(n/A)

¡Bonjour! :D Ñam Ñam, estoy feliz porque, ustedes me hacen felizEn fin, acá está la continuación, no es nada del otro mundo, pero el lemon me gusto mucho como me quedó :3 espero que a ustedes igual, en fin, no me extiendo. Quiero dedicar este capítulo a Nicol, en forma de disculpa, y una dedicatoria especial para la escritora: Alexia hyuga Quien me inspiró con la hermosa continuación de su hermoso fic "cerámicas rotas" gracias por responder mi review y te dejé un mega review en fin gracias, y disculpas.


Naruto Copyright © Masashi Kishimoto.
Warning: AU/OoC/Lemon
Words: 2.718


.'·.·•Pяσfєѕσя Sαвαкυ no•·.·'.

Capítulo VI.


ddeıSmıle


-Comienzo-


·

•••

·

Me envolví entre las sabanas un poco más, y no pude evitar sentir un placer interno al percibir su aroma envolver mi habitación, pero no estaba su calor, ella siempre se despertaba antes que yo, cosa que me hacía sentir viejo. Deseché esa idea y me levanté notando que estaba desnudo.

Sonreí al recordar que era padre, al menos futuramente, era un sueño que hacía mucho tiempo atrás había dejado. Mi padre no fue el mejor, no lo veía muy seguido y mi madre murió cuando era joven. Pero yo quería estar ahí para mi hijo. Un sonido me alertó, mi celular vibró sobre la mesa de noche, estiré mi brazo y lo tomé.

-Mensaje de Texto

Se que está con mi hija ¡Mandaré a la policía si no la regresa en éste instante!

Volteé mis ojos aburrido y le respondí con un: 'Ella irá cuando desee'

Me sentí orgulloso y me reprendí internamente ¿Qué ejemplo le daría a mi hijo si hacia cosas como esas? fruncí el ceño intentando decidir:

Decirle que Hinata está conmigo porque se sentía mal y no deseaba regresar, pero que la llevaré en la tarde sana y salva. O no decirle nada y sentirme orgulloso de que cuando la policía nos encuentre el padre sea el que pase la pena de '¿No se había enterado de qué su hija estaba con un mayor de edad?'

Esto de ser padre tenía su lado malo, caer bajo el suegro. Bufé y le escribí que la llevaría en la noche, que solo queríamos un tiempo juntos y que la cuidaría. Tomé una toalla que se encontraba en la silla del frente y me cubrí la cintura con ésta. Salí de la habitación y camine por el pasillo que llevaba a mi cocina y ahí estaba ella, iluminada por los rayos del sol.

Mi mente la dibujo como la noche anterior, jadeante de placer, gimiendo mi nombre, aferrándose a mi cuerpo en busca de más. Y ahí estaba la otra imagen, la maternal que la hacía verse espectacularmente dulce, hermosa, radiante, su piel blanca, sus cabellos, todo formaba un delicioso contraste que me enloquecía.

Miré sobre la mesa el delicioso desayuno que me esperaba, camine hacia ella y la abrace por la espalda, dio un pequeño saltito, pero se tranquilizo al besar su cuello, me encantaba como se sonrojaba ante esa acción, era tan sensible en esa zona.

Buenos días—Sonreí.

Buenos días, Gaara—Contuve mi risa ante su voz nerviosa— ¡Ya te hice el desayuno! —Se alejó de mí y se sonrojo al verme en toalla.

Gracias— Dije desfilando frente a ella.

G-Gaara—La miré interrogante tomando asiento— ¿Qué te gustaría que fuera nuestro hijo?

— ¿En qué sentido? —Pregunté.

Pues, si ¿Niño, Niña? ¿Y c-cuantos te gustaría tener?

Bueno—Respondí tomando algo de mis huevos —Creo que un niño estaría bien y uno es suficiente

Oh...—Se sentó a mi lado inquieta.

— ¿Pasa algo?

G-Gaara—Tomé un sorbo de mi jugo relajado—S-son dos...

