Nota de Autor:No es lindo ver que tanta gente esta preocupada por el planeta. XD

Título: Vis-à-Vis (alias La Puerta Número Dos: Reabierta)

Autor: Reaper Nanashi (Lady Shinigami)

Traducción: Umbra Estel

Pareja(s): Eventual SasuSaku (aunque nada de verdadero interés para los fans de la pareja); reflexiones paternales de NaruHina; posiblemente ItaShin (tal vez, si le doy vueltas y hay interés)

Categoría: Naruto

Género: Drama (Bildungsroman; historia de maduración –desarrollo psicológico/moral –del personaje principal)

Tipo: Multi-Capítulo (Trabajo En Progreso)

Clasificación: T (malas palabras, insinuaciones sexuales, sangre, violencia)

Spoilers: Oh sí (mis disculpas para aquellos quienes apreciaban tanto que La Puerta no tuviera spoliers)

Derechos / Advertencia de Derechos: Lo que es mío es mío y lo que no es mío es de alguien más.

Resumen: Naruto era bastante consciente de que, por lo menos en algún momento, tuvo padres; simplemente nunca había pensado mucho en ello, no mas allá que como una vaga fantasía. En aquellas ocasiones, dependiendo de su humor, sus padres podían o amarlo u odiarlo, y las innumerables teorías de lo que les había pasado estaban basadas principalmente en una de esas dos opciones. Pero con un hombre frente a él que fácilmente podría haber sido él dentro de quince años, Naruto se dio cuenta de que en todas las cavilaciones que había hecho por años en el pasado, curiosamente, nunca había tratado de imaginar como se verían sus padres. No es que alguna vez hubiera podido imaginar algo como esto


Capítulo 3Una Preocupación


Con una mano posada sin sentido en su palpitante pecho, el cuerpo paralizado y el rostro brilloso por el sudor mientras jadeaba entrecortadamente, Namizake Arashi era el arquetípico ejemplo de una víctima de ataque al corazón.

A excepción de que sé que no estoy teniendo un ataque al corazón, decidió firmemente. Los ataques al corazón duelen después de un rato.

Desde que podía recordar, Arashi ocasionalmente sufría de una extraña y no dolorosa opresión en su pecho. Ocurría casi exclusivamente durante las ocasiones en las que estaba atemorizado y parecía intensificarse en un terror que abarcaba un todo cuando alguien a quien quería estaba en algún tipo de problema. Pasó lo suficientemente frecuente durante su infancia como para lograr desviar lo peor de la sensación cuando salía a alguna misión como genin, y mas tarde como instructor jounin. Había ido con múltiples doctores en los años anteriores para encontrar una respuesta, pero ninguno había sido capaz de encontrar nada mal en él; incluso el mismo había sugerido que podía ser un ataque al corazón, pero todos los doctores le habían asegurado que su corazón y sus arterias estaban en perfectas condiciones y que no tenía nada de que preocuparse mientras siguiera haciendo lo que hacía.

Pero está empeorando, sea lo que sea.

"¿…Arashi?"

Lo he padecido toda mi vida… Tal vez es algo congénito y una mañana simplemente despertaré e inmediatamente moriré. Apuesto que Hotaru adoraría descubrir eso junto a ella en la cama…

"¿Arashi?"

Parpadeó y volteó para ver. Hotaru estaba de pie a su derecha, una manos sobre su hombro -¿Cómo es que no me di cuenta de eso? –y la otra en su brazo. Sus ojos castaño dorados estaban llenos de preocupación y su rostro, si era posible, estaba incluso más pálida de lo usual.

Estropeado, gimoteó Ansiedad.

Soy un niño grande –No tengo que contarle una maldita cosa, espetó Arashi. De todas maneras, aún no me ha matado. Además, ¿para qué preocuparla con el pensamiento de que yo podría morir de algo más además de un asesinato? Eso es más que suficiente para ella, y las medidas, y ya tomé medidas sin importar lo que sea que logre matarme. No necesita saber obre ello; nadie lo necesita saber. En voz alta, preguntó, "¿Estás bien? Estás algo… blanca."

La mujer sacó un pañuelo de algún lugar dentro de su kimono azul zafiro con diseño de histerias y gentilmente limpió el sudor del rostro de él. "¿Estás bien? Te ves como si tuvieras abstinencia."

"Estoy bien." Le aseguró. "Es simplemente que Naruto me asustó un poco. Aunque él también está bien."

No es una mentira. Le recordó con rapidez a Ansiedad, la cual se calmó considerablemente ante tal verdad.Estoy bien ahora –Sólo que no lo estaba hace minuto y medio.

"Bien." Dijo Hotaru asintiendo. "Sabes, nunca pensé que diría esto porque en realidad me gusta ese rasgo en los hombres, quienes no parecen tenerlo tan activado como las mujeres, pero tal vez necesitas ser un poquito menos empático. Te vas a provocar un ataque al corazón"

Se dio la vuelta y le dio la espalda, así que se perdió su mueca de concordancia.

"¿Estás seguro que Naruto está bien?"

"Sí," prometió. "Estaba un poco débil, pero me habló coherentemente y con claridad. Akiko se quiso quedar con él, así que Hitomi esta cuidándolos en este momento. Y hablando de eso, le pedí a Hitomi que le eche un ojo por nosotros dado que ella tiene un poco de conocimiento médico, así que puede que te pregunte si él hace algo extraño."

Hotaru asintió.

"Podría ser un espía, Arashi."

Arashi y Hotaru, quienes saltaron y dejaron escapar un jadeo de sorpresa al ser atrapados desprevenidos, se giraron hacia el nuevo visitante. Hotaru frunció el ceño ligeramente y preguntó con incredulidad, "¿Naruto, Sandaime-sama?"

El viejo inclinó la cabeza hacia ella como señal de saludo –"Hotaru-san." –pero no respondió. Regresó su mirada hacia su sucesor. "Arashi."

Hotaru volteó hacia el rubio, pero la mirada de el hombre estaba clavada en el suelo y estaba casi definitivamente tratando de evitar la suya. Su boca se abrió con un dejo de conmoción "…Debes estar bromeando. ¡Arashi, sólo tiene doce años!"

