CAPÍTULO 10
Miro mi brazo izquierdo, me doy cuenta que tengo un nuevo moratón. Es púrpura con pequeños vasos capilares que de algún modo se han roto bajo mi piel, haciendo que la sangre se escape y se acumule. Un pequeño recordatorio de que no estoy sana. No importa lo bien que me he sentido los últimos días, mi cuerpo no me permite olvidarme que me estoy muriendo.
Tomo un profundo suspiro, veo un gran corte en el interior de mi muñeca. Fue hace unos días. Antes de mi matrimonio con Snape. Me estoy volviendo loca, demasiadas cosas habían pasado, mis padres, amigos, la ley, mi enfermedad, demasiada presión. Pensé que iba a explotar y lo hice. Me corte. Me hizo sentir mejor, pero sólo durante unos segundos. De algún modo sentí que soltaba toda la presión que había dentro de mi.
Nunca me he cortado de nuevo desde eso.
Estoy a punto de salir de mi clase con Harry cuando la voz de McGonagall me detiene.
"Señorita Granger, unas palabras por favor"
Harry me mira, "¿Quieres que te espere?"
"No, está bien. Te veré en el almuerzo"
Se va y me enfrento a la directora.
Se acerca a mi, con una expresión preocupada, "Señorita Granger…"
"¿Cuál es el problema?", me tenso, "¿Mis padres?"
"No, no. Sus padres están bien"
Me relajo un poco, "Entonces, ¿qué es? Sé que algo va mal"
Ella busca las palabras por unos momentos, "Yo… Ronald Weasley está aquí"
No reacciono durante un momento, pero mis ojos se agrandan del shock, "¿Qué? ¿Dónde?"
"Aquí. En Hogwarts"
"Pero… eso no es posible. El Profesor Snape le prohibió volver aquí de nuevo"
McGonagall alza las cejas, "El Profesor Snape es un profesor muy respetado y un héroe de guerra. Pero aún soy la Directora aquí. Y decido a quién está autorizado a entrar y quien no"
Sonrío un poco, "Por supuesto. Pero… ¿Dónde está él? ¿Y por qué me lo dice?"
Por lo que yo sé, Ron no quiere tener nada que ver conmigo.
"Está en mi oficina, esperándola, Señorita Granger"
Trago saliva, "¿Quiere… hablar conmigo?"
"Si"
"¿Estás segura? Quizá él quiera a Harry…"
"Fue muy específico, Señorita Granger. Le gustaría verla"
He esperado mucho tiempo para esto. Y ahora no sé que hacer.
Entro en la oficina de McGonagall, intentando parecer segura.
Y entonces toda mi falsa confianza se viene abajo cuando le veo. Después de la gran pelea en el pasillo y después de meses sin saber nada el uno del otro, él está aquí de nuevo.
Se levanta y se vuelve hacia mi.
Está diferente. Su pelo es más largo, está más alto y más musculoso.
Nuestros ojos se encuentran y espero en silencio, no estoy segura de cómo actuar. Si comienza a gritarme de nuevo yo sólo me iré.
Y entonces… sonríe. Es una de esas sonrisas tímidas, una de las que me enamoré.
"Hermione", dijo con su voz profunda.
Ha cambiado tanto.
"Ron", le respondo.
Y entonces señala al asiento que hay frente a él, "Ven, siéntate"
No me muevo durante un momento, luego sacudo la cabeza, "¿Qué haces aquí? ¿Tu familia sabe que has vuelto? ¿Harry lo sabe?"
"No, quería hablar contigo primero"
Eso me sorprende, "¿Por qué? Si mi memoria no me falla, tu dijiste que no querías tener nada que ver conmigo la última vez que te vi"
Se encoge, "Yo… siento eso. Estaba molesto. Pero… las cosas han cambiado y ahora estoy… de vuelta"
"¿De vuelta?"
"De vuelta a la escuela", el sonríe.
