Disclaimer: Esta historia es una traducción de the-shiny-girl, A Dark Tale. Los personajes de universo Harry Potter son de J.K. Rowling. Nada me pertenece, me limito a traducir.
NT: Aprovechando antes de la vuelta a la realidad del trabajo y que ayer leí un maravilloso fanfict que posiblemente sea el próximo que traduzca y me dio una motivación extra. Cuelgo un nuevo capítulo.
Millones de gracias por los reviews, sois fantástic s. Me encanta el capítulo que os cuelgo, a ver que os parece.
Besos
CAPÍTULO 17
"¿Podría... pasar el... periódico, por favor?", pregunto tranquilamente.
Asiente, estirándose sobre la mesa, pasándomelo.
"Gracias", murmullo, abriéndolo rápidamente y escondiéndome tras él.
Normalmente no desayunamos juntos, ni siquiera sé como hemos acabado así, pero aquí estamos, sentados juntos, extraño, en silencio.
En realidad, sé qué ha ocurrido.
Los dos somos demasiado orgullosos para nuestro propio bien. Es domingo y bajé a la cocina esperando que estuviese vacía como de costumbre. Pero el estaba aquí, sentado en la mesa, bebiendo té. Levantó la mirada y ¿eso fue todo? ¿Girarme e irme? No puedo hacer eso. No tiene ese tipo de poder sobre mi.
Y no salió bien.
Así...
Aquí estamos.
Evito mirarle.
Le besé.
Cuando estaba borracha.
Ugh.
Nunca me voy a volver a acercar al alcohol. Nunca.
Tomo un sorbo de zumo de naranja y claro mi garganta, fingiendo leer el diario El Profeta.
¿Por qué no se ha ido todavía? Ni siquiera está comiendo algo, sólo está aquí sentado.
"¿Qué planes tiene para hoy?"
Y ahora me está hablando.
Si el puede hacerlo, yo también.
Le miro, intentando parecer normal. "Nada especial. Iré a dar una vuelta a lo mejor o... leeré un libro. O dos"
Sonríe.
"¿Y tu?", le pregunto. Es educado hacerlo.
"Estaré en mi laboratorio"
"Oh", replico, "¿Por qué?"
"¿Perdona?"
"¿Qué estás haciendo allí?"
Parece sorprendido por mi interés, "Probar nuevas pociones, corregir trabajos"
"¿Corregir trabajos? Normalmente haces eso en tu despacho"
Estrecha los ojos, "¿Qué pasa, Granger? ¿En realidad qué quieres saber?"
Silencio.
Entonces me levanto, "Deberíamos conseguir cereales. Quiero cereales"
"¿Tu... Qué?"
"Cereales, ya sabes. Cereales para el desayuno. No hay en Hogwarts y me apetecen"
"Sé lo que son los cereales. ¿Por qué estás cambiando de tema?"
"No lo estoy haciendo"
"Si"
"¿Qué anomalías?", pregunto de repente, "¿Por qué no me lo dices?"
Se tensa, "Granger, no es nada serio. Estoy trabajando en ello"
"Es mi cuerpo y tengo derecho a saberlo"
"Te lo diría si lo supiese, pero no lo sé. No aún"
Me muerdo la lengua cabreada pero simplemente asiento. Permanezco unos momentos ahí, luego me voy con torpeza de la cocina.
Flashback:
Knock knock
No oigo nada.
Por lo que llamo de nuevo, esta vez algo más fuerte.
"Pase", escucho una voz molesta al otro lado.
Empujo la puerta para abrirla y me fuerzo a entrar.
Es su despacho, y a pesar de que nos hemos casado y estas habitaciones son nuestras habitaciones, no me siento cómoda al entrar en ellas.
Está sentado en el sillón, leyendo un libro.
Me mira, pero luego sigue leyendo.
Espero ahí en silencio.
Ese fue un error. ¿Qué estoy haciendo aquí?
"¿Hay algo que quiera, Señorita Granger?", pregunta, ni siquiera me mira.
