Atte Anngel
El secreto
Capítulo 4, parte 4 de 4 "Treinta días con Misty"
Día Veintitrés "Segunda Parte"
Rápidamente el joven entrenador se tiró al agua y llevó a su adorada consigo, era la única forma de escapar de aquel lunático, esta vez el fondo parecía tan lejano, y no se reflejaban en el las letras de antes, Misty preocupada por el oxígeno del, buscaba una salida, pero de pronto todo se oscureció.
Día veinticuatro "Los Rocket"
Otro día más y la aventura parecía no acabar, habían despertado cerca de la cascada, abrazados, ella como una sirena y el abrazado – Dime que estamos en un lugar que conozca – el joven preguntó, sin mirar a su amante – Veo que aún no despiertas, vamos te llevaré a la cabaña – La sacó del agua y posó en sus brazos – A veces pienso que soy un idiota, cada vez que te tengo, te dejo ir – Iba divagando entre los árboles, cuando unas voces conocidas se hicieron presentes – Prepárense para los problemas – Ash sólo miró al cielo y rodo los ojos – Y más vale que teman – los miró nuevamente y paso por su lado – ehh? – El equipo Rocket quedó asustado – ¿Nos vas a pelear con nosotros? – El joven continuo mudo y la pareja se fijó en lo que llevaba en los brazos – Bobo ¿tu esposa? – Se dio media vuelta – Si Jessie, ahora déjenme en paz, necesito pensar y estar tranquilo – ambos se miraron – pero lo que llevas ahí parece un nuevo Pokemón – El no dijo nada, solo quiso desaparecer lo antes posible – Por favor amigos, solo por hoy déjenme en paz – el joven entrenador siguió su camino – Vamos bobo sólo queremos saber – el joven resopló y se sentó en el suelo, con la chica en sus piernas, el equipo Rocket se sentó frente a él – en palabras simples hay un viejo loco, que dice ser amigo de mi padre y del padre de Misty que quiere capturarla por su don – miró nuevamente a la joven pelirroja y la abrazó fuerte - ¿y te podemos ayudar en algo? Bobo- el joven se puse de pie, con ganas de seguir su camino y respondió – No chicos muchas gracias, sólo si ven a este loco cuídense – en su mente agradeció que aquel día ese par de locos de los Rocket quisieran ayudar, en el fondo ellos eran buenas personas, solo que su entorno los había vuelto hostiles y a veces algo tontos. El joven se despidió con la mano en alto mientras se alejaba.
Día veinticinco "Maldita Isla"
El día se iluminaba entre las arboles del bosque en aquella isla, desde su ventana vigilaba por si algún loco viniese a buscar a su peli –naranja – Buenos días Ash – él la miró hacía la cama y le sonrió, hubo minutos de silencio un poco incomodos, hasta que se ella se atrevió a hablar – ¿Crees que sea verdad lo que dijo aquel hombre? – el joven entrenador se había levando con esa interrogante, pero aun no sabía cuál era la respuesta – no – fue la escuálida respuesta que salió de sus labios – ¿crees que podamos disfrutar un poco de nuestra luna de miel? – Preguntó la líder de forma un poco cabizbaja, el joven que aún se mantenía en sus pensamientos respondió por inercia – lo dudo, pero haremos lo posible – se levantó del sillón y le ofreció la mano, ese día seria inolvidable, pero no como él pensaba.
Llegaron a orillas de la costa, un lugar donde al parecer no había insectos que molestaran a su mujer, el lugar salía de lo común en aquella isla, era una pequeña cascada que daba al mar, estaba rodeada de árboles frutales y mejor aún si podía ver a su marido sólo en traje de baño y tirado en la arena – te había dicho que te amo – él movió sus gafas y la miro por sobre las misma – no creo que hoy no – Sonrió y se recostó sobre las piernas de la mujer – me pregunto – el joven de cabellos negros comenzó besando las piernas de la muchacha y preguntó en voz alta - ¿Alguien arrestará si te hago el amor aquí? – la líder estaba roja e intentaba sacarse de encima las manos de pulpo de su esposa – Ash que nos pueden expulsar del hotel – el joven seguía en su faena – No me importaría dormir a la intemperie como en los viejos tiempos – ambos sumergidos en su felicidad no se percataron que un ataque tornado se dirigía a ellos, en un dos por tres terminaron volando por aires, como acción expontanea Ash sacó de su bolsillo una poke-bola, de ella salió Charizard recibiendo en el vuelo a ambos jóvenes – Que pudo ser eso – la joven negó y solo se aferró al moreno.
Desde las alturas vieron una isla que se posaba cerca de la que ellos estaban, decidieron entonces ir a investigar, tenían la leve impresión que si ellos volvían a donde estaban, nuevamente serian atacados por algún fenómeno natural - ¿Y si nos quedamos aquí esta noche? – preguntó en voz alta la joven – Me parece genial – ambos en un afán curioso comenzaron a recorrer la isla, dieron con un pequeño bolso, en el, se encontraban distintos artefactos, una brújula, una libreta, dos medallas de Kanto y una fotografía que Ash pudo identificar casi al instante – Es mi madre… - Misty miró confundida – Eso significa que aquí podemos encontrar más de lo que buscamos – el joven tomó la libreta y comenzó a leer.
