CAPITULO 9
Me he levantado de buen humor. No sé exactamente porqué, pero estoy agradecida por ello. Hace un precioso día fuera. Ha nevado, me encanta sentarme en la ventana y observar. Pero tengo clases, por lo que la contemplación tendrá que esperar un par de horas.
No consigo sacar de mi cabeza la conversación de la pasada noche. Una parte de mi aún no puede creer que Snape leyese el mismo libro que estoy leyendo. Y las cosas que dijo sobre ello… me dio mucho que pensar. Asique él aprueba el derecho a elegir. Elegir cuando es mejor dejar de luchar. Sé que hay gente que nunca entendería porque estoy haciendo esto. Me juzgaría, pero no han pasado lo que yo. Sé que es inútil. El médico mismo lo dijo. Con diferentes palabras por supuesto.
Asique quizá… si se lo contase a Snape… no estaría tan horrorizado con mi decisión. Me entendería. Quiero decir, él mismo quería morir, estaba listo para morir, pero tuve que intervenir y desordenar su destino.
Tomo un profundo suspiro, sin saber qué hacer.
¿Se lo cuento?
"Buenos días", murmuro entrando en la cocina.
Me echa una mirada antes de volver a concentrarse en el periódico.
Aclaro mi garganta con torpeza, sin saber cómo sacar el tema.
¿Tu… sabes qué día es hoy?, pregunto.
"Lo sé"
"Yo… yo sé que tenemos dos días, pero preferiría… hacerlo tan pronto como sea posible"
Sabe de lo que estoy hablando. Se tensa aunque trata de ocultarlo.
"¿Por qué?", fue lo único que dijo. Aún leía el periódico, o fingía leerlo.
Me encogí de hombros, "Cuanto antes mejor"
"Como quieras"
Ahora fue mi turno de tensarme, "Genial. Gracias"
¿Gracias? ¿Por qué le estoy dando las gracias?
"¿Estás… planeando ir a algún lugar hoy?", me pregunta con calma.
"¿Qué quieres decir?"
"Fuera de Hogwarts"
Me lo pienso un momento, "No, creo que no"
"Bien"
Estrecho mis ojos, "¿Por qué?"
"Nada importante"
¿Por qué siempre es tan misterioso?
Sacudo la cabeza y salgo de la cocina.
"¡Hermione!", alguien dice mi nombre.
Me detengo y me doy la vuelta para ver a Harry atravesando el corredor lleno de gente. Finalmente me alcanza, tiene una mirada preocupada en su rostro.
"¿Qué ocurre?", pregunto, reconociendo esa expresión.
Es algo que tiene que ver con Voldemort.
"¿No te has enterado?", pregunta, "Están en el Profeta".
"¿El qué?"
"Han cogido a dos mortífagos"
"¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde?"
"En el Callejón Diagon, esta mañana"
Me relajo, "Bien, eso es bueno, no?"
"Si, pero… ¿realmente no has leído nada?"
Sacudo la cabeza, "No, no pude coger el periódico. Lo estaba leyendo Snape"
"¿Y no te lo contó?"
Me quedo en silencio un momento, "No, no lo hizo"
Harry mira alrededor, entonces nos movemos hacia la esquina. Lentamente nos alejamos de la multitud y comienza a hablar de nuevo, en voz baja esta vez, "Bien, él está en peligro, aparentemente los Mortífagos aún están tramando algo"
"¿Contra él?"
"Contra el traidor. Eso es lo que dijeron antes de ser llevados a Azkaban. Está todo en el Profeta!"
Niego con la cabeza, "No me ha contado nada"
"Ten cuidado. Sé que estamos seguros en la escuela, pero nunca se sabe"
"Vale, gracias por contármelo", le contesto e intercambiamos miradas preocupadas antes de continuar el camino hacia clase.
Flashback:
Estoy sentada en el Gran Comedor, rodeada de mis amigos. Todos están sonriendo, bromeando y disfrutando de la comida. No puedo recordar la última vez que estuvieron así. La amenaza de Voldemort finalmente se había ido. Estábamos de vuelta en Hogwarts y aún sin Ron, parecía volver a estar en casa.
Harry y Ginny estaban cogidos de la mano bajo la mesa, pensando que nadie se daba cuenta. Sonreí ante eso y bajé la mirada a mi comida.
Entonces lo escucho.
"Atención, por favor"
La voz de Snape. Tranquila y fría.
