Ajajá, aquí está, el ansiado final, pensaba esperar un poco más pero me pareció demasiado sádico hasta para mí xxD reki-zen ya sigo! Ya sigo! Relájate xxD yunuen bien, ahora que has aprendido una palabra nueva puedes estar orgullosa de ti misma y créeme que no tienes falta de neuronas sólo eres un despiste porque se te pasó lo obvio xxD y el premio del concurso anterior creo que fueron como cien pesecaos o algo por el estilo, ya ni me acuerdo! xxD sheylaryddle joder, ponte un nick más fácil, te lo digo como amiga xxD y la cara de Raph… pues ya la verás xxD zahara si lo de la hermana de Berta te ha pillado por sorpresa en este cap te dará un infarto, te lo puedo asegurar

Y bueno, poco más queda por decir, después de esto incluiré un pequeño epílogo pero nada importante, sólo para que sepáis que pasa al final, nada emocionante, sólo ataré un par de cabos sueltos que por aquí se me quedan, gracias a todos lo que me habéis leido y gracias por los reviews. Nos leemos

Disclaimer: las TMNT marca registrada en USA NO me pertenecen y no saco nada con esto.


En la enfermería Mickie y Berta habían conseguido que parara la hemorragia de Don y ahora descansaba en la camilla.

-que mal lo he hecho-decía el convaleciente

-nah, es que el otro jugaba sucio

-HEY!-gritó Berta-¿queréis dejar de una vez ese royo de hermaísimos que os traéis los dos desde que llegasteis?

-si señora-dijo Micke como un autómata

En ese momento entró el maestro.

-Recoge tus cosas Berta, redada

De la impresión a Berta se le calló el puro. Pero se lanzó corriendo a por su portátil y varios papeles que tenía metidos en el escritorio y se fue hacia la puerta. Se detuvo un segundo.

-¿Quién?-quiso saber ella

-Terence, ahora ¡vete!

-¿Y usted?

-tengo cosas que hacer, ya soy mayorcito, ¡vosotros dos no os mováis!-añadió rápidamente al ver que Micke estaba ayudando a su hermano a levantarse-tengo que hablar con vosotros.

Micke tragó saliva. Berta se fue apenas murmurando un leve "gracias". Era increíble lo que la mujer podía correr a pesar de ser tan grande.

-Escuchadme los dos, y escuchadme bien, tenemos poco tiempo y después del secreto que os voy a revelar no quiero que perdáis el tiempo con preguntas absurdas que ya os responderé después, si queréis salvar la vida tenéis que hacer lo que yo os diga cuando os lo diga ¿entendido?

Ambos asintieron temerosos y el hombre se retiró la capucha.

-MAESTRE SPLINTER!-gritaron los dos lanzándose a sus brazos.

El trató de resistirse pero al final no pudo.

-Mis hijos, cómo os he añorado

-¿Qué hace aquí, Maestre?-quiso saber Michaelangelo

-Trataba de rescatar a vuestro hermano aunque, creo que, por el camino, yo me perdí un poco, lo lamento

-Maestre Splinter, Maestre Splinter-repetía casi sollozando Donatello

-Muy bien, el momento de ponerse sentimentales ya pasó, ahora os necesito concentrados si queremos salir de esta, la policía estará al caer y si nos ven ya os podéis imaginar dónde acabaremos

-¿Qué quiere que hagamos?-preguntó Mickie

-Ir abajo, en la zona dónde soléis comer, hay una salida de emergencia en la que nadie se fija porque está oxidada y además cerrada con tranque pero yo tengo la llave.

El maestre se la mostró y Micke agarró la llave sin titubeos.

-¿Y usted?-preguntó

-Yo voy a por vuestro hermano

El maestre Splinter volvió a ponerse la capucha y comenzó a llamar a John a gritos.

-¿Qué PASA?-quiso saber el hombre

-¿el monstruo de los McDougal sigue en la arena?

-SIP, ya es el octavo que se ha llevado por delante y no encontramos a Berta

-sisisi ya, prepárate porque ahora voy yo

-¿QUEEEEE?!!!!!!!! Pero estas cosas hay que organizarlas con tiempo, necesitan la adecuada publicidad

-lo siento John, pero es un ahora o nunca

Y dicho esto salió corriendo saltando a la arena desde el segundo piso. Hubo murmullos de asombro e indignación pero no tantos como cuando el hombre se quitó la capa. Entonces todo sucedió a cámara lenta.

-¡MAESTRE!-gritó Raph cayendo de rodillas

-Hola, Raphael

-Maestre ¿Qué hace aquí? ¿Dónde están los demás? El otro día vi a Casey Jones pero huí de él para no ponerle en peligro, la única forma de salir de aquí es con los pies por delante; Maestre, ¿ha venido a castigarme? ¿No pretenderá que luchemos?

