Atte Anngel
El secreto
Capítulo 2, parte 1 de 4 "Treinta días con Misty"
Que hermosa sorpresa querido solos por un mes y en… Una isla en medio del océano… - Juro que lo amo… Pero a veces con gusto lo casaría y ocuparía su piel para cubrirme del frio. Que mejor ocurrencia que un mes de luna de miel en una isla paradisiaca, nada de malo en eso, pero un mes en una isla paradisiaca y famosa por sus Pokemón insectos de gran tamaño - Ash vas a quedar viudo.
Día uno "El lado amable de mi esposa"
Vamos Misty, velo por el lado amable, es una isla hermosa – Sólo lo miré y repliqué – Llena de insectos y sabes que a tu esposa, NO LE GUSTAN LOS INSECTOS – agachó su cabeza – No lo hice con mala intención – suspiré – Lo sé amor, tu nada hace con malas intención, y se puede saber quién te dijo de la existencia de esta isla – él miró al cielo – bueno, fue Dawn – nota mental, hacer carne picada a Dawn una vez que vuelva – Y no podemos cambiar de isla por lo menos – comenzó poco a poco a alejarse – Vida… El barco que nos recogerá, sólo pasa una vez al mes… - saqué de mi cinturón – Gyarados hiper rayo.
Día dos "Soy tan afortunado"
Una momia en un cuarto con una pelirroja al lado – Me das agua vida – La mujer toma el vaso y lo apunta - me… me… metapod… waaaaaaaaaa!… Gyarados Lanza llamas!.
Día tres "Un momento"
Misty, por fa apúrate, necesito ocupar el baño – esto es una locura, por más que busqué evitar lo que ocurre, no puedo, no me puedo mostrar así ante él- Dame un momento ya salgo mi querida momia.
Día cuatro "Tal vez hoy"
Ups!, parece que me demoré un poco – y ahí estaba él, afuera del baño dormido, aunque no crean, para mí era un pequeña frustración que lleváramos cuatro días de matrimonio y ni un beso no hayamos dado, pero él se lo había buscado. Me tiré un rato en la cama, a ver si esta vez, no aparecía ningún insecto, lo vi pararse entrar al baño y salir, se dirigía a la cama – Aun estas molesta – Me di la vuelta y le di la espalda – Un poco – se tendió tras de mí y puso su mano en mi cintura – Sé que a veces soy muy ingenuo, incluyo ahora que Dawn, me dio la idea de traerte acá, a sabiendas que odias los insectos, ahora que lo pienso, tal vez lo hizo para fastidiarte un poco y yo lo pasé por alto, sólo deseaba estar lejos del montón de locos, Gary por un lado, lejos de Brock y sus conquistas diarias, sin el Equipo Rocket, que aunque ahora sean un par de enamorados, siguen intentando llevarse a nuestros Pokemóns – Hundió su cabeza en mi pelo y me atrajo hacía él – Tal vez me hubiera gustado que dejaras a Gyarados en pueblo Paleta, para evitarme las quemaduras o las fracturas, pero ya no se puede evitar – Me dio la vuelta lentamente y me robó un beso - ¿Qué tal si volvemos a empezar? – no pude evitar reír ante el comentario, pero asentí – Hola mi nombre es Ash Ketchum, por error rompí tu bicicleta, te prometo que algún día te la devolveré – comenzó a hacerme cosquillas – Ya basta, no importa como hayan sido las cosas, aunque seas un estúpido te amo y no puedo evitar – acaricié su frente y él me dijo – No lo evites – tras ellos me devoró la boca de un beso y sus caricias se hicieron más profundas, nuestras miradas se cruzaban y nuestro alientos cada vez eran más cálidos.
Juro que la amo, estaba como hace mucho, degustando el sabor de su boca, de su cuello – A… - Que fabuloso, por el sonido que salía de sus cuerdas bocales, le encantaba lo que hacía – A… A… - levanté mi cabeza y quite el pelo de su rostro – Yo sé que te gustan mis besos – pero su rostro era de espanto – Accergol!, Gyarados hiper rayo!.
