Capítulo 4: Tratados.
(Voz de Jacob)"Se supone que es aquí ¿no?" Les dije al resto destransformándome y comenzando a ponerme cuanto menos los pantalones.
"Sí, este es el lugar marcado en el mapa." Me dijo Quil soltándolo de su hocico y mirándolo para comprobarlo.
"Todo esto apesta a vampiro." Se quejó Embry. "Como si hubiesen estado aquí dándose un festín."
"¡Eh, vosotros, ya hemos llegado!" Se puso a gritar Seth. "¡Venid aquí y dad la cara malditos cobardes!"
Aquello era raro, cantaba demasiado a vampiro como para ser normal o haber sido un rastro de más de un día.
"Andaros con ojo, esto canta demasiado." Les dije.
Por suerte, Paul había insistido en venir con Jared y Leah y andaban corriendo por las inmediaciones mientras que Sam se quedaba con Collin y Brady en la reserva por si acaso era otra trampa.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Louie)
"Son ellos." Me dijo Marianne llegando a mi lado en lo alto de un pino.
"Ya, parecen... esos dos parecen haber pasado fuera tiempo." Le dije.
"¿Entonces... podemos bajar ya?" Me preguntó Moira.
"No sería seguro." Nos dijo Jacques. "Hemos visto que hay otros 3 corriendo por ahí."
"Marianne, Baltasar." Les llamé. "Vosotros quedaros por aquí, por si acaso las negociaciones saliesen mal o esos tres que andan por ahí decidiesen entrar en acción; Moira, Jaques y yo bajaremos a parlamentar."
"Yo sigo sin estar de acuerdo con esto." Dijo Marianne. "Como Nat, y me parece que sois todos un poco... blandengues si consideráis siquiera esa opción."
"Marianne, es esto o que una compañera siga mal." Le dijo su pareja.
"En marcha." Dijo Moira saltando al frente feliz.
La verdad es que su entusiasmo era realmente increíble. La seguimos los dos y solo paró ante los chicos que estaban en el suelo.
"Hola." Les dijo medio sonriéndoles amistosamente.
Les habíamos pillado por sorpresa.
"Disculpad si os hemos asustado." Les dije.
"No se nos asusta así como así." Me dijo el que parecía el alfa del grupo carraspeando y mirándonos serio.
"No nos gusta estar aquí, así que si podéis abreviar..." Nos dijo el otro macho que no era ninguno de los dos 'amigos' de nuestra amiga.
"Creo que el sentimiento es mutuo..." Murmuró Jacques intentando que no le oyesen por lo que yo carraspeé.
"Veréis, hemos venido a negociar el que dos de vosotros viniesen con nosotros y..." Comencé.
"Esto... Louie, qué..." Me dijo Moira tirándome suavemente de la manga.
"No es que nos guste mucho el no poder respirar, pero mejor eso que no..." Me apoyó Jacques.
"Louie... creo que a tu 'compañera-barra-novia' no le va a gustar demasiado que metas a esos en esto..." Me susurró Moira canturreando.
"¿Qué dice la pequeñita?" Dijo el mayor de los compañeros de Alex.
"La pequeñita dice que a Alex no le va a gustar demasiado esto cuando se entere." Les soltó Moira. "Y por cierto, me llamo Moira. M-O-I-R-A, Moira."
"Moira, qué es eso de..." Le dije.
Por algún motivo estaba mintiéndoles a esos chicos, pero el por qué era algo que no acababa de entender; entonces se me acercó y me hizo agachar un poco para llegar a mi oído.
"Es que ella les dijo que tú y ella manteníais una relación afectiva para que dejasen de seguirla..." Me dijo. "Dice que aunque estén improntados de ella, seguro que la dejan en paz un poco."
Entonces miré a los chicos, parecían intentar oír lo que me decía pero como si no lo oyesen.
Moira fue a decirme algo más pero yo levanté una mano para indicarle que lo dejase.
