Lo siento muchisisimo… estoy de un humor de perros y no puedo responder los reviews ya ke ahora respondería un simple "Si, claro, lee…" kiero responderles bien.. en próximo capi… lo juro..! como recompensa les deje un regalo en Becoming the Dark Prince... disfruten..!
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Seperate Ways – Caminos Separados
Los tres sorprendidos adolescentes se quedaron mirando a Ron mientras trataban de entender lo que había dicho.
-Um… lo siento, pero… de qué demonios estas hablando!- exclamó Damien.
-La Madriguera es el lugar más seguro. Harry se quedara ahí hasta que se recupere. No será mas de dos semanas. Podemos arreglárnosla con eso- dijo Ron tranquilamente.
-De acuerdo, y en dónde exactamente planeas tenerlo? En la habitación invisible que no existe!- preguntó Ginny sarcásticamente.
-No, mejor que eso- dijo Ron mirando a Ginny con ojos entrecerrados.
-Ronald, por favor explica todo de prisa, tenemos que sacar a Harry de aquí antes de que ellos despierten- dijo Hermione señalando a los Mortífagos inconscientes.
-Claro, vámonos, les explicare todo cuando lleguemos allá- dijo Ron.
Rápidamente tomó a Harry y se preparó para aparecerse. No había pasado el examen aún, pero ya se había aparecido varias veces antes. Damien tomó a Ron por el brazo para poder aparecerse junto con ellos dos, Hermione y Ginny se aparecerían juntas. Los cinco se aparecieron fuera de la Madriguera.
En lugar de ir a la casa, Ron llevo a Harry, aún inconsciente, hacia un pequeño garaje.
-Ronald! Qué estás haciendo?- siseó Ginny pero su hermano la ignoró.
Los tres chicos siguieron a Ron por unas escaleras y llegaron a una habitación muy pequeña construida sobre el garaje. Hermione miraba todo lo que había en la pequeñísima y polvorienta habitación, solo había dos camas ahí.
Ron puso a Harry en una de las camas y se giró para mirar a los otros tres.
-Bien, explícanos- ordenó Hermione al pelirrojo.
-Bueno, como dijeron ustedes, las opciones de Harry están limitadas ahora. No puede vivir en el mundo Muggle, por lo menos no hasta que recupere su magia, y el mundo Mágico sigue siendo muy peligroso para él. La única opción que le queda ahora es quedarse aquí o en el Valle de Godric. Si él…- Ron se vio interrumpido por una molesta Hermione.
-Aquí! En verdad piensas que Harry debe quedarse aquí! Harry está muy enfermo. Necesita un lugar apropiado, no este lugar polvoriento, se congelará aquí!- gritó Hermione.
Ron la miró un poco preocupado; esperó a que Hermione terminara de gritarle para hablar de nuevo.
-Déjame terminar! No estoy diciendo que es el mejor lugar para Harry, pero no nos queda otra opción. No hay suficientes habitaciones en la casa y no nos será posible ocultarlo ahí dentro. Esta habitación fue usada por Fred y George después de que quemaron gran parte de su habitación con sus experimentos, papá les dijo que podían usar esta habitación para hacerlos y que dejaran la casa en paz. Nadie viene aquí, nunca lo revisan. Y sí, está algo polvoriento y frío, pero nada que unos cuantos encantamientos no puedan resolver; este lugar será habitable- finalizó Ron.
-Ron, no crees qué es muy arriesgado, qué tal si Fred y George regresaran aquí, o alguien más decida entrar en la habitación?- preguntó Damien; no estaba nada contento con el lugar en donde dejarían a su hermano.
