Nota: Los personajes de este fanfic no son de mi autoría, pertenecen al Anime-Manga Naruto Shippuden de Kishimoto.
Capítulo II (Nueva Realidad)
Kó la abrazó, el llanto de su protegida le provocaba un hueco en el estómago.
De pronto, escucharon a alguien que se aclaró la garganta. –Ayudaré a mi hermana, con el luto- Era Hanabi, tenía una expresión muy sombría, debido al dolor que estaba pasando; ella, llevaba un vestido largo, completamente negro, recogiéndose el cabello en un moño alto, para nada ordenado, dejando caer unos mechones castaños en su rostro.
Entonces Ko ayudó a Hinata a ponerse de pie.
-Ordenaré que limpien los cristales del espejo de inmediato- salió de la habitación.
Hinata temblorosa se dirigió a su armario, del cual sacó un vestido de dos piezas y un hermoso velo negro. Lo puso sobre su cama mientras la pequeña halaba un pequeño banco.
No hubo palabras entre las dos… sabían claramente lo que estaba sucediendo, lo dura que era la situación de ahora en adelante, las dos, sabían que tenían que estar juntas en todo para poder salir adelante.
Hanabi se acercó ayudándola a bajar el cierre de su vestido de bodas, el cual caía en el suelo por su propio peso, Hinata se sentó en el pequeño banco mientras la pequeña se dirigía a uno de los cajones sacando un corset, el que portaba su hermana tenía… sangre; lo desamarró y la ayudó con el limpio, ajustándolo hilo por hilo.
Una vez puesta el largo luto, que cubría a diferencia del que portaba Hanabi, su cuello y sus brazos, la pequeña recogió su cabello a su estilo, algo despeinado con mechones caidos, tomando el velo y rasgándolo.
-¡Ha-Hanabi!- exclamó una absorta Hinata
-Que… está muy largo- solo dejó el hermoso sujetador con una pequeña parte del velo en el, una mueca, intento de sonrisa apareció en el rostro de Hinata, tomó asiento y ella se lo colocó haciendo que éste graciosamente cubra la mitad de su rostro.
-Es hora…- Ambas hermanas se miraron, apretaron sus manos para luego soltarse, con la cabeza en alto salieron de la habitación, bajaron una a una las escaleras e ingresaron al Gran Salón, rosas blancas por doquier… y dos ataúdes en medio.
.
.
.
.
Los visitantes iban dando uno a uno sus condolencias mientras su rostro sin vida asentaba.
-Pobresita, enviudó en su propia boda- escuchó un par de cuchicheos de los presentes.
-Hinata…- dio la vuelta y encontró a una pelirroja con lágrimas en sus ojos-
-Karin…- la abrazó, ambas estaban sufriendo.
-¿Dejarás que esas brujas cuchicheen estupideces en el funeral de mi primo?- frunció el seño, estaba fúrica.
-Hay que ignorarlas Karin-
De pronto, los nobles realizaron una profunda reverencia, y esta fue seguida por cada miembro presente, la mismísima reina había tenido la sutileza de expresar sus condolencias personalmente.
-Su majestad- las dos hermanas Hyuga, junto con Karin dijeron al unísono, seguidas de una reverencia con sus vestidos.
La reina las miró y con un leve movimiento de cabeza las saludó.
-Mis condolencias para este hecho tan trágico, tu padre fue un gran amigo y uno de mis mejores consejeros, y tu esposo, el único hijo de mi difunto primo Minato-
Hinata se encontró absorta, ¿Por qué su majestad tuvo aquel gesto y vino a visitarla? Estaba más que segura que algo estaba pasando, no quiso darle mas vueltas al asunto, asentó y agradeció.
-Agradezco mucho mi Lady- repitió la reverencia, -de hecho, la boda no se efectuó, to-todo esto sucedió… a-antes de los votos-
-Es una tragedia dura de compensar, pero nuestro deber es vivir por nuestra gente; Hinata, lucha, en memoria de tu padre, dale honor a tu apellido con cada actitud que tomes, como heredera y Condesa, te espero en una semana para presentarte a la corte-
-Si… mi Lady…- Sin más, la reina se retiró dejando a tras cientos de pleitesías.
-La reina tiene razón Hinata, tienes que dejar a lado tu timidez- dijo Karin, mirando a su amiga.
.
.
.
.
Dos noches transcurrieron, rosario tras rosario, Hinata se retiraba de la sala solo las madrugadas, para asearse y cambiarse de ropa, al igual que su hermana, la falta de sueño combinada con la triste agonía de mirar a sus seres amados en los féretros consumían no solo su cuerpo, sino también su alma.