Encuentro divertido que todavía me llame Señorita Granger. Pero no le corrijo. Me siento... segura al ser llamada así. Tal vez no estoy lista para enfrentarme al hecho de que no seré la Señorita Granger nunca más. Sólo han sido unas pocas semanas después de todo.
"Si", comienzo, "Quería... pedirle prestado un libro"
Si, quería pedirle un libro. Eso suena creible.
Sólo apunta la estantería que está detrás de él, sin decir nada. Probablemente quiere que le deje solo tan pronto como pueda.
Asiento, pasando rápidamente entre él y la estantería, paso un rato largo mirando los libros. Esto es mejor que la Biblioteca.
Bueno, una de las ventajas de estar casada con un profesor es tener acceso a muchos libros que no puedes encontrar en la Biblioteca.
"¿Granger?", su voz atraviesa el silencio, "No está aquí a por un libro"
Esta vez se gira a mirarme y me sonrojo, nerviosa asiento, "Por supuesto que lo estoy. Yo quería..."
Mis ojos buscan entre los libros y rápidamente cojo uno, "Quería este", entonces leo el título de la portada, "La Historia y Métodos de Tortura usados por los Mortífagos"
¿Cómo?
Se envara, "No creo que deba leer eso"
"¿Por qué no?", me pongo un poco a la defensiva.
Se levanta, "Este libro no está disponile para otros estudiantes y creo que eso mismo debería aplicarse a usted"
"Señor, por favor. He sobrevivido a una guerra, he estado viendo ese tipo de cosas. ¿Qué daño podría hacer un libro?"
Lo toma de mi mano cuidadosamente, "Sin embargo, preferiría que utilizase la Biblioteca de la escuela por ahora"
Eso me cabrea un poco, pero me muerdo la lengua antes de decir algo.
En ese momento le miro. No lleva puestas sus túnicas normales de clase, parece un poco más relajado y su cuello no está cubierto. Entonces lo veo. La cicatriz. Del ataque de Nagini. Es larga y por alguna razón no puedo parar de mirarla.
Se da cuenta y rápidamente se gira, aclarando su garganta, "Debería irse"
Pero no me muevo.
"Granger"
"¿Dolió?", pregunto, suelto una risita nerviosa, "Pregunta estúpida, por supuesto que dolió. Pero... ¿cuánto?"
Silencio.
"¿Señor?"
Finalmente habla, "Duele"
Puedo verlo en mi cabeza.
Toda la sangre.
Brotando de su cuello, empapando sus ropas.
El dolor en su rostro.
Sus ojos, la mirada que había en ellos. El sabía que era su fin. Pude verlo. Estaba seguro de que iba a morir.
Solo que no lo hizo.
Por mi.
"Granger", me saca de mis pensamientos.
Me acerco a él, "Yo... también tengo cicatrices"
Silencio.
"Algunas son de cuando era pequeña. Me caía... mucho"
No me contesta.
Me acerco más, "Y algunas son de la Guerra. Tengo...", me subo la manga, "Esta"
Pasan algunos segundos y entonces gira su cara hacia a mi, sus ojos viajan de mis ojos hacia mi brazo.
Allí están.
Las cicatrices.
Sangresucia.
Se tensa, pero no dice nada.
"Bellatrix, ella... cuando fui capturada y llevada a la Mansión Malfoy", explico, "La herida ha sanado, pero las cicatrices no desparecen. Madam Pomfrey ha intentado todo, pero supongo que es algún tipo de magia oscura. No... desaparecerán. Nunca"
Parece hipnotizado, finalmente habla, "¿Cómo es que nunca la he visto antes?"
"Oh, uso un hechizo para esconderla. La mayoría del tiempo", admito.
De repente me siento extrañamente incómoda y rápidamente me bajo la manga, escondiendo el brazo detrás de mi espalda.
"Me debería ir", susurro y el asiente.
Me dirijo rápido hacia la puerta fuera de la habitación, no puedo librarme de esa sensación.
Sensación de calor.
Me siento bien cuando hablo con él.
