Rayos, me tardé un mes en esto, ¡lo siento! XD
Lo siento pero tengo que hacerlo...
WAAAA ALEMANIA CAMPEÓN!
hahaha, Eren recibirá su recompensa xD
y bueno, lo subo rápido que aún me faltan otros dos.
Disclaimer: ya se lo saben no? (tiene prisa xD)
Advertencias: Ereri/AU/Lemon/Rate-M
..•.¸¸•´¯`•.¸¸¤ Capítulo 2 ¤¸¸.•´¯`•¸¸.•..
Los cálidos rayos del sol matutino le dieron de lleno en su apacible rostro, que al percibir la molesta luz, frunció su ceño y se dio la vuelta y cubrió todo su cuerpo con la blanca sábana para poder continuar con su descanso.
Eren rio por la acción de su amado pelinegro cascarrabias, se acercó más a él, pegando su torso a esa lechosa espalda, con sólo la sábana como barrera, y descubrió parte de la cabecita con cabellos azabaches para poder susurrar sobre una de sus orejas.
- Buenos días mi amado Levicito~ - dijo el moreno con voz cantarina.
El pelinegro se revolvió bajo las sábanas, se las quitó apresuradamente y se giró para ver a ese mocoso de ojos verdes. En el momento en el que ambos cruzaron sus miradas, el menor pudo ver la sorpresa en el rostro del azabache, para después pasar a la confusión y finalmente a la comprensión.
Eren volvió a reír, pero esta vez un poco más fuerte, cosa que molestó al ojigris e hizo una mueca de disgusto que a Eren le pareció más bien un tierno puchero debido a que sus blancas mejillas habían adquirido un tono rosáceo.
Dejando la risa, Eren se acercó a Levi con una resplandeciente sonrisa y le besó sus delgados labios color melocotón, que aún se encontraban fruncidos en esa mueca.
- Te habías olvidado de dónde te encontrabas, ¿verdad? - aseguró el castaño.
- No - lo contradijo- es sólo que aún estaba medio dormido... - luego habló un poco más bajo - pensando que lo de anoche había sido un sueño.
Eren pudo ver a la perfección como el tono rosa de las blancas mejillas del otro se transformaba en un rojo cereza. Se acercó al mayor, hasta rozar sus labios con la suave piel de una de las mejillas y... la mordió.
- ¡Imbécil! ¿Qué crees que estás haciendo? - empujó al moreno y rápidamente se cubrió la zona dañada con una de sus manos.
- Aww Levicito~ es que te veías tan tierno con esas mejillas sonrojadas que me dieron muchas ganas de morderlas - dijo con una enorme sonrisa en sus labios.
- Me importa una mierda - elevó un poco la voz - y deja de decirme tierno y de llamarme como si fuera un crío de cuatro años.
- Vamos Levi... - dejó el apodo a la mitad por la mirada amenazante que recibió de su pareja, se acercó al pelinegro y rozó sus labios con los contrarios para luego profundizar el beso, lo empujó suavemente hasta recostarlo boca arriba y continuar con su beso, que cada vez se hacía más apasionado y más demandante.
Levi rodeó el cuello de Eren con sus brazos y lo atrajo más hacia él al momento en el que colaba su lengua en la cálida cavidad contraria y comenzaba un tira y afloja con la lengua del moreno, que en ese momento se colocaba entre sus piernas y comenzaba a frotar sus entrepiernas.
Un jadeo salió de su boca al notar la dureza del moreno contra su -aun medio dormido- miembro. Elevó sus piernas y rodeó la cintura de Eren con ellas para apretar la fricción de sus hombrías. La acción provocó un gemido de su parte y un gruñido de la garganta del otro que se separó un poco para verlo a los ojos.
- Despertaste muy feliz, ¿no lo crees? - comentó el azabache por el estado de la entrepierna contraria.
- A tu lado Levicito, siempre - dijo con una sonrisa bobalicona.
En lugar de enojarse por el apodo, su corazón dio un vuelco y su sonrojo se acentuó aún más, extendiéndose hasta sus orejas.
Debido a la pena, inclinó un poco el rostro hacia adelante para ocultar su sonrojo, cosa que ya no tenía caso, elevó una de sus manos, aprisionó un buen mechón de cabello entre sus dedos y tiró de él.
