblemente en silencio"

Trago saliva, manteniendo en rostro sereno.

¿Y ahora qué?


Hola chicas, perdón por la tardanza pero llevo unas semanas muy liada y no he podido actualizar. A ver si la semana que viene con las mini-vacaciones me cunde algo más.

Muchas gracias por los reviews y a todos los que seguís la historia.

Un beso