(n/A)

¡Bonjour! Nya~ Al fin terminé el capitulo. Asdasd me da risa cuando escribo "glúteos" No puedo escribir nalgas, me da, asdasd.


Naruto Copyright © Masashi Kishimoto.
Warning: AU/OoC/Lemon/leve-sasodei.
Words: 2.587


.'·.·•Pяσfєѕσя Sαвαкυ no•·.·'.

Capítulo III.


ddeıSmıle


-Adicción-


·

•••

·

Miré mi reloj por enésima vez, las tres, sólo una hora más, sólo una. Suspiré, y seguí escribiendo en el pizarrón el cuento. Recordé con una sonrisa la tarde pasada.

»— ¡Oh, D-Dios! ¡Ah!

MierdH-Hinata.

Al verla mojada y desnuda, no pude evitar abalanzarme sobre ella, como un animal que vio a su presa.

Comencé a devorarla, acariciando su piel llena de jabón, sacándome las ropas de forma desesperada. Nos abrazamos como si no nos hubiéramos visto en años.

La alcé del suelo luego de morder sus pezones, ella enredó sus piernas en mi cintura y comenzó a mover sus caderas rozando mi miembro excitado. Gruñí ante el calor que salía de su cuerpo, lamiéndo de vez en cuando su cuello, hambriento.

Ga-Gaara ¡T-Te amo!

Besé sus labios, ella los abrió en busca de mi lengua y accedí, saboreando, recorriendo, explorando lo que ya conocía, no me cansaría de entrar en su boca, de saborearla, de sentir como su deliciosa lengua jugueteaba con la mía. Apreté sus muslos y la alcé un poco más, rozándome contra ella con más fuerza. Gimió deseosa y sentí como sus manos jugueteaban en mi cabello mientras yo mordía su cuello.

El agua mojaba el cuerpo de los dos, mientras yo acariciaba sus piernas. Ella gritaba mi nombre moviendo sus caderas hasta que llegó al orgasmo. Besé sus labios abriéndola para mí. Mi miembro comenzaba a doler, su agitada respiración no ayudaba en absoluto, pero era simplemente delicioso el sentir como sus pechos rozaban con el mío. Entré en ella gimiendo por la calidez que rodeó mi miembro, sus suaves paredes se contrajeron succionándome, me estremecí jadeante.

Ella se aferró a mí con fuerza y comencé a embestirla, una y otra vez, cada vez más rápido. Tomé sus piernas abriéndola más y la apoyé contra la pared presionándola más contra mí y ésta.

Sentí como todo me giraba y ella era lo que me hacía mantenerme en pie, una corriente de placer infinito se desplazó hasta llegar a mi pene. Me salí de ella lo más rápido que pude y mientras gritaba mi nombre alcanzando el orgasmo yo eyacule en el suelo del baño, jadeando. «

Gruñí ante el suave recuerdo, y es que había pasado toda la mañana así, recordando sus suaves labios llamándome.

Gaara.

Gaara.

— ¡Gaara!

— ¿Hm? —Miré a mi lado— ¿Shikamaru? ¿Qué pasa?

Te buscan— Rió—Y te quejabas de mi ¿Eh? No me dijiste que tenías novia.

— ¿Novia? —Lo miré incrédulo

Señaló hacia la puerta, dejé la tiza a un lado y me encaminé hasta la salida, alcanzando a verla, tan angelical y preciosa como siempre, llevaba unos shorts blancos, con una camisa manga larga de color celeste, que dejaba ver parte de sus hombros, tenía unos zapatos deportivos y sostenía mi maletín.

Ése día dejé el maletín en su casa. Y es que tuve que irme de golpe. Sus amigas nos habían encontrado en una posición algo… Comprometedora. Y cuando había intentado regresar por mi maletín, me quedé escuchando su conversación. Miré hacia los dos lados mientras me encaminaba hacia ella.

»— ¡Vaya que es guapo!

Hm

Sonreí al escuchar su angelical voz

¿Cuántos años tiene?"

V-veintinueve.

HumEscuché con más intención¿Así que sales con un hombre de veintiocho?

N-No salimosRespondió.

¿No han tenido alguna cita?

¿Citas?

No

¿Se han besado?

Mucho más que eso, pensé.

S-si

¿Son novios?

N-no

¿Note ha pedido que sean novios?

¿Es un requisito?

No

Una mujer tiene que sentirse querida, Hina. Él debe pedirte que sean novios. Jamás me besaría con alguien que no es mi novio. No es lo mismo que nos respondas que es alguien conocido, a "es mi novio" Quizá la edad lo tiene fuera de lo que ahora se estila.

