Caminaron unas calles, el mayor no vivía tan lejos de la escuela

Inui abrió la puerta de su casa, era bastante acogedora, pero no habia nadie. Al parecer, sus padres nuevamente salieron de viaje - Ponte cómodo por favor, y sube a mi recamara - le dijo sonrientemente

- ¿Y usted, senpai? - preguntó curioso el pequeño

- Yo ya vuelvo, debo ver unos asuntos - con esto, Sadaharu se subió los lentes y se dirigió a otro cuarto.

Kaoru subió al cuarto de su senpai, estaba bastante ordenado, habían unos muebles con muchos libros, al lado de escritorio con algunas tareas y en una pared un cuadro de los elementos químicos. Se sentó sobre la cama. Al cavo de un rato volvió Sadaharu, con una bandeja con jugo y una crema batida.

- Emm... senpai...

- ¿Me ibas a preguntar para que era esto?

Kaoru solo asintió sin perder de vista lo que tenia la bandeja.

- No te preocupes, ya veras para que es – sonrió mientras cerraba la puerta y bajaba la persiana

Kaoru tenia algo en que pensar: Que haría con la crema batida, y en realidad, como terminaría toda esta visita a la casa de Inui.

Este comenzó a quitarse el uniforme del colegio, para estar mas cómodo:

- Y bien, Kaidoh – le preguntaba - como has estado todo el día

- Bueno... Esta mañana fui a trotar, después... – el mayor comenzaba a desabrochar la camisa de su pareja, haciendo que este se sonrojara - ehh... fui a acompañar a mi hermano pequeño... - logra desabrochar por completo la camisa y se lo saca - ...a enseñarle...tenis...en la plaza...

- Vamos, continua- dijo Inui, como si fuera lo mas normal

Y a kaoru no el quedó más que continuar...

- Bueno...ehhh... - Inui pasaba por su oreja – fui...también...a ayudarle a mi padre... a construir una maqueta para su proyecto...-Sadaharu ya había bajado hasta uno de los pezones de kaoru, y lo muerde, Kaidoh soltó un gemido y cerro sus ojos. Su pareja le pidió que continuara con su relato, mientras lo acostaba lentamente en la cama:

- ¿No es un poco... cruel hacerme hablar asi? – pregunto el menor

- ¿Soy cruel?

Kaoru no respondió, la lengua de su senpai rozando su pecho le dejaba sin habla.

- Vamos – le dijo el mayor, sigue contándome

Casi de forma automática Kaoru siguió con el relato:

- En la tarde, unas horas antes del entrenamiento salí nuevamente a trotar, y por culpa de un perro que se puso en mi camino tropecé y caí

- ¿Y te lastimaste?

- Si, un poco. Me sangro la rodilla derecha, pero nada grave.

- Ohh, pobre - dicho esto le saca los shorts, y en la rodilla derecha había una herida, parecía solo un raspe, pero muy profundo, tocó la herida a su alrededor, dejando que kaoru dejara escapar un pequeño gemido de dolor

- Debes tener mas cuidado - le sonrió - eres un pequeño niño, que anda raspándose

- No soy pequeño - dijo enojado

- Claro que lo eres. Eres mi niño pequeño... - dijo acercándose a el - si eres grande, demuéstramelo.

Kaoru no sabia como demostrárselo, hizo una mueca y miro hacia un lado.

- Eres un niño pequeño ¿Lo ves? – toma la cara de Kaidoh, déjame enseñarte algo - lo tomo entre sus brazos y lo sentó en sus caderas y comenzó a moverse.

Esto podría ser, la primera vez de esta pareja.

Aunque Kaoru, quería y estaba dispuesto a unirse a su querido senpai, se dio cuenta que no estaba preparado. No sabia porque sentía aquella sensación tan rara, pero placentera, el roce de sus partes bajas ya empezaba a elevar la temperatura y se movían, cada vez mas rápido, mas rítmicamente:

- sen...senpai – dijo abrazado fuertemente del cuello de Inui.

- Dime, kaidoh?

- Yo...

- Mmm?

- Tengo miedo...

Dicho esto, la pareja se detuvo, Kaidoh estaba acostado, contemplando los ojos de su senpai. Sentía cierta vergüenza de haberle dicho eso, pero la cara de Inui le indicaba lo contrario, este se sento al lado de su pequeño y le pregunto

- ¿Miedo? ¿De que?

- No lo se... sentí como una especie de... no se como explicarlo... miedo es la palabra que mas se le acerca

El mayor no sabia que decirle.

- ...Disculpe, senpai

- No...no te preocupes tal vez solo sea algo pasajero, si quieres podemos continuar otro día

- Esta bien – Kaoru se sentía un poco frustrado.

El reloj con su silencioso sonido, marcaba las 7 de la tarde.

- Debo irme – dicho esto, el menor se vistió y tomo sus cosas.

Ambas miradas se cruzaron un momento, para darse un cálido beso de despedida.

- Cuidate mucho, Kaidoh

Este solo se limito a sonreír, miro hacia el suelo un momento y luego se fue.

En el camino hacia su casa, Kaoru aun no comprendía porque sintió miedo, el quería realmente estar con su senpai, abrazarlo, besarlo, sentirlo, quería que su primera vez fuese con el.

- "Probablemente no estaba preparado" – pensó Inui mirando por la ventana a su pareja.