Arashi giró su cabeza hacia el lado contrario para escapar de los inquisitivos ojos de sus compañeros. Ya se. Lo se. Y es sospechoso, pero no se si es lo suficientemente sospechoso. Se ve perfectamente normal, aparte de lo de su memoria, y de la condición en la que estaba cuando fue encontrado… Simplemente le quiero dar el beneficio de la duda.

"Arashi." Siguió Hotaru con desesperación, tomando su silencio con que estaba de acuerdo con la declaración de su predecesor. "Arashi, piensa esto, por favor. Naruto no es como Akiko – ¡él es el último de una línea familiar que de otra manera estaría muerta! ¡No puedes de verdad estar considerando… hacerle algo!"

El hombre le sonrío vagamente. Tan pacífica que ni siquiera puede decir 'matarlo'… "Te amo." Le dijo espontáneamente, y ella parpadeó ante la incongruencia de la declaración. Después de un breve momento, le explicó calladamente, "Hotaru, por favor trata de entender, Naruto podría ya estar muerto."

Las cejas de Hotaru se juntaron. "¿A qué te refieres?"

Suspiró suavemente y cerró sus ojos. "Si alguien quisiera tomar a Naruto como rehén, esa persona no hubiera dejado una copia en su lugar. Hubiera sido mejor para nosotros notar su ausencia inmediatamente para que así las demandas pudieran ser hechas. Pero si alguien trata de espiarnos, una copia sería muy útil. En ese caso, no habría ningún interés en el mismo Naruto, y podría ser un inconveniente si reapareciera mientras la copia ya estuviera aquí." La miró, y los ojos de Hotaru se abrieron como platos al entenderlo, pero siguió hablando para asegurarse que lo había entendido. "Para proteger la copia el mayor tiempo posible, generaría menos problemas asesinarlo en el acto."

"¡Pero tu no sabes eso!" protestó. "¡No puedes matar nada más así a un niño sin evidencia!"

Arashi le frunció el cejo y le contestó mucho más secamente de lo que intentaba. "Puedo hacer lo que sea que tenga que hacer por el bien de esta villa."

Esa debe ser una de las más grandes mentiras que jamás he dicho. Señaló Ansiedad. ¡Se dará cuenta!

No puedes!" espetó Hotaru. "¡Es tu propio hijo!"

"No dije que lo haría yo mismo, ¿o si?" gruñó como respuesta. "Todo lo que tengo que hacer es dar la orden y cualquier shinobi de la villa lo haría en mi lugar."

Hotaru lo miró fijamente, con la boca abierta por la conmoción, pero entonces su cara se torció y levantó su mano derecha y soltó una inusualmente fuerte bofetada. "¡Sólo porque él se parece tanto a ti," gritó, a todo pulmón, mientras él se frotaba delicadamente la marca roja en su mejilla izquierda, "no significa que no pueda ser también mi niño!"

Arashi la observó marcharse como una fiera. ¿Por qué siempre escojo a las más difíciles?

O bien soy un masoquista de corazón, musitó Ansiedad, o estoy tratando de justificar una latente tendencia misógina."

"Ten cuidado." Le previno Sandaime, y Arashi le agradeció que no le aconsejara una acción inmediata. "No permitas que tu juicio se nuble por los sentimientos personales, en el caso de cualquier conclusión."

Luego se fue también y Arashi lo observó retirarse antes de apoyar su espalda contra la pared de paneles y se deslizó hasta el suelo. Inclinó su cabeza hacia atrás y se quedó mirando ausentemente al parchado techo al tiempo que el inexplicable dolor de pecho regresaba, pero no tenía la energía para siquiera tratar de tratar de amainar el dolor tallándose el pecho.

Dios, ¿qué voy a hacer? Ayúdame, Pelirroja…


Naruto despertó lentamente, desorientado y confundido, y entró en pánico un momento cuando se dio cuenta que sus alrededores eran totalmente desconocidos: un fino cuarto con una igualmente fina cama, una cómoda, un pequeño tocador con espejo –para lo que sea que fuese eso –un closet, unos cuantos estantes sencillos y canastos que contenían libros y varios ejemplos de lo que parecía insignificante parafernalia típicamente manejada por los ninja, y una ventana que tan sólo mostraba el vacío espacio abierto entre la casa y los árboles que le hacía más complicado a shinobis invasores ocultarse. Nada era familiar y estaba solo. Sólo una fuerte bofetada mental los sacudió del creciente pánico.

Ustedes los humanos se asustan tan fácilmente… ¡Olfatea, mocoso! ¡No desperdicies mis sentidos!

Obedientemente, Naruto levantó su cabeza y olfateó tentativamente unas cuantas veces en el aire. "¡…Comida!"

¡Tráela, muchacho!

"¿Te crees lo máximo, verdad, Zorro bastardo?"

'Cogito ergo sum.'

A pesar del extraño lenguaje, Naruto giró los ojos. Kyuubi era un pendejo, pero había andado por ahí el suficiente tiempo para ser considerado formalmente educado. Naruto había aprendido la mayoría de las lenguas muertas que el zorro conocía –y sabía un poco de esto y de aquello del resto –principalmente para protegerse a sí mismo, puesto que el kitsune tendía a murmurar sus intenciones en una de esas lenguas antes de llevar a cabo sus planes.

Algunas veces –sólo algunas –Naruto se preguntaba si Kyuubi no trataba sutilmente de cuidarlo.

No es como si preguntar me fuera a llevar a alguna parte. "Como si no hubiera visto eso venirse…"

¿Venirse? Llegó la divertida pregunta. Vaya sí, me enc –

Naruto hizo una mueca. Como si esa fuera una respuesta inesperada. "Cállate, pervertido."

La conciencia de Kyuubi se retrajo con una risa.

Naruto se estiró un poquito e investigó lo que había a su alrededor. Varios artículos que estaban tirados tenían su nombre, así que asumió que estaba en su propio cuarto y se fue, haciendo un mapa mental del corredor fuera de la puerta para poder encontrarlo de nuevo. Puesto que tenía que decidir, fue hacia la derecha. Después de unos minutos de navegación, descubrió que había regresado justo de donde había empezado. Lo intentó de nuevo, tomando algunos corredores que previamente había pasado, y se encontró ante la puerta de la cocina.

