(n/A)

Bonjour ¡Oh sí! Jaja logré terminar el fic. Entonces, veamos no tengo mucho que decir. Omg, creo que sufro un ataque al corazón. -A dei se le rompe su corazón; de nuevo…-¡Tsuki-Dei hizo un GaaSaku! Oh Dios, lloraré, ¿Cómo ha podido? Bueno mientras paso esta pena… Déjenme decirles que esta continuación, es gracias a… ¡Nicol! ¡Muchísimas gracias por leer mis fics! Lamento darte el regalo tan tarde, y espero que lo disfrutes. Feliz cumpleaños de nuevo, y bueno ¿Qué puedo decir? –Le entra un peluche de Bill- se feliz *-V


Naruto Copyright © Masashi Kishimoto.
Warning: AU/OoC/Lemon /One-shot
Words: 2.090


.'·.·•Pяσfєѕσя Sαвαкυ no•·.·'.

Capítulo II.


ddeıSmıle


-Lujuria-


·

•••

·

Maldita sea.

Fijé mis ojos en la clase, todos se lanzaban objetos, como los pequeños infantes que eran. Yo por mi lado me dedicaba a leer una novela, supuse que darles la hora libre había sido una mala idea, pero no podía seguir con la clase, no recordando los deliciosos y bien formados pechos de ella. O su fina cintura, sus mejillas sonrosadas por el placer que yo, le otorgaba. No podía borrar su fina voz llamándome, rogándome que le diera más placer.

»— ¡M-Más, Gaara, Oh…!«

Mierda ¡Lo estaba haciendo de nuevo! Desde la semana pasada, Hinata y yo no habíamos podido hacer nada indebido, ya que su primo Neji, siempre estaba metido en las clases cuidando de ella, al fin y al cabo era su deber. Y eso me debía calmar, ya que la conciencia me carcomía al pensar que Hinata y yo teníamos relaciones, aunque sólo ha sido una sola vez.

Todo sería fácil de no ser porque Hinata dejó de asistir a mis clases con el uniforme que su padre le había confeccionado, para que las clases fueran más realistas, y comenzó a ir vestida con faldas, camisas escotadas, entre otras prendas que ni siquiera sabía que existían.

Sólo Dios sabe de donde las habrá sacado.

— ¿Profesor?

Miré a la niña de ocho años que tenía en frente, era la hija de Naruto, mi mejor amigo, admiré los cabellos rubios y ojos negros, sonreí, pobre niña, era la más molestada del salón. ¿Por qué? Bueno, quizá era porque su padre había usado a una incubadora para tener un hijo con su pareja, Sasuke.

— ¿Dime Naruko?

Yatsuri me está molestando.

Intentó no llorar, al menos pude notar su naricita roja mientras miraba con rencor a la morena con marcas en las mejillas, Matsuri, una de las primeras alumnas que tuve, se había casado con Kiba, un amigo de Naruto.

Mierda, esto me ganaba por querer ser maestro.

Yatsuri—Gruñí.

Mi teléfono vibró, fruncí el ceño reconociendo el número.

· ¿Aló? —Dije.

· ¿Profesor Sabaku?

· Si, ¿Dime Hinata, que sucede?

Suspiró, y pude apreciar que su voz tembló.

· M-Me invitaron a salir…

Pude percibir que era una pregunta, quería preguntarme si me parecía bien.

· Tenemos clases.

Una furia interna me hizo gruñir. Ella pareció soplar con suavidad.

· ¿S-sensei?...

· ¿Qué? —Pregunté

· Entonces… L-le importo…

Intenté no sonreír, ella me estaba volviendo loco.

»Besé su cuello y gruñí mientras ella abría sus piernas para dejarme rozar mi miembro con su entrada, y no me hice esperar, comencé a juntar nuestros cuerpos, mientras ella gemía mi nombre.

Me regañé mentalmente. Estaba mal, ésta era una incursión al museo.

HinataGruñíEstá mal, maldición

Besé sus labios mientras ella comenzaba a mover sus caderas, en un intento de buscar más placer.

