Un enorme atraso y muchas disculpas pero a falta de tiempo, vida, una PC y sobre todo ideas para continuar no me fue posible subir más continuaciones.

Espero les guste lo que subo ya que en verdad se me ha complicado mucho el poder continuar escribiendo, pero esto es algo que me gusta más que nada también por el respeto a todos los que se toman el tiempo de leer cada historia que subo.

Como siempre Kishimoto es dueño de Naruto y personajes yo tan solo los tomo prestados para escribir historias con el único fin de compartirlo con todos ustedes…y espero que la Sopa no llegue hasta estos lados.

Canción de Viento

Mire con tranquilidad como aquella pequeña corría en todas direcciones de la enorme tienda de mascotas, era como un pez en su ambiente.

Yo tan solo me había dejado caer sobre una mesa y observar la escena, respiraba más tranquilo al haberle explicado a Gaara la situación aunque no parecía muy convencido de lo que hacia había dicho que el tener que llevar a una tan pequeña todos los días a un recorrido tan pesado.

Pero sonreí con malicia por que se que Gaara no esperaba que el pequeño angelito fuera una miniatura mía, tenía la energía y determinación para hacer lo que fuera lo confirmo mas al ver su cara de asombro y por que ha estado mas callado que nunca.

—Naruto-Kun que es un lolicon, Ja, Ja, Ja, Ja, Tendría que haberlo visto con mis propios ojos—

—Aun no me dicen que es lolicon—Shou se llevaba su dedo inflando sus cachetes algo molesta por seguir sin saber el significado de aquella peculiar palabra.

—Temari…no tienes por qué mencionarlo—La mire molesto por sus interminables bromas desde que se habia enterado del incidente del baño.

—Pero esta niña es tan adorable, dan ganas de comérsela a besos—Temari e Ino abrazaban a mi pequeña jalando sus mejillas de un lado a otro ante su mirada aterrada.

—Me vas a comer…—

—Por que todos se están burlando…—No podía creer lo crueles que eran aquellas rubias y que no soltaban a mi pequeña de sus garrillas.

—Shou, entonces te gustan mucho los animales—Ino sin soltar a mi pequeña solo parecía hacer comparaciones entre mi y ella confirmando mi paternidad.

—Si a Chou le encantan mucho los animales—

—Gua es tan linda, así dan ganas de tener un hijo—Solo vi con ojos de plato como Ino ahogaba entre sus pechos a mi pequeña que solo hacia señales de auxilio.

—Ja, eso no es lo que pensabas hace unos días—

—Shsss no lo digas en voz alta Temari, eres mala—

—Mmm Ino-Neesan habla muy chistoso—

Las risas de las chicas me hizo recordarla nuevamente, a la única chica que me amo sin condición alguna, la única mujer que estuvo a mi lado y nunca me di cuenta hasta que fue muy tarde…aquella que me dio a Chou, mi hija.

Como si se tratara de una dulce melodía tocada por una pequeña campana de viento que se mece lentamente con cada soplido que daba…como si se tratara de un leve susurro, como el de una madre al cantarle a un bebe para dormirlo.

Lentamente sentí que volvía a aquellos tiempos donde aquella tímida sonrisa aun estaba para mi, aun cuando yo nunca lo supe en su momento.

Revoltoso como nadie, siempre terminaba metido en más de un lio eso era parte de mi aunque me doliera admitirlo.

La preparatoria fue el lugar donde más termine castigado en la oficina de Tsunade que siempre terminaba haciéndome cosas que prefería no recordar.

—Ba-chan…de verdad que esta vez no fui yo—

—Si claro Naruto y yo soy un Kage de una aldea de ninjas, corre como si no tuvieras un mañana por que si Sakura te alcanza desearas no haber nacido—Señalando a la bella Haruno que me miraba con aquella sonrisa que tanto temía.

La sonrisa de aquella rubia mujer que no dudaba que tenia algún secreto para mantener aquella figura que iba contra su propia edad, mas la sonrisa de Sakura me hizo correr a todo lo que daba gritando como loco perseguido por el cerezo de Konoha.

— ¡Sakura no me mates! —

Mas mis gritos solo se perdieron en aquella tarde…esa fue una de mis tantas muertes

—Naruto por que esa cara, parece que te dieron una paliza fue acaso algún brabucón—

—No te burles Ero-Sennin, la Oba-chan volvió a castigarme y esta vez hizo que Sakura me persiguiera por toda la pista de carreras. —

—Ja, Ja, Ja eso es ser toda una mujer—

—No le veo la gracia, tengo todo el cuerpo adolorido y fue culpa de ese Teme…—

—Naruto, recuerdas que día es mañana—El anciano cambio aquella expresión de burla por una mas seria y triste.

—Si lo sé, bueno me iré a descansar—

Jiraiya solo me miro entrar a mi cuarto dirigiéndome hacia una foto en particular, la de mis padres los cuales cumplirían pronto seis años después del accidente donde ambos perdieran la vida.

