No hay dolor más grande que el de una madre al perder a un hijo.

Madre e Hija

Qué hora podría ser, muy tarde sin duda Chou dormía hace mucho abrazando aquel peculiar peluche de zorro que ya era inevitable no llevar a ciertos eventos; por otro lado Hanabi estaba sentada frente a mí con esos acusadores ojos.

No pude evitar reírme cuando le propuse que se quedara, no con otro fin más que el de ayudarme con la niña; y es que siendo sincero quede demasiado afectado por el diario.

Sentado solo lo miraba, un pequeño cuaderno de flores lilas, estaba algo arrugado en algunas partes pero me di cuenta de que fue debido a que se mojo; mucho peor para mí no había sido agua si no lagrimas…sus lagrimas.

Si reí por la expresión de Hanabi, ruborizada y más que afectada por lo que le había pedido me dijo de todo pensando que lo había dicho con malas intensiones; pero juro por lo más sagrado mí adorada Chou, que no tenía ideas perversas con ella.

Estaba pidiendo ayuda…con urgencia.

—Creo que es mejor que Chou regrese con nosotros —Su voz me despertó de mis pensamientos, no lo dijo con agresividad pero no pude evitar sentirlo así.

—Hanabi…sé que he sido un verdadero idiota, pero no quiero perderla

—No lo harás, tan solo no creo que deba estar contigo en tu estado…si la traje fue por la promesa a Hinata

—Pero…dame más tiempo, aun no sé todo se que arruine muchas cosas sin saberlo pero en verdad no quiero perderla.

—Terminaras de leer el diario—Señalando el cuadernillo el cual sentía temor de volver a leer, trague saliva pero sabía que no podía dar vuelta atrás.

—Lo hare, pero dime que piensa tu padre y Neji de todo esto

—Ellos solo saben que Chou es tu hija, Hinata nunca permitió que nadie más leyera su diario…salvo yo en los últimos días—Observe como su mirada cambio drásticamente, temí preguntar mas pero la verdad estaba teniendo un peso sobre mí que si no lo sabía pronto me detendría en este punto sin poder avanzar.

Se levanto en dirección hacia la cocina, le costó demasiado ponerse una piyama para estar más cómoda cosa normal en los Hyuga; siempre me parecieron demasiado serios en sus asuntos; pero sin duda estaba agradecido con ella a pesar de sus prejuicios e ideas estaba ahí apoyándome de cierta manera.

—Se que odias el café, pero hare bastante será una larga noche—mostrando mi taza favorita suponía que lo sabia eso no era ningún secreto, era amargo no le encontraba el gusto más que para despertarme.

—Gracias—A pesar de que se volteo con rapidez note su leve rubor, no parecido al de Hinata si no mas al de alguien que lo hace cuando le dicen un alago.

Mire el cuadernillo de nuevo tenía que terminar lo que había empezado.

Querido diario ha pasado demasiado tiempo, perdón pero no había logrado estarme quieta mentiría si no te dijera que estoy extasiada; Hanabi me ayudo a cambiarme de departamento se que es pequeño pero es agradable y cuenta con lo que necesito así que para mí está bien.

Pintamos juntas el cuarto del bebe, tengo ya cuatro meses mi vientre esta abultado es sorprendente como mi cuerpo ha cambiado en tan poco tiempo…también ya sé que será una niña, así que decidí pintarlo de lila siempre fue un color que me caracterizo cuando sea mayor mi hija podrá decidir el color que quiera para su cuarto…sabes me encanta como se oye, "mi hija".

Sonreí era como estar en aquellos momentos en que estaba lejos sin saber de ellas.

Han pasado los meses he tenido problemas en el trabajo, no por mi embarazo si no por la enfermedad que me detectaron; temo que esto afecte a mi bebe pero debo ser valiente ella solo me tiene a mi ya que Papa sigue molesto.

Querido diario tu serás mi arma más poderosa, por favor no me abandones en ti están mis sentimientos más profundos; tú tienes mis sentimientos por Naruto y mi bebe.

Tome la taza de café que Hanabi había dejado y bebí un gran sorbo, bastante desagradable pero preferí hacerlo aquello no le encontraba sentido; Hinata había estado enferma y aun así no se había rendido me sentí en verdad muy orgulloso de ella.

Hanabi sin duda se dio cuenta de ello pero no note que subía sus pies al sofá y abrazaba un cojín, en verdad que soy un idiota para ver los sentimientos de las personas.

Qué hermoso día el de hoy, ¿cuantos meses han sido? Apenas y puedo moverme, pero cuando mi bebe se mueve es una sensación tan hermosa…como quisiera compartirla con Naruto, estoy segura de que el sería un gran padre me lo dice el corazón…pero aun no sé si deba decirlo, el no me ama y nunca lo hará.

Apreté el diario que patético debí ser cuando ella estaba conmigo, ¿Por qué?... ¿Por qué? Me digo quiero llorar pero no tengo el derecho a hacerlo, Hinata estaba luchando y seguía manteniendo esos bellos sentimientos y ahora podía entenderla; ¿de verdad tengo derecho a ser el padre de Chou?