Estamos en un bañoGruñí de nuevo.

N-No me importa… ¡Ah, Gaara, entra!

Gruñí totalmente excitado, mi miembro ardía por sentirla, por expandirla pero no debía, no en un museo, me alejé de golpe de ella con la respiración acelerada y me deleite con la hermosa vista; ella estaba sobre el lavamanos, tenía sus dos piernas apoyadas en la mesa de mármol y su cabeza en el espejo, sus mejillas blancas totalmente rosadas, su camisa estaba abierta dejando ver sus deliciosos pechos moviéndose, de arriba hacia abajo. Me acomodé la corbata sintiendo como mi miembro ardía y arreglé mis cabellos.

Sigamos el recorrido.

P-pero

La miré de reojo, maldición estaba volviéndome loco…

No, Hinata,estoNo es tan importante ¿Entiendes? Basta de estos juegos, soy un hombre que no tiene tiempo. «

Claro que ella me importaba, mis noches se volvieron vacías gracias a los recuerdos de su rostro afligido al decirle aquellas palabras.

· Claro que me importas…

· ¿P-porqué dijo…?

· Mierda, Hinata eres mi alumna, tengo veintinueve años, y tu quince, ¿Sabes como me calificarían? ¡Pedófilo! Degenerado, sucio.

· Pero—Dijo en tono de burla— La degenerada soy yo

No pude evitar reír, hasta que escuché su gemido.

· ¿Estas llorando?

· G-Gaara v-ven… Por—Sollozo otro poco—Favor…

Trancó el teléfono y temblé al escuchar el pitido. Me alcé corriendo y busqué al primer profesor que estuviera ahí.

— ¡Shikamaru!

Esa era mi salvación, Shikamaru como siempre, coqueteaba con su novia, Temari, una alumna de dieciocho años. Blasfemé al recordar internamente cuantas veces le había reprochado ésa relación por la diferencia de edad.

— ¿Gaara?

Necesito que cuides de mi clase.

Él no respondió y no esperé que lo hiciera, partí a paso apresurado hacia el estacionamiento, abriendo el auto a lo lejos con el control logré llegar con la respiración acelerada.

·


·

Paré frente a la mansión, sin esperar más apagué el motor y bajé del carro, timbré un par de veces, más no hubo respuesta alguna, traté de calmar mis pensamientos atolondrados y toqué la puerta de madera con mi puño. Nadie abrió.

Hastiado me decidí y empujé la puerta con cuidado, para mi alivio estaba abierta. Pasé en silencio mirando hacia los lados, la casa estaba sola o al menos eso creí hasta que encontré sus ojos clavados en mí. Admiré su delicada silueta, enfundada en un vestido blanco, su cabello estaba recogido en una pequeña cola, era la primera vez que la veía de ésa forma.

Bajó lentamente las escaleras, haciéndome sentir que había pasado una eternidad, una vez frente a mí sonrió.

Oh Dios, perdona si esto llega a ser una prueba, porque no puedo dejar de caer en la tentación

Ella rió y rodeó sus brazos en mi cuello, mi piel se erizó ante el delicioso contacto de su cuerpo pegado al mío, no pude evitar guindarme de su cintura.

Te amo—Susurró—Y te necesito.

Nos besamos con delicadeza, una, dos, cientos de veces, separándonos entre cada uno. Era como probar el dulce que te ibas a comer, un poco, para probar con levedad su sabor en caso de que no sepa bien. Y por Dios que sus labios sabían bien. Luego bocanadas grandes, llenas de deseo, del hambre que me producía.

Los…—Gruñí, sin que me permitiera continuar pues cada tanto robaba besos de mi boca—Humanos, somos tan hambrientos.

La tomé de la cintura alzándola, ella enredó sus piernas en mi cintura riendo mientras gemía, su risa combinada con deseo me cautivo.

