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Epilogo
Hinata entro a casa seguida del blondo.
- ¿Que hace el aquí? – Inquirió molesto Hiashi – ¡No puedo creer que lo perdonaras! ¡Después de todo lo que te ha hecho sufrir! – La rabia en su padre era más que obvia, su madre se acercó a él y tomo su mano para se calmara. Con sus ojos suplicantes le pidió que no siguiera, no quería que su hija se precipitara a la puerta y no la volvieran a ver nunca más.
Naruto, no podía sostener la mirada del hombre, sabía que tenía derecho a reclamarle todo lo que quisiera.
-Ven Naruto – dijo la ojiperla jalándolo suavemente hacia su cuarto.
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-Tu padre me odia…- Comento una vez en el cuarto.
-No te preocupes…ya se le pasara…- respondió acercándosele cariñosa, le dio un beso de piquito en sus labios haciéndolo cerrar los ojos por una fracción de segundos. La vio sonreír, con esa sonrisa seductora que solo quería decir una cosa. Le quito su playera negra y acaricio con sus dedos su pecho y abdominales bien marcados. Dulcemente lo fue empujando hacia su cama.
-Te extrañe tanto - dijo mientras sentía los besos de aquella chica sobre su piel. Sus labios se encontraron y no tardaron en fundirse, ardientes de deseo y pasión.
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A la mañana siguiente Naruto despertó en la cama rodeado de su aroma. Ella ya no estaba ahí, seguía igual de madrugadora como siempre. Bajo las escaleras para alcanzarla. Oyó voces que venían de la cocina y se quedó parado escuchando por unos segundos la conversación.
-¡Hinata! ¡No estoy de acuerdo con tu decisión! ¡Ese chico no te merece! ¡Abre los ojos hija! ¿Dime que piensas hacer ahora que volviste con él? ¿Te volverás a ir? Aquí, ya encontraste un buen trabajo, nos tienes a nosotros, tienes a tus amigos y podemos cuidarte… ¡no quiero que te vayas una vez más tan lejos y estés otra vez completamente sola! Por kami…no soporto pensar que estés tan lejos de nosotros ¡y con el!
-Padre…lo amo…comprende por favor…- rogaba
-¡Sé que lo amas! ¿Pero él? ¿Te ama?
-La amo – dijo el blondo entrando a la cocina interrumpiendo la conversación – La amo Hiashi-San y hare lo que sea por ella. Señor, no regresaremos allá si no lo desean, no dejare que ella vuelva hacer ningún sacrifico por mí, de ahora en adelante solo velare por su bien estar, viviré para hacerla feliz y si usted me da su aprobación, quisiera su bendición para casarme con ella.
Hinata estaba en shock, su madre no podía creerlo e intentaba no soltarse a llorar, se acercó a su hija conmovida y los ojos de ambas se llenaron de lágrimas de felicidad.
-¿Qué les pasa? ¡No me digan que ya se conmovieron con tanta palabrería! – pero ellas ya no escuchaban, su madre ya hasta estaba planeando la boda.
El padre molesto solo se voltio a ver por la ventana. Nunca le hacían caso.
-Solo quiero ver esa expresión en su rostro…si la haces llorar de nuevo…te mato ¡y no me importa ir a la cárcel por ello!
-Entendido Hiashi-San – el rubio se acercó a la ventana al lado de su futuro suegro.
-Y quiero que le hagas una casa en el terreno de atrás.
-¿En el jardín?
-No idiota, un poco más atrás…es mi condición, no pienso dejártela así como así, te tendré vigilando ¡y pobre de ti si la veo llorar!
El blondo se quedó viendo hacia el jardín y se vio perfectamente en su casa con sus hijos y su amada esposa, sonrió y asintió gustoso a aquella condición.
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3 pequeños iban colgados de las piernas y brazos de Naruto, impidiéndole avanzar.
-Ojisan! – se exclamo uno al ver a su abuelo, y todos salieron corriendo hacia él para llenarlo de besitos.
-¿Y su mama? ¿Dónde la dejaron?
-¡Ya viene Ojisan! Es que es lenta como una tortuga! - El abuelo rió a carcajadas.
Naruto voltio a ver a aquella tortuga de la cual hablaban sus hijos. Su enorme vientre no la dejaba ir más rápido. Se apresuró a ella para ayudarla a caminar.
-Estoy bien, no te preocupes – Naruto la tomo dulcemente del brazo y camino orgulloso a su ritmo. El abuelo miro la ternura con la que el rubio trababa a su hija desde que había prometido hacerla feliz.
-¡Un cuarto nieto! ¡No hay nada que me haga más feliz! – comento a aquella pareja que parecían amarse plenamente, mientras la abuela salía al jardín para alcanzarlo.
FIN
hehehe no pudo impedirme pensar en Hiashi, que como todo padre no estaria decuerdo en que su hija regresara con un hombre que la hace sufrir, pero creo que Naruto logro recuperar la confianza del viejo, no?
Espero que les haya gustado, si es asi, dejenme un review! :)
Sayonara!
