Tengo miedo de todo el mundo,
del agua fría, de la muerte.
Soy como todos los mortales,
inaplazable.
Por eso en estos cortos días
no voy a tomarlos en cuenta,
voy a abrirme y voy a encerrarme
con mi más pérfido enemigo,
Entro a la gran cámara, en donde se encontraban los Volturi, iba con paso preciso y molesta. Aro, Caius y Marco le dieron la palabra, querían escuchar lo que tenía para decirles.
-Los Cullen, le han contado nuestro secreto a dos humanos.- su tono de voz denotaba furia.
-Cullen- hablo Marco con una mueca- espero que estés segura de lo que dices.
-Carlisle, ha sido nuestro amigo desde hace mucho tiempo chiquilla.- dijo Aro acercándose a ella con su típica sonrisa. Pidió su mano, no se rehusó a dársela, lo vio todo, quienes eran, como se llamaban y donde vivían.
-¿Miente hermano?- pidió saber Caius, odiaba las mentiras.
-En absoluto- sonrió mostrando sus colmillos- parece que hemos encontrado a nuestros hijos pródigos- regreso a su lugar- Gracias, Tanya. Por la información
-Solo quise hacerles saber, quienes rompieron nuestras reglas- La risa de Aro, la asusto resonando en las paredes
-Esos humanos, a los que te refieres- volvió a estar enfrente de ella- son vampiros y muy listos para esconder sus identidades.
-¿Vam-vampiros?- no lo creía.
-Si- tomo su rostro entre su manos- ya no te necesito- le arranco la cabeza, no quería que ella le fuera a informar a los Denali o Cullen. Felix saco el cuerpo arrastras y lo quemo afuera, bajo la luz de la luna. Ellos eran la justicia la ley vampirica e irían a cumplirla y que ellos recibieran su castigo.
PROV. BELLA
Los vi, Tanya nos denuncio. Ahora ellos saben donde estamos, están planeando el día y hora en que nos buscaran. Creo que esta vez no huiremos.
Abrí los ojos, estaba en una habitación que tenía una vista al sur y una ventana del tamaño de la pared igual que en el gran recibidor del primer piso. La vista daba al meandro que describía el río Sol Duc antes de cruzar el bosque intacto que llegaba hasta la cordillera de Olimpyc Mountain. La pared de la cara oeste estaba totalmente cubierta por una sucesión de estantes repletos de CD. En el rincón había un sofisticado aparato de música. Yo estaba recostada en un sofá acogedor y espacioso de cuero negro. Una gruesa alfombra de tonos dorados cubría el suelo y las paredes estaban tapizadas de tela de un tono ligeramente más oscuro. Se sentía el aroma de Edward por todo el lugar, es la habitación de él. La primera vez que la vi creo que no puse mucha atención. Pero mi pregunta era: ¿Que hacía yo aquí? Lo último que recuerdo era que Carlisle estaba empezando a recordar y al final le devolví sus recuerdos. Los vampiros no sentimos dolor, Carlisle y Esme solo gritaron porque varias imágenes pasaron por su cabeza en un instante cayendo inconscientes para que después yo los siguiera.
Volviendo a revivir todo lo que, Escuche la voz de mi hermano llamándome y aunque quisiera respondedle no pude. Implorandome que despertara y no me dejara llevar por mis recuerdos, si yo me pierdo en ellos puede que nunca vuelva a despertar. Podría morir y como no tengo signos vitales, no sabrían si estoy viva o muerta. Que tonto se oye eso...
Lo que más odio de mi son mis malditos dones, más cuando no puedo controlarlos y salen a la luz, como ahora, tengo una visión:
El titular del periódico me fulminaba desde una pequeña máquina expendedora metálica: SEATTLE EN ESTADO DE SITIO - VUELVE A ASCENDER EL NÚMERO DE VÍCTIMAS MORTALES.
Una joven se hallaba de pie en la sombra que proporcionaba la esquina de un destartalado edificio de tres pisos, en un intento por pasar desapercibida mientras aguardaba a que alguien tomase una decisión. No deseaba cruzar la mirada con nadie, tenía los ojos clavados en la pared que había a su lado. No quería abrir la boca y llamar la atención, pero deseaba que alguien decidiese algo. Estaba realmente sedienta y no le importaba mucho que fuésen a la derecha, a la izquierda o por la azotea, lo único que quería era encontrar a algún desafortunado al que no le diese tiempo siquiera de pensar «el peor lugar, en el peor momento».