Ero-Sennin desde entonces ha cuidado de mi lo que esperaba era que no se me pegara ninguna de sus mañas, al menos eso es lo que decía mi madre.

Ella siempre espero que fuera un hombre de bien como lo fue mi padre…pero con mi carácter siempre termine en más de un problema y a punto de perder la escuela.

La visita a la tumba de mis padres fue corta, no sabía que decir o hacer siempre quise que se sintieran orgullosos de mi… pero sentía que los defraudaba día con día.

Solo camine sin rumbo por un rato alejándome de Ero-Sennin

De pronto me quede parado mirando hacia el frente al sentirme observado, sin que tuviera escapatoria aquellos perlados ojos que esquivaron los míos como si quisieran que la tierra la ocultara.

—Tú eres…—La mire como si fuera una verdadera extraña y sin muchos ánimos además de que me pareció en verdad muy extraña.

—Naruto…Kun…soy Hinata Hyuga…estamos en la misma clase—

— ¿De verdad?...no lo recuerdo—

—Me siento detrás de ti…—

Nunca me percate de la tristeza de sus ojos por mis comentarios, en ese tiempo era un chico bastante inmaduro e imperativo que solo buscaba la aprobación del resto del mundo así era en aquel entonces.

—Que haces aquí—

—Bueno…vine a ver la tumba de mi mama—

Abrí los ojos con fuerza al escuchar aquello comprendiendo lo que se sentía aquel dolor, mas no sé por qué el juguetear de sus dedos hizo que mi mente se enfocara en ella pensando de inmediato que era la chica más rara que había conocido.

—Bueno…creo que nos veremos…en clases mañana—

La sonrisa que dibujo en su rostro no supe por que también me llamo la atención, en verdad creí que era demasiado rara pero irónicamente aquella peculiar platica solo fue el inicio de todo.

—Naruto…Kun…Animo—

Después de eso se dio media envuelta y salió corriendo, aquellas palabras sin darme cuenta hicieron que brotara una sonrisa y solo camine de regreso con mis manos en la cabeza.

Desde ese día puse más atención en aquella chica que se sentaba detrás de mí y que nunca había notado, término siendo mi asesora en todas las clases para que mejorara mis notas y por increíble que fuera dio resultado.

Hinata tenía la paciencia de un ángel y vaya que lo necesitaba con un cabezota como lo era, pero sin darme cuenta comenzamos a pasar más y más tiempo juntos.

Era tan fácil hablar con Hinata podía decirle cualquier cosa sin sentirme juzgado o tonto, ella siempre mostraba una cálida sonrisa y me alentaba a seguir sin esperar nunca nada a cambio…siempre estando ahí solo para mí.

Pero mi falta de tacto jamás noto que le hacía tanto daño con mis acciones, si me hubiera fijado mas en esos detalles tal vez otra historia seria.

La ceremonia de graduación fue todo menos algo ordenado, celebramos a todo lo que damos no supe porque pero bebí como si no hubiera un mañana perdiendo toda compostura.

Mi despertar fue algo único no supe cómo o porque pero termine durmiendo con Hinata, mas mi idiotez fue grande porque no recuerdo que paso después de aquello ella sonrió y con lagrimas en los ojos me dijo adiós…esa fue la última vez que hable con ella, nunca más supe de ella hasta hace poco en el que una pequeña se presento como mi hija y me entere que Hinata había muerto.

De pronto sentir un tibio calor junto a una risa contagiosa, abrí mis ojos y toparme con los de Chou que reía a todo lo que daba, mis lágrimas que salieron sin que pudiera evitarlas ocultándolas de inmediato y darme cuenta de que habían dibujado en mi rostro como si de un pizarrón se tratara.

— ¡Ya verán ahora deberé castigarlas Grrrrr! —

Mi único deseo en ese momento era proteger a la pequeña que Hinata había criado por su cuenta, aquel regalo de aquella mujer que siempre me amo y nunca me percate hasta que fue muy tarde…Naruto Uzumaki se había hecho la promesa de hacer feliz a esa pequeña mariposa que aun no abría sus propias alas.

—Naruto…tienes una nota pegada en tu espalda. —Gaara solo señalo mi espalda donde logre tomar un papel donde me dibujaba como si fuera un zorro así que solo grite con fuerza comenzando a perseguirla.

—¡Shou! —

—Ja, Ja, Ja, Ja—

Ser padre no era nada fácil….

Perdón si el capitulo no es mucho pero presionada de tiempo, falta de ideas como les he dicho en mis otros fics entre tantas cosas pero ahí voy dándole quiero ponerme al día con todas las historias.

Acepto sugerencias, comentarios, demandas por favor vayan con mi abogado y diga si procede….tendré que conseguir uno.

Nos vemos pronto.

Próximo capítulo: Día de Escuela.