-sólo he venido a salvar a los hijos que aún pueda salvar, Raph

-¿Cómo?

-Sacándote de aquí, de este mundo de depravación y excesos que han mancillado tu alma de ninja

-Ya le he dicho que la única forma de escapar de aquí es con los pies por delante

-Entonces hazlo, derriba la puerta y deja que tus pies salgan antes que tu cabeza

Raphael asintió aunque titubeaba. Ya se oían los abucheos. De repente Raph se sentía muy cansado.

-¡hazlo Raphael! Huye de la comodidad de la resignación y enfréntate a tu destino.

En ese momento apareció la policía. ¡REDADA! ¡REDADA! ¡ESTO ES UNA REDADA!

Todo volvió a su velocidad normal.

Raphael derribó la puerta y él y el maestre astilla salieron corriendo alcanzando poco después a Don y a Mickie y saliendo todos en tropel a la calle. Una vez fuera no fue difícil encontrar a April y la furgoneta con un desmayado Casey Jones dentro. Aceleraron mientras veían como decenas de personas eran metidas en los coches patrulla.

-no veo a Terence-dijo Raph

-¿Qué?-quisieron saber los demás

-Frena… por Dios April frena un poco y métete en algún callejón, sólo quiero mirar una cosa

April hizo lo que le decía y Raph salió corriendo acercándose tanto como pudo a los coches patrulla. Mickie intentó detenerle pero el maestre negó con la cabeza.

-vamos, vamos-decía-¿dónde te escondes guapa?

-justo detrás de ti

-Terence-Raph no pudo disimular su sorpresa- creí que te habrían detenido

-no, a mi medio tiempo a escapar

-¿cómo?

-igual que tu, estaba sobre aviso

-pero ya veo que tu marido no

-no, el pobre nunca me escuchaba

-¿y que harás ahora?

-lo que haría cualquier… viuda triste y rica, regresar a mi Londres natal

-tu no eres viuda

-aún no, pero lo seré en cuanto la gente adecuada se entere de algunos de los trapicheos de mi marido, tu hermano no es al único al que le ha administrado la medicina equivocada y le ha provocado una muerte "accidental" en lo que ha sido su larga carrera de médico

Aquella información fue como un jarro de agua fría para Raphael.

-¿Él lo…? ¿Y tú lo sabías?

-ya sabes que si, ese calzones largos era incapaz de ocultarme nada

Raphael estaba en estado de Shock. Su labio inferior temblaba ligeramente como única expresión de la lucha que se estaba llevando a cabo en su interior.

-¿y tu que harás?-quiso saber ella

Él no respondió y ella siguió hablando.

-creo que te gustaría Londres, ¿sabes? Es muy lúgubre y oscuro y llueve casi todo el tiempo, podríamos ser felices. Nosotros.

-No-dijo al fin Raphel

-¿No? No ¿Qué? ¿No a Londres? ¿No a una vida de lujo y comodidades? ¿No más luchas?

-No ¡NOSOTROS! Has traicionado mi confianza Terence, has atacado lo único que yo pude considerar importante alguna vez,y ¿para qué? Sabes que habría hecho cualquier cosa por ti, Terence, cualquier-cosa ¡Y LO HICE! Vaya que si lo hice, peleé por ti, robé por ti, maté por ti, mentí por ti y todo porque te amaba y tu has traicionado mi confianza ¿Cómo me hiciste esto Terence? ¿CÓMO PUDISTES?

El grito de Raphael fue acompañado de un trueno perfectamente sincronizados como si lo hubieran estado ensayando mucho tiempo. Raphael se estremeció. Se había puesto a llover. La mujer estaba pálida e inmóvil. Presa del terror que le producía aquella tortuga de dos metros que una vez fue su amante y que ahora se le confesaba temblando de ira y orgullo heridos.

-Vete Terence-dijo él con el poco aplomo que le quedaba-vete y sé muy feliz, colecciona amantes; joyas; coches; sicarios… lo que quieras, pero no me vuelvas a llamar

Raphael cogió su teléfono móvil y lo estampó contra el piso.

-No me busques

Raphael cogió su chupa de cuero y la arrojó al suelo también.

-Olvida que una vez existí

Con esas últimas palabras Raphael desapareció. Terence lo llamó a gritos.

-¡ESPERA POR FAVOR! DAME OTRA OPORTUNIDAD ¡TE AMO!

-Ya-dijo Raphael desde la cima de un edificio-pero a veces el amar, no es suficiente, ahora me doy cuenta

Luego regresó a la furgoneta. Los demás lo miraron con aflicción.

-¿Leo está…?-no hizo falta terminar la pregunta, los ojos del mestre Splinter se lo dijeron sin palabras y Raphael rompió a llorar.


¿qué más añadir? muchas gracias a todos. nos leemos