Disclaimer: Esta historia es una traducción de the-shiny-girl, A Dark Tale. Los personajes de universo Harry Potter son de J.K. Rowling. Nada me pertenece, me limito a traducir.
NT: Puff, cuanto tiempo. Tengo que pedíos perdón por la tardanza, estoy liadísima con el curro y no tengo tiempo para nada. En España ahora tenemos un periodo de minivacaciones y voy a intentar darle un empujón a la historia, al menos a ver si llego a pillar a la autora que va por el Capítulo 20.
Quiero daos millones de gracias por los reviews que me habéis dejado, en esta y en la otra historia, que me han animado muchísimo y han hecho que mi conciencia no esté tranquila por dejar la historia colgada. Millones de gracias.
Un besazo. Y espero que os guste.
CAPITULO 15
Dejé una muestra de sangre en su mesilla. De eso hacía casi dos días. No habíamos vuelto a hablar desde que me pidió la muestra. Nos cruzamos en la entrada, me siento silenciosamente en su clase, nos evitamos. Pero hoy todo esto tiene que terminar porque se nos está terminando el tiempo para llevar a cabo nuestra obligación como marido y esposa. ¿Se ha olvidado?
Gimo, esperando que el día de hoy se acabe ya.
"Asique sólo una semana más", me dice Ginny, "¿Has decidido donde pasarás las vacaciones?"
Es la hora de cenar y todo el mundo está reunido en el Gran Comedor, hablando y comiendo.
Todos menos yo.
"No lo sé", admito, "Las vacaciones no son lo que eran"
"¿No echas de menos a tus padres? ¿Quizá puedas pasar tiempo con ellos?"
Me tenso, fuerzo una sonrisa. "Quizá, sólo... no tengo tiempo para pensar sobre eso con todas las tareas del colegio y todos las cosas"
"Um, Hermione, no te lo tomes mal, pero... no te estás estudiando tan duro como solías y me he dado cuenta que tus calificaciones han... bajado"
tomo un sorbo de zumo de naranja intentando ganar tiempo para pensar una respuesta.
Ginny continua, "Y si tienes problemas, sabes que me los puedes contar, ¿verdad?"
Asiento, "Snape sólo... me saca de los nervios, eso es todo"
La pelirroja sonríe y baja la mirada, muy interesada de repente por lo que hay en su plato, "Si, voy a creerte en eso"
Y esos es todo lo que me dice.
La mención de Snape o mi relación con él hace que todo el mundo se vuelva silencioso y distante.
Creo que lo voy a empezar a utilizar más a menudo.
Faltan tres horas para la media noche.
Snape me ha sentado en nuestra sala de estar mientras está de pie, mirándome con una expresión ilegible.
Este es el primer contacto que hemos tenido en dos días. Incluso no me ha atormetado en clase como siempre hace.
"Necesitamos tener una conversación", dice finalmente.
Casi ruedo los ojos, "Lo sé, lo dijiste en la nota que dejaste en mi cama"
Asiente, finalmente comienza, "He hecho algunas pruebas a tu sangre"
Me envaro. Hay muchas cosas, preguntas en mi cabeza, pero la única palabra que sale de mi boca es, "¿Por qué?"
"Necesitaba estar seguro - "
"¿De que estoy mintiendo?", le corto.
"No", repica, "Por supuesto que no"
Cruzo los brazos en mi pecho, "¿Entonces de qué?"
"Necesitaba verlo por mi mismo. Me dí cuenta de que hay un crecimiento anormal de células blancas inmaduras y -"
Me levanto, interrumpiéndoles, "¿Por qué me estás contando esto? Lo sé todo sobre el tema, lo he escuchado muchas, muchísimas veces, de diferentes personas. Doctores, especialistas y estoy enferma. No necesito escucharlo de un Maestro en Pociones también"
Su rostro se vuelve frío, "Para de actuar como una niña inmadura"
"Para de decirme eso"
Puedo verle apretar su mandíbula, pero cuando habla su voz es tranquila, "Sólo deseo informarte que voy a hacer algunas pruebas más. Y estate preparada por si te le pido algunas muestras más"
"¿Por qué?"
"Para obtener más información sobre tu condición"
"No es necesario", contesto.
"Había algunas anormalidades sobre las que deseo profundizar"
Alzo la vista, "¿Qué... qué tipo de anormalidades?"
"Aún no estoy seguro. Hay algunas cosas que necesito comprobar primero"
Espléndido. Como si la leucemia no fuese suficiente. ¿Qué más tengo?
Se me escapa una corta risa, pero paro rápidamente.
Me mira incómodo, "Eso es todo"
Pero tengo que ser madura, "Asique... ¿le espero en su cuarto?"
Sólo asiente, apartando la mirada.
Flashback:
Es la primera semana desde la vuelta a Hogwarts.
Nadie conoce mi enfermedad ni mi plan de casarme con el Profesor Snape.
Al menos, no todavía.
Todos me están mirando, susurrando cosas sobre mi.
La mayoría agradables, como heroína de guerra, chica valiente, la mejor parte del Trío de Oro.
