Nota: Los personajes de esta Historia no son de mi autoría, pertenecen al ánime-manga Naruto Shippuden
Capítulo VII.- La Historia de Uchiha Itachi, "El cuervo"
Los leños secos se consumían lentamente, a la vez que aquel fuego desprendía un agradable calor, Hinata se encontraba entre los brazos de su primo, había despertado ya de ese desmayo, Neji la había cubierto con una manta y de vez en cuando soltaba una risita, tal vez recordando su conversación anterior, Itachi… se encontraba removiendo de vez en cuando los trocitos de leña con una ramita, para asegurarse que se consumieran mejor, Hinata lo observó por unos segundos, ¿Cómo pudo llegar a confundirlo? Si el tipo con el que se casó no era el conde Uchiha, entonces... ¿quién era?
Por un segundo sus miradas se encontraron, Hinata sintió desfallecer escondiéndose nuevamente entre los brazos de su primo, Neji lo notó y sonrió con malicia.
-… pervertido…- nuevamente comenzó a reír, faltaba poco para que Hinata nuevamente desmayara.
-no me involucren en sus problemas familiares, en cuanto termine todo, daré a la Condesa su libertad…- ese era Itachi Uchiha, el hombre serio y frío que la rescató de manos de ese monstro.
Entonces, Hinata reflexionó, estaba comportándose como una niña pequeña haciendo una pataleta, esos infantilismos estuvieran dentro de lugar en el calor de su hogar, pero las cosas cambiaron, gracias a su mal destino y a sus decisiones, lo había perdido todo, aquella idea la estremeció; a como de lugar debía recuperar a Hanabi y algo más, debía saber la verdad… hace mas de dos horas se enteró que el asesino de su padre y su prometido, además posible autor del asesinato del Conde Fugaku y la condesa Mikoto era ese impostor. Entonces dejó de abrazar a su primo y se sentó derecha, su semblante cálido y tímido se trasformó en uno frío y calculador. Neji la miró, un deje de orgullo se reflejó en su semblante.
Hinata lo miró fijamente -¿Quién es usted?-
-Se había tardado en preguntar, como le dijo su primo, soy Uchiha Itachi-
-y ese impostor, ¿lo conoces?-
-realmente no se mucho sobre él, solo lo suficiente, es… digamos que es un familiar lejano-
-¿qué tan lejano?
-No mucho, tal vez… unos quinientos o seiscientos años de lejanía, el primer Uchiha en migrar a estas tierras-
Hinata se encontraba absorta con lo que acababa de escuchar, si no lo hubiese visto con sus propios ojos lo hubiese dudado, era grandecita como para creer en cuentos de vampiros, pero a quien podía engañar, esto era real.
-¿Cómo podemos recuperar a Hanabi?- miró fijamente a Neji
-Matando al vampiro- respondió con simpleza –amada prima, tu no fuiste la única en perder a tu familia, mis padres fueron asesinados por ese mostro, además de la familia del Conde Itachi-
Hinata no podía creer lo que escuchaba, -Es decir, tío Hizashi fue… ¿asesinado? ¿No naufragó en el mar? ¿Por qué me mintieron? ¿Acaso como heredera no tenía derecho de saber lo que ocurría a mi alrededor?- Hinata se sentía herida.
-Condesa, con todo respeto respóndame algo, ¿Usted se consideraba suficientemente madura como para aceptar esta desquiciada historia?- Itachi no quería ser cruel, pero Hinata exageraba con aquel plan, perdían su tiempo lamentándose en lugar de aceptar la realidad.
-Por qué… por qué ese impostor tomó su lugar… como fue que…-
-Si se tranquiliza y toma asiento, tal vez pueda contárselo, mi Lady…- Itachi volvió a mirar hacia el fuego, mientras Hinata sonrojaba y volvía a su sitio, junto a Neji.
-Flash Back-
Era una fría tarde de Invierno, Sasuke aún era un niño, se encontraba en el gran salón del castillo Uchiha junto a su madre, mientras ella bordaba Sasuke jugaba divertido, en ese momento, Itachi había vuelto de sus lecciones de esgrima, el pequeño al mirar a su hermano entrar se lanzó a sus brazos.
