Taraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan... justo antes de navidad.. y saben por ke..¡?¡? Por ke se ke todos van a estar ocupados esos dias y a nadie le va a importar el capi..¬¬ asi ke mejor antes..! y como prometí... termino el fic antes de fin de año,..! esperen el ultimo capi.. el 65.. antes del 31 de Diciembre...!=D
P: aki tienes la actualización..! espero te guste el final.. bueno no final final ke aun falta el epilogo... pero aki esta el final mas importante..! espero tu review..!
Princesa Vampirica: suele pasar en los mejores capítulos no kieres ni ver la barra ke indica ke tan abajo vas..xD pero sip.. es lo peor... aki tienes el penúltimo capitulo..! es emocionante.. triste... feliz... desesperante... un poco de todo..! pero espero te guste y me dejes review..=D
NightmareRebel: el cumpleaños todo mal..xD pero bueno igual disfrutaste el regalo erróneo..xD aunke kiero ke sepas ke sufrí mucho por hacerlo a.. según yo.. tiempo..¬¬ aki tienes al fin como va el plan de Snape..! como va a resultar todo..! ohh es tan emocionante..! espero estés tan emocionada como yo y me dejes un review..!=D
MuzThompson: regalo de Navidad y el ke viene sera regalo de año nuevo... aunke no se hagan regalos en año nuevo..xD bueno aki continua el sufrimiento de nuestro kerido príncipe.. pero también viene todo el desembrollo.. espero te guste..!=D
Aikawa san: siempre tu review al final... bueno empecemos ke me presionas... sigo sin recordar cuando es tu cumpleaños...¬¬ me acuerdo de el de mis padres... y es una suerte ke mi hermano cumpla el mismo dia de mi papa... me acuerdo el de mis amigas ke conosco desde el jardin de infancia... incluso recuerdo el de Bella por ke se ke es el dia ke no existe en febrero.. y... y... cuando cumples años..¡?'-'U ya deja de estresarte con esa novela.. sabes ke luis enrique ya se caso y el otro tipo nunca llego a impedirlo..¬¬ dije ke en el re-write Harry no sabe nunca la mentira de Voldemort.. o al menos ya se alargo bastante y es hora ke no se da cuenta de nada.. Harry es mas frio y mas Voldy en el Re-Write... y en realidad no sabes donde vivo.. solo donde trabajo y es zona federal..! no puedes pasar a menos ke pases al ejercito..! bueno casi.. erm.. algunas veces definitivamente no estamos en sintonia... ya no entiendo de ke hablas con lo de Harry feliz..¬¬ ohh los ojos.. los ojos los ojos... recuerda los ojos..! muy importante..! puedes ver la mayoria de los videos de Kurinoone.. casi todos son trailers de la historia... algunos si son escenas... pero bueno en ingles no entenderas mucho.,.xD crees ke kreo ke dejaras de dejarme reviews cuando acabas de amenazar a la pobre lectora ke osó dejar review largo.. tus celos no te lo permetiran.. hablando de viernes tranquilos... ya termine y subire la primera parte.. ke kedo de 30 paginas..xD hahahahahha el resumen de magnus sigue creciendo y creciendo... sera mas desorganizado... pero mas santo..xD nada de Magnus y Alec revolcandose...xD beuno ya... el capi.. el capi.. es el salvador de Nigel si... salvador... eso no tiene mucho ke ver... es mas en la segunda parte de la historia...! espera a ke veas lo ke pasa con el dichoso plan de Snape..! ya sabes ke poca fe le tienen a ese hombre.. y no podias dejar pasar la oportunidad.. sbaia ke dirias algo con ese "a escasos centimetros"...xD una dialisis..! hahahahahahahahah no lo habia pensado... perfecto..xD si Voldy le sale con un "feliz dia de los inocentes" Harry lo asesina ahi mismo..¬¬ claro ke Voldy es malvadoo.. es el punto de toda la historia..! aunke tiene su corazonsito de papá... ya sabes.. por algo se salio.. Harry mas malote..xD por eso me encanta el re-write..! Harry es malo abusivo..xD claro ke Macnair tiene ke evitar el abdomen... amta a Harry y Voldy lo mata a él..¬¬ desconfia del rpimero y el ultimo.. siempre lo has dicho..xD¡? Todos culpen a Neville por idiota..! es idiota en los libros.. es idiota aki tambien..!¬¬ no me agrada... y cuando llego Snape yo esperaba que Sirius se le hechara encima exigiendo saber ke pasaba con Harry..xD tu y tu novela nuevamente..¬¬ deja eso ya! si Voldy se keda con Damy de mascota podria tener a Harry... digo.. usar a Damien como chantaje.. algo asi.. las maldiciones no rebotan con el Layhoo Jisteen... la piedra las absorbe..! kiero ver ke psicologo se atreve a tratar a Voldemort y a Harry...xD seria una cosa terrible... terminaria mas loco... sino muerto..xD en lo personal me encanto el comentario de "elije Potter" fue crudo y decia lo ke en verdad pasaba.. tiene ke elegir de verdad.. y todo en este fic ke tenga ke ver con Draco y con Harry grita Drarry..xD se lo planteare a Kurinoone..xD ke al cabo casi a nadie le importa ginny/Harry...!xD por ke todo el mundo sufrio con la terminacion del fic... por Merlin... era logico..! son los ultimos y mas emocionantes..! ultimo capitulo... te daras cuenta de lo ke pasaaaaa..! pero espera el epilogo..! recuerda ke hay una continuacion... Muajajajajjaja..! ahora lee.. y deja de enfadar por un rato..!¬¬
Allie Danger: Gracias!
Mooniemouse27: todos los lectores tienen sus propias esperanzas... ke Harry vuelve con Voldy... ke Voldy pierde a Harry.. ke todos se mueren al final.. pero bueno.. aki verán el resultado de tan grandiosa historia..! Pero no olvides ke aun falta un capi mas..!=D
Shia Azakami: los nuevos lectores son bienvenidos aunke ya estemos casi al final..!xD y mucho mas bienvenidas si dejan reviews tan largos..!*-* y si... falta.. bueno ya falta solo uno para la primera historia de esta trilogía del Príncipe Oscuro..! es lo que mas me gusto de la historia.. todos los personajes te provocan algo.. ya sea odio, amor, ternura, etc... Damien es la clave de toda esta historia... lo fue desde un principio y hasta el mero fin.. ya veras en este capitulo la gran importancia de Damien... Lucius no podría haber hecho mucho contra todos sus compañeros Mortífagos.. si bien solo lograría que empeorara el castigo de Harry.. pero bueno.. en este capi veras como resulta el plan... mejor dicho si resulta el plan..xD disfruta y deja otro reviewsote..!=D
xdly: aki tienes la continuación.. y casi final..!xD
Potter Evans: aki ya sabrás el final..! bueno el final sin epilogo..! pero repito.. pronto tendrás el ultimo capi de la primera historia de la trilogía del Príncipe Oscuro...!=D
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The End of Everything – El Fin de Todo
James miro nerviosamente a su hijo menor mientras Snape le explicaba el plan por ultima vez. No podía creer que le permitiría a su hijo de trece años correr tal riesgo. Pero James no encontraba otra forma de poder salvar a Harry. El plan de Snape era arriesgado y casi todo podría salir mal, pero era el unico plan que les daba la mínima esperanza de que saliera bien.
-Bien, ya quedo claro. No voy a repetirlo nuevamente- dijo Snape cuando los dos chicos lo miraron nerviosos.
-Lo mas importante es la coordinación. Tenemos que hacer esto con cuidado. Si no damos el tiempo suficiente para que el hechizo funcione, estaremos perdidos- dijo Snape a todos los presentes. Se puso de pie para irse haciéndole una seña a Draco, quien se apresuro a seguirlo.
-Amanecerá en unas cuantas horas. Iré a ver al Ministro en cuanto llegue al Ministerio. Uniremos fuerzas. Requerirá de la ayuda de cada Auror en la Orden y el Ministerio para completar esta misión- les dijo Dumbledore.
Dumbledore, Snape y Draco se fueron de la mansión, seguidos de la familia Longbottom. Molly se las arreglo para mandar a su familia a dormir, diciéndoles que necesitarían toda su fuerza y necesitaban al menos unas horas de sueño. Sin embargo, Arthur y ella regresaron al comedor y se sentaron con Lily, intentando reconfortarla. Remus y Sirius se veían igual que como James se sentía, horrible.
James colapso en una silla. Sabia que nadie dormiría esa noche. Amanecería en unas horas y todo musculo de su cuerpo le dolía, sabia que no podría descansar. Su mente estaba dando vueltas a lo que había pasado y lo que pasaría esa mañana. No podía evitar pensar que, para esa hora al día siguiente, bien podría tener a sus dos hijos de vuelta, sanos y salvos, o podría perderlos a ambos.
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Como se las había arreglo Harry para poder dormir, era un misterio. El atroz dolor de todo el cuerpo lo mantenía despierto. Pensó que tal vez había perdido al conciencia en algún punto de la noche. Se despertó cuando sintió movimiento junto a él. Lucho por abrir sus ojos y vio una figura agachándose hacia él. No había mucho que pudiera hacer para defenderse, sus manos seguían sujetas con las esposas, y también sus pies. Así que se quedo en donde estaba, sin importarle quien estaba con el o lo que le fueran a hacer.
Se sorprendió al sentir una mano en su nuca, levantando su cabeza suavemente. Sintió un frio vidrio tocar sus labios y se dio cuenta de que alguien le estaba ofreciendo agua para beber. Trato de beber lo mas que pudo, estaba horriblemente sediento. Era una calurosa noche de verano.
Harry apartó el vaso cuando no pudo tragar mas y trato de despejar su vista para ver quien estaba con él. Sabia que solo había una persona que lo ayudaría de esa forma.
