La historia no me pertenece (es una adaptacion de Frozen) tampoco los personajes, solo me divierto con ellos :D
Corazón helado
Al besarla lo único que Julian podía sentir era unos labios fríos y una respiración congelada, este beso sabia como el hierro.
Cuando se separaron el bajo la mirada pero aun así noto como la chica estaba impactada y confundida al mismo tiempo.
"n-no lo entiendo..."-susurro confundida y asustada-"¡no lo entiendo! ¿Por qué no paso nada?"-
El sentía algo de arrepentimiento y pena por ella pero ese sentimiento se fue rápidamente, el no iba a perder... y aun mejor iba a disfrutar esto.
"¿que no lo vez?"-pregunto mientras cubría su propia mirada con su mano-"es muy obvio que no me amas... ¡¿después de todo lo que hice mientras no estabas jamás me amaste?!"-
"¡¿q-que?! no... Julian yo te amo"-dijo Madoka mientras parecía que se ahogaba con sus propias palabras-"...t-tu eres... ah... te amo"-
El retiro la mano de sus ojos y se noto como en lugar de estar llorando... estaba riendo.
"ya se que me amas Madoka... si tan solo hubiera alguien que en realidad te amara a ti"-dijo con una mirada y una sonrisa que ella jamas había presenciado
"...p-pero... tu dijiste... y-yo pensé que..."-no podía ni hablar después de la confesión que le habían dado
En ese momento unos recuerdos llegaron a su mente.
"yo jamás te apartaría..."-
"¿serias mi esposa?..."-
"no puedes casarte con alguien que apenas conoces..."-
"¿y tu que sabes del amor?..."-
"¡¿querías casarte con un hombre que conociste ese mismo día?!..."-
"¡no tengo porque escuchar a una tonta que se casara con un extraño!..."-
Mientras ella se quedo muda, el solo se quedaba ahí riéndose con hipocresía.
"soy el decimo tercero en la línea real de mi reino y como Sophie será coronada en unos meses es claro que allá nunca seré rey"-relato mientras se quitaba los guantes, como si revelara su verdadero ser-"tenia que casarme con alguien para acceder al trono en otro lugar"-concluyo mientras apagaba la única vela que iluminaba el lugar además de la chimenea
"p-pero yo..."-
Madoka no comprendía como alguien puede ser tan egoísta ¡este hombre no era mas que una horrible víbora! una víbora asquerosa cuyas palabras eran veneno para ella.
"tu hermano era el heredero así que cualquiera diría que no habría oportunidad aunque se casara contigo... pero yo no, yo siempre supe que tu eras el premio mayor"-dijo este mientras se acercaba a la chica y ponía sus manos en la cara de esta
Ella se acerco con la poca fuerza que tenia, se sentía asqueada.
"estabas tan desesperada por amor que accediste a casarte conmigo sin ninguna duda"-dijo casi a carcajadas apagando la chimenea eliminando toda fuente de calor en esa habitación y haciendo que ella se sintiera aun mas débil-"¿acaso nadie te advirtió de los extraños?"-
Un lindo chico pelirrojo una vez lo hizo...
"eres... un maldito hijo de-
"ah, no me interrumpas querida"-le dijo mientras ponía un dedo en los labios de Madoka mientras ella se llenaba aun mas de ira-"la mejor parte era que después de nuestra boda podría ganarme la confianza de Yuki para después matarlo cuando menos se lo esperara"-
¡¿Además de todo planeaba atentar contra la vida de su hermano?!, si ella tuviera la energia, habria golpeado a este maldito mentiroso.
"¡pero tu hermano si que era un fenomeno!, nadie se podia acerar a el"-dijo Julian riendose como si fuera la cosa mas obvia del mundo-"mis opciones de matarlo se hicieron pas dificiles pero... el se condeno a si mismo y tu fuiste tan estupida que lo fuiste a buscar"-
Cada palabra la hacia enojar cada vez mas, tanta era su furia que sin importarle estar casi muriendose, se levanto de repente y tomo una de las espadas que unas personas habian dejado cuando hubo ahi una reunion. Una vez que tenia la espada en la mano intento darle su merecido.
"¡maldito bastardo!"-grito con toda la intencion de matarlo
Pero con demasiada facilidad, Julian le quito la espada, la empujo y la tiro al piso dejandola frente a la chimenea ya apagada.
