Disclaimer: Esta historia es una traducción de the-shiny-girl, A Dark Tale. Los personajes de universo Harry Potter son de J.K. Rowling. Nada me pertenece, me limito a traducir.
N/T: Hola querid s, ¿cómo estáis? He vuelto con otro capítulo más de esta genial historia. Este capítulo me gustó especialmente por un gesto de Hermione hacia Severus, espero que también os guste a vosotros. Os doy las gracias por los reviews que me hacéis mandado, porque me animan un montón.
Un besazo para todos
CAPÍTULO 18
Los días pasan tan rápido que se me hace difícil creer que ya haya llegado el último día de clase.
Al fin las vacaciones de invierno.
¿Qué pasa ahora? ¿Dónde voy? ¿Qué hago?
Sólo quiero ir con mis padres, estar con ellos, verlos de nuevo. Pero no es posible. Cada vez que los veo, se me hace más duro marcharme. Incluso aunque ellos no me vean.
La familia Weasley al completo me ha invitado a pasar las vacaciones con ellos, con gente que me ama. Harry estará allí también.
Pero... no sé que hacer. Tras descubrir que tengo menos tiempo del que pensaba, he estado actuando como una estúpida. Todos mis planes han salido mal. ¿Qué se supone que tengo que hacer con el poco tiempo que me queda?
Aunque, sería buena idea distanciarme de mis amigos. La despedida llegará y no me gusta decir adios.
"Entonces", comienza Ginny, "¿Qué has decidido? ¿Vendrás con nosotros? Por favor, dí que si"
Abro mi boca para hablar, pero nada sale.
"Venga, Hermoine. A mi madre le encantaría verte", insiste Ginny.
Y me encantaría verla, pero...
Finalmente tengo una idea, "Lo siento, pero... creo que sólo me quedaré aquí, en Hogwarts", luego añado, "con mi marido"
Ginny hace una mueca, pero rápidamente intenta disimularlo con una sonrisa, "Oh, de acuerdo. Si eso es lo que realmente quieres"
"Si"
Si.
"Pero nos lo prometiste"
"Ginny..."
"Snape puede venir contigo"
Eso me sorprende, "¿Puede?"
"Claro, ¿por qué no?"
"Pero..."
Ginny suspira, "El no es una persona muy... amigable, pero mis padres le respetan. Y es bienvenido a visitarnos contigo"
Sonrío ante eso. Sólo puedo imaginarle sentado en la mesa durante la cena, rodeado de Weasleys. Oh si, se divertiría con eso.
"Quizá nos veamos", contesto.
"Quizá no", insiste Ginny.
"Nos veremos", repito sonriendo un poco, "Divertíos"
Ellos se divertirán, ¿pero que hay sobre mi? Probablemente pasaré los días en mi habitación, leyendo libros que no son tan entretenidos como solían serlo.
Hogwarts está muy tranquilo. Casi todo el mundo está en casa de vacaciones. Nunca lo he visto así, tan vacío y muerto.
No tengo a nadie para hablar. No es que esté de humor para hablar, pero sería agradable tener a alguien en quien... quien confiar.
Snape no está por ningún lado.
Sabe que me quedo con él en vacaciones, ¿Pero no le importa? No.
Paso el primer día de fiesta en mi habitación, a solas.
Me duele la cabeza. Siento como si me fuese a explotar. Tenía un plan para el día, quería ir a pasear, pero parece que voy a pasar todo el día en mi cama. La habitación está a oscuras, porque la luz me hace daño a los ojos.
Me incorporo en la cama, sintiendo algo en mi cara.
No, otra vez no.
Mi nariz está sangrando.
Lo odio.
Cojo un pañuelo, me lo pongo en la nariz.
Me siento tan enfadada cuando algo así ocurre. Enfadada conmigo misma, con mi cuerpo. ¿Por qué hace cosas así?
Puedo sentir la ir burbujeando dentro de mi, hay mucha dentro de mi. Quiero sacarla de mi cuerpo, quiero culpar a alguien de mi condición, pero no hay nadie. Nadie es reponsable de ello. Y eso hace que sea mucho más dificil. No hay ningún culpable, excepto yo. Mi cuerpo. Débil y estúpido y...
"¿Señorita?"
Salto al oír la voz, me doy cuenta de que hay un pequeño elfo en mi habitación.
"¿S-si?", le miro.