"Ahh, aire fresco!", suspiro cuando Ginny y yo salimos del castillo.
A pesar de que me encanta leer, pasar todo el día detrás de los libros no me parece tan interesante. Asíque he quedado con Ginny para pasear. Me vendría bien algo de compañía.
"Hace frío!", gime Ginny, enrollándose más la capa alrededor del cuerpo.
Río, "Esto es a lo que nos gusta llamar invierno"
"Ugh, no me gusta la nieve y el frío. ¿Por qué no podemos volver dentro?"
Le agarro el brazo y la obligo a comenzar a caminar, "No, entrarás en calor. Ya verás"
Puso cara de enfado, pero no protestó.
"Entonces", comienza, "¿Qué ocurrió entre tu y Ron?"
Me pongo tensa, "¿Qué has oído?"
"Nada, pero sé que algo ocurrió"
"El... irrumpió en las mazmorras, acusando a Snape de... cosas. Montó una gran escena por nada"
Ginny rueda los ojos, "¿Qué le pasa? Conseguirá que le echen de la escuela. Hablaré con mamá y papá sobre su comportamiento"
"No, Ginny..."
"Si. Le guste o no, el Profesor Snape es profesor de esta escuela. Y Ron tiene que aprender a respetarle. A pesar de..."
"¿A pesar de qué?"
"A pesar de que ese maestro esté casado con la chica que le gusta"
Sacudo la cabeza, "No empecemos con eso. Nosotros estuvimos juntos, pero no funcionó ¿Tengo que recordarte que Ron fue el primero que comenzó a ver a otras chicas?"
"No, no tienes que hacerlo. Sé que mi hermano y yo sabemos que se dejó llevar... por toda la fama y la atención..."
Ruedo mis ojos, "Yo no me dejé llevar. Ni Harry"
Ginny sonríe, "Muy bien, vamos a cambiar de tema"
Asiento, espero en silencio.
"¿Harry te contó lo de esos dos mortífagos? Está esperando para juicio y tendríamos que testificar contra ellos" Ginny explica.
"Espero que no. No quiero volver a ver sus caras nunca más"
Ginny tira de mi brazo, "Nunca te he dado las gracias por salvarme la vida aquella tarde"
"No te salvé. Fue trabajo de equipo"
"Oh vamos. Si no hubiese sido por ti, yo... estaría muerta. Así que gracias"
Sonrío, sin saber realmente qué decir. Aquí estoy, con mi amiga más querida y sin poder contarle la verdad. No puedo confiar en ella. No puedo.
¿Qué es lo que me pasa? ¿Soy una persona horrible?
Acabo de volver de mi paseo. Comienza a estar oscuro fuera. Estoy a punto de entrar en la cocina para buscar algo de comer cuando veo a Snape en la sala de estar.
Sentado en silencio.
"Hola", digo un poco sorprendida.
Se levanta, mirándome de un modo extraño.
"¿Qué?", pregunto alarmada.
Conozco esa mirada. La he visto antes. Es la mirada de una persona que me va a dar malas noticias.
"¿Qué ocurre?", pregunto de nuevo.
"Quizá deberías sentarte"
"No. Dime"
Parece escéptico, pero finalmente asiente, "Contrasté los resultados"
"¿Mi sangre?"
"Si. Los resultados no... son buenos"
Me relajo, "Ya sé eso. Me estoy muriendo, no tengo falsas esperanzas de sobrevivir por arte de magia"
¿Pero por qué el está tan serio?
Sé que me estoy muriendo.
"Señorita Granger", comienza, "Según la información que me dio, cuando fue diagnosticada, cuando estuvo con el tratamiento, etc., yo esperaba..."
"¿Qué?"
Me está empezando a preocupar.
"¿Qué? ¿Estoy embarazada?", bromeo, entonces mi cara se vuelve seria, "Oh Dios, ¿estoy embarazada?"
Parece perturbado por ese pensamiento, "No, no es eso"
Me relajo, "¿Entonces qué es?"
"Dijiste que todavía tenías un año o más, ¿es eso correcto?", pregunta.