"te dije que no me interrumpieras"-susurro con burla acercandose a ella con esa sonrisa tan endemoniada que la hacia respirar agitadamente-"como iba diciendo, despues de que te fuiste a buscar a ese monstruo que tienes por hermano, tu caballo volvió y les dije a todos que iría a buscarte pero fue una mentira"-
"¿eh?"-
"mi intención en realidad era ir al palacio de hielo para matar a Yuki, aunque admito que si es muy difícil"-dijo el rubio con hipocresía-"ni siquiera pude matarlo cuando le tire ese candelabro de hielo puro encima"-
¡¿Que le hizo que?!
"pero adivina que Madoka, tu hermano mato a dos hombres que me acompañaron"-susurro en el oído de la pobre chica
De repente la chica de ojos azules sintió que se le iba la respiración, eso era una mentira ¡debía serlo! desde mucho antes que esto empezara su gemelo siempre había sido alguien gentil, tímido, inteligente y alegre. Era mentira... Julian solo quería provocarla.
"t-te equivocas"-dijo ella con una voz aun mas débil que antes-"Yuki es muchas cosas... pero un asesino nunca será una de ellas"-
"oh querida, deberías de dejar de tener esa fe ciega en las personas... es patético"-le dijo mientras pasaba una de sus manos por su cabello hasta su cuello pero se detuvo cuando encontró una algo vieja y desgastada bufanda blanca alrededor de su cuello.
"¿Que es esto?"-pregunto quitándosela y fingiendo curiosidad
"¡no toques eso!"-grito fieramente mientras el chico comenzaba a romper la bufanda que en realidad le pertenecía a Ginga
"no seas dramática, es solo una asquerosa bufanda vieja"-se rio mientras la seguía rompiendo sin parar
"¡basta! ¡esa bufanda es de Ginga!"-
Ella se tapo la boca porque lo que dijo fue sin pensar, en ese momento Julian soltó los pedazos de la bufanda y los tiro para después sonreír.
"bueno... sea quien sea Ginga se puede ir despidiendo de su bufanda y de ti"-le dijo mientras la señalaba con su dedo-"asi como tu hermano puede irse despidiendo de este mundo"-
"¿Que le vas a hacer?"-pregunto asustada por la vida de su gemelo
"solo lo que se debe de hacer en estos momentos... acusarlo de tu muerte, mandarlo a ejecución y ser el héroe que traerá de vuelta el verano"-dijo volviéndose a poner los guantes-"descuida, te traeré su cabeza cuando esto termine"-
"... t-tu no eres rival para Yuki"-dijo gruñendo y apretando los dientes con furia
"no querida, tu no eres rival para Yuki"-le dijo sonriéndole-"me gustaría seguir charlando pero tengo cosas mas importantes que hacer"-
"... n-no te saldrás con la tuya"-
"ya lo hice"-se rio con toda la intención de irse-"por cierto, alegrate, ahora tu y ese monstruo tienen algo en común... un corazón helado"-
Sin mas este se fue dejándola sola y débil.
Desde el momento en que Julian se había ido, Yuki no había dicho ni una sola palabra estando dentro de ese calabozo; lo único que hacia era mirar ese brazalete colgando de su brazo, el brazalete de su hermana que se había puesto para poder recordarla.
"deberías estar huyendo ahora... sabes que van a matarte"-
Sin importar lo que dijera ese espíritu el ni siquiera volteo a verla.
"¿Que haces? ¿te estas lamentando?..."-
Una vez mas el no le contesto.
"¿acaso no te importa tu propia vida?... ¿Qué no te importa lo que sienta tu hermanita cuando te vea en la guillotina?"-
Ese comentario si le afecto en lo mas profundo pero continuo sin decir nada.
"no se porque te deprimes... si tan solo controlaras tus poderes esto no habría pasado"-dijo esta vez haciendo que el chico apretara los dientes
"ya no importa..."-dijo casi como un gruñido-"ya no importa nada..."-
"¿porque?..."-
"¡¿porque?! ¡porque estoy encerrado como un animal! ¡porque cause un invierno eterno! ¡Y PORQUE MI HERMANA ESTA PERDIDA ALLA AFUERA PROBABLEMENTE MURIENDOSE!"-grito sacando toda su desesperación de una vez-"¡todo esto es mi maldita culpa! ¡me deje consumir por el miedo y por ti! ¡lo que debí hacer fue superar lo del accidente y no vivir sumergido en el miedo!"-
Después de eso el vio como el espíritu de la reina de las nieves se desvanecía dándole la espalda.
Ahora si estaba solo... lo único que tenia era una ventisca cruel llena de culpa que lo atormentaba, había perdido a la única amiga que conocería en toda su vida... todo estaba hecho y no podía cambiarlo.