-Nadie entrará aquí. Mamá y Fleur están viviendo en el hospital con Bill. Y aún cuando Bill regrese a casa, las dos estarán demasiado ocupadas cuidándolo. Papá siempre esta trabajando y Charlie ya esta haciendo su trabajo con los Dragones. Ya conocen a Percy, siempre está ocupado. Y por Fred y George, siguen ocupadísimos con todo lo de su tienda de bromas, ya tienen su departamento en el piso superior de su tienda, pronto se mudarán para allá. No querían decir nada hasta después de la boda, ya saben, no querían acaparar la atención. Le dijeron a mamá ayer. Eso nos deja solo a nosotros. Además, podemos poner unos cuantos hechizos en la puerta y nadie más que nosotros podrán entrar- finalizó Ron.
-Es solo que me parece algo cruel dejar a Harry aquí arriba- dijo Ginny mirando a su alrededor; la habitación era fría y algo escalofriante.
-No, Ginny. Sería cruel dejarlo a manos de los adultos. El señor y la señora Potter no serán capaces de esconderlo de Dumbledore y lo que Harry teme es que el director lo mantenga prisionero en su propia casa, no dejaría que Harry se fuera. Y no olvides a Moody y el resto de la Orden; la mayoría entregaría a Harry al Ministerio. Este es el lugar más seguro y lo mejor que podemos hacer por él. Créeme- dijo Ron en voz baja.
Ginny asintió con la cabeza y miró a Damien. El chico se sentía incómodo. Esto no estaba nada bien. Cual sería la reacción de Harry cuando despertara. Que diría cuando le dijeran que estaría viviendo en el patio de los Weasley. "Definitivamente no reaccionara bien" pensó Damien mientras escuchaba las ordenes que Ron les comenzaba a dar para ayudar a Harry a recuperarse.
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Nott, Reid y Kerr estaban de pie en silencio frente a Lord Voldemort. Sin importar lo mucho que trataban de calmar sus músculos para que dejaran de temblar, les era imposible. El miedo que emitían comenzaba a afectar a los demás Mortífagos que estaban alrededor, quienes miraban al Lord Oscuro con temor. Los tres Mortífagos le habían explicado como habían perdido a Harry de nuevo, agregando también, pobre idiotas, que Harry había sido salvado por un grupo de adolescentes.
"Idiotas" pensó Malfoy. Si hubiera sido él, nunca le hubiera dado tantos detalles al Lord Oscuro.
Lord Voldemort escuchó todo lo que los tres idiotas le tenían que decir. Apuntó su varita a Kerr y un proyectil verde salió disparado hacia él; Kerr había sido el mas callado, se había quedado ahí parado temblando todo el tiempo. El cuerpo sin vida del Mortífago quedó tendido en el suelo al tiempo que los otros dos caían de rodillas y comenzaron a rogarle al Lord Oscuro que no los matara.
Lord Voldemort los miró con sus ojos rojos. Forzó a Nott a ponerse de pie y le preguntó con fría voz.
-Me has dicho todo, Nott?
-S… s… si mi Lord, to… todo!- murmuró Nott.
-Bueno, cómo fue que pudieron ser derrotados por un grupo de niños?- quiso saber Lord Voldemort con tono peligroso.
Nott pasó saliva mirando directo a los rojos ojos de su amo los cuales ardían de furia. Obviamente había omitido la parte en la que torturaba a Harry. La verdad era que Nott y los otros dos Mortífagos habían estados tan entretenidos torturando a Harry que ninguno se había dado cuenta de que habían aparecido cuatro chicos detrás de ellos. Ahora Nott comenzaba a sudar. Qué le haría Lord Voldemort si se enteraba de que habían perdido el tiempo lastimando a Harry cuando lo que debieron haber hecho era regresar a la mansión Riddle de inmediato? Nott se estremeció involuntariamente.
Lord Voldemort sabía que Nott no le estaba dado toda la información. Nott no era miembro del circulo interno por nada. Era un Mortífago eficiente, poseía muchas habilidades y contactos. Así que el ser tomado con la guardia baja por un par de niños era muy sospechoso. Lord Voldemort sabía que Nott solo había sido atacado por un niño una vez, y ese había sido Harry; pero era una situación totalmente diferente. Harry era poderoso aun con siete años. Este era un caso aparte.