Tan sólo dos segundos después todo el mundo estaba en silencio. Todos se miraban los unos a los otros sorprendidos por lo que estaba pasando. Snape no solía dar discursos al comienzo del año escolar.
"Me gustaría decir unas pocas palabras", continuó Snape.
"¿Qué querrá?", preguntó Harry y niego con la cabeza.
"En primer lugar, déjenme darles la bienvenida", dijo Snape, "estoy seguro que muchos de ustedes pensaron que no volveríamos a encontrarnos de nuevo. Lamento la decepción"
"Sigue siendo el mismo idiota sarcástico", susurra Ginny.
"Pero algunas cosas han cambiado. Y creo que todos tienen derecho a saberlas", dijo y sus ojos se encontraron con los míos.
Me está mirando, aunque estoy sentada en la otra punta del Gran Comedor. Tiene una sonrisa de suficiencia. De repente, el miedo se apodera de mi. ¿Qué está planeando?
"Me gustaría que todos ustedes conociesen a la que pronto será la Señora Snape"
Me congelo.
Los estudiantes comienzan a susurrar.
No se limita a decir eso.
Sólo lo estoy imaginando.
"Snape… ¿casarse?", pregunta Ginny, con un tono de voz incrédulo, "Eso es…"
"Realmente malo", acaba Harry por ella.
Ni siquiera puedo hablar.
Finalmente Snape continúa, "Hermione Granger, ¿sería tan amable de ponerse en pie?"
Todos los ojos se vuelven hacia mi.
Puedo sentir mi cara arder. Seguramente estoy como un tomate.
"Hermione, ¿qué demonios está diciendo?", pregunta Harry, completamente conmocionado.
"Hermione Granger, mi prometida", termina Snape, con una ligera sonrisa sarcástica en los labios.
Lo está haciendo a propósito. Está intentando que retire mi propuesta.
Humillación pública.
¡Qué bien!
No quería que mis amigos se enteraran de esa forma.
Puedo ver a la Profesora McGonagall hablar con Snape, , parece furiosa, pero no tiene ningún efecto en Snape. Está convencido de que ha tenido éxito.
Entonces decido hacer algo que él no esperaría de mi ni en un millón de años.
Me levanto lentamente y temblorosa voy hacia él. Doy gracias a Dios porque mis piernas no me traicionen y me pongo a su lado.
La expresión de su rostro pasa del placer a la sorpresa y luego al enfado.
Me vuelvo a los estudiantes y fuerzo una sonrisa, "Tiene razón. Pronto seré la Sra. Snape"
Silencio sepulcral.
Entonces me vuelvo a mirar a Snape quien me está asesinado con la mirada.
Eso es todo.
No puede negarse más.
Lentamente camino fuera del Gran Comedor, intentando mantener mi cabeza en alto.
Llamo a la puerta de su dormitorio, "¿Señor?"
No hay respuesta.
Llamo de nuevo.
Nada.
¿Dónde está?
Ya es tarde, debería estar en nuestras habitaciones.
Quizá…
Rápidamente me dirijo hacia su laboratorio de pociones. Esta vez no llamo, sólo entro, realmente no espero encontrarlo, pero ahí está.
"H-hola", digo, entrando en la habitación.
La habitación está inundada de extraños olores, el aire es pesado, hay varios calderos y Snape está frente todos ellos con el rostro concentrado.
"¿Qué haces?", pregunto acercándome.
"Jugando al Quidditch", contesta.
Pongo los ojos en blanco, "¿Para qué son esas pociones?"
"Para la enfermería"
"Y-yo no sabía que tu preparabas las pociones de a enfermería"
"¿Qué creías? ¿Qué aparecían por arte de magia de la nada?", me mira finalmente alzando una ceja.
"Por supuesto que no", me defiendo, "Simplemente no pensé que estuvieses detrás de todo"
"Hmm", vuelve su atención al caldero que tiene frente a él.
"Así que… ¿para qué son esas pociones?"
"Para aliviar los calambres. Poppy ha pedido suministro para un mes"
Una sonrisa se me escapa, "¿preparas pociones para aliviar los calambres?"
"No le veo la gracia"
"Es sólo que… si las chicas supiesen que tu eres el que hace las pociones…"
"¿Si?"
"Quizá te apreciarían un poco más"
Me mira de nuevo, "Si, eso es exactamente para lo que yo vivo. Para gustarle a adolescentes malcriados"
Sonrío, entonces me vuelvo hacia los calderos.