27 de agosto
Es ridículo pensar que esta vez me extralimite y llevo lejos de mi amada Delia tanto tiempo, mi hijo ya debe ser todo un hombresito de 2 años y yo malditamente perdido por esos ojos de rabia, sin querer me separé del grupo y vine a dar a esta isla, al parecer nadie atraca aquí, llevo casi una semana y nada se divisa en la costa, decidí indagar con las huellas que dejaron las sirenas… Los glifos de las cuevas hablan de una leyenda, "la última sirena", dice algo así como que fue hace mucho tiempo que ella llegó a esta isla huyendo de algo o de alguien que la buscaba, pero no llegó sola, lo hizo con su hija… Creo que es ella con la que me he topado en mi llegada aquí, una mujer con cola de pez, canta hermoso, pero no tan hermoso como mi Delia…
La joven líder que vio el pesar en la cara de su esposo, comenzó a realizar los preparativos para la noche, pronto el cielo negro y estrellado caería sobre ellos – Misty y si él… - ella lo volvía a abrazar y se acurrucaban juntos frente al fuego – Ya mañana podremos buscar y al final saber qué fue lo que pasó – él joven dio vuelta la hoja del diario y siguió leyendo.
30 de Agosto
Mi intuición me dice que jamás saldré de esta maldita isla, la esperanza de volver a ver a mi esposa e hijo, me mantiene vivo, no sé por cuanto tiempo, verdaderamente no lo sé… Lo único certero ahora, es que Delia, el único amor de mi vida, hará de Ashton el mejor hombre del mundo… "Querido hijo, si algún día lees esta carta (Que lo dudo), déjame decir que te amo, tanto como a tu madre, que eres tan importante como el oxígeno y que fui un maldito egoísta a dejarlos allá en pueblo paleta… Lo único que me consuela es que hoy tu estas bien y a salvo de toda esta porquería y de mí… Te amo hijo, te amo Delia".
15 de Septiembre
Según una cuenta estúpida del siglo lunar puedo decir que hoy estamos a 15, no me había atrevido a escribir, porque creo que con esto se acaba la esperanza de algún día volver… Tomo mi cabeza a dos manos y vuelvo a pensar lo estúpido que fui, solo rescato de esto que salve a mi hijo de mis locuras y que está con su madre… Me da vergüenza pronunciar tu nombre amor… Nunca te merecí y nunca te mereceré.
Día veintiséis "Buscando"
Se había pasado la noche entera leyendo aquel viejo diario, Ash mantenía la esperanza de encontrar por último los restos de su padre, así que dejando un momento más a su esposa en los brazos de Morfeo, se dispuso a busca algo de comida, preparo unas frutas, y trajo agua, mientras leía la última página escrita en el diario.
No sé qué fecha es hoy, he perdido ya hace mucho la noción del tiempo, a veces creo que ya enloquecí, porque veo a pequeños enanitos corriendo bajo mis pies, que dicen ¡Papá, papá y nuestro hermano Ash!... Mi hijo ya debe tener si no es 15… 18 años, debe ser todo un hombre y se debe haber enamorado de alguna mujer pésima en la cocina y que ama el mar… - Ash miró a Misty y rió para sí, no se podía imaginar a su padre, pensado esas cosas cuando en la realidad estaban pasando – mi lápiz se acaba luego de que lo cuidé al máximo, ya no tendré con que escribir, por eso Delia te dedico estas últimas palabras, perdóname por insensato, perdóname por estúpido y mal criado, perdóname por no volver nunca, para cumplir mi promesa de estar cerca… Soy un completo fracaso.
Su mundo estaba dando un vuelco de 180°, no sabía qué diablos pensar, cuando cerca de él, sintió aroma que conocía y que por alguna extraña razón odiaba – ese aroma… ese aroma – Sus ojos se abrieron como plato a percatarse que poco a poco su cuerpo se iba paralizando gracias al gas que expelía un vileplum, su cuerpo calló poco a poco paralizado por el mortal ataque – Pero qué diablos – No pudo ver que había pasado y calló desmallado.
Día veintisiete "No tengo salida"
Poco a poco abrió sus ojos, pudo ver como el hombre de la caverna tenía Misty y la acariciaba, lo más seguro es que la hubiera mojado completamente, pues era una sirena otra vez, como pudo se arrastró, para no ser escuchado por el hombre que ahora se alejaba de ellos a buscar algo, pensaba como diablos podía sacarlos de esta situación, cuando nuevamente el tipo lo ataco con gas paralizante – Misty… no tengo más salida – y calló nuevamente inconsciente al suelo.