-Malfoy- susurró Harry.
Una varita se encendió enseguida de Harry y pudo ver el rostro preocupado de Lucius Malfoy. Ayudo a Harry a sentarse y recargarse en la pared. El chico sofoco un gemido cuando su espalda adolorida hizo contacto contra la dura piedra. Se dio cuenta de que Malfoy le había puesto mágicamente una camisa, ya que sentía la suave tela sobre su piel. Le agradeció mentalmente.
-Bebe mas- dijo Lucius.
Harry obedeció y bebió un poco mas de agua antes de echar la cabeza hacia atrás para descansarla en la pared.
-Nunca pensé que llegaría a esto- dijo Lucius tristemente y Harry abrió los ojos para mirarlo.
-Tampoco yo- respondió Harry. Cambio de posición recargado en la pared para poder ver al Mortífago rubio.
-Pero yo que se. Al parecer no sabia que era lo que en realidad estaba pasando a mi alrededor- dijo Harry amargamente.
Lucius se quedo e donde estaba y por primera vez en su vida, Harry vio al Malfoy mayor lucir apenado. Apartando la cabeza y bajando la mirada.
-Harry, debes entender. Lo que sucedió cuando eras un niño... nosotros... teníamos que hacerlo. Era el único modo de asegurarnos que no nos abandonaras. Nunca te lastimamos por que te odiáramos...
-Pero tampoco me quisieron. De haberlo hecho, nunca hubiesen podido tratarme de esa manera- lo interrumpió Harry.
Malfoy no respondió, solo miró a Harry, sin poder decirle nada.
-Pero no te culpo- continuo Harry, apartando la mirada.
-Simplemente seguías ordenes, como... como Bella- Malfoy vio la mirada de dolor que llenó a Harry al pronunciar el nombre de Bella.
-Solo culpo a una persona, al responsable de todo esto. El me quitó mi hogar, me separó de mis padres y luego abusó de mi. Me torturó brutalmente. Voldemort es el responsable de eso. Él me crió, pretendió quererme, me cuidó y me reconforto cuando tenía pesadillas por mi pasado! Cuando él supo todo el tiempo cual era la verdadera razón por la que yo sufría. Él fue el que me hizo llamarlo "padre" y después me hirió como ningún padre debería!- gritó Harry, las lagrimas inundaban sus ojos. Se negó a dejarlas salir. Ya había llorado demasiado mientras crecía. No iba a soltar ni una gota mas.
-Harry...- el chico interrumpió a Malfoy de nuevo.
-No. No intentes justificarte. No servirá- dijo Harry mientras cerraba los ojos nuevamente y trataba de bloquear el dolor que martillaba su cuerpo.
-No intentare justificarme. Se que no tiene sentido. Solo quería decirte... ya sabes, lo que te espera. Sabes muy bien que no dejara que salgas de esta, aunque de verdad quiera. Hará que te tomen como ejemplo. Pero... por favor, por favor, no lo provoques. No digas nada para aumentar su furia. Ruégale si tienes que hacerlo, solo para que no te lastime tanto- Malfoy dejo de hablar al no sentirse capaz de pensar en lo que le pasaría a Harry dentro de poco.
Harry soltó una risa seca y miró el preocupado rostro de Lucius.
-No te preocupes Malfoy, no luchare contra él. Aunque tenga la oportunidad de vencerlo, no me creo capaz de lastimarlo. Tal vez nunca me quiso, pero yo si. Me conoces lo suficiente para saber que no fallare a mi palabra. No importa lo que hagan nunca me rendiré ante él. Nunca le rogare por nada!- finalizo Harry.
Ahora fue turno de Malfoy para sonreír. Levanto su mano y acaricio suavemente la mejilla de Harry.
-Sabia que dirías eso- dijo tristemente.
Sin decir nada mas, Malfoy se puso de pie y salio de la habitación, sin voltear a ver al chico al que había amado como si fuera su propio hijo.
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Snape entro en la mansión Riddle en cuanto el sol había salido. Se había llevado a Draco de vuelta a su casa y lo había convencido de dormir unas cuantas horas antes de comenzar con el plan. A regañadientes, el adolescente obedeció y se había ido a su habitación. Snape sabia que no iba a dormir nada. Él mismo tenia problemas para conciliar el sueño. Estaban planeando una misión de rescate enorme. Si algo salia mal, su vida, la de Draco, y los dos chicos Potter, llegarían a un abrupto y doloroso final.
Justo cuando entro en la mansión, escucho a alguien llamándolo.
-Snape! En donde has estado?
Snape se giro para mirar a Macnair caminando firmemente hacia el. Snape dejo su rostro completamente inexpresivo. No era muy amigo de Macnair.
-Tengo cosas que hacer. Por que?- preguntó bruscamente, siempre lo hacia cuando hablaba con otros Mortífagos.
-Te perdiste toda la diversión! Tuvimos al traidor solo para nosotros anoche!- respondió Macnair alegremente.
Snape era muy bueno ocultando sus emociones y reacciones, así que Macnair no se dio cuenta de que el corazón de Snape había pegado un brinco.
-Pero, pensé que el Lord Oscuro había ordenado que lo dejaran ahí toda la noche. Nos había dicho que lo dejáramos ahí como castigo- dijo Snape.
Lo hizo, pero después debió cambiar de parecer. Nos ordeno a mi y a unos cuantos mas que lo lleváramos a las celdas e hiciéramos lo que quisiésemos, mientras siguiera respirando todo estaba bien- le respondió Macnair con una sonrisa en el rostro.
Snape dudaba mucho que esas fueran las palabras de Voldemort, pero no dijo nada.
-Entonces, todos se divirtieron, no?- pregunto Snape en un tono que indicaba que no le importaba en lo mas mínimo.
Macnair sonrió de lado.
-Ya sabes lo mucho que odiábamos a ese chiquillo. Contoneándose por el lugar como si le perteneciera! Todas esas veces que lo imagine gritando de agonía. Bueno, anoche al fin pude escucharlo en vivo. Que felicidad!- dijo alegremente.
A Snape nunca le gustaron las torturas. Las despreciaba con cada fibra de su ser. Aun cuando era un joven Mortífago prefería simplemente matar y seguir con su trabajo. Hizo lo que tenia que hacer para ganarse la confianza de Voldemort. Macnair era otra historia. Él era amigo de Nott y ambos hombres disfrutaban torturando a los prisioneros.
-Bueno, ya que te divertiste anoche creo que es justo que yo también tenga oportunidad de hacerlo- dijo Snape firmemente.
Macnair miró a Snape, completamente sorprendido.
-Tu?! Pero pensé que odiabas todo eso. Eso de tener sangre de otros en tus manos y todo eso- dijo Macnair.
-Si, pero esta es la excepción. Sabes cuanto tormento me causo ese chiquillo en Hogwarts? Ahora puedo cobrármelas todas.
Macnair sonrió y rápidamente dirigió a Snape a las celdas. El corazón de Snape latía furiosamente en su pecho. Si los Mortífagos de verdad habían tenido luz verde con Harry esa noche no podía ni imaginarse el estado en el que se encontraba el chico. Acaso resistiría hasta que lo salvaran? Cuando se acercaban a las celdas, la sangre de Snape se heló al escuchar gritos de dolor acompañados de carcajadas sádicas. Al parecer aun había Mortífagos con Harry.
Snape giro en una esquina y apenas pudo mantener su mascara de indiferencia. Harry estaba colgado de sus sangrantes muñecas en medio de la celda. Su camisa estaba rota y llena de manchas de sangre y sus pantalones empapados de sangre también. Parecía estar a punto de desmayarse. Había tres Mortífagos rodeándolo, sostenían algo en sus manos. El estomago de Snape se revolvió al darse cuenta de que era lo que sostenían. Tenían atizadores al rojo vivo y tomaban turnos para presionarlos contra la piel del chico.
Harry gritaba cada que uno de ellos ponía el atizador contra su piel. Sus gritos cargados de agonía hacían que Snape sintiera nauseas, sabia que la espalda de Harry probablemente seguía llena de llagas sangrantes.
Cuando retiraron el atizador, Harry se convulsionó hacia adelante, respirando entrecortadamente. No tuvo oportunidad de recobrar el aliento cuando otro Mortífago presionó un atizador en su piel. El Mortífago sonrió maliciosamente antes de poner el atizador detrás de las rodillas de Harry. El grito del chico invadió la celda y el corazón de Snape pareció retorcerse ante el sonido.
-Miren quien decidió venir a unirse a la diversión!- anuncio Macnair cuando él y Snape entraron en la celda. Los otros hombres le dedicaron a Snape miradas curiosas.
-Esto sera divertido- dijo Macnair y los tres hombres le dejaron espacio para que se acercara a Harry. Uno de ellos le tendió el atizador ardiendo a Snape. El profesor se movió con cuidado hasta ponerse frente a Harry.
Harry abrió sus ojos esmeralda llenos de dolor y miró a Snape. No dijo nada, Snape dudaba que tuviera la energía necesaria para hacer algo mas que respirar. Snape levanto el atizador hacia el rostro de Harry y miró como el chico, inconscientemente se alejaba del arma.
-Esto es por Hogwarts!- siseo Snape furioso.
Harry cerro los ojos preparándose para el agónico dolor que vendría. En lugar de sentir el atizador en su rostro, como esperaba, escuchó un encantamiento susurrado y el sonido de gemidos reprimidos.
Harry abrió los ojos y miro, para su sorpresa, que los cuatro Mortífagos caminando tambaleantes fuera de la celda. Tenían la mirada perdida y parecían no tener idea de a donde iban.
Harry miró a Snape, quien seguía de pie frente a él sosteniendo el atizador en una mano y la varita en la otra. Sonrió ante la mirada confundida de Harry.