"Así que intentando salvarles así..." Pensé antes de volver a hablar. "No pensaba usar esos términos Moira, pero si todos lo saben ya, supongo que no hay razón para seguir ocultándolo, pero... supongo que los señoritos Call y Clearwater querrán reunirse con una amiga suya que es muy especial para todos nosotros y sobre todo, para mí." Dije intentando arreglar lo que iba a hacer. "Así que... sin darle más vueltas al asunto, me gustaría expresar formalmente el deseo de todos nosotros o casi, de que los señoritos Call y Clearwater se unan a nosotros de modo 'temporal' mientras viajamos por aquí."
De pronto la loba que había estado patrullando saltó hacia nosotros y fue retenida por Marianne que le calló encima y la bloqueó contra el suelo.
"¡Era una trampa!" Rugió el macho alfa.
"No era ninguna trampa." Afirmé mientras Marianne seguía atenazando a la loba contra el suelo y el otro chico que no conocía se cambiaba a lobo por lo que yo le sujeté del pellejo tras el cuello. "Como comprenderéis, no íbamos a venir aquí sin tomar precauciones al comprobar que teníais a tres miembros escondidos patrullando."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Jacob)
Era todo muy raro, en un pispás acaban de aparecer un macho moreno y uno de los tres machos que fueron a la reserva y raptaron a Alex, el del peinado clásico y la boina pija que no parecía quitarse ni a sol ni a sombra.
Sin embargo, la primera en aparecer fue una chica menudita que bien podía ser la doble de Alice Cullen pero con un peinado diferente y los ojos morados que indicaban que eran rojos pero ocultos tras unas lentillas azules.
"Hola." Nos dijo sobresaltándonos y medio sonriendo amistosamente.
Pensé en decirle algo, pero entonces había aparecido el chico moreno y se había disculpado.
"No se nos asusta así como así." Le había dicho carraspeando y mirándoles serio.
La miré mejor, no, era muy semejante pero obviamente el estilo y no solo el peinado eran diferentes, esta vestía con un vestido como de lolita gótica pero casi de fiesta con un tul rosa que le salía bajo la falda acampanada que le llegaba justo por las rodillas, igual un poco más alto.
"No nos gusta estar aquí, así que si podéis abreviar..." Añadió Quil un poco tenso ante el número de vampiros y el hecho de que la pareja hubiesen sido parte de los que nos atacaron para raptar a nuestra médico.
"Creo que el sentimiento es mutuo..." Murmuró el del pelo a lo clásico intentando que no le oyesen por lo que el moreno carraspeó.
"Veréis, hemos venido a negociar el que dos de vosotros viniesen con nosotros y..." Comenzó a contarnos para que le interrumpiese la morena tirándole suavemente de la manga con un "Esto... Louie, qué..."
"No es que nos guste mucho el no poder respirar, pero mejor eso que no..." Pareció apoyarle el otro macho.
"Louie... creo que a tu 'compañera-barra-novia' no le va a gustar demasiado que metas a esos en esto..." Susurró la chica canturreando.
"¿Qué dice la pequeñita?" Dijo Embry un poco molesto por los modales que estaban demostrando aquel trío.
"La pequeñita dice que a Alex no le va a gustar demasiado esto cuando se entere." Nos soltó ella como ofendida. "Y por cierto, me llamo Moira. M-O-I-R-A, Moira."
"Moira, qué es eso de..." Le dijo el moreno.
Cuando entonces, la tal Moira, casi una hizo al moreno de pelo largo inclinarse un poco para susurrarle algo que, aunque intentamos poner la oreja, fuimos incapaces de entender pensé que algo iba mal; sin embargo, el chico levantó una mano para indicarle que parase de hablar tras mirarnos y tras volver a incorporarse se volvió a dirigir a nosotros.