Todo se volvió borroso por unos segundos para que de nuevo volviera a ver
-No te estás perdiendo nada, que es a donde yo voy. ¿No disfrutaría Riley de un nivel de vida un poco más alto si se rodease de vampiros decentes? Si se supone que hemos de protegerla a él, ¿no debería él buscarse los listos?
-Así que Riley no necesita cerebros -razono-. Necesita cantidad.
El otro vampiro frunció los labios al valorarlo.
-Si se tratase de ajedrez, no estaría creando alfiles y caballos.
-No somos más que peones -cayó en la cuenta.
Se quedaron mirando el uno al otro durante un minuto eterno.
-Yo no quiero pensar eso -afirmó el vampiro
-¿Qué hacemos entonces? -le pregunto ella, utilizando el plural de manera automática, como si ya formaran un equipo.
-¿Cuántos?-La voz sonaba amortiguada por la distancia, pero aún era clara. Y reconocible. Aguda, casi un trino, como una cría consentida.
-Veintidós -respondió este, que sonaba orgulloso.
-Creía que había perdido a otros dos por culpa del sol, pero uno de mis chicos mayores es... obediente -prosiguió Su voz reflejaba un tono casi afectuoso cuando habló de unos de los neofitos como de uno de sus chicos-. Tiene un refugio subterráneo: se escondió allí con la otra más joven.
-¿Estás seguro?- preguntaron
-Veintidós está bien -musitó el, y la tensión pareció relajarse-. ¿Cómo está evolucionando su conducta? Algunos tienen ya casi un año. ¿Siguen aún los patrones normales?
-Sí. Todo lo que me dijiste que hiciera funciona a la perfección. No piensan, se limitan a hacer lo que siempre han hecho. Y los puedo distraer con la sed en cualquier momento. Eso los mantiene bajo control.- Los dos vampiros que los observaban de lejos intercambiaron miradas sin comprender ¿porque no querían que ellos pensaran?
-Qué bien lo has hecho -le felicito-. ¡Veintidós!
-¿Ha llegado la hora? -preguntó, ansioso.La respuesta se produjo de inmediato, como una bofetada.
-¡No! Aún no he decidido cuándo. Riley
-No lo entiendo.
-Ni falta que hace. Te basta con saber que nuestros enemigos poseen grandes poderes. Cualquier precaución es poca. - su voz se relajo por unos instantes-. Pero bueno, tenemos a veintidós aún vivos, nada más y nada menos. Ni con lo que ellos son capaces de hacer... ¿De qué iba a servirles contra veintidós?
-Decisión, decisión -mascullaba-. Todavía no. Tal vez un grupo más, sólo para asegurarnos.
-Traer más podría provocar que nuestro número en realidad descendiese -advirtió Riley titubeante, como si no quisiese enojarlo-. La situación siempre se vuelve inestable cuando introducimos un grupo nuevo.
-Cierto -admitió el- pero Kevin podría ver el otro grupo
-Quizás tienes razón, quiero vengarme de esos por haber matado a mi hermana
Tres siluetas cruzaban el espacio abierto en dirección a la casa en donde estaban los vampiros neófitos. Se habían adentrado en el claro desde el oeste, el punto más lejano al lugar donde se ocultaban. Todos vestían unas largas capas oscuras con grandes capuchas, Las oscuras túnicas se deslizaron por la hierba en un silencio absoluto. Los encapuchados habían entrado sin hacer ruido, pero ni el ni Riley habían hablado desde que los visitantes llegaron.
-No se tomen la molestia -ordenó con dejadez una voz monótona y muy clara femenina-. Creo que saben quiénes somos, de manera que deben ser conscientes de que carece de todo sentido intentar sorprendernos. U ocultaros de nosotros. O enfrentaros a nosotros. O huir.
-Relájense- hablo la chica encapuchada.- no hemos venido a destruirlos aún.
Se produjo un instante de silencio y, a continuación, una serie de movimientos apenas audibles. Un cambio de posiciones.