- Eres un idiota - murmuró el azabache.
Eren rió por tercera vez y con su mano estiró la de Levi para que dejara de atacar sus cabellos. Volvió a inclinarse y atrapó uno de esos deliciosos labios entre los suyos, lo recorrió con la punta de su lengua, lo chupó y lo mordió ligeramente.
Levi gimió y cerró sus ojos al momento de que el moreno profundizó ese nuevo beso, dando paso a otro y otro.
Levi ya se encontraba completamente duro y con ganas de hacerlo, llevó sus manos hasta sus miembros y comenzó a masturbarlos. Poco les faltaba para el orgasmo, así que poniendo todo de su parte, acarició las hombrías, en especial la de Eren, que con unos cuantos roces en los puntos sensibles que Levi conocía muy bien, ya se encontraba en la frontera hacia el clímax.
Rápidamente, Eren también llevó una mano al miembro de Levi y comenzó su tortura. No pasó mucho tiempo para cuando ambos llegaron al clímax, ligeramente cansados, jadeantes, con la temperatura alta y el cuerpo cubierto por una fina capa de sudor.
Se separaron, se miraron a los ojos y se sonrieron.
Una vez recuperados, Eren se levantó casi en un brinco, levantó el cuerpo de Levi y se dirigió al baño, donde depositó el cuerpo delgado y un poco mas pequeño que el de él, en la blanca tina. Abrió la llave del agua y la dejó correr.
- Está fría - se quejó el pelinegro dándole un coscorrón al menor.
- Auch, espere unos segundos, ya saldrá la caliente.
Y tal y como lo había dicho, no pasaron ni cinco segundos cuando pudo sentir el cálido líquido sobre su piel, bueno la que cubría con tres dedos de profundidad en la bañera.
Eren se levantó, tomó unos frascos de una de las repisas y cuando regresó se metió a la bañera, acomodándose detrás del mayor, con una pierna a cada lado del pequeño cuerpo. El agua ya alcanzaba a cubrirles las piernas -si las mantenían extendidas-, y Eren vertió mucha cantidad de un líquido color azul marino. El moreno lo dejó en una orilla y Levi pudo leer "Esencias marinas". Sonrió, ese mocoso siempre pensando en el mar.
Cuando el agua ya les cubría la mitad de los torsos, Eren cerró la llave y con una pequeña tina vertió agua sobre los cabellos azabaches, tomó un poco de shampoo y comenzó a fregar las finas tiras color Ébano. Cuando Eren terminó, Levi se dio la vuelta, se sentó sobre sus tobillos y procedió a regresar el gesto, mientras él fregaba los mechones castaños, Eren tomó una esponja y talló el cuerpo de Levi.
- Hace mucho que no tomábamos un baño juntos - mencionó el castaño.
- Hace mucho que ni siquiera nos veíamos.
- Eso no es mi culpa - dijo con una sonrisita ladina.
- Tsk, ¿Y qué haremos el día de hoy? - cambió de tema.
- Saldremos a pasear con mis compañeros.
Levi terminó de limpiar el cuerpo de Eren, se giró y volvió a recostarse sobre el pecho del moreno.
- ¿Y a dónde iremos?
- No lo sé.
- ¿Cómo que no sabes?
- Pues los chicos solo dijeron que iríamos a pasear, no me dijeron a dónde.
- Tsk ¿Qué horas son?
- La una de la tarde.
- ¡¿Qué?! - se giró bruscamente, provocando que un poco de agua saliera de la bañera, y fijó su mirada en esos hermosos ojos aguamarina que le veían divertidos.
- Levi, tienes el sueño pesado - dijo mientras con su dedo índice presionaba el ceño fruncido del azabache -. Bueno, después de lo que hicimos la noche pasada creo que sería muy obvio.
- Idiota - le dio un manotazo para que dejara de tocarlo -. Apresúrate y sácame de aquí.
Eren sonrió, se levantó, tomó una toalla y con ella envolvió el cuerpo de su novio que cargó con facilidad y lo llevó hasta la recámara donde lo ayudó a sacarse y vestirse con la ropa con la que había llegado la noche anterior, mientras que él aún seguía con una toalla rodeando su cintura.
- Si aún no te sientes bien, podemos dejarlo para otro día - comentó el moreno al ver como el azabache fruncía el ceño con una mueca de incomodidad cuando se ponía de pie.