"No pensaba usar esos términos Moira." Le dijo a la chica menudita. "Pero si todos lo saben ya, supongo que no hay razón para seguir ocultándolo, pero... supongo que los señoritos Call y Clearwater querrán reunirse con una amiga suya que es muy especial para todos nosotros y sobre todo, para mí. Así que... sin darle más vueltas al asunto, me gustaría expresar formalmente el deseo de todos nosotros o casi, de que los señoritos Call y Clearwater se unan a nosotros de modo 'temporal' mientras viajamos por aquí."
"¡Por encima de mi cadáver!" Gritó Leah saltando hacia ellos; al instante fue retenida por Marianne que le calló encima y la bloqueó contra el suelo. "¡Malditos chupasangres, no vais a robarnos a mi hermano!"
"¡Era una trampa!" Rugí furioso al ver cómo habían dejado a alguien oculto para volver a cogernos desprevenidos.
"No era ninguna trampa." Afirmó el moreno mientras la chica de pelo morado con mechas fucsia y que vestía con un vestido de corte medieval con corpiño rojo, camisa blanca y falda morada a juego con el pelo pero más oscura seguía atenazando a Leah contra el suelo y Quil se cambiaba a lobo.
Entonces el moreno le sujetó del pellejo tras el cuello.
"Como comprenderéis, no íbamos a venir aquí sin tomar precauciones al comprobar que teníais a tres miembros escondidos patrullando." Nos dijo calmadamente.
O sea, que no eran tan tontos, nos habían pillado.
"No quisiéramos tener que haceros daño." Nos dijo la chica pelirroja zanahoria desde encima de Leah. "Pero si nos atacáis tened por seguro que no vamos a quedarnos quietos tampoco."
"Chicos, vale ya." Les dijo el moreno. "Somos pacifistas." Añadió más bien para nosotros. "No nos gusta la violencia, y menos aún tener que atacar a amigos de nuestros compañeros o parejas."
"Nosotros no somos amigos de ninguna de vuestras parejas." Le dijo Quil.
"¿El nombre de Alex Hó'nehe os suena de algo?" Nos dijo el de la boina.
"Era nuestra médico que vosotros raptasteis." Dijo Quil.
"Y ahora es la pareja de Louie." Afirmó la chica Moira señalando al moreno.
"No nos hace especialmente felices tener que atacaros debido al cariño que ella os profesa." Nos dijo este. "De igual modo que hemos respetado vuestras normas y no hemos ido a cazar a vuestros terrenos sino a estos que están lejos de cualquier tipo de población humana o de los de vuestro tipo. Hemos venido aquí a ofreceros un trato."
"¿Y qué ganamos nosotros cediendo?" Le dije yo.
"Tú concretamente nada." Afirmó Louie. "Pero me parece que sería más fácil que ellos dos que la andan buscando viajen con nosotros que el que sigan buscándonos y os causen quebraderos de cabeza a vosotros y a nosotros porque a Alex le preocupan mucho sus pellejos."
"¿Y qué es lo que ofrecéis exactamente?" Dijo Quil. "Vosotros no os alimentáis, podríais dejarlos tirados ante el peligro a la menor de cambio."
"No lo abandones, él nunca lo haría." Dijo Embry intentando hacer una clara broma con lo del eslogan de no abandonar a los perros en la cuneta de las campañas de verano.
"Embry, por favor, esto es serio." Le dije.
"Tenemos un miembro aún humano." Dijo el de la boina.
"Solemos turnarnos y cocinamos comida para él y para nuestra querida Alex." Nos dijo Louie.
"¡Y yo hasta la ayudo a vestir mejor!" Dijo la menudita feliz. "¡Y dice que le encantan mis galletas!"
"Sí, Moira es la cocinera preferida de Alex en cuando a repostería." Dijo el moreno.
"¿Podríamos vivir con vosotros?" Dijo Seth.
"Con nosotros, sí." Afirmó el moreno.
"Lou, déjalo, creo que estos chuchos son un poco cortitos." Le dijo la pelirroja. "Alex ya tiene suficiente contigo."
