Editado el 1/Mayo/2012

Disclaimer: No somos dueñas de las obras de CLAMP de las que haremos referencia. Este fic es un Universo Alternativo basado en el manga de "X". Es un fic yaoi, sino te gusta, retrocede y busca otra cosa de tú agrado ^^. Más adelante contiene escenas fuertes, estás advertido.

Fue un largo camino,
para encontrar mi destino,
y nunca dije adios a ese ayer.
Gravity

Sakamoto Maaya

Capítulo 4
Birthplace

"Algo dentro de mí me pide continuar…"

"Soy Kururugi Suzaku, mi señor"

El conocer su nombre no era un dato suficiente para confiar en él.

De pronto, el resplandor de la luna fue ocultada por una nube de humo. No entendía lo que ocurría. Sólo notó el notable agitar del soldado que se encontraba frente a él. Parecía que algo malo había ocurrido.

"De prisa, debemos de entrar, el enemigo ha llegado"

El soldado se acercó hacia él sin recelo.

"Permítame llevar a Subaru-sama en mis brazos, para que usted no…"
"Lleváme hacia el lugar donde podrán ayudarlo"

El rostro del soldado palideció ligeramente y sus pupilas se dilataron. En su vida, había experimentado aquella sensación. La mirada fría de Kamui lo sorprendió, dejándo su cuerpo completamente tenso. Determinado, directo y frío. Las tres principales características con las que las personas definían a Kamui. Esa vez -en verdad- comprobó que no se equivocaban.

Dejó de divagar en sus pensamientos para entrar en la acción que debía realizar de inmediato. Suzaku le ofreció una rápida reverencia antes de darle la espalda y escoltarlo hacia el lugar. Los amplios árboles que ahí se observaban, propiciaba un ambiente frío y la neblina daba un entorno de misterio al alrededor.

El camino se tornó silencioso, sólo el sonido de sus pasos los que interrumpían la penumbra. El sonido de las aves era casi nulo, era como si cualquier ser viviente se encontrara a la defensiva, escondiendo su presencia hacia una amenaza invisible. Ambos no mencionaron palabra alguna en todo el trayecto. Los pensamientos de Kamui sólo se concentraban en obtener un lugar de protección para quien cargaba en sus brazos pues el ambiente le era sumamente sospechoso.

El paisaje fue interrumpido por una zona amplia en la que los árboles se hicieron escasos. La planicie despejada se encontraba en una circunferencia de varios metros alrededor de una antigua construcción. Un castillo. Dos guardias custodiaban inmóviles ante una enorme entrada. Ambos pasaron sin que éstos se inmutaran por su presencia. Kamui los observó de reojo a ambos, fijando sus ojos amatistas en los guardias, haciendo que éstos no fueran capaces de corresponderle la mirada.

Continuaron avanzando, pasando por un largo corredor hasta llegar a una enorme habitación que daba impresión de ser una estancia. Kamui trató de mantenerse alerta ante cualquier movimiento extraño. Sin embargo, no pudo evitar detenerse ante algo que lo alarmó.

Frente a él había una pintura colgada a la pared que mostraba la razón del porqué eran bien recibidos en aquél castillo. Sus ojos se dilataron ante aquella imagen. Dos seres de cabellera negra, idénticos a Subaru y a él mismo, se desplegaba ante sus ojos. Un vivo retrato de ambos en un lugar totalmente desconocido. Sólo había una única diferencia. La vestimenta que ambos traían retratada era más elegante y con unas capas negras largas. Ambos estaban sentados en lo que parecía ser un candelabro inmenso. Al juzgar por sus vestimentas, dedujo que eran parte de la realeza. Ahora lo entendía. Habían sido confundidos por sus dobles de esa dimensión. Una situación que estaba dispuesto a aprovechar. Al menos hasta que… Subaru logrará despertar de la metamorfosis que le había impuesto.