Voldemort fijó sus ojos rubí en los de Nott sin darle oportunidad al hombre de levantar sus defensas y entrando en su mente fácilmente. No fue muy difícil encontrar la que quería ver ya que Nott intentaba esconderla a todo lugar. Lord Voldemort sintió su corazón saltar al ver a Nott atacar a un muy enfermo y debilitado Harry. Voldemort sintió un golpe en su pecho al verlo así de enfermo. Por qué estaba enfermo? Él nunca se enfermaba! Harry tenia demasiado poder como para caer enfermo; entonces Voldemort se dio cuenta de que Harry estaba sufriendo por la transferencia de magia que había hecho para salvar al patético de James Potter. Voldemort se hizo de toda la poca paciencia que le quedaba para controlar su furia.
Sin embargo, la paciencia se había ido cuando vio a Reid atacar a Harry por detrás y lanzarlo al suelo viciosamente antes de patearlo. Nott dijo algo sobre tomar venganza antes de conjurar una soga alrededor del cuello del chico. Lord Voldemort no quería ver nada mas, podía hacerse una idea de lo que había pasaba después, pero también quería saber como era que los cuatro chicos habían atacado a tres de sus Mortífagos.
Lord Voldemort sintió como todo su interior se retorcía al ver a Harry ser alzado en el aire por la cuerda. El chico jadeaba y trataba de liberarse mas no podía. Voldemort escuchaba las risas maníacas de los Mortífagos retumbar en sus oídos cuando Harry rodaba los ojos hacia dentro de su cabeza, justo unos segundos antes de caer al suelo.
Nott se giró para ver quién haba terminado su encantamiento de levitación y vio a cuatro adolescentes frente a él con sus varitas listas apuntando hacia ellos. Un pelirrojo lanzó un "Stupefy" dándole directo a Kerr, quien cayó al suelo inmediatamente al mismo tiempo que una chica de cabello castaño noqueaba a Reid; ambos Mortífagos cayeron inconscientes de inmediato. Nott le lanzó una maldición al chico de cabello negro que estaba a mitad del grupo pero el hechizo se detuvo justo antes de darle y desapareció en el aire. El chico de cabello negro no dudó en aprovechar y lanzarle un hechizo a Nott. Otro "Stupefy" le dio directo en el pecho al Mortífago mandándolo al suelo.
Lord Voldemort salió de la memoria y miro a un petrificado Nott frente a él. Por la estupidez de sus Mortífagos Harry no había sido capturado y traído de vuelta. Nott se había atrevido a torturar a Harry cuando Voldemort había dado órdenes específicas de que solo lo capturaran y no lo lastimaran.
Lanzó a Nott al suelo y el hombre se puso de rodillas lo mas rápido que pudo. Miró con ojos temerosos a su amo antes de comenzar a lloriquear patéticamente. Lord Voldemort lo apuntó con su varita y de inmediato Nott comenzó a suplicar por su vida.
-No! No! Mi Lord, por favor, no me mate! Por favor, perdóneme, nunca haré algo para molestarlo otra vez. Lo juro! Por favor mi Lord, por favor, tenga piedad!
Lord Voldemort lo interrumpió con voz fría.
-Debiste haberlo pensado mejor antes de levantar tu varita contra Harry. Tu, por sobre todos los demás, debiste saber que no tolero que nadie lo lastime.
El proyectil verde dejó la varita de Voldemort y golpeó a Nott en el pecho. Los ojos del Mortífago se ensombrecieron y no volvieron a brillar. Los ojos de todos los presentes estaban fijos en el cuerpo inerte de Nott.
Lord Voldemort miro al tercer Mortífago. Reid calló inmediatamente de rodillas y comenzó a disculparse sin cesar. Apenas si se entendían sus palabras debido a los sollozos que se le escapaban mientras temblaba. Lord Voldemort ni siquiera parecía escucharlo. Lo lanzó al suelo con un movimiento de su varita antes de matarlo también. Los cuerpos de los tres Mortífagos fueron levantados del lugar y sacados de inmediato.
