CAPITULO 11

Me ha estado ignorando durante los últimos dos días. He intentado hablar con él pero me evita, ni siquiera me mira. Y no he intentado nada más. Puedo dejarle pensar lo que quiera. Prefiero hacerle pensar que soy una manipuladora que que estoy débil y me estoy muriendo. Incluso si eso significa que él no me habla en el futuro.

Si tan solo pudiese dejarme en paz en clase.

"Señorita Granger, dudo mucho que su poción esté acabada", dice, levantando la vista desde su escritorio.

"No lo está, señor", respondo.

Neville se está poniendo nervioso a mi lado, su poción también. Tenemos que trabajar en parejas y Neville me pidió si podría ser mi compañero. Lo siento por él, él no lo sabía pero no tengo ganas de hacer nada hoy.

Snape se levanta, "¿Entonces por qué está mirando al vacío?"

¿Qué puedo decir?

"Lo siento, señor, continúo", murmullo y trato de calmarme.

"Si no está a la altura, debería haberse quedado en su cuarto", replica lentamente, "Pero desde que ha decidido honrarnos con su presencia, espero que muestre ganas de trabajar. Al igual que todos los demás"

"Si, Señor", me obligo a decir.

Finalmente parece dejarlo pasar cuando se acerca a otro estudiante, comentando su poción.

"Hermione, ¿estás bien?" susurra Neville.

"Simplemente está siendo un mal día", admito, "o un par de días malos".

Niega con la cabeza, "Será peor sino conseguimos hacer la poción bien"

Tomo un profundo suspiro, "Está bien, ¿por dónde íbamos?"

Agacho la mirada hacia el libro de texto, reviso la lista de ingredientes rápidamente, intentando memorizarlos.

"No estás bien" dice Neville, "¿Qué pasa si yo intento acabar la poción esta vez?"

"Es muy amable por tu parte, pero te tengo que ayudar" contesto, en realidad no le estoy mirando.

…después de que el agua hierva añade dos rebanadas de…

…remover según las agujas del reloj…

"No, Hermione, en serio, lo tengo" insiste Neville.

Y entonces ocurre.

Algo explota y la fuerza me empuja al suelo.

Toso un par de veces, hay humo por todas partes. Los estudiantes han entrado en pánico. Puedo escuchar el ruido y entonces alguien grita.

Lentamente, intento levantarme del suelo, mis ojos arden, me es muy difícil ver con claridad.

"Señor Longbotton!" una voz enojada atraviesa el pánico.

"S-Señor, lo siento, no sé qué ocurrió…"

Neville está todavía en el suelo, probablemente demasiado asustado para ponerse en pie.

Snape se dirige a nosotros, poniendo los ojos en blanco por el miedo de Neville, "Levántese Señor Longbottom"

Y entonces vuelve su atención a mi, "¿Está herida? ¿Qué ocurrió?"

"Estoy bien", contesto, parpadeando varias veces.

Mis ojos están llorosos y me arden.

"No estás bien", concluye Snape, volviéndose a Neville, "¿Y usted?"

"B-bien, Señor. Hermione estaba más cerca cuando… explotó"

"Ya veo. Lleva a la Señorita Granger a la enfermería"

Protesto, "No, no hay necesidad de eso"

Su voz no deja lugar a protestas, "Una poción explotó en su cara. Va a ir a la enfermería"

Estoy enferma y cansada de hospitales, doctores y medicinas. Pero no puedo decirle eso.

Asique sólo asiento, dirigiendo mi camino a la salida de clase.

Neville sigue, "Realmente lo siento, Hermione. Yo… no sé qué ocurrió"

Escucho la voz de Snape dirigida a los demás estudiantes según dejamos la clase, "¿Qué están esperando? El show ha terminado. Continuad"


Flashback:

Estoy teniendo problemas para dormir. Son las tres de la madrugada y aún estoy en el salón, bebiendo té e intentando leer. Pero no importa cuanto lo intente, no puedo concentrarme. Las palabras están ahí, pero no tienen sentido en mi cabeza. Mi mente está en otra parte. Es frustrante.

Las noches son las peores. Parece que los pensamientos más oscuros deciden venir y torturarme con imágenes horribles.

Imágenes de muerte.

Agonía.

Funerales.

Más allá.