- Estoy bien mocoso, iré a mi habitación para cambiarme - se encaminó a la salida -, pide algo de comer a servicio a la habitación, en unos minutos vuelvo - y salió de la habitación.
Eren asintió aunque el mayor ya no lo veía, llamó a servicio a la habitación y pidió una lista de al menos cinco platillos de los favoritos del azabache, con un poco de helado de vainilla -también un favorito del mayor, aunque lo niegue- y una botella de vino francés. Eren sí que consiente a su pareja.
Después de colgar, se apresuró a ir a su guardarropa, tomó la primera ropa interior que vio y se la puso. Lo siguiente eran los pantalones, abrió uno de los cajones y tomó unos vaqueros azul oscuro, y para cubrirse el torso tomó una camiseta polo color azul con una franja color blanco a la altura del pecho.
A los cinco minutos llegó la comida, Eren la colocó sobre la pequeña mesa redonda de la habitación y cuando terminó, escuchó la puerta abriéndose, se giró al tiempo de ver a Levi cerrando la puerta, vestía unos vaqueros negros, una camiseta gris oscuro que se pegaba perfectamente a su cuerpo como una segunda piel y unas zapatillas negras con detalles en blanco.
- Dios Levi, viéndote así me dan ganas de empujarte a la mesa y hacértelo toda la tarde - dijo el moreno mientras se relamía los labios.
- Eres un imbécil, ¿podrías dejar de pensar con lo que te cuelga entre las piernas y apresurarte a comer? - caminó hasta la mesa y tomó asiento en una de las sillas
- ¿A qué hora es la salida con tus amigos?
Eren también se sentó, tomó los cubiertos y le respondió:
- A las cuatro.
Comieron a paso tranquilo, de vez en cuando hacían unos comentarios y contaban algunas de las cosas que les habían pasado los últimos seis meses. Cuando terminaron a penas iban a ser las tres, se sentaron en el sofá de dos plazas que había en la habitación y pasaron el rato viendo algunos programas en la televisión.
Al veinte a las cuatro salieron de la habitación y bajaron al Lobby donde varios de los compañeros del moreno ya se encontraban. Eren les presentó a Levi aunque muchos ya lo conocían, y esperaron al resto de los chicos que los acompañarían.
- ¿Y a dónde vamos a ir? - preguntó el moreno.
- A un local de baile exótico - dijo un chico de cabellos y ojos claros llamado Jean Kirschtein.
- ¿Osea un table-dance?
- Así es mi amigo - le pasó un brazo por los hombros al ojiverde -. Cómo a los que íbamos los últimos meses en Berlín.
Levi, que había permanecido con los brazos cruzados atento a la plática, se giró para ver al moreno que levantó una mano para darle un buen golpe a su compañero.
- Parece que no te pasaste los últimos meses en soledad como creí.
Eren se detuvo y se giró a ver a su novio con una expresión de miedo. O sí, Levi estaba enfadado. No sólo enfadado, tenía el peor cabreo del año. Una gota de sudor frío le recorrió la espalda al menor que cerró sus ojos rápidamente esperando que una de las famosas patadas del pelinegro le diera de lleno en su rostro.
Pero al pasar los segundos nada pasaba, abrió sus ojos y vio la espalda del mayor alejarse. Eren se apresuró a darle alcance y lo tomó del brazo.
- Espera Levi, déjame explicarte.
La afilada mirada del ojigris se posó en sus ojos aguamarina y Eren tragó duro al percibir el creciente enfado del mayor. Levi lo tomó del cuello de la camisa y tiró de él hasta tener su rostro a escasos centímetros.
- Será mejor que te largues si no quieres que te rompa más de una costilla de una patada.
Eren tragó duro pero no se dejo intimidar, se aclaró la garganta y le habló con toda seguridad.
- Se supone que tienes que hacer lo que yo diga, así que te ordeno que me escuches.
- No quiero.
- ¡Levi!
- Cállate, usaré ese estúpido comodín para que me dejes por las próximas horas, así que aléjate de mí si no quieres pasar el resto del mundial en la banca - y sin decir nada más, subió al ascensor y oprimió el botón del piso de su habitación.
