Capitulo 7:
Mientras que yo estaba muerto, ¿qué sucedía en el mundo de los mortales?
*Visión de Gilbert minutos después de la muerte de Garry*
-El joven ha fallecido… - dijo sin vacilar el doctor que salió de la sala donde estaba Garry.
-E-Esta bien… Ahora mismo le avisaré a su madre.
-Oh, ¿a caso usted no es su padre? – pregunto el doctor levantando una ceja.
-No, no lo soy… - era obvio que no lo era, no tengo ningún rasgo parecido al de él… Excepto el pelo "de algas", ese si era un parecido curioso.
-Entonces no puedo permitir que visite el cadáver. Ya sabe, solo los familiares pueden…
-Sí, lo sé. – conteste fríamente.
El doctor cerro la libreta que tenía entre manos y se retiro, tirando un poco de viento sobre mi cara con el movimiento de su bata blanca.
"A penas era su primer día…" pensé entre algunas lagrimas. Es imposible para un humano no llorar tras conocer a alguien y que este muera pocas horas después.
Una mujer entro alarmada por la puerta del hospital, yendo a la secretaria y preguntando por Garry.
Un momento… Esa mujer…
-¿Aradia? – me levante de la silla, algo petrificado por el encuentro con mi ex pareja…
Dio vuelta su cabeza, dando a conocer sus ojos color violeta, vidriosos en aquel momento.
-G-Gil… - dijo temblorosamente - ¿Qué haces aquí? – cambió a un tono más serio.
-Yo… Soy… Esto, bueno, fui el profesor de Garry por algunas horas… - intente decirlo lo más compasivo que podía.
Antes de darme cuenta, ya estaba abrazándome y llorando en mí pecho desconsoladamente.
-Gil… Por favor, acompáñame a verlo, ¿sí? – seco sus lagrimas con la manga de su camisa.
-Está bien… - sonreí y termine de secar su rostro con mi dedo pulgar.
Parecíamos una pareja, pero no lo éramos. Hacían más de 15 años que habíamos terminado por razones de trabajo… Aunque, creo que siempre había quedado esa chispa entre nosotros dos, atrayéndonos nuevamente…
Nos conocimos en primavera, ambos éramos muy jovencitos y buscábamos el amor. Todo surgió por ese deseo de rebeldía amorosa de estar todo el día fuera de casa.
Tomo mi mano, y jalo de mí para que entrara a la sala.
-¿Qué sucede, Gil? – me pregunto preocupada.
-No puedo entrar, ya que no soy un familiar…
-E-Entiendo… - soltó mi mano y entro rápidamente.
Me quede apoyado a un costado de la puerta, escuchando el llanto inconsolable de una madre que acaba de perder a su hijo. Hizo que algunas lágrimas se escaparan de mi control.
El sonido de unos zapatos se fue acercando hacia la puerta. Limpié mis lágrimas rápidamente e intente actuar como que nada había ocurrido.
Tomó mi mano de nuevo y sin decir palabra alguna se fue a secretaria, supongo que para aclarar donde quería que lo enterraran…
Íbamos caminando y un toqueteo recorrió mi hombro.
-¿Gil?… - pregunto Aradia, inclinándose para ver mi rostro.
-¿No sentiste un escalofrió? - pregunté rápidamente, mirando hacia atrás.
-N-No…
-Oh, está bien… - seguimos nuestro camino.
Firmo un par de papeles en la secretaria y ambos nos retiramos.
-Bueno, Gil, un gusto volverte a encontrar… - miro hacia abajo con una leve sonrisa. Dentro de tanto dolor, encontrar un amigo era un gran apoyo.
-Lo mismo digo. – Sonreí y la abracé. Sabía que necesitaba un abrazo – Ya pasará todo, ¿sí?
Asintió y hundió su cabeza en mi pecho mientras que se largaba a llorar.
Sentí el impulso de acariciar su cabeza, pero me resistí. No somos pareja, tenía que tener eso muy claro.
Se separo de mí y con una media vuelta, se retiro.
*Visión de Garry en la actualidad de la historia*
-Oye, Break… - el peliblanco se dio vuelta - ¿No sabes a donde se fue el Profesor Gilbert?
-¿A caso te interesa ese "cabeza de algas"? – Rió un poco – Ni idea. Seguramente a fumar y sollozar por ahí.
Esa actitud me disgusto. Se suponía que lo conocía y que debía tratarlo con respeto por ser su profesor…
-Habla de él con más respeto, ¿quieres? No dejas de ser un alumno… - dije mientras agarraba su hombro y detenía su paso despreocupado.
-¿Alumno? – Sonrió burlonamente – Yo no soy un alumno, mocoso.
-¿Qué? – me sorprendí.
-Simplemente estaba en ese salón de clases para esperar a que ocurra tu accidente.
