Derechos reservados Masashi Kishimoto

Serie Anime-Manga: Naruto

Pareja: Naruto – Hinata

A paso lento acercándose más al final, una enorme disculpa por subir muy tarde las continuaciones, no tengo el mismo tiempo de antes así que siempre ando corriendo cuando tomo la pc; muchas gracias a todas aquellas personas quienes pacientemente siguen mis historias no tengo manera de agradecerles todo ese apoyo más que el de nunca abandonar y seguir escribiendo.

Espero que les agrade y sigan tolerando mi conflictiva vida ajetreada, lo único que puedo prometerles es nunca dejar una historia sin terminarla, aun cuando me demore los siglos y si aún no me asesinan yo tratare de escribir lo mejor que pueda.

Por favor disfruten del capitulo

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Pasado, Presente y quizás Futuro

Me sentía demasiado cansado, esos últimos días habían estado llenos de sobresaltos y de ecos del pasado, el diario de Hinata había sido tan claro como el agua, la rivalidad de dos familias que pondrían a Chou muy lejos de mí y eso no lo permitiría.

Solté un enorme suspiro, era el quinto en menos de una hora lo que me molestaba bastante, volvía a deprimirme al recordar el gran idiota que era, el movimiento del tren me hizo sujetar a Chou que se aferraba más a mi pierna; sonreí al recordar como hace más de cinco horas brincaba tratando de ver la vista a través del cristal.

Por un momento creí que de verdad se quedaría despierta todo el trayecto, pero me relaje cuando por fin el cansancio la había vencido, acariciaba sus cabellos fijándome en cada detalle de su rostro.

Sonreí como un verdadero idiota, esa pequeña me había conquistado en tan poco tiempo y sabía que no tenía nada que ver con que fuera mi hija, esto no se trataba de un lazo consanguíneo era algo mucho más profundo de lo cual me sentía bendecido.

Esa niña se había convertido en una fuerte ancla que me sujetaba al piso, las veces en que me sentía perdido era como si el viento me llevara y yo sin resistencia alguna solo me dejaba llevar, pero ahora las cosas eran tan distintas sintiendo un extraño alivio dentro de mí.

La monotonía a la que yo me había acostumbrado fue rota de un golpe, y me dio directo al corazón haciendo que este volviera a latir con mucho más fuerza, en verdad deseaba creer en un milagro y me sentí mal por desearlo, quería engañarme al justificarme que era por Chou que lo hacía, pero muy en el fondo era yo quien más deseaba creerlo, deseaba más que nada recobrar algo de ese maravilloso pasado que se fue con Hinata cuando ambos éramos solo unos adolescentes.

Recargue mi rostro contra la ventanilla, pensé que el movimiento la despertaría pero sabía que también estaba cansada, aun cuando todo fuera muy difícil esa pequeña niña no se quejaba y enfrentaba las cosas con una gran sonrisa; supongo que era la euforia de que por fin alguien le creyera.

No sabía si lo que estaba haciendo era o no bueno para ella, pero el vivir con la incertidumbre de no saber las respuestas era mucho peor, lo único que podía era no detenerme hasta averiguar esa última verdad; era el único camino que teníamos para poder seguir avanzando; lo único que esperaba era que esa verdad no terminara por destruirnos.

— Naruto- Kun, despierta, Naruto-Kun

—Otros cinco minutos…aun no termino mi ramen… ¡itai! ¡itai! ¡Chou!

—Naruto- Kun ya llegamos, el tren se detuvo

—Pero no tenías que jalar mis mejillas tan duro, están muy rojas del dolor

—Ja, ja, ja Naruto- Kun se ve gracioso

La mire con fingida molestia, salía dando varios brincos y esa encantadora risa que la caracterizaba; de vez en cuando giraba un poco el rostro para verme pero supongo que mi rostro no la engañaba, al final reía con más fuerza.

Al pisar fuera del vagón mi corazón se estremeció, el viaje fue irónicamente largo y corto en contra de todos esos años, fue como si al dar ese paso hacia fuera y descubrir el doloroso pasado que me había negado por tantos años.

—Nee, tengo hambre

La mire fijamente, sus ojos violetas ahora mezclados entre picardía y ternura suplicantes; el rugir de nuestros estómagos al unísono me hizo rascar la cabeza y ella inflo sus mejillas con fuerza; se tornaron rojas y me recordó por un momento a ella y solo pude sonreírle.

—Busquemos algo que comer antes de seguir adelante, tenemos que reunir mucha energía—tome su pequeña mano y comenzamos a caminar, ella agitaba su mano triunfante y la plática iba desde ramen de cerdo hasta el cielo con arcoíris.