"El Señor requiere su presencia en su laboratorio de pociones"
Alzo una ceja. Snape sabe que no me gusta el que use a los elfo domésticos. Eso es esclavitud. Y ahora me envía uno para trasmitirme su mensaje.
"Dile al Señor Snape que no estoy disponible en este momento", replico.
El elfo parece sorprendido al principio, pero luego asiente, "Muy bien, Señorita"
Y con eso desaparece.
No pasan ni cinco minutos y el elfo está de nuevo en mi habitación, mirándome muy incómodo.
"¿Qué pasa?", pregunto.
"El Sr Snape exige su presencia, Señorita. No aceptará un no por respuesta"
¿Exige?
Me quito el pañuelo de la nariz, "Dile que no me importa si la acepta o no. Hoy no voy a ir a ningún lado"
El elfo abre su boca para hablar, pero parece desistir y simplemente desaparece.
¿Snape exige mi presencia? ¿Quién se cree que es?
Mi nariz aún no ha parado de sangrar, asíque presiono el pañuelo contra mi nariz y me tumbo, esperando caer dormida de nuevo.
Cuando estoy a punto de quedarme dormida, la puerta se abre.
"¿Qué significa esto, Granger?", su voz corta el silencio.
Me estremezco, pero no me muevo de mi posición.
"He requerido tu presencia por una razón, no lo hice porque estuviese aburrido y necesitase una compañía que me entretuviese", continua con clara molestia en su tono.
Ignoro la voz, aún alejada de él.
"Esperaba mucho más de usted, Señorita Granger", dice arrastrando las palabras, "¿En qué te has convertido? ¿Pasando todo el día en la cama?"
Permanezco en silencio.
Se acerca a mi, puedo escuchar sus pasos. Para al lado de mi cama, puedo ver su sombra.
"¿Ha olvidado nuestro acuerdo?", pregunta, "Yo no. Si recuerdo correctamente, prometiste actuar de forma madura, dejarme ayudarte. ¿Esto es lo que tu llamas madurez?", se sienta en mi cama, "¿Es tu actitud madura ahora?"
Cuando no le contesto, la impaciencia crece en su voz, "No me gusta hacer monólogos"
Después de un largo momento de silencio, agarra mi brazo, me obliga a mirarlo. No me resisto, busco sus ojos y entonces espero y observo como su rostro cambia.
Va del enojo a la sorpresa, y luego la preocupación y por último el desconcierto.
Rápidamente me suelta, aclara su garganta.
Parece estar incómodo.
Bien. Se lo merece. Necesita cambiar su actitud hacia a mi.
"¿Qué te pasa?", pregunta, observando mi cara.
Suelto una carcajada, quitándome el pañuelo de la nariz, "Esto pasa"
"¿Por qué no me lo has dicho?"
"¿Por qué lo haría? No es nada, ocurre de vez en cuando"
"No es nada"
"Nada", insisto, "¿Qué quieres? ¿Qué vaya a buscarte cada vez que tenga un moratón? ¿Cada vez que me corte? Esto no es nada"
"¿Qué pasa si es algo?", pregunta enfadado de nuevo, "¿Qué pasa si es serio? ¿Qué si...?"
Entiendo lo que está intentando decir, "¿Qué pasa si muero?"
No dice nada.
Continuo, "Bueno, no he muerto. Y no va a suceder dentro de poco, al menos no tan poco"
"Necesito saber estas cosas, Granger"
"¿Por qué?"
Eso le enfada, "¿Cómo puedes esperar que no me importe? Si te pasa algo, ¿qué crees que va a pensar todo el mundo?"
Eso me confunde, "¿Qué quieres decir?"
"Si de repente... mueres, si te ocurre algo de repente... yo sería el responsable"
Le miro, "N-no"
"Si. Todo el mundo me culparía, porque era mi obligación cuidar de ti. Además, estoy seguro de que muchos de ellos no dudarían en pensar que tengo algo que ver"
Mis ojos se abren por el shock, "Quieres decir que la gente sospecharía... que tienes algo que ver?"
"Por supuesto que lo harán"
Necesito un momento para procesar esto.
Está en lo cierto. Estoy segura que la gente tendrá sus sospechas. Nunca lo había pensado.
Pero...
Le miro, "Así que... tu repentino interés en mi bien estar no tiene nada que ver conmigo, pero..."
"Granger..."
"Estás preocupado por tí mismo", acabo dejando escapar un suspiro.