La nariz sabe.

"¡Oh, Naruto-sama! ¡Me alegra que esté bien!" la mujer que había ahí le dijo felizmente. "El Hokage estaba muy preocupado por usted –no comió por tres días. Pudo haber sido mas tiempo si los doctores no lo hubiera amenazado con alimentarlo con una intravenosa."

¿Naruto-sama?

Eso es algo que no estaba esperando escuchar tan pronto en mi vida. "¿No comió?"

La mujer soltó una risita mientras revolvía algo que burbujeaba silenciosamente en el fogón. "No. No le diga que le dije, pero siempre deja de comer cuando usted o Akiko-chan están seriamente heridos. El pobre hombre tiene un estómago delicado por toda la agitación que pasa."

¿Es posible que un Hokage tenga un estómago sensible? "…No tenía idea…"

"Claro que no, querido. A él no le agrada cuando la gente se preocupa por él. Ahora vaya a la sala –terminaré con esto en unos cuantos minutos."

"Está bien." Con la excepción de que no tenga idea donde está.

Afortunadamente, tanto el salón como el comedor estaban siguiendo el pasillo. Entró en la sala antes de darse cuenta que alguien que no conocía ya estaba ahí. Sus sentidos eran demasiado obtusos.

Necesito entrenar, pero YA.

El hombre le era familiar, pero no lo suficiente para aligerar sus sospechas. "Que tal, chico. Es bueno ver que estás bien. El lugar no era lo mismo sin ti."

"¡¿Q-Qué le haces a Akiko-chan?!"

El hombre bajó la mirada hacia su regazo, donde Akiko estaba acostada sobre su espalda y soltando una risita cuando el hombre la levantó por los tobillos. "Jugando."

"¡La estás lastimando!"

El hombre volvió a mirar a la niña, quien se había torcido para morder vivazmente la suave porción inferior de la muñeca del hombre mientras siseaba como una bestia. Con una sonrisa, le replicó, "Lo dudo."

Naruto gruñó y se agachó para alcanzar su bolsa de shuriken, sólo para recordar tarde que no había ninguna. Todo todavía estaba en el cuarto en el que había despertado. Mierda.

El hombre se dio cuenta. "Sabes que se supone que no puedes lanzar armas en la casa."

Naruto gruñó suavemente. No quería dejar a Akiko sola, pero con tan baja cantidad de chakra necesitaba un arma y no había ninguna en el cuarto. Hay una pica montada en una pared unos cuantos cuartos mas al fondo… asumiendo que siquiera esté en el área correcta. Dio un paso hacia atrás y brincó justo cuando sintió que colisionó con alguien detrás de él. Giro totalmente, sorprendido de no haber escuchado a la persona aproximarse, pero rápidamente se convirtió en alivio. Los refuerzos habían llegado. "¡Papá! Papá, este tipo…"

El Cuarto suspiró y pusó un brazo alrededor de los hombros de Naruto. "No hay problema, Naruto. Es un amigo."

"¿Lo es?"

"¿Qué ocurre?" pregunto el visitante, poniendo a Akiko de cabeza y haciéndola reír.

"Si haces que mi hija vomite, tú lo vas a tener que limpiar."

"Oh, pero a ella le gusta, ¿verdad, preciosa?"

Akiko se carcajeó estridentemente

Naruto se estiró hacia ella y cuidadosamente la alejó, luego se paró ligeramente detrás de su padre, sin molestarse en ocultar su desconfianza.

El Cuarto suspiró una vez más. "Naruto, de verdad. Está bien. Por favor confía en mí."

El visitante frunció el cejo. "¿Otra vez, qué pasa?"

"Naruto ha estado teniendo algunos problemas de memoria desde su incidente. Todo es extraño y nuevo para él, así que por favor se paciente."

Naruto gruñó otra vez. Si no creyera que me delataría te diría porque estoy actuando extraño. La desconfianza, después de todo, había sido aprendida y no inherente. Cualquier extraño asomándose en los alrededores de su casa o de las casas de aquellos a los que quería eran considerados potenciales amenazas –culpables hasta probar su inocencia sin siquiera disculpas falsas a considerar para ninguna de las partes ofendidas. Nunca voy a disculparme por preocuparme.

"En ese caso, me volveré e presentar." El hombre se quito su banda, la cual había estado usando un estilo que le cubría toda la cabeza. Naruto entendió la razón del porque cuando vio el cabello platinado del hombre. "Yo soy –"

Jadeó. "¡¿Kakashi-sensei?!"

"¿'Sensei'?" repitió el Cuarto.

Kakashi se rascó detrás de la cabeza. "¿Eso significa que tengo un aumento?"

"¿'Sensei'?"

"Le he enseñado unas cuantas cosas, pero nunca le dije que… ¿Me voy a meter en problemas por esto?"

"¿Exactamente qué le enseñaste, Kakashi-sensei?"

"…Tengo que ir al baño."

"Kakashi."

Por divertido que fuera el ver a su maestro retorcerse de vergüenza, Naruto se sentía responsable de haberlo dicho, accidentalmente o no. "¿Importa acaso? No recuerdo nada de ello."

El Cuarto lo miró con agudeza. "No trates de–"

"¡Hokage-sama!"

Su padre frunció el ceño aún más profundamente y cargó a Akiko. Dándoles a ambos una ponzoñosa y fiera mirada de advertencia, dijo, "Es mejor que los dos deseen que no fuera nada peligroso o se va a convertir en algo extremadamente peligroso para su salud."

Kakashi dejó escapar un minúsculo, casi inaudible suspiro cuando el Cuarto se fue por el corredor para buscar al que lo había llamado. "Gracias, chico."

"¿Siempre es así?" Kakashi parpadeó inquisitivamente, así que Naruto clarificó. "Sufriendo cambios de humor. ¿Es esto algo de lo que tengo que cuidarme?"

El jounin se encogió de hombros. "No. Tu papá usualmente es realmente un tipo super genial. Es sólo que cuando se estresa se convierte en un cascarrabias."