Ahora lo entendía. Habían sido confundidos por sus dobles de esa dimensión. Una situación que estaba dispuesto a aprovechar. Al menos hasta que… Subaru logrará despertar de la metamorfosis que le había impuesto.

"Hemos llegado, le aseguró que él sabrá que hacer."-el guardia declaró.
"¿De qué estás hablando? ¿De quién se trata?"

"De su hermano mayor, señor."

Suzaku abrió las inmensas puertas con la suficiente sutileza como para declarar que algo urgente ocurría. Al instante, las luces de cientos de candelabros lastimaron la visión del ojoamatista. Un ambiente bizarro se apoderó de sus sentidos. Se encontraba en una habitación extensa, con una ventana enorme al fondo, -que mostraba la luna llena- a sus alrededores había varias mesas y una cama amplia decoraba el centro del sitio.

Al fondo, el perfil de una persona sentada sobre una silla con adornos de oro y piedras finas llamó su atención. A pesar de estar tan iluminado el lugar, sólo la luz de la luna delató los mechones oscuros que cubrían la cabeza de aquella persona. Tenía una mano sobre su quijada, contemplando del paisaje que la ventana le propiciaba como si en él pudiese encontrar los secretos del universo. Sin siquiera conocerle, su intuición le indicaba que debía tener cuidado de aquél ser. Inconscientemente, logró percibir el aura de esa persona. Sabía que bajar la guardia podría costarle un precio muy caro en cualquier instante.

El soldado se dirigió sin vacilar hacia esa persona, arrodillándose al momento de llegar junto a él. El ser de mechones oscuros dirigió su atención hacia el guardia, quien le contó sobre lo ocurrido. Kamui tan sólo se limitó a esperar… aprovechando aquellos momentos para contemplar el rostro de quien llevaba en brazos. Todo había sido tan rápido que siquiera no tuvo tiempo para contemplar el delicado rostro de quien ahora tenía custodiado. El dolor de la transformación lo había dejado exhausto, tanto a su cuerpo como su mente pero la sangre de vampiro que corría por el ojiverde, no era el único cambio que hizo en él. Su figura hubiese resultado irreconocible para él de no haber presenciado todo el acontecimiento. Su rostro era más joven y una característica peculiar llamaba su atención: unos curiosos mechones negros sobre sus patillas que daban un aire diferente a la esencia original de Subaru. Sus ojos aún se encontraban cerrados pero su respiración se mantenía estable. Un rostro tan hermoso y tan inocente que le parecía imposible que estuviera a su cuidado.

Sin embargo, sus pensamientos fueron interrumpidos al notar movimiento en la habitación. La persona que había estado admirando del paisaje se puso en pie. El soldado imitó sus movimientos.

"Ahora entiendo. Kururugi Suzaku. ¿Podrías dejarnos a solas?"
"A la orden, mi señor"

El guardia recorrió la habitación rápidamente, hasta llegar hasta Kamui, le dirigió una última mirada y desapareció tras las puertas. El eco que hacia el sonido al cerrar una puerta resonó en la habitación, transformando aquél ambiente bizarro en uno de tensión.

Lo sabía. No debió haber confiado en aquél soldado, seguramente le tendió alguna trampa. De forma cautelosa, se colocó en posición para atacar en cualquier momento. Sin embargo algo lo detuvo. La persona giró, descubriendo su identidad. Unos ojos color amatista - de un morado mas intenso que los suyos- resaltaron de entre unos finos mechones. Un rostro fino de piel blanca, parecido al suyo daba porte y contraste a su cabello negro y lacio; siendo esta última característica lo único que marcaba diferencia alguna entre ellos a simple vista. Esa persona conservaba un semblante serio inquebrantable con una elegancia única que transformaba en cada uno de sus movimientos en algo lleno de gracia.

"Te estuve esperando por mucho tiempo, ser de otra dimensión-dijo la voz llamativa de esa persona.- Y no te preocupes, Subaru sólo necesita descansar para recuperarse."