Eren estaba tan enfadado, se giró bruscamente y al divisar la figura de su compañero de equipo entre los chicos, dio largas zancadas hasta donde se encontraba, lo tomó de las solapas de la camisa y lo acercó a su rostro en actitud amenazante.
- ¡¿Por qué mierdas le dijiste eso?! - gritó un Eren muy encabronado.
- P-pero si es cierto - trató de excusarse.
- ¡Eso fue sólo una vez! ¡En la despedida de soltero de Reiner!
- Es lo mismo ¿no?
- ¡Si serás imbécil! - levantó un puño dispuesto a darle un buen golpe al Kirschtein pero otro de sus compañeros lo detuvo - ¡Sabías muy bien que él es mi pareja! ¡¿Por qué mierdas no piensas antes de hablar?!
El resto de los compañeros trataron de separar a los dos chicos que estaban a punto de matarse, bueno más bien uno de ellos al otro.
- Sólo fue una broma, el humor que se carga tu perra es una mierda.
Eren estaba shockeado por el apelativo que Jean había usado para referirse a su novio, una vena se infló sobre su frente debido al coraje, con una fuerza, que no sabía de dónde la había sacado, empujó a los chicos que lo retenían y se aventó contra el ojimiel que ya podía estar contando sus pocos minutos de vida... o segundos.
Ninguno de sus compañeros pudieron detenerlos. Afortunadamente no hubo daños colaterales, sólo un Jean Kirschtein con un pie en el otro lado, que pudo haber tenido los dos, si los guardias de seguridad del hotel no hubieran llegado a tiempo al lugar.
Después de vendar las heridas del ojimiel, ambos chicos fueron llamados por su entrenador, que estaba tan furioso, que si por él fuera, los dos chicos dejarían de laborar en el mundo del fútbol profesional. Pero bueno, una cosa, no tenía el poder; y otra, no podía dejar que dos de sus mejores futbolistas salieran del equipo en un momento tan importante.
Así que lo único que recibieron -después de un horrible sermón de dos horas- los dos chicos fueron un castigo leve, en comparación al que merecían. Sólo les habían triplicado su rutina de ejercicios que empezarían al día siguiente.
Con los ánimos por los suelos y su maravillosa tarde -previamente planeada para ser disfrutada en compañía de su amado y sus amigos- acabada en un total fracaso, subió hasta el piso donde se encontraba la habitación de Levi -que no había contestado ni uno de sus mensajes ni sus llamadas- y tocó la puerta. No se abrió ni se escuchó ningún sonido. Volvió a intentarlo un par de veces más, pero el resultado fue el mismo.
Soltó un suspiro de resignación y dando media vuelta, se dirigió a las escaleras para bajar un piso, donde se encontraba su habitación. Abrió la puerta, todo estaba en oscuridad pues ya pasaba de las ocho de la noche y él no había dejado ni una luz prendida.
Cuando estaba a punto de encender la luz de la pequeña salita de la habitación, escuchó unos ruidos extraños en la recámara. Se acercó sigilosamente, aún rodeado de oscuridad, y se asomó por una pequeña abertura de la puerta. No vio nada, así que entró completamente y dio dos pasos al interior.
Fue atacado desde la espalda, alguien lo empujó hacia la cama y en donde cayó y rápidamente se giró para ver a su atacante y defenderse, pero detuvo todo movimiento al encontrarse con los hermosos ojos grises de su novio. Estaba tan embelesado, que no se dio cuenta que terminó de una manera un tanto extraña -y pervertida- sobre la cama.
Cuando escuchó un segundo "click" fue cuando salió de su ensimismamiento, elevó el rostro y se dio cuenta que su pareja lo había esposado a la cama.
- ¿Pero qué rayos...? Levi ¿qué estás haciendo?
- Dándote lo que quieres para que dejes de buscarlo en otra parte - dijo en tono calmado.
Eren puso una mueca de confusión pero se dio una idea de lo que decía cuando vio a su pareja quitarse la bata de baño -que hasta ese momento había notado- y pudo ver un sexy de baby-doll de tela semi-transparente, color rojo vino, abierto por en medio, unido sólo en la parte del pecho, con algunos volados y encaje negro en las orillas. La zona del busto era encaje negro con un fondo rojo vino que dejaba traslucir los rosados pezones de su pareja. Bajó un poco la vista y tragó duro al ver la parte inferior del cuerpo del mayor, ahí, cubriéndole su hombría, estaba un tanga del mismo color rojo vino, con encaje negro en la orilla. Y en sus largas piernas unas medias de red color negro.