Acaricié sus piernas y ella delineó mis labios con su lengua ¿Cómo salir cuerdo después de caer bajo sus labios? Abrí mi boca para que entrara y no se hizo de rogar, acarició su lengua con la mía, ladeando su rostro en un suave intento de entrar más profundamente. Deslicé su vestido mientras ella jadeaba y comenzaba a morder mis labios, su piel era tan suave que producía en mí una dependencia enfermiza. La recorrí desde las rodillas, pasando por sus muslos, subiendo hasta sus glúteos, los cuales apreté con regocijo y la apegué más a mi cintura. Ella gimió y arqueó su espalda lo que me permitió admirar su brasier de encaje blanco y sin poder evitarlo me lancé a devorar sus pechos, jugueteando con su sostén, el cual solté dejando libres sus dos pechos, los mordí con deseo, lamiéndolos, succionándolos en un fallido intento de comérmelos, de comerla entera.

— ¡Ah, Gaara…! ¡Uh!

Jaló mis cabellos, lo que me excitó aún más, me lancé sobre sus labios y sentí sus delicadas y frías manos subir por mi abdomen, un rayo de electricidad subó desde mi centro hasta mi cuello. Alcé mis brazos apoyándola contra la pared para que no cayera mientras ella sacaba mi camisa.

Besó mi cuello, mordiendo, explorando mi pecho. Éste juego nos llevaría a la locura, pero se sentía tan endemoniadamente bien que no podía pararlo. Masajee sus glúteos, apretándolos, apegándola más a mi para comenzar a mover mi cintura al igual que ella, nuestros sexos se juntaban lascivamente, haciéndome desear más contacto.

V-Vamos, a mi c-cuartoAh

Sonreí y avancé con ella en brazos, subí las escaleras mientras intentaba ver, ella por su lado dificultaba la acción, no dejaba de morder y lamer mi cuello, esas mordidas serían difíciles de ocultar. La dejé sobre la cama al entrar a su habitación y ella arqueó su espalda excitada.

Disfrute verla así, a mi merced, completamente para mi. Deslicé su ropa interior y besé su centro, ella gritó ante mi acción. Quería sentirla, pero antes saborearla.

— ¡G-Gaara! ¡Oh Dios, n-no hagas e-eso!

Sonreí de medio lado y abrí sus piernas comenzando a lamerla, degustando su deliciosa y dulce humedad, su aroma me embriagaba por completo y contra mis deseos me separé un poco para poder abrir sus labios inferiores, besé y mordí con suavidad la zona atrapando un gritó de sus labios mientras se alzaba levemente. Colocó sus manos en mis cabellos, acariciándolos.

— ¡Gaara, n-no! ¡Ahh!

Gritó alcanzando el orgasmo, me relamí mientras subía desplegando besos por su abdomen, pechos y cuello. Tomé sus piernas y la abrí para mí, liberé mi falo y con desesperación entré en ella. Se estremeció y clavó sus uñas en mi espalda; sentirla tan húmeda, tan suave, tan caliente, amoldándose a mí, apretándome y succionándome, Dios, su cuerpo era mi santuario.

Mierda—Musité—Eres tanHrhm… ¡Deliciosa! —Grité al sentirla moviéndose.

Alzó sus caderas dejando que mi miembro entrara más, y yo comencé mi trabajo, moviéndome de arriba hacia abajo, nuestros labios se devoraban mutuamente. Ella acarició mi espalda mientras yo aumentaba el movimiento, cada vez más profundo y como respuesta gritaba mi nombre, desesperándome para poder entrar más profundo en ella.

Me abrazó con fuerza, dejándome sentir el movimiento de sus pechos al ritmo de mis embestidas. No podía más, estaba a punto de terminar y la embestí con más fuerza más rápido ganándome su orgasmo. Un par de estocadas más me hizo reaccionar y salí de ella corriéndome sobre su cama.

Me dejé caer a un lado jadeando, mi respiración acelerada era parecida a la de ella.