Miraba en todas direcciones recordando el lugar, había vivido en esa ciudad y nunca me percate de muchos detalles; después de lo ocurrido con Hinata me fui a estudiar fuera terminando mucho después codo a codo con Gaara. Era un extraño sentimiento que combinaba una especie de ansiedad junto con alegría, hasta este momento fue cuando me di cuenta de lo encerrado que estaba en mi propia burbuja, siempre huyendo del dolor.

Sin darme cuenta estaba frente a ese viejo local, el aroma que salía sin duda me había llevado sin darme cuenta, sonreí al verme de joven siempre escapando de clases para venir a comer ramen. Incontables veces Ero Jiraya vino a buscarme para reprenderme, pero al final el acababa en una que otra cantina emborrachado y yo arrastrándolo a casa.

—No era tan malo vivir así…Ero – Sennin

—Nee ¿Qué es Ero? Chou no lo sabe

—Ah…bueno—demonios lo dije en voz alta— bueno eso…así llamaba a mi abuelo

— ¿En serio? ¿Qué es Ero? Puedo decirte Ero Naruto- Kun

— ¿¡QUE!? Ni se te ocurra hacerlo

—Pero Naruto- Kun llamaba así a su abuelo…Chou también quiere decirlo

La mire nunca creí que terminaría en esa situación, llamaba así al viejo por lo pervertido que era; como le explicaba a mi hija que yo no soy un pervertido; ni siquiera sabía si entendería que la manera en que me refería era producto de un extraño afecto entre ambos; sabía que de cualquier modo ella terminaría usando ese prefijo conmigo y al final mi vida terminaría.

—Naruto-Kun es un Ero, Chou tiene un padre muy Ero— La carita de mi hija lo pone en duda

—Ya lo escucharon, Naruto es un pervertido en toda la extensión de la palabra, no puedo creerlo — las chicas e incluso mi mejor amigo me cuestionan y señalan.

— ¡No! Gaara…chicos es un mal entendido…soy un buen chico

—Naruto, por un momento te creí; pero bajo esas circunstancias no puedo dejar que la niña se quede bajo tu custodia— la mirada de Itachi cae con peso sobre mí, mi hija a su lado despidiéndose.

— ¡Espera Itachi no lo entiendes!

—Uzumaki Muere maldito bastardo — esa espada se ve muy filosa y mi suegro parece que no piensa fallar y atravesarme

— ¡No! Hiashi no lo entiende… ¡nadie me entiende!

Chou me mira confundida, sigo jalando mis cabellos y la gente que pasa ha de suponer que estoy loco, mi imaginación ha hecho que vea demasiadas cosas; la niña cruzada de brazos me mira con el su carita de negación.

—Creo que tienes muchos problemas Naruto- Kun, debes tener demasiada hambre

Suspiro muy deprimido, creo que si tenía algún tipo de respeto por parte de mi hija este ha sido llevado por el viento, lo único que me quedaba era saborear el ramen que me servían; aunque mis lágrimas parecían salarlo aún más.

No supe si fue mi imaginación pero durante algunos segundos un aroma me había abordado, no era el del lugar; lleno de condimentos y fideos junto con la carne, fue uno dulce; uno que se me hizo demasiado familiar pero no supe diferenciarlo ya que fue muy momentáneo; pero me resulto de algún modo muy familiar.

Pero lo único que pude ver fue a la gente que caminaba sin parar, el ruido de autos y cientos de voces aturdían mis oídos; no era que fueran demasiado fuertes, era más bien como si algo me dijera que debía prestar atención pero no sabía bien la razón de aquello.

— ¿Naruto-Kun?

—No pasa nada, hay que terminar para ir a donde vivías con tu mama

— ¡Hai!

Continuamos comiendo, pensé que el haber vuelto me estaba afectando y no podía volverme loco; debía descubrir todo lo que había pasado para que Chou pudiera tener un futuro.

Hinata vivía en una zona de departamentos alejado del centro de la ciudad, si lo pensara a mi modo lo vería problemático pero creo que lo hizo pensando en la comodidad de las dos; era espacioso y tranquilo; supuse que Hinata vivió hermosos momentos con Chou y busco siempre la manera de economizar para que su hija tuviera algo mucho mejor.

A pesar de que había pasado un año desde el accidente en cuanto abrí la puerta sentí esa esencia, fue como si me hubieran golpeado millones de plumas; Hanabi sin duda había conservado el departamento tal cual lo había dejado Hinata, el aire en el lugar y el ambiente brindaba una extraña calidez.

Chou comenzó a correr de un lado a otro señalando todo el lugar, me mostraba emocionada cada rincón; había pasado de un peculiar éxtasis del cual desconocía. Al mismo tiempo comencé a revisar el lugar, me sentía como un ladrón al hacerlo pero quería saber más, mucho más.