Ya tengo mi incapacidad, tengo más tiempo pero la verdad ya no se que mas hacer…arregle todo y solo me queda relajarme pero a veces el departamento esta tan solo, vamos no puedo quejarme muy pronto llegara mi bebe; cuando el llegue este lugar se llenara de alegría por todos lados, estará gritando y llorando, estará esperando que le proteja y de mi amor.

Hanabi vino hoy está preocupada por mi enfermedad ya que ha ido en aumento, pero el médico ha dicho que hay posibilidades de una operación; me asusta pero aun cuando diga que las posibilidades son mínimas ¿deberé arriesgarme? ¿Que pasara si muero en la cirugía…? ¿Qué pasara con mi hija?—El papel está demasiado tieso, más que las otras hojas, sin duda ella lloro bastante me siento fatal.

Tallo mi nariz con fuerza siento que llorare como un niño, no quiero hacerlo en verdad que no quiero llorar no porque no lo quiera si no porque siento que se lo debo a Hinata.

Estoy asustada…

Querido diario pronto me aliviare, todo está listo lo he revisado mas de mil veces no quiero que nada malo ocurra después de esto no sé cuando te escribiré…ya se lo hare cuando duerma a mi bebe, eres mi lazo con todo si te pierdo o dejo temo que me pierda.

¡Horror! Porque tuve que ir al centro comercial, se que estaba a días de aliviarme pero…quería un helado, solo eso quería no esperaba que se adelantara dos días creo que el bebe quería salir y conocer el mundo, fue tan rápido que estaba aterrada, mi niña nació en un centro comercial más preciso en el área de comida…creo que el olor a ramen le dijo que tenía que hacerlo.

Sonreí supongo que si hubiera estado presente estaría trastornado corriendo en todas direcciones, jamás hubiera creído que mi pequeña saldría al sentir el aroma al ramen, sin duda es mi hija.

Estamos bien, he aprendido a cuidarla bien o eso creo pero hago mi mayor esfuerzo Papa vino el día en que nació mi pequeña me miro serio…pero al final me abrazo, miro a mi niña sintiéndose muy orgulloso por el carácter que sin duda tendría, después de todo era una Hyuga.

Neji no paraba de burlarse porque mi pequeña se parecía demasiado a Naruto, era sin duda rubia con una piel tan blanca como la mía cuando abrió sus ojitos eran violetas; que hermosos ojos no por el color si no por cómo me miraban ella sabía que yo era su madre.

Me preguntaron qué nombre recibiría, tan solo dije Chou lo pensé todos esos meses Papa quiso que siguiera con la tradición de nuestra familia algún nombre que empezara con H, pero quiero algo diferente para ella quiero que ella decida por si misma que elija su propio destino.

Chou significa mariposa, siempre me gustaron son seres que pueden viajar a donde lo deseen son hermosas y son símbolos en muchas religiones y sitios del planeta; también significan libertad.

Me quede muy sorprendido, ni yo mismo había pensado en todo la dedicación que puso Hinata al nombre de nuestra hija, quede maravillado y comprendí que por idiota perdí a una excepcional mujer; alguien único y especial. Incline mi cuello por la mala posición que tenia y me di cuenta de que Hanabi se había quedado dormida, me pare de inmediato para buscar una manta y arroparla, si Hiashi Hyuga se enteraba que su hija estaba ahí además y enfermaba de algún resfriado sin duda ahora si me mataría.

El primer año de mi hija, ya está dando sus primeros pasos, a pesar de que Papa quiso que regresara preferí no hacerlo no por rencor o venganza; estoy buscando mi propia libertad estoy luchando con mi enfermedad, estoy peleando por la felicidad de mi hija.

Desde que era una bebe le he leído un cuento, cuando el mundo solo vivía en tinieblas un Kyubi se enamoro de una princesa y esta de él; pero nunca pudieron estar juntos ambos mueren por los deseos egoístas de la gente pero los dioses se compadecen de ellos y crean el día y la noche; es triste porque nunca pueden verse, el sol sale por las mañanas pero se va cuando la noche cae; es cuando la luna llega siempre cambiando de vestido esperando encontrar a su amado, ellos se encuentran y renuevan sus votos cuando el sol y la luna se asoman juntos por algunos días contados cuando un eclipse sucede.

Soy mala Madre por leerle algo así a mi pequeña hija, pero fue un libro que mi madre me regalo y mi hija a pesar de su corta edad aprecia; esta fascinada con el zorro de la portada así que conseguí uno para su primer cumpleaños.

Ahora comprendía mas el porqué Chou apreciaba a ese peluche que fijándose muy bien era ya algo viejo, pero sabiendo todo esto ni loco dejaría que alguien se lo quitara.

El médico ha dicho que debo ser paciente, tal vez deba serlo por varios años me ha sugerido que regrese con mi familia en mi estado podría ser fatal si algo malo me ocurriera, pero lo hare cuando sienta que ya no pueda mas si la situación se sale de control.