Kamui se sorprendió al reflejarse en unos ojos parecidos a la suyos. Un color amatista que ocultaba el pasado de tragedias irremediables. No pudo evitar tensarse ligeramente al notar que habían sido descubiertos.

"No te sorprendas que lo haya descubierto -dijo Lelouch con una mirada seria- El resultado era inminente."

Los ojos de Kamui se dilataron, tornándose de un brillo dorado inusual, al momento que un instinto en él le hizo desplegar sus garras. En un rápido movimiento y con una increíble elegancia, las dirigió a su cuello. Todo sin dejar de sujetar el cuerpo de Subaru sobre su otra mano.

Una de sus garras se encontraba a tan escaso milímetros de su cuello, imponiendo una fácil amenaza sobre su vida. Los ojos dorados continuaron mirándole fijamente, mostrando la innegable omnisciencia de su ser. La mirada seria de esa persona no cambió, ni siquiera transmitió cambio alguno.

"Entonces… son ciertos los rumores. Posees una fuerza inigualable."
"Dime, ¿no te da miedo morir?"
"No me matarás ya que soy el único que puedo transmitirte la información que necesitas"

Ese último comentario le hizo titubear pues había dado en un punto clave que le ponía en desventaja. Mientras estuvieran en ese lugar, en pleno desconocimiento, les haría vulnerables. Una vez más, su instinto le indicaba la necesidad de conocer aquella información. Sin muchas opciones al respecto, lo único que podía hacer era acceder y confiar en sus palabras. Sin duda, estaba lidiando con una persona muy astuta. Retiró sus garras de su cuello, sin apartar su mirada amenazadora de él. Manteniendo la guardia en alto.

"¿Quién eres?"-preguntó sin rodeos.

El joven dio un paso atrás, sin perder aquél porte de elegancia y gracia. Apoyó una de sus rodillas sobre el suelo conforme su cuerpo se inclinaba en un movimiento cortés y en muestra de respeto. Inclinándose ante el majestuoso ser que tenía frente a él.

"Soy el príncipe Lelouch Vi Britannia, heredero próximo al trono.-dijo sin reservas aquella persona.- Y ustedes, como habrás caido en la cuenta ya, son príncipes de este reino, al igual que yo, y mis hermanos menores"

Así que sus deducciones eran ciertas. Después de todo, ambos pertenecían a la realeza. Sin duda era un puesto que los mantendría a salvo por el momento pero les implicaba cierto riesgo.

"Supongo que conoces que en todas las dimensiones existen personas iguales a ti"

Kamui no respondió ante ello ya que no encontraba necesario transmitirle información que no deseaba dar a conocer.

"No te preocupes, esta bien si no quieres revelar el nombre de la persona que te lo enseñó"

Una vez más, esa persona había entrado en su mente, robándole la verdad.

"¿Dónde están nuestros seres idénticos?"-preguntó Kamui con seriedad.
"Ellos están lejos de aquí ya que ese era el camino que les correspondía. Están buscando el lugar a donde pertenecen, justo como tú y el Subaru que llevas en brazos"

De pronto, un sonido parecido al de una explosión resonó por todo el lugar, haciendo retumbar la tierra ligeramente. Kamui, de manera instintiva, trató de localizar de donde provenía el peligro. Sin embargo, no había encontrado alguna fuente de ello. Lelouch no había cambiado su semblante, ni siquiera se movió algún centímetro, conservaba su inquebrantable tranquilidad.

"No hay porqué alterarse -explicó Lelouch- Esa explosión ha sido el primer llamado de mi enemigo para indicarme que ya están aquí."

Lelouch se acercó ligeramente hacia él, sin temor alguno.

"Necesitó de tu poder Kamui ya que, sólo así, tendremos ventaja en la batalla que se avecina"

Imposible. No tenía tiempo que perder en aquél lugar. Ahora que sabía que Subaru mejoraría, lo más indicado era escapar a otra dimensión.