-Creo que un encantamiento para confundir es mas útil de lo que pensó, señor Potter- susurró Snape.
Harry solo le pudo dedicar una mirada avergonzada pero llena de agradecimiento antes de que sus ojos rodaran hacia atrás y se desmayara.
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La mansión Potter ya estaba llena de gente. Era apenas medio día pero la mayoría de la Orden ya estaba ahí, planeando cuidadosamente lo que harían. Había una palpable tensión en el aire mientras el plan de Snape pasaba entre la gente. La mayoría no quería usar a Damien y Draco. Los estaban arriesgando demasiado. Después de varios debates, todos acordaron que no había otra forma.
James trataba de no hablarle a nadie. Nunca había estado tan nervioso y ansioso en su vida. Se forzaba a si mismo a no pensar lo que le estaría pasando a Harry justo en ese momento. Sabia que su mente explotaría si lo hacia. Su hijo sufría, el mismo hijo por el que James había peleado en de todo el mundo. El mismo hijo que había jurado proteger. Le había fallado a Harry de nuevo, y todo lo que le pasaba a Harry a manos de Voldemort y sus Mortífagos era culpa de James. Se sentía responsable. Como pudo haber dejado que eso pasara?
Salio de sus pensamientos deprimidos cuando Lily llego a su lado. Le tomó la mano y lo miró con tristeza.
-No lo hagas- le susurró la pelirroja suavemente.
-Que?- preguntó James confundido.
-No te culpes. Esto no es tu culpa- le dijo ella.
James miro a Lily, preguntándose como había podido leer sus emociones de esa forma.
-Luces igual que cuando Wormtail se lo llevo. Te culpabas entonces también. Cometimos el error de rendirnos esa vez. No lo haremos de nuevo. Recuperaremos a Harry!- le dijo Lily con mas confianza de la que sentía.
James envolvió a su esposa con los brazos. No había esperado que fuera tan fuerte. Él era el que usualmente la reconfortaba, pero en esa ocasión dejo que sus palabras lo inundaran, haciéndose creerlas.
Las llamas de la chimenea se encendieron y James levanto al mirada para ver a dos chicos salir sacudiéndose. Ambos, Lily y James, se levantaron. No los esperaban.
-David! Darrell! Que están haciendo aquí?- les pregunto Lily al reconocer a los hermanos.
Los dos chicos terminaron de sacudirse y caminaron hacia Lily.
-Se que no estamos en la Orden y que ni siquiera somos Aurores, pero el mundo estará condenado si nos quedamos de brazos cruzados y no ayudamos a Harry. Le debemos mucho- dijo David con determinación.
Lily no supo que decir. Sabia que Harry era el responsable de haberlos salvado, pero aun así aplaudía la valentía de los dos chicos. No iba a ser fácil derrotar a Voldemort y sus Mortífagos, y ahora los hermanos tenían que volver al lugar donde los habían torturado hacia diez años. Les sonrió cálidamente antes de girarse para mirar a James. Amelia Bones apareció en la chimenea un momento después.
Damien y los otros tres adolescentes entraron en la habitación. Habían estado en el segundo piso, lejos de todo el caos y los nervios. Era mejor para ellos quedarse fuera por un rato. Entraron en la habitación justo cuando Fred y George llegaban cargando varias cajas. Todos se giraron para ver a los gemelos mientras luchaban por sacar todas las cajas de la chimenea.
-No, no nos ayuden! Estamos bien!- gritó Fred sarcásticamente.
De inmediato, Ron y Damien, junto con David y Darrell, corrieron a ayudar con las cajas.
-Que, en el nombre de... Fred! George! Que es todo eso?- preguntó Molly mirando a sus hijos molesta.
-Que parece? Es nuestra mercancía. Hemos estado trabajando en esto por un tiempo- res podio George sacando la ultima caja de la chimenea.
Molly miró a sus gemelos incrédula.
-Como es posible?!- siseo molesta.
-En un momento así! Como pueden ser tan insensibles?! Este no es momento de mostrar su mercancía!- les dijo enrojeciendo tanto como su cabello.
-Madre, cálmate! Nos entendiste mal. No vamos a mostrarles nada. Trajimos nuestro material especial para poder usarlo contra los Mortífagos- le dijo Fred sentándose en la silla mas cercana.
Molly aun los miraba molesta.
-Pero ustedes no hacen armas. Hacen cosas de broma. Como es que eso nos ayudara?- Fred y George se miraron entre si.
-Bueno, ya sabes como siempre nos acusas de hacer cosas demasiado... peligrosas? Bueno, tenias razón en preocuparte- dijo Fred moviéndose para abrir una de las cajas.
-Estas son las cosas en las que hemos trabajado los últimos meses, no están terminadas, así que probablemente son algo peligrosas. Nunca sacaríamos a la venta algo que no fuera seguro, pero para usarlos contra Mortífagos y otra basura, son perfectos!- finalizó George.
Todos los presentes miraban a los dos chicos. Observaban como los gemelos sacaban productos y comenzaban a mostrarles como funcionaban. Tenían de todo, desde fuegos artificiales hasta dardos ácidos y polvo pica pica que no dejaba de dar comezón sin importar lo que hicieras.
-Todo esto es genial, pero no entiendo como podemos usarlo. Estaremos luchando con nuestras varitas- dijo Tonks mirando una trampa en particular que estaba llena de dientes puntiagudos.
-Los Aurores son buenos en los duelos, pero el resto de nosotros necesitamos un poco de ayuda al pelear, en especial cuando luchamos contra un gran numero de Mortífagos- respondió Fred.
-Chicos, ustedes no vendrán... los gemelos no dejaron que su padre terminara la frase cuando ya estaban discutiendo.
-Oh si, si que iremos! El resto de nuestra familia ira, incluidos los mas pequeños, no pensaran que nos quedaremos atrás- dijo Fred mirando a Ron y Ginny.
-Si, ademas, él salvo a nuestra hermanita, mas de una vez. Vamos a ayudarlo- dijo George. Eso suavizo las miradas de Arthur y Molly.
Antes de que alguien mas dijera algo, la chimenea se encendió de nuevo y Dumbledore apareció. Camino por entre la gente. Sus ojos azules escanearon la habitación antes de dirigirse a todos ellos.
-He hablado con el Ministro. Quiere que todos nos dirijamos al Ministerio. Monitorearemos el hechizo de rastreo desde ahí. Todos, por favor vayan hacia allá. Todos los otros Aurores ya están esperando.
Lentamente, la multitud comenzó a salir rumbo al Ministerio. James sintió su corazón acelerarse al darse cuenta que, en unas horas, Damien se dirigiría a la Mansión Riddle.
Detuvo a Damien antes de que se fuera con sus amigos y, sin decir palabra, lo abrazo fuertemente. Damien estaba muy pálido y, por mas que tratara, no podía calmar su corazón. Sus manos temblaban fuertemente y cada vez que pensaba que se enfrentaría a Voldemort, su estomago se revolvía horriblemente.
-Damy, aun hay tiempo. Si no quieres hacer esto...- comenzó James, pero no pudo terminar.
Damien juntó toda su fuerza y le dedico una reconfortante sonrisa a su papá.
-Todo saldrá bien, papá. Ya lo veras.
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En realidad el plan era simple. Snape llegaría a la Mansión Riddle con Draco y Damien. Entregarían a Damien a Voldemort ya que tenia el Layhoo Jisteen. El hechizo rastreador estaría puesto en la piedra y les permitiría a los Aurores en el Ministerio descubrir la locación de la Mansión Riddle. En cuanto tuvieran la información necesaria, los Aurores podrían rescatar rápidamente a Harry y tal vez hasta capturaran a Voldemort.
Solo había un par de problemas menores que podrían destruir todo el plan. En primer lugar, Draco tenia una enorme responsabilidad, ya que Voldemort no confiaba en él. Siendo amigo de Harry iba a ser un reto poder ocultar sus emociones y proclamar su lealtad a Voldemort, y tendría que hacerlo, estaba casi seguro, frente a Harry. Draco tendría que utilizar toda su habilidad en oclumancia para probarle a Voldemort que era leal a él y no a Harry. Lucius Malfoy también era un problema, ya que padre e hijo estaban molestos y no se hablaban mutuamente. Podría arruinar todo también. Pero Draco era el único que podía entregar a Damien, ya que no tenia la Marca Tenebrosa, así que podría tocarlo. El plan era decirle a Voldemort que Damien confiaba en Draco, pensando que era amigo de Harry y que lo ayudaría, y así Draco se las había arreglado para capturarlo.
El segundo problema era el tiempo. El hechizo de rastreo estaría desorientado por las protecciones que rodeaban la mansión. Les tomara algo de tiempo, por lo menos veinte minutos, en poder localizarla correctamente. Habían acordado darle media hora al encantamiento para asegurarse que fuera la marcación correcta y los Aurores pudieran aparecerse lo mas cerca posible. Eso significaba que Damien tendría que hacer tiempo y no entregar la piedra rápidamente. Sabia que no podrían quitarle la piedra a la fuerza así que tendría la posibilidad de controlar un poco el tiempo. Sin embargo, Damien también sabia que Voldemort intentaría quitársela a la fuerza, y muy probablemente usaría a Harry para eso. Damien no estaba seguro de como manejaría eso. No podría soportar ver como torturaban a su hermano, en especial si era por culpa suya.
El ultimo problema era el mismo Damien. Nunca había enfrentado algo tan grande. Draco y Snape podían manejar a Voldemort, pero Damien nada mas había encarado a unos cuantos Mortífagos. Y aun así, siempre lo había protegido el Layhoo Jisteen o el mismo Harry. Como iba a poder enfrentar al Lord Oscuro era algo que preocupaba a todos. El éxito de la misión dependía de Damien. Si entregaba la piedra demasiado pronto, todo estaría arruinado. Los Aurores necesitaban tiempo para llegar al lugar. Si Damien daba la piedra sin que los Aurores supieran donde estaban, seria demasiado tarde para salvarlos a todos.