Me ahogué con el jugo de golpe, abrí mis ojos de par en par en un intento de procesar sus palabras. Tomé con fuerza la mesa con una mano, mientras que con la otra me tapaba la boca intentando pasar el jugo. Sentí su suave mano golpearme con temor en la espalda, la sorpresa no pasaba ¿Cómo podían ser dos? ¿Cómo? Intente calmarme y tomé otro sorbo del jugo. Respiré con calma. Ella me miró asustada.

Estoy bien—Mentí— ¿Segura que son dos?

Si, el doctor Uchiha me lo dijoY-yo

Su rostro se tornó pálido, me tensé en la silla, de pronto sus ojos se cerraron, agradecí tener reflejos pues antes de que cayera logré tomarla del brazo jalándola hacia mi. La sostuve entre mis brazos por unos segundos, gruñí aterrorizado, los nervios se me crisparon al tomar conciencia de la situación. La alcé en mis brazos y la acosté sobre el mueble, me moví nervioso hasta la habitación para marcar el número de Sasuke.

· ¡Ven rápido!

· ¿Qué mierda quieres?

· ¡Hinata, le pasó algo! ¡Ven rápido hijo de…!

· ¡Voy!

Trancó el teléfono, no me sentí más aliviado, corrí hasta la cocina y revisé el refrigerador. ¿Qué hacer? Cuando mis alumnos se sentían mal iban a la enfermería. Y la enfermera era Sasuke y… estaba en camino.

Su casa no estaba muy lejos de la mía, pero quizá estaba en el consultorio, eso significaría el doble del tiempo. Gruñí hastiado ¿Qué hacía? Caminé hasta la habitación y saqué algunas sabanas, la cubrí con ellas y me arrodillé a su lado, acariciando sus cabellos, sintiendo la suave textura y el perfume de fresas que se impregnaba a mi piel. Se veía hermosa, delicada y angelical.

La puerta sonó y me sobresalté ante esto. Reaccioné de inmediato y abrí de golpe.

— ¡Al fin llegas! —Me quejé.

—…Tsk.

Camino directo a donde estaba Hinata dejando en el suelo su maleta, Naruto me miró. Yo lo miré.

— ¿Qué?

— ¡No me dijiste que tenías novia'ttebayo! —Hizo un puchero— ¡Y además me vengo enterando que eres papá! —Volteé mis ojos

No tenía tiempo Naruto

Pasó mirándome fijamente para luego fijar sus ojos en Hinata.

Es muy linda—Susurró

Si—Respondí cortante mirando como Sasuke la revisaba

— ¿Qué edad tiene?

Quince.

Nos quedamos en silencio, Sasuke se levanto de inmediato y se encogió de hombros

Es un desmayo común, las mujeres siempre lo tienen en los embarazos, presentará aumento del vientre, desmayos, nauseas, depresiones, y antojos.

Lo miré atónito.

— ¿Cuándo son dos, los síntomas son el doble?

Naruto rió a carcajadas mientras Sasuke se acariciaba las sienes.

Pobre chica—Susurró el Uchiha.

— ¡Bien! —Gruñí— ¡Ya se pueden largar!

Hinata se movió lentamente. Me abrí paso entre el rubio y Sasuke colocándome frente a ella, le acaricie la mejilla lentamente, intentando calmarla, o intentando calmarme a mi mismo. Hinata me abrazó suavemente y suspiró.

— ¿Q-Qué pasó? —Naruto se le acercó

Más de lo que debía.

— ¡Hola, Hina-chan! Soy Naruto, pero dime como tú quieras ¿Si? —Sonrió—Soy el mejor amigo de Gaa-chan, dattebayo.

Naruto, suficiente de la presentación—Lo miré con ojos asesinos.

Bien—Sonrió— ¡Es un gusto conocerte Hina-chan!

I-igualmente Naru-kun —Rió suavemente y Naruto soltó una carcajada.

Volteé mis ojos, creo que casi vomito, pero no. Luego de unos minutos—Casi años para mí—Naruto y Sasuke se fueron, dejándonos a Hinata y a mí solos, sus manos pequeñas y hermosas se movían inquietas sobre su torso. Me senté en el mueble frente a ella, logrando asimilar todo, ciertamente el problema había comenzado porque yo, Sabaku no Gaara, no sólo sería papá, sino papá al cuadrado.