¿Hay un Más allá?

¿O simplemente voy a dejar de existir y eso es todo?

Entonces oigo algo.

Voces.

Ruidos.

Lentamente me levanto, mirando alrededor. Agarro mi varita, sintiéndome un poco más segura con ella. Han pasado casi tres meses desde el final de la Guerra, pero no puedo evitar estremecerme con cada sonido extraño.

Escucho durante unos minutos y me doy cuenta que viene del su dormitorio. ¿Qué está haciendo?

¿Debo ir a ver?

No, probablemente no.

Pero entonces mis piernas se mueven y antes de saber lo que estoy haciendo, estoy frente a las puertas de su habitación.

"¿Señor?", susurro.

Nada.

Debería dame la puerta e irme.

Pero entonces le escucho de nuevo.

Él está… peleando con alguien.

¿no?

Ni siquiera me molesto en llamar, empujo la puerta y entro, lista para encarar lo que sea o a quien sea.

Pero sólo está Snape.

Está dormido en su cama.

¿Tiene una pesadilla?

Me acerco a la cama, tensándome cuando le veo mover la cabeza, sus labios se mueven. Tiene la cara cubierta de sudor y parece… aterrorizado.

Está mal, lo sé, pero me siento a su lado en la cama.

"¿Profesor? Despierte"

No lo hace.

Así le toco la cara suavemente, "¿Señor?"

Se calma y lentamente se abren sus ojos.

Al principio hay confusión en su rostro, de repente se separa bruscamente de mí.

"¿Qué demonios estás haciendo aquí?", dice sentándose.

"Yo… le escuché y…"

"¿Y pensaste que tenías derecho a invadir mi privacidad?"

Me pongo en pie, alejándome de la cama, "Sólo quise ayudar. Le escuché desde el salón"

"No pudiste haber puesto un hechizo silenciador en mi habitación. Problema resuelto"

¿Por qué es tan agresivo conmigo?

"Estaba teniendo una pesadillo", digo.

"No es asunto suyo"

Entonces me doy cuenta de que sólo lleva sus pantalones negros y me sonrojo inmediatamente. A pesar de que llevamos casados durante un par de semanas de momento, todavía no le he visto sin camiseta. Hasta ahora.

Me giro rápidamente, "Yo… me voy ya"

"Buena idea", replica.

"Lo siento de verdad, Señor", digo rápidamente.

"Espera"

Me paro y me vuelvo para mirarlo.

Habla de nuevo, "Le voy a dar un consejo, Señorita Granger"

¿Qué?

"¿Si?"

Sus ojos se vuelven fríos, "Deje de intentar ayudarme"

Me tenso, entonces asiento.

Si supiese.


He decidido cenar en el Gran Comedor con mis amigos. Snape no parece querer mi presencia, por lo que no hay necesidad de gastar más tiempo del necesario en nuestras habitaciones.

"Lo siento de verdad", Neville comenzó a decir.

"Para de disculparte, te dije que no hay ningún problema", replico, "Escuchaste lo que dijo Madam Pomfrey. No hay daño serio"

"Pero podría haberlo habido", insiste.

"¿Qué es lo que ocurre?", pregunta Ron desde el otro lado de la mesa.

Intento mantener el gesto de mi cara normal, a pesar de que es extraño tenerlo de vuelta en la escuela. Las cosas han cambiado y no puede esperar que todas las cosas sean como antes.

"Um, realmente no lo sé", contesto tranquilamente, "Estaba leyendo las instrucciones y sólo explotó"

"Yo- yo ni siquiera sé lo que añadí", admite Neville, "El Profesor Snape estaba mirándonos y me entró el pánico"

"¿Aún ejerce ese efecto en tí?", pregunta Harry alzando las cejas.

Neville se sonroja un poco, "Es Snape"

Me rio entre dientes, contenta de que nadie se de cuenta.

"Asique ¿Dónde pasarás las vacaciones?" Ginny me mira, "Harry ha aceptado pasarlas con nosotros"

Me congelo, no sabe que decir. Quiero pasarlas con mi familia, pero eso es otra cuestión. Los serían mi segunda opción, pero ahora no estoy segura. Ron estará allí también y eso sólo complicaría las cosas.