Con sólo ver a la hermosa y sexy persona que tenía sobre él, Eren comenzó a reaccionar. Sus mejillas se sonrojaron, su pulso se aceleró, su respiración se volvió errática y lo peor de todo, su miembro reaccionó tan rápido, ¡ya estaba completamente duro!
- Vaya parece que esto es lo que querías - dijo el pelinegro al sentir la entrepierna del menor en su trasero.
- No es lo que piensas...
- Cállate.
- Por favor, déjame explicarte...
- Que te calles.
- Levi, eso fue sólo una vez debido...
- ¡Que te calles!
Levi inclinó el rostro y cerró sus ojos apretándolos con fuerza mientras sus manos, hechas un puño, apretaban su camisa.
- Levi... - Eren pudo ver una expresión dolida en el rostro del mayor y sintió una apuñalada en el corazón.
Nunca lo había visto así, y todo por la culpa del estúpido comentario del imbécil de Jean. Cerró sus ojos y apretó los puños por el coraje que volvía a quemarle el interior, pero suspiró suavemente, abrió sus ojos y volvió a llamar al pelinegro.
- Levi - el aludido tembló cuando escuchó el tono de voz calmado y lleno de cariño del menor -. Hace un par de meses uno de mis compañeros se casó.
El mayor abrió sus ojos para mirarle con confusión, podía ver claramente la pregunta "¿y eso que mierdas me importa?" escrita en sus ojos. Sonrió con ternura y siguió hablando.
- En su despedida de soltero Jean, junto con Connie, nos engañaron y nos llevaron a un sitio de... hum... baile exótico.
Levi abrió mucho sus ojos al comprender, pero aún así afiló su mirada, la razón por la que acudió ya se había aclarado, pero todavía no sabía lo que había pasado esa noche. Eren le volvió a sonreír.
- Me quedé para hacerle compañía a mi amigo en su festejo, pero toda la noche me la pasé diciéndole a las... señoritas... que era gay y tenía novio - las mejillas de Levi se sonrojaron -. Mis amigos saben que tengo novio, Jean sabe que tú eres mi novio, el imbécil sólo dijo eso para molestar, así que, por favor, no pongas esa expresión en tu rostro. Yo solo te quiero a ti.
Levi cerró sus ojos y se recostó sobre Eren, ocultando el rostro en el espacio entre su cuello y hombro. Se aferró con fuerza al moreno y después de unos segundos volvió a hablar.
- ¿Es verdad todo lo que me dijiste? - preguntó en un tono mucho más calmado.
- Sí, Levi mírame.
El pelinegro tardó un poco en hacerlo, pero finalmente se levantó y vio a Eren a los ojos, el moreno se inclinó y depositó un dulce y casto beso en los labios del mayor.
- Nunca, escúchame, nunca, dudes de ser el único para mí, eres todo lo que quiero en la vida y nunca te dejaré y menos te engañaría con una mujer que se la pasa de cama en cama. Tú eres mío y eres todo lo que necesito.
El rostro de Levi se iluminó, sus ojos se abrieron maravillados, sus mejillas adquirieron ese hermoso tono rosáceo que tanto le gusta a Eren. Después se recuperó, frunció su ceño e hizo esa mueca que a Eren le parecía más un puchero mientras se aferraba a su camisa. Dios... se veía adorable y a Eren le dieron ganas de comérselo, en ambos sentidos.
- Esta bien, te perdono - dijo en un tono como si no hubiera más remedio, obviamente mal fingido.
Eren rió y sus manos se movieron haciendo que las esposas tintinearan con el cabezal de la cama. Los ojos de Levi mostraron arrepentimiento y alargó sus manos para soltar al menor.
- Déjalo - dijo Eren alejando sus manos para que no las liberara.
- ¿Pero qué dices? - dijo con una expresión de confusión.
- Nunca he jugado este juego, sigue con lo que hacías.
Levi -rojo como tomate- se incorporó sentándose sobre las caderas del moreno viéndolo con incredulidad.
- ¿Qué pasa? Si ya te habías armado de valor sigue con lo que estabas haciendo, además hay que aprovechar ese lindo conjunto que te has puesto para mí - dijo con una sonrisa libidinosa.