"¿Por qué está estresado?" se preguntó Naruto. "Sé que dirigir la villa es difícil, pero–" Se interrumpió porque súbitamente su no-maestro le picaba el estómago, le lanzó una mirada fiera y espetó, "¡Deja de picarme!"

" eres quien lo tiene estresado. Siempre ha estado fuertemente unido a ti y a tu hermana; sin duda más de lo que un buen shinobi debería. Sus alegrías son su alegría, sus pesares su pesar, sus dolores su dolor." Kakashi se volvió a encoger de hombros. "Es una de esas cosas de padres, supongo. Ha estado preocupado por ti desde tu accidente y parece estar descargándolo en todos menos contigo y Akiko."

"¿Qué me pasó?"

Un tercer encogimiento de hombros. "Tú eres el único que puede decírnoslo. Ese día saliste a entrenar un poco. Cuando no apareciste para la cena tu papá te fue a buscar. Cuando regreso contigo, estabas cubierto de sangre y moretones y tu ropa estaba desgarrada. Todo parecía auto inflingido, pero un par de golpes estaban en lugares difíciles de acceder y demasiado oscuros para que eso fuese plausible. Sabemos que fuiste atacado, pero no por quién o qué. Considerando la falta de evidencia, un ninja parece ser la única respuesta lógica en este caso.

Naruto dejó escapar una larga exhalación y se rascó la cabeza. Hora de investigar. Tal vez encuentre algo que pasaron por alto. "Supongo que yo –"

"¿Se van a quedar ahí parados toda la noche platicando?" les llamó Hotaru desde el comedor. "¡Su cena se enfría!"

Naruto pasó toda la comida mirando discretamente a Kakashi con la boca abierta, puesto que por la preocupación por su hermana no lo había hecho antes. Su maestro no sólo no usaba una máscara, sino que también sonreía y reía como una persona normal. El hombre molestaba y arrullaba a AKiko, quien estaba positivamente encantada con la atención. Aunque eso no era lo que más había desconcertado a Naruto; lo que realmente lo había desconcertado eran los ojos de su maestro. El Kakashi ante él aún poseía ambos ojos azul grisáceos y no portaba una cicatriz sobre el ojo izquierdo. Eso pudo haber sido la indicación del jutsu enemigo que estaba buscando, pero Naruto no estaba seguro. Nunca había conocido a un ninja que por lo menos no hubiera escuchado de Sharingan Kakashi y dudaba seriamente que tal ninja siquiera existiera.

Aún así, le dejaba algo más que nada en el oficial medidor de Saber Que Diablos Está Pasando Aquí.

¿Kyuubi?

Calla, fue la respuesta inmediata y distraída del zorro. Estoy pensando.

Se disculpó inmediatamente después de terminar de comer –incluso se las ingenió para recordar pedir permiso para levantarse de la mesa –y no mentía del todo cuando declaró que estaba fatigado. Vagó en su habitación después de haberse perdido dos veces y colapsó boca abajo en su cama con un gruñido exhausto. Estuvo acostado ahí por horas, tan solo lo suficientemente adolorido para ser incapaz de dormir pero demasiado cansado como para ir por un analgésico, asumiendo que pudiera tropezarse con alguna botella en algún lado.

Si me quedo acostado por el suficiente tiempo, tal vez el dolor amaine y pueda quedarme dormido.

La idea lo satisfizo – si hubiera tenido una agenda regular sin duda lo hubiera aplazado por unos cuantos días. Podía permitirse perder unas cuantas horas de sueño en el momento actual.

La puerta de su cuarto se abrió después de un rato, pero al principio no se molestó en hacer ningún movimiento. Alguien se sentó en su cama y pasó una mano con dulzura por su espalda, causando de alguna manera que dejara escapar un gigantesco suspiro por reflejo. La voy a pasar muy duro cuando me vaya a casa, decidió. Me estoy acostumbrando demasiado a ser tratado tan bien y tan cálidamente. Levantó su cabeza soñolientamente. La mano era demasiada ancha para ser de su madre y tenía callosidades en los lugares correctos para alguien que usara shuriken y kunai regularmente. No es inusual que cualquier shinobi esté despierto al acecho, sin importar la hora. Aún así… "¿Papá…? ¿Por qué sigues despierto?"

"Lo siento," dijo el Cuarto suavemente. "¿Te desperté?"

"No, pero estaba por caer. ¿No es tarde?"

"Tenía unos problemitas para dormir," Fue la descarada revelación, "así que fui a caminar por la casa. Pensé en asegurarme en que estabas durmiendo bien en tu primera noche de vuelta. ¿Todo está bien?"

Naruto asintió adormecido. "Sólo un poco adolorido. Probablemente por haber estado corriendo tanto por ahí después de tanto tiempo y luego cargar a Akiko. ¿Tenemos analgésicos?"

Su padre soltó una risita. "Eso es como preguntar si usamos ropa. ¿Quieres que te traiga algo?"

"¿Podrías mostrarme el camino? Necesito aprender como moverme en caso de que las cosas tarden un tiempo en volver a mi." O que nunca vuelvan.

A Naruto no le pasó desapercibido el silencio vacilante que le respondió en inicio. Pero un momento después el Cuarto le ayudó a salir de la cama y lo llevó un cuarto despensa que estaba directamente adyacente a la cocina. Tomó la medicina de un gabinete cerrado con llave que estaba colocado en la parte alta de la pared, y cuando puso la llave en la parte superior del gabinete, Naruto comentó, "Eso no es justo."

"Es por Akiko." Fue la explicación cuando salieron de la despensa para conseguir agua. "Muchos niños de su edad murieron en la villa después de haberse sobre dosificado con diferentes sustancias. Fue una coincidencia que todos fueran tan similares y que los tiempos fueran tan parecidos –todos fueron investigados por si acaso –pero tu madre se asustó. Traté de decirle que un monitoreo cuidadoso y disciplina mantendrían a Akiko a salvo de la misma manera en la que tú lo estuviste, pero ella fue firme. Así que si necesitas cualquier cosa del gabinete tienes que usar el banquito detrás de la harina y no dejes que tu hermana te vea porque es aprende extremadamente rápido y si descubrirá como hacer el banquito mas alto, lo cual hará que termine peor que si se envenena. Y hablando de venenos, ten cuidado con lo que tomas ahí dentro porque también guardo mis venenos ahí, hasta arriba en las repisas superiores. Si tiras algo y se derrama, no trates de limpiarlo. Sólo cierra el gabinete, dile a ya para que no encuentre una sorpresa desagradable, y ven a buscarme. Yo me haré cargo ¿correcto?"