Pero aun si es una mínima esperanza debo hacerlo, Chou está por cumplir dos años creo que tiene derecho a conocer a su padre aun si él no lo quiere; seré egoísta por ella solo por ella.

Estoy más que aterrada, he perdido cosas le he gritado a Chou…mi enfermedad empeora creo que no podre seguir con esto.

Chou pregunta por su padre, y he decido no mentir nunca lo hare con ella así que le hablo de Naruto y mi querido Diario agradezco que sigas conmigo; gracias por recordarme todo lo bueno de él y porque aun le sigo amando. Ella esta fascinada y me pregunta por qué no vive con nosotros, fue como un balde de agua fría pero jamás hablare mal de Naruto y menos frente a su hija, tan solo le digo que las cosas entre adultos no siempre funcionan y sabe que el no sabe de ella porque nunca llego la carta.

Me quede confundido, asustado y muy confundido Hinata pasaba por muchos problemas y sigo sintiéndome muy terrible pero no comprendía lo de aquella carta.

Claro que esa carta nunca llego por que seguía en mi escritorio…aun no tengo el valor de enviársela

Lagrimas salieron era lo más que podía contenerlas, tenía un deseo y es que pudiera retroceder el tiempo para compensarle por todo ese sufrimiento y soledad que debió pasar; pero más que nada porque sabía que le amaba más de lo que pude imaginar por qué no me di cuenta en aquel tiempo de la maravillosa persona que deje ir.

Querido diario no he podido encontrar a Naruto Chou ya casi cumple los tres años, le dije que lo buscaría para hablarle de ella tengo que cumplir esa promesa pero no sé por qué, siento que el tiempo se me acaba.

Ella sonríe y me consuela "Todo irá bien Mami, yo te ayudare" mi pequeña es tan valiente no puedo rendirme no puedo hacerlo.

Gracias mi querido diario siempre que te leo mis recuerdos regresan y me animan, ya casi no puedo seguir mas el médico dice que hay un donante por lo que las posibilidades crecen; estoy emocionada he dado con el paradero de Naruto estaba tan cerca y sin darme cuenta porque nunca pensé en Gaara pero la verdad es que mis recuerdos se van desvaneciendo así que muchas cosas se van con el viento.

Deje un mensaje a Hanabi iré a buscar a Naruto le deje la dirección para que me ayude, no sé que pasara pero estoy poniendo mis últimas esperanzas, conseguí una foto muy reciente no ha cambiado por el contrario se ha puesto más guapo de lo que era Chou está feliz de conocerlo le alegra saber de donde consiguió sus rubios cabellos.

Mire el resto de hojas pero ya no había nada escrito eso fue lo último sentí desesperación, moví las hojas como buscando algo hasta que cayó una hoja en color rosa.

Hanabi, iremos a ver a Naruto le he encontrado…no te enojes conmigo quiero que el cuide a Chou en lo que yo me recupero; no pienso rendirme estoy muy enferma pero no quiero rendirme no hasta que sienta que de verdad ya no pueda pero necesito de tu apoyo si las cosas…si resulta mal quiero que tu cuides a Chou, si Naruto no quiere cuidarla por favor cuídala, cuídala hasta que yo pueda hacerlo…pero por favor confirma que el de verdad no quiere hacerlo, te amo mucho hermanita.

Alce la vista al sentir que Hanabi había despertado la alarma sonó, ya eran más de las seis de la mañana pronto tendría que llevar a Chou a la escuela pero tenía que preguntarlo tenía que hacerlo.

— ¿Que paso?...ellas me habían encontrado hace un año o más, ¿Qué paso?

—Hinata…ella, enfermo tanto que olvido a Chou…el olvido en la estación—Me dijo muy triste mientras mordía su labio bajando más la vista.

— ¿A qué te refieres?

—La enfermedad que tenia…era un tipo de alzhéimer muy raro, eso dijeron en un inicio pero después resulto ser un tumor, su cabeza comenzaba a olvidar cosas con el paso del tiempo, pero las recobraba cuando leía o veía algo que le ayudara a ir repasarlo; el diario le ayudaba mucho siempre tenia que anotar todo lo que hacía sobre todo en los últimos días…pero ella la olvido — Hanabi ahora lloraba ocultando su rostro entre el cojín —olvido a Chou y se subió al camión…se subió sin ella…pero el camión…el camión se estrello no hubo sobrevivientes…jamás encontramos su cuerpo.

Me quede helado no supe si fue frio lo que sentí, solo desperté de golpe cuando Chou comenzó a llorar desde su cama; las palabras que siempre gritaba entre sueños "No me abandones" tenían más sentido ahora.

—No lo hare…Chou no lo hare—Corrí hasta su cama y llore a su lado abrazándola muy fuerte, no podía fallarle a ninguna no ahora que sabía todo lo que ambas habían pasado como Madre e Hija.

Gracias por su apoyo, espero les haya gustado el capitulo aun hay cosas que deben arreglarse por que Naruto tendrá problemas para la custodia de Chou entre otras cosas.

¿Merezco algún comentario?

Próximo capítulo: El Kyubi y la Princesa