Puedo imaginar que todo va a cambiar pronto.
¿Pero cómo me voy casar con un hombre que nunca me ha mirado?
Me odia. En realidad me odia. Odia el hecho de que haya salvado su vida sin pedirle su opinión.
Ya le he informado de mi plan y me aterroriza. Su reacción... posiblemente me hechizará cuando termine de preguntarle.
He intentado hablar con él muchas veces, pero ha sido inutil. Cuando intento hablar con él después de clases, simplemente desaparece en sus mazmorras. Cuando intento pararle por los pasillos, le pierdo entre la multitud.
Es imposible conseguir hablar con él.
Pero ya lo he decidido.
Necesito algo que me haga captar su atención. Alguna cosa que le haga volver su atención hacia mi, mirarme y hablarme.
¿Es eso mucho pedir?
Sé exactamente donde hacerlo.
Ahora, durante la case de Pociones.
Tenemos que hacer una simple poción. Creo que podría hacerla durmiendo.
Pero hoy, voy a cometer un fallo.
A propósito, por supuesto.
Pretendo leer el libro de texto, esperando el momento correcto. Sé que Madam Pomfrey no está en Hogwarts y él no será capaz de enviarme sólo a la Enfermería.
Le observo como da su vuelta por la clase, comentando las pociones.
Y entonces lo hago.
Echo soda helada en la poción y de repente explota.
Unos pocos estudiantes gritan y comienza el pánico causado por el humo.
"Tranquilos", oigo la voz de Snape, "Silencio!"
Puedo ver que viene hacia mi.
"Señorita Granger", está enfadado.
Comienzo a parpadear, "M-Mis ojos, me duelen, Señor. Lo siento de verdad. No sé qué pasó!"
"Clase terminada", ruge y los estudiantes no necesitan que lo diga dos veces. En menos de diez segundos todos se han ido.
Y estamos solos en su clase.
Tal y como yo quería.
Agita su varita, hacinedo que el humo desaparezca, entonces apunta a una silla, "Siéntate"
Obedezco.
Se alza sobre mi, examinándome con sus ojos. De repente estoy muy nerviosa. No estoy acostumbrada a mentir, especialmente a él. Siempre he tenido un presentimiento, puede ver a través de nosotros.
"No hay nada malo en sus ojos", dice finalmente, alejándose de mi.
Podría insistir en que me duelen y me arden.
Pero decido ser honesta, "Está bien"
Silencio.
¿Y si me expulsa a causa de esto?
"Señorita Granger", dice, "¿Por qué esto era necesario?"
"Yo..."
"No espera que me crea que fue un accidente. La conozco. Cometer un error en una simple poción no es le gustaría"
Asiento, "Necesitaba hablar con usted, Señor"
Deja escapar un suspiro molesto, "¿Y decidió que volar mi clase era la mejor manera de conseguir hablar conmigo?"
"Si", me fuerzo a decir, ignorando lo estúpido que suena, "Me ha estado evitando. Incluso desde ese día en San Mungo"
"Si, es correcto"
Eso me coge con la guardia baja. No esperaba que lo admitiese.
"Yo, bueno", no sé que decir ahora.
"Le dará cinco segundos y después le voy a pedir que se vaya"
Aclaro mi garganta, "No entiendo por qué está enfadado. Quería ayudar y yo... no creo que sea justo como me está tratando"
Solamente alza las cejas, "¿No cree que sea justo?"
"No"
Sonríe, "Bueno, Señorita Granger, no voy a repetir esto nunca más asique escuche atentamente. No fue justo cuando decidió jugar a ser una heroína. No fue justo que tomase mi vida en sus manos"
"Pero le salve!"
"¿Qué espera? ¿un aplauso? ¿debería inclinarme ante usted? ¿Ponerme de rodillas?"
Me abrazo a mi misma con mis brazos, "Está siendo cínico"
"Lo siento", se mofa.
"Pare"
"Estoy siendo honesto", dice, "querías saber cual es mi opinión de usted"
"No -"
"Creo que es increíblemente presumida, egoísta, que necesita que se la preste atención y se la elogie. Y le molesta que no la esté recibiendo de mi. Es por eso que usted para la mayor parte de su tiempo siguiéndome, acechándome"
Estoy shockeada.
Pensé que su reacción del hospital fue debida al shock. Pensé que dándole tiempo, lo superaría y sería capaz de ver más allá. Pero estaba equivocada. Realmente me odia por salvarlo.
Estoy sin palabras.
"Márchese", ordena, "Y su pequeña explosión sólo le ha valido una detención. Con Filch"
No hay nada que decir. Es como un muro de piedra. No importa lo que diga o haga, no puedo llegar a él.
Derrotada, me doy la vuelta y me voy.
Me tumbé en la cama mirando hacia arriba y pensando.
Sé que es poco profundo, especialmente con todo lo que está ocurriendo, pero no puedo dejar de preguntarme por el sexo. ¿Esto es todo lo que es? ¿Sólo unos pocos minutos de cuerpos moviéndose el uno contra el otro? No sé por qué la gente está tan fascinada con ello.