-Si no han venido a matarnos, entonces... ¿a qué? -preguntó el creador, tenso y estridente.
-Deseamos conocer sus intenciones. Más concretamente, si incluyen... a ciertos hermanitos -explicó la chica encapuchada-. Nos preguntamos si tienen alguna relación con el caos que han creado aquí. Creado ilegalmente.
-Sí -siseó el creador-. Mis planes consisten en ellos, pero aún no podemos movernos, es complicado.
Un deje petulante se apoderó de su voz al final.
-Créeme, conocemos las dificultades mejor que tú. Resulta notable que hayan conseguido mantenerse tanto tiempo fuera del alcance del radar, por así decirlo. Y dime -una brizna de interés tiñó su monotonía-, ¿cómo lo estas logrando?
El creador titubeó y arrancó a hablar de forma apresurada. Casi como si se hubiese producido alguna clase de intimidación silenciosa.
-No he tomado la decisión -soltó el. Luego añadió con más lentitud, de un modo involuntario-: De atacar. No he decidido hacer nada con ellos.
-Burdo, pero efectivo -dijo la chica encapuchada-. Desafortunadamente, vuestro período de reflexión ha llegado a su fin. Debes decidir, ahora, qué vas a hacer con tu pequeño ejército. - los ojos de Riley se abrieron, aún no tenían su plan ¿o sí?-. De otro modo, será nuestra obligación castigarlos como exige la ley. Este aplazamiento, si bien breve, me atribula. No es nuestra costumbre. Te sugiero que nos ofrezcas cuanta tranquilidad esté en vuestras manos... pronto.
-¡Iremos ahora mismo! -se ofreció Riley ansioso, y se produjo un nítido siseo.
-Iremos lo antes posible -corrigió furioso su creador-. Hay mucho que hacer. Entiendo que desean nuestro éxito, ¿no? Necesitaré entonces algo de tiempo para entrenarlos, instruirlos, ¡nutrirlos!
-Cinco días. A continuación vendremos por ustedes, y no hay piedra bajo la cual puedan ocultase ni velocidad a la que sean capaces de volar que los salve. Si para el momento en que vengamos no han lanzado su ataque, arderan -dijo esto sin más amenaza que la absoluta certeza.
-¿Y si ya hubiera lanzado mi ataque? -quiso saber el creador, impresionado.
-Ya veremos -respondió la chica encapuchada en un tono de voz más animado que hasta entonces-. Supongo que todo depende del éxito que obtengas. Esfuérzate en complacernos.
-Sí -gruñó el creador.
-Sí -repitió Riley en un susurro. Un segundo más tarde, los vampiros de las túnicas salían sin ruido alguno de la casa.
Quedando a una distancia por donde aún veían la casa, sonrieron.
-Este plan funcionara- hablo uno de ellos
-Si, Dimitri- dijo la chica- si ellos no los acaban no importara. Los acabaremos nosotros mismos
-¿Y si intentan huir de nuevo?-
-No te preocupes Felix- dijo la chica- estoy segura de que no lo haran
-Bien Jean, vamonos- los tres vampiros encapuchados desaparecieron.
Riley y Kevin, empezaron a instruir a los neófitos.
-El ataque pronto sera- dijo el creador
-Si, James, pronto cobraremos venganza.
Mis ojos no querían abrirse, los Volturi uniéndose con nuestro enemigo mayor o más bien usándolo como peón, si quizás ellos tenían razón, esta vez no huiremos, es hora de que los enfrentemos, intentare razonar con ellos pero se que no me escucharan, si tan solo supieran que el que mato a Alec es con el que ahora se han confabulado.
Ni siquiera transcurrió el segundo, cuando ya estaba en la sala viéndolos reír. Notando mi presencia 5 segundos después.
-Bella- hablo mi hermano llegando ami y abrazándome- despertaste
-Cariño- escucho la voz de Esme y su mirada es la misma de hace años. También me abraza. Pero Jasper me mira intrigado
"¿Bella que pasa?" pregunta mi hermano, pero mis ojos aún están con Jasper, malditas emociones que no puedo controlarlas cuando se alborotan
"¿Que escondes Bella?" me pregunta Jasper, yo solo sigo mirando
"Isabella Swan contesta" Victoria también se nos une.
