PROV. BELLA

Yo atraigo el peligro a todos, sé que si no fuera por mí mis padres aun estuvieran vivos, al igual que Nessie. Solo me quedaba mi hermano, me sentía culpable de que el aún estuviera solo. Nos mudábamos, de nuevo, cad años lo hacíamos, par despistar a "la ley", así les puso Emmett para no llamarlos por su nombre. Ya estaba cansada de huir, pero cada vez mas nos acercábamos a nuestro enemigo el causante de todos nuestros problemas. En verdad me gustaba Phoenix el sol, ya lo se el sol no nos calienta y nos hace quedar en evidencia con los humanos, pero con nuestro don de disfrazarnos no nos descubrían y me empezaba a gustar el sol, verlo brillar todos los días, su color para mi era hermoso, a mi hermano nunca le gusto. Ahora nos mudábamos a un lugar en el que estoy segura que ni siquiera saben que existe el sol, mi hermano oso siempre me levanta el ánimo, haciendo apuestas o retos en lo que casi siempre le ganaba. No sabría como describirlo, bueno tal vez si, es una "persona" graciosa y siempre dice o ríe cuando no es el mejor momento, es discreto, jovial, juguetón y burlón. Pero cuando esta conmigo en algo serio se comporta como un adulto.

Recuerdo que cuando tenia 8 años supe que el y yo éramos diferentes, cuando nos adoptaron fue ver algo asombroso. Él era muy sociable, divertido, todo un niñito al igual que Renee, en cambio yo era solitaria, no socializaba, seria y prefería leer un buen libro o tocar el piano igual a Charlie y a pesar de que ellos no eran nuestros padres biológicos, éramos muy parecidos a ellos y nos dieron el amor que todo padre puede dar.

Ser vampiro creo que fue lo mejor que nos pudo a ver pasado a los dos, yo me quede con 17 años y Emm con 19 aunque aparenta 20. Todo este tiempo que hemos huido, hemos aparentado ser humanos, vampiros han estado cerca de nosotros y no nos han descubierto, ahora agradezco tener ese don y todos los que tengo. Llevamos cargando un gran secreto y buscando a ese vampiro que empezó todo.

Siempre he preferido las casas pequeñas no muy lujosas y ahora la tenemos, me encantaba la casa, era humilde discreta de dos pisos pero pequeña para los dos, dos cuartos un baño una cocina, una sala con un cuarto contiguo con puertas deslizables de vidrio con marcos blancos, ese era el espacio perfecto que necesitaba y sé que Emm no me lo negara.

Emmett ya había empezado a bajar todos los muebles, yo lo ayude bajando primero su cama que estaba antes que la mía, debo decir que aunque sea un "ágil" vampiro soy muy pastosa, me resbale como cuatro veces y agradecía que mi hermano no me haya visto o se burlaría de mí, como siempre. Baje mi colchón y antes de entrar a la casa presentí la llegada de un auto, le pedí a Emm que me ayudara parecía confundido pero me hizo caso, cuando se sintió cerca, sentí el olor a vampiro era el segundo con el que nos topábamos, acaso este lugar esta lleno de ellos. Paso despacio un auto negro, y en el un vampiro rubio y ojos dorados, eso indicaba que era vegetariano al igual que nosotros. Él se parecía al doctor al que vi con mi tercera madre, ya que así era como yo la quería perder tres madres era fatal, ¿acaso era él? y por divagar en mis pensamientos me resbale en la tercera grada, la pastosidad nunca se me quitaría. Fue algo que Charlie dijo cuando me convirtió.