Damien seguía repasando los detalles en su cabeza mientras caminaba por la colina que dirigía a la mansión Riddle. Tenia que mantener la esperanza de que todo eso iba a funcionar. Caminaba detrás de Draco, tratando de no tropezar con el suelo irregular. Snape iba detrás de él, apuntándolo con la varita. Las manos de Damien estaban encadenadas con unas esposas. Una delgada cadena unía las esposas en las manos de Damien con la punta de la varita de Draco. Tenían que hacer esto de la manera correcta. Los Mortífagos los estarían vigilando, no podían permitirse cometer errores.
Habían esperado a que anocheciera para dirigirse a la mansión. Ya era bastante tarde cuando habían dejado el Ministerio. El sol había desaparecido y las sombras lo cubrían todo. Mientras mas oscuro mejor para los Aurores, les daría la ventaja.
A Damien lo recorrió un escalofrío a pesar de que la noche era cálida. Su corazón no dejaba de martillarle el pecho y sus piernas temblaban como gelatina. No tenia que actuar como si estuviera asustado, ya estaba aterrorizado al pensar que enfrentaría a Voldemort. Snape se movió para quedar frente a Draco cuando los Mortífagos en la entrada lo habían apuntado con la varita en cuanto había aparecido.
Snape hablo en voz baja señalando a Draco. Rápidamente, Draco tiró de la cadena con la que sujetaba a Damien, jalando al chico rudamente hacia la puerta. Los Mortífagos miraron a Damien, sus ojos dirigiéndose rápidamente a la piedra negra en su cuello. Damien trato de no estremecerse por al forma en la que lo miraban. Perecía que lo odiaban y estaban furiosos con él.
Damien se quedo quieto mientras los dos Mortífagos pasaban sus varitas a su alrededor. Como era de esperarse, de las varitas salieron varios rayos de colores al pasar por el pendiente. Los Mortífagos no parecieron muy convencidos, pero siguieron con la revisión de Draco y Snape. Una vez terminada la revisión, los dos hombres se movieron y los dejaron pasar por las puertas. Las palabras que Snape le había dicho, justo antes de entrar en los terrenos de la mansión, retumbaron en la cabeza de Damien.
"Una vez dentro estarás solo. Draco y yo no podemos interferir cuando estés frente a Voldemort. Debes de darle el pendiente hasta que pase el tiempo. Debes esperar mi señal. El éxito de esta misión depende de ti."
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La tensión en el aire se podía cortar con un cuchillo mientras Dumbledore se sentaban, concentrándose en el hechizo de rastreo. James agradecía que era Dumbledore quien había hecho el hechizo. No confiaba en nadie mas. La habitación estaba llenad e gente, pero estaba extrañamente silencioso. Nadie quería hacer un solo ruido, tenían miedo de romper la concentración de Dumbledore. James sentía que su garganta comenzaba a cerrarse. Su corazón seguía martillando sus costillas. Había enviado a su hijo de trece años con Snape y Draco a la casa de Voldemort. Su mente soltaba gritos de que algo iría mal.
Jace pasó la mirada por los ocupantes de la sala. Todos parecían nerviosos y tensos. Para algunos, como Remus, Sirius, la familia Weasley y los Longbottom, se entendía. Todos estaban preocupados por Harry y querían al chico. Los otros, la mera idea de emboscar a Voldemort en su propia casa era causa de todo su nerviosismo.
James salio bruscamente de sus pensamientos cuando Dumbledore levanto la mirada y lo miró antes de hablar, por primera vez desde que habían llegado al Ministerio.
-El hechizo de rastreo se desorientó. Ya están dentro de la mansión Riddle.
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Damien no tuvo oportunidad de mirar a su alrededor al entrar en la mansión. Se veía que era tan grande como Hogwarts, pero era un sentimiento totalmente diferente. Damien estaba seguro que, aun si era de día, ese lugar estaría envuelto en sombras. No podía imaginar a Harry creciendo ahí. Parecía estar tan aislado del resto del mundo, tan sombrío.
Se tambaleo hacia adelante cuando Draco tiró nuevamente de la cadena. Damien lo miró con el ceño junto pero siguió caminando. Estaba secretamente impresionado de Draco. El joven Slytherin se las arreglaba para mantener su mascara sin expresión en el rostro. Sus ojos eran fríos y carentes de emoción, aunque Damien sabia que el chico también estaba aterrado.
Snape caminaba como si fuera por los pasillos de Hogwarts, dándoles castigos a los estudiantes. Damien vio las puertas de caoba que dirigían al estudio de Voldemort y sintió su estomago retorcerse. Respiró hondo y se dijo a si mismo que podría hacerlo. Podría hacerlo.
Las puertas se abrieron y Damien entro en la habitación en donde se encontraba el mago mas oscuro de todos los tiempos.
Voldemort estaba sentado en su silla y no reaccionó al ver a los tres magos entrar en su estudio. Damien sintió una picazón en su pecho al mirar a Voldemort. Había visto fotografías, muchas veces en el diario El Profeta y algunos libros. Pero una cosa era ver a alguien en una fotografía y otra completamente diferente estar de pie frente a él.
Damien recordaba las instrucciones que le había dado Snape de lo que debía de hacer cuando estuvieran en presencia de Voldemort. Le había dicho a Draco que usara cada onza de su habilidad en Oclumancia, todo lo que había aprendido. Y a Damien lo había mirado por un instante antes de indicarle que simplemente no hiciera contacto visual con él. Ese no era el problema, había pensado Damien. No quería mirarlo de todos modos. Damien sintió que lo jalaban bruscamente y entonces se dio cuenta de que Snape y Draco estaban arrodillados frente a Voldemort. Draco había tirado de la cadena, forzando a Damien a arrodillarse también. Damien se quedó quieto, demasiado asustado para moverse.
-Explíquence- demando la fría voz de Voldemort.
Snape comenzó la explicación y Damien trato de prestar atención a lo que pasaba, pero su mente estaba concentrada en buscar a Harry. No podía verlo en ningún lugar. No había dicho Snape que tenían a Harry en el estudio de Voldemort? Eso significaba que debía estar ahí.
Draco se puso de pie cuando se lo ordenó Voldemort y Damien se maravillo de lo calmado que lucia. Pero en realidad, a Draco le costaba mucho mantenerse en pie. Le temblaban las piernas y podía sentir la fría mirada de Voldemort quemándolo. También había alcanzado a ver a su padre, mirándolo sorprendido. Lo había ignorado y se había enfocado en mantener sus escudos mentales en pie.
-Entonces, has decidido volver a mi?- preguntó Voldemort con tono amargo y Damien se dio cuenta de que Voldemort no soportaba a Draco.
-Mi Lord. Nunca lo dejé. Siempre fui su fiel sirviente- dijo Draco haciendo una profunda reverencia.
Voldemort se puso de pie lentamente y dio un paso hacia ellos. Damien sintió que su corazón iba a explotar de un segundo a otro. "Oh, Dios, solo quédate en donde estas. Por favor, estate lejos!", gritó en su mente.
-Esperas que crea eso cuando nunca demostraste nada de lealtad?- siseo Voldemort molesto.
Draco pareció quedarse sin palabras momentáneamente, pero recupero la compostura. Mantuvo sus escudos en su lugar antes de responder.
-Mi Lord, me disculpo por mi comportamiento. Solo me dejé llevar por Har... por él. No pretendía ofenderle. Nunca podría ni siquiera pensar en faltarle al respeto. Mi familia siempre ele ha servido y yo no quiero mas que seguir sus pasos.
Voldemort no reaccionó ante nada de lo que dijo Draco. Continuó estudiando a Draco con sus ojos rubí. Draco no dejo que su mascara de indiferencia fallara un instante mientras tiraba de la cadena haciendo que Damien se pusiera de pie.
-Mi Lord, le he traído algo para probar mi lealtad. Draco tomo a Damien rudamente del brazo y lo lanzo a los pies de Voldemort. Damien no se atrevió a levantar la mirada. Mantuvo su vista fija en el suelo.
Voldemort había reconocido a Damien en el segundo que había aparecido en la habitación. Recordaba haberlo visto en los recuerdos de Nott. Recordaba como los hechizos, los que le había lanzado Nott, habían fallado al blanco y desaparecido en el aire. Miró fijamente al chico que temblaba frente a él. No era ni remotamente poderoso como para haber hecho alguna clase de conjuro para hacer desaparecer hechizos en el aire.
-Él tiene algo que le pertenece, Mi Lord. Me temo que no pude quitárselo a la fuerza, es por eso que lo traje ante usted- finalizó Draco.
Damien levantó la mirada cuando Voldemort se le acercó. Draco tiró de l a camisa de Damien para que se enderezara y la piedra negra quedara a la vista. La reacción de Voldemort fue aterradora. Sus ojos rojos resplandecieron de furia e instintivamente estiró el brazo para tomar a Damien. Voldemort no salió disparado como le había pasado a Snape. Casi había tomado a Damien por el cuello cuando retiró la mano rápidamente como si le hubiera quemado. Le dedico al chico una mirada asesina provocando que las piernas de Damien temblaran aun mas.
-Harry!- susurró Voldemort. Había deducido lo que Harry había hecho. Había robado el Layhoo Jisteen y lo había utilizado para proteger a ese niño. Había tomado su preciosa pierna y le había dado un uso tan patético como ese. Voldemort se giró hacia los dos Mortífagos frente a la puerta.
-Tráiganlo!- siseó furioso y Damien sintió su corazón dar un brinco.
Los dos hombre se apresuraron a obedecer a su Amo. Regresaron casi al instante y Damien no pudo evitar el grito de horror al ver como arrastraban el ensangrentado cuerpo de Harry. Los Mortífagos lanzaron a Harry al puso y se quedaron de pie junto a él, varitas listas.