-Bella, estas bien?- escucho la voz de Alice cerca y no es para menos esta enfrente de mi. Solo logro abrir mis labios, no se si decirles lo que pasara, es que no quiero que ellos se involucren en nuestra pelea, pero creo que no puedo ocultárselos ya que Tanya fue la que los involucro no yo. Y cuando estoy a punto de hablar otra visión me inunda:
Laurent, se paseaba nervioso por su habitación mientras Irinia sentada en su cama se ve pensativa-¿Que harás?
-Ir con ellos a decirles- hablo Laurent- ellas les han dado la ubicación y conociendo a Bella se que no ha visto el futuro y no sabe lo que pasara.
-Lo siento- dijo Irinia, Laurent se sentó junto a ella- lo siento
-No te preocupes, amor- la abrazó- tu no tienes la culpa, Tanya y Kate, solo pensaban en vengarse y no pensaron bien.
-No creo que estén vivas ya- dijo Eleazar entrando a la habitación- pero como un padre que era para ellas iré a Forks y decirles a los Cullen que se preparen para lo que se les vendrá-
-Mañana- informo Laurent- mañana en la mañana iremos-
Emmett me miraba asustado, se ha metido en mi mente el tonto y ha visto la visión. Fije mi vista en el reloj y me doy cuenta de que son las 6 de la mañana, vaya toda una madrugada en recuerdos. Entonces los Denali vienen mañana
-¿Que pasa?- la vos de la enana me saca de mis pensamientos, ya ni en eso puedo estar tranquila- ves el futuro ¿cierto?- solo la miro con el ceño fruncido- yo también pongo esa cara cuando las tengo-
-Me pondré en un espejo para ver mi rostro cuando tenga visiones- le dije, ella solo sonrió
-¿Bella cuantos dones tienes?- me pregunta Carlisle
-Por el momento- empece a decir- no creo que sea conveniente hablar de cuantos tengo, quizás con el tiempo los vean completamente
-Ahora es mejor que hables- dijo Victoria, con el semblante serio- ya no puedes ocultarles nada Bella
-¿De que tienes que hablar?- pregunto Edward, extrañaba su aterciopelada voz. Trate de sonreír pero creo que fue una mueca la que hice.
-Los Volturi, saben donde estamos y con quienes- el rostro de los Cullen eran difícil de entender-Tanya viajo hacía ellos, hace dos días y les contó que ustedes le contaron su secreto a dos humanos.- Escuche a Rose maldecir a la pelos de elote oxigenada- ellos están planeando venir, no solo por nosotros, ahora también por ustedes. Por eso no quería que se involucraran con nosotros- los último salio con enojo, pero no para ellos sino para mi, por dejarnos ver como somos. Todo hubiera sido mejor si cuando sentí sus aromas en mi casa y nos hubiéramos ido.
-Bella, tarde o temprano, debíamos de enfrentarnosle
-Si, Bella- su voz y su cercanía me asusto- el día iba a venir, pero ahora yo estaré ahí contigo- quiso abrazarme pero me aleje todavía faltaba más y quizás entonces, al fin se alejaría de mi. Aunque me doliera.
-Kate- murmure- ella también ha ido con los Volturi- esta vez fue Alice la que maldecía a las hermanas Denali- pero no termina ahí- todos los ojos se posaron en mí, odio ser el centro de atención- James ha creado un ejercito de neófitos- escuche los pensamientos de todos- se ha confabulado con los Volturi, lo están usando como peón. Ellos nos atacaran en 5 días-
-5 días- volteamos a ver al dueño de la voz- tenemos tiempo para entrenar- me dio una gran sonrisa
-Jacob- me lance a el para abrazarlo- lo siento- el sabía porque pedía disculpas. La guerra se iba a armar en Forks ne su pueblo y estaba segura de que no a todos los licantropos les gustaría esa idea.