A la tercera mañana, los nobles más cercanos a la familia llevaron ambos féretros al cementerio, donde se celebraría la última misa, el último adiós, todas aquellas risas, todos esos "te amo", todas esas ilusiones se acababan aquí.
De pronto, la doncella sintió desfallecer, desmayándose al momento de ver como metían en las fosas aquellos dos ataúdes, no, como metían en las fosas a sus dos amores.
Hinata no recordaba nada, al abrir lentamente los ojos se encontró en su habitación, se dedicó a contemplar el tumbado, pasaron horas mirando, sin mostrar expresión alguna, aquellos ojos perlas se encontraban sumidos en sus pensamientos, suspiró y luego se sentó en la cama, nuevamente su vista se perdió en algún punto de su cuarto, durante minutos pensativa, su mente divagaba en el pasado, amaba remover esa herida, el dolor que sentía era placentero, sentir como corazón se estremecía y se helaba, mientras sentía como sus lágrimas comenzaban a correr sin inmutarse a un solo movimiento era una sensación masoquista, su destino no era ser feliz, su destino, era sentir dolor.
Cansada de sentirse miserable y de compadecerse por ella misma, salió de su habitación, bajando las escaleras se encontró con Ko.
-Hinata, la notaria le mandó una carta- se la entregó y ella delicadamente abrió el sobre
Hinata, siento mucho la pérdida de tus dos grandes amores,
Para todos es muy duro imaginarse una vida sin ellos, pero debemos ser fuertes,
Desde ahora no solo eres Hinata Hyuga, eres la Condesa de Warrington, Hinata Hyuga.
Solo quiero recordarte que debes venir a la lectura del testamento, trae a Hanabi por favor.
Siempre tu amiga
Sakura
-A demás tiene que ponerse al día en sus deberes, una carga de té irá al nuevo mundo, además de otras dos a España, necesito su aprobación-
-En este momento me dirijo al despacho de mi padre, llama al capataz y al administrador por favor, tendremos una pequeña reunión, y por favor Ko, deseo que tú estés presente en ella-
Ko sonrió y se retiró, este era un nuevo comienzo, y garantizaría a Hinata apoyarla en todo.
.
.
.
.
Hinata avanzaba a paso firme a la oficina de su amado padre. Abrió la puerta y se encontró con una obscura y pulcra habitación, avanzando hasta los ventanales, abrió lentamente las cortinas, dejando que la luz del sol entrara, justo como su padre gustaba mantenerla, se acercó al escritorio, mirando la silla de su padre y en la pared la gran pintura de cuatro personas, su madre sonriente sentada en una silla, la pequeña Hanabi en sus brazos, esbozando una gran sonrisa, su padre a su derecha tan imponente y fuerte como siempre y ella a su izquierda con una sonrisa tímida.
Contempló por un buen momento el cuadro, cuando se percató de la entra de los tres caballeros.
-Mi Lady- dijeron estos dos nuevos, mientras Ko se acercó a su derecha.
-Como mandó a ordenar mi Lady, el Administrador y el capataz-
Hinata los miró detenidamente, el administrador parecía un hombre muy amable, y algo distraído, mientras el capataz, un hombre de carácter fuerte, Hinata siempre le temió, pero debía no mostrar esos sentimientos, doblegarse ante aquella mirada era sinónimo de fracaso.
-Caballeros, es de su completo conocimiento los sucesos que enlutaron a mi familia, mi deseo, es saber si cuento con su lealtad-
-Una mujer liderar a una familia como esta- gruño el capataz, echando un pequeño bufido, -que mal tuvo que pagar el conde para no tener un hijo varón-
Estas palabras le dolieron, con la misma firmeza, volvió a preguntar pero esta vez, solo al capataz
-creí haber sido clara, ¿cuento con su lealtad?- lo miró desafiante.
Tragando saliva se limitó a contestar –sí, mi Lady-
-Espero el informe de avances en las plantaciones de té, además cuantos esclavos trabajan a su disposición, recursos, informes sobre el ganado y cómo evoluciona tras la última pandemia- dijo Hinata, altiva y firme en su caminar se acercó esta vez al administrador.
-Y usted… ¿cuento con su lealtad?-
-Si mi Lady- contestó sonriente, a lo que Hinata sonrió, la presión amenazaba con acabar sus nervios.
-Espero el informe avance de cuentas esta tarde- caminó y se puso a lado de Ko.
-Le pedí que presidiera esta reunión para anunciarlo como mi asesor…- dirigiéndose a los dos caballeros –El señor se encargará de la supervisión absoluta de todo lo que concierne a la familia Hyuga, esto es todo, cuento con su apoyo-
Sin mas que decir hicieron una leve reverencia y salieron des despacho, quedando Ko sonriendo.
-Buen comienzo para la tímida señorita- tocó su cabeza en señal de aprobación.