Harry solo se quedó ahí. Ni siquiera intentó sentarse o levantar la mirada para ver en donde estaba. Damien sintió sus ojos picarle al ver el estado en el que se encontraba su hermano. Las ropas de Harry estaban manchadas de sangre, sus manos y muñecas sangraban y, a través de la camiseta que Harry llevaba, Damien podía ser los profundos cortes y las quemaduras que llenaban su espalda. No podía dejar de mirarlo. Quería correr hacia él y ayudarlo, pero sabia que no se lo permitirían. Apartó la mirada de su hermano y la dirigió a Voldemort.
Era una visión extraña. Damien esperaba ver a Voldemort sonriendo, incluso soltar una risa maliciosa al ver el estado en el que se encontraba Harry. Esperaba que el mago oscuro se regocijara de como había logrado torturarlo. Pero en lugar de eso, Voldemort miraba a Harry con dolor y, por mas extraño que pareciera, arrepentido. Damien no entendía por que. Harry estaba así por ordenes de Voldemort. Había sufrido de esa manera por que Voldemort así había querido. Por que miraba a Harry de esa forma?
Harry gimió y se llevó lentamente una mano a la frente. Damien lo miró presionar su cicatriz y lo escuchó soltar un pequeñísimo sollozo. Damien sabia que Voldemort estaba molesto, por sorprendente que fuera, por la condición en la que se encontraba Harry, y era por eso que la cicatriz le estaba doliendo.
Voldemort pareció salir de sus pensamientos e instruyo a los dos hombres que se pusieran a ambos lados de Harry. Con rudeza, tomaron a Harry por los brazos y lo forzaron a ponerse de rodillas. Harry siseo al sentir el dolor inundar su cuerpo una vez mas. Apenas si pudo abrir los ojos para concentrarse en donde estaba. Sabia que estaba con Voldemort de nuevo. El dolor en su cicatriz se lo había dicho.
Harry pensó que estaba de vuelta con Voldemort por que al fin había decidido matarlo. Lo habían torturado por veinticuatro horas, tal vez Voldemort ya se había aburrido.
La vista borrosa de Harry se aclaró y pudo ver la extraña escena frente a él. Vió a Draco primero. Su amigo lo miraba con expresión fría. Su rostro no mostraba preocupación mientras miraba a Harry. Harry estaba confundido. "Que demonios hace Draco aquí? Acaso quiere que lo maten?"
Y fue entonces que Harry notó la cadena. Los ojos de Harry siguieron la cadena hasta que llegó al ver un rostro que creyó nunca mas ver, y mucho menos en la mansión Riddle. La rasposa respiración de Harry se detuvo cuando sus ojos miraron a su hermano.
"Damien! Oh Dios, por que esta Damien aquí?!" la mente de Harry gritaba llena de pánico. No entendió lo que sucedía hasta que volvió a ver la cadena que conectaba a Damien con Draco. El horror llenó la mente de Harry al entender lo que sucedía y miró a su mejor amigo incredulamente.
-Draco- se las arreglo para murmurar.
Draco simplemente sonrió de lado como respuesta. En su interior, Draco estaba a punto de quebrarse. No podía soportar la mirada que le dedicaba Harry en ese momento. Después de todas las traiciones que Harry había sufrido en su vida, esa era seguro la que peor le caía. Pero Draco logró controlar sus emociones. Era un Slytherin. Podía enterrar sus emociones muy dentro de él cuando era necesario.
-Por que?- la voz de Harry era ronca y seca.
-Debería ser obvio. Deberías de saber que yo valoraría mas la protección que la amistad- respondió Draco, sus palabras cargadas de veneno.
-Por que iría en contra de lo que me enseñaron y me uniría al lado perdedor? Quiero tener poder por encima de todos, deberías saber que los Malfoy haríamos lo que sea por poder- continuo.
El dolor en los ojos de Harry se convirtio en rabia y se estiró para intentar tomar al Slytherin. Los Mortifagos tomaron a Harry por los brazos y lo detuvieron, aunque no habia mucho que Harry pudiera hacer en el estado en el que estaba.
Draco simplemente le sonrió a Harry, avivando la furia del chico.
Voldemort se giro para mirar a Harry, sus ojos brillaban de rabia.
-Debí saber que usarías mi Layhoo Jisteen para una cosa como esta!- dijo furioso señalando a Damien.
Los ojos esmeralda, llenos de pánico, iban de Damien a Voldemort.
El Lord Oscuro se movió hasta quedar de pie justo frente a Damien. Movió su varita y las cadenas que lo aprisionaban desaparecieron de inmediato. Damien lo miró sorprendido, pero rápidamente aparto la mirada.
-Tienes algo que me pertenece. No es tuyo. Quiero que me lo devuelvas- instruyó Voldemort.
Conjuró una caja de madera y la sostuvo en su mano. Sabia que no seria capaz de tocar el pendiente, aun después de quitárselo al niño. Sabia que tenia que hacer que Harry quitara todos los hechizos que le había puesto.
Damien sintió que su cuerpo se estremecía de horror. Eso era todo. Tenia que demorar la entrega de la piedra. Vagamente recordaba cuanto tiempo había pasado desde que habían llegado a la mansión. Sentía como si fueran horas. Pero sabia que no podía ser, Snape aun no le daba la señal.
Damien levanto su mano para tocar la piedra. Aun en un momento como ese, Damien sintió su cuerpo y mente relajarse al sentir la suave textura.
-No acostumbro repetir las cosas!- dijo la fría voz de Voldemort provocando que el corazón de Damien se detuviera un segundo. Voldemort seguía de pie con la caja en sus manos.
Damien movió su mano para quitarse el pendiente, no lo entregaría inmediatamente, simplemente se lo quitaría del cuello.
-Damy, no!
Damien se detuvo cuando Harry le gritó. Harry seguía siendo detenido por los dos Mortífagos y Damien estaba seguro de que Harry no seria capaz de mantenerse en pie él solo, pero no por eso dejaba de forcejear para soltarse.
Harry luchó para soltarse del agarre de los dos Mortífagos. Todo su cuerpo le dolía horriblemente y sabia que sus piernas eran inútiles ahora que estaban rotas. Pero no podía detenerse. Damien no se podía quitar el pendiente. Ya no estaría protegido. La piedra seguiría unida a él, pero no podría protegerlo por que no estaría en contacto con él.
-Damy! Me juraste que no te lo quitarías!- gritó Harry desesperado.
Damien lo miraba con los ojos llenos de lagrimas. Harry estaba determinado a protegerlo aun en un momento como ese, se preocupaba mas por la seguridad de su hermano que por la de él mismo.
-Dame la piedra antes de que te fuerce a hacerlo- susurró Voldemort con voz mortal. Ignoraba completamente a Harry.
-No puedes forzarme- Damien sabia que había cruzado la linea en cuanto había dicho las palabras. Se quedo de pie donde estaba, pero se encogió al sentir la penetrante mirada de Voldemort quemarlo.
Sin decir nada mas, Voldemort hizo una seña a sus Mortífagos. Damien miró como los hombres lanzaban rudamente a Harry al suelo antes de lanzarle una maldición Cruciatus.
El gritó de Harry hizo eco en la habitación y Damien sintió que su cuerpo se desgarraba al escucharlo. Él era el responsable de eso. Quería arrancarse el collar y lanzarselo a Voldemort, pero una pequeña parte de él le decía que tenia que esforzarse, que todo terminaría pronto. Esa era la parte mas dura del plan. Tenia que soportarlo.
La maldición cesó y Harry dejó de gritar. Se quedo tendido en el suelo, jadeando y tratando de dejar de temblar. Damien seguía sin moverse para quitarse la piedra. Vio a Voldemort indicar de nuevo a sus Mortífagos que lanzaran otra maldición. Damien gritó también en esa ocasión cuando Harry se convulsionó en el suelo frente a él.
Cuando la maldición cesó esa vez, Damien ya estiraba la mano para quitarse el pendiente. No creía que Harry sobreviviría a mas maldiciones. Se dio cuenta de las lagrimas que recorrían sus mejillas cuando iba a quitarse el collar.
-D... Damy!- jadeó Harry. Damien levantó al mirada hacia su hermano mayor sin poder evitar los sollozos que se le escapaban.
-P... por favor, no- dijo Harry. Le dolía incluso hablar.
-Lo siento, Harry- le dijo Damien entre sollozos.
Sus manos temblaban. Sabía que Snape aun no le daba la señal, pero tenia que hacer algo para evitar que siguieran lanzandole maldiciones a Harry. Damien caminó hacia Voldemort, podía sentir como Draco y Snape lo miraban fijamente desde atrás, pero no se quedaría sin hacer nada dejando que torturaran a Harry.
Se quedo de pie frente al Lord Oscuro. Apretaba la piedra fuertemente en su mano. El miedo que había sentido por Voldemort se había evaporado. Ahora no sentía nada mas que odio puro. Él había criado a Harry. Lo había llamado "hijo" y ahora había ordenado que lo torturaran de esa manera.
Damien miró la caja de madera y después miró a Voldemort.
-Puedes tener esto, no lo necesito. Pero quiero que sepas algo. Cuando Harry llego con nosotros al principio, hablaba de ti como cualquier hijo hablaría de su padre. Permaneció leal a ti, aun después de que supo la verdad. Destruyó tus Horrocruxes, si, pero nunca quiso destruirte! De haberlo querido, ya te habrías enterado por medio del Ministerio desde hace mucho tiempo. Aun después de volver con su familia, Harry seguía siendo tu hijo. Creo que tu nunca aprendiste a ser un padre. De haberlo hecho nunca hubieses fallado.