Puede que Emmett sea mi hermano pero se burla mucho de mi y dice que todo en la vida se paga y su burla la pago con su cama, el gigantón brinco muy fuerte y la partió en dos, yo me reí de él cuando le lloro a su cama de 40 años ya debía de cambiarla y esta era una oportunidad de hacerlo. Después de reír, seguimos bajando lo que faltaba yo se los pasaba a Emm y él los ponía en su lugar, algo que me encantaba hacer era cantar y cuando lo hacia contagiaba a todo aquel que se encontrara a 1 kilometro de distancia, era una canción infantil y le cambiaba algunas palabras:

"si las gotas de lluvia fueran de rica sangre me encantaría estar ahí, abriendo la boca para saborear yumi yumi yumi yumi yumi yumi yumm, si las gotas de lluvia fueran de rica sangre ya no cazaría nunca mas, siiiiiii." "si las gotas de lluvia fueran de caramelo me mataría si estuviera ahí ni siquiera abriría la boca mas bien diría yacala, yacala, yacala, yacala, yacala yaaaaaay, si las gotas de lluvia fueran de caramelo…..

Estaba viendo lo que estaba viendo, ya habíamos bajado todo y por estar cantando no me había dado cuenta de como se encontraba, las patas quebradas, las teclas en el suelo, solo de verlo me lleno de tristeza y grite. Salí de ahí con todo el dolor del mundo, me arrodille en el césped, con los ojos brillosos ya iba a llorar. Emmet salió rápido a ver que pasaba solo pude verlo y decirle:

-Porque?- y no entendió a que me refería

-¿Porque, que?- dijo y camino hacia el camión y lo vio, ahora entendía mi tristeza.

-¿Porque Emmett, que hice para merecer esto?- le reclame, acaso yo le había hecho algo malo, algo para que me destrozara la vida, era el quinto que destrozaba, pero cuantos mas iba a destrozar. Mi piano, mi única ilusión, mi compañero, se arrodillo enfrente de mi con su rostro lleno de culpabilidad lo vi a los ojos pues con ellos me dijo si mentía o decía la verdad. Además de que usaba la telepatía para hablar conmigo

"Bella, oh Bella yo lo siento nunca haría algo para verte triste, discúlpame, discúlpame..." decía la verdad. No era su intención.

"Este bien, Emmett"

"Bella te prometo que mañana te compro otro, iremos al pueblo, y espero que vendan pianos, y compraremos otro"

"Gracias Emmett eres el mejor y único hermano que mas quiero"

"ya lo se" tiene muy grande el ego.

"Y también compraras otra cama ¿verdad?

"Si " ya reía al ver su carita llena de tristeza por una cama de 40 años que ya casi ni servía "Porque la mía ya la enterré"

"La enterraste?"

"Se merecía un entierro justo y humilde" me mordí la lengua para no reírme de él.

"hay Emm, tu y tus tonterías"

"Es que me gusta verte reír y sé que así lo hago, pequeña" m dio una gran mirada llena de amor, él siempre me cuidaba y defendía de todos.

"Gracias" le sonreí "Pero tu deberías buscarte una novia ya."

"Si lo se"

"Te quiero osito"

"Yo a tí fresitas" le iba a reclamar pero mis instintos me dijeron que volteara y al hacerlo un clan de 5 vampiros estaba enfrente de nosotros. "Emmett deberíamos, pararnos" el asintió "Son peligrosos?" le pregunte y el negó. Nos levantamos, estaba un poco asustada pues no sabia si ellos eran buenos o malos, además el color de sus ojos no me decía nada. Hubo varios vegetarianos que nos atacaron y no podía confiarme.

-Hola- nos saludo el rubio que hacia unos momentos había pasado en su auto- Soy Carlisle Cullen y ellos son mi familia, mi esposa- esa mujer se me hacia conocida- e hijos, somos sus muy lejanos vecinos- vaya él era muy atractivo y cuando me dio la mano no la sentí como un vampiro normal, lo sentí como humano, si como muy humano y muy noble.

-Mucho gusto- les dijo mi oso- yo soy Emmet Swan y ella es Isabella "torpe"- como me acaba de decir, eso no me gusto y sin que él se diera cuenta le di un zapatazo que no esperaba, él solo me miro con dolor mientras se aguantaba el grito "Bella que te pasa" me dijo "Vuelve a decirme torpe enfrente de otros y te ira peor, entendiste?" "Si"

-Es Isabella- "¿De Swan?" me dijo Emm-¿De Swan?- torpe me llame, lo acababa de decir en alto, oh dios mio, lo pase por alto y seguí hablando.- prefiero que me digan Bella- les sonreí.