"Vente Hermione" insiste Ginny, "Mama estará tan feliz de tenernos a todos en casa. Juntos"

"No sé" asiento "Lo pensaré"

Pasar las vacaciones en la frías mazmorras con un persona fría no suena divertido en absoluto.


Es fin de semana de nuevo.

Intento hacerlo mejor, convenzo a Ginny para acompañarme a visitar el Callejón Diagon.

Necesito ropa nueva. Algunas prendas con mangas largas y cuello alto. Tengo más y más cardenales en mi cuerpo y el uso del hechizo glamour todos los días se me hace pesado.

Nada más entrar en la primera tienda un niño se acerca a nosotras.

"Eres Hermione Granger, la heroína de guerra" pregunta con una gran sonrisa en su cara.

Miro a Ginny y después me vuelvo al niño, "Si, soy Hermione"

El niño tiene siete u ocho años.

"No puedo esperar a ver a mis amigos para contarles que te he visto", continúa.

Ginny se arrodilla ante él, "¿y sabes quién soy yo?"

El niño parece confundido, "No estoy seguro ¿Eres la novia de Harry Potter? ¿También está Harry Potter aquí?"

Sonrío y Ginny rueda los ojos, "¿Dónde está tu madre?"

El niño apunta a una mujer que está a pocos pasos, gesticulando con la mano para que vuelva.

"Vuelve", le dice Ginny y él corre rápidamente hacia su madre.

Me han reconocido muchas veces, incluso me han pedido autógrafos, nunca había encontrado a un niño que supiese quien soy.

"Ayudé en la Guerra también, ¿verdad?" protesta Ginny, "y la gente me conoce sólo como la novia del chico que sobrevivió"

Se me escapó la risa y agarré a Ginny con mi brazo, tirando de ella en la tienda.


"¿Así que no te dio dinero? ¿O...?" me pregunta Ginny al salir de la tienda, llevando varias bolsas de las compras.

"No. Quiero decir, me lo ofreció, pero no puedo aceptar dinero de él"

"¿Por qué no? Eres su esposa"

Hago una mueca, "Es complicado. Tengo mi propio dinero, no mucho, pero suficiente para ser independiente"

Y de repente alguien me agarra por detrás. Dejo caer mis bolsas, pero antes de que pueda tomar mi varita, algo me presiona en la espalda.

"Ni una palabra", una voz susurra en mi oído.

Me congelo.

Miro a Ginny, me doy cuenta que está en la misma situación que yo. Su atacante viste ropas negras, reconozco a la persona. Es uno de los mortífagos que está fugado.

"Mi varita presiona tu espalda", susurra mi atacante, "Haz lo que te diga o morirás"

Miro a mi alrededor, mis ojos pidiendo ayuda, pero nadie se da cuenta de lo que ocurre.

"Vamos a dar un paseo", me dice el hombre y me empuja forzándome a moverme.


Sé dónde nos llevan.

Al Callejón Knockturn.

Por fin llegamos a un rincón oscuro y el hombre me libera, empujándome al suelo. El otro hombre hace lo mismo con Ginny. Ambas nos hacemos hacia atrás.

"Dejadla ir y no pelearé con vosotros", hablo mirándoles a ambos.

Uno de ellos ríe, "No te aconsejaría luchar contra nosotros si sabes lo que es bueno para ti"

"Probablemente alguien nos vio en el Callejón Diagon. Ahora las autoridades habrán sido alertadas", dice Ginny con voz cabreada, "Dejadnos ir"

"Creo que no", dice sonriendo, "El Señor Oscuro está muerto y no hay nada que nos quede por hacer... excepto la venganza. La primera página del Profeta. La heroína de guerra y su compañera fueron encontradas muertas en las calles del Callejón Knockturn"

Miro la varita en sus manos.

La mía está en mi bolsillo. Si tan sólo pusiese sacarla sin que se diese cuenta.

"Vuestras varitas, por favor", dice como si leyese mi mente, "Ambas"

Aprieto los dientes, "No"

"Varitas, ahora", alza su voz.

No le daré mi varita. Me va a matar de cualquier manera.

Nuestro comportamiento no les complace y uno de ellos hace un movimiento rápido hacia mí. Un gran corte aparece en mi estómago y grito del repentino dolor. En ese momento decido arriesgarme. Me tiro al suelo, sosteniendo mi tripa, pretendiendo aparentar que me duele mucho.