Gaara no es viejoGruñó. «

Claro que no era un viejo, me podían denominar fácilmente pedófilo pero no viejo. Se me acerco y me abrazó con su suavidad, con la dulzura que la caracterizaba, la amaba, amaba sus sonrojos, su cuerpo, su voz, sus labios. Los cuales besé suavemente acariciando su mejilla con mi pulgar.

— ¿Qué haces acá preciosa…?

Es que mañana es fin de semana. Mi padre llegó ayer en la noche y conoció a mis amigas, le pregunté si me podría quedar en casa de una de ellas y aceptó, habló con Sakura, yo con ella. Podré quedarme contigo el fin de semana, comenzando desde hoy, mi padre te llamara y te avisará que estaré con mi amiga.

Sonreí

Perfecto. Ven, entra a mi clase.

La tomé de la mano y caminamos hacia mi clase. Shikamaru sonrió y se acercó a los dos.

Shikamaru—Le dije—Ella es Hinata, Hina, el es Shikamaru

Mucho gusto—Sonrió ella—Hyûga Hinata

Shikamaru, bueno, me voy, sino mi clase se pondrá problemática.

Todos amaron a Hinata, vaya que la adoraron, los niños hacían fila para jugar con ella, si ella les pedía silencio, parecían ángeles. Si yo lo hacía, bueno, hacían más ruido.

Aceleré el auto mientras ella comía unos dulces que habíamos parado a comprar. La miré de reojo y sonreí, que hermosa era.

Llegamos a mi departamento, subimos el ascensor y entramos, ella comenzó a explorar cada lugar de la casa, el baño, mi cuarto, la sala, mi cuarto, la cocina, mi cuarto, parecía no querer salir de allí y sinceramente no me dejaría ir.

Me senté en la cama mientras ella revisaba debajo de ésta.

— ¿Encontraste algún extraterrestre?

Escuché como reía bajo la cama.

No—Sacó su cuerpo y me miró— ¡Todo está limpio!

— ¿Qué pensabas? ¿Crees que no hago la limpieza?

Alzó sus cejas levantándose del suelo, se sacudió un poco y se deslizó sobre mí, sonreí tomándola de la cintura. Suspiré ante su rostro interrogativo.

Bien, quizá no pase mucho tiempo en mi casa.

Sonrió triunfante y la besé.

Sus labios titubearon un segundo, mientras yo succionaba su labio inferior, la apegué más a mí y reaccionó al beso. Rodeó mi cuello suavemente mientras yo acariciaba sus piernas suave y delicadamente, temía que se rompiera en algún momento, estaba malditamente enamorado de ella. Estaba tan obsesionado, tan amarradoa su cintura, a sus manos, atado a su voz, parecía que ella podría silbar y a cualquier distancia que me encontrara, la escucharía y correría tras ella. Me recosté en la cama deseoso de sentirla abrazándola con fuerza, como si no deseara perderla jamás.

Eres tan perfecta.

Le gruñí volteándome para dejarla bajo mi cuerpo, alcé mi torso y deslicé mi camisa dejándola a un lado, sus manos acariciaron mi abdomen y no pude evitar temblar ante la caricia. Tomé una de sus piernas con cuidado y comencé a deslizar su pantalón, acariciándola, mientras mi boca besaba su vientre.

G-Gaara

Subí de nuevo para atrapar sus labios y ella me aferró con sus manos, apretando mi nuca, nuestras lenguas comenzaron a juguetear, a probar. Acaricié sus pechos sobre la ropa y luego saqué su ropa interior. Ella rió.

— ¿Qué? —Dije divertido.

Eres tanMmh— Gimió al sentir como sacaba su camisa y mordía su piel—Hermoso

Y tú adictiva.

Rió cuando lancé lejos su brasier, apreté su pecho derecho jugueteando con su pezón. Tembló, y arqueó su espalda abriendo sus piernas. Me excitaba su forma tan juguetona de ser. Amaba cada cosa de ella, era tan perfecta, tan deliciosa.

Besé sus labios mientras ella acariciaba mi espalda, mis cabellos, formaba suaves círculos que me relajaban y me hundían en su suave aroma. La tomé de la cintura y la alcé hacia mí, apegando nuestros cuerpos, gruñendo ante la sensación de su piel, su cuerpo rozándome.

Me estás tentando.

Suspiré cuando comenzó a rozar su entrepierna con la mía.

E-Estoy esperando a que te deshagas del pantalón.