"Si, eso es lo que me dijo el doctor"
Silencio.
"¿Qué?", pregunto.
Nada.
"¿Qué pasa?", le digo de nuevo.
"Hay un aumento de glóbulos blancos"
"Eso ya lo sé"
Su voz es amable, "Hermione"
Hermione?
¿Desde cuando el me llama Hermione?
Lentamente, continúa, "Si los glóbulos blancos continúan aumentando tan rápido... tendrías dos meses, quizá tres meses de vida"
Trago saliva.
Todo el aire sale de mis pulmones.
No.
Eso no es verdad.
"Esas fueron las anomalías que mencioné hace un par de días. He estado comprobando tu sangre la semana pasada y el cambio no es normal", Snape habla despacio, incluso su voz es suave, "No soy un sanador, pero tengo algunos conocimientos básicos y..."
"No", le corto.
"¿No?"
Sacudo la cabeza, "No. Estás equivocado. S-Suponía, sé que no tengo mucho tiempo, pero dos o tres meses? Eso es demasiado... demasiado rápido"
"Podríamos intentar ralentizar el crecimiento, pero eso significaría probar nuevas pociones y..."
"Estás equivocado. Aún tengo un año", ahora mi voz tiembla, "En realidad, me... me he sentido mejor el último par de días. No he vomitado o tenido arcadas y estoy bien. Estoy bien"
"Los resultados..."
"No me preocupan unos estúpidos resultados!", grito.
Abre la boca para hablar, pero la cierra de nuevo.
Y entonces lo veo de nuevo. La pena en sus ojos. Lo odio.
Mi visión está borrosa, sé que las lágrimas se están formando en mis ojos.
"¿Eso significa que no seré capaz de ver otro invierno? Y... ¿Ni siquiera veré el verano?", la realidad me golpea y tengo problemas para respirar, "¿No veré los días calurosos del verano? ¿No...?"
"Granger, aún quedan modos de ayudarte"
"Pero no sanarme. Sólo ayudarme. Ayudarme a vivir un poco más. La agonía un poco más larga"
No.
No puedo hacer eso.
Salgo corriendo.
Puedo oír que me sigue, pero no me importa. Corro hacia mi habitación, hacia mi baño, cierro y bloqueo las puertas detrás de mi.
Entonces me miro al espejo.
Estoy enfadada.
Furiosa.
¿Por qué no puedo estar sana?
¿Qué tiene Ginny que yo no? ¿Qué tiene Harry? ¿O Ron? ¿O Luna?
Siempre he sido una buena chica, siempre he seguido las reglas, casi siempre, ¿y qué he conseguido a cambio?
Una enfermedad.
Mi sangre.
Sin pensarlo, busco por el baño, miro por los cajones hasta que lo encuentro.
Una pequeña cuchilla.
Veremos que aspecto tiene mi sangre enferma.
"Granger, salga", la voz de Snape llega desde el otro lado de la puerta, "Deberíamos hablar de ello"
"Vete", siseo hacia él, "Deseo estar sola"
Entonces hago un rápido corte en mi brazo izquierdo.
Se me escapa un grito de dolor.
Duele, pero no hay sangre.
Lo intento de nuevo, más profundo esta vez. Finalmente, aparece la sangre.
Me quedo mirándola. Está goteando por mi brazo al suelo.
Es de color rojo.
No veo los dañinos glóbulos blancos de los que todo el mundo habla.
"Granger!"
Silencio.
"Abre la puerta"
Nada.
No quiero llorar. Es inútil y patético. Ahora soy una chica grande.
Pero las lágrimas ruedan ahora por mis mejillas y me las limpio furiosamente, pero continúan cayendo como si se burlasen de mi.
De repente escucho como la puerta se desbloquea y miro alrededor, pero me doy cuenta de que no tengo ningún lugar donde esconderme, simplemente me alejo.
Las puertas se abren y escucho sus pasos.
"Estás bien", dice sonando un poco aliviado.
¿Qué pensaba que iba a hacerme?
Para de llorar.