Ginny se arrodilla a mi lado, "¿Hermione?"

Uso ese momento para sacar mi varita del bolsillo.

Todo ocurre en menos de un segundo.

Lanzo una maldición hacia ellos, pero la desvía. Entonces Ginny saca su varita también.

Las maldiciones vuelan por todas partes.

"Stupefy!", gritamos Ginny y yo a la vez.

Y funciona.

Los atacantes caen al suelo.

¿Estamos a salvo?

No me permito relajarme tan pronto, "Ginny, pide ayuda!"


Adrenalina.

No me he sentido así desde la Batalla.

La sensación de que tu vida está en peligro.

La sensación de que sabes que puedes acabar con la vida de otra persona.

Ya estoy de vuelta en Hogwarts, sentada en la oficina de McGonagall pero mi corazón aún no se ha calmado. A pesar de que hay una manta cubriéndome, todavía siento frío.

"Han sido arrestados para ser interrogados", explica Minerva con una expresión preocupada en su rostro, "Esto es lo que habíamos temido. Ataques al azar"

"No fue al azar", digo, "Creo que nos estaban esperando. Probablemente nos siguen, me siguen, desde hace bastante tiempo"

"Estás segura ahora", me asegura, "Puedes ir a tus habitaciones o esperar a la señorita Weasley. Todavía está prestando testimonio"

"Sabe tanto como yo", susurro intentado sentirse normal de nuevo.

Me estremezco cuando alguien irrumpe en la habitación.

"Mione, ¿Estás bien?", pregunta Ron aún en shock, "¿Qué pasó?"

Me levanto y me pongo frente a él. Estoy demasiado cansada para explicarle todo. He gastado la última media hora respondiendo todas las preguntas posibles y todo lo que ahora quiero es ir a dormir.

"Señor Weasley, ¿No debería estar con su hermana?", pregunta Minerva dándose cuenta de lo cansada que estoy.

"Estaba con ella y me envió aquí", contesta él, "¿Estás bien Hermione?"

Ajusto la manta alrededor de mi cuerpo, "Estoy bien. Es sólo... quiero ir a mi habitación. ¿Entiendes verdad?"

Está un poco disgustado, pero sonríe, "Por supuesto"

Asiento, "Bien... buenas noches"

Rápidamente me dirijo hacia las mazmorras.

Casi colapso en el sofá del salón, quitándome la manta.

Cuando estoy a punto de cerrar los ojos y descansar, oigo pasos.

"Granger"

Es Snape.

Está en la entrada, le falta un poco el aliento ¿Ha venido corriendo?

"¿Qué estás haciendo aquí?", me pregunta acercándose, "¿Por qué no estás en la enfermería?"

"Porque no necesito estar allí", contesto apartándome el pelo de la cara.

"¿Cómo ha ocurrido?", pregunta, "He estado buscándote desde que me han informado del ataque"

"Ginny y yo estábamos en el Callejón Diagon y nos atacaron, nos amenazaron y nos llevaron a un rincón apartado del Callejón Knockturn"

"¿Qué pasó allí?"

"Nos negamos a darles nuestras varitas y de un modo u otro yo conseguí sacar la mía y…"

"Estás sangrando", dice de repente, interrumpiéndome.

"¿Qué?", sigo su mirada y me doy cuenta del corte del estómago.

Me había olvidado completamente de él.

Y nadie se había dado cuenta.

"¿Por qué nadie se ha hecho cargo de eso?", me pregunta, "¿Cómo ocurrió?"

"Una maldición cortante, creo. Nada serio, sólo pretendía asustarme"

Snape aclara su garganta, "Déjame echarle un vistazo"

Abro la boca para protestar, pero su expresión me dice que es él o la enfermería.

Suspiro, me recuesto hacia atrás y me subo la camiseta.

Snape se acerca a su armario de pociones, sacando dos pequeños viales. Cuando vuelve se sienta en la mesa frente a mí. Bajo la vista hacia mi misma. La camisa está sucia y cubierta de sangre. Asqueroso. Asique rápidamente la desabotono, me la quito y la tiro al suelo. No quiero verla de nuevo nunca más.