Día cinco "Descubriéndote"
Cinco días con sus respectivas noches y recién hoy podemos dormir juntos en la cama. Él estaba dormido profundamente, luego que corrió todo el día escapando de los rayos de mi dragón marino y se dedicó a cerrar cada una de las puertas y las ventanas, para que pudiera dormir tranquila, sin miedo a despertar con un insecto cerca de mí. Debo reconocer que aunque lo conozco desde hace ya casi 12 años, nunca me había detenido a mirarlo tan tranquilamente, sin sonrojarme. Lo primero que vi, fue una cicatriz cerca de cabello, en el lado izquierdo, tal vez fui yo, en una de las tantas veces que le di por la cabeza, cuando me molestaba. Su pelo negro, era perfecto para su piel tostada – Eres tan tu – Seguí recorriendo su anatomía, otra cicatriz en un pecho y recordé cuando Mew y Mewtwo convirtieron en piedra a mi amado… Sentí una fuerte punzada en el pecho – No quiero perderte, no de nuevo – Besé su frente y lo abracé, el correspondió y yo lo seguí observando, su perfil es único, esta vez haré lo posible porque ningún bicho nos moleste y por fin podamos darnos el uno al otro – Señor Ate – Bostezó y se dirigió a mí – Dígame Señorita Choa – mordí su mentón – Quiero ser la Señora Ate – Él besó mis labios y nos fundimos en su beso, sé que una mujer debe llevar la delantera, pero esta vez no pude, me fundí en su piel, esta vez fui una mariposa.
Un desayuno para mi hermosa sirena… Que navega en las sabanas de mi mar, me llama con su canto y hace que me sumerja en su más profunda intimidad – estaba roja, su pelo color zanahoria se esparcía por la cama, a medias la manta cubría su cuerpo y a medias me dejaba ver su tersa y pálida piel – Parece que los rayos de mi dragón han hecho de ti un hombre romántico – sólo rio, para dejar la bandeja a mis pies y treparse sobre mi cuerpo - ¿Vida tienes hambre? – Antes de indicar, saqué el flequillo de sus ojos, para observar su cabello azabache – un poco – comenzó respirando en mi pecho, descubriendo mis senos, posando sus labios en mi vientre – Sabes, yo tengo mucha, hambre y la voy a saciar ahora… Estas a mi merced.
Día Seis "El juego"
Un… Dos… Tres… Salí – había encargado el salón principal del hotel, me lo concedieron porque era época baja y los siguientes huéspedes llegarían en 24 días más. Le propuse a mi esposa que jugáramos todo el día, ya durante la mañana había sido el rol de marido y mujer, que por cierto lo disfrute (:3), luego me había tocado pintar… Y ahora me tocaba contar, busqué bajo las mesas y nada, sobre el escenario y nada, miré al techo y tampoco nada, eso sólo significaba una cosa, el armario al final de la estancia – Donde podrá estar mi sirena – escuché risitas – no creo que esté dentro de este armario, sería muy notorio – abrí las puertas súbitamente y algo corrió detrás de mí – Un, dos, tres por mí – maldición, me había ganado nuevamente – Señora Ketchun, que jugamos ahora – ella me miró de forma graciosa y con mirada de maliciosa – Te parece tiro al blanco.
Día siete "El secreto"
Entre corriendo a la habitación, sin golpear la puerta – Misty me contaron que hay un sector de la isla donde no hay insectos – estaba desmayada con un ariados sobre ella, me acerqué, le saqué al pobre insecto de encima y la llevé a dar una baño – Yo creo vida, que te gustará despertar, en el agua tibia, con sales y espuma, piel con piel con tu esposa… A ver si hoy podemos – Llené la bañera, tomé las sales naturales, prendí el sistema de espuma, el agua estaba tibia y me di el gusto de desabrochar sus pantalones, sacarlos, ver sus piernas delgadas, levanté su polera y la vi en sostén y bragas… Vi mi rostro reflejado en el espejo, estaba rojo y aun me faltaba ropa por sacar – Vamos Ash, es tu esposa… Esposa que tiene un gyarados y lo ocupa en ti, como quien pela una papa – Tragué saliva – Mejor la sumerjo con ropa interior – besé su frente y la sumergí en el agua…
Una luz dorada vi frente a mí, me cegó los ojos, poco a poco los fui abriendo, unos ojos verde esmeralda me miraban… Era Mysti, pero tenía, el cabello dorado, como aquella mujer que vi, en las vacaciones – Eras tu… - de a poco una cola de pez fue emergiendo de la espuma – Ash – estaba en shock, Misty era la sirena, aquella que ataqué con Charizard, eso me quería decir mi Pokemón, ella me ocultaba algo – Ash déjame explicar – No pude mirarla más, salí súbitamente del departamento.
Es casi imposible negarse cuando la inspiración llega, y este fue el caso… No sé cuándo vuelva a actualizar, al menos esta historia… Por ahora los dejo con la parte cómica y con la parte seria… Descubrió el secreto.
Atte. Anngel