Eso sí que no, que unos vampiros secuestradores y maleducados nos insultasen era ya pasarse de castaño oscuro, nos preparamos para una pelea, si creían que lo dejaríamos así iban listos.
"Yo voy." Saltó Seth dejándonos congelados en el aire.
"¿Qué dices?" Le dijo Quil.
"Pues eso, que yo voy." Dijo él. "Aunque tenga que estar yendo de aquí para allí, yo voy con ellos."
"Y yo." Afirmó Embry cruzando los brazos tras la cabeza. "Total, mi madre ya se habrá hecho a la idea de que no estoy en casa y no me importa pasar un poco más de tiempo como 'joven huido', corriendo por medio del monte y comiendo carne cruda o lo que podemos rapiñar por ahí. Comida decente suena genial."
"¡¿Pero de qué vais, anormales?!" Les gritó Leah. "¡Seth, tú te vienes conmigo a casa!. ¡Faltaría más!. ¡Como se te ocurra dar un paso más...!"
"¿Esto es siempre así?" Me preguntó suavemente el moreno a mí.
"Algo así, son hermanos." Le dije. "Leah es la hermana mayor de Seth, y estaba fuera de casa, pero como él se ha ido le ha tocado volver a ser de la manada."
"Los licántropos estáis locos." Afirmó el otro chico sacudiendo la cabeza.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Alex)
"Jakie, Nat." Le llamé en el salón-cocina cocinando un poco de comida para los que aún comíamos. "Telediario."
"¿Algo interesante?" Me dijo Nathan llegando y tirándose sobre una silla.
"Oh, Nat, no te tires a lo bestia ¿quieres?" Le dijo Jackie viniendo conmigo. "¿Te ayudo?"
"Como quieras, estoy acabando casi." Le dije. "¿Te importa ir cortado las verduras para la ensalada?"
"Aquí huele a que algo se está quemando." Dijo Nathan.
"¡Ah, el arroz!" Grité apagándola y quitándole la tapa para darme cuenta que se había pegando algo al culo.
"Tranquilízate." Me dijo Jackie suavemente. "Ya está, parece comestible."
"Se me ha pegado un poco..." Gemí. "Lo siento."
"No te preocupes." Me susurró sonriendo. "Nat se come cualquier cosa."
Se supone que eso debía hacerme sonreír, así que esbocé una sonrisa un poco débil antes de volver a girar el arroz despegando lo que se había pegado al culo y quemado y mezclándolo con lo que estaba bien.
"Últimamente no sé qué me pasa." Le dije. "Todo lo que hago lo hago mal..."
"Será que se acerca la luna llena." Me dijo dándome unos toquecitos en el hombro reconfortante.
"Por cierto, espero que estos nos traigan algo de carne." Dije. "Comenzamos a quedarnos sin reservas y para la luna llena voy a necesitar media vaca al día durante dos días y luego una entera al 4º día para seguir luego con casi media al día."
"Seguro que encuentran algo." Me dijo sonriendo.
Había algo que no acababa de cuadrarme, pero no le di importancia, de hecho, no me di ni cuenta.
No solían dejarme solo con una pareja, normalmente solían ir una pareja a la vez o dos y se quedaba Louie también, esta vez habían ido dos parejas y Louie.
"Alex, por qué no subimos y hacemos una sesión de belleza." Me dijo Jackie cogiéndome la mano y tirado de mí con una sonrisa.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Embry)
"Esto… ¿la casa de los Cullen?" Dije cuando llegamos.
"Aviso a todo el mundo: los visitantes no son bienvenidos.
Traspasar este límite significa que sois intrusos.
Todo intruso será inmediatamente expulsado con una patada en el culo."
"Supongo que no tendréis muchos visitantes ¿no?" Les dije con ironía.
"Como comprenderás no es muy seguro que venga gente por aquí." Afirmó el chico que iba con nosotros con Louie.
"Alex se toma bastante en serio lo de que no se descubra nuestros secretitos." Nos dijo Louie. "Creo que en este fue… demasiado clara."
