No me pertenece la historia (Es una adaptacion de Frozen) ni tampoco los personajes, solo me divierto con ellos
¿Y si hacemos un muñeco?
Madoka estaba mas que confundida en estos momentos, ¿Por qué de repente Yuki había decidido pedir una habitación para el solo?, ellos siempre amaron compartir la habitación, era como tener una pijamada todos los días con tu mejor amigo pero el simplemente se fue sin decir nada.
"¿Qué es lo que le hice? ¿lo habre molestado?"-pregunto ella tratando de recordar lo que había sucedido recientemente pero había un problema, ella tenia dificultades para recordar todo lo que había sucedido, si tenia sus recuerdos bien pero algo no andaba bien, aunque no supiera que es.
La mañana siguiente, ella despertó emocionada, había nieve por doquier afuera, tal vez su hermano necesitaba su espacio pero no necesariamente iban a dejar de jugar juntos.
Asi que se acerco a la puerta del niño y pregunto:
"¿y si hacemos un muñeco?"-pregunto con voz cantarina y dulce
"Esa pregunta…."-penso Yuki
De todas las cosas que podría haber escogido la niña tenia que escoger precisamente esa, esa era la que mas le recordaba ese incidente, ahora Yuki tenia que hacer lo posible para que ella se alejara de el, era cruel pero entendia que era lo mejor para protegerla.
"onii-chan ¡esta nevando! ¡vamos tu amas la nieve!"-grito todavía pegada a la puerta
"vete Madoka, déjame en paz"-dijo este con dificultad
"…..o-ok, bye"- fue lo ultimo que este escucho antes de que ella se fuera
"perdóname, pero es lo mejor"-intento convencerse a si mismo
Por su parte Madoka no se esperaba ese tipo de rechazo por parte de su hermano, pensó que simplemente no se sentía bien y quería estar solo.
Cuando ella se fue a jugar, Yuki no pudo evitar sentir las tremendas ganas de jugar con ella e iniciar una guerra de bolas de nieve pero al tocar la ventana para verla esta se congelo, sintio que esas ganas de estar con ella lo habían ocasionado.
"los guantes te ayudaran"-le dijo su abuelo poniéndole unos guantes azules-"¿ves? Al Ocúltarlo"-
"no he de sentir"-dijo el pequeño
"no dejes ver"- completaron los dos al mismo
Pero los guantes no serian lo que lo salvarían puesto que Madoka se la paso todo el invierno, primavera, verano y otoño con la misma pregunta pero siempre pasaba lo mismo y luego pasaron unos años y ellos ya tenían 11 años.
"Yuki ¿y si hacemos un muñeco?"-le pregunto esta desde la puerta
"Madoka sabes que es verano, no hay nieve"-dijo la voz de su hermano
"ok… ¿quieres que juguemos a las muñecas? ¡vamos! A ti te encanta"-dijo sosteniendo la mas minima esperanza
"no, ya no"-mintio el niño –"deberías madurar y dejar esos juegos infantiles"-dijo con el tono mas frio posible
Ella se fue sin mirar atrás, estaba algo herida por eso.
"lo siento hermanita…."-
Eso la destrozo por dentro pero no se rindió, seria mejor que el fuera el que se rindiera porque ella no lo dejaría en paz hasta que volvieran a estar juntos.
A la edad de 12 Yuki comenzó a recibir clases extra por ser el siguiente heredero al trono, eso lo hizo ponerse nervioso ya que tendría que salir de su cuarto, no le quedaba mas que ignorar a Madoka en persona.
"hermano ¿quieres acompañarme en mi lección de baile? Mi tutora tiene dos pies izquierdos"-pidio la chica acorralando a su gemelo en el pasillo
"pues eso te servirá para soportar incluso a los peores bailarines, yo tengo mucho que estudiar y estoy ocupado"- y sin mas se fue cerrándole la puerta en la cara
Madoka solo se hacerco a la puerta y estaba a punto de preguntar lo que ya era costumbre
"y….. ¿no quieres que-
"no, no quiero hacer un muñeco, no me importa que mi nombre significa nieve, ahora no me gusta la nieve"-
"espero que eso la mantenga lejos…"-
Y luego a los 15 el había aprendido a como ser tan frio como el hielo que creaba sin querer.
"Yuki mi profesor de esgrima falto hoy ¿te gustaría ayudarme tu? Siempre lo practicábamos juntos, y amas enseñar, podrias ser mi nuevo profesor"-pidio la castaña mientras jugueteaba con su espada
"Madoka eres una princesa, las princesas no deben hacer cosas de hombres o tonterías como tu las haces, le pediré al abuelo que te quite tu lección de esgrima"-dijo fríamente sin voltearla a ver
"p-pero no puedes….."-
"retame, además es obvio que tu fuiste quien le puso jugo de ciruelas al te de tu profesor para que el no viniera y preguntarme si yo te podía ayudar"-dijo el chico con lentes
"¿Cómo lo sabes?"-pregunto la chica atónita
"siempre haces estupideces como esta, haznos un favor a todos y a ti misma y crece de una vez"-finalizo el oji azul-"ser malo con ella seguro eliminara todas sus esperanzas"-
Sin mas este tenia la intencion de irse pero Madoka le sujetó el brazo y lo atrajo hacia ella.