Una suave satisfacción se abrió paso en mi pecho, impactándome al instante. No me molestaba en lo absoluto que fueran dos, serían bienvenidos por igual.

La miré con tranquilidad notando la fuerza sobre humana que se formaba en mi pecho, un deseo incontrolable de proteger a mífamilia llenaba cada rincón de mi cuerpo. Solté el aire que había atrapado en mis pulmones ya adoloridos por aguantar la respiración y le sonreí. No podía hacer más, no podía hacer menos, simplemente protegerla y demostrarle que estaría ahí para ella. No sería suficiente con sólo promesas. Algo que aprendí en la vida fue a no confiar en las palabras, pero le demostraría que lo intentaría. Que haría todo lo que quedara en mis manos para resguardarla de cualquier mal.

Sus ojos parecieron tomar vida al ver mi sonrisa, abrí mis brazos para que ella se acurrucara en mi pecho, tal y como lo hizo, se aferró a mi camisa mientras la sentaba en mis piernas abrazándola con fuerza. Me retracté al instante, temeroso de lastimarla a ella, o a mis hijos.

Mis hijos.

Sonreí ante ese pensamiento y besé sus labios sosteniendo su nuca con mis dedos. Tratándola como un cristal. Besé su cuello suavemente y ella suspiró dejando caer su cabeza hacia atrás.

— ¿T-Todo está b-bien? —Preguntó.

Deslicé mi mano bajo su camisa acariciando su abdomen con dulzura, ella se contrajo.

Más que bien.

Apoyé mi mano en su espalda alzándola levemente, subí mi mano sacando su camisa con la ayuda de la otra, ella alzó sus brazos tan delicada como siempre, admiré su torso y la imagine con la barriga de embarazo, no podía evitar adorarla.

La lujuria se apoderó de mi cuerpo, mi excitación se hizo inminente. Ella sintió la vibración de pasión que recorrió mi cuerpo. Lo vi en su mirada inocente brillando por el deseo.

Abrí con delicadeza sus piernas dejando que las colocara a cada lado de mí, causando que sobresaliesen del mueble, mientras, su piel comenzaba a inundarse de su sudor, deseoso. La tomé de la cintura apegándola a mí cuerpo, juntando nuestros sexos y gruñí ante la deliciosa sensación, tan seductoramente excitante como sus pechos, los cuales dejé libres de un tirón a su sostén.

Acaricié su espalda con mi mano mientras apretaba sus nalgas y devoraba sus pechos. Apreté con mi mano su seno derecho mientras mordisqueaba su pezón. Ella gritó respirando de forma entrecortada. Subí la mano que sostenía su torso colocándola sobre su nuca y me separé de su pecho para atraer sus deliciosos labios hasta los míos.

La besé apasionadamente, deslizando mi lengua por su paladar. Ella me succionó buscando liberarse de mi camisa. La alzó desde mi espalda y la jalé lanzándola lejos, luego atraje hacia mí el cuerpo de Hinata, queriendo sentir el roce de sus pechos con el mío.

Sus pezones hinchados y húmedos rasguñaban de forma sensual los míos mientras yo devoraba su lengua. Jadeé ante la pasión del beso, mi cuerpo ardía al igual que el de ella, quien movía de forma delirante sus caderas rozandose con mi miembro que parecía intentar romper mis pantalones. La tomé de sus glúteos con una de mis manos mientras que la derecha la sostenía de la cintura, sus brazos quedaron apoyados en mis hombros mientras su ombligo quedaba a la altura de mi mentón. Besé su abdomen mientras que con una de mis manos acariciaba su entrepierna. Sentí su inquietud y pronto la humedad se hizo presente, llegando a mojar su ropa. Sonreí.

Recoge las piernas—Gruñí.

Ella así lo hizo, la hice sentar de lado sobre mi—Manejarla era bastante fácil, Hinata no pesaba nada—deslicé su short junto a su ropa interior y comencé a besar su abdomen mientras abría sus piernas.

Mantén tu pierna firme—Ella gimió

M-Me siento expuesta Gaara.

Esa es la idea mi vida.