- E-eres un imbécil
- Vamos, por esta noche soy todo tuyo. Móntame. Ah sí, es una orden - volvió a sonreír descaradamente.
Levi cerró sus ojos por unos segundos, después de calmarse un poco acercó sus manos a la camisa del moreno y empezó a desabotonarla lentamente y mientras lo hacía recorría con sus labios la piel descubierta. Atrapó un pezón que chupó y succionó hasta que un gruñido salió de la garganta del moreno debajo suyo. La camisa fue desabrochada completamente y él deslizó su lengua por el hermoso y bien formado vientre del moreno. Rodeó el ombligo con la punta de su lengua recorrió varias veces su circunferencia para luego introducirla en él. Eren volvió a gruñir y eso le dio más valor para continuar.
Cuando llegó a la orilla del pantalón, desabrochó el botón con sus dientes y corrió el sierre de la misma forma. Pudo sentir la dureza de Eren y sin pudor la mordió sobre la tela. Eren jadeó y él sonrió de lado al escucharlo. Metió sus manos por debajo de la tela, Eren levantó sus caderas para ayudarle a retirar su ropa, Levi retiró el pantalón y la ropa interior de una sola vez y la dejó caer por la orilla de la cama. Sus ojos viajaron rápidamente a la entrepierna del moreno, sus ojos brillaron de lujuria y se relamió los labios mientras inclinaba su cuerpo y tomaba esa gruesa y dura hombría con una de sus manos para luego dirigir sus labios.
Eren no pudo retirar su mirada del maravilloso cuerpo de su novio. Se veía tan hermoso y sexy obviamente. No es porque use ropa de mujer, claro que no, es sólo que apreciar esos dulces botones rosados a través de esa tela transparente, ese vientre plano por la abertura del baby doll, esas piernas fuertes y lampiñas con esas medias y sobretodo, ese miembro oculto en ese pequeño pedazo de tela del que sobresalían algunos de los finos vellos azabaches. Esa era una vista que nunca se cansaría de contemplar. Y de sólo imaginarse como se ve el trasero de Levi, expuesto por esa minúscula ropa interior, su miembro ya estaba a tope.
Eren gruñó al sentir los labios de Levi rodear la punta de su miembro. Hundió la cabeza en la almohada y los tobillos en el colchón al momento de elevar un poco las caderas para tratar de introducir un poco más su miembro en esa cálida cavidad.
- Ngh... Levi - ronroneó.
Al escuchar su nombre, Levi se llenó de un poco más de valor y trató de hacer sentir mejor al moreno. Usó su lengua para recorrer desde el glande hasta la base del miembro, acariciando a su paso todo ese falo, regresó por el mismo camino y puso las manos a cada lado de la pelvis de Eren. Volvió a rodear la punta con sus labios y metió todo el miembro hasta que la punta tocó su garganta. Lo sacó y lo volvió a engullir rápidamente.
El cuerpo de Eren empezó a estremecerse, y es que desde antes de que Levi empezara con la felación el ya estaba en su límite. Tuvo que reunir todo su autocontrol para poder evitar correrse en la garganta del pelinegro.
- Levi - lo llamó en un gruñido - Dios... Levi - lo volvió a llamar.
El aludido hizo caso omiso a su llamado, y es que se daba una idea del porqué lo hacía. Si no se equivocaba, el mocoso ya estaba en su límite y pronto terminaría, pero él era el que dirigía la intimidad esa noche, el mismo Eren lo dijo. Era todo suyo.
No pasó mucho tiempo en descubrir que tenía razón. Eren se estremeció, clavó los tobillos en el colchón en el momento del orgasmo, su semilla se liberó y recorrió la garganta del azabache.
- No puedo creer que después de esa corrida sigas duro - dijo Levi mientras se limpiaba los restos del orgasmo de Eren en sus labios.
- Dios Levi, hace mucho que no usabas tu boca en mí - dijo un Eren un poco fatigado, aunque otra parte de su anatomía aún conservaba algo de energía.