-No te disculpes- me dijo dándome un beso en la frente, escuche el gruñido de Edward
-¿Que haces aquí?- pregunto enojado Edward
-Pues vine a ver como estaba Bella, chupa sangre - estos dos iban a armar una pelea
-Basta- les dije- Jacob, ve con los demás y diles que al anochecer, planearemos- con un asentimiento de cabeza se fue
-Si ellos participan yo también.- escuche a Jasper decir- Y Alice- añadió cuando la duende se le subió encima
-No- dijo Carlisle, yo sabía que entrarían en razón- toda la familia te apoyara Bella, Emmett
-Genial- dijo Emmett- Auch- se quejo cuando le di un pequeño dolor, se supone que debe de estar de mi lado apoyándome
-Admítelo Bella,- dijo Victoria, cerca de la puerta- ya están involucrados quieras o no.- y se fue, sabía hacía donde iba.
-Esta bien- dije resignada- los Denali vienen mañana- informe de nuevo soy el centro de atención- Eleazar cree que es corrector reponer el error de Tanya y Kate, y vendrá junto con los demás a advertirles
-Juro que le arrancare la cabeza a la pelos de elote oxigenado y a su hermana- dijo Roso gruñendo con mucho odio.
-Se te han adelantado- me recargue en la pared- Aro y Caius.
-Escucha hermana iré a alimentarme- me guiño un ojo- no hagas algo que no haría yo.
Juro que si tuviera mi disfraz estaría sonrojada totalmente.- Yo voy con el- dijo Rose, desapareciendo.
-Iré al hospital, tengo trabajo- dijo Carlisle
-Te acompaño- Esme mee abrazo y dio un beso antes de irse con su marido. En verdad que tome una decisión en dejarla con él
Alice me miraba penetrantemente, mientras Jasper intentaba no reírse. Se mordió el labio frunciendo el ceño
-Alice, no lo intentes- le dije- nunca podrás ver mi futuro, a menos que yo quiera- tomo del brazo a su hombre y salio de ahí. Todos se habían ido, me deslice por la pared hasta llegar al suelo, no recordaba que Edward aún seguía ahí, hasta que hablo.
-No estas sola Bella- me dijo tomándome la mano, a pesar de que somos fríos como el hielo cuando los vampiros nos tocamos siempre se siente algo de calor.
Tienes que saber que es lo último que pido
que estoy desesperado y según mis latidos
no me queda mucho tiempo a mi favor
Y antes de perder de vista mi camino
quiero mirarte un poco y soñar que el destino es junto a ti mi amor
-No sabes lo que dices- le dije- debías de hacerme caso, cuando te dije que te alejaras de mi
-No quiero hacerlo- junto nuestras frentes.-no quiero hacerlo, no lo hare
-¿porque?- le pregunto- no ves que solo soy un atrayente de peligro, deberías odiarme, así como yo me empiezo a odiar cada días más.
-No lo eres- me susurra en el oído-no te odio, es más quiero que te quedes conmigo que nos hagamos compañía, quiero hacerte mía.- me dio un casto beso, cierro mis ojos por lo bien que se siente sus labios
Quédate un segundo aquí a hacerme compañía
y quédate tantito más quiero sentirte mía
y abrázame y abrázame y abrázame...
-Tengo miedo- le digo.- miedo de que algo le pase a ti y a tu familia, nunca me lo perdonaría, si pasara.
Hoy me he dado cuenta que no había sentido tanto miedo
antes que yo no decido que Dios va a ser mejor
Y antes de perder de vista mi camino
quiero mirarte un poco y soñar que el destino es junto a ti mi amor
Quédate un segundo aqui a hacerme compañia
y quédate tantito más quiero sentirte mía
y abrázame y abrázame y abrázame, no no y abrázame.
-No pasara nada malo- me lo dice con tanta seguridad que le creo-Déjame protegerte, Bella-
Dame una razón para quedarme
yo no quiero tu compasión
quiero que estés conmigo
hasta que me haya ido
-Lo intentare- le susurro, no creo que le deje. Pero lo único que quiero ahora es esto; besarlo. Nuestro labios se juntan par hacerse uno solo.-
-Ta amo, Bella- me dice contra mis labios
-Yo también te amo- pero aún así mis decisiones no cambiaran en nada.
Me dejo llevar por el momento el beso se vuelve pasional, mas fuerte. Nos necesitamos en cuerpo y alma, y no creo querer parar, me carga hasta llevarme a su habitación y ahí en su sofá de cuero negro le entregaría mi cuerpo. mi ser, todo. Porque lo único que me importa ahora es él y el amor que le tengo.