Sentí movimiento a mi lado, cerré mis ojos esperando a que se acomodara a mi lado entre mis brazos. Pero lo que no esperaba era que me bajara los pantalones por completo, gruñí sorprendido y me apoyé en mis codos mirando como ella se acomodaba sobre mí, tomó mi miembro aún lleno de esperma y comenzó a lamerlo, limpiándolo con su suave, húmeda, cálida y delicada lengua.

Hrm…—Gemí, comenzando a excitarme.

Su lengua jugueteó con mi punta y sonreí ante su rostro lleno de curiosidad, como una niña. Como la niña que era.

Remordimientos comenzaron a arremolinarse en mí.

»Neji-sanDijeAl parecer se ha enamorado.

Neji me miró ceñudo ocultando la foto de una joven, a quién reconocí como Hinata.

Sólo veía esa foto de Hinata-sama. Es mi deber protegerla, desde pequeño ha sido así.

Pero la quieres de una forma más-.

No. Ella es una niña.

Se alzó caminando hacia la salida. Si él la veía como una niña y no era capaz de confesarle sus sentimientos porque tenía dieciocho ¿Qué esperanza me quedaba para mí? «

De pronto la succión de su boca me trajo al mundo y gruñí dejándome caer hacia atrás, maldición, era tan deliciosamente placentero. Comenzó a moverse, metiendo mi miembro, sacándolo, y repitiendo el movimiento, mi cuerpo se estremeció, ella formó suaves círculos en mi punta y aumentó el ritmo, más rápido. Coloqué mis manos en sus cabellos acariciándolos en un inocente intento de que lo metiera más y lo hizo.

—…Hinata—Gruñí.

Llevé mi cabeza hacia atrás totalmente mareado ante el placer, y llegó, la explosión de mi ser, ella lamió todo lo que había expulsado y en un jadeo gateo hacia mí, la abracé con dulzura, atrapándola para mí.

— ¿Dónde está Neji?

Pregunté mientras devoraba sus labios, ella por su lado me correspondía, mientras su mano acariciaba mí espalda.

Salió c-con Tenten— Rió ante mis besos en su cuello—Y mi padre está de viaje, con mi hermana

— ¿Hasta que hora tenemos?

La moví hasta colocarla sobre mí y ella apoyó su cabeza en mi cuello acariciando con sus dedos mi pecho, mientras sus labios jugueteaban en mi mentón. Yo me dediqué a acariciar sus deliciosas curvas.

Hasta dentro de una hora, dijo que quería estar acá para nuestra clase.

— ¿Entonces aprovechaste para traerme antes que llegara? —Ella rió

S-si—Suspiró—Sentí que la desesperación me llegaba si no me sentíatuya.

Eres mía, siempre lo serás.

— ¿Qué clase veremos la próxima semana?

Iremos a la bibliotecaEscuché que tenían baños espaciosos.

Ella rió y besó mis labios.

Ésta era la razón por la que ser profesor, me gustaba y mucho.


Reviews:

• gaahina Lovers: Espero, ésta vez, que la hemorragia nasal te dure bastante(? ¡Continua tus fics o me harás llorar!

• the darki punki: ¿Eh? Juraría que no coloqué nada de Sasuke en el fic anterior, a menos que sea otro fic, y sí, ya sé, muchas odian a Sasuke, pero yo lo quiero-con Naru- espero que si lees esto, no te moleste el SasuNaru. En fin, gracias por leer.

• Diosa Luna: Urk, Lu-chan espero busques a tú bebe y leas el fic me felicites:D te extraño, y gracias por apoyarme.

• Livier-chan: Espero que éste capitulo igual te guste, y no, Neji no vio ¡Saludos y disfrutalo!

• Diana Hyuga: ¿Qué puedo decir? Si lo lees de nuevo, intenté colocar algo más que lemon al inicio, espero que te guste ¡Saludos!

• shiatsuki-chan: –Con una daga en mano- estas amenazada amiga, ¡Quiero una continuación de tu fic o haré huelga! ¡Te quiero! Gracias por ayudarme.

Entonces, mañana será año nuevo, así que ¡Feliz año nuevo a todas!


Corregido: viernes, 18 de junio de 2010.

Hora: 04:26PM