-Tu presencia me dio fuerza- sonrió levemente, -Ko, por favor, necesito una tutora para las clases de mi hermana, por favor, contacta a…-
-La Señorita Kurenai… será perfecta para el cultivo de Lady Hanabi, de todos modos, ella es la razón la cual usted está liderándonos-
Hinata sonrió, Ko la conocía tan bien…
.
.
.
.
Luego del desayuno, se dirigió junto a Hanabi a la oficina de la Notaria, pocas mujeres en ese momento podían optar a las letras, mucho más a las leyes, Sakura fue una de ellas, su fortaleza y ansias de demostrar sus capacidades como mujer la llevaron muy lejos, además de ser la abogada de la familia, era la notaria del único registro en toda Gran Bretaña.
-Hinata, Hanabi- se acercó y dio un gran abrazo a cada hermana.
-Sakura, que alegría verte-
-Siento no haber asistido al velorio, requerían de mi presencia en el castillo de Norfolk, propiedad del Conde Fugaku y la Condesa Mikoto Uchiha, al parecer no fuiste victima única de un atentado- su mirada fue de duda.
-Pero que les sucedió?- preguntó una curiosa Hanabi.
-No te puedo decir con exactitud pero, este atentado fue más complicado, los condes fueron asesinados, su hijo menor desapareció y su hijo mayor se encontraba en el exterior estudiando, por suerte fue contactado y seguramente hoy debe haber llegado-
-Es terrible- Hinata llevó sus manos a su pecho, su corazón bombeaba con fuerza, no podía entender de donde venía tanta maldad como para hacer algo así, -¿Y se sospecha quienes fueron los autores de esos crímenes?-
-Pues…- Sakura sacudió la cabeza de un lado a otro, negando la pregunta. –La reina dispuso a sus mejores investigadores, y se está estudiando el caso, deberíamos tener fe en ellos-
Caminaron hasta el escritorio, mientras ella habría una caja fuerte, Hinata y Hanabi se dispusieron a dar los por menores del hecho, con una voz ahogada cada una daba su versión.
-Debe haber sido terrible, yo… no hubiese podido soportar aquella situación- más que con lastima, Sakura las miraba con respeto.
-Bien-Dio una vuelta con una carpeta y una cajita entre sus manos, -Daré lectura a la última voluntad del Conde:
Yo, el Conde Hiashi, de la familia Hyuga, en uso de mis plenas facultades mentales dejo a bien indicar mi última voluntad: mi fortuna y mi título heredo a mis dos únicas descendientes, Hinata Hyuga y Hanabi Hyuga, todos mis bienes serán repartidos en partes iguales para mis dos herederas, además se dará una pequeña pensión a mi sobrino Neji Hyuga y a mi primo Ko Hyuga, pensión la cual mi hija mayor está en capacidad de dictar, además, Hinata estará encargada de la tutela y administración de los bienes de mi hija Hanabi hasta cumplir su mayoría de edad o contraiga matrimonio.
A mi última voluntad adjunto mi deseo de Unidad, al deseo de que mis amadas hijas cuiden la una de la otra, y sean felices
Hiashi
-Además me dejó esta cajita- Sakura se la entregó a Hinata, cuando la abrió dos hermosos relicarios totalmente idénticos se encontraron entrelazados.
Con lágrimas en los ojos Hinata tomó uno de estos y se lo puso a su hermanita, y esta a la vez, tomó el otro collar y se lo colocó a su hermana mayor, sellando esta promesa de hermanas con un abrazo.
Sakura conmovida hasta las lágrimas, se unió al abrazo, provocando una amena risa entre las tres.
.
.
.
.
.
.
Pienso que el tener respaldo de nuestros amigos al momento de pasar situaciones duras quita un leve peso de encima, los amigos son joyitas muy valiosas.
Hola a todos, que alegría volver a publicarles, bueno, este fic me quedo algo larguito, el problema es pasarlo, tengo las ideas en mi libreta pero bueno, prometo ser mas disciplinada y actualizarme mas seguido.
Agradezco su apoyo y sus reviews… son tan lindos, en especial agradezco por el apoyo de AntoniaCifer, Blacklady Hyuuga y kenohe amo saber que les gusta lo que escribo, lo seguiré haciendo para ustedes.. Los amo..!
Bueeeeeno, comentarios, sugerencias, peticiones, Un review por favor..! *w^
Un beso a todos, el Miércoles actualizo mis otros fics y este también, subiré aquella dulce parte donde aparece… a por cierto, recuerden, en este fanfic hay misterio, mucho muuuucho misterio… y cualquier cosa que lean extraña en el siguiente capítulo, tranquilos, prometo que lo volverá más emocionante..!
