Gracias a todos por sus comentarios, sin más les dejo a todos el nuevo capítulo.

Mai Hime y sus personajes son propiedad de Sunrise.

Capítulo tres.

Natsuki llegó en la madrugada, entró muy despacio a su casa tratando de no despertar a la castaña, puso las llaves en el comedor y cuando volteo a la sala se quedó sin habla, sin palabras y sin pensamientos, Shizuru le había preparado toda una velada romántica y la castaña estaba acostada en el sofá con un sexy vestido negro, su esposa dormía profundamente y entre sueños susurraba el nombre de Natsuki.

La peli azul la cargó para llevarla a la habitación, para suerte de la misma Shizuru no se desperto en trayecto, la depósito en la cama y la cobijo acordándose ella a su lado, Natsuki tenía la cabeza echa un lío por una parte Shizuru su esposa, su compañera, la que la apoyaba en todo y siempre tenía una sonrisa en el rostro para ella y por otra parte Nao, su amante, la chica por la cual Natsuki ha dejado de lado su matrimonio para tener una aventura co Nao, la peli roja la excitaba demasiado, la chica con la cual Natsuki se descargaba de todos sus problemas y en la que encontró una válvula de escape cuando sentía que iba a estallar.

La peli azul meditada que debía hacer, sabía que esto no duraría mucho más, estaba lista para romperle el corazón a Shizuru, lista para mandar su matrimonio al diablo y rehacer su vida, sentía a Shizuru más como su madre que como su pareja, además si Shizuru tuvo el valor de violarla en el carnaval de las HiME's, ella tendría el valor para echarla de su vida.

Con esta idea Natsuki se durmió esperando el momento adecuado para deshacer su matrimonio.

A la mañana siguiente la castaña se despertó al sentir los rayos del sol, abrió esos hermosos ojos color rubí, volteo a ver al otro lado de la cama.y ahí estaba su peli azul durmiendo con una cara tan tierna que la castaña se quedó maravillada observando a su Natsuki.

La ojo verde abrió los ojos y le dio una media sonrisa a Shizuru.

-Buenos días mi amor- Shizuru se acercó a los labios de Natsuki dándole un tierno beso.

-Buenos días Shizuru-

-Ara, mi Natsuki amaneció muy fría el día de hoy, la calentadores un poquito- Shizuru metió la mano debajo de la playera de su esposa acariciando su plano abdomen mientras tomaba sus labios con fieros besos, Shizuru se subió a horcajadas de su esposa, la peli azul no respondía a ninguna caricia cosa que extrañaba a Shizuru que decidió ser más atrevida en sus caricias y dirigir sus manos a los senos de su esposa a la par que sus labios bajaban a su cuello, Shizuru comenzó un ligero vaivén rozando el cuerpo de su esposa, Natsuki seguía inmóvil y Shizuru se excitaba cada vez más, quería demostrarle a su esposa cuánto la amaba, sus caricias eran una mezcla de pasión y amor, en sus hermosos ojos carmesí se podía observar el amor que le tenía a su eaposa, quería demostrarle a Natsuki que ella era quien mandaba en su corazón, que era la única en su vida, que todo su amor era de ella y nadie más, no importaban las circunstancias, ni los problemas ni nada, para Shizuru Natsuki era su todo.

Natsuki seguía inmóvil, Shizuru estaba siendo muy apasionada y amorosa a la vez, sentía su piel arder con cada caricia que la peliocre le otorgaba, en pocas palabras su esposa estaba haciendo el amor mientras que ella sólo quería que Shizuru se bajara de ella y dejara de tocarla.

Shizuru se dio cuenta de lo que le pasaba a Natsuki, se le quedó observando a esos ojos verdes que tanto amaba, pero en esta ocasión no encontró amor, encontró algo peor... repulsión.

A la mente de Shizuru llegó aquella mirada que Natsuki le dio durante el instante previo al combate con Yukino, esa mirada de asco y repulsión volvió a aparecer en los ojos de Natsuki, ella juraba que todos esos sentimientos habían desaparecido pero el volver a ver esa mirada sólo le causó una profunda tristeza, Natsuki aún no la había perdonado y para colmo hablan otra cosa que la peli azul sentía y que Shizuru no sabía.

La peliocre se bajó de encima de su esposa, le intento dar un beso en la boca pero la peli azul giro el rostro hacia un lado, Shizuru sintió como una estaca de hielo se clavaba en su corazón.

-Te amo Natsuki, eres mi vida, nunca lo olvides- Shizuru pronunció esas palabras con el corazón en la mano. Natsuki no respondió.

La peliocre suspiro y se fue al baño, el agua serviría para ocultar sus lágrimas a la perfeccion.

