Buen comienzo, aunque falto de reviews, agradezco a Linne Malfoy, que se dio el tiempecito de escribirme uno. Gracioas a los lectores anonimos tambien y pues espero que con el siguiente capi, las cosas mejoren.
Besos y espero les guste.
Atte: La octava muñeca: Monzy
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
La castaña entro rápidamente al vestíbulo y su corazón parecía salírsele del pecho. Harry la había puesto en serio aprietos, sospechaba algo raro.
De pronto un destello dorado la saco de sus cavilaciones. Draco pasó zumbando hacia el comedor y cerró la puerta,
Ella hubiera querido que pasara lentamente, dejándola saborear aquellos últimos momentos de su estadía en la casona, pero no fue así. Hermione tuvo que conformarse con esa visión momentánea y subir a su habitación antes de que a Harry se le ocurriera preguntar más.
Draco se sentó en el amplio comedor. Cabían fácilmente 15 personas en esa mesa, quizá más, pero nunca tuvo la oportunidad de corroborar su cálculo, porque siempre se sentaba ahí completamente solo.
No es que eso le desagradara del todo, pero era algo incomodo, en su mansión por lo menos tenia elfos a quienes ordenar y eventualmente charlaba con su madre, pero ahí a nadie le interesaba en lo mas mínimo su presencia.
Desayunaba, comía y cenaba en la completa soledad.
O casi...
Desde que la orden decidiera protegerlo, o mejor dicho, encerrarlo en aquella casa para evitar su prematura muerte a manos de Voldemort, cada uno de sus movimientos era acompañado por aquellos ojos miel.
Desde que pisara el numero 12 de Grimmauld Place, esos ojos nunca se despegaron de el.
Las primeras semanas lo sentía como una profanación, como una falta de respeto a su nombre, a su ser, a su espíritu. Era tanto el énfasis que Granger le ponía a sus vigilancias que Draco muchas veces se sentía como una bestia que podría atacar en cualquier momento. Un bicho peligroso al cual tenían que mantener a raya.
Varias veces estuvo a punto de gritarle que lo dejara en paz, que se alejara de el, pero se contuvo, no debía cometer estupideces con el Orden del Fénix a su alrededor. Al fin y al cabo, ellos eran la única razón para que el siguiera fuera de Azkaban.
Con el paso de los días, Hermione se había convertido en su única compañía, el saberla pendiente de el, le daba cierta seguridad. Sabia que ella estaba ahí todo el tiempo solo para asegurarse de que no le hiciera daño a su adorado Potter o a su comadreja preferida. Pero de cualquier manera también pensaba en el, aunque fuera por temor.
Termino su cena y subió a su recamara para terminar su pequeño equipaje y partir al encuentro con su destino. Se un uniría a Voldemort. Lo habían decidido unas noches atrás.
- Lo mejor será que vaya con ellos - sentencio el rubio con la mirada fija en la pared, siempre dándole la espalda al grupo.
- No estoy de acuerdo...- dijo una bruja de cabello morado - eso es arriesgado...
- Si lo vemos desde un punto de vista objetivo, es lo mejor Tonks, el podría ayudarnos.
- Aclarare algo. Jamás seré un mortífago de Voldemort, pero tampoco estoy con ustedes - siguió sin hacer caso de los gruñidos de Moody, ni de la palabrería de Ron - Yo iré tras mi venganza.
- La muerte de tus padres es lamentable cariño, pero el te mataría si te enfrentas a el. - dijo la Señora Weasley muy preocupada por la suerte del chico
- Ya me da lo mismo, pero es en serio, no les estorbare si llegado el momento estamos frente a frente en una lucha, pero tampoco me pondré de su lado.
- Eso es justo, así será entonces - tercio Remus Lupin con su característica tranquilidad.
- ¿Cuando te marchas muchacho? - pregunto Alastor Moody al rubio que seguía sin darles la cara.
- Dentro de dos días... - sentencio sintiendo los ojos de la castaña clavados en su nuca.
Draco estaba sacando una capa verde de viaje, cuando la escucho, esos pasos delicados, la manera en la que abría su puerta tan lentamente para no hacer ruido, y su respiración acompasada.
Aun esa noche lo espiaba, aun cuando el estaba punto de marcharse ella seguía vigilándolo... era inconcebible.
Dejo la capa sobre la cama y camino rumbo al cuarto de baño. Sabía que ella lo vería desde la rendija de su puerta para asegurarse de sus movimientos. Camino con elegancia y paso frente a la puerta de la chica.
Hermione lo vio pasar, con su característico caminar y lo vio seguirse de largo hacia el baño. Se acerco lentamente a la puerta para respirar de nuevo su aroma cuando de pronto sus pasos cesaron, eso la desconcertó y se pego mas a la abertura de la puerta para intentar verlo y lo primero que alcanzo a distinguir fue una pupila de acero que la sorprendió, haciéndola retroceder dentro de su habitación.
Draco Malfoy empujó la puertecilla y entro. Camino hasta la mitad del cuarto de Hermione y se detuvo mirándola fijamente.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
¡Apretar Go para saber que diablos le hara Draco a Hermione!