Damien estaba perdido en su enojo, ni siquiera había pensado que, de haber podido, Voldemort lo hubiese matado incluso antes de que comenzara a hablar. Como Damien seguía sosteniendo el Layhoo Jisteen, Voldemort no podía lastimarlo. Miraba a Damien con furia y el chico supo que había dado en el clavo. Solo entonces, las palabras que Damien estaba esperando llegaron a sus oídos.
-Señor Potter, haga lo que le dicen!
Snape le había dado la señal. Esas eran las palabras que habían acordado. Sabia que esas palabras eran las que le decía a Damien todos los días en Hogwarts. Damien sintió el alivio invadirlo al darse cuenta de que su papá y los Aurores estaban en camino. Sonrió amargamente a Voldemort antes de soltar el pendiente dentro de la caja de madera. Escuchó el jadeo horrorizado de Harry en cuanto la piedra negra golpeó el fondo de la caja.
Voldemort cerró la caja y con cuidado la metió entre sus ropas. Miró a Damien lleno de furia. Lo apunto con la varita al tiempo que Harry comenzaba a gritar desesperado.
-Voldemort, no, por favor! Por favor, déjalo ir!- Harry rogaba mientras las lagrimas salían de sus ojos. Sabía que no tenia sentido rogarle, Voldemort no sabía lo que era la piedad, pero Harry no sabía que mas podía hacer.
A solo unos pasos de distancia, Lucius Malfoy sintió su corazón retorcerse al escuchar a Harry rogarle a Voldemort. Recordaba lo que Harry le había dicho esa mañana. Que no le rogaría a Voldemort por nada. Había deseado que Harry pudiera aferrarse a esa pequeña parte de su dignidad, pero ya no era posible.
-Por favor, déjalo ir! Déjalo fuera de esto!- gritó Harry desesperadamente mientras seguía forcejeando con los dos Mortífagos.
-Tú debiste haberlo dejado fuera de esto! Esto lo provocaste tu, no yo- siseo Voldemort molesto.
Snape y Draco habían tomado sus varitas en secreto y estaban listos para usarlas de ser necesario. Snape maldecía a medio mundo en su cabeza. En donde demonios estaban esos imbéciles Aurores? Cuanto les tomaría llegar?
Voldemort levantó su varita y apuntó directamente al corazón de Damien, listo para arrancarle la vida.
-Voldemort! No!- gritó Harry al ver que Voldemort se preparaba para atacar.
Antes de que pudiera pronunciar las palabras, un estallido se dejo oír dentro de la habitación. Los Mortífagos corrieron buscando refugio cuando las puertas y ventanas estallaban dejando entrar una multitud de Aurores vestidos con sus uniformes azules. Snape y Draco sacaron sus varitas y apuntaron a Voldemort. Damien tomó la oportunidad para alejarse de Voldemort y rápidamente retrocedió buscando refugio junto a Snape y Draco. Ellos se plantaron frente al chico, protegiéndolo de cualquier maldición.
Harry miró sorprendido como todos y cada uno de los Aurores del Ministerio entraban en el estudio de Voldemort. Sus ojos se fijaron en Damien, quien estaba siendo protegido por Draco. Los ojos de Harry encontraron los del rubio y el Slytherin lo miró disculpándose. Quería desesperadamente que Harry entendiera por que había actuado como lo hizo. Harry entendió que todo había sido una actuación. Había sido un plan para traer a los Aurores. Parecía que Voldemort también se había dado cuenta. Harry sintió su cicatriz arder furiosamente y apretó los dientes fuertemente intentando contener los gritos de dolor. Los Mortífagos lo sujetaron aun con mas fuerza apuntándolo con sus varitas y lo empujaron hasta ponerlo de rodillas.
Harry miró a su papá, junto con su mamá, Sirius y Remus de pie al frente de la formación, sus varitas apuntaban a Voldemort. James paseo la mirada por la habitación, buscando a Harry. Cuando al fin lo encontró tuvo que reprimir el grito de horror que le provocó.
Harry miró a su papá también, tratando de contener sus emociones. Honestamente había pensado que nunca lo volvería a ver. Harry parpadeó para apartar las lagrimas que habían aparecido gracias al dolor de su cicatriz. Vio a Ron, Hermione y Ginny de pie entre la multitud de Aurores. También pudo ver a Frank, Alice e incluso a Neville.
Harry sintió que se desmayaba del dolor. Su cicatriz estaba ardiendo y ya no podía reprimir los gemidos de dolor que le provocaba.
Sirius y Remus apuntaron con sus varitas a los Mortífagos que sostenían a Harry. Sirius les hizo una seña para que se alejaran de Harry, ambos hombres, al verse en desventaja, soltaron a Harry y retrocedieron. Harry cayó al suelo, siseando de dolor. Sirius y Remus fueron hacia él rápidamente.
Voldemort miraba la masa de Aurores que estaban dentro de su casa, todas su varitas lo apuntaban a él y a sus Mortífagos. Sintió la ira hirviendo dentro de él al mirar a Snape y Draco apuntándolo también. Lo habían engañado!
Un mago alto se abrió paso por entre los Aurores, con su varita lista pero sin apuntar a nadie. Voldemort se estiró a toda su altura cuando su antiguo profesor se detuvo frente a él. Dumbledore miraba a Voldemort con un poco de tristeza reflejada en sus ojos. Nunca pensó que el pequeño niño por el que había ido al orfanato terminaría convirtiéndose en eso. Una persona obsesionada por el poder y sumergida por completo en la magia negra, el huérfano Tom Riddle se había convertido en el monstruo, Voldemort.
-Se acabó, Tom- dijo Dumbledore en voz baja.
Voldemort miró a Dumbledore lleno de furia. Sus ojos escanearon la habitación y rápidamente se dio cuenta que los superaban en numero. Sun sus Horrocruxes, no podía arriesgarse a que le dieran con una maldición asesina. Sus ojos volvieron a Dumbledore.
-Aun no!- siseó.
La mano de Voldemort se estiró en dirección a donde estaba Harry, que seguía en el suelo. Antes de que alguien pudiera reaccionar, o de que Sirius pudiera alcanzarlo, Harry salió disparado en dirección a Voldemort. Harry voló por la habitación hasta quedar entre los brazos estirados de Voldemort. En cuanto el adulto tuvo al chico junto a él, ambos desaparecieron del lugar.
James y unos cuantos mas lanzaron hechizos hacia Voldemort, pero el lord Oscuro desapareció antes de que alguno le diera. Los Mortífagos que quedaban tomaron la oportunidad para aparecerse también. Solo unos cuantos Mortífagos habían sido arrestados.
James se quedo con su varita aun apuntando al punto donde Voldemort había estado. Se había ido! Se había llevado a Harry con él! Voldemort sabia que todo había acabado pero no se detendría hasta haber tomado venganza.
Al parecer Voldemort podía controlar sus protecciones mucho mejor de lo que habían pensado. Debió de haber quitado el campo antiaparicion justo cuando el ataque había iniciado. Es por eso que no había tratado de huir cuando se dio cuenta de lo que pasaba, estaba quitando las protecciones con su mente para poder salir de ahí.
Todos entraron en pánico de inmediato. Los Aurores no podían creer que Voldemort se les hubiese escapado tan fácilmente llevándose a Harry con él. La mayoría de los Mortífagos también lo habían seguido y habían desaparecido antes de que los Aurores pudieran detenerlos. De todos los hechizos que habían sido lanzados, solo unos cuantos habían dado en el blanco.
-Que hacemos ahora?- escuchó James que alguien gritaba.
James levantó la mirada y se fijó en Lucius Malfoy, lo miraba también. El rubio no había intentado escaparse. Seguía de pie en el mismo lugar y no prestaba la mínima atención a los Aurores que lo apuntaban con su varita y que demandaban que se rindiera y tirara la propia. Miró a James con los ojos llenos del mismo miedo que James sentía en ese momento.
-Hogsmeade- susurró Lucius antes de desaparecer.
-Todos! Vayan a Hogsmeade, ahora!- gritó James y se preparó para aparecerse. Voldemort iba a cumplir su promesa. Se había llevado a Harry a la tumba negra.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Harry dio contra el suelo cuando llegaron a Hogsmeade. Sintió como el golpe lo dejaba sin aliento. Los Mortífagos que también habían llegado habían comenzado a lanzar hechizos para que las personas de Hogsmeade salieran de sus casas y miraran lo que pasaba afuera. Voldemort se agacho rápidamente, tomó a Harry por el collar de su camiseta y comenzó a arrastrarlo por las calles del pueblo.
Harry jadeó cuando el dolor volvió a sentirse por todo su cuerpo. Trató de deshacerse del agarre de Voldemort, pero no podía rogarlo. Harry no podía ver hacia donde lo llevaban y no pudo reprimir los gritos de dolor cuando sintió que el suelo comenzaba a raspar su piel. De pronto sintió como filosos bordes le habían cortes en las piernas y se dio cuenta de que lo arrastraban por unas escaleras.
Harry trató de levantarse, pero sus piernas no obedecían, todo lo que podía hacer era tratar de soportar el dolor que lo invadía. Sintió que lo lanzaban al suelo y le tomo un instante recuperar el aliento. Su cuerpo entero le punzaba de dolor. Lentamente abrió los ojos y sintió como si el aire a su alrededor se esfumara.
Estaba al pie de la tumba negra. La lapida era alta y tenia grabado el nombre de Harry, brillaba a la luz de la luna. Harry había visto la fotografía de esa tumba en el diario el Profeta, pero aun así, verla en vivo le daba escalofríos. Miró desesperado a su alrededor. No quería morir así! No quería que lo enterraran vivo! Apretó los dientes tratando de levantarse, pero no podía debido a sus múltiples heridas. Su cicatriz seguía quemandole y el dolor lo hacía sentir a punto de desmayarse.