"No saque conclusiones", contesta, "No sé por qué se empeña en verme como un monstruo"
Sacudo la cabeza y fuerzo una sonrisa. "Un monstruo no. Un ser humano. Está en nuestra naturaleza ser egoístas y pensar en nosotros mismos primero, luego en los demás..."
"Ahórrame las lecciones", me interrumpe, "No cometa el error de suponer que me conoce"
"Pero..."
"Fin de la discusión", dice acercándose a mi, "¿Has parado de sangrar?"
No le contesto.
Continúa, "Mandaré al elfo que te traiga una poción. Te hará sentir mejor"
Debería darle las gracias, pero no lo hago.
"Descansa", me dice antes de abandonar la habitación.
Llamo a la puerta de su oficina.
"Adelante"
Empujo la puerta, entro, le veo sentado detrás de su escritorio, pasando algunos trabajos. Me gusta mirarle cuando trabaja. Es fascinante ver lo concentrado que está. Parece asombrado y molesto al mismo cuando está corrigiendo trabajos o leyendo exámenes de los estudiantes, pero yo conozco su verdadera pasión. Hacer pociones. Parece estar en su propio mundo.
"¿No te he dicho que descansases?", dice mirándome.
"No recibo órdenes de nadie", le contesto, luego continúo, "Es tarde"
"Gracias por notificármelo, pero me he dado cuenta que está oscuro ahí fuera por mi mismo", su voz destila sarcasmo.
Ruedo los ojos, "Lo que quiero decir es, tenemos una hora hasta la media noche"
"Si, lo sé"
"¿Y bien?", pregunto, "Sabes que día es hoy"
"Lo sé"
Comienzo a sentirme incómoda, "Sabes lo que tenemos que hacer"
"Si"
¿A qué está jugando?
"Entonces... ¿A qué estás esperando?", le digo, "Esperaba tu llamada"
"No habrá llamada, Señorita Granger"
"¿Qué?"
"No llevaremos a cabo nuestra obligación hoy", dice y vuelve a corregir trabajos.
Me quedo ahí clavada, sin habla.
¿Qué?
"Pero...", comienzo, "Tenemos que hacerlo. Tenemos hasta la media noche"
"Estoy al tanto de eso. Pero no haremos nada esta noche"
"Pero tenemos que hacerlo", me lo estoy repitiendo a mi misma, lo sé.
Simplemente no le entiendo.
"¿Qué quieres decir con eso de 'No haremos nada esta noche'? Tenemos que hacerlo. Si no lo hacemos el Ministerio estará aquí mañana y pedirán explicaciones"
"Y nosotros le daremos una", dice tranquilamente.
"¿Y cuál es esa?"
Me mira, sus ojos son oscuros, "Estás enferma"
Me aclaro la garganta, "No puedes decirles eso"
"Granger..."
"No puedes. Ellos querrán saber más sobre mi, mi condición y entonces se darán cuenta que nuestro matrimonio es un farsa y que yo te mentí y entonces todos lo descubrirán y seré procesada..."
"Granger", alza la voz, "Tranquila"
"No!", me acerco a él, "Me lo prometiste! Me prometiste que no se lo dirías a nadie, me diste tu palabra"
Parece tener una batalla interna, pero no dice nada.
Por lo que continúo, "He hecho todo lo que me has pedido. Te he dado muestras de sangre. Hice todo lo que me dijiste. Y me lo prometiste"
Se levanta mirándome fijamente a los ojos, "¿Cómo puedes exigirme ésto?"
"¿Exigirte qué?"
"Exigirme que duerma contigo", dice forzándose entre dientes, "Lo que tengo que hacerte mientras está enferma. Cuando te uso mientras apenas puedes moverte, mientras te sientes enferma, mientras tu nariz sangra. ¿No tienes ni idea de cómo me hace sentir?"
Niego con la cabeza, "No... no. Y lo siento"
"Entonces entiendes por qué no puedo hacer esto. Ni nunca más"
Se gira, pero agarro su brazo, forzándole a que me mire a la cara de nuevo, "Pero no me estás usando. Me estás ayudando. Estás haciendo lo que te estoy pidiendo que hagas"
"Granger..."
Fuerzo una sonrisa, "Además ya no me siento mal. Me eché una siesta y ahora estoy mejor. ¿Ves?"
Solamente sacude la cabeza.
"Por favor, Señor. Estoy bien"
Espero ser convincente.
Me mira durante un momento largo y entonces sacude la cabeza de nuevo, pero entonces hace un intento por separarse, me alzo sobre las puntas y le beso.
