Era una bonita mañana de sábado, el cielo estaba despejado y había movimiento por las calles pero no demasiado, incluso se podría decir que los pasos de la gente eran hasta tranquilizadores. Y en una mesa exterior de una pequeña cafetería se encontraban dos chicos tomándose un zumo y una limonada. La chica jugaba con la pajita moviendo los hielos de su vaso algo cortada ya que no había hablado mucho con aquél chico, solo lo conocía a través de John y Rose.

-Bueno, entonces –Comenzó a decir el rubio viendo que aquella ojiverde de pelo negro y largo con gafas no parecía tener intención de tomar la iniciativa. A pesar de que había sido ella la que le pidió quedar esa mañana para hablar.- ¿Quieres hablar de John? –Prosiguió.

-S-sí… Es que antes solía venir mucho a mi casa de visita y salíamos a dar vueltas por ahí y hacíamos cosas juntos… Pero desde hace un tiempo parece pasar de mi…Pensaba que era que había hecho algo mal, pero Rose me ha dicho que tú también tienes ese problema y que es por algo que pasó en la universidad. ¿Qué… qué pasó? –Dijo llevándose la pajita a la boca para beber un poco de su fría limonada como si así pudiese quitarle peso al asunto. Estaba claro que el chico que tenía delante había sido el mejor amigo de John, y por ello sería la persona más indicada para hablar del tema

-…Bueno…Jade, te llamabas Jade ¿no? –El oji alvino solo recibió un asentimiento de cabeza por parte de su acompañante y cogió su zumo de manzana dándole un trago antes de seguir hablando.- Veras, siento que John se haya alejado de ti, creo que es culpa mía. Me metí en una pelea y cuando él me ayudo ganó fama, por eso ahora solo tiene tiempo para los lameculos de la universidad.

-O-oh –Se sobresaltó la chica colocándose bien aquellas grandes gafas redondas.- No creo que sea tu culpa Dave. Supongo que con el tiempo se le pasará lo de la fama. –Jade pudo ver como el otro se echaba hacia atrás para apoyar la espalda en el respaldo de la silla en la que se encontraba, desesperanzado de que eso pudiese ocurrir.

-No lo creo. Parece a gusto rodeado de tanta gente ¿sabes?

La chica agachó la cabeza entristecida sin soltar el agarre de la pajita y del vaso pero bajando ambos hasta la mesa. El rubio se sobresaltó un poco al ver que tal vez había sido muy duro con ella, y se rascó la nuca pensando alguna manera de animarla, un Strider no podía ver a una chica llorar y quedarse tal cual.

-Oye, yo no soy John. –Aclaró innecesariamente mientras dejaba su vaso en la mesa y apoyaba los brazos en esta.- Pero si quieres puedo acompañarte a los sitios a los que te acompañaba él y así nos distraemos. ¿Te parece?

Jade levantó la cabeza lo suficiente como para llegar a verle la cara y volvió a asentir. El otro le dedico una de sus típicas sonrisas ladeadas y cogió de nuevo su vaso terminándoselo de un gran trago mientras la morena sacaba el monedero del pequeño bolso que llevaba cruzándole el tronco y de éste sacó algo de dinero que le dejó al camarero en la barra antes de irse con su nuevo amigo a dar un paseo.

-…-

-tentacleTherapist [TT] empezó a molestar a ectoBiologist [EB]-

TT: John.

TT: Por fin te conectas. ¿Tienes un segundo?

EB: si puede ser rapido…

EB: es que voy a salir con unos amigos

TT: De eso precisamente te quería hablar.

EB: que?

TT: ¿No crees que la fama se te está subiendo un poco a la cabeza?

TT: Creo que deberías prestar más atención a la gente que siempre has tenido ahí, John.

EB: explicate

TT: Solo abre un poco los ojos. No voy a dártelo todo masticado.

-tentacleTherapist [TT] dejó de molestar a ectoBiologist [EB]-

El ojiazul se quedó unos momentos en silencio mirando todo lo que le había dicho su amiga sin encontrar respuestas a la confusión que ahora tenía. ¿Estaba haciendo algo mal? No estaba dejando a sus otros amigos de lado… ¿no?

No tuvo tiempo de seguir pensando en aquello cuando unos golpes en la puerta hicieron que rápidamente cerrase Pester y se levantase cogiendo la chaqueta que tenía colgada en la silla para ir a la puerta a abrir, donde se encontró a quienes esperaba, sus nuevos amigos; Dirk, Roxy, Jane y Jake. Cogió su móvil y las llaves del mueble que había tras la puerta y salió con ellos cerrando la puerta tras de sí.

-…-

Eran ya altas horas de la noche, pero por la mañana no había clase por lo que no le importaba volver tarde a casa. Sin embargo, no podía dejar de darle vueltas a lo que le había dicho Rose horas antes. ¿Sería verdad que estaba dejando a sus amigos de lado? Tenía que hablar con Dave, o Jade, o ambos. Roxy le sacó de esos pensamientos pasándole un brazo por los hombros con una botella en la otra mano.

-¿Qué te pafa… paga…pasa? –Consiguió decir al final, lo cierto es que había veces que le costaba decir algunas frases pero cuando estaba tan borracha como esta vez ya era imposible que dijese una frase bien del tirón.

-Eso, John, pareces triste. ¿Ha pasado algo? –Preguntó Jane en un intento de que lo dijese cuando se lo preguntaba alguien sobrio.

-Ah, no, no es nada. –Sonrió el aludido, no queriendo preocuparles.

Entonces de refilón pudo ver a un rubio con gafas de sol saliendo de un bar y girando la cara hacia la puerta de este. ¿Podría ser…? ¡Claro que sí! Era Dave! El moreno corrió hacia el exclamando su nombre con una sonrisa, pero solo se quedó a mitad de camino cuando vio que por lo que estaba parado frente al bar era para esperar a cierta chica que en ese momento parecía un poco ebria y casi se cae sobre el rubio, pero este consiguió sujetarla y le apoyó el brazo sobre sus hombros para ayudarle a llegar a casa.

…¿Desde cuándo Dave y Jade eran tan amigos? No sabía porqué pero por alguna razón aquello le había molestado. Sus cuatro acompañantes se acercaron a él preguntando de nuevo si sucedía algo, pero ante la nueva negación por parte de John siguieron por otro camino hasta que el menor se despidió en un cruce para desviarse hasta su casa.

Ahora sí que quería hablar con su amigo, *necesitaba* hablarle, pero "turntechGodhead desconectado". Seguramente habría acompañado a Jade hasta su casa y ahora estaría de vuelta a la suya y por eso tardaba más. Sí, eso tenía que ser. Y con la esperanza de que se conectase se acabó quedando dormido sobre su escritorio de esperar a un chico que no se conectó en toda la noche.