Se encogió de hombros y aceptó el vaso de agua. "Muy bien, pero probablemente podría limpiarlo por mi mismo y ahorrarte el problema."

"Estoy seguro que podrías, pero preferiría que no. Prometo no enfadarme –de hecho, estaré encantado –si me lo reportas. Si me das los detalles podré decidir si te dejo o no limpiarlo. Los ninja pueden conseguir fácilmente los venenos, considerando especialmente quien soy yo. No son imposibles de reemplazar, a diferencia de… Bueno, es absurdamente simple reemplazar los venenos aquí, como decía, así que no pienses que tienes que aplacarme para evitar un sermón o algo. Se que los accidentes pasan y no es la gran cosa."

"Si tú lo dices."

Se terminó el agua y se dirigió a su habitación con escolta, lo cual fue bueno porque casi toma el giro equivocado y se pierde por cuarta vez ese día. Se trepó en la cama y fue arropado, una relativamente nueva experiencia sólo realizada ocasionalmente por Iruka pero las veces podían ser contadas con los dedos de una mano.

"¿Te sientes mejor?" inquirió su padre.

"Un poquito." Respondió Naruto. "La medicina todavía no hace efecto."

"No te preocupes por saber cuando –te derriba de pronto."

"Ooh, eso suena lindo."

El Cuarto se rió levemente. "Suena como si ya estuvieras perdiendo la batalla."

"No-o." Replicó Naruto, presto a protestar cualquier declaración que pudiera insinuar que estaba perdiendo una pelea.

Su padre resopló suavemente y le ordenó gentilmente, "Cierra tus ojos."

Obedeció y lo siguiente que supo era que voces ligeramente familiares hablaban en voz bastante baja a su alrededor, presumiblemente para no despertarlo. Se movió un poco y se dio cuenta que estaba acostado en algo firme aunque suave que subía y bajaba y que silbaba en una cadencia ligeramente fuera de ritmo junto con un golpeteo ligeramente rítmico que resonaba. Le tomó a su mente medio dormida un momento el darse cuenta de que estaba escuchando el latido del corazón y la respiración de alguien muy cerca de él –justo debajo de su oreja, en realidad.

"¿Has estado aquí toda la noche?" su madre demandó en un suspiro.

"Quería asegurarme de que estuviera cómodo." Le dijo su padre con el mismo cuidado.

"Arashi, pudiste hacer que una de las chicas lo hiciera. Necesitas dormir."

"Lo hice y estoy bien. Tan sólo quería asegurarme de que durmiera bien. No lo haré de nuevo."

Naruto conocía un movimiento culpable cuando escuchaba uno; Iruka era tanto agente viajero como viajero frecuente cuando se trataba de esas cosas. También conocía la razón de ellos –Kakashi la había implicado la tarde anterior. Bostezó y se movió nuevamente en una posición mas cómoda, seguro que la cosa redonda que se le enterraba en las costillas había sido la parte redondeada de un kunai.

"¿…Está un poquito inquieto, no?

"Ha estado así toda la noche."

"Arashi, está demasiado grande para dormir así."

Un brazo rodeó la parte baja de su espalda y una mano acarició su cabello. "Aún es más pequeño que yo. Y además, estaba más inquieto cuando estaba sobre el colchón. No tengo idea de que soñaba, pero estaba bastante preocupado por eso hasta que lo moví."

Su madre resopló delicadamente. "No se como pudiste dormir así."

"Muy fácilmente, amor."

"…Bueno, la próxima vez dime cuando decidas que vas a pasar la noche en el cuarto de uno de tus hijos. Desperté y pensé que algo te había pasado."

"¿Cómo qué?" le preguntó el Cuarto, genuinamente curioso. "No hubo ningún signo de pelea."

"Arashi, ese no es el punto. Sabes que soy una criatura de hábitos –puedo entrar en pánico en un instante."

"Sí, si, muy bien. Lo siento. Te dejaré una nota si vuelve a pasar." El brazo alrededor de su espalada se tensó y el que lo había estado acariciando se movió para soportar su cabeza. Su cama se enderezó y dejó escapar un gruñido. "Dios, es grande. Recuerdo cuando solo dos manos eran más que suficientes. Ahora creo que necesitaría cuatro." Fue girado sobre su espalda y colocado con extremo cuidado en su cama sin vida. Casi melancólicamente, el Cuarto musitó, "…Algunas veces deseo que sean bebes por siempre."

"Oh por favor no," gruñó su madre y su padre se rió de ella. "Resulta que me gusta que posean ese pequeño rasgo de que eventualmente crezcan. Si tu deseo alguna vez se vuelve realidad, siempre estarás cambiando pañales y lavando porque yo no lo haré de nuevo. Ya lo hice una vez por ti antes y te amo a ti y a ellos profundamente, pero esos periodos aislados fueron más que suficientes."

Sintió que el cobertor se puso bajo su barbilla y sintió labios presionar un suave y delicado beso en su frente; suspiró y se hundió lentamente de nuevo en el sueño. La próxima vez que despertó, fue porque una de las muchas sirvientas lo sacudió. "Siento terriblemente despertarlo, Naruto-sama, pero tiene un visitante esperando en el salón. Una Señorita Hyuuga, me parece."

"¿Hinata-chan?" murmuró adormilado, antes de considerar totalmente como habría de sonar eso para los demás.

Y efectivamente…

"¿Señor?" exclamó la sirvienta con los ojos desorbitados.