Sostuve por un momento su pierna sobre la mesa situada a un lado de ambos, sus piernas totalmente abiertas, la izquierda quedaba sostenida por mi codo mientras mordisqueaba su abdomen, su respiración agitada era el único sonido que nos acompañaba, metí dos de mis dedos dentro de ella comenzando a formar círculos mientras apretaba su clítoris con mi dedo gordo. El canto de sus gemidos clamando por más se hizo escuchar.

Intenté acomodarla para que sus pechos quedaran al alcance de mi boca, mordí sin mucha fuerza uno de sus pezones, jalando su seno, hambriento.

Eres tan hermosa Hinata, me vuelves loco

Ella gimió como respuesta ante el movimiento rápido que formé en su sexo.

G-Gaara… ¡Ah! ¡Gaara! ¡Aah!

Alcanzó el orgasmo arqueando su espalda. Pude sentir su esencia estallar en mi mano, como sus paredes vaginales se calentaban alrededor de mis tres dedos, sentí la necesidad de meterme entero en ella, gruñí, estaba excitado y demasiado. Era tan erótico verla sobre mi, jadeando, cada perfección y desperfecto que amaba, esa carne que ella decía ser gordura, esas cortaduras de la niñez, cada detalle lo amaba, me hacía enloquecer.

La tome con delicadeza ayudándola a sentarse, sus mejillas rojas y sus ojos brillando por el placer, aguados por las lágrimas que se formaban se fijaron en mí, besé sus labios mientras acariciaba su clítoris, empapándolo de su líquido. La tomé de la cintura y dejé que se deslizara a un lado en el mueble mientras yo me levantaba. Solté mis pantalones. Mis testículos se encogieron al verla. Se había acomodado para mirarme, sus ojos entreabiertos mientras su pecho subía y bajaba ante su excitación, sus piernas abiertas apoyadas en el mueble mientras su centro rosado, carnoso, poblado de bello me llamaba ardiente, húmedo.

Dejé caer mis pantalones y bajé mi ropa interior lanzando las dos cosas lejos.

Me acerqué a ella notando como sus ojos me devoraban, no pude evitar sonreír de lado, tomé con cuidado sus tobillos colocándolos en mis hombros. Besé sus piernas suavemente. Lamí su clítoris e introduje mi lengua en su centro, a lo que ella reaccionó con un gemido que me excitó aún más.

Subí por su abdomen plantando suaves besos, mordí uno de sus pechos y besé dulcemente el otro, mi lengua saboreó la piel de su cuello mientras ella acariciaba mi espalda, tomé mi miembro y lo rocé con su entrada, la humedad de los dos me hizo vibrar ante la sensación cálida, su cuerpo tembló mientras mordía su cuello. La lamí suavemente mientras mi pene hacía lo mismo con su entrada, lo moví de arriba hacia abajo, rozando su clítoris. No aguanté más, sentía que explotaría. Entré en ella abriéndola, expandiéndola para mí, sus paredes se amoldaban a mí, empapándome, apretándome de forma delirante.

Gruñí ante la sensación, comencé a moverme rápidamente, excitado, sintiendo como la sangre fluía al ritmo acelerado de mi corazón, el sudor cubría nuestros cuerpos mientras entraba y salía constantemente de ella.

El placer que me recorría era incontenible, Gruñí mordiendo su labio inferior, su cuerpo temblaba mientras sus uñas se clavaban en mi espalda, el final se acercaba, lo sentía en mis músculos, lo sentía en su cuerpo, sus gemidos se agudizaban más, mi miembro estaba a punto de explotar.

— ¡Oh Dios! ¡Gaara! ¡Aaah! ¡M-Más! ¡Ahh!

M salí de ella al escucharla gritar de placer, su orgasmo llegó casi al mismo tiempo que mi final, derramando mi semen en la alfombra. Gruñí jadeante lanzándome con desesperación a sus labios, devorándola con mi boca.

Te amo, Hinata, te amo—Le susurré

Y yo a ti, Gaara, te amo

La alcé en brazos y ella se acomodó en mi pecho, la llevé hasta la habitación lentamente, mientras besaba su frente la acosté sobre la cama. Acaricié su mejilla con dulzura acomodándome a su lado, de inmediato ella se acomodó entre mis brazos y me besó.

·


·

— ¿G-Gaara?...

— ¿Hm?