El Lord Oscuro no quería hablar con nadie, pasó a Bella sin siquiera mirarla. Su mente estaba llena de preocupación, no por Harry, estaba bizarramente preocupado por "el otro chico Potter". Lord Voldemort se sentó en su salón privado y pensó en por qué el hechizo dirigido al muchacho había desaparecido antes de golpearlo. El muchacho se veía más joven que el resto del grupo; no parecía excepcionalmente fuerte. "Bueno, es hermano de sangre de Harry", pensó. Voldemort meneó la cabeza para aclararla. Harry era así de poderoso gracias a él, Lord Voldemort lo había vuelto poderoso haciéndolo el descendiente de Slytherin. Harry tenia dos líneas ancestrales en su sangre siendo esa era la razón por la que era tan poderoso. No tenía nada que ver con que era un Potter. No, había otro factor ahí, algo protegiéndolo. Pero qué podría ser? Y que tan poderoso era? El muchacho parecía saber que el hechizo no podría tocarlo, ni siquiera parpadeó o reaccionó ante el ataque. Voldemort suspiro y masajeó su sien, comenzaba a tener dolor de cabeza. Se prometió a si mismo que llegaría al fondo de todo ese misterio. Sabia que involucraba a Harry, de alguna manera lo sabia.
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Harry despertó con un gran dolor de cabeza. Apenas si abrió los ojos y miro a su alrededor. Nuevamente, Harry despertó solo. Esta vez no reconoció el lugar en donde estaba. El pánico comenzó a invadirlo y trato de pararse de la cama. Su cuerpo fatigado protestó al ser movido tan bruscamente y terminó sentándose adolorido en la cama. Los ojos esmeraldas de Harry recorrieron el lugar y captaron cada detalle posible; estudió el pequeño cuarto. Era mas pequeño que su habitación de hotel; tenía una alfombra desgastada en el piso pero la habitación parecía estar bastante limpia aunque aún olía como algo viejo y guardado combinado con algo de moho. Harry luchó contra las náuseas que le dio y se sobó el pecho intentando relajarse para no vomitar.
Miró la cama en la que se encontraba notando que había una igual frente a él. No tenia frío pero un escalofrió lo recorrió de pies a cabeza. Acaso los Mortífagos lo habían llevado a ese lugar? No, ellos habían sido atacados. Recordaba haber visto el rostro preocupado de Damien inclinándose sobre él justo antes de desmayarse.
De pronto, su hermanito abrió la puerta y entró en la habitación. Harry miró al cansado y muy preocupado chico de pie en el marco de la puerta. Vio como sus ojos se abrían sorprendidos antes de correr a su lado.
-Despertaste! Gracias a Merlín! Estaba comenzando a entrar en pánico. Ya pasaron cinco horas!- dijo Damien llegando a un lado de la cama.
Estiró la mano para ponerla en la frente de Harry para ver si seguía con fiebre o no, pero Harry se alejo de él rápidamente. Damien miró sorprendido la reacción de su hermano antes de preguntarle que sucedía.
-En donde estoy?- preguntó Harry en voz baja, pero había un deje de enojo escondido en el. Damien decidió ignorar la reacción de Harry por el momento.
-No sabíamos a donde llevarte, no podías quedarte en el mundo Muggle, así que te trajimos aquí, es… es la Madriguera, la Casa de los Weasley- dijo Damien esperando que Harry no se pusiera histérico.
Demasiado tarde, Harry ya se había puesto de pie de un brinco y miraba a Damien con furia.
-Estoy en donde? Me has traído… a donde?- pregunto incrédulo.
-La… la Madriguera- repitió Damien esperando que alguien entrara justo en ese momento para acompañarlo.