"No importa." Salió de la cama con un giro y pudo haber ido a ver a Hinata nada mas en su pijama –lo cual hubiera hecho si hubiera estado en su departamento –pero estaba pensando lo suficientemente claro para decidir que estando las circunstancias actuales como lo estaban, ya no solo se representaba a sí mismo. En el futuro tendría que tener el cuidado de pensar más rigurosamente las cosas para no avergonzar a su familia.

Rigurosamente… hizo eco su mente pensativamente, como si estuviera probando una palabra no familiar.

Vaya. Se incluyó Sarcasmo con sorna. ¿Nueva forma de pensar ahí, eh, Señor Perfecto?

Naruto resopló. Eso habría sido la denominación de Sasuke, gracias. Miró a la sirvienta con incertidumbre, ni un tanto cómodo al encarar la realidad de que alguien de verdad le estuviera sirviendo, y preguntó, "¿Estaría bien si te pido que me consigas algo que ponerme mientras tomo una ducha realmente rápida?"

"¡Sin duda, Naruto-sama!" le confirmó la chica con rapidez, como si estuviera horrorizada de que el pudo no habérselo preguntado si sentía que era indigna para la tarea. "¿Tiene algo en mente?"

"No, nada en par–" Hizo una pausa mientras consideraba el futuro inmediato. "Bueno, ahora que lo pienso, ¿Puedes conseguir algo con lo que pueda entrenar después?"

"¡Sí, señor!"

"Gracias." Hizo un movimiento para irse, pero tuvo que detenerse antes de siquiera haber llegado a la puerta. "Er… ¿Dónde está el baño?"

Sonrojándose brillantemente, la chica fue hacia uno de los cajones de la cómoda y le pasó un par de boxers. Lo cual, concluyó con un suspiro interno, será muchísimo más apropiado que andar por una casa llena de mujeres con solo una toalla como había pensado originalmente. Es bueno tener personas que vuelvan a revisar mi comportamiento como ahora. "Vaya a la derecha, luego otra vez, y será la segunda puerta a su izquierda, Naruto-sama."

"Gracias." Repitió mientras salía de su cuarto a zancadas y tomaba un giro a la derecha.

Era definitivamente grosero hacer esperar a Hinata, pero el último baño que había tenido, se le había dicho, fue un día antes de que despertara en el hospital. Su cuerpo estaba bastante limpio, puesto que difícilmente había salido o hecho cualquier cosa, pero la existencia de una limpieza sin agua debía volver a ser enviado a una tabla de diseño. Más allá de eso, es difícil decir como se comportará. Tomando a Kakashi-sensei en cuenta, Hinata bien podría ser una melosa parlanchina, y en tal caso probablemente no sea inteligente repelerla con mi persona. Su papá podría descubrirlo y ponerse… raro.

La ducha fue corta y como lo prometido, la ropa había sido dejada en la cama para él. Estaba medianamente aliviado de ver su usualmente preocupante traje naranja –no todo había cambiado. Aún así, frunció el cejo. Uuuuun momento… este es el viejo. El que me puse hasta que tenía catorce y medio. Evadiendo cuidadosamente el pensar acerca de lo que estaba haciendo y con quien había estado en esa época, se escurrió hacia donde estaba el tocador cerca de la ventana y se asomó en el espejo. Lo que vio no le agradó en lo más mínimo …Me veo de doce. Tal vez trece. Le frunció el ceño a su reflejo. Muy bien, esto apesta. Aún necesito más información. Tal vez Hinata pueda ayudarme.

Vio en el espejo que la cuidadora estaba hacienda un poco de limpieza menor –en realidad su cuarto no estaba tan sucio y dudaba que él tuviera alguna relación positiva en ese estado –así que decidió hablarle mientras se vestía. Afortunadamente, vestirse por si mismo era algo que aparentemente se esperaba que fuera capaz de hacer; dudaba que hubiera podido quedarse quieto mientras personas que apenas conocía lo tocaban en lugares donde era muy defensivo.

"Noté que no comentaste mi falta de conocimiento de todo." probó.

"Hokage-sama nos informó su condición para que así usted no lo hiciera." Explicó la chica con facilidad.

"Ya veo. En ese caso ¿Cuál es tu nombre?"

"Shinju. Naruto-sama."

Perla. Bueno, la verdad es que tiene una piel como una, sino es que más. ¿Qué edad tienes?"

"Dieciséis."

El chico parpadeó. ¿No es eso un poquito grande como para tener su custodia? Debería ser un aprendiz de costurera o alfarero o algo. "¿Por qué estás aquí?"

"Después de que Hokage-sama rescató a Hotaru-sama," le respondió Shinju de buena gana, "la señora quería continuar con el regalo de esperanza y salvar a otras como ella. Yo soy una de ellas, así como las otras cuidadoras aquí. Sólo Aya-san y Hitomi-san son de la villa."

Naruto miró alrededor del cuarto y se permitió impresionarse por la verdadera extensión de la higiene. "¿Eres la única que limpia mi cuarto?"

"Sí."

"No es que no estés hacienda un buen trabajo," le aseguró cuando la chica pareció afligida, "pero ¿por qué?"

"Porque soy la más cercana a su edad y Hotaru-sama pensó que usted podría apreciarlo después de que Akiko-sama naciera. Puesto que ella era un bebe en ese entonces, mucha de la atención se desvió de usted por un tiempo." Negó con la cabeza y dijo en voz mucho más baja. "…Fue muy difícil para usted aceptar a Akiko-sama porque usted había sido hijo único por tantos años. Yo era nueva en ese tiempo, así que se le pidió que se asegurara de que yo aprendiera mis obligaciones."

Naruto ya conocía la respuesta por como se comportaba, pero de todas maneras inquirió, "¿Somos cercanos?"

"No mucho," fue la elocuente respuesta.

Se hizo una nota mental de rectificar eso. El comportamiento de la chica indicaba que nunca se había adaptado realmente a la vida en la mansión y que de hecho parecía temerle a él. "¿Alguna vez te irás de este lugar?"

Shinju negó con la cabeza otra vez, su rostro escarlata. "Hokage-sama muy generosamente ofreció ayudarnos a encontrar esposos o adquirir un trabajo o una educación y algunas de las chichas han hecho eso, pero yo soy demasiada tímida para hacerlo. Este es el único lugar que conozco en Konoha."