-¡¿QUÉ?! – repetí en un tono más sorprendido aún.
-Hace un tiempo que vengo siguiéndote. Soy el encargado de guiarte para salir de este lugar de "muertos" y revivirte. Es mi deber. – Cambió a seriedad en un instante.
-P-Pero… ¿Qué tienes que ver tú conmigo? ¡¿Y con el profesor?! ¡¿Y CON TODA LA CLASE?! – Agarre fuertemente su hombro con ambas manos, empujándolo un poco hacia adelante.
-Suéltame de una vez. – Pedí perdón y lo solté. – Gilbert es mi ojo "izquierdo", trabaja para mí y espía también, pero es un simple mortal, por lo cual no puede ver a los muertos. Los demás alumnos, exceptuando a la Señorita Sharon que es mi ama, no son nada. Simplemente alumnos.
-E-Entiendo… - me aleje de él. Cuanta confusión me invadía…
*Ring ring*
De vuelta el pitido de un celular. Pero esta vez provenía de mi bolsillo.
Saque el aparatejo y lo abrí. Estaba llamando un número, el cual estaba guardado en la agenda como Gilbert.
Acepte rápidamente la llamada. Si era quien esperaba que fuera, entonces él estaba…
-¡GILBERT! – grité con emoción mientras que me colocaba el celular en el oído.
-¿H-Hola? ¿Quién eres?... Tú no eres Break, ¿no? – se escucho una voz confusa desde el otro lado de la línea.
-Obviamente no soy ese payaso, soy… - Break me quito el celular de las manos bruscamente, impidiéndome terminar la frase.
-¿Sí, qué ocurre? – dijo el peliblanco mientras que se colocaba de una manera sofisticada el móvil en su oído y daba unas vueltas sobre sus pies.
Se alejo unos cuantos metros y empezó a caminar a su rumbo, dejándome atrás. No quería decirle que parara de caminar, al parecer esa conversación con Gilbert era muy importante…
*Visión de Break*
-Break, escúchame bien. ¿Quién es verdaderamente ese chico, el que acaba de morir? – me pregunto en un tono agresivo.
-Eh, eh, a mi me bajas ese tonito… - conteste burlonamente, haciendo unos movimientos con mis manos – Ese chico no es nada tuyo, ¿sí? Deja de ser tan curioso. Ya empieza a molestarme.
Mire de reojo hacia mis espaldas, esperando que ese mocoso no esté allí… Para mi suerte, estaba a unos 10 metros de distancia.
Acerque el micrófono del celular a mi boca, ya que me imaginaba que ese chico estaría en unos cuantos minutos pegado a mi maldita espalda escuchando toda mi conversación. Estúpida curiosidad juvenil.
-Me da igual que tu no me digas la verdad, bastardo. – Continúo con el mismo tono, ignorando mi reprimenda – Yo la voy a conseguir por mi cuenta.
-¡Jajaja! – Reí fuertemente – Ya quiero ver eso…
-Vete al diablo, Break. Más tarde hablaremos nuevamente…
-Lo que digas. ¡Adióooooos! ~ - corté la llamada.
*Visión de Garry*
Al parecer ya había terminado su conversación por celular con Gilbert. Aproveché para acelerar el paso y ponerme a su lado.
-¿Y, qué ocurrió? – lo mire a los ojos, buscando respuestas.
-Te está buscando.
-¿En serio? – me brillaron los ojos, ¡por fin alguien iba a sacarme de este infierno llamado muerte!
-Nah, era broma – Partió en mil pedazos mis esperanzas y luego las recogió con una aspiradora – Estábamos hablando de a qué lugar debemos ir. – Metió sus manos en los bolsillos, mirando hacia un costado… ¿A caso estaba coqueteando con alguien imposible de ver?
-¿Qué haces, albino seductor? – reí un poco por el apodo que había inventado en un momento.
-¡¿Albino seductor?! – abrió de una manera muy grande su ojo derecho visible… Mi curiosidad juvenil me hizo preguntarle algo que tal vez no debía haber preguntado…
-¿Por qué tapas tu ojo izquierdo?...
-Lo mismo te pregunto. – respondió, tocando mi flequillo. - ¿Qué ocultas? – sonrió
-¿Yo? – Corrí mi flequillo – Nada, ¿ves?
Sonrió macabramente y una luz roja salió por detrás de su flequillo, traspasando la tiniebla que estaba a nuestro alrededor y dispersándola.
Alzo su mano y corrió los mechones, dando a conocer su…
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! – me eché para atrás. Nunca vi algo tan horripilante como eso. Dios mío, que monstruosidad….
-¿Qué tiene de malo? – Volvió a taparlo – La curiosidad mato al gato… - rió.
-N-Nunca más… - Jadeaba mucho y no podía hablar seguido – Vuelvas a mostrármelo…
-Entendido. – sonrió.
Continuara…