Harry sintió sus piernas temblar un poco al tratar de mantenerse de pie sin recargarse en la cama. Dio un par de pasos hacia Damien, pero se detuvo cuando el chico retrocedió asustado. Harry cerró los ojos y trato de calmar su temperamento.
-Harry, qué sucede? Por qué estás tan molesto?- preguntó Damien.
Harry perdió el poco control logrado con su temperamento y le gritó al sorprendido adolescente.
-Qué sucede? En vedad me estás preguntando lo que sucede. Maldita sea, Damien! Ya has hecho todo lo posible para lograr que me mataran! Y como eso no funcionó, me trajiste a la casa de los miembros de la Orden! En serio cuestionas el por qué estoy tan furioso?
Damien se quedo en silencio dejando que Harry le gritara. La habitación tenia un Silencio y nadie escucharía los gritos. Harry tomó una gran bocanada de aire tratando de calmarse.
-Damien, dime la verdad. Quieres que me capturen?- preguntó Harry lo mas calmado que pudo.
-No!- respondió Damien, sorprendido de que Harry dijera una cosa así.
-Entonces por qué me haces esto?
-Harry, yo… no tenia opción. No sabíamos que hacer, los Mortífagos sabían que te estabas quedando en el mundo Muggle! No queríamos…- Harry lo interrumpió.
-Por qué no te aventuras a adivinar cómo fue que me encontraron? Vamos Damien, intenta averiguarlo, quieres!- espetó Harry.
Harry sabia que no era culpa de Damien, pero le dolía todo y su cabeza zumbaba terriblemente debido al dolor. Su garganta se sentía contraída por culpa de ese estúpido de Nott, y para colmo de todo, Harry estaba en el patio trasero de los Weasley!
-Por qué me culpas por eso? Nunca le dije nada a nadie- dijo Damien con la voz entrecortada por las emociones que lo invadían.
-No tenías que decir una sola palabra. Ellos te siguieron! Los siguieron por tres días sin que se dieran cuenta. Una cosa es no darte cuenta de que tus tres amigos te están siguiendo una vez, pero no darte cuenta que tres hombres vestidos en capas negras te siguen por tres días! Como no pudiste darte cuenta de eso?
Harry comenzaba a sentir un dolor en su pecho, su visión se nubló y por instinto el chico se dirigió a la cama. Se sentó en ella y tomó una gran bocanada de aire.
-No… no se que decir. Lo siento mucho. Ni siquiera se cómo pudieron seguirme. Fui muy cuidadoso, yo… yo… Harry, perdóname por favor. Lo siento muchísimo- dijo Damien arrodillándose junto a Harry para hablarle a la cara.
-Pedir perdón no sirve de nada. Es mi culpa. En verdad pensé que podrían ser discretos, pero ya me di cuenta que me equivoque. Solo vete!
Damien trató de hablar con él, pero Harry no le respondía. Rápidamente, el chico se dio por vencido con los ojos llenos de lágrimas; se puso de pie y se fue. Harry se hubiese ido también, si tan siquiera pudiera ponerse de pie sin colapsar.
Damien corrió de regreso a la Madriguera y les dijo a los otros tres lo que Harry había dicho.
-Eso es tan poco razonable de su parte! No fue nuestra culpa. Cómo se supone que sabríamos que alguien te estaba siguiendo? Iré a halar con él- dijo Ginny después de escuchar a Damien recitarles toda la conversación que había tenido con su hermano.
-No, Gin. Solo déjalo así. Harry tiene razón. Yo lo arruiné. Harry pudo haber sido capturado y llevado de regreso con él y todo es mi culpa- dijo Damien tristemente.
-Solo hazme un favor. Dale esto quieres- dijo Damien entregándole la varita de Harry. Damien había regresado al cuarto de hotel y había tomado todas las pertenencias de Harry.
Ginny tomó la varita y miró a Damien tristemente. Hermione se acercó al chico y lo abrazó.