Entonces nos cruzamos algunos otros carteles.
"No, en este ha sido más clara." Afirmé señalando al que estaba junto a la campana del timbre.
"Toca este timbre si no eres la policía y estás muerto." Junto a una calavera.
"A mí me parecía más gracioso ese otro." Dijo Seth.
"Los perros no muerden, sus dueños sí."
"Bueno, en cierto modo es cierto." Dijo Louie abriendo la puerta.
"Solo que nuestro perro, perra, es peor que los dueños." Nos dijo el otro chico mientras entrábamos.
"Vaya… que grande…" Dije. "Y que pocos muebles."
"Vamos, os enseñaremos vuestro cuarto." Nos dijo Louie mientras oíamos unos cuantos ruidos de pelea en algún lugar fuera.
"Solo son el resto entrenando un poco." Nos dijo el otro. "Iré a decirles que bajen un poco el ritmo." Afirmó cuando oímos un ruido seco contra una pared.
"¿Qué ha sido eso?" Dije yo parando en medio de las escaleras.
"Probablemente Nathan." Nos dijo Louie. "Es humano y aunque tiene fuerza no es nada comparada con la nuestra o la de Alex."
Aquello era curioso, sonaba realmente como a una pelea pero a la vez podíamos oír desde el cuarto que íbamos a compartir Seth y yo ruidos de que se estaban divirtiendo.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Seth)
La verdad es que la casa había cambiado un poco, al menos desde que Jacob, Leah y yo habíamos estado allí por última vez cuando Nessy nació.
"¿Tú crees que esto estará bien?" Me dijo Embry.
"No lo sé." Afirmé. "No me hace mucha gracia vivir con tantos vampiros pero… en fin, supongo que si queremos ver a Alex más a menudo habrá que tragar."
De pronto, unos golpecitos suaves en la puerta nos hicieron girarnos sobresaltados.
"Perdón, es que van a cenar." Dijo la chica con el pelo a lo charlestón que habíamos visto en el claro sonriéndonos. "¿Ya os habéis asentado?"
"Digamos que hemos dejado las cosas sí." Dijo Embry.
"Gracias por el cuarto." Le dije yo intentando ser amable. "Aunque…"
"¡Moira, que se te enfría la sangre!" Oímos decir en voz alta a Alex abajo.
"Ahora bajo." Afirmó ella. "¿Vamos?"
Ante esta pregunta tanto Embry como yo asentimos.
"Esto… bonito vestido." Le dijo Embry con una clara duda.
"¿Os gusta?" Nos dijo. "Es muy cómodo, y los he hecho yo."
"Vaya, pues coses muy bien." Le dije mientras abría la puerta del salón-comedor.
"Jo, Moira, ya pensábamos que no venías." Dijo el chico humano.
"Oh, genial, ya decía yo que olía algo asqueroso. Has traído las mascotas." Le preguntó una chica con el pelo morado sentada junto a Batha-no-sé-cuantos.
"Marianne." Le dijo Baltha-no-sé-cuantos cuando vi que Embry iba a saltar.
Aquello fue realmente raro, ver a las tres chicas que eran diferentes e iban vestidas más o menos igual… con falda larga de diferentes colores, una camisa que les dejaba los hombros al aire y una especie de corsés que en conjunto les daba un aire de haberse escapado de alguna película medieval.
La de pelo morado iba con una falda a juego con el pelo, la camisa blanca y un corsé que le tapaba el pecho como un tubo y rojo; la morena llevaba la falda blanca, camisa azul y un corsé tipo faja rojo también; y la peli-zanahoria llevaba la falda negra camisa azul como la de la morena y el corsé blanco.
"Me han dicho que les encanta mi ropa." Dijo la morena sentándose junto al vampiro de la boina feliz y mientras Louie nos indicaba dónde sentarnos juntos.
"Son bonitas." Dije mientras Embry no parecía capaz de evitar mirar alrededor buscando a Alex.