Reí de nuevo y me levanté, comencé a soltar mi pantalón y ella se reincorporó besando mi cuello, bajó ha mí pecho y una vez sin pantalón ella se ocupó de mi ropa interior. Jadeé cuando ella comenzó a acariciarme, nuestras miradas se encontraron y le sonreí.

Me tensé ante sus delirantes caricias, cada vez que formaba suaves círculos en mi punta, gemí perdiendo el control.

La tomé en mis brazos, alzándola, ella enredó sus piernas en mi cintura mientras la recostaba y besaba su cuello. Tomé mi miembro entrando en ella, comenzando a embestirla, entrando y saliendo.

Repetí el movimiento mientras la acariciaba, nuestras respiraciones era lo único que se escuchaba, sus gemidos, sus suaves gemidos llenaban mi cuerpo de orgullo, de sentirla mía. Estaba tan cediendo de ella.

Besé sus labios una vez más, jamás podría saciarme de ella, estaba controlando mi vida, su respiración, su cuerpo, su piel, su forma de ser ¡Ella por entero! Me estaba enloqueciendo. Enloqueciendo de amor, enloqueciendo de placer.

— ¡Gaara! ¡M-Más! ¡Oh Dios!

El final se acercaba, sentía mi cuerpo vibrar ante el placer desmesurado que me recorría. Gruñí penetrándola con más fuerza, ella gritó mi nombre alcanzando el orgasmo y sentí como todo su cuerpo temblaba, sus paredes vaginales comenzaron a contraerse apretando mi miembro, y sintiendo como finalizaba me salí de ella corriéndome sobre la cama. Ella me atrapó con sus piernas y me besó, suavemente, correspondí dejándome caer a un lado de ella, y la abracé con cuidado. Arropándola entre mis brazos.

Luego de unas horas no podía apartar mi mirada de ella, era la primera vez que dormía entre mis brazos y cada vez la atraía más a mí, sus labios se veían tan tentadores, pero no quería despertarla. No quería alejarme de ella.

— ¿Gaara…?

Sentí su mano acariciarme en la mejilla.

Mi preciosa.

— ¿Qué hora es?

Es tarde, son las cinco de la tarde.

— ¿Mi padre no te ha llamado?

No.

El padre de Hinata jamás le prestaba atención y aunque eso era una buena noticia, me molestaba, ella no se merecía eso.

— ¿Qué quieres comer? —Le pregunté

UhmNo sé.

Tomé mi celular y marqué un número, fijé mis ojos en ella y ella en los míos, sonreí ante las suaves caricias que me daba en el pecho.

· Pizzas Akatsuki ¿En qué podemos servirle?

· Deidara ¿Cómo estas?

· ¡Jó Gaara! Al fin llamas, Todo bien, ¿tú, hnm?

· ¿Me mandas una pizza?

· ¿Igual que siempre, hnm?

· Ésta vez la quiero doble.

· Juju, alguien anda haciendo de las suyas

· ¿Quién la traerá?

· No sé, hnm.

· No quiero que sea alguien enfermo Deidara.

· ¡Estas pidiendo mucho, hermano!

· Manda a Sasori, él solo tiene ojos para ti.

· Cierra la boca

Reí y tranqué el teléfono.

Pizza suena bien— Me sonrió.

Hina.

Se comenzó a levantar y la tomé de la cintura.

— ¿Dime?

QuieroHm.

Medité por un segundo las palabras, ella me miró tiernamente, como siempre lo hacía. Sonreí y la besé. Abrí mi boca para decirle pero el timbre sonó.

Voy— Refunfuñé.

Tomé mis pantalones y caminé hacia la sala, abrí la puerta y sonreí al ver al rubio junto a Sasori e Itachi.

Qué sorpresa.

Quita esa sonrisa, hnm—Gruñó Deidara—Todos están acá para averiguar con quién estás

Fruncí el ceño, tomé la pizza y estuve a punto de cerrar la puerta de golpe cuando sentí su aroma demasiado cerca.

— ¡Hola, hnm! —Gritó Deidara

Hola—Le sonrió ella

Soy Deidara, ellos son Sasori—Gruñí al ver como Sasori besaba su mano—E Itachi, hnm.

Hola, hermosa.

Malditos Uchihas.

Uh… ¡Hola! Soy Hyûga Hinata.

— ¡Que linda es!

Sentí que un tic iba a salirme, comenzaron a acariciarle el cabello, mirando su piel, estaba a punto de ahorcarlos.

Mira, que cabello más sedoso—Habló Sasori.

Tienes linda piel—Dijo Itachi

— ¡Eres tan linda y tierna, hnm!