-Solo esta enojado en este momento. Dale tiempo, Damy. Entenderá lo que pasó. Se dará cuneta de que no querías que nada de esto pasara.
Ginny y Hermione fueron a llevarle un poco de comida a Harry. En cuanto entraron en la pequeña habitación, miraron al moreno profundamente dormido. Ginny puso el plato con comida a un lado de la cama de Harry y le puso un hechizo para que se mantuviera cliente. Hermione se quedó en la puerta esperando por Ginny.
Ginny estaba molesta por lo que le había dicho a Damien, pero al mismo tiempo se había dado cuenta que no podía molestarse con Harry. Había pasado por algo terrible a manos de los Mortífagos. Ginny miró el enorme moretón en el cuello de Harry provocado por la cuerda con la que lo habían atado; por instinto alzó un dedo y lo pasó gentilmente por toda la zona dañada, sintiendo como el enojo crecía más y más dentro de ella al recordar como torturaban a Harry.
-Animales- susurró para ella misma completamente furiosa.
Ginny y Hermione no volvieron a revisar a Harry hasta la mañana siguiente. A pesar de que los cuatro adolescentes trataron de hablar con él para disculparse, Harry no les respondía. No había hablado con nadie desde su charla con Damien.
Los días pasaron y Harry se recuperaba lentamente. Comía lo que sea que le dieran y tomaba todas las medicinas que le daba Hermione. A la única persona a la que Harry le daba algún tipo de respuesta era Ginny, a pesar de que no eran más que monosílabos.
Ron había tenido razón. Nadie había subido a investigar la pequeña habitación encima del garaje. Molly y Fleur seguían pasando el tiempo en el hospital cuidando a Bill. Fred y George iban y venían cada rato, pero nunca se quedaban mucho tiempo, tenían que volver a su tienda en el Callejón Diagon. Percy y Arthur estaban completamente exhaustos cuando llegaban del trabajo, así que nadie se daba cuenta de que los cuatro adolescente s pasaban horas en el garaje de los Weasley.
Después de diez días, Harry se había recuperado por completo. Su magia se había restaurado y, a pesar de que el chico nunca lo admitiría en voz alta, los cuatro adolescentes lo habían ayudado muchísimo. Su diminuta habitación en verdad era cómoda, pero Harry estaba feliz de poder salir de ahí.
En su ultimo día, los cuatro adolescentes intentaron desesperadamente de hablar con él.
-A donde irás ahora? Deberías esperar un par de días más antes de irte. No pareces completamente sano aún- dijo Hermione mirándolo preocupada.
-Cuándo nos contactarás?- preguntó Damien tímidamente.
Harry miró a los cuatro chicos frente a él mientras tomaba su saco.
-Nunca- respondió simplemente.
-Por favor, Harry, hombre! Todos nos disculpamos, qué más quieres que hagamos?- dijo Ron, se escuchaba un poco molesto.
-No quiero nada de ustedes. Nunca lo he querido. Ustedes insistieron en ayudarme. Yo les dije que me podía poner en peligro si me reunía constantemente con ustedes. Ahora ya pasó algo. No me arriesgaré de nuevo. Terminamos! Ustedes ya no me ayudarán-dijo Harry en un hilo de voz.
Las dos chicas lo miraron sin palabras. Todos sabían que Harry estaba enojado pero nunca creyeron que cortaría la conexión de esa manera. En especial después de que habían arriesgado tanto para ayudarlo. Sin mencionar que en las últimas dos semanas lo habían cuidado hasta que recuperó su salud. Antes de que alguien pudiera decir algo, Ron le habló a Harry.
-Entonces, eso es todo! Tu dices que se acabó y ya se acabó? Crees que después de involucrarnos en todo eso, nosotros nos quedaremos de brazos cruzados solo por que tu lo dices? Tu puedes hacer lo que quieras, Harry. Puedes decir lo que quieras! Nosotros comenzamos en esto y no descansaremos hasta que el último Horrocruxe sea destruido!