-Itachi, ¿juegas conmigo?- Sasuke lo miró con ojitos suplicantes.
-Madre…- Itachi logró zafarse del agarre para hacer una perfecta reverencia ante ella.
-Sasuke, tu hermano está cansado, no lo molestes…- Mikoto sonreía, mientras seguía bordando con extremo cuidado.
-No se preocupe Madre, luego descansaré- Itachi sonreía mientras el pequeño lo llevaba casi a arrastras hasta llegar a sus juguetes.
En eso llegó su padre, Itachi y Sasuke se pusieron de pie mientras Mikoto se acercaba a saludar a su esposo.
-He traido visitas…- fue lo único que avanzó a especificar Fugaku cuando un extraño apareció en el lumbral de la puerta, Alto, cabello azabache grafilado, piel blanca como la nieve, a simple vista parecía tener la edad de su padre, pero viéndolo detenidamente, su piel era perfecta y simulaba juventud.
-Mi lady, permítame presentarme, soy Madara Uchiha…-
-Fin Flash Back-
Aquel nombre rondaba su mente sin cesar, así que la razón de sus sufrimientos bien tenía nombre y apellido.
-Madara convenció a mis padres para mandarme a estudiar con él, a España, pero en ningún momento pisé esas tierras, el, me amenazó y opte por hacer lo que exigía-
-Pero que le pidió que haga…-
-A cambio de la vida de mi hermano Sasuke, renuncié a ser un Uchiha y voluntariamente me refundí en una cárcel, en Transilvania… Madara esperaba que este muerto, por ello tomó mi lugar, tomó como garantía a mi hermano, asesinó a mis padres y a los sirvientes del castillo, convirtiéndolo en madriguera de sus demonios, todas esas mujeres, están a su merced, sirvientas eternas de su verdugo, almas en pena purgando en vida…-
-Pe-Pero como llegó a escapar…- Hinata estaba asustada, en el fondo de su corazón sentía lo que Itachi Uchiha había sufrido.
-De eso me encargué yo- respondió Neji, el cual tenía la mirada fija en el fuego, -la verdad… no soy médico…-
-Flash Back-
Neji se encontraba en Transilvania, era el aprendiz de un alquimista, el cual dedicó su vida en la búsqueda incesable de una pócima para prolongar la vida, los Hyugas durante siglos se encargaron de este oficio, y Neji no sería la excepción, era llamado genio, en la historia de la familia no se había dado caso como este, aparte de poseer una percepción innata, Neji parecía saberlo todo, las expectativas en estos compuestos eran grandes, esa noche, junto con su maestro fueron en busca de los "conejillos de indias" para probar lo que tenían hasta ese momento.
Gracias al emperador, habían conseguido un permiso especial para experimentar con los condenados a muerte y prisioneros de batallas, su maestro gustaba de indicar a detalle a aquellos presos sobre sus preparados, además de dejar a libre voluntad la decisión de probarlos, en un par de ocasiones fallaron cobrando la vida instantáneamente de estos.
Neji se encontraba pensativo, pues en esta ocasión el compuesto había dado un efecto curativo a un preso que padecía de gangrena, casi al instante su herida se cerró, aunque con mucho dolor pero felizmente volvió a caminar cuando en ese momento, su meditación fue perturbada al escuchar unos gritos provenientes de una de las mazmorras.
Sigilosamente bajó las gradas, caminando por unos pasillos, un olor a carne descompuesta llegó a su olfato, el olor era nauseabundo, atinó a cubrirse con un pañuelo mientras seguía avanzando, miraba entre las celdas varios cuerpos, supuso que eran celdas de castigo, en ese momento odió ese lugar, un grito ahogado lo hizo desesperar, caminó más rápido hasta encontrarse con un hombre, a pesar de la sangre y las heridas daba señales de vida, su cabello azabache se le hizo familiar, un par de ojeras, marcas del cansancio que indudablemente sufría ese desdichado aparecían bajo sus ojos, y un par de grilletes que por el peso lo levantaban del suelo, Neji sintió lastima por ese hombre.