"¿Y qué tal?" Nos dijo el de la boina. "¿Ya os habéis asentado?"
"Sí, bueno, hemos dejado las cosas en el cuarto." Dijo Embry.
"Esto… dónde está…" Pregunté.
"Creo que ha salido a coger unas cosas." Dijo la pelirroja.
"¡Ah, les faltan los platos!" Dijo la morena.
"Tranquila Moira." Le dijo la de pelo morado. "Voy yo."
Fue curioso, pero aquella chica no parecía especialmente feliz de tenernos allí.
"No se lo tengáis en cuenta." Nos dijo el que parecía su compañero. "Es que no nos gustan especialmente los que son de vuestra raza."
"Genial, el sentimiento es mutuo." Dijo Embry. "Si estoy aquí es porque quiero estar cerca de Alex."
"Alex ya tiene un compañero." Afirmó la pelo-zanahoria. "Y es Louie."
"Cambiando de tema." Corté yo la discusión antes de que pudiese ir a más. "Salvo a Louie, el resto no nos habéis dicho cómo llamaros."
"Balthazar." Me dijo el vampiro de pelo pincho.
"Jacques." Dijo el de la boina solo que en casa no la llevaba.
"¡Y yo soy Moira!" Dijo la morena menudita.
"Jacqueline." Nos dijo la peli-zanahoria sonriendo a medias y suavemente casi como maternal.
"Y yo soy Nathan, su compañero." Dijo el humano de la sala. "Así que como toquéis un pelo a… ¡Ay!" Exclamó cuando lo que parecía un tronco cortado en una rodaja grande le golpeó la cabeza.
"¡Lo siento, culpa mía!" Oímos gritar a Alex desde fuera. "¡Guardarme la rodaja esa!"
"¡Te vas a enterar, perra del demonio!" Le gritó Nathan levantándose para ir hacia la ventana y asomarse casi entero por ella mientras gritaba amenazas y blandía el puño para acompañarlas.
"Esos dos siempre a la gresca." Dijo Jaques suspirando.
"¿Qué le vas a hacer?" Le contestó Balthazar. "Son iguales."
"¿A que es divertido?" Nos dijo Moira sonriendo.
"Es… ¿en dónde nos hemos metido…?" Murmuró Embry.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Embry)
"Que aproveche, chuchos." Nos dijo Marianne dándonos una escudilla de perro llena de comida que puso ante nosotros.
Probablemente hubiese sido una vez una fiambrera metálica grande, pero ella lo había doblado sobre si mismo hasta darle la forma casi exacta de un cuenco de perro. Asombrosa su capacidad manual; y su atención al detalle.
Había grabado la palabra 'Fiddo' en un lateral del mío y 'Goofy' en el de Seth. Excelente caligrafía.
"Podéis comerlo, lo han cocinado para todos los que podamos comer." Nos dijo el humano.
"Eh, 'Na-pullo', ¿a que no me dices ahora todo eso a la…?" Dijo Alex entrando en la sala y quedándose congelada cuando nos vio.
Vale, ahora era cuando hasta yo me quedaba de piedra. ¿Era una coincidencia o todas las chicas allí llevaban el mismo tipo de ropa pero con diferentes colores? Porque Alex llevaba exactamente la misma ropa que la peli-zanahoria Jackie solo que la falda roja, la camisa blanca y el corsé negro en vez de negro, azul y blanco.
"Alex, vamos, la cena se enfría." Le dijo Jaques moviendo la mano para saludarla e invitarla a sentarse.
"Es… qué hacéis vosotros aquí." Nos dijo a Seth y a mí.
"Los chicos se han traído estas mascotas." Le dijo la borde Marianne dejándonos los boles en el suelo. "¿No decías que tener una mascota ayudaría a integrarse? Pues mira, ya tenemos dos." Afirmó levantándose y yendo hacia Alex
Aquello era el colmo de lo insultante. En silencio levanté el bol del perro del suelo. Entonces con un giro rápido de muñeca lo lancé sobre la parte trasera de la cabeza de la peli-morada... Tía estúpida…
"Me has… echado… comida… en… el pelo." Rechinó la tía los dientes.