No puedo mirarle así.
"¿Qué...?" comienza, dándose cuenta probablemente de la navaja y la sangre.
Agarra mi brazo, me obliga a mirarme. Me niego a mirarle, por lo que permanezco mirando el suelo, pero eso hace que las lágrimas rueden más fácilmente por mis mejillas. Levanto la mirada al techo, intentando levantarme.
"¿Qué has hecho?", pregunta.
Silencio.
Habla de nuevo, "¿Por qué?"
No contesto.
"Dijiste que no te herirías a ti misma", dice, "¿Cómo se supone que voy a creerte después de esto?"
"Yo no...", mi voz se quiebra, no puedo hablar.
"Vamos", intenta sacarme del cuarto de baño, pero niego con la cabeza.
"No quiero morir"
Ya está.
Lo he dicho.
He estado fingiendo demasiado tiempo.
Que estoy bien.
Que he llegado a un acuerdo con él.
Pero la verdad es que, no quiero morir.
"No quiero morir, Señor, no quiero morir. Yo... no...", estoy llorando ahora y me odio por hacerlo.
Ni siquiera puedo soportar mi peso. Estoy demasiado cansada.
Pero antes de que me derrumbe al suelo, Snape me agarra, "Vamos a la sala de estar"
Es cálido.
Y huele bien.
Me agarro fuerte a él, cerrando los ojos.
Se tensa, puedo sentirlo.
Pero no hace nada para pararme.
Lentamente salimos del baño.
Estoy sentada en el sofá, mientras el está en la mesa delante de mi, limpiando el corte de mi brazo.
Los dos estamos callados.
Me he calmado un poco. Quizá me haya echado algo en el té.
Tengo sueño.
Me gusta observarle cuando trabaja. Siempre parece tan concentrado y serio.
Me mira y nuestros ojos se encuentran por un breve segundo, rápidamente la alejo.
"Ya está", dice soltando mi brazo.
Está vendado.
Lo miro fijamente por un momento.
"¿Por qué no contárselo a tus amigos?", pregunta de repente.
"¿Q-Qué?"
"Podrían serle de ayuda"
Sacudo la cabeza, "No"
"¿Por qué no?"
Pienso por un momento, "Ellos... Harry lo entendería, pero Ginny... tendría que explicarle demasiado, la enfermedad y todo. Y Ron..."
Silencio.
Entonces tomo aire, "Puedo soportarlo"
"Obviamente no puedes", dice apuntando mi brazo.
"Esto fue sólo una... una explosión"
"¿Qué garantías me das de que no tendrás otra explosión? No quiero que te hagas daño nunca más"
"¿Por qué no?", le miro de nuevo, alzando mis cejas.
Aprieta los dientes, pero no dice nada.
"Ahora es inútil. Eso es todo", continuo, "Nada importa. Ya nada tiene sentido"
Snape respira profundamente, "¿Me dejarás ayudarte?"
Se me escapa una pequeña sonrisa, "¿Ayudarme cómo? No puedes ayudarme. Nadie puede. Mi propio cuerpo me ataca y no hay nada que pueda hacer"
"Necesito tu permiso"
"¿Permiso para hacer qué?"
"Ayudarte", contesta.
"En realidad no me importa"
"¿Eso es un si?"
Me encojo de hombros.
"¿Granger?"
"Haz lo que quieras. No me importa"
Simplemente asiente, "Está bien. Ahora váyase a su cuarto. Duerma. Eso es una orden. Te echaré un ojo durante la noche"
Estoy demasiado cansada para discutir.
Sólo quiero irme a la cama.
Me levanto, me doy cuenta de que sus ropas están manchadas con mi sangre.
Hago una mueca, "De verdad que lo siento, Señor"
Mira la mancha, y luego me mira a mi, "Está bien, Señorita Granger"
"Debería quitársela y lavarla, no querrá mi sangre sucia sobre usted. No es buena para usted"
"Déjeme juzgar eso a mi"
No digo nada, sólo doy la vuelta y me voy hacia mi cuarto.