Puedo escucharle entrando en la habitación y me siento, mirándole.
No se mueve.
Espero.
Silencio.
Y es incómodo.
Está parado.
Quizá...
"No es contagioso, si eso es lo que estás pensando", hablo, "No caerás enfermo por tocarme o algo parecido"
"¿Qué... qué estás diciendo?"
"Sobre ti, parado ahí como... como si no fuese a tocarme por mi enfermedad"
Su rostro se oscurece, "Que bajo piensas de mi"
"Lo siento -"
"Para de disculparte"
"Entonces ¿por qué estás ahí, mirándome así?"
Da un paso y me doy cuenta de que lleva un pequeño vial de poción en su mano izquierda.
Mis ojos se encuentran con los suyos, "¿Qué es eso?"
"¿Tu...?" comienza, "¿Cómo...?"
Alzo mis cejas con interés. Es la primera vez que le veo sin palabras.
Finalmente pregunta, "¿Sientes dolor o molestias durante nuestros encuentros?"
"¿Por qué lo preguntas?", miro la poción que está en su mano, "¿Qué es eso?"
"Es una poción para adormecer. Su objetivo es un área específica y puedes estar segura de no sentir nada"
"¿Yo... no sentiría nada?"
Simplemente asiente.
"¿Nada de nada? Si cierro los ojos... ¿no sentiré nada de lo que ocurra?"
"Eso es"
Silencio.
No.
No.
Lentamente me levanto de la cama, "¿Por qué estas haciendo esto?"
"¿Para conseguir su perdón?"
"Esto es exactamente lo que temía que ocurriría", sacudo la cabeza, "Estás haciendo esto porque sabes que estoy enferma"
"Granger -"
"Sientes pena de mi. Pobre pequeña Hermione, se está muriendo, así que ¿por qué no hacerle las cosas más fáciles cuando aún está viva?"
El está en silencio.
"Es lo último que quiero de tí. De nadie. La pena. Pensé que entenderías eso"
espero que me discuta, que intente y me demuestre que estoy equivocada, pero no hace nada de eso. Simplemente guarda el vial de poción en su bolsillo y asiente, "Como desees".
Al principio le miro extrañada, pero entonces una pequeña sonrisa asoma en mis labios.
Gracias.
No digo nada, me tumbo en su cama de nuevo.
Y todo pasa como de costumbre.
No decimos ninguna palabra.
Simplemente se pone sobre mi, soportando su peso en sus hombros, nuestro cuerpos se tocan lo menos posible. Se mueve lentamente esta vez, puedo ver que está actuado de modo diferente, pero decido no decir nada.
Normalmente cierra sus ojos, pero hoy los mantiene abiertos mirándome. Cada segundo me mira a la cara, inspeccionándola intento mantener una expresión neutral tanto como me sea posible.
Esta noche es diferente.
Le toma más tiempo. No sé por qué. ¿Debería preguntar?
No.
Probablemente no sea una buena idea.
Siempre me parece interesante el modo en que respira y cómo se corta su respiración silenciosamente cerca del final, también se muerde el labio inferior en el proceso. Me gusta ver ese lado de él. Cuando no tiene por completo el control. En él, el hombre frío y controlador que es, es muy extraño.
Rueda a mi lado y permanezco tumbada. Necesito un momento para calmarme.
Sólo un minuto o dos y luego me iré.
Abro los ojos lentamente, gimiendo por el frío de la habitación.
¿Por qué hace tanto frío?
Pongo las mantas sobre mi cabeza, entonces me doy cuenta de algo.
Mis mantas no son verdes.
Es su habitación.
¿Por qué estoy todavía en su habitación?
¿Qué hora es?
Miro alrededor, me doy cuenta que estoy sola. El ya se ha ido.
Debo estar soñando.
¿Me ha permitido dormir en su cama?
¿Por qué no me echó o me levitó hasta mi cuarto?
Nosotros... pasamos la noche juntos en una cama.
En su cama.
Juntos.
Durmiendo uno al lado del otro.
Suena raro.
Me levanto, me dirijo hacia el cuarto de baño para usar el lavabo.
¿Por qué está actuando así?
Sabe que odio la pena.
Después de lavar mis manos, miro mi reflejo en el espejo.
¿Qué estoy haciendo?
Las vacaciones de Navidad se acercan.
Espera.
Diciembre.
Navidad.
De repente, me siento cómo si me hubiesen lanzado un cubo de agua.
Mi regla.
No solo es tarde.
Ni recuerdo la última vez que la tuve.
Puedo sentir como mi garganta se cierra y tengo que agarrarme la lavabo para mantener el equilibrio.
Tranquila, Hermione.
Estás enferma. Tienes una enfermedad grave. Es normal que tu cuerpo se comporte diferente.
Sigo repitiendo eso en mi cabeza.
Pero no está ayudando.
¿Qué si...?
No, no puedo estarlo.
Oh Dios.
Estoy aterrorizada.