Natsuki suspiro de alivio, se dirigió a la cocina a comer algo, ya iba tarde para la oficina, cosa que no le preocupaba pero no quería estar de nuevo junto a la castaña, terminó de comer, se vistió rápidamente en la habitación tratando de evitar a su esposa. Shizuru salió del baño vestida con un hermoso traje de oficina, mientras cepillarse su cabello Natsuki se quedó como tonta observando a su esposa, Shizuru se percató de que la peliazul la observaba por lo cual se levantó, se acercó a su eaposa y le dio una sonora bofetada. Natsuki se quedó plasmada por unos momentos observando a Shizuru temblar de coraje y tristeza, pero lo que la peliocre no se esperaba es lo que venía a continuación, Natsuki le dio una bofetada mucho más fuerte que la que le había dado Shizuru, la peliocre sintió un hilo de sangre bajar por su labio mientras miraba con ojos llorosos a Natsuki quien tenía los puños cerrados, clara muestra de que estaba enojada, la peliocre la tomo por el cuello de la camisa y la estampó contra la pared con mucha fuerza, Natsuki se quedó en shock nuevamente.

-¿Qué diablos te pasa Shizuru?-

-Nunca nadie me había golpeado Natsuki, te amaré demasiado pero no te permitiré que me vuelvas a poner la mano encima-

-Tu dignidad- Natsuki río locamente a lo que Shizuru se quedó anonadada.

-Créeme Shizuru, tu dignidad ha sido pisoteada por mi desde mucho antes, tu no tienes dignidad desde el día en el que te enamoraste de mi, te rebajarse hasta lo más bajo, tu misma amiga Haruka te lo dijo antes de que la mataras a ella y a todos los del primer distrito y sabes que tu dignidad quedó sepultada desde hace tres meses en los que te engaño con Nao, tres meses en los que sólo me provocas asco, dime gran Fujino Shizuru, ¿Dónde está tu dignidad ahora?-

Shizuru afloja el agarre de los hombros de Natsuki, su esposa acababa de confesarle que le era infiel con Nao.

-Parece que le comieron la lengua los ratones a la todopoderosa Fujino Shizuru, ¿No vas a decir nada?-

Shizuru estaba destrozada por dentro, sólo atinó a sentarse en la cama, cerrar sus ojos y empezar a llorar profundamente, Natsuki observó como Shizuru lloraba nunca le había gustado verla llorar pero desde que empezó con Nao algo le pasaba, sentía asco hacia Shizuru y su amor por ella desapareció.

-Ya vas a llorar de nuevo- afirmó Natsuki- la perfecta Fujino llorando, debería tomarte una foto y venderla a la prensa, te apuesto que ganaría millones de Yenes- la peli azul volvió a reir -pero sabes sería mejor enseñarles a esa niña que está loca por ti, tu secretaria, como se llama... Tomoe de seguro tu también te revuelcas cada que puedes con ella, si yo lo hago con Nao, ¿Por qué tu no?-

Shizuru ya no temblaba de tristeza sino de coraje, apretó los puños declarándose las uñas hasta que sus manos sangraron.

-CÁLLATE DE UNA PUTA VEZ- grito Shizuru, la peli azul quedó impresionada, Shizuru estaba realmente enojada, nunca perdía su temple ante ninguna situación, esto era nuevo para el mundo.

-¿Shizuru?-

-Yo nunca te salí con chingaderas sólo por una puta razón que tu estúpida mente nunca pudo y ni podrá comprender, TE AMO, pero sabes que arranqué este maldito sentimiento de mi corazón porque me he dado cuenta de que una muerda como tu no merece el amor de nadie, hasta nunca Natsuki, TE ODIO-

Las palabras de Shizuru hicieron eco en su mente, peliocre tomo su celular y su bolso, se limpió las lágrimas para mirar a su ahora ex esposa.

-Mandaré por mis cosas a un empleado, mis abogados te harán llegar los papeles de divorcio-

Shizuru miró nuevamente a Natsuki, sus ojos verdes mostraban arrepentimiento pero era demasiado tarde, Shizuru hizo algo que ni el más loco del mundo se imaginaria, primero golpeó a su esposa con una patada en el estómago haciendo que la peliazul se recogiera de dolor y descubierta sangre a causa del fuerte golpe, pero Shizuru aún no conforme, escupió a los pies de Natsuki.

-Eres una perra Natsuki Kuga, no vales la pena-

La peliocre salió de la casa, tomo su auto y aceleró a toda velocidad mientras lloraba, llegó hasta una calle desierta, aparco el auto mientras daba de golpes al volante, tenía las manos lastimadas profundamente, se echó en el asiento en siguió llorando hasta quedarse dormida.