-Mucho gusto Bella- dijo la mas pequeña, se acercó a mi, era delgada, bajita un poco que yo, como un duendecillo, de facciones finas, con pelo corto de un negro intenso con puntas que van en toda dirección, tenia ropa a la moda y su manera de andar era un trote grácil, veloz propio de un corcel desbocado en sus movimientos, que podría romper de envidia el corazón de una bailarina pues mas que andar parece que bailara. Le alce la mano para saludarla pero me sorprendió cuando me abrazo le correspondí con uno suave, en ella se sentía un olor muy familiar, pero no podía ser, llevaba años sin saber de él además estaba con Charlotte y Petter ¿o no?- Me lamo Alice y...- dijo pausando y parpadeando "no veo nada" la escuche pensar, premonición ella tiene ese don y claro que no puede ver nada mi don me protege de todo don.- Seremos las mejores amigas- dijo con duda. No quería que fuéramos amigas pues sabia que el peligro se acercaba y tendríamos que irnos, además nunca sabrían nuestra secreto solo los meterían en mas problemas ¿verdad?

-ok- respondí confundida con mis pasamientos.

Alice se abalanzo hacia Emmett, algo que el disfrutaba, como éramos distintos, a él le encantaba la publicidad y a mi no, estoy segura que estoy sonrojada por tanta atención pero es que no me gusta, no tengo nada para que me miren tanto. Después se nos acercó una rubia de pelo largo pómulos perfectos y ojos color miel, de una belleza extraordinaria además del mejor cuerpo que jamás haya visto en un humano.

-Me llamo Rosalie Hale Cullen- le tendí la mano pero solo pase vergüenza ella no la tomo me miro con envidia y la verdad yo enfrente de ella me sentí cohibida, yo no poseía tal belleza sentí un poco de celos por no ser tan hermosa con ella. Me dio otra mirada llena de arrogancia y odio, creo haberme percatado que no le caía bien ¿porque?

-Mucho gusto Emmett- le coqueteo "Wow te presento a la compañera de mi vida" me dijo Emm "Mi futura esposa"

-Mucho gusto Rose- le dijo haciendo que la rubia despampanante se sintiera tímida "Bella no creo poder disimular mucho que ella no me tiene babeando" me aguante las ganas de reír, ella no le soltó la mano estaba loca por él se le notaba, mi oso sonrió al no ser el único babeando. Unos carraspeos de parte del señor Carlisle la sacaron de su trance y avergonzada se separo de él "Vaya que suegrito mas celoso" "Emmett no digas tonterías" "Es que la quiero para mi" dijo con una voz infantil, ni que ella fuera un objeto, pensé.

La esposa del señor Carlisle, había dicho algo que me confundió y no solo a mi "Como dijo?" hablo Emm "Ahh... creo que no se".

-Soy Esme Cullen- ¿Esme? ella podía ser aquella mujer que tanto nos quiso, me abrazo y su olor era familiar "Emmett es ella" dije a mi hermano "De verdad Bella" se separo de mi y debía ser cortes.

-Mucho gusto Sra. Cullen- Pues si le decía Esmes de seguro se preguntarían porque tantán confianza.

-No cariño dime Esme.-solo asentí y ella me volvió a abrazar, como la extrañaba. Le abrió los brazos a Emmet "mama" dijo el oso mientras la abrazaba, pero no debíamos llamarla así en voz alta, ella había sido convertida y de seguro no recordaba nada, ella había sido nuestra tercera madre y la queríamos mucho nunca la olvidamos. Solo faltaba que se presentara el único hombre de los tres hijos. Era el mismo que casi atropellaba a Emm "Espero que él no me abrace" Ahh mi hermano tonto. Me sorprendió que primero se presentara con mi hermano, cuando dijo su nombre Edward Cullen me gusto su voz era igual o mas atrayente que la voz de Alice "Eres muy debilucho" es que acaso esta loco como le dice eso a Edward van a sospechar de nosotros, en cambio Edward solo le sonrió desafiante, estoy segura que ahí va haber reto entre estos dos.