Los residentes de Hogsmeade se vieron forzados a salir de sus casas y observar la venganza de Voldemort. Harry vio como Voldemort hacía levitar la cubierta de la tumba. Harry sintió el miedo apoderarse de él. Voldemort de verdad iba a enterrarlo vivo! Harry no pensó que en realidad fuera a hacerlo!
Voldemort se giró hacia Harry, apuntándolo con la varita e hizo que levitara. Harry sintió como se separaba del suelo. Podía ver a la aterrorizada gente de Hogsmeade mirando todo con la boca abierta. Harry sintió como lo movían hacia la tumba. Sabía que era inútil resistirse. No sería capaz de romper el hechizo en su condición. Sus ojos esmeralda llenos de pánico miraron a Voldemort. Harry colgaba en el aire a mitad de camino mirando fijamente los rojos ojos de Voldemort.
-Tu te provocaste esto- le dijo Voldemort con voz firme. Harry no pudo responder. El hechizo que lo sostenía era demasiado fuerte como para intentar escapar.
Justo antes de que Voldemort lo lanzara dentro de la tumba, un estallido se dejo escuchar y muchísimas voces furiosas comenzaron a lanzar hechizos. Harry miro a los Aurores desplegarse y comenzar a atacar a los Mortífagos. Voldemort se quedo quieto, sin dejar caer a Harry en la tumba pero sin alejarlo tampoco.
Voldemort miró a James, Lily y otro puñado de Aurores correr frenéticamente hacia él. Pero antes de que pudiesen llegar a las escaleras, chocaron contra una pared invisible y cayeron de espaldas. Los ojos avellana de James se llenaron de terror al darse cuenta de lo que Voldemort había hecho.
Los Aurores comenzaron a lanzar hechizos a la pared invisible, tratando de quitarla y llegar a Harry. No importaba que hechizo usaran, no podían romper la barrera que Voldemort había puesto.
Voldemort seguía manteniendo a Harry colgando en el aire, dejando que todos miraran como Harry luchaba intentando contener el dolor que sentía. Harry cerró los ojos fuertemente tratando de ignorar la humillación que comenzaba a invadirlo.
Dumbledore apareció de repente junto a Lily y trató de romper la barrera. Tampoco tuvo éxito. Trató de razonar con Voldemort.
-No quieres hacer esto, Tom! No quieres matar a Harry!- gritó Dumbledore para hacerse oír.
Voldemort dirigió su roja mirada hacia Harry.
-Tienes razón- susurró, mas para Harry que para Dumbledore.
-No quiero hacer esto. No sin que te despidas propiamente- finalizó. Lanzó a Harry lejos de la tumba, mandándolo rodando por las escaleras.
Lily soltó un grito de horror al ver a su hijo rodar golpeándose por los escalones de concreto. Harry aterrizó al pie de las escaleras, a unos cuantos pasos de sus padres. James sintió su corazón latir sin control al ver que Harry no se movía.
James trató de pasar la barrera. Furiosamente lanzó hechizo tras hechiza pero nada servia. Voldemort se paró junto a Harry.
-De verdad no quería hacer esto! Quería darle un futuro! Un futuro lleno de poder. Todo mago y bruja se inclinaría ante él, pero ustedes se lo negaron! Ustedes son los responsables de esto- les gritó Voldemort a James y Dumbledore.
-Voy a rectificar el error que cometí hace todos esos años. Debí matarlo la primera vez que puse mis ojos en él!- continuó.
Apunto a Harry con la varita, ignorando los furiosos y desesperados ataques de los Aurores tratando de romper la barrera.
-Voy a quitarle todo lo que le di! De ese modo, cuando lo mate, no estaré matando al chico que yo crié. Estaré matando a Harry Potter!- escupió lleno de furia.
Justo antes de que Voldemort lanzara el encantamiento, se detuvo cuando Harry abrió sus ojos esmeralda y lo miró. Voldemort recordó la noche en la que había alzado su varita y apuntado a un Harry de un año y había desviado la maldición al ultimo segundo cuando el niño lo miró directamente. Voldemort sintió como su mano temblaba al ver la mirada de Harry fija en él. "No, no cometeré el mismo error!" se dijo a si mismo.
Voldemort murmuró la maldición y James gritó sin poder contenerse. Sabia cual era la maldición que Voldemort le había lanzado a Harry. Era la maldición Markiline, la misma que Voldemort había usado contra él. Era la maldición que le había quitado su magia y que casi lo había matado. Eso era a lo que Voldemort se refería con "quitarle lo que le había dado". Le quitaría sus poderes a Harry!
El rayo de luz salio de la varita de Voldemort y fue directo a Harry, quien habia cerrado los ojos para no ver lo que venia en su camino. Todos los Aurores, incluso Dumbledore, atacaban la pared invisible, tratando desesperados de salvar a Harry. El hechizo se dirigía rápidamente al chico, pero, a unos centímetros de Harry, se detuvo.
Todos, incluso Voldemort miraban el rayo de luz, que parpadeó antes de convertirse en humo. James miró a su alrededor para ver si alguien había logrado traspasar la barrera y bloquear la maldición. Pero nadie parecía saber que pasaba. Harry seguía en el suelo, sin moverse, y parecía no estar al tanto de lo que pasaba a su alrededor.
Voldemort aun apuntaba a Harry con su varita, pero estaba demasiado sorprendido por lo que había pasado. La maldición había sido bloqueada, pero como?
Mientras James y Lily miraban, una fina luz pareció envolver a Harry. Comenzó a brillar mas y mas hasta que Harry se perdio en medio de una burbuja de luz cegadora. James jadeo al lograr distinguir a Harry dentro de la luz. Los raspones y quemaduras en la espalda de Harry comenzaron a desaparecer. James podía ver las piernas de Harry enderezarse y ahora parecían estar indudablemente sanas. Harry no se movió mientras sus numerosas heridas eran curadas.
James no sabia que era lo que pasaba. Quien estaba ayudando a Harry? Quien lo estaba sanando y como podía lograrlo? En respuesta a su pregunta, pudo escuchar algo que aclaró todo. Escucho a Lily enseguida de él jadear fuertemente cuando escuchó el mismo ruido. Ambos padres se miraron entendiendo lo que ocurría. Podían escuchar el leve sonido de las campanadas del reloj del pueblo.
El reloj marcaba las doce. Harry ya era mayor de edad.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Voldemort se quedo completamente sorprendido al ver la burbuja de luz que rodeaba a Harry, tan brillante que ya nadie podía verlo directamente. Finalmente, la luz se desvaneció dejando a Harry justo donde había estado anteriormente, en el suelo en medio de un charco de su propia sangre, solo que Harry estaba completamente curado. La sangre se había secado en su ropa y seguía visible, pero las heridas de su cuerpo ya no estaban. Harry miró directamente a Voldemort, sus ojos brillaron de un intenso verde antes de volver a la normalidad.
Ladeó la cabeza sin dejar de mirarlo antes de hablar.
-Decías?- preguntó.
Voldemort dejo escapar un grito furioso antes de lanzarle una maldición, pero Harry ya se había movido de la trayectoria del hechizo. Harry no tenia una varita, y parecía no necesitarla. Harry cerró la mano, como si fuera a dar un puñetazo. La volvió a abrir y en su palma se formó una bola de luz roja. Harry la lanzó hacia Voldemort dándole en el pecho y lanzandolo hacia atrás por los aires.
Harry miró hacia la barrera invisible y levantó una mano. La quitó con un movimiento brusco, rasgándola. Se podía sentir, mas que ver, la ruptura de la energía mágica. De inmediato, Dumbledore y Moody se encargaron de apartar los restos de la barrera con sus varitas.
Voldemort se habia vuelto a poner de pie. Miraba furioso como su plan se hacia pedazos. Apunto a Harry nuevamente para lanzarle otra maldición, pero el chico se apartó demasiado rápido. Los Aurores cargaron contra Voldemort y varios Mortífagos se lanzaron protegiendo a su amo dando lugar a una furiosa batalla. La mayoría de los Aurores trataban de llegar a Voldemort, pero incluso cinco Aurores lanzando maldiciones al mismo tiempo no lograron nada contra él. Voldemort los apartó de un solo hechizo.
Las maldiciones volaban por todos lados. James, Sirius y Remus trataban desesperadamente de llegar a Harry, para poder sacarlo de ahí, pero los Mortífagos no se los permitían.
Harry no planeaba irse a ningún lado. Todas sus horrendas heridas habían sanado. Sentía como el aire a su alrededor estaba lleno de energía mágica. Nunca había sentido que la magia sin varita se le diese tan fácil como en ese momento. Se había distraído con el ataque de los Mortífagos y ahora no sabia en donde estaba Voldemort.
Harry se las arregló para bloquear varias maldiciones y luchaba contra los Mortífagos sin hacer el menor esfuerzo. De pronto, una gran explosión se dejo oír y la oscura noche se vio iluminada por una enorme rueda de fuegos artificiales que se acercaba rápidamente a un gran grupo de Mortífagos, noqueandolos a casi todos.
Harry se giro para ver a los gemelos Weasley encendiendo mas fuegos artificiales mientras Ron, Hermione y Neville noqueaban a un par de Mortífagos que estaban cerca de ellos usando lo que parecían ser pociones. Los gritos que soltaban los Mortífagos cuando el liquido les daba le dieron a entender a Harry que eso no eran pociones, si no ácido.
La mayoría de los Mortífagos huían de Harry sin querer enfrentarlo. Al parecer no habían olvidado de lo que el Príncipe Oscuro era capaz.
Harry vio a Macnair luchando contra un Auror y sintió la ira hervir dentro de él. Había sufrido demasiado por él. En menos de un segundo, Harry estaba de pie junto a Macnair. El Mortífagos pareció perder todo su coraje al ver al chico junto a él.