Estaba muerto del cansancio, su dulcecita voz resonando pareció despertarme de golpe. Sin embargo no lograba terminar de despertar. Mis párpados me pesaban. No sentía nada, solo sus suaves pechos pegados al mío y sus tiernas manitas moviéndose inquietas.

Q-Quiero c-comer chocolate

Abrí mis ojos de golpe. ¿Me había despertado por chocolate?

Gaara, qui-quiero chocolateQ-Quiero una torta de c-chocolate.

Miré el reloj.

Hina, son las diez de la noche.

P-Pero quiero chocolate… — Hizo un puchero mirándome suplicante.

Suspiré, de cualquier forma tenía que llevarla a casa de su padre y lo recordé porque mi celular vibró.

Bien, te llevaré a tu casa, y de camino compraremos la torta ¿Bien?

— ¡S-si! —Sonrió.

Luego de vestirse salimos en mi auto, paramos en una panadería cercana a la casa de ella. Hinata mantenía su rostro radiante, sin un atisbo de sueño, mientras yo caía dormido sobre el volante.

Entré a la panadería y caminé hasta las tortas, al lado de mí había un hombre, buscando en los refrigeradores de helado.

— ¿Gaara? —Reconocí la voz y volteé a verlo.

— ¿Shikamaru? —Parpadeé dos veces— ¿Helado?

Temari—Gruñó—Está embarazada, tiene apenas dos veces y es más que problemática.

— ¿Por qué? —Aparenté desinterés pidiendo la torta

— ¡No deja de tener antojos! ¡Shika, quiero esto, quiero aquello! —Lo miré con los ojos totalmente dilatados—Luego comienza a llorar, cuando hacemos el amor, cuando no le doy lo que quiere, llora cuando le digo que no por lo que sea ¡No deja de quejarse! Y las contracciones falsas. Comienza a gritar como loca y cuando llegamos, al hospital, todo está…—Clavó sus ojos en mí con el helado en mano— ¿Gaara? ¿Estás bien? Te has puesto pálido.

Si. Estoy bien

— ¿Chocolate? —Miró la torta para luego abrir los ojos prominentemente— ¡Oh Dios! —Rió mientras yo me contraía de dolor— ¡Serás papá! —Me abrazo con fuerza dando unas palmaditas en mi espalda —Felicidades Gaara— Sonrió con sinceridad — Bienvenido al infierno, hermano.

Mierda.


• gaahina eterniti: Te respondí en un MP, pero igual te respondo el review :D muchas gracias, me alegra que te guste, de verdad me tiene sorprendida que con apenas cinco capítulos, haya rebasado los reviews de mis demás fics, en fin, tienes mi completo apoyo y de verdad ¡Continua esos fics! ¡Suerte! ~

• Isa-chan: Gracias, soy una soñadora natural(? Espero que te guste este capitulo ¡Saludos!

• Luna-Yang1994: :D! ¡Gracias por el review! Lamento no haberme pasado por el tuyo, es que he tenido unos problemas y lamento no hablar tanto al msn D: en fin, disfruta el cap.

• Livier-chan: oOó espero que te guste el lemon, realmente me encantó como me quedo, responde que tal te pareció y el cap, no me siento segura de cómo me salió. Quiero más que todo dejar de lado el drama, se que eso es lo que le da la emoción a una historia, pero a veces mucho drama me cansa, por eso quiero hacer algunos caps más que todo de vida cotidiana, y luego quizá y solo quizá. Ponerle algo de drama. Saludos ~

• Yamako-chan: Realmente no quería hacer el embarazo, porque Hinata tendría esa encrucijada, y luego del trauma que me dejaron por matar a un bebé de Hinata (Tranquila, lo reviví) no podía hacerla abortar, así que ella tendrá que llevar con el bebé, un hijo es algo maravilloso, pero no quiero dar ejemplos de que las chicas queden embarazadas, quería hacer el fic más liberal, que Hinata viviera varias cosas, en fin, espero que igual te guste ¡Saludos!

• saku-ann: Nono, aún falta para el final, espero tener más o menos unos 12 capítulos, dependerá de, eh… No sé, dependerá de lo que salga, en fin, saludos ~


Corregido: Domingo, 20 de junio de 2010.

Hora: 07:50AM