-El cuervo…- Neji reviró buscando de donde proviene esa voz, encontrando en uno de los calabozos a un viejecito en plena agonía, -hace una semana… atraparon al cuervo-
Neji se acercó a mirar al anciano, brindándole un par de galletas de avena que portaba en su bolsillo
El hombre prácticamente las devoró, pero sintió que no tenía mucho sentido, ya que estaba condenado, por unos segundos sintió rencor, ese castaño solo alargaba unos momentos más su sufrimiento, pero no lo culpaba, esos ojos perlas reflejaban bondad.
-el cuervo intentó escapar, van muchas veces que lo intenta, pero siempre le dan caza… el demonio lo persigue- se detuvo unos segundo, hasta ponerse de pie y a un paso lento se acercó a las rejas para contemplar al azabache colgado, -el cuervo, una vez fue una persona importante, así como yo…- el viejecito sonreía, -sí, lo recuerdo cuando era muy niño, en aquel tiempo cuando tenía nombre y no era simplemente "el cuervo"-, en ese momento comenzó a toser, víctima del cansancio.
Neji desesperó, saco una botellita con un poco de la pócima que probaron hace unos minutos, -Esto tal vez pueda…- intentó hacerlo beber pero sintió como aquel hombre lo rechazaba.
-Mi misión es morir, busqué durante mucho tiempo a mi señor, y ahora que lo hallé no puedo hacer nada para aliviar su sufrimiento, verlo colgado allí, ensangrentado mientras su familia es asesinada, parte mi alma en dos… prométame, prométame que salvará a mi señor…- aquel hombre se arrodilló, implorando a Neji piedad, el sintiéndose extraño se arrodillo hasta quedar a su misma altura.
-Prometo hacer todo lo posible para ayudarlo- Los ojos del castaño reflejaban a más de ira, decisión. Aquel hombre dibujó en sus labios una sonrisa sincera mientras su semblante decaía mas y mas, hasta quedar inconsciente frente al absorto Neji, el cual revisó sus signos vitales descubriendo que ese hombre había muerto, tal vez el peso de su conciencia no lo dejaba descansar en paz, y al haber encargado sus problemas al castaño pudo lograrlo, simplemente debía hacerlo, y la única oportunidad de salvar "al cuervo" era esa misma noche.
- Fin Flash Back-
Hinata se encontraba asustada escuchando la historia, de verdad debió haber sido algo fuerte, su corazón saltó en un latido al pensar el sufrimiento por el cual debió haber pasado aquel joven frente a ella, que por amor fue capaz de dejar su vida llena de lujos y riquezas, para vivir como un desdichado sin identidad alguna.
-¿Pe-Pero como lo ayudaste?- Hinata se encontraba orgullosa del corazón noble y bondadoso de Neji.
-Disfrazandose…- respondió el azabache, mirando fijamente a Hinata.
-Flash Back-
Itachi miraba caer una a una las gotas de sangre de su cabeza, ya no sentía los brazos y apreciaba segundo a segundo su vida marcharse, el dolor de los primeros días se amortiguó convirtiéndose en algo con que vivir, el crujir de su estómago vacío conjunto con los gritos de los demás condenados, los latigazos y los huesos rompiéndose convirtiéndose en la única música la cual podían percibir sus oídos, a ello se agregó el sonido hueco de su hombro dislocándose, una semana colgado allí debía causarlo, si en un par de horas no lo bajaban de allí, estaba seguro que su brazo se arrancaría.
Y eso se lo tiene merecido por confiar en extraños, aquella madrugada iba a escapar de su condena aceptada, a sus oídos había llegado la noticia que los condes Uchiha fueron asesinados y su sucesor había vuelto a Inglaterra, pero los gritos de un pobre hombre hizo que lo sumara en la ecuación, no fue tan lejos el momento que su compañero cayó e intentó ayudarlo, siendo ambos capturados, y siendo culpado por el mismo hombre al cual estaba ayudando, ¡Eso sí que era suerte!
El dolor fue parte de si, sus energías estaban agotadas, por mas que daba vueltas al asunto no hallaba la manera de salir de ese lugar, sus parpados se fueron cerrando poco a poco, su desesperación lo llevó a gritar, no quería morir, no sin antes saber sobre su hermano, no estaba listo para partir de este mundo sin haber hecho justicia.