"Sé en lo que piensas -dijo el príncipe- ¿Para qué quedarme si puedo simplemente huir a otra dimensión?"

Sorprendente. Aquella persona, en verdad era impresionante. Solamente una persona había logrado ver a través de sus intenciones. Su misma estrella gemela…

"En realidad, no te estoy pidiendo mucho."

"¿Qué ganaremos a cambio?"
"¿Te refieres a Subaru y a ti?-preguntó con sutileza Lelouch, sin dejarse temorizar por su aura fría. Kamui asintió con la cabeza.- Podrán quedarse aquí mientras Subaru se recupera de la transformación, los trataré cómo si fuesen mis hermanos auténticos, te aseguró que guardaré el secreto de que no pertenecen a esta dimensión y… te diré la forma de hacerlo despertar."

Aquellas palabras. El semblante serio que había tratado de crear frente a esa persona se derrumbó. Sus ojos siguieron fijos a pesar que una leve muestra de preocupación se dibujó en su rostro. Tratándose de Subaru, cualquier hecho le hacía vulnerable a él, por más que quisiera intentar ocultarlo.

"¿Qué es lo que debo hacer?"

Una sonrisa de victoria absoluta se dibujó en el rostro de Lelouch.

"Tan sólo debes participar en la batalla que se llevará a cabo en cuatro días"
"¿Contra el enemigo que esta ocasionando las explosiones?"
"Contra el mismo -aclaró Lelouch gustoso- ¿Qué dices?"

Sus ojos retomaron la mirada inocente del ser que descansaba plácidamente en sus brazos. Un ser tan vulnerable y frágil que hacía despertar en él, sentimientos que parecían haberse ocultado en su interior por mucho tiempo. No había opción alguna.

"Dime lo que tengo que hacer"

"Nuestro consejero te entrenará"

"¿Por qué no me entrena entonces tu caballero real?"

"Impresionante. ¿Te percataste de la labor de Kururugi Suzaku?
"Es notable que esa persona conoce el campo de batalla como yo"

"Ciertamente, tienen coherencia tus palabras. Sin embargo, nunca dije que entrenarías tu cuerpo, sino tu mente y él es el indicado para ello"
"¿Él?"
"Pronto lo conocerás, ahora, debo de irme"

De pronto, alguien comenzó a tocar la puerta bruscamente. Lelouch se dirigió hacia ella y la abrió conservando su elegancia. El príncipe lo miró y le hizo un ademán, indicándole que se acercara. Obedeció de manera inconsciente a sus ordenes y se colocó a su lado. Tras la puerta, se encontraba de pie una mujer. Tenía el cabello corto y de color rojizo, era esbelta y poseía un cuerpo muy fuerte, sus ojos mostraban la determinación que sólo en el campo de batalla podías obtener. La mujer se inclinó ligeramente.

"Príncipe Lelouch, lamento la interrupción, vengo a avisarle que los miembros de la Orden se han reunido"-explicó la mujer.
"Te lo agradezco, Kallen. En cuanto deje a mis hermanos en su habitación, me reuniré con ustedes"

La mujer le asintió con la cabeza y -sin percatarse de su presencia- se alejó rápidamente.


Los corredores mantenían el mismo tipo de iluminación que los vistos anteriormente. Salvo unas cuantas cortinas despejaban el ambiente simétrico y monótono del lugar. Un lugar donde era fácil caer perdido si no se contaba con una buena familiarización.

"Por aquí"

Pronto, los corredores fueron remplazados por un recibidor nuevamente. Unos cuantos muebles adornaban el lugar, disfrazando el sentimiento de vacío que ahí se sentía. El príncipe subió por unas pequeñas pero elegantes escaleras, que conducían a un corredor más pequeño que los de los pasillos. Al fondo se observaban dos puertas, refinadas y con adornos de metales finos.

"¿Te memorizaste el camino hacia mi habitación a partir de aquí?"

Kamui le afirmó con la cabeza.