Sin murmurar absolutamente nada, Harry mandó a Macnair por los aires. El Mortífago cochó contra un cerco de madera y cayó al suelo. Harry corrió hacia él al instante. Lo tomó por el collar de sus ropas y le dio un puñetazo en el rostro haciendo que el adulto gruñera de dolor. Harry se piso de pie y lo pateó en el rostro antes de volver a patearlo en el estomago.
Macnair estaba completamente indefenso. Su varita yacía a los pies de Harry, ya la había olvidado por completo. Trató de golpear a Harry con el puño, pero el chico lo bloqueo fácilmente dándole un fuerte puñetazo en la quijada. Después, Harry se giro y lo pateo de nuevo mandando al hombre hasta el suelo. Se escucho un horrible sonido cuando Macnair aterrizó sobre el cerco derrumbado y un enorme pedazo de madera le atravesado el estomago. Macnair se convulsionó una vez y cayó al suelo, muerto.
La batalla era intensa, pero no iba a durar mucho. Los Mortífagos estaban en gran desventaja. Voldemort terminó con otro Auror antes de mirar a su alrededor. Estaba perdiendo! La mayoría de sus Mortífagos estaban muertos, y los que no, habían sido arrestados. La furia lo inundo al darse cuenta de que había pedido. Los Aurores seguían luchando fieramente. Sus ojos rojos se toparon con los de Harry, que lo miraba del otro lado del campo de batalla.
Un hechizo voló y le dio a Voldemort. El Lord Oscuro cayo al suelo. Harry miró a Voldemort ponerse de pie al instante, soltando una risa. Harry se dio cuenta de los piquetes que le daba su cicatriz, pero no lo estaba cegando como usualmente pasaba. No tuvo tiempo de preguntarse que pasaba cuando vio a Voldemort captar a alguien con su mirada y después volver a mirarlo con una retorcida sonrisa en su rostro. Harry se giró para seguir la mirada de Voldemort y sintió que su corazón dejaba de latir por un segundo. Damien le daba la espalda a Voldemort y luchaba contra un Mortífagos.
Harry sintió el pánico apoderarse de él al ver que Voldemort alzaba su varita y apuntaba a Damien. Harry también alzó su mano, empujaría a Damien fuera de la trayectoria. Podía lanzarle un hechizo para empujarlo, lo había hecho antes durante el ataque al Expreso de Hogwarts.
Damien se las había arreglado para derrotar al Mortífago y se había girado para encontrarse cara a cara con Voldemort. La mente en pánico de Harry trataba de reunir la energía necesaria para lanzar a Damien fuera del camino.
Harry vio todo pasar en cámara lenta. Vio el rayo de luz verde salir de la varita de Voldemort y dirigirse a toda velocidad hacia Damien, justo cuando el chico estaba girándose. Antes de que el "Accio" sin varita de Harry pudiera dar a Damien, la maldición asesina le dio directo en el pecho. Harry sintió que su mundo se derrumbaba al ver que Damien caía de espaldas por el impacto de la maldición asesina. La fuerza del "Avada Kedabra" de Voldemort había lanzado a Damien unos metros hacia atrás. Harry miró sin creerlo, como el cuerpo de Damien era lanzado hacia atrás y se estrellaba contra el suelo. Por un momento, Harry pensó que su hermano volvería a ponerse de pie. Sus ojos estaban fijos en el cuerpo inmóvil de Damien, esperando que se levantara. Pero Harry sabia que no era posible levantarse después de una maldición asesina.
Harry no supo lo que pasó después. Fue como si todo el mundo a su alrededor se hubiese desvanecido, solo quedaban él y Voldemort en el campo de batalla. Los ojos de Harry estaban llenos de lagrimas furiosas y tenia la mirada fija en Voldemort. El Lord Oscuro lo apuntó con su varita pero Harry apenas si lo notaba. No podía escuchar nada, sentir nada, solo la furia que tenía al mirar a Voldemort.
"Mató a Damien!"
Eso era todo lo que había en la mente de Harry. Sintió como si una ola enorme de agua fría lo golpeara al pensar en lo que había perdido. Sus ojos llenos de furia seguían fijos en Voldemort. Todo lo que Harry sentía en ese momento era ira pura e incontenible hacia el mago oscuro.
Voldemort estaba por conjurar otra maldición asesina, esta vez apuntando a Harry, pero de pronto se detuvo. Los ojos verdes de Harry se habían vuelto negros, completamente negros. Harry levantó una mano y soltó un rugido lleno de rabia. Voldemort soltó su varita y se llevó una mano al pecho. Sus ojos rojos se abrieron de dolor. Miró a Harry sin creer lo que pasaba. Entonces, Harry y Voldemort dejaron escapar un grito de agónico dolor. Harry se llevo una mano a la frente y cayó de rodillas, gritando de dolor. Escuchaba los gritos de Voldemort también y, con dificultad, levantó la mirada hacia él. Lo que vio fue algo que jamas podría olvidar.
Voldemort estaba de pie en el mismo punto donde había estado antes de que el dolor lo invadiera, pero gritaba de dolor. Todo su cuerpo estaba envuelto en llamas. Harry miro horrorizado como Voldemort seguía ardiendo y gritando de agonía. El dolor en la cicatriz de Harry se sintió mucho mas fuerte que nunca. Se tomó la cabeza con ambas manos sin dejar de gritar. Entonces, de la nada el fuego se extinguió y Voldemort se desintegro en el suelo, solo quedaron sus cenizas.
El dolor en la cicatriz de Harry comenzó a aminorar. Harry abrió los ojos, ahora inyectados de sangre, y miró tembloroso los restos del Lord Oscuro. Apenas si se daba cuenta de que la batalla a su alrededor se había detenido. Todos habían escuchado los gritos de dolor de Voldemort y se habían girado a ver lo que ocurría. Pero a Harry no le importaba. Volvió a ponerse en pie, pero cayó al suelo debido al temblor en sus piernas, no podían sostenerlo. Harry fue como pudo hasta donde yacía su hermano.
Con las lagrimas cayendo por sus mejillas, Harry tomó a Damien y lo puso en su regazo. Los ojos de Damien estaban cerrados y Harry se dio cuenta que aun sostenía su varita. Lentamente, Harry quitó los mechones de cabello de los ojos de Damien y le acaricio suavemente la mejilla. Harry dejó escapar los sollozos mientras apretaba el cuerpo de Damien fuertemente contra su pecho. Lloró como cuando había perdido a Bella, pero esta vez se sentía peor, mucho peor. Lloró aferrándose al cuerpo de su hermanito, culpándose por no haber podido salvarlo.
-Oye, p... por que tanto a... abrazo?- dijo una voz al oído de Harry.
Harry apartó a Damien y casi se ahoga al ver los ojos avellana de Damien mirandolo fijamente.
-D... Damy?- preguntó Harry sin creérselo.
Damien miró a Harry y después cerró los ojos. Trató de respirar profundamente, pero terminó soltando un grito de dolor. Levantó su mano libre y la puso sobre su pecho.
-Creo... creo que todos mis huesos están r... rotos- dijo mientras Harry lo ayudaba a sentarse.
-Pero... no lo entiendo. Te lanzó la maldición asesina! Vi como te dio- dijo Harry, sus emociones estaban acabando con la poca energía que le quedaba.
Damien levantó la mirada hacia su hermano. Lentamente levantó su varita y se apunto él mismo al pecho.
-Finite incantatem- susurró.
Frente a Harry el hechizo que ocultaba la piedra negra se esfumó dejando ver el dije en el cuello del chico. Harry se quedo sin habla. Él había visto como Damien se quitaba el Layhoo Jisteen y se lo había dado a Voldemort. No entendía como había podido pasar eso. Entonces, sintió que su mente se iluminaba al darse cuenta de lo que había pasado y miró admirado a su hermano.
Había sido todo un acto! Damien no le había entregado el Layhoo Jisteen. Había escondido el real con un hechizo de invisibilidad y le había dado a Voldemort un pendiente falso, uno que era idéntico al Layhoo Jisteen real. Harry miro nuevamente a su hermano, sin creer como había logrado engañar a Voldemort.
-Juré que no me lo quitaría- dijo Damien sonriendo ante la expresión de Harry.
Harry miró la piedra negra. Parecía impecable, pero Harry sabia que había absorbido la maldición asesina. Fue entonces que Harry se dio cuenta de la niebla verde que ahora estaba dentro de la piedra negra. Harry no sabia que la piedra podría protegerte de la maldición asesina. Probablemente nadie sabia que la piedra tenia ese poder ya que nadie la había utilizado jamas.
Justo entonces, Harry vio a su papá y mamá correr hacia ellos. Rápidamente se acercaron y abrazaron fuertemente a Damien y a Harry. Harry sintió las lagrimas bajar por sus mejillas cuando sus padres lo abrazaron, sabia lo cerca que había estado de nunca volver a verlos. Dumbledore y el resto de los Aurores rodearlos también. James y Sirius ayudaron a Damien a levantarse y comenzaron a guiarlo fuera del lugar.
-Oh, Dios!- exclamó Damien mirando lo que había quedado de Voldemort.
Fue entonces que Harry se dio cuenta de la severidad de lo que había hecho. Jadeó al ver los restos a solo unos pasos de él. Se alegró de que Remus y Frank lo sostuvieran fuertemente, por que habría colapsado hasta el suelo de no ser así.
Había matado a Voldemort! En verdad lo había destruido. Harry sintió que su visión comenzaba a nublarse. Se tambaleó un par de pasos antes de que sus piernas se rindieran. Mientras su mundo se volvía negro, todo lo que Harry podía recordar eran los ojos rubí de Voldemort, mirándolo fijamente con incredulidad justo antes de que las llamas lo invadieran. Las palabras que se había negado a creer le llegaron rápidamente a la mente.
"Ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida".
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