-Hola- respondió Emm también con una sonrisa desafiante. Cuando se paro enfrente de mi, me llego la sensación de no quererlo dejarlo ir, cuando me llamo por mi nombre su voz y su aliento eran perfectos, cuando me dio la mano una corriente eléctrica paso por todo mi cuerpo. Había sido el único de los tres que me la dio pero tuve que usar mi escudo ya que unas imágenes del pasado me empezaban a llegar y yo no quería saber nada de él, no de su pasado. Al verlo, Wow, era como ver a un dios perfecto, era insoportablemente hermoso, tenia pómulos salientes, fuerte mandíbula, nariz recta, labios redondos, al igual... era parecido a el... lo podía comparar con Adonis de la mitología griega. Su pelo cobrizo y despeinado me dio ganas de pasar mi mano sobre él, era alto de 1.80 u 85 tal vez, fuerte pero no tanto como Emmet ni tan delgado como... si como Jasper mi viejo amigo.

"Porque no te suelta la mano" el celoso de Emm.

"No lo se" porque en verdad no sabia porque no me soltaba la mano, pero yo no quería que lo hiciera y nunca lo diría. Pero estoy segura que estaba sonrojada, me mordí el labio la hacia cada vez que estaba nerviosa y ahora lo estaba, él no me soltaba la mano y estoy segura que todos me miraban y nunca me gusto ser el centro de tención. Alice lo llamo gritando su nombre para que me soltara él se disculpo y yo me ruborice mas, desvié mi mirada de él no quería terminar como un tomate.

"Este tonto no te deja de ver" "Emm no se porque no me deja de ver, no se la razón" y es que en verdad no sabia, no soy tan bonita como Rosalie. Cuando Carlisle dijo que faltaba uno de sus hijos tuve la sensación de saber de quien se trataba aunque no lo hubiera visto. Todos estaban felices, mi hermano puede controlar los sentimientos de los demás pero solo uno: la felicidad. "Porque estas tan feliz?" "Encontré al amor de mi vida" vaya si que le pego duro. Carlisle acababa de decir que era doctor? como era posible que un vampiro fuera doctor acaso esta loco yo casi no podía estar mucho tiempo en un hospital sin volverme loca por la sangre.

-¿Doctor?- pregunto sorprendido Emm

-Si.- nos confirmo y hasta nos brindo sus servicios, pueda que parezcamos humanos pero no necesitamos de uno, y sabía que mi hermano solo abría la boca para decir tonterías.

-Ahí te hablan Cab...- y le di un codazo en el vientre es que acaso no se cansaba de decirme tantos apodos y debía decírmelos enfrente de un clan de vampiros, no debía llamarme así.

-Gracias, Dr. Cullen- y le explique a mi hermano que no debía de volver a llamarme así, el solo asintió y todos se rieron de él.

-Carlisle, Bella- voltee a verlo- llámame Carlisle así no me hacer sentir tan viejo- ¿enserio? no le han dicho que es muy joven y atractivo para ser viejo, bueno descartando los años que lleva aparentando esa edad.

-Esta bien, Carlisle- le sonreí.

-De donde vienen?- pregunto Esme.

-De Phoenix- "mama" Emmet estaba muy sentimental hoy.

Cuando nos preguntaron por qué nos habíamos mudado aquí, si vivíamos en un lugar donde siempre había sol. Yo me preguntaba lo mismo, aunque a veces la respuesta era que Emmet me había ganado una apuesta y el eligió el lugar, pero si buscaba una respuesta una buena respuesta siempre me salía lo mismo:

-Agotador-susurre suave y me había olvidado que había vampiros enfrente de nosotros y escucharon

-¿Como?- esa pregunta me dejo boba "Diablos" pensé.

-Lo que pasa es que queríamos probar un nuevo ambiente- vaya ahora era cuando Emm se comportaba como un adulto y me salvaba.

-¿Cuanto tiempo llevan viviendo juntos?- Cuando las dos hermanas preguntaron eso, les iba a responder pero sentí que la pregunta tenia doble sentido y me sentí incomoda, ellos pensaban que mi hermano y yo... ¡no! mire a Emm y él se había quedado ido por un instante. "la pregunta tiene doble sentido ¿cierto?" "No como crees." le dije sarcástica, el solo sonrío.