Se las arregló para ocultar abrir la boca con incredulidad. Mejor marco esa nota como 'urgente'… "¿Qué clase de educación tienes, si puedo preguntar?"

¿Quién demonios eres tú? Demandó Sarcasmo. Uzumaki Naruto no tiene la suficiente clase para hablar de esa manera.

No todos somos tan transparentes como tú. Siseó viciosamente Naruto como respuesta. ¡Sorpresa!

"Puedo leer y escribir un poco." Reveló Shinju tímidamente.

Bueno, por lo menos hay donde comenzar. Miró de reojo el reloj y respingó –Hinata había estado esperando por media hora. "De verdad me tengo que ir, pero quisiera hablar contigo después, ¿está bien?

"…Sí, señor." Fue la sorprendida respuesta.

Salió de su cuarto, maravillándose ante la repentina racha de espontánea buena voluntad hacia la muchacha. No es que él no hubiera querido ayudar, pero normalmente hubiera leído su reticencia y, debido a que era un extraño, no hubiera presionado el asunto. La diferencia, notó, con considerable confusión, es que ella no se siente como un extraño aunque estoy seguro que nunca la había conocido antes.

Fascinante, murmuró Kyuubi, aunque lo que estaba remarcando no quedaba claro.

¿Alguna idea? Naruto apuntó.

Una, pero necesito organizar mis pensamientos. Como tú lo estás –Lo explicaré cuando lo consiga.

Naruto suspiró hacia el vacío pasillo. Odio ser dejado en la oscuridad.


Continuará en… Capítulo 4 –Una Búsqueda

Esto será mío algún día, su mente le informó con la misma calmada autoafirmación que había tenido toda su vida.

Ser Hokage, contrario a lo que mucha gente pensaba, no había sido enteramente el resultado de la agresión que había sufrido de niño. Había afirmado su resolución, pero no había iniciado la idea. Tenía casi seis años cuando había mirado por la ventana de su apartamento, visto el Monumento alumbrado primorosamente por el Sol de la mañana, lo había admirado, y luego se preguntara con genuina curiosidad, Espera…¿Dónde va mi cabeza?


Respuestas A Preguntas Que Ni Siquiera Tú Sabías Que Querías Preguntar:

Tal vez sea algo congénito…

Para los desinformados, congénito se refiere principalmente a una condición médica con la que uno nace.

_ _ _

Estropeado, gimoteó Ansiedad.

¡Hola a todos! ¡Conozcan a Ansiedad! Si no lo notaron en esta ocasión tal vez lo noten luego, pero en caso de que nunca lo noten –nos pasa a los mejores –Ansiedad habla, aunque no siempre ansiosamente, en primera persona. Esto es directamente contrario a Sarcasmo, el cual habla en tercera persona. ¿Por qué? Porque Sarcasmo es algo creado en Naruto por los aldeanos y Ansiedad no lo es.

_ _ _

"Hotaru-san"… "Después de que Hokage-sama rescatara a Hotaru-sama,"

Algunos de ustedes puede que recuerden que en La Puerta, Arashi era "Hokage-sama" y Hotaru era "Dama Hotaru". Antes y ahora, creo (ía) que "Dama Hotaru" es ligeramente mas elegante que "Hotaru-sama" (la prueba decisiva de que no soy más que una estúpida e ignorante Americana con virtualmente ningún concepto de detalles culturales). Como sea, por el bien de la uniformidad lo cambié. Dependiendo de su opinión personal, o me disculpo o de nada.

_ _ _

O bien soy un masoquista de corazón, musitó Ansiedad, o estoy tratando de justificar una latente tendencia misógina.

Un masoquista es alguien al que le gusta recibir dolor, ya sea inflingido por sí mismo o por otro, y regularmente deriva en un placer sexual por ello (el significado se ha ampliado para incluir un simple y torcido disfrute por ser maltratado física o psicológicamente por uno mismo u otro).

Un misógino es alguien –un hombre especialmente –que odia a las mujeres.

_ _ _

'Cogito ergo sum.'

El concepto más básico, en Latín, de la filosofía de Descartes (quien claramente tenía mucho tiempo libre en sus manos). La traducción al español es: "Pienso, luego existo," o, mas coloquialmente: "Pienso, luego soy."

El chiste: Descartes había estado viajando por un tiempo, haciendo lo que sea que hacen los filósofos hacen, y finalmente entra a un bar local. Se sienta en el bar y disfruta una copa de su bebida preferida, luego se levanta una vez que la termina. El encargado del bar ve que esta listo para irse y le pregunta sociablemente, "¿Una para el camino?" Y Descartes le responde, "Pienso que no," y desaparece.

(Para aquellos que no le entiendan o no tengan el tiempo o el deseo de pensar sobre ello, déjenme ponérselos así: "Yo (no) pienso, luego (no) existo." Por tanto, si Descartes tiene que pensar para existir pero "Piensa que no", entonces por su propia filosofía él no existe y entonces desaparece.

_ _ _

"Dios, es grande…"

Ok, chicos, si no han leído La Puerta o lo han olvidado, aquí va como funciona esto para mí: Como no y nunca abogaré por ninguna religión sobre las otras por ninguna razón –particularmente en un universo que casi nunca tiene ninguna influencia religiosa (de hecho, sólo puedo pensar en un momento y está dirigido hacia el Budismo) –si y cuando en el futuro tenga la referencia de un personaje hacia alguna deidad sin género, será escrito estrictamente como 'dios' (a menos que sea la primera palabra en un enunciado, obviamente) con una 'd' minúscula.

_ _ _

"¿Hinata-chan?" murmuró adormilado, antes de considerar totalmente como habría de sonar eso para los demás.