Levi sólo sonrió de lado, se acercó a Eren gateando con movimientos felinos que hicieron despertar a Eren de su aletargamiento. Llegó a su rostro y lo besó profundizando el beso rápidamente, colando su lengua entre esos labios gruesos y carnosos para poder entrelazarla con la contraria. Se colocó sobre las caderas de Eren una vez más y empezó a restregar su trasero sobre el miembro de Eren. En sólo unos segundos la entrepierna del castaño ya tenía la misma dureza que hacían un par de minutos.
Levi se incorporó y llevó sus manos al encaje de su ropa interior.
- No te las quites - lo interrumpió el moreno -. Sólo apártalas a un lado y móntame - dijo con la voz afectada por la excitación.
- P-pervertido - masculló con el rostro sonrojado, pero aún así obedeció.
Tomó un bote de lubricante -que consiguió en el mismo sitio donde compró el baby doll- y vertió un poco de si contenido en los dedos de su mano derecha. Después llevó los dígitos a su entrada y haciendo a un lado ese delgado hilo, metió uno y empezó a expandirse él mismo. Metió un segundo dedo y sus piernas temblaron por la intrusión, pero aún así siguió expandiéndose hasta que tres dígitos pudieron entrar y salir fácilmente.
Una vez preparado, se colocó encima del miembro del moreno, se inclinó y besó sus labios de manera demandante, Eren le respondió con la lujuria que tenía contenida, haciendo de ese beso uno de los más apasionados que se han dado. Levi se separó, bajó las caderas hasta que su entrada fue presionada por el miembro de Eren, empujó y la punta entró, siendo aprisionada por ese anillo estrecho.
Ambos gimieron y el azabache esperó a que su interior se acostumbrara a la sensación. Cuando su respiración se volvió un poco más pausada, llevó su mano derecha hasta su entrepierna, secó su miembro de esa minúscula ropa interior y comenzó con un lento vaivén, masturbándose con la ardiente mirada del moreno sobre él. Eren se movió un poco y Levi lo sintió en su interior provocando que un gemido saliera de su boca.
Los primeros movimientos del azabache, fue el de mecer sus caderas de manera lenta y tortuosa para el ojiverde, que instintivamente estiró sus brazos para tomar esas caderas y moverlas a su ritmo, pero obviamente las esposas no se lo permitieron. Así que soltando un gruñido de excitación y frustración, tuvo que conformarse con el lento movimiento.
Levi sonrió con suficiencia, continuó con la tortura y su masturbación. Lo que no esperaba el azabache es que eres moviera sus caderas hacia arriba y lo embistiera. No había sido muy fuerte y tampoco muy certera, pero aún así le sacó un gemido. Y aunque no lo iba a admitir, el también estaba necesitado por sentir más. Así que soltó su entrepierna y colocó sus manos en el pecho de Eren, se levantó para sacar ese miembro duro y palpitante hasta el glande y de un sólo movimiento, rápido y con fuerza, se dejó caer sobre el mismo, desapareciéndolo en su interior.
Ambos gimieron, pero Levi siguió subiendo y bajando sus caderas. Los jadeos y gemidos se intensificaron, sus cuerpos se estremecían y temblaban de placer. Levi comenzó a embestirse moviendo sus caderas de manera circular, con más fuerza y velocidad. Ambos ya estaban en el límite.
- Suéltame Levi - gruñó el moreno.
Levi tuvo que hacer un esfuerzo para salir de su trance y después de unos segundos pudo procesar esas palabras. Frunció su ceño por la desconcentración pero estiró su brazo hasta el buró de la cama. Para mala fortuna de ambos, el contacto se deshizo, el miembro de Eren se salió del interior de Levi, provocando un extraño sonido de succión.
Tomó la pequeña llave y abrió las esposas. Apenas y abrió la de la mano derecha, Eren se abalanzó hacia Levi, con la muñeca izquierda aún rodeada de esa pulsera metálica que tintineó por el brusco movimiento. En un sólo movimiento, Eren se había colocado encima del cuerpo delgado de Levi que ahora se encontraba boca abajo sobre el colchón.
El moreno tomó las caderas de Levi y las elevó hasta que se pudo sostener sobre sus rodillas. Tragó duro, por fin podía ver ese blanco y suave trasero con esa ropa interior, se veía mejor de lo que creía. Llevó sus manos hasta posarlas sobre esos suaves pero firmes glúteos y los apretó con concupiscencia. Su miembro reaccionó, pero antes de volverlo a embestir, se inclinó, acercó su rostro a ese par de nalgas y mordió una de ellas.