-Disculpen a mis hijas, son muy entrometidas- se disculpo Carlisle y les dio una mirada seria y llena de regaño a Rosalie y Alice.

-No hay problema- dijo Emmet aún sin entender lo que ellas querían decir. Esme nos invito a cenar de pronto, es que acaso no podía ser peor ¿acaso ellos comen? porque nosotros no, aparentamos ser humanos pero de eso a comer ¡asco! Así que tuve que rechazar la invitación por los dos con la excusa de ser una molestia, Alice insistía en que fuéramos me puse algo nerviosa es que acaso iban a presionarnos? si era así, sabia que yo cedería en cualquier instante, soy muy débil y no me gusta hacer sentir mal a los demás. Una cena de bienvenida eso planeaba Esme, ella nunca iba a cambiar, era la misma ¿acaso nos recordaba? No, no lo creo, sin os recordara ya lo hubiera dicho. Me gustaba verla feliz, ella era feliz, tome una buena decisión al dejarla con él.

-Sres. Cullen- "Mamá y familia de mamá" - Seria un placer para nosotros ir a cenar a su hogar pe...

-Pero?- le corto Rosalie triste.

-Pero nosotros aún nos estamos mudando...- y deje de escuchar a Emm, un olor me llego a la nariz, sangre, pero no cualquier sangre, esta me llamaba, le di una mirada discreta a todos y nadie percibía el olor no lo habían notado aún todos estaban tranquilos.

-No.- respondí cuando ellos nos querían ayudar en la mudanza- no nos gusta dar molestias, nosotros podemos hacerlos muchas gracias- "Bella que tienes" pregunto Emm pero no conteste Edward me sorprendió con una pregunta:

-¿solo ustedes dos están bajando todos os muebles?- Rayos se me había olvidado que éramos débil se preguntaran ¿donde estaban los señores de la mudanza? Fácil en la cocina durmiendo e hipnotizados.

"Isabellaaaa"

Demonios, me sobresalte ¿quien era el que me llamaba?

"Isabella"

Volvieron a decir y voltee hacia atrás pero no veía a nadie, o es que me estaba volviendo loca. " Bella que pasa?" no le conteste "Belli estas muy tensa" claro eso ya lo se, es que acaso el no siente el olor a sangre y la voz del que me llama.

""

Voltee a ver hacia el bosque y el olor me llego un poco mas fuerte, me tope la nariz con una mano tenia que quitarme de ahí, salí corriendo hacia la casa. "¿Bella?" me llamo Emmett, iba a salir hacia mi habitación pero vi a los tres hombres recostados en la cocina, pase mi mano sobre sus rostro y despertaron cansados y con la idea de haber bajado todos los muebles.

-Bella- grito Emm preocupado, lo ignore y subí a mi habitación y ahí respire mas tranquila y no sentía nada de ese olor, hice un ruido como si fuera a vomitar. Me sentía algo mal. "Bella gracias por recordarme que destroce tu piano" mi don funcionaba perfectamente. "Baja" me ordeno, baje despacio, grada por grada, paso por paso no quería toparme de nuevo con el olor. Sé que mi rostro se veía fatal, ya que Emmett me abrazo y me consolaba.

-Tranquila, corazoncito.- y me dio un beso en la coronilla.

-Eh, bueno nosotros los dejamos solos- parecía algo incomodo Carlisle- para que platiquen.- y de nuevo sentí que era doble sentido lo que decía. Se despidieron todos y antes de que se fueran las dos hermanas gritaron.

-Un día de estos iremos de compras ¿ok?

De compras? es lo que mas odio nunca me ha gustado. Si lo hago elijo rápido y pido lo que me gusta solo con verlo. No tardo tanto, tal vez 30 minutos como máximo y solo con ver la sonrisa de Alice supuse que era de esas personas que se volvían locas por las compras, Emmett me dio un buen consejo y le diría para que ella no perdiera su tiempo conmigo. Mi osito cariñosito me conocía muy bien y como no, con todos los años que hemos vivido juntos.