"Tu estás…"
"He vuelto para terminar mi último año"
Parpadeo un par de veces, "Pero… Ron… odias la escuela"
Una pequeña sonrisa se le escapa, "Todavía quiero acabar mi último año"
Me acerco a él, "Has salido en el Profeta en el último par de meses. Viajando alrededor del mundo, disfrutando de la vida, rodeado de chicas"
"Hermione, eso fue entonces. He sido un tonto, pensando que puedo vivir mi vida sin educación. Ser un héroe no paga las facturas. Y la fama finalmente muere"
No podía creer lo que estaba oyendo ¿Va a volver a la escuela?
"Pero", comienzo, "Es diciembre. ¿Vas a ponerte al día con todo?"
"Bueno, esperaba que pudieses ayudarme. Y…"
Levanto la mano para hacerle callar, "Espera ¿Por qué ese cambio repentino? Sabes… sabes que aún estoy casada con el Profesor Snape?"
Se tensa ante eso, pero asiente, "Lo sé. Y prometo no hacer ninguna escena"
Le miro en silencio ¿Puedo creerle?
"Hermione", comienza en voz baja, "Yo… me he dado cuenta de una cosa mientras estaba fuera"
"¿De qué?"
"Yo… yo estoy…"
"¿Ron?"
"Quiero que vuelvas", se sonroja un poco.
Mi garganta se cierra cuando escucho esas palabras, "Ron…"
"Sólo escúchame. He vuelto aquí para terminar el curso y recuperarte"
Cierro los ojos con frustración, "Ron, esto es una locura"
"No sé porque hiciste lo que hiciste, pero sé que no estás enamorada de él. Dime que estoy equivocado"
Espera.
Estoy en silencio.
Después de unos momentos aclara su garganta, "Bueno, debo ir a buscar a McGonagall"
Después sale de la habitación, se me escapa un suspiro de cansancio. No importa lo mucho que lo echo de menos, no le quiero aquí. Acabará de complicar todo.
Flashback
Finalmente ha terminado.
Se sale fuera de mi, yo sólo permanezco allí, temblando.
¿Eso es todo?
La habitación está oscura, pero puedo verle. Está sentado en una esquina de la cama, de espaldas a mi ¿También está temblando?
Me miro a mi misma. Aún llevo puesto mi vestido de novia. Ni siquiera nos molestamos en quitarnos la ropa.
Y entonces me pongo a llorar.
Un grito se me escapa, pero rápidamente coloco una mano sobre la boca para ahogar cualquier sonido.
Pero me oye.
Y se gira a mirarme.
"¿Granger?"
Necesito parar de llorar. No tiene sentido. Y es inútil. Y patético. Eso fue todo idea mía ¿Por qué estoy llorando? Todo tenía sentido en mi cabeza, pero ahora no estoy tan segura de nada.
"¿Te duele?", pregunta.
"S-Si"
Hermione, para. Deja de actuar como una niña.
Se tensa, "¿yo…?"
No.
Considerando que lo obligué, fue bastante suave.
Pero duele y estoy avergonzada. Todo es demasiado real ahora.
"Yo… tengo alguna poción que podría ayudar. Y… una poción de dormir sin soñar", su voz era fría y distante.
Me siento como si estuviese en la consulta del doctor de nuevo.
Se me escapa otro gemido.
"¿Granger? Puedo… obliviarte, si lo deseas"
No digo nada.
Continúa lentamente, "Había esperado… que el chico Weasley… o… el Señor Krum…"
"Sólo nos hemos besado"
¿Por qué le estoy explicando esto a él?
Me siento, bajando mi vestido, "M-me estoy poniendo enferma"
Y con esas palabras corro hacia el baño.
Decido esconderme en mi habitación para el resto del día.
La noche se acerca rápidamente y sé lo que eso significa. Solo pensarlo me hace temblar.
Lo odio.
Eso es lo correcto que debo sentir. No se supone que debo sentir asco. Estoy durmiendo con el Profesor Snape, por el amor de dios. No puedo imaginar sentir algo cercano al placer.
¿Por qué me estoy planteando esto? Obviamente, paso demasiado tiempo con Ginny. Sus locas ideas están empezando a afectarme.
Escucho a alguien golpeando la puerta y me asusto.