"Si necesitas cualquier cosa, ahí estaré"
"¿De qué se trata… la reunión de la Orden?"
"Es algo de lo que te hablaré en cuanto finalice, ahora, tengo que irme"

Y tras una leve reverencia, dio la media vuelta y se marchó.


Perfecto. Su plan no podía volverse mejor.

Pero primero, debía hablar con una persona, la cual lo esperaba en su habitación. Una vez dentro, Lelouch se quitó parte de la vestimenta que lo cubría; mientras una joven de cabello verde apenas y levantaba la mirada al percatarse de su llegada. Ésta se encontraba totalmente recostada sobre su cama, apoyando parte de su cuerpo y rostro en una de las almohadas; como si se encontrara en su habitación propia.

"¿Pudiste lidiar con este Kamui?"-preguntó la mujer.

"Digamos que poseen el mismo temperamento"-respondió Lelouch conteniendo una risa sarcástica.

"Entonces aceptó el trato"
"Si"

"A partir de ahora, todo comenzará…"

La luna que empezaba a filtrarse por un espacio de entre las cortinas llamó la atención del joven príncipe. Lelouch dirigió una mirada furtiva hacia afuera mientras seguía el hilo de la conversación.

"Si…"

En el paisaje que el joven amatista apreciaba, la luz de la luna reflejaba varias siluetas pero su mirada sólo se posaba en una de ellas. Un joven de cuyo cabello castaño resplandecía bajo el manto de la noche se preparaba para entrar al campo de batalla, ignorando los ojos que en él se posaban.


El lugar se encontraba demasiado tranquilo siendo el sonido de la profunda respiración de uno de los dos lo que interrumpía el total silencio de la habitación. Alrededor se observaban diferentes objetos y prendas que correspondían a un diferente tiempo y lugar, del que el vampiro no era originario. Ni de él ni de su compañero.

-Subaru…

El ojiverde seguía reposando en un profundo sueño, algo que su rostro delataba. El amatista tomó su mano, trayendo consigo más de un recuerdo, de las veces en que lo único en lo que se debatía era una batalla por al apocalipsis pero lo único que podía hacer era observar cómo aquél ser se debatía constantemente dentro de un sufrimiento onírico.

Aunque… todo indicaba que hizo lo correcto. Al menos, eso había dicho un ex dragón del cielo en aquella vez…

"¿Cómo que no hay de comer? -exclamó un eufórico Sorata- ¿Quieres matar a mí esposa de hambre?"

"Yo no dije…" -dijo Kamui enojado.
"Ignórenlo como lo hago a veces"-replicó Arashi con tranquilidad.

Las constantes réplicas de Sorata hacia su ahora querida y amada esposa no se hicieron esperar. A pesar de ser un departamento pequeño, el ambiente era demasiado confortador.

"Hay una tienda muy cerca. Iré a comprar algo."-intervino Subaru.

"Eres muy útil Subaru, más que Kamui"-expresó Sorata mientras colocaba sus manos en la cabeza.

"Yo iré Subaru"-declaró Kamui.

Kamui se levantó y le indicó con la mirada al Sumeragi que él iría. El ojiverde le insistió con la mirada, sin embargo la voluntad de Kamui era mayor a la suya.

"¿Te molestaría si me acompaña?"-le preguntó Kamui a Arashi.

"Al contrario, me harías un gran favor"-contestó con seguridad.

"¿Eh? Pero, mi preciosa esposa, tengo que acompañarte en todo momento de tú embarazo"-exclamó Sorata.

"Vámonos"-Kamui lo sujetó por el brazo y lo llevó directo hacia la salida.

Ambos salieron de la tienda, cargando con bolsas llenas de comida y otras cosas que Sorata había comprado para "el bienestar" de su bebé. Se dirigían de regreso al departamento.

"Poniéndonos serios un poco -dijo de la nada Sorata- Mi viejo (1) me envió un mensaje para ti."

"¿Y cuál es?"-preguntó Kamui interesado.