Espero que me aleje, pero no lo hace. Al principio, simplemente se que queda estático. Es raro besar a una persona que no se mueve en absoluto. Es como besar una estatua. Cuando voy a romper el beso, sus labios se mueven. Sólo ligeramente. ¿O me lo estoy imaginando?
Me alejo de él, demasiado nerviosa para enfrentar sus ojos.
Suspira, "Ve a mi habitación. Estaré ahí en 10 minutos"
Una oleada de tranquilidad me recorre y asiento, "Gracias"
"Vete"
Obedezco, saliendo rápido antes de que cambie de idea.
Flashback:
"La cena estuvo genial, Ginny", río, "Es como si los malos momentos hubiesen pasado, por fin"
"¿Y qué hicisteis?", dice la pelirroja sonriendo.
"Nada, fuimos a dar un paseo y hablamos"
No puedo borrar la sonrisa de mi cara. Es increíble lo feliz que me hace Ron. Y pesar que hemos pasado tantos años ignorándonos. Pero mejor tarde que nunca.
Ginny me mira escéptica, "¿Sólo hablasteis?"
"Si"
"Hermione, ¿eso es todo? Quiero decir, no quiero saber los pequeños detalles, después de todo es mi hermano, pero puedes decirme si pasasteis un buen rato"
Me sonrojo, "Ginny, hablo en serio. Nada de eso pasó, sólo hablamos"
Sólo alza las cejas.
Me río, "Te lo juro!"
Nos sentamos en el Gran Comedor y veo que un grupo de chicas nos mira y susurra.
"¿Ahora qué?", pregunto con molestia.
"No las hagas caso", dice Ginny, alza la voz, "Sólo están amargadas porque eres una heroina de la Guerra y ellas no"
Las miro con detenimiento, "Ginny, no creo que sea eso. Algo pasa"
Una de las chicas se acerca a nosotras, sosteniendo un papel en sus manos.
"Pensamos que deberías ver esto", dice, tendiéndome el Diario El Profeta y alejándose.
"¿Qué es esto?", pregunta Ginny, inclunándose para poder verlo.
Y ahí estaba.
En la portada.
"El Héroe de Guerra, Ron Weasley, visto con una chica rubia tarde la noche pasada"
Entonce mi corazón se rompió en millones de pequeños pedazos.
Esa fue la primera vez. Y las noticias continuaron llegando.
La siguiente semana fue: "Ron Weasley en compañía de dos chicas"
Y la de después: "Héroe de Guerra pillado besando en público a una mujer mayor"
Mis sueños sobre nuestra vida juntos, se destruyeron.
Espero en su cama, mordiéndome el labio inferior por la frustración.
¿Dónde está?
¿Ha cambiado de idea?
No puede hacer eso.
Cuando estoy a punto de levantarme e ir a por él, cuando entra en la habitación.
No me mira, sólo toma un profundo suspiro y se queda parado.
Espero.
Y el sólo se queda quieto.
Me empiezo a reír, provocando que me mire.
"Lo siento, es sólo... que parece que sea nuestra primera vez", explico sacudiendo la cabeza.
Y sonríe. Sólo un poco. Puedo jurar que los extremos de sus labios se han alzado por un segundo.
"Bueno", continúo, "¿Vamos? Sólo tenemos media hora"
Asiente mirándome.
Hay una pregunta en sus ojos, puedo verlo.
Pero su boca no se mueve.
"¿Qué pasa?", pregunto tranquilamente.
Nada.
"Sé que hay algo", insisto, "Cuéntame"
Parece escéptico, pero comienza a hablar, "¿No me encuentras... repulsivo?"
"¿Repulsivo?"
"Asqueroso. Sucio", continua, "¿No odias lo que tenemos que hacer?"
Está completamente serio.
Me tomo un momento antes de contestar. Cuando lo hago, utilizo una única palabra, "No"
"¿No?"
"No", repito.
"Estás mintiendo. Debes hacerlo"
Me levanto y me acerco a él, buscando sus ojos, "No estoy mintiendo. Admito que tienes algunas cualidades que encuentro groseras o molesta a veces, pero en todo caso siempre has sido, cuanto menos, un caballero en el dormitorio. Y te lo agradezco. De verdad"
"A veces no te das cuenta lo que me pides", dice en voz baja, "Mi vida entera he tenido Señores, personas a las que tenía que obedecer, personas a las que tenía que servir. Tras la muerte de Dumbledore y la caída del Señor Tenebroso, pensé que este periodo de mi vida había terminado. Nunca he estado más equivocado"
¿Qué significa eso? No me puede estar comparando con..., ¿verdad?