Agradecí que el vigilante del edificio reconociera a Chou, estaba feliz de volver a verla y por ello me dejó entrar; la mayor parte del tiempo era Hanabi quien visitaba el sitio y fue raro el verme como su papa; no supe si pensó que era el típico hombre que abandona en cuanto hay un bebe de camino; pero quizás lo merezco muy en el fondo.

Era muy tarde para seguir adelante, preferí pasar la noche y continuar al día siguiente; hable a Gaara e Itachi para que ninguno se preocupara o terminara por hacer alguna acción legal; Hanabi por su parte estaba furiosa conmigo por haber salido en fuga con la niña aunque por el momento era la única que sabía que estaba conmigo y no bajo la custodia de Itachi Uchiha; creo que hasta ese momento era lo mejor ya que no deseaba hacer realidad ese sueño de Hiashi con la espada y mi cuello.

Esa noche tuve otro sueño, pero a diferencia de mis otros locos sueños este se sintió tan real y al mismo tiempo tan lejano; Hinata estaba en él y me sonreía; yo dormía sobre su regazo e intentaba no dormir ya que deseaba continuar observándola. Parecía que estábamos en un enorme prado con verdes pastos y hermosas flores, el viento soplaba muy ligero y sus cabellos oscuros se ondulaban suavemente, de pronto el viento comenzó a soplar más y más fuerte, las flores se desprendieron de sus pétalos y Hinata ahora estaba en la lejanía.

El aire se sentía como si una tormenta fuera a dar inicio, sus ojos me miraban con tristeza y palabras salían de su boca pero no entendía nada; fue como si solo brotara silencio de sus labios y el piso se abrió. La tierra me tragaba y fue cuando desperté agitado.

Sentí un ligero frio, estaba empapado en sudor y mi respiración no me permitía calmarme; me lleve las manos al rostro para tranquilizarme y solo escuchar el dormir de Chou me tranquilo por completo.

En verdad había sido un sueño muy extraño.

Me quedaban menos de tres días para darle algún resultado a Itachi y evitar que me quitaran a Chou, necesitaba un verdadero milagro pero sentía que no avanzaba en nada; así que después de un buen desayuno ambos salimos; pensé en visitar los lugares más frecuentados por Hinata.

Tiendas, restaurantes, negocios sabía que debía iniciar por algo; detalles en su diario que no comprendiera y que me guiara pero al final nada encontré.

Chou se veía desanimada y bastante cansada, los dos terminamos en la banca de un parque recobrando fuerzas; me sentía un verdadero inútil, antes de tomar el tren quise saber del accidente pero no había nada acerca de ello; lo único fue que sucedió poco después de haber iniciado la marcha del tren.

A estas alturas las vías estaban más que reparadas, eso era demasiado claro hasta para alguien como yo; suponía que la empresa como tal deseaba borrar de su historial el terrible accidente; pero yo al final no tenía nada en que apoyar mi propia investigación.

—Naruto- Kun, hay que seguir — Chou dio un gran brinco y su mirada me refresco, perdía demasiado tiempo en quejarme por ese tipo de cosas, mi hija también tenía esa determinación así que no podía solo rendirme.

—No puede ser ¿Naruto?

Una voz muy conocida me hizo levantar la vista hacia el frente, me quede helado por la sorpresa y solo me levante sin lograr hilar alguna palabra.

De nuevo ese singular aroma llego a mí, estaba confundido entre la mezcla que tenía y no sabía cómo reaccionar; cuando menos lo esperaba ella me estaba abrazando.

Al sentirla note de inmediato lo delgada que estaba, el cabello le había crecido y se notaba la agonía en su voz; mis manos temblaban ya que no lo esperaba; jamás creí toparme con ella después de tanto tiempo.

El viento alzo los cabellos en color rosa y su mirada jade no parecía ser la misma de años atrás, Sakura Haruno mi viejo amor de la escuela estaba ahí y yo no podía decir absolutamente nada.

Lo peor sucedió fue cuando ella sin previo aviso me estaba besando, estaba más confundido; Chou muy molesta jalando el vestido de Sakura y sigo sin respuestas siento que mi futuro va cambiando pero creo que no es para bien.

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Muchas gracias a todas las personas que siguen leyéndome, aquellas que me hacen llegar su opinión sea por Review, sus lecturas en silencio (las estadísticas no mienten) lo MP que me han dejado, aquellos que me siguen por el Facebook.

Mi vida es complicada y tengo muy poco tiempo para escribir, no abandonare ninguna historia espero este capítulo haya sido de su agrado; se ira revelando más sucesos y muy pronto el final de esta historia.

Gracias por su infinito apoyo

¿Creen que merezco algún Review?

Próximo capítulo: Memorias como plumas al viento