"¿Cómo te las arreglas?", le pregunto, "Hay al menos quince calderos aquí"
"Administro mi tiempo del modo correcto"
"¿Puedo ayudar?"
Eso le toma por sorpresa.
"¿No tienes… tarea?", pregunta.
"Ya la hice"
Está luchando consigo mismo, puedo verlo. Es obvio que podría aceptar algo de ayuda, pero no quiere tener que soportar mi presencia.
"Está bien", dice finalmente y mi cara se ilumina.
"Toma el libro", señala al final de la mesa, "Página 247. Tienes cinco minutos"
Rápidamente recojo mis cabellos y me pongo a trabajar.
Estoy exhausta.
Es casi media noche y aún no hemos terminado todas las pociones. Pero al menos hemos terminado por ahora. Snape dijo que tenía que revisarlo de nuevo a la media noche, pero para eso aún faltan un par de horas.
Hay una cosa que tenemos que hacer.
Camino hacia su habitación y me siento en la cama. Como deseo poder tumbarme, cerrar los ojos y dormirme.
Entonces escucho sus pasos. Se acerca a mi, me tiende un pequeño vial de poción.
Sé lo que es.
Haciendo una mueca, me bebo rápidamente el líquido, preparándome para el horrible sabor.
Pero… es diferente.
Sabe a fresa.
¿Cómo es posible?
"¿Es el anticonceptivo?", le pregunto.
"¿Qué otra cosa va a ser?"
"Tiene un sabor diferente. Mejor"
"Si, bueno, he añadido algo. No tiene importancia"
¿Por qué lo ha hecho? A una parte de mi le resulta difícil creer que lo ha hecho para complacerme, para hacérmelo más fácil. Pero… hace unos días me quejaba sobre su sabor y ahora sabe a fresa. Tiene que ser por mi.
No sé cómo sentirme al respecto.
"G-gracias"
"¿Por?", me pregunta, fingiéndose ajeno a todo.
No quiero jugar con él, "Sabes porqué"
Se aclara la garganta, "¿Deberíamos comenzar?"
"Espera!", le paro antes de que apague la luz.
Hay sorpresa en su cara, "¿Si?"
"Sé lo de… lo de los mortífagos que fueron capturados esta mañana"
No reacciona.
Continúo, "¿Por qué no me lo contaste?"
"Supuse que no necesitaba que se lo leyese. Puedes leer, no?"
Ignoro el comentario, "Estás en peligro"
"Siempre estoy en peligro, Señorita Granger"
"No así"
Suspira, "No hay necesidad de preocuparse"
"Me preocupa"
Alza una ceja, "Bueno. Si algo me ocurriese, si muero, serías libre"
Me tenso, "No digas eso"
"Serías libre de la estúpida ley"
"Tienes que tener cuidado. Los mortífagos son vengativos"
Asiente, "Soy consciente de ello. Pero estoy mucho más preocupado por usted"
"¿Por qué?"
"Estamos casados. Si son inteligentes, intentarán usarte para llegar hasta mi"
"Qué lo intenten"
Sonríe ligeramente, "No creerás que eres invencible"
"El mismo consejo va para usted, señor"
"Puedo cuidar de mi mismo", contesta, entonces añade "Deberíamos… comenzar"
Me quedo un momento en silencio, "Espera"
No estoy segura si quiero hacer esto ahora.
Esta tarde ha sido realmente… agradable. No puedo creer que seamos capaces de tener una conversación normal. Y no quiero destrozar el recuerdo de la tarde por hacer una cosa que me desagrada.
"Pensándolo bien", comienzo, "¿Podríamos… posponerlo?"
Rápidamente se levanta, "¿Mañana?"
Hay confusión en su rostro, pero asiente "Por supuesto"
"Gracias. Buenas noches"
Lentamente abandono su habitación son un extraño sentimiento en mi estómago. Estuvo realmente agradable conmigo. Tan agradable como Snape puede ser.
Y quiero alejarme de él antes de que alguna cosa lo destruya.
Cuando finalmente llego a mi habitación, no puedo dejar de sonreír.
¿Tal vez no es tan horrible como pensaba?
Otro capítulo nuevo, quiero daos las gracias a todas las que esperáis capítulo tras capítulo y me animáis para que continúe.
Espero que os guste y un beso muy fuerte
nuane
