La arañita aquí subiendo las continuaciones y con esta historia terminaría con las atrasadas que tenia, y espero no volver a retrasarme mas y subir capitulo semanal de todas.

Solo me falta subir el epilogo de Idol y el segundo capítulo de esencia de violetas y con eso damos por terminada esta semana.

Como siempre sabemos que Kishimoto es dueño de los personajes de Naruto, si el leyera la gran cantidad de fics naruhina otra cosa seria el manga; espero les guste

Chou y Naruto

Mi nombre es Naruto Uzumaki y aun seguía sosteniendo aquella taza de café que ya más que fría estaba helada, desde aquella mañana que me lo había servido pero solo lo estuve paseando de un lado a otro sin soltarlo.

Gaara me miro fijamente por que mas que aquel extraño nerviosismo que tenia, era que nunca de los nuncas tomaba café el siempre decía que era un niño grande que si pudiera solo sobreviviría de ramen y dulces.

La mano de Gaara sobre mi hombro hizo que soltara un fuerte grito arrojando la taza y provocando un gran tiradero.

—Lo siento, lo siento ahora mismo limpiare—Sali corriendo para buscar con que limpiar mi propio tiradero

Gaara miro aquello en silencio algo le estaba pasando al rubio que le tenia así

—Me pregunto que podrá ser lo que te tiene tan nervioso Naruto—Pensaba para sí mismo el chico sin quitar la vista de el

—Buenos días, lo siento llego tarde—

Gaara miro a las dos chicas que llegaban con un fuerte suspiro mientras les señalaba que siguieran de largo en tanto el les daba la espalda para dirigirse al mostrador.

—Etto…Temari, creo que tu hermano se enojo—poniendo la chica una mirada de perrito regañado

—Así parece ni modo, lo más seguro es que nos descuente al final de mes—

— ¡QUE!, a este paso no cobrare nada—bajando su cabeza bastante deprimida en tanto toda su rubia cabellera le cubría el rostro por completo.

—Y de quien fue la culpa al no salir del baño—Temari la observaba seriamente mientras seguía sacando sus cosas

—Lo sé, lo sé pero era un asunto de vida y muerte—

Temari le miro un momento mientras se colocaba el chaleco de la tienda y guardaba sus cosas en la parte de atrás del mostrador.

—Que resultado te dio—

—Negativo…me lleve un buen susto—

—Eso te pasa por no cuidarte—

—Ya no me regañes, ya lo entendí mejor…pero es que me deje llevar por el momento—

—Y por eso por poco tendrías a un hijo que cuidar—

—Lo sé, pero pensándolo mejor no me hubiera molestado para nada—

—De verdad, no crees que eres muy joven para tener un bebe—

—Tal vez pero te imaginas una pequeña igualita a mí que me diga Mama—

—Ustedes…cuanto tiempo piensan seguir platicando llegan tarde y todavía se quedan a ver si la yerba crece en medio del pasillo—La mirada seria de Gaara les indicaba que era un mal día para molestar al chico así que solo se dieron media vuelta y se dieron prisa en apurarse.

—Que ocurre Gaara pareces algo más preocupado de lo normal—

—No es nada Temari, bueno la verdad no sabría decirlo bien pero no vuelvan a llegar tarde al trabajo—

—No te preocupes esta vez fue por un asunto muy especial—

El pelirrojo se sorprendió por el énfasis que la rubia puso en esa frase además de la sonrisa que le dedico, pero al ver como cierto rubio batallaba con un trapeador haciendo un mayor desastre solo hizo que levantara la ceja

—Este será un día muy largo…—

Aquella peculiar tienda de mascotas era una de las mejores que había dentro de la ciudad, tenia gran variedad de animales y ser única en su estilo contando con cinco pisos; donde no importaba siempre salía la gente con un compañero.

Gaara había fundado aquella tienda ayudado por su hermana mayor Temari quien era una habilidosa veterinaria, Ino Yamanaka vivía junto con ella y gracias a esta amistad trabajaba ahí en el área de estética.

Naruto conocía a Gaara desde la secundaria y hace algunos años empezó a trabajar con él en el área de ventas de la tienda, a pesar de que nunca se le dio para nada este tipo de trato con la gente el ambiente de la tienda ayudo mucho a que pudiera acoplarse mas rápido.

Sus nervios no pararon en todo el día no pasando desapercibido para nadie, hasta que el día de trabajo termino y este salió a toda prisa despidiéndose sin detenerse a esperar respuesta de alguno.

—Que fue eso—

—Ni idea, pero hoy ha tomado todo el café que en su vida había hecho—

—Yo diría más bien que el piso fue, ahí término todo el café—

—Cierren con cuidado, Sai está cerrando con el resto los pisos de arriba yo tengo asuntos que atender—

Las dos chicas miraron como el pelirrojo salía de manera tranquila igual sin esperar algún comentario de parte suya, así que solo se encogieron de hombros y regresaron al interior para terminar por cerrar la tienda.