Hinata solo atinaba a sonrojarse.

— ¡Bien! —Hable hastiado—Gracias por la pizza, adiós.

Mientras comíamos mis labios comenzaron a juguetear con su piel, la pizza comenzó a ser ocupada por sus labios, llegando, incluso, a comer de nuestros cuerpos. La cena quedó de lado y mi adicción se posicionó sin problema alguno. Sin darme cuenta terminamos haciendo el amor en mi habitación.

Es como si estuviera clavado a su cuerpo. No podría respirar sin ella.

No puedo ver nada—Gemí suavemente mientras ella me masturbaba—…Que no seas tú. Estás en mis pensamientos, en m-mis sueños, mierda. H-Hinata, es como si fuera adicto a ti—La tomé de los hombros abrazándola con fuerza, ella gimió mientras me correspondía el abrazo, las luces estaban apagadas, todo estaba oscuro, excepto sus ojos, sus ardientes ojos—Hinata

La coloqué de espaladas a mi y besé sus hombros, su espalda, cintura, su cuerpo en general mientras acariciaba sus pechos suavemente, la ayudé a inclinarse abriéndose para mi y besé sus glúteos, ella me miró nerviosa y yo le sonreí. Me incliné hasta que mis labios llegaron a su oído, entré suavemente en ella, mientras sus manos níveas se aferraban con fuerza a las sabanas de la cama.

Te amoHinata ¿Quieres ser mi novia?

Comencé a mover mis caderas con rapidez, gruñendo ante lo bien que se sentía.

— ¡Si! —Gritó excitada, subió un poco y volteó su rostro besándome apasionadamente.

Te amo—Jadeé— ¡Maldición te amo tanto!

Y yo a ti… ¡Ah, Dios Gaara! ¡Te amo!

La tomé con fuerza de las caderas abriéndola más, intentando entrar más profundamente. Sentía su humedad, su calor, su cuerpo temblando ante los espasmos de placer que le producía, sentía toda su extensión.

Vamos Hina—Gruñí—Ábrete más para mi.

Logré entrar más en ella, la abracé con fuerza acariciando sus pechos. El teléfono comenzó a sonar, lo miré de reojo y noté que era el padre de ella. Gruñí. Solo un poco más, maldición que bien se sentía.

Acaricié su clítoris mientras ella se aferraba con fuerza a las almohadas ahogando sus gemidos en esta. Moví mis caderas un poco más, de forma salvaje, ella gritó de placer alzándose, cerrándose mientras lo hacía, gruñí ante la sensación, y me salí antes de terminar. Manché la cama, y me dejé caer exhausto. Perdí la noción del mundo, sólo escuchaba como la cama crujía ante los movimientos de ella.

Tomé el teléfono.

· ¿B-Bueno?

· ¿Profesor Sabaku no?

· Así es, ¿Cómo está señor Hyuuga?

Mi cuerpo vibró al sentir la boca cálida de ella tomando mi miembro.

· Quería avisarle algo sobre la clase de mi hija.

La tomé de la cabeza mientras comenzó a succionarme una y otra vez, más rápido a cada succión.

· ¿D-dígame…?

· ¿Se encuentra bien, profesor?

· Hrm… Si…

· Bueno, mi hija ha decidido quedarse en casa de sus amigas

Sentí como me mareaba y apreté mi mandíbula en un intento de no gruñir, de pronto sentí su calidez, sentí como entraba completamente en ella.

Gaara… — Susurró, comenzó a besar mi mentón mientras movía sus caderas, de arriba hacia abajo.

· ¿No hay ningún problema?

· N-No…Hrm…

· ¿Seguro que se encuentra bien?

La tomé de la cintura mientras ella se aferraba al marco de la cama, dejando al alcance de mi boca sus pechos, la mordí, succionándola mientras ella mordía su labio inferior. Me detuve para hablar.

· Si, s-seguro, estoy ha-haciendo mis ejercicios matutinos.

Bese sus labios mientras Hiashi se despedía.

· Bien, hasta luego profesor Sabaku no.

Tranqué el teléfono tomándola firmemente de sus glúteos y comencé a moverla más rápido, gemí excitado mientras ella gritaba mi nombre, nos abrazamos con fuerza, los espasmos de placer aumentaban. Mierda.

— ¡Hinata!

Me quedé paralizado al sentir como me corría dentro de ella. Hinata se aferró con fuerza a mí, moviéndose suavemente con mi miembro dentro de ella. La abracé con fuerza.

¿Qué había hecho?


Corregido: viernes, 18 de junio de 2010.

Hora: 05:46PM