Sus palabras hicieron eco en las paredes de la pequeña habitación. Por un momento nadie habló. Damien había contenido la respiración esperando que su hermano reaccionara. Harry se movió silenciosamente hasta la puerta ignorando a Ron.
-Hagan lo que quieran, solo no se interpongan en mi camino- le dijo a Ron antes de abrir la puerta y salir de ahí, dejando a los cuatro chicos que lo habían ayudado más que nadie en toda su vida.
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A dónde había ido Harry y cómo había podido mantenerse alejado de los Mortífagos, nadie lo sabía. Ron, Hermione, Ginny y Damien se mantenían ocupados pensando en los posibles Horrocruxes. Damien pasaba todo el tiempo posible en la Madriguera; mientras más tiempo investigaran, tendría menos tiempo para preocuparse en cuanto extrañaba hablar con su hermano. Damien sabía que Damien lo contactaría de nuevo, una vez que Harry se calmara y que lo perdonaría. O eso esperaba.
Finalmente, Bill había regresado a casa después de tres semanas, y como habían supuesto, la Madriguera estaba siempre llena. Los parientes venían a visitar a Bill y desearle que se recuperara pronto. Como resultado, los cuatro adolescentes se fueron al Valle de Godric. No fue sino hasta la cuarta semana de que Harry se había ido dela Madriguera, que los cuatro adolescentes finalmente encontraron pistas del siguiente Horrocruxe. Había un anuncio en el diario El Profeta, el cual anunciaba la apertura de una exhibición en la "Galería de Artefactos Mágicos".
Estaban seguros de que el objeto más caro de la exhibición tenia que ser un Horrocruxe. Era una Pluma Dorada, era cinco veces el tamaño de una pluma normal, y por si fuera poco, había pertenecido a nada menos que Rowena Ravenclaw. Los cuatro adolescentes se miraron entre si sorprendidos. La descripción de la pluma no dejaba dudas de que era un Horrocruxe; había pertenecido a uno de los fundadores de Hogwarts, era muy caro y no cabía duda de que era un objeto mágico que había tenido un papel importante en la historia de la magia. Se había trasladado a la Galería de Londres después de haber recorrido muchas partes del mundo.
-Bien, entonces estamos de acuerdo con que definitivamente es un Horrocruxe?- preguntó Ron.
Los otros tres solo asintieron con la cabeza.
-Pero, no lo entiendo. No es peligroso? Me refiero a V… Voldemort. cualquiera puede robarse este objeto. No entiendo por que no lo protege- dijo Ginny pensando en voz alta.
-Es igual que la copa. Él pone los Horrocruxes en lugares protegidos. Si alguien trata de darlos o robarlos no sería para destruirlos, ya que son artefactos invaluables. Esta pluma no va a estar ahí nada más, lista para que cualquiera la tome. La galería tendrá hechizos de protección, y también Voldemort pondría sus propias protecciones- explicó Hermione.
-Y, qué es lo que vamos a hacer? Le informamos a la Orden o intentamos hacerlo nosotros?- preguntó Damien.
Los cuatro se miraron entre si y acordaron sin decir palabra que lo harían ellos mismos. Si fallaban, siempre podían plantearle la evidencia de que era un posible Horrocruxe a la Orden.
-Bien, entonces iremos mañana, de acuerdo?- preguntó Ron.
-De acuerdo.
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Unas cuantas millas lejos de ahí, en una pequeña habitación, Harry estaba leyendo detenidamente una copia de el Profeta. La Pluma Dorada! Harry sabía que ese era un Horrocruxe, estaba seguro. La galería abriría mañana.
"Mañana" pensó Harry. Destruiría esa pluma mañana.
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Y mañana la destruirá… o se encontrara con algo en su camino..xD espero les haya gustado.. perdonen la tardanza.. y dejen reviewss..!=D