Antes de que pueda abrir mi boca para protestar, se gira y se acerca a su armario, saca un vial. Me lo tiende sin decirme nada. Sé qué es. El anticonceptivo.
Lo vamos a hacer.
A veces me gustaría que las luces estuviesen encendidas y poder ver su rostro. Pero rápidamente cambio de idea. No quiero ver rechazo y disgusto en su cara. No quiero ver cuanto me odia por forzarle ha hacer esto.
Cuando se mueve sobre mi, me pregunto cómo se sentiría sin ropa ¿Sería mucho más íntimo? De este modo parece que somos dos extraños. Quizá podríamos sentirnos más conectados si pudiesemos sentir nuestras pieles.
Pero estoy seguro que nunca estará de acuerdo con eso.
¿A quién estoy engañando? No somos una pareja normal y nunca lo seremos.
¿Debería intentarlo y hacer esto más íntimo?
Vacilante, levanto una mano y la paso por su pelo. Puedo decir que no se lo esperaba porque se queda congelado. Su movimiento cesa completamente y yo aparto mi mano. Obviamente no apreció ese pequeño gesto.
Tengo que dejar de esperar que esto vaya a ser más que una obligación.
Gruño cuando me despierto. Me siento como si me hubiese atropellado un tren. Abro los ojos, gimo de nuevo, esta vez a causa de la claridad de la habitación.
Es por la mañana.
Mi pelo es un lio.
Me incorporo, trato de calmarme.
"Buenos días"
Me estremezco, no esperaba a nadie.
Mis ojos le ven rápidamente, sentado en el sillón cerca de la ventana. Hay un libro en su regazo.
"Buenos días", contesto escéptica.
Parece divertido por algo y eso me sorprende.
"¿Qué... qué estás haciendo aquí?", pregunto mirándole cuidadosamente.
¿Es un sueño? ¿Todavia estoy soñando?
"¿Qué que hao yo aquí?", repite, "Es mi dormitorio"
"Oh"
Se levanta, "Es casi medio día"
Mis ojos se agrandar por la sorpresa, "¿Qué?"
"Es casi medio día", repite despacio.
"¿Por qué...? ¿Cómo...? ¿Por qué me has dejado dormir hasta tan tarde?"
"Parecía que necesitabas un descanso"
Le miro, "¿Has estado aquí todo el tiempo? ¿Mirándome?"
"Leyendo un libro", me corrige.
Suspirando asiento y comienzo a mirar a mi alrededor, preguntándome si debería irme o no.
"Estaré fuera todo el día", me dice.
"¿Por qué?"
"Hay algunos..."
"Asuntos que necesitan tu atención", acabo por él.
Una respuesta standart.
"Bueno, debería irme..."
"Espera", se me escapa, "yo... estoy aburrida"
"Lee un libro"
"Eso no ayuda", ruedo mis ojos, "yo... echo de menos a mis amigos"
Se pone tenso, "Cuando están aquí, huyes de ellos, los ignoras. Y ahora, que se han ido ¿los echas de menos?"
"Lo sé, soy estúpida, pero de verdad que los extraño"
Suspira, "Entonces ve a visitarlos"
"No puedo"
Parece molesto, "¿Y eso por qué?"
"No puedo ir sola"
Y entonces el horror aparece en su rostro, "Definitivamente no"
"¿Por qué no?"
"Porque..."
Alzo mis cejas, "Bueno, eso es madurez"
"No les gusto a la familia Weasley. Ellos no me gustan a mi. Final de la historia"
"Pero me gustan a mi. Y yo a ellos", contesto, "Además, no es tan malo. Ellos te respetan. También estás invitado. Ginny me lo dijo"
Puedo ver una la auténtica tortura en su rostro, pero continúo.
"Por favor, Señor. Sólo una tarde. Una cena. No tendrás que hablar con nadie"
Se pinza el puente de la nariz, sacudiendo la cabeza, "Hablaremos cuando vuelva"
"Muy bien"
Todavía negando con la cabeza, se va de la habitación.
De verdad espero que decida venir conmigo a la visita. Con él cerca de mi, Ron no se atreverá a cercarse. Y eso es lo que necesito. Una tarde tranquila con Ginny y Harry y el resto de los Weasley. Sin Ron.