Para los profanos, el sufijo –chan generalmente se refiere a la edad de alguien; por ejemplo, Akiko todavía no tiene tres años, así que es Akiko-chan. Si Naruto mismo tuviera su edad podría ser llamado Naruto-chan, pero su posición podría demandar un nivel de respeto y la mayoría de las personas se referirían a él como Naruto-kun (si no es que Naruto-sama) incluso si tuviera sólo tres años de edad. De cualquier modo, entre mayor sea alguien es menos apropiado usar –chan o –kun sin el permiso de la persona (-san es mas apropiado en una situación típica). Particularmente en el caso de un adolescente o un hombre maduro, usar –chan podría implicar un considerable nivel de intimidad y/o podría ser tomado definitivamente como un insulto a su masculinidad si un permiso estricto no fue dado previamente.

Siguiendo estas líneas, cuando se le dice a una chica adolescente –chan no es exactamente así de terrible, simplemente implica cercanía (ese es el porque Naruto siempre llama a Sakura "Sakura-chan" –aunque no usa el –chan con ninguna de las otras chicas –y es el porque ella lo odia inicialmente). Así que Naruto se refiere a la Hinata del mundo paralelo como "Hinata-chan", lo cual no sería la gran cosa en el mundo real porque todos ahí saben como es él, pero es algo escandaloso dicho por él en el mundo paralelo.

Así es como lo entiendo, por lo menos. Si me equivoco en algo de esto, siéntanse libres de corregirme.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Lo había olvidado hasta que volví a escuchar el CD otra vez, pero la canción de Evanescence's "Everybody's Fool" (Fallen, canción tres) es mas o menos un tema de Mary-Sue's. Para los que no lo conozcan, unas cuantas líneas: "Perfecta por naturaleza / Icono de la auto indulgencia / Justo lo que todos necesitaban / Más mentiras acerca de un mundo que / Nunca fue y / Nunca será" y "Mira, aquí viene de nuevo / Inclínense y mírenla maravillados / Oh, como te amamos / Ningún defecto cuando finges."

Es bastante precisa, ¿no?

Reviews, por favor, chiclets. (NT: Conocida marca de Chicles)


LARGA(sorry) Nota de Traducción: Se denomina con el término alemán Bildungsroman (novela de aprendizaje o de formación) a aquella en la que se muestra el desarrollo físico, moral, psicológico o social de un personaje, generalmente desde la infancia hasta la madurez. Osea, en parte, el fin de este fic (por si lo vieron en la nota de 'Género' de este fic al inicio del capítulo)

o

Para los que no se acuerden o no hayan leído La Puerta antes, lo digo y lo repito aquí: Me referiré a "mundo Real" como el mundo del manga de Naruto, los ninja, Minato muerto, bla bla bla y el "Mundo Paralelo" será este mundo donde Naruto tiene de nuevo 12 años y su padre está vivo. Esto principalmente porque no hay una traducción coherente para los términos usados en el mundo de los fics, donde generalmente el mundo real es considerado como el Canonverse, lo cual, señores, es terriblemente confuso si uno está iniciando en el mundo de los fics o si uno es nuevo en este tipo de fics (además de que en general trato de no poner palabras no existentes en el diccionario o en el mundo de la historia).

o

Otra nota al calce, ojo si no han llegado a esta parte del manga, pero ya ni se si hay alguien en el universo de Naruto que no lo sepa ya o si ya lo pasaron en el ánime: Debo comentar que cuando Arashi le habla a la Pelirroja supuse que decía Pelirroja. Decía en inglés Red, pero con mayúsculas, lo cual me llamó la atención por múltiples razones, la mayoría debe saber que 'red' es 'rojo' literalmente, pero el que venga en mayúsculas significa que es un nombre/apodo, en inicio pensé en el Kyuubi y por eso en mi versión original puse Rojo tal cual, pero luego lo analicé. 'Red' también se utiliza para nombrar a los pelirrojos y luego me vino a la mente que RN había comentando que sí iba a explicar el origen de los padres de Naruto tal como el manga lo había marcado. El lector suspicaz tal vez ya se haya dado cuenta que Hotaru se refiere a Naruto con una 'como si fuera mi hijo' forma de hablar, lo cual se explicará (espero) un poco más en capítulos posteriores. Dado que Kushina es pelirroja, lo más lógico de pensar (o así lo vi yo) es que este misterioso "Red" al que Arashi le pide silencioso consejo es en realidad "Pelirroja" y por tanto, se refiere a la madre biológica de Naruto. Ahora, si el tiempo y fic demuestra que me equivoqué, lo corregiré.

o

Los lectores anteriores de La Puerta Número Dos, habrán notado que este capítulo es la fusión de varios y a la vez trae uno que otro elemento nuevo, como la del párrafo superior. La parte del Sandaime fue totalmente resumida y se omitió totalmente el capítulo donde se da la conversación con Arashi. Reto a cualquiera a que descubra las diferencias entre este capítulo y su original traducido el año pasado, hasta a mi me espanta lo mal que puede considerarse algunas partes de la traducción comparada con el presente (que tampoco brillan por ser perfectas).

o

No supe como ponerlo, en serio, "Tocador" es la mesa con cajones y espejo que existe en casi todos los cuartos de chicas y mamás para sentarse, pintarse, peinarse y demás, no estoy muy segura que así se llame en todos lados, pero en esa si me atraparon, no conozco más sinónimos. Una disculpa si es perturbador o no se entiende.

o

Para los que no lo sepan, Mary Sue es el termino usado en el fanfiction para todos los personajes femeninos que muchos odian, aquella chica que es el reflejo de la autora de alguna manera o lo que la autora quisiera ser en el mundo de su personaje favorito, convirtiéndose en un personaje que es el dolor de cabeza de su personaje favorito, del cual se enamora, que es fuerte y frágil a la vez, tienen superpoderes que no comprende o que serán clave para derrotar a todo mal y en general son un dolor de cabeza para los que odiamos a los nuevos personajes porque sale hasta en la sopa (yo me cuento entre ellos). Son particularmente molestos en fics como Harry Potter y Supernatural… hermanas perdidas, maestras superpoderosas, el amor perdido de algún personaje mayor que regresa después de años de ocultarse, etc, etc y etc…

o

Bueno chicos, me tardé mas de lo esperado, pero de verdad, este fic es complicado de traducir, mas que complicado, cansado. Nos vemos en el capítulo 4! Una disculpa, como estoy en el trabajo no me dio tiempo de revisarlo mucho que digamos.