"n-no lo puedo cambiar..."-susurro casi llorando mientras a su mente llegaron muchas cosas dichas por una misma y única voz
"¿y si hacemos un muñeco?"-
"solo me quedas tu y nada mas"-
"¿podrias abrime la puerta?... tan solo una vez"-
"¡¿si no te tengo miedo cual es el punto de protegerme?!..."-
"detendremos este invierno juntos..."-
"¡por favor no me dejes fuera otra vez!..."-
"Desearía volver el tiempo atrás..."-susurro mientras unas lagrimas caían por sus ojos-"para estar con ella cuando debía estar..."-
Todo ese remordimiento que había tenido por todo este tiempo lo atormentaba tanto como la soledad, ahora lo cambiaria absolutamente todo para arreglar esto. El le decía ciega a Madoka porque se quería casar con un extraño... pero el también estaba ciego, jamás supo hacer bien las cosas y ahora había tocado fondo.
Flashback
Una niña de bellos ojos azules y lindos cabellos castaños que superaban un poco sus hombros estaba mirándose en un espejo mientras un niño idéntico a ella leía un libro.
"onni-chan ¿crees que me debería de cortar el cabello?"-pregunto ella mientras sujetaba un mechón
"no lo se"-respondió sin despegar los ojos de su libro
"¿tu crees que soy fea?"-pregunto algo triste
En ese momento el niño cerro el libro y camino hasta su hermana.
"por supuesto que no ¿Por qué preguntas?"-
"no lo se, me gustaría intentar tener cabello corto pero no se si me vería bonita o me vería fea"-dijo con tristeza mientras jugueteaba con las tijeras que estaban en su otra mano
"entonces..."-comenzó este en el momento en que le quito las tijeras-"cuando lo sepas y te decidas cortar el cabello yo estaré ahí junto a tu hombro para decirte que te vez realmente linda"-le dijo sonriendo y guardando esas tijeras
Ella sonrió sinceramente y le dio un abrazo, aprovechando para quitarle los lentes al niño y salir corriendo mientras reía.
"¡oye no es justo!"-grito Yuki mientras corría intentando alcanzar a su hermana
"jajaja ¡atrapame si puedes!"-grito Madoka riendo a carcajadas
Fin del flashback
"... y jamás estuve ahí"-susurro después de darse cuenta que rompió esa promesa
Madoka estaba tirada frente a la puerta, llevaba mucho tiempo suplicando por ayuda pero era inútil ya que nadie pasaba por ahí. Se sentía cada vez mas débil con cada segundo que pasaba.
Miro su propio cabello ahora totalmente teñido de blanco ¿si tuviera cabello largo habría podido durar mas tiempo? aun asi no le importaba, recordaba perfectamente cuando se corto su propio cabello... fue hace dos años.
Flashback
"Yuki... ¿y si hacemos un muñeco?"-pregunto aun sabiendo que nadie le respondería
Esto era demasiado, no sabia porque era toda esta soledad que le impusieron repentinamente pero ya estaba cansada.
"han sido 11 años... y-y... ni siquiera se porque me ignoras tanto"-dijo con la voz quebradiza resistiendo las ganas de llorar-"¿podrías abrirme la puerta?... solo por esta vez"-pidió desesperada
Y como era de esperarse la respuesta termino siendo la misma.
"vete Madoka"-dijo la voz al otro lado de la puerta en un tono frio como siempre
Ella se levanto débilmente y bajo la mirada.
"no puedo creerlo... ¿esa seguirá siendo tu respuesta?"-pregunto forzando su voz-"¡nuestro abuelo ha muerto! ¡estamos solos Yuki! ¡ESTAMOS SOLOS DENTRO DE ESTE CASTILLO Y NI SIQUIERA QUIERES CONTESTARME!"-
Madoka golpeo la puerta con furia, sus lagrimas salían sin ningún control y golpes eran débiles pero aun asi lograban causar ruido.
"¡contestame!"-grito antes de golpear esa puerta azul otra vez-"¡contestame!"-
"¡¿porque nunca me contestas?!"-pregunto mientras lloraba
Después de eso se calmo y se borro las lagrimas.
"¿s-sabes que?...olvidalo... olvidalo todo"-dijo ahora ella fríamente-"quedate ahí y púdrete si quieres"-
Sin mas la chica se fue caminando, tenia la mirada baja porque no quería que nadie la viera así y mucho menos que la molestaran.