"Te lo tienes merecido, por borde." Le dijo Moira cogiendo a Alex de la muñeca y tirando de ella para sentarla junto a Louie con una sonrisa. "Jooo… te has vuelto a cargar mi peinado…" Le dijo soltándole un alfiletero de horquillas y poniéndose a volver a peinarla tras quitarle unas hojas enredadas en el pelo mientras Alex no nos quitaba la vista de encima escrutándonos.
"Moira, no veas lo difícil que es recoger leña sin engancharte en ningún lado ni buscarte peleas." Le dijo apartándonos la vista y parándola para levantarse e ir a cogerse un plato a la cocina para volver asombrándome al ver un cuenco exactamente igual que los nuestros pero más grande y un poco más plano y cubiertos que dispuso como si fuese su vajilla en su asiento. "Además, me encontró un bicho y he tenido que rodar un poco."
"Esto… Alex, qué…" Le dijo Seth mirando su escudilla de perro.
"¿Hum?" Murmuró sin entender y de pronto pareciendo entender y mirando la escudilla. "Ah, es una broma que tenemos. ¿Veis?" Nos dijo girándolo y mostrándonos su inscripción que ponía "Lashie" tachado y a un lado con letra diferente 'Alex'. "Este lo puso Marianne y yo le he corregido. Una broma." Afirmó mientras Moira le volvía a peinar en el mismo peinado que le habíamos visto en el cine.
"Es un cuenco del perro." Le dije yo.
"Sirve como plato ¿no?" Nos dijo. "Además, yo también me tengo que alimentar cuando estoy en la otra forma."
De pronto, me hizo recordar que ella no se pasaba las 24 horas del día, los 30 o 31 días de mes en una forma humana que pudiera controlar y me sentí mal.
"Venga, cariño." Le dijo Louie dándole unas palmaditas suaves en el dorso de la mano con cierta ternura. "No te mortifiques por eso ¿Vale?"
"Sabes que lo tengo asumido." Afirmó ella cortando un trocito de verdura con el cuidado y precisión de un cirujano y llevándoselo a la boca con cuidado.
Con cuidado hice lo mismo.
"Esto... creo que se os ha quemado." Dije.
"Uhhhh..." Dijo el bocazas del grupo, el humano, Nat o Nathan o como quiera que se llamase.
"Lo siento ¿vale?" Dijo Alex molesta para él. "Llevo unos días que no doy pie con bolo."
"No te preocupes, si tenemos hambre." Dijo Embry para solucionar mi metedura de pata.
"La próxima vez que cocine otro." Dijo Alex apartando su plato hacia delante casi lleno aún y un poco triste más que enfadada. "Yo últimamente no hago más que cagarla con todo."
Parecía un poco triste, sin embargo, cuando se levantó y salió nadie le dijo nada, siguieron a su ritmo.
"¿Nadie va a hacer nada?" Dijo Embry dejando los cubiertos con demasiada fuerza mientras yo los dejaba con más cuidado sin apartar la vista de la puerta.
"Apreciamos nuestro pellejo." Afirmó Nathan.
"Nat." Le dijo Jackie la peli-zanahoria antes de mirarnos suavemente casi con cara de preocupación y pasar a la puerta suspirando. "Últimamente lleva peor lo de huir. Come menos y casi no puede ni trasformarse."
"¿Y a dónde ha ido?" Pregunté.
Como respuesta solo señalaron hacia el techo.
"Cuando está un poco mal suele refugiarse en el tejado." Afirmó Louie suavemente.
"No hay de qué preocuparse." Añadió Baltha-no-sé-qué. "No es de las que hagan locuras."
Dios... ¿en qué casa de locos nos habíamos ido a meter?...