Sin pensarlo me quedo en mi habitación, "¿Quién es?" Grito cuando llega a las puertas.
"Hermione", la voz de Harry.
Desbloqueo las puertas y las abro, "¿Qué pasa?"
"Rápido! Están luchando!"
No necesito más preguntas. Sé exactamente a quienes se refiere.
Me abro camino a través de la multitud. Alguien me empuja y casi caigo al suelo, pero logro mantenerme en pie y los alcanzo.
Ron y el Profesor Snape.
Están peleando en el pasillo, sin importarles que hay estudiantes mirándoles.
"… Azkaban. No te está permitido entrar en los terrenos de la escuela", dice Snape, su voz está llena de veneno.
"¿Quién lo dice? No puedes evitar que regrese aquí y terminar mi educación"
"¿Está dispuesto a apostar su vida?"
Me quedo en el medio, "Basta! Los dos!"
"Granger, hazte a un lado", me advierte Snape.
"No, no me haré a un lado"
"Hermione", comienza Ron, "No es mi culpa. Me vio y me atacó"
Miro a Snape y me doy cuenta que sostiene su varita. ¿Por qué mantiene la varita en posición? ¿Intenta maldecir a Ron?
"Aquí soy un profesor y es mi deber prevenir las incursiones en propiedad privada. No es un estudiante, Señor Weasley"
Ron alza las cejas, "Está equivocado, Profesor. Soy un estudiante"
"Oh, ¿Ahora también es un mentiroso?" pregunta Snape.
Me giro a él, "No está mintiendo. Ha vuelto a acabar su último año"
Silencio.
La cara de Snape se endurece, "¿Quién lo ha permitido?"
"La Profesora McGonagall", contesto en voz baja.
Puedo ver que no le hace gracia. En realidad, parece muy enojado.
"Ya lo veremos", responde y se marcha cabreado.
La cólera brota a través de mi cuando me encaro a los estudiantes que están mirando, "¿No tenéis nada más que hacer?"
Estoy enferma y cansada de escenas como estas.
Trato de alejarme, pero Ron me agarra el brazo, parándome, "Lo comenzó él, Hermione. Te lo juro"
"Ronald! Has madurado, no?" me libro de su agarre y me marcho.
Le espero en la sala de estar. Está oscuro ya y sé que su conversación con McGonagall ha terminado por ahora. Probablemente está en su clase, muy cabreado.
Finalmente llega a casa.
¿A casa?
¿Sus mazmorras son mi casa ahora?
Sólo me mira, no dice nada.
"Me enteré hoy", le digo rompiendo el silencio, "Tampoco me gusta, pero… no podemos hacer nada al respecto"
"¿Vamos a mi habitación?", pregunta ignorando por completo el problema de "Ron"
Tras unos minutos de silencio incómodo, "Vale", asiento y me pongo en pie.
Siempre es lo mismo.
Le espero en la cama mientras está en el baño, haciendo Dios sabe qué. Sospecho que toma algunas pociones para ser capaz de… hacer lo que tiene que hacer.
Cuando finalmente sale del baño, le miro, abriendo la boca para hablar pero decido no hacerlo.
"¿Qué pasa?" exige, levantando una ceja.
"Nada"
"Granger"
Silencio.
"Granger, no tenemos tiempo para esto"
"Tenemos toda la noche"
"Me gustaría terminar tan pronto como sea posible"
Una vez más le miro, "¿Por… por qué nunca nos quitamos la ropa?"
Se tensa, es obvio que no espera ese tipo de pregunta.
"Yo…" comienza "Es más… fácil"
"¿Lo es?"
"Si"
Trago saliva con dificultad, "Bueno, me hace sentir como… una puta barata"
Está incómodo, "¿Necesitamos tener esta conversación?"
"Si, nosotros… yo quiero que algo cambie", suena realmente patética, verdad?
Me mira cruelmente, "¿Qué esperas? ¿Rosas en la cama? ¿Abrazos?"
"Un beso"
¿Realmente acabo de decir eso?
Se queda callado.
Quizá no debería haber dicho nada.