"Me dijo que tuvieras cuidado con tu nueva misión y que tú deseo podría costarte muy caro."

Kamui se sorprendió al escuchar sus palabras. ¿Había algo más que debía realizar?

"¿Qué clase de misión será?"

"Algo relacionado sobre ti mismo y del corazón que deseas sanar…"

Las palabras de Sorata no las había entendido. Hasta ese momento. El amatista continuaba sujetando las manos frágiles de Subaru. Incapaz de hacer algo.

"Cómo desearía disipar tu dolor…"

El silencio de sus pensamientos fue interrumpido brevemente por unos golpes a la puerta. Los ojos amatistas se dilataron brevemente debido a la sorpresa, una reacción natural.

"¿Quién eres?"

Una breve risa irónica contestó.

"Debería más que saberlo, mi señor. Es extraño de usted que no reconozca al consejero real"

Sus ojos se dilataron aún más al escuchar esa voz. ¿Sería posible …?

La puerta fue abierta, dejando ver finalmente una silueta conocida. No había sido ningún error. Aquella persona alta de cabello negro le dirigió la típica sonrisa amable que tantas veces había visto con anterioridad. Sus ojos marrón amielados lo siguieron mirando sereno. El joven se acomodó sus gafas, mientras se incorporaba totalmente dentro de la habitación.

"Muy buenas noches, Kamui-sama"

"Seishirou…"-exclamaron sus labios de manera agresiva.

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Ha llegado el final de este capítulo. ¿Qué estaba haciendo Seishirou en aquél mundo? ¿Por qué hay una guerra en el mundo de Code Geass? ¿Cuál será la forma de hacer despertar a Subaru? ¿En verdad, podrá Kamui completar con el entrenamiento antes de la batalla? Espera el siguiente capítulo. Dejen review para saber sus opiniones.

Diccionario
Mi viejo (1):
La manera en que Sorata llama al sacerdote del templo.

Notas de las Blood Twins

Kamui: ¡He aquí un nuevo capítulo! Una vez más, sentimos la demora. Tuvimos que partirnos la cabeza reestructurando la historia. Estoy más que impresionada al notar que el fic es muy leído. Hasta tuvimos visitantes de Japón (lágrimas de felicidad)

En verdad, me divertí bastante escribiendo y más al imaginarme al sexy de Lelouch. Es la primera vez que escribo sobre los personajes de Code Geass, así que, espero haber captado su esencia, que me esforcé mucho para tratar de conseguirlo. Escribí este capítulo un día cuando tuve que ir a la casa de campo que tiene mi familia. Imaginen el panorama: Mi familia en la alberca, los niños corriendo y jugando en el césped y yo… escribiendo yaoi (risas) Aún así, me divertí bastante.

Como mencionamos anteriormente, el fic será un crossover.

Muchas gracias por su apoyo incondicional, por seguirnos leyendo, por gritar y emocionarte con nosotras. Comentarios, críticas constructivas, gritos fangirl hagánolo saber.

Subaru: ¡Hola a todos! Perdón por retrasar este capítulo, me llevó algo de tiempo escribir mi parte. Pero creo que finalmente valió la pena y ha quedado hermoso, jojo. Ahorita ando sin mucha imaginación, así que disculparan mi breve comentario. Estoy a dos semanas de terminar la preparatoria y ya verán como la escuela termina absorbiendo mi mente estos días, sin contar que se aproxima el examen de admisión a la facultad! ¡Onegai desu, deséenme mucha suerte! x3

Gracias por leernos, les agradeceríamos como no tienen ni idea, dejaran un review o comentario!

¡Y no se olviden de esperar nuestros nuevos proyectos este verano!

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Deseamos traducir nuestras historias en inglés, sin embargo, carecemos de esa habilidad. Si conoces de alguien quien podría hacernos el favor de traducirnos, te lo agradeceríamos demasiado. Contactános en nuestro pérfil o aquí mismo. Gracias por leer.

Over and Over
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