Día veintiocho "Perdóname"
Abrió un ojo, para otear el horizonte, ya tenía un plan y esperaba a que Robin se alejara un poco para llevarlo a cabo, pensó que de algo había servido que tantas veces haya caído con el gas de vileplum, algo había ocasionado en él que aún mantenía una pequeña movilidad en sus brazos… Vio cómo se alejaba el hombre y rogó al cielo porque nada mala le haya hecho el tipo a su esposa, mientras lo mantenía inconsciente – Ash no te esfuerces, por Dios… No lo hagas – ella de alguna forma sabía lo que él estaba pensando – Perdóname amor mío, es la única forma que veo, recuerda que te amo – La peli-naranja reflejaba temor, no quería dejarlo solo con aquel tipo y por otro lado tenía miedo a lo que su esposo estaba pensando – Perdóname, perdóname – Repetía una y otra vez Ashton, sacó de su bolsillo una pequeña poke-bola y la lanzó a su fiel compañera, la cara de Misty se horrorizo y luego de ella quedar encerrada en aquel artefacto, hizo aparición Robin – ¡Qué diablos haz hecho! ¡Maldito igual a tu padre! – el hombre de la barba corrió recoger la poke-bola que ahora mantenía en su interior a Misty, pero el moreno fue más rápido en gritar – Charizard yo te elijo, llévate esa poke-bola y liberala cuando este muy lejos – Fue la orden antes de caer nuevamente inconsciente.
Día veintinueve "Mis lágrimas"
El pokemón del moreno, voló hasta la otra isla y no se decidía a abrir la bola, cuando lo hizo salió una peli-naranja asustada y pálida, aún era una sirena – Charizard, hay que volver… Ese hombre lo puede matar… Vamos a buscar ayuda.
Ash una vez más despertaba con el cuerpo cortado, estaba fatal, sentía que no resistiría mucho más de tanto ser drogado por ese hombre, sentía culpa, no se perdonaba haber encerrado a Misty en una poke-bola, si porque fuera para rescatarla, sentía que era un hombre vil y que si no fuera por su egoísmo no serían así las cosas – Mocoso estúpido, tú serás mi pasaje para tener de vuelta a la sirena – el lloraba, sabía que solo había sido una solución parche, Misty volvería a buscarlo, con o sin ayuda. Ni siquiera podía hablar, el nivel de intoxicación por el gas paralizante de vileplum era demasiado… Creyó ver los enanitos que mencionó su padre en el diario y luego todo se volvió negro.
Despertó con la cara húmeda – ¿Misty? – el joven entrenador no sabía lo que pasaba, hace unos momentos estaba siendo insultado por Robin y ahora, era su esposa quien lloraba sobre él – Perdóname – fueron las primeras palabras que salieron de la boca del moreno – tranquilo, cuando estés mejor hablaremos de ello – solo ella pudo notar que sus lágrimas comenzaban a curar el pésimo estado de su marido, la oficial Jenny había ayudado en el rescate e identificaron a Robin como el autor de muchos robos en la isla, así que pasaría una buena temporada en la cárcel - ¡Créanme, esa mujer es una sirena y es mía, no me alejen de ella! - La líder indicó que estaba loco y Jenny solo indicó que se lo llevaran.
Día treinta "Aquello que debemos ocultar"
Por fin terminaban esos tortuosos días en la isla, la noche la pasaron en vela hablando del insidente de la poke-bola, ella lo había pasado realmente mal encerrada ahí y se sentía culpable por eso – Mi vida, no sabía que más hacer para sacarte de ahí – ella sonrió – Lo se Ash, sólo prométeme dos cosas – el joven asintió y se pegó lo más que pudo a ella – lo primero es que no volverás a arriesgar tu vida de esa forma – el agachó su cabeza y sentado en la cama replico – No me pidas ello, si tu vida o tu bienestar depende de ello – Misty sabía que sería necio discutir ese tema con él, así que continuó con la siguiente promesa – Prométeme por todo lo que me amas, que jamás me volverás a encerrar en esta cosas – y la joven mujer puso en sus manos la poke-bola que había sido su cautiverio por algunas horas, puso su mano en la boca del joven y continuó hablando – esta poke-bola es tuya, tienes en tus manos el poder de manejarme a tu antojo, pero te suplico mi vida, que no la ocupes nuevamente – Ash buscó la mirada de Misty que había ido a dar a una interesante pelusa en el cobertor – Mírame preciosa, tu condición de sirena y pokemón de batalla será nuestro gran secreto, lo debemos ocultar por tu bien y seguridad, desde el día en que me casé contigo, yo soy tu protector – juntaron sus bocas y llegó un joven a retirar sus maletas, se besaron y luego guardaron en su memoria y en su corazón las aventuras de esos días…
Lo que no se esperaban eran las sorpresas al volver a Pueblo Paleta.
Espero que queden contentos con esta actualización, estaba pegadísima en la etapa del equipo Rocket y hace apenas una hora, mi musa apareció y me hizo terminar con este capítulo y con el de Ruta de Sangre… Espero poder actualizar todo lo que tengo pendiente, terminar con El Árbol, No soy perfecta y Coge mi mano.
Por otro lado les agradezco los rew… Y les cuento que pronto si no es en 10 minutos… En una hora les tendré un nuevo plato de Pokemón llamado… Paradise Bar.
Cariños!
Saludines :3
Atte. Anngel