- ¡Eren! - gimió el azabache, se estremeció y tuvo que hacer un esfuerzo para que sus piernas no se extendieras sobre el colchón.
Eren sonrió de lado, pasó su lengua por la zona dañada por sus dientes y siguió su camino hacia arriba, pasando por el coxis y recorriendo la columna del mayor mientras subía la tela de esa delicada prenda que vestía. Se detuvo y con la punta de su nariz acarició la parte trasera del cuello de Levi.
- Levi, eres delicioso - ronroneó.
Levi no pudo hacer otra cosa más que estremecerse. Jadeó un poco y le habló al menor.
- Joder mocoso, ya deja de jugar y métemela de una vez.
Eren rió, pero obedeció. Llevó su miembro a la entrada del pelinegro y lo embistió. Las embestidas ahora eran más fuertes, veloces y profundas, siendo controladas por el moreno. Levi tuvo que apoyarse en el cabezal de la cama o de lo contrario sus manos no podrían sostenerlo y se ganaría un gran golpe en su cabeza.
Como ya estaban en su límite, no pasó mucho para que ambos llegaran al orgasmo. Primero fue Levi, que se estremeció y convulsionó bajo Eren, que al sentir como el mayor lo apretaba de una manera deliciosa, se corrió en su interior.
Ambos, jadeantes, cansados y satisfechos, se recostaron sobre la cama. Levi aún boca abajo y Eren a su lado boca arriba. Después de que normalizaran sus respiraciones, Eren se giró para quedar de lado, estiró sus brazos y atrajo el cuerpo del azabache hasta que esa lechosa espalda quedara unida a su moreno pecho.
- Levi - le llamó.
- ¿Mmm? - murmuró para hacerle saber que le escuchaba.
- Nunca más vuelvas a acomplejarte por un comentario mal intencionado de algún imbécil sin importancia, ¿de acuerdo? - No obtuvo respuesta. - Levi.
- Si, ya te escuché - gruñó.
- Bien - sonrió, estrechó el delgado cuerpo entre sus brazos y trató de dormir pero la voz de Levi lo trajo de vuelta.
- Mañana vas a entrenar, ¿verdad?
- Si - esperó a que el pelinegro siguiera hablando pero no lo hizo - ¿Por qué preguntas? - no obtuvo respuesta - ¿Es porque vas a prepararme otra sorpresa?
- Sigue soñando idiota.
Eren rió y abrazó más fuerte al mayor.
- ¿Sabes?, podrías hacerme un privado con el tubo para la próxima - susurró sobre la oreja de Levi, que enrojeció al instante.
- Primero muerto, imbécil - dijo aunque no se escuchó tan convincente como quería, provocando las carcajadas del moreno.
Eren se acomodó un poco mejor, moviendo a su paso una de las almohadas, y al volverla a acomodar algo empezó a vibrar debajo de ella. Metió su mano debajo de ella y se encontró con algo que le provocó un leve rubor en sus mejillas.
- Vaya Levi, así que pensabas jugar más rudo de lo que creí - dijo al mostrarle el consolador en su mano.
Levi entreabrió sus ojos para ver de qué hablaba el mocoso y al reconocerlo, se encogió de hombros y volvió a cerrarlos.
- Tenía planeado usarlo en ti - dijo tranquilamente.
Eren tragó duro, lo mejor sería no hacer enojar a su pequeño gruñón.
..•.¸¸•´¯`•.¸¸¤ ¤¸¸.•´¯`•¸¸.•..
Waaa 25 reviews! *corre en círculos*
haha sinceramente no creí tener más de diez, pero que alegría que les haya gustado, espero que este capítulo tenga el mismo resultado, o bueno, al menos la mitad xD
En otro momento, con mucho responderé sus reviews debido que en estos momentos estoy en un ciber y no me queda mucho dinero coffcoff digo tiempo.
De nuevo una vez más por sus reviews, y si le quieren mandar un ladrillazo al imbécil de Jean, yo con mucho gusto se los hago recibir xD
Hasta el próximo (si habrá otro mínimo xD)
::: (_( :* .¸¸.•Hana
*: (=' :') :* .¸¸.• Usagi
•.. (,(")(")¤°.¸¸.•´¯`» 12/08/14