Cuando entro a su habitación se tiro en su cama rosa y comenzó a llorar al momento de también golpear las almohadas. Pero de repente recordó unas palabras que le dijeron hace mucho tiempo.
"cuando lo sepas y te decidas cortar el cabello yo estaré ahí junto a tu hombro para decirte que te vez realmente linda"-
Sin siquiera pensarlo por un momento ella tomo una daga que tenia pero que jamás había usado y la utilizo para cortar un mechón enorme de su cabello.
Sus lagrimas empezaron a fluir fuertemente cuando siguió cortando su bello cabello dejándolo mas arriba de sus hombros, siguió y siguió hasta que soltó y daga dejándola entre unos cabellos castaños y cortados en el piso.
Se aferro a sus esperanzas... las pocas que le quedaban y volteo a su derecha...
Como era de esperarse, no había nadie detrás de ella...
"...¿donde estas ahora?"-
Fin del flashback
Madoka soltó una lagrima ante ese recuerdo, quizás ella debía intentar estar ahí para el. Yuki siempre estaba solo... tenia miedo de si mismo y se consideraba un monstruo, ella intentaba que el estuviera para ella... lo intentaba con cada fibra de su ser pero nunca trato de comprenderlo.
"solo fui una egoísta... si hubiera visto las cosas como son..."-susurro débilmente-"todo fue mi culpa y el castigo fue tuyo"-
Ya no había nada que hacer, los dos solo eran títeres controlados por una profecía hecha hace años atrás, se arrepentia de todas las cosas que le habían salido mal... también se lamentaba por arruinar la vida de su hermano.
"perdoname..."-susurro casi llorando
Por un momento Madoka podía sentir a su gemelo junto a ella, pero lo veía triste y solitario...
"Yuki..."-
Mientras tanto el chico solo se encontraba ahí reflexionando toda su vida, no sabia que podía decir pero sentía que tenia que decir una cosa.
"Madoka..."-
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"eres mucho mas amado/a de lo que tu crees... perdoname por estar tan ciega/o"-
Sin saber que dijeron la misma frase al mismo tiempo solo se quedaron ahí esperando sus finales... ya no había nada que los pudiera salvar.
En las afueras de Arendelle se podía divisar a tres chicos y a un pegaso caminando, ninguno había dicho nada pero de repente Pegasus se detuvo.
"Pegasus debemos irnos"-ordeno el chico pelirrojo
El caballo con alas refunfuño claramente negando la orden.
"no te entiendo cuando me hablas asi"-dijo apartando la mirada
Sin mas Pegasus lo levanto e intento llevarlo en dirección opuesta de donde iba.
"¡¿que haces?! ¡no!"-grito mientras forcejeaba para bajarse-" ¡bajame! ¡AHORA!"-
El caballo lo tiro al piso y le volvió a hablar.
"¡te dije que no volveremos!"-grito Ginga intentando esconder que por dentro estaba herido-"solo vámonos"-
"G-Ginga... creo que debemos de regresar"-dijo Kenta algo temeroso
"no..."-
"p-pero"-
"¡Kenta dije que no!"-grito el pelirrojo a su hermanito
Sin mirar a los dos menores, Kyoya solo suspiro.
"vamos a volver"-dijo como si nada
"¡¿que parte de NO no entienden?!"-pregunto el chico de ojos ambar completamente enfurecido
"¿olvidas que yo doy las ordenes?"-pregunto el peli verde-"debemos ir a ayudar a tu amiga"-
"no me interesa y no necesita que la ayuden ¡Madoka ya esta con su príncipe!"-grito el chico-"no nos necesita... no me necesita"-
"sabes que no se salvara de esa forma"-dijo Kyoya con la mirada y la voz seria-"sabes que ese beso no funcionara"-
"¡¿porque no habría de hacerlo?! ¡ella ya esta con su amor verdadero!"-
"... Ginga tu la amas"-dijo Kenta-"y Madoka te ama a ti, debes volver con ella sino ella morirá"-
Ginga solo sol miro a ambos con una mirada triste en sus ojos.
"¿como están tan seguros de que me ama? además ¿Por qué hacen esto?"-pregunto el chico repartidor de hielo
Kyoya solo se acercó y le puso una mano en el hombro.
"lo hacemos por ti..."-dijo el peli verde al momento de sonreírle ligeramente a su hermano-"además sabemos que tu lo harías por nosotros"-
Este sonrió y asintió, sin perder tiempo se subieron a la espalda de Pegasus y se apresuraron para salvar la vida de Madoka.