El rubio corría algo desesperado por no lograr avanzar al ritmo que deseaba, por primera vez el metro se le hacia demasiado lento sobre todo los minutos eran una eternidad para él.

Al llegar a su departamento reviso todo el lugar, cada rincón que estuviera limpio y bien ordenado nunca en su vida se había preocupado por esos detalles pero ese día no era como todos; tenía que ver que fuera impecable aunque ahora se arrepentía por no haber pedido ayuda a Gaara o las chicas.

El sonido del timbre le hizo detenerse en seco al mismo tiempo que su respiración, la hora había llegado y no había vuelta atrás respiro fuertemente ahogándose en ese mismo instante.

—Van…—tratando de recobrar el aliento echando la última ojeada al departamento y después abrir la puerta encontrándose con dos figuras que le observaban fijamente

—Naruto-Kun, cuida bien de Chou —La pequeña mostro una cándida sonrisa hacia mí al mismo tiempo que hacia una reverencia y por inercia hice lo mismo

—También Chou cuida bien de mí—

Una y otra vez hacíamos eso como tontos mi nerviosismo creo que fue contagioso hasta que la chica hizo un ruido aclarándose la garganta

—Lo siento Hanabi, tiempo de no verte—Sumamente nervioso rascaba mi cabeza al ver la expresión seria de la chica, la recordaba como una pequeña en aquel tiempo pero ahora ya era toda una hermosa mujer, la cual por momentos daba miedo.

—Estás seguro de esto, no creas que es tan fácil como parece—

—Lo sé, pero si solo finjo que ella no existe no sería un hombre y no podría vivir mi vida como es debido—

La mirada seria de Hanabi sobre mi me hizo sentir algo incomodo pero no fue por que haya puesto mala cara, si no por el contrario fue una de profunda tristeza, creo que tampoco quería separarse de Chou.

—Hanabi-Neesan, estaré bien Chou es una buena niña—Levantando el puño en alto con una enorme sonrisa en su rostro hizo que los dos nos relajáramos

Aquellas palabras y su enorme sonrisa que ponía nos tomo por sorpresa a los dos, creo que el valor lo habíamos sacado de esa pequeña sin que nos diéramos cuenta.

—Bien Chou, ya sabes que cualquier cosa vendré por ti—

—Hai, Chou se portara muy bien será una buena niña—

El abrazo de Hanabi me hizo sentir mal pero ambos queríamos conocernos, tanto padre como hija deseábamos saber más del uno del otro así que de ese modo comenzaría nuestra vida juntos.

Observé nervioso como Chou miraba el departamento en lo que acomodaba sus cosas, la lleve a su cuarto esperando que fuera de su agrado no tenía idea de cómo debía ser el cuarto de una niña.

—Je, je, je espero te guste la verdad no sé cómo debía arreglarlo—

Rascaba mi cabeza bastante nervioso no quería que nuestro primer encuentro fuera malo, la expresión de la pequeña que cruzaba sus brazos con una expresión zorruna me puso aun mas los nervios de punta

—Falta algo—dijo con seriedad

—Algo—trague saliva al escucharla sintiendo que pronto echaría a perder las cosas

—Sí, pero Chou lo solucionara

Observe como ella sacaba algo de una de las maletas mostrándomelo orgullosa

—Este es el Sr. Kyubi, Okasa lo hizo para mí—

Sonreí por aquello al ver un pequeño peluche de un zorro color naranja el cual colocaba sobre la almohada

—Bien hora de cenar—

—Genial, Chou tiene mucha hambre —

—De verdad, espero te guste lo que prepare—

—Sabes cocinar—

—Si un poco—

Pero aquello creo que solo quedo en un terrible accidente, la cena que estuve preparando días antes termino totalmente calcinada y a punto de volverme loco al ver como estuve a punto de quemar el departamento.

Chou termino por animarme al preparar ella misma un ramen instantáneo para los dos, ese fue el primer día entre padre e hija que compartimos; no sé si eso fue un mal presagio de lo que vendría de ahora en adelante porque pude comprender que tener un hijo no era cosa fácil.

Pero la sonrisa que te dan a pesar de que las cosas no terminan bien es algo que nunca cambiaría por nada del mundo.

Espero que les haya gustado ahorita tengo muy limitado el internet pero leo cada comentario que hacen de todas las historias, eso me motiva mucho por ahora no puedo responderles pero eso no quiere decir que no sepa de ustedes ni que no los tome en cuenta muchas gracias por ello.

Y casi termino con los capítulos pendientes y después de eso ya quedamos parejos con todos, espero hacer un lindo drama de esta historia.

Por cierto para los que hayan leído anteriormente Mariposa de papel recordaran que Chou significa mariposa, volví a retomar ese nombre y las mariposas para este fic espero les agrade.

Nos vemos pronto.

Próximo capitulo: Una pequeña Mariposa