"espera por favor ¿Por qué me haces esto?"-pregunto la chica con una cara tan triste que le partia el corazón a su hermano
"porque es lo mejor"-dijo intentando safarse de su agarre pero al hacerlo se le cayo su guante
Madoka lo levanto pero al ver que el intento arrebatárselo ella intento detenerlo tomándole la mano aunque rápidamente la retiro.
"¡ah! Tu mano esta helada"-grito la chica sorprendida-"¿te sientes bien?"-pregunto preocupada
"si ¡dejame!"-
"solo quiero examinarla"-
"¡ni se te ocurra tocarme!"-
"no seas terco ¡puedes estar enfermo!"-
"¡me siento bien! ¡sueltame! ¡no me gusta que me toquen y lo sabes!"-grito el chico pero ella intento calmarlo
Madoka le sujeto ambos brazos para detenerlo pero al contrario, Yuki solo se agito mas hasta el punto de que sentía que iba explotar de angustia.
"¡DEJAME SOLO!"-grito tirando a Madoka al piso
Ella solo se quedo en shock absoluto y no dijo nada, el solo la miro, tan asustada de el y con sus ojos humedecidos, lo único que se le ocurrio fue correr lo mas rápido que podía a su habitación y cerrar la puerta bruscamente con llave.
"l-lo lamento…. Solo espero que te hagas un favor y me odies a partir de ahora"-
Madoka seguía tirada en el suelo y tratando de procesar todo lo que había pasado, el nunca la había atacado asi, solo la hizo pensar una cosa.
"el me odia… mi hermano me odia"-penso sollozando cada vez mas fuerte
El abuelo de ambos había estado al tanto de todo lo que había sucedido durante todos estos años, veía como Yuki estaba asustado de si mismo porque su poder seguía creciendo y como Madoka estaba triste todo el tiempo al pensar que su hermano la odiaba, sintio que esto era su culpa, pero aunque podría pedirle que la deje de ignorar y que ambos le digan la verdad, nada cambiaria puesto que Yuki ahora solo se preocupaba por proteger a su hermana de si mismo.
Tanto remordimiento lo hizo enfermar, al punto de que no le quedaba demasiado tiempo, un año despues el sabia que una noche iba a dar su ultimo respiro y pidió ver a cada uno de sus nietos en privado, con Madoka solo intento consolarla haciéndola pensar que algún dia todo cambiaria y ella dejaría de estar sola pero con Yuki la platica fue diferente.
"p-por favor abuelo no te vallas, no puedo ser rey solo tengo 16"-dijo el chico entre lagrimas
"lo haras bien, fuiste preparado para esto toda tu vida, cuando tu y Madoka tengan 18 tu seras el rey de Arendelle, y descuida se que estaras bien pero solo prométeme algo"-pidio el hombre sosteniendo la respiración fuertemente
"¿q-que cosa?"-
"que estaras ahí siempre para proteger a Madoka, ella te necesita mucho mas de lo que tu crees"-
"no puedo hacer eso… casi la mato, no quiero que le pase algo por mi culpa"-
"Yuki…. La vida es demasiado corta como para siempre vivir con miedo"-fue lo ultimo que le dijo
Sin mas el rey se había ido y su pobre nieto se lamentaba porque no quería cumplir lo que le prometio. En el funeral Yuki no se apareció por ningún lado, solo estuvo Madoka ahí parada preguntándose porque el no llegaba.
Ya no podía mas, despues de no hablarle desde su ultimo encuentro tomo el valor necesario para tocar la puerta.
"Yuki, se que estas adentro….. todo mundo me preguntaba donde estabas y se que tu no querias pasar por esto pero…. Aquí estoy yo para ti solo déjame entrar"-susurro entre lagrimas-"solo me quedas tu y nada mas….. Yuki ¿y-y si hacemos un muñeco?"-pregunto callendo de espaldas en la puerta abrazando sus rodillas y llorando
Mientras la chica lloraba, el joven príncipe también estaba pegado a la puerta abrazando sus rodillas y llorando, la habitación estaba tan congelada y destruida que caia nieve y se veian los pedazos de lo que alguna vez fue un espejo.
"lo siento hermanita…. Hay un monstruo en mi cuarto del cual debo protegerte…. Y ese monstruo soy yo"-
Fin del capitulo 3