Sus ojos apreciaron por última vez a un castaño acercarse a conversar con su antiguo sirviente y ahora amigo, el cual se encontraba como el, en agonía.
Cuando volvió a abrir los ojos miró el cuerpo de su amigo tendido en la celda, tal vez el ángel de la muerte ya cobró su deuda, luego de ello sus parpados cayeron nuevamente.
Neji se había marchado junto con su maestro, completamente preocupado, aun planeando como entrar a ese lugar, cuando vio a un Sacerdote, a ello tuvo una gran idea.
Para la noche Neji había ingresado sigilosamente a la pequeña capilla del pueblo, sin despertar sospechas, solo él y la obscuridad de la noche, escabulléndose por las sombras, abriendo unos anaqueles buscando una sotana, cuando en ello,
-Robar es un pecado, hijo, y en especial si lo haces en la casa de Dios…- La voz cansada del sacerdote hizo que Neji pegara un respingón y volteara.
-Además la brujería está condenada…- Dijo el sacerdote, recordado aquel rostro, estaba al tanto de que ese muchacho era aprendiz del gran Alquimista.
-Padre, necesito confesarme…- Neji se rindió, el sacerdote tomó asiento y escuchó todo lo que el castaño tenía que decir, le explicó a detalle todo lo sucedido y pidió consejo, pero el sacerdote no dijo nada, solo se puso de pie y lo dejó solo, extrañamente Neji aún seguía sentado en ese lugar, contemplando al Cristo crucificado del altar.
-¿Tu no quieres que tus hijos sufran no es verdad?- Neji aun contemplaba la imagen.
-Sabes cuál es la respuesta a tu pregunta, así que deja de pensar en eso hijo- llegó el sacerdote con una túnica, -además, sabes lo que tienes que hacer, si es por el bien de alguien, sé que Dios te cuidará- se la entregó, -Dios te bendiga y todo termine con bien, salva a ese pobre hombre-
En ello, una monja se presentó, una mujer realmente bella, ojos marrones, piel blanca de porcelana, por su velo caían cabellos castaños, Neji la miró perplejo.
-No suelo hacer esto, pero necesitarás su ayuda, te presento a una de las internas, se llama Tenten…- El sacerdote se acercó a la muchacha, -No tardes hija, y ten cuidado, recuerda que aún te buscan-
-Pierda cuidado padre- Tenten tomó su mano y la besó, el sacerdote tocó su hombro y se dirigió a la capilla a orar.
-No puedo creer que una monja mienta- dijo Neji colocándose la sotana.
-No soy una monja, soy una refugiada, esos malditos intentaron matarme, pero el padre me salvo- Dijo Tenten divertida, realmente le pareció que el castaño era muy, pero muy atractivo.
-Solo no estorbes- dijo Neji, tomándose su largo cabello y cubriéndolo con un sombrero.
-Espero y luego no te escondas bajo mis enaguas suplicando protección- Dijo Tenten antes de avanzar.
Caminaron hasta llegar a la cárcel, en la entrada un guardia los interceptó, y es que para la mentira Tenten era natural, avanzaron por los pasillos, visitando a algunos enfermos, disimuladamente entraron a aquel sótano pero,
-Padre, no debería estar en este lugar- dijo uno de los soldados.
-Ese pobre hombre necesita la ayuda de Dios antes de partir de este mundo- dijo mirando al azabache.
-Padre pero ese es su castigo, no podemos…-
-Bájenlo- ordenó el falso sacerdote, sacando su rosario y una cajita.
Los soldados no tuvieron mas que obedecer al religioso, bajaron al azabache con sumo cuidado hasta dejarlo en el suelo, la monja se acercó a revisarlo.
-Está a punto de morir- con un paño limpió su rostro, y a pesar de la barba y las ojeras, le pareció un prospecto atractivo, siguió limpiando, siguiendo su perfecto torax y sus delineados músculos, disfrutando lo que tocaba con el paño.
-No deberíamos perder tiempo- dijo el sacerdote, empujando con rudeza a la monja mientras se acercaba al moribundo, -Ave María purísima…-
-Creo que deberían retirarse señores, no queremos interrumpir la confesión, dejen que esta alma descanse en paz-
Los soldados salieron dejando solos al sacerdote, a la monja y al condenado.