Me senté en el sofá con mis rodillas juntas, un montón de preguntas me invadieron pero ninguna era tan sorpréndete como esta: ¿Ella esta aquí?

Se suponía que vivía en España ¿o no? No hallaba explicaciones, me quede así casi por un rato.

-Bella ¿que fue lo que paso?- él estaba preocupado por mí.

-Yo... a fuera... su sangre estaba en todoo el aire...- dije titubeando.

-¿Su sangre?...- dijo pensativo- ¿Ella esta aquí?- eso mismo quería saber yo.

-No lo se Emm, no lo se...- esa duda rondaba en mi cabeza y me preguntaba muchas cosas.

-Yo te puedo contestar ¿si quieres?- esa voz gruesa y llena de sarcasmo ¿como supo donde estábamos? ¿Los Volturi ya sabían?

-Vaya, vaya, vaya, vaya, vaya...- dijo sonriendo- veo que no me esperaban.

-¿Que haces aquí?- dijo gruñendo Emm.

-Pues- empezó a caminar alrededor de toda la casa y volvió a la sala- cumpliendo mí trabajo.

-¿Tú trabajo?- dije con algo de miedo, acaso ellos lo volvieron a llevar a volteara.

-Si, Isabella.- él, era él, el que me llamo 3 veces, entonces el la tenia ¿porque?- mi trabajo es buscarlos e informarle al amo su ubicación.- rio.

-Tu la tienes?- pregunte y claro el sabia de lo que estaba hablando.

-No- dijo dando dos pasos hacia mí- pero tengo esto- saco de su bolsillo dos tubos de ensayo llenos de sangre. Camine hacia atrás ¿le habían sacado sangre? como se atrevían a hacer algo así ella solo era una niña... Antes de que dijera algo abrió los frascos y su olor quemo mi garganta por lo menos la sangre tenia uno o dos días, sentía la ponzoña, su olor era muy fuerte, deje de respirar, él se acercó mas a mí.

-Déjala- dijo Emm, tirándose pero fue embestido por dos vampiros.

-Ellos son mis nuevos amigos- dijo con una sonrisa burlona- son nuevos en esta vida, Shane y John, "neófitos"- remarco la palabra, Emmett estaba en problemas y debía ayudarlo pero él estaba ya enfrente de mí.

-Tú eres mía- me miro con deseo y me dio asco.

-Déjame Josh- le ordene pareció sorprenderle.

-Vaya pensé que no me recordabas-

-Como no te iba a recordar, tu eras mi amigo pero querías mas que eso y cuando el "Amo"- dije entre comillas- se entero te mando lejos, y ahí debías quedarte.

-Mala decisión- y en un segundo mis manos ya estaban cubiertas de sangre, mi monstruo interno quería salir, cazar humanos pero debía controlarme y la haría costase lo que me costase.

-Me encantan tus ojos negros, cariño- me tomo por la cintura y me pego a él, quería alejarme pero no me moví. Empezó a caminar hacia el bosque, no quería que el me llevara, pero el olor me impedía moverme era como mi punto débil, solo podía hacer algo y era gritar. Grite.

-Bella!- oí a mi hermano llamarme.

-Emmett- dije casi en un susurro.

-No te oirá.- dijo Josh integrándose mas al bosque.

-¡Emmett!- grite con toda mi fuerza- ayúdame- y me dejo caer en el suelo, estábamos en un claro lleno de flores, arboles y el cielo medio nublado haciendo que la luna nos iluminara.

-¿Que quieres?- le pregunte.

-Bueno- dijo pensando- Quiero dos cosas, a ti y entregarlos.

-Idiota- le grite y escupí, el me dio una cachetada y me mordió la pierna y me dolía pero no grite me mordí la lengua para no emitir ningún grito y él lo disfrutaba, yo era su juguete ¿acaso aquí iba a morir? ¿Quería algo más? ¿No volvería a ver a Emm? si así era haría todo lo posible para defenderme. En un descuido lo mordí pero no por mucho el me volvió a pegar haciendo que cayera de nuevo en el suelo.