"Yo no beso, Señorita Granger", dice finalmente con voz dura.
"¿Es un problema que quiera ser besada? Incluso si no siente nada por mi. No me quiero sentir… usada cada vez que nosotros…"
"Yo no beso", repite.
"¿De este modo va a ser hasta el final?"
Asiente.
Me paso una mano por el pelo, "No quiero esto. Quiero…"
"Granger, no deseo discutir estas cosas"
"Me estoy muriendo. Quiero sentirme amada o al menos respetada. Quiero hacer lo mejor los meses que me quedan", esas eran las palabras que había dentro de mi cabeza.
Pero lo único que soy capaz de decir es, "Vale"
Toma un profundo suspiro, "El anticonceptivo que tomaste la pasada noche debería durar al menos dos días"
Reúno mi valor y me levanto, "¿Considerarías… hacer algo un poco diferente si yo… revelase la verdadera razón por la que me casé contigo?"
Cruza los brazos sobre el pecho, con el interés pintado en el rostro.
"¿Lo harías?", pregunto de nuevo.
Estrecha sus ojos, "¿Qué es exactamente lo que quieres de mi?"
Me sonrojo un poco, "Quiero… alguna cosa tiene que cambiar"
"¿Deseas… hacer el amor?", escupe las últimas palabras, "No soy capaz de eso, Señorita Granger"
"No quise decir… sólo… todo es tan frío y tan indiferente"
"Cómo debe ser. Soy un profesor. Tu eres una estudiante. Si fuese otra cosa que frío, sería un error"
Bajo la mirada sintiéndome derrotada.
Está en lo cierto.
Pero ¿Por qué quiero que las cosas cambien?
"Sin embargo", habla de nuevo y sus ojos se encuentran con los míos, "Tomaré tu oferta en consideración. Mañana"
"Yo… no puedo decírtelo. Tendrás que averiguarlo por ti mismo"
"Granger-"
"Sólo lee toda la Ley y se te ocurrirá algo. Estoy segura", me alejo de él y me siento en la cama.
Se acerca a mí, apaga las luces y cumplimos con nuestro deber.
Decido saltarme el desayuno a la mañana siguiente, pero entonces lo veo en la cocina. Por alguna extraña razón me siento atraída hacia él.
"Buenos días", le digo cuando entro.
La mirada que me echa, hace que me suban escalofríos por la espalda.
¿Qué he hecho mal ahora?
"¿Señor?"
Baja los papeles que está leyendo y me doy cuenta que no es el Profeta. Es la carta que todos tenemos. La Ley de Matrimonio.
Mi garganta se cierra. ¿Se ha dado cuenta?
Finalmente habla, "He de admitir, que casi me dejé engañar. Pero sabía que alguna cosa iba mal"
Lo sabe.
Oh Dios, lo sabe.
"He leído la Ley, tal y como tu sugeriste", dice, "Y hay una cláusula que me llamó la atención. Sabes de la que estoy hablando, verdad?"
Estoy temblando.
Poco a poco se pone en pie "Algo referido a si alguno de los cónyuges muere, el que quede no está obligado a casarse de nuevo. El o ella estarían libres de la Ley. ¿Es lo que querías que viese?"
"S-si"
No podía decirlo en voz alta, había tenido que resolverlo por sí mismo.
Esperaba pena en su rostro.
Shock.
Pero no ira, odio y disgusto.
"Lo entiendo ahora", continua, "El misterio, la extraña obsesión de casarse conmigo, un hombre viejo"
¿Hacia dónde va esta conversación?
Se acerca hacia mí, su voz es apenas un susurro, "Lamento decepcionarla, Señorita Granger, pero no estoy planeando morirme en cualquier momento. Lo que significa que vas a estar pegada a mi mucho tiempo"
Me congelo.
¿Qué?
"Qué astuta", añade, "Casi como si fueses una Slytherin"
Y se aleja, dejándome sola.
No.
No. No. No.
Lo ha entendido mal todo.
¿Qué he hecho?
Muchas gracias chicas, espero que hayáis disfrutaso.
Besos