Aún llevo puesta una camiseta interior blanca sin mangas que también está cubierta de sangre. No puedo esperar a tomar una ducha caliente. Me acuesto de nuevo, subiéndome la camiseta, revelando un corte largo y poco profundo justo sobre mi ombligo.

Snape da un profundo suspiro, abre el pequeño vial y me lo ofrece.

"Bebe esto"

Hago una mueca al ver el líquido verde del interior, pero no digo nada y me lo bebo, dejando la botellita vacía en el escritorio.

Cierro los ojos, esperando que esto se acabe lo antes posible.

Snape mueve su varita, usando un hechizo para limpiar el corte. Entonces siento su mano en mi piel. Tiene las manos calientes.

No puedo evitar mirar su rostro mientras extiende el ungüento sobre mi piel. Está concentrado en la tarea, pero puedo ver que no está cómodo con lo que está haciendo.

"No has comido bien últimamente, ¿verdad?", me pregunta de repente.

Me miro y me doy cuenta de que mis costillas están marcadas y no es una vista agradable.

Siento la necesidad de cambiar de tema, tomo un profundo suspiro, "¿Señor?", pregunto, "Me gustaría hablar con usted"

Él sabe que significa, "No hay necesidad, señorita Granger"

"Está equivocado en todo. La Ley, lo que leyó, lo entendió mal", intento explicarle.

"No estoy de acuerdo", su voz es fría, "Pero realmente no necesito discutirlo"

Tira de mí y casi protesto por su falta de tacto.

"No soy lo que crees que soy", insisto.

"Weasley ha vuelto. Y no creas que soy idiota. Sé que él no ha vuelto aquí por su educación"

Me muerdo un poco el labio, siendo incapaz de protestar.

"Esto", me ofrece el ungüento, "Échatelo cada mañana y no quedará cicatriz"

Tomo el vial y de repente me agarra la mano, sus ojos se estrechan con sospecha.

Intento soltar mi mano de su agarre, pero es inútil.

"¿Señor?"

No dice nada, simplemente gira mi mano haciendo que el interior de mi muñeca quede ahora visible para él. Me quedo congelada. Creo que mi corazón se ha quedado parado durante un segundo. Ahí está. Los oscuros y púrpuras moratones y el corte que me hice hace mucho tiempo.

Se me sube la sangre a la cabeza y me sonrojo de vergüenza.

"Suéltame", me retuerzo, desesperada por ocultar mis faltas.

Sus ojos permanecen en mi piel dañada durante un tiempo, inspeccionándola y observándola.

Siento que estoy a punto de llorar.

Y entonces finalmente me suelta. Presiono mi brazo contra mi pecho y rápidamente me envuelvo con la manta alrededor con ganas de esconderme de él.

Sólo quiero correr a mi habitación.

¿Por qué no dice nada?

Sus ojos al fin se encontraron con los míos y veo incredulidad en ellos.

"Señorita Granger", comienza, su voz es tranquila y lenta, "¿Te lo ha… hecho a si misma?"

Me siento avergonzada.

No me estoy hiriendo a mi misma. Sólo lo hice una vez y nunca más después de esa. Y ahora me está mirando como si fuese una persona loca que podría deshacerse en pedazos en cualquier momento.

"Yo… yo no lo he hecho", contesto.

"Ese corte te lo has hecho tu", dice.

"¿Cómo lo sabes?", le respondo, "¿Qué pasa si me corte… en la batalla? ¿O… si lo tengo desde que me torturó Bellatrix?"

Parezco patética metiéndole. Defendiéndome e intentando esconder mi asqueroso secreto.

"Granger, ¿has estado dañándote? Dímelo"

Ahora está actuando como un doctor y odio a los médicos.

"No me estoy hiriendo a mi misma. No me he cortado", me pongo de pie, "Ahora me voy a ir a mi cuarto y no te preocupes, no intentaré cortarme las venas"

Antes de que tenga oportunidad de replicarme, paso a su lado hecha una furia fuera de la habitación.


Bueno chicas, antes de nada disculparme porque hace muchíiiisimo que no actualizaba. Pero he cambiado de trabajo y de ciudad y estoy muy liada. Pero tranquilas que esto no quedará así, tengo que sacar tiempo para traducir un ratito, espero poder colgar el próximo sin demasiada espera.

Un beso y gracias por la paciencia y los comentarios.

nuane