-Morirás- dijo tirándose encima de mí, y me iba a matar me mordería el cuello, "Adiós" susurre, pero en un segundo el desapareció, había sido embestido por un lobo marrón, le gruño y lo siguió, atrás de él iban otros 5 lobos. Me arrodille y recordé que Emmet tenia problemas, pero al ver mis manos llenas de sangre no me moví, el olor era muy fuerte era capaz de morderme a mi misma y lo iba a hacer pero mi don presintió el peligro, voltee a ver y ahí estaban los Cullen, me miraban y no se movía ninguno dejaron de respirar y vi que sus ojos se empezaban a oscurecer, pero me dio miedo ver los ojos de Edward, eran oscuros como el ónix, estaba sediento presentí varias formas de morir, él me atacaría me mataría. Retrocedí asustada, 5 vampiros sedientos contra uno indefenso era malo.

Carlisle fue el único que dio dos pasos hacia mí y por reflejo volví a retroceder.

-Bella- dijo suave- te hare daño.

-No se acerque- dije con voz quebrada ¿que posibilidades habían de que confiara en el ahora? por el momento ninguna.

-Edward ayuda a Carlisle- dijo Alice pero el no reacciono.

-Edward este bien- pregunto Rosalie.

-Bella- volvió a decirme Carlisle- déjame ayudarte.

-Aléjese- solloce- por favor- suplique él se quedo ahí en su lugar.

-Bella- dijo con todo de miedo Alice y la vi- Aléjate de ahí con cuidado- ordeno ¿porque? entonces el olor achucho llego a mi, voltee y ahí estaba de nuevo el lobo marrón, mi salvador, él solo me observaba y escuche la voz de Emm.

-Bella estas bien?- pregunto preocupado.

-Si Emm- dije aliviada de que el estuviera bien- el me salvo-

El lobo solo bufo y yo sonreí, le pase mi mano por su pelaje y el me dejo hacerlo.

-Bella, Emmett, aléjense del lobo- suplico Carlisle.

-No nos hará daño- dijo Emmett

-Por favor, solo aléjense-

-Tranquilo Carlisle- le dije con amabilidad- no nos hará daño, el me salvo, si no fura por el estuviera muerta.- y me lance hacia el lobo y lo abrace, sé que apestan pero en este momento no me importaba.

"Tus ojos están negros" me dijo Emmett

"Creo que necesito alimentarme" dije.

-Bella espera- volvió a decir Carlisle- estas herida necesitas que te cure- negué con la cabeza, yo estaba bien y tuve que utilizar mi don para tapar mi color de ojos. Me pare y medí cuenta de que estaba llena de sangre "Sube" me dijo Emm y subí a su espalda y me acurruque, esperaba que no le afectara la sangre.

Emmet agradeció la preocupación de él pero ya no estaba herido así que no necesitaba un doctor, le sonrió pero dejo de hacerlo cuando la sangre le afecto "Creo que no respirare hasta que te quites esa sangre" "ok" respondí.

Pasamos ala par de ellos y vi de nuevo esos ojos los cuales hace un momento me habían dado miedo ahora me fascinaban.

-Tu ojos son negros, hermoso- susurre fascinada con su color, lo vi tensarse mientras el lobo bufo. Emmet camino lentamente hasta que se percato de estas lejos de ellos, entonces corrió y a la par el lobo marrón. Nos detuvimos solo para cazar una manada de ciervos, el lobo se encargaría de que los Cullen no los vieran. Cuando lleguemos a casa me di un baño largo para quitarme el olor a sangre. Pase dos horas hasta que salí, mi pelo ya olía a fresas mi shampoo favorito. Sentía aún el olor de mi lobo, baje a despedirme de él, ya que se iba.

Lo esperaría, pues sabia que el regresaría, mi mejor amigo me acababa de salvar y le agradecía. Después de 10 años lo volvía a ver y esperaba también ver a Harry... llevaba años sin verlo y en verdad lo quería saludar solo esperaba que el tratado que tenían con los Cullen no afectara en mi...