-¿contenta?- Neji comenzó a revisarlo.
-Cuando termine todo esto, ¿me lo puedo quedar?- Tenten intentaba no reir.
-Si vive, tal vez…- Neji se percató del hombro dislocado, -Ayudame…-, amordazó al azabache, mientras Tenten lo tomaba firmemente, Neji intentó colocar bien ese hombro, el problema real era, que el azabache no sentía nada, ni siquiera se quejó cuando lo hicieron, tal vez y no puedan salvarlo.
-¿Puedes escucharme? Voy a sacarte de aquí- dijo Neji mientras sacaba un par de botellitas de su ropa.
-¿Algún plan genio?- dijo Tenten, mientras buscaba el lugar de donde brotaba la sangre.
-Matarlo…- dijo Neji pasándole una de las botellitas a la castaña para que se la diera de beber, en el instante que la probó, el azabache comenzó a retorcerse, su cuerpo ardía, el dolor era insoportable a lo que pegó un grito, cosa que llamó la atención de los guardias, cuando entraron encontraron al padre y a la monja orando, y al azabache con la mirada perdida mientras gritaba.
-Está confesándose, tienen que salir de aquí- dijo nuevamente la monja y los soldados a regaña-dientes volvieron a abandonar el lugar.
-gran plan, casi nos descubren…- dijo Tenten con el ceño fruncido, pero quedó absorta al mirar como las heridas se cerraban.
-Soy alquimista- dijo mientras aplicaba un paño en la frente del azabache.
-Eres muy lindo, pero no es de mi interés ver cómo te cuelgan en la plaza del pueblo- Dijo Tenten, contemplando que los ojos del azabache se volvieron a abrir.
-Tengo que…. Salir de aquí…- dijo el cuervo, con un deje de cansancio único.
-Bebe esto, es la única manera con la cual podrás salir de aquí, al amanecer volveremos por ti.
El cuervo bebió el contenido, sintiéndose debilitado, su respiración se cortó y un fuerte dolor en el pecho lo hizo caer, estaba sintiendo la muerte sobre él.
-¿No se supone que debías salvarlo?- Tenten revisaba sus signos vitales, comprobando que su corazón se había detenido.
-como te dije, debe morir para escapar, se le pasará el efecto en un par de horas, las suficientes para que los guardias boten lejos "el cadáver"-
El sacerdote caminaba mientras la monja lo seguía, los guardias los miraron interceptándolos.
-¿Y qué paso?- uno de ellos hizo frente al sacerdote.
-Acaba de expirar… Dios sea benevolente con su alma- siguió caminando, ambos visitaron a mas enfermos y en hora y media se volvieron a acercar al lugar.
-No esta…- Dijo Tenten disimuladamente.
-Debieron haberlo llevado a la fosa, es hora de irnos…- caminaron hacia la salida cuando uno de los guardias lo empujó, haciendo que su sombrero cayera y su cabello castaño se soltara.
-¿Acaso no eres Hyuga Neji?, el aprendiz del alquimista…- Neji y Tenten tragaron pesado, entendiendo que habían sido descubiertos.
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Ola k ase, leyendo a Roji o K ase :v
Bieeeeeeeeeeeeeeeen..! Adivinen quien llegue..! La que perderá en ingles por que en lugar de estudiar les subió nuevo capítulo..! na, es broma, yo si, si espiko inglis! (estoy arruinada)
Comentarios, sugerencias, peticiones, un Review por favor..! *w*
Vaya, estoy segura que no se lo esperaban, un Alquimista Neji con Sotana y una lujuriosa Tenten con ábito, todos unos lokishos. Pregunta! ¿Desean ver NejiTen en el fic?
Y agradezco los deliciosos bocadillos-Review que me dieron en "Guía para preparar el mejor cumpleaños de la historia" su apoyo de verdad me hace bien…! prometo actualizar mis otros fics, pronto saldrá la actualización de "La Venganza Final" y "Sensaciones" que son de los que más me he descuidado.
Amm! Y recordándoles, que hay nuevo fic, NejiHinaNaru, aun no supero la muerte de mi Neji, espero y les guste!
Ahora sí, con pura vibra positiva para dar el examen me despido sin antes